lunes, agosto 30, 2021

34. Burundanga por compasión.

Feliz 38 cumple a nuestro Matsujun maravilloso. 

(hay que agarrar el capítulo con ganas porque me ha quedado larguísimo, luego me quejo de los guiones de Tarantino y Scorsese, pero ya me vale) :p 

https://twitter.com/johnnys/status/1431995199643795461



Los Tegomassuzel bajan juntos en el ascensor (más lento del mundo) comentando cosas del trabajo y llegan al hall, Zel les dice que va a llamar a Yamapi, que ellos se pueden ir si quieren. Se despiden con un “otsukaresama” y diciendo que se verán dentro de dos días en la grabación del programa. Los dos se van por la puerta y Zel se sienta en uno de los sillones del hall, toma aire mientras mira la pantalla del teléfono y busca el número de Yamashita-san que le ha dado antes el imbécil de Akanishi. Pulsa la tecla de llamar, espera unos segundos interminables en los que parece que Yamapi no va a contestar. Por fin parece que descuelga.


-Yamapi: Moshi, moshi?
-Zel: Etto…
Inohara Zelgadiss desu kedo… -comienza avergonzada.
-Yamapi: Ah, hola Zel-kun… eh… qué raro que me llames, ne? La última vez parecías muy enfadado.
-Zel: Sobre lo del otro día… escuché por Kazama-kun que le invitasteis a salir con vosotros, deshou?
-Yamapi: Sí, es cierto. Lo invitamos pero… creo que pasará algún tiempo antes de que volvamos a hacerlo de nuevo, Ryo y Jin no quedaron muy contentos con lo que pasó esa noche.
-Zel: Eh… creo que algo he oído sobre ello, Ryo habló con Kazama sobre una modelo halfu o algo parecido, chotto wakarai kedo…-dice sin querer hurgar mucho en la herida, pero todo parece indicar que Shunsuke con su labia y su “kawaiicidad” les levantó todas las chicas a “los ligones fiesteros oficiales de la Johnnys”.
-Yamapi: Sí, bueno… pero no importa –comenta intentando no darle más valor. En realidad a él y a Ikuta es a los que más rápido se les ha pasado el cabreo, a fin de cuentas Kazapon ha sido amigo suyo desde tiempos inmemoriales y le tienen bastante aprecio.
-Zel: Bueno, de todos modos… Gomen, ne. El otro día fui muy shitsurei contigo y con Ikuta-san.
-Yamapi: Está bien, Toma-kun quedó un poco asombrado cuando nos llamaste snobs, pero no te preocupes por eso.
-Zel: Ah, sou ka…-dice inquieta.- ¿Podrías decir a Ikuta-san que lo siento mucho? Yososhiku onegaishimasu.
-Yamapi: Sí, después le escribo un Line, no te preocupes.
-Zel: Arigatou, me siento mal por lo que pasó.
-Yamapi: No pasa nada –comenta muy tranquilo.- Por cierto, ¿cómo conseguiste mi número? El otro día no me dio tiempo a darte mi Line, te fuiste tan rápido de mi casa.
-Zel: Ah sí, es verdad. Akanishi-san me lo dio esta mañana. Se lo pedí, ¿hice mal?
-Yamapi: No, no, está bien, de todos modos yo te lo quería dar. ¿Has visto a Jin-kun entonces?
-Zel: Lo encontré por casualidad con el resto de KATTUN, yo estaba con Tegoshi y Massu…-le cuenta.
-Yamapi: ¿Sabes que causaste una gran impresión en Jin el otro día? -pregunta cambiando de tercio.
-Zel: Ehhhhh???
-Yamapi: Sí, le impresionó mucho la manera en la que le ignoraste y le rechazaste cuando intentó darte la mano.
-Zel: ¡Eso es raro! –Exclama.
-Yamapi: Bueno, Jin está acostumbrado a que todo el mundo le haga caso y piensen que es muy kakkoii, así que supongo que le sorprendió tu actitud. Además también es muy fan de tus escándalos.

Zelgadiss contiene las ganas de vomitar, que Yamapi le diga que “Jin es kakkoii” le hace sentir arcadas, pero que encima ahora se entere de que la admira es para suicidarse lanzándose a las vías de la estación de JR más cercana.

-Zel: Naruhodo…-dice sin añadir nada más porque realmente no sabe qué más decir ante esa revelación.
-Yamapi: Pero no te preocupes, ya le dije que te fuiste así porque estabas enfadado con Ikuta y conmigo.
-Zel: Eh… hai… -no le va a decir ahora a Yamapi que Akanishi SIEMPRE le ha caído como el culo, no procede.
-Yamapi: Pero bueno, si habéis hablado hoy seguro que ya está todo solucionado.
-Zel: Sí, claro, eso es. –En realidad Zel nunca hubiera hablado con Jin si no hubiera sido porque le quería pedir el teléfono de Yamashita, para qué engañarnos.
-Yamapi: Oye, seguro que puedes venir con nosotros otro día, te llevaré a clubs muy exclusivos, nos lo pasaremos muy bien. 
-Zel: Yamashita-san… suena demasiado caro. No creo que pueda pagar algo como eso -se excusa, pero lo cierto es que no hay nada que le parezca más aburrido que ir de clubs pijos con esos Johnnys fiesteros. Nunca le ha gustado ese tipo de ambientes.
-Yamapi: No te preocupes por eso ahora, serías mi invitado. Además tú no nos robarías las chicas, porque como eres gay –comenta divertido.
-Zel: Eh… sobre eso, mejor no diga nada a nadie… no quiero problemas.
-Yamapi: No lo diré, tranquilo. Ni que fueras el primer gay escondido que hay en la empresa-añade quitándole importancia.
-Zel: Ya veo…-en realidad Zel siempre sospechó que había unos cuantos, aunque no sean travestis como ella.
-Yamapi: Espera, creo que están llamando a la puerta.

Zelgadiss escucha ruidos al otro lado del teléfono.

-Yamapi: Es Pepi-san…creo que me trae comida en un tupperware -Yamapi está mirando por la mirilla mientras habla susurrando a Zel por el teléfono.


De pronto Zel empieza a escuchar la conversación de Yamapi, por lo visto la madre de Shirota Yu le ha traído “paeria” y “korokkes de jamón iberiko”. Ella no entiende nada, el otro día la mujer parecía una loca que le quería hacer fotos sin permiso y ahora de pronto le trae comida a casa, esa señora parece sacada de un capítulo demencial de “aquí no hay quien viva”.  Al poco por fin Yamashita se pone de nuevo al teléfono.

-Yamapi: Gomen ne, Zel-kun. Esta obachan es un poco rara, pero como es la madre de mi amigo…
-Zel: Entiendo… bueno, yo debo colgar.
-Yamapi: Está bien, hablamos otro día. Guardaré tu número de teléfono.
-Zel: Sí, está bien. Shitsurei shimasu -se despide.
-Yamapi: Ja ne!

Zel cuelga y se queda pensativa unos momentos. Se acerca al sofá donde ha dejado posada su mochila con sus cosas, con el teléfono en la mano empieza a buscar su cartera, que como siempre no sabe dónde la ha metido y necesita la tarjeta suica para volver a casa en el tren.

Los Kinkis salen de ascensor, Tsuyoshi va contándole a Koichi que se va a ir de compras ahora mismo un rato, que está muy estresado y gastar dinero le relaja, incluso más que lo de pasearse por templos, por muy zen que sea. Kouchan no entiende nada porque es un tacaño redomado y la única cosa cara que ha comprado en toda su vida es su adorado Ferrari rojo. Y en cuanto a lo de los templos… tampoco va con él, lo visita en Año Nuevo cuando se termina el countdown de la Johnnys y solo porque le obligan, que encima es su cumpleaños y preferiría mucho más irse a tomas unas “biiru” con Nagase-kun a un sitio tranquilo para celebrarlo que ir a rezar con un montón de kouhais.

-Koichi: Mira ahí está el gaijin nuevo –dice señalando a Zel que está de espaldas rebuscando en su mochila sin enterarse de nada.

Tsuyoshi entorna los ojos para enfocar porque siendo miope y sin gafas no distingue bien quién es.

-Tsuyoshi: ¡Zelgadis-kun! –le llama.
-Zel: Nani? –pregunta despistada y se gira, al ver a Tsuyoshi, del susto (o la emoción) se le cae la mochila por el suelo que se vuelca y se caen varias cosas.
-Koichi: Vaya un baka –comenta, y se ríe un poco de su torpeza. 
-Tsuyoshi: Daijoubu desu ka? –pregunta mientras se acerca a ella y le empieza a recoger algunas cosas del suelo para dárselas.
-Zel: Estoy bien, no se preocupe senpai, no recoja eso –le contesta muy avergonzada, casi siempre queda como una imbécil delante del senpai. De ese modo NUNCA mejorará la imagen que tenga él sobre este kouhai (travesti) extranjero.
-Tsuyoshi: Toma –le da varias cosas que ha cogido, entre ellas su cartera y la bolsa de merchandising de "burakku" de kanjani.
-Zel: Su… sumimasen, arigatou gozaimasu –le agradece mientras hace varias reverencias y guarda lo más rápido posible la bolsa de Yokoyama para que el senpai no piense nada raro.
-Tsuyoshi: No pasa nada, ¿qué tal los ensayos? –se interesa amablemente.
-Zel: Bien, supongo… pasado mañana saldremos en el Shounen club. Senpai, véalo kudasai. Espero no equivocarme y hacerlo bien.
-Tsuyoshi: Lo veré, esfuérzate.
-Zel: Ganbarimasu! –exclama.

Tsuyoshi esboza una media sonrisa (si sonríe más igual le da un ictus o algo), le dice “gokurosama” y vuelve con Koichi. Zel le contesta con un “otsukaresama”, hace una reverencia rápida y se queda mirando fijamente al senpai mientras sale del edificio con Koichi (vale, en realidad está mirándole el culo a Tsuyo, para qué nos vamos a poner interesantes y estupendas ahora si ya sabemos que en la vida real yo me compré unos prismáticos en el Donki para poder mirarle mejor el trasero en los conciertos).

¿ciego yo? ¡habló el sorderas!
-Koichi: Coladito por ti está, no hay más que ver lo nervioso que se ha puesto –comenta con mala leche.
-Tsuyoshi: No empieces otra vez con eso, kudasai. Parece mentira que no sepas la cantidad de fans de los senpais que hay entre los Johnnys jóvenes.
-Koichi: Ya bueno, pero yo sigo pensando que le gustas.
-Tsuyoshi: ¿Acaso no recuerdas lo nerviosos que nos poníamos nosotros las primeras veces que fuimos backdancers de SMAP o Shounentachi?
-Koichi: Vale, en eso tienes razón, yo una vez incluso salí a bailar con la camiseta puesta al revés en un concierto…
-Tsuyoshi: Pero eso no fue por estar nervioso, sino porque estás todo cegato, Kouchan –dice sonriendo con guasa.
-Koichi: Oiiii!!! –le grita, pero en realidad se está riendo también.

Zel por fin recobra la consciencia (cuando está delante del senpai se le va la pinza cosa mala) y acaba de meter sus cosas en la mochila para irse. De pronto una persona le toca en el hombro, al darse la vuelta se encuentra con Ryo mirándole con cara divertida.

-Zel: ¡Bikkurishita, Nishikido-san! –exclama al verle tan cerca.
-Ryo: Hola, ¿ya has terminado de ensayar?
-Zel: Sí, me iba a casa ¿y tú?
-Ryo: Oreee… -se estira como desperezándose- he dicho que salía al konbini un rato a comprar un café y a pasearme un poco. Ya me he aprendido toda la coreografía hace mucho, me aburría de ver como Maruyama se equivocaba por milésima vez. Siempre suelo aprenderme todo el primero. El segundo si Yasu tiene el día inspirado -comenta con suficiencia.
-Zel: Ya veo -Zel en cambio es “la Maruyama” de su grupo y nunca se entera de nada del baile, es lo que tiene haber debutado en una unit sin tener ni zorra idea de bailar.
-Ryo: Si no tienes nada mejor que hacer, ¿por qué no me acompañas un rato?
-Zel: Etto…-comienza con reparo, nunca se ha fiado de Ryo.  

Corte a

Ambos están en una habitación del edificio de la Johnnys en la que parece que se hacen reuniones o algo así. Hay una mesa larga con varios sillones a un lado y a otro, al fondo una pequeña mesita y un sofá de dos plazas pegado a la pared. Ryo está encima de Zel, ambos están medio desnudos, él en calzoncillos, ella también (recordemos que se pone ropa interior de hombre porque está muy metida en el personaje) y con su faja de pecho para que no se le note nada. Se están besando acaloradamente mientras Ryo agarra a Zel por las muñecas con fuerza.

-Zel: Espera, espera un momento –dice ella apartando la cara para que Ryo deje de besarla.
-Ryo: ¿Nani? –pregunta desconcertado, suelta a Zel y se aparta el flequillo de la cara con un movimiento de cabeza.
-Zel: Esto no está bien –indica con cara de confusión.
-Ryo: Tranquila, tengo condones, están en el bolsillo del pantalón, siempre llevo uno por si acaso, uno nunca sabe cuándo pueden ocurrir estas cosas. Solo tengo que encontrar el pantalón, claro… porque lo he tirado por ahí con las prisas -mira a su alrededor buscando.
-Zel: ¡Sonna koto nai yo! –le grita de pronto, le agarra de los hombros y le empuja para que se levante y se aparte de ella.
-Ryo: Oye, ¿qué te ocurre? Pensé que te estaba gustando.

Zel se levanta a toda velocidad del sofá en cuanto Ryo se aparta un poco y se pone a buscar su ropa por la habitación. Encuentra sus pantalones de chándal (de junior de los años 90) tirados y se los pone rápidamente. Su cara parece de espanto total.

-Ryo: Ne ¿Te encuentras bien? –pregunta empezando a preocuparse.
-Zel: No, no estoy bien. No sé cómo hemos acabado aquí, no recuerdo qué ha pasado. Estábamos abajo, hablando en el hall, y de pronto.
-Ryo: Tranquila, les pasa mucho a las chicas, es un efecto que produzco en las mujeres. No saben cómo pero todas caen en mis brazos inexplicablemente.
-Zel: ¿Me has drogado, ne? ¿Burundanga?
-Ryo: ¿Burun…nani? ¿Eso que es, un país africano? –mira a Zel con los ojos muy abierto (a pesar de que los tiene caídos como Gachapin).
-Zel: No te hagas el baka, Nishikido. Yo nunca habría venido aquí contigo. Me has drogado o algo raro –exclama empezando a cabrearse.
-Ryo: No te he drogado. ¿Tú sabes lo difícil que es encontrar drogas en este país?
-Zel: Y una mierda, ¿entonces qué? No me digas que es porque me has hablado en Kansai-ben, eso me atrae pero tampoco tanto. Ni siquiera eres de Nara…
-Ryo: Vale, está bien, te lo contaré, pero tranquilízate. La cosa es que… produzco muchas feromonas, ¿vale? Atraigo a las mujeres de manera natural, es mi secreto para tener tanto éxito con las chicas -confiesa mirando a Zel fijamente.
-Zel: ¿Feromonas? –Repite asombrada.
-Ryo: Sí, te lo digo antes de que me pongas una denuncia y me acuses de haberte drogado para echarte un polvo.
-Zel: ¿Entonces no me has drogado?
-Ryo: No de manera voluntaria, al menos. No lo puedo evitar, mi cuerpo produce las feromonas de manera natural a unos niveles muy altos y causo una atracción irresistible. Sobre todo si no hay otros hombres cerca, así las mujeres solo pueden olerme a mí y es como si estuvieran borrachas o embobadas, no sé, la cosa es que caen rendidas a mí. Esto me lleva pasando desde la adolescencia. ¿Por qué crees que me he acostado con todas mis compañeras de reparto?
-Zel: Eso es un poco complicado…-dice porque hay varios términos que no entiende demasiado bien en japonés, y esa explicación parece digna de un documental de animales de la TVE2.
-Ryo: Bueno, ahora ya lo sabes. No se lo digas a nadie, esto no lo saben ni el resto del Kanjani. Ellos creen que ligo tanto por mi evidente atractivo y mi tremenda sensualidad.
-Zel: No lo diré, pero a partir de ahora debes permanecer SIEMPRE a varios metros de mí. Lo digo por seguridad.
-Ryo: Como quieras –se levanta por fin del sofá con una media sonrisa socarrona. –aunque no tengo ni idea de cuál es mi radio de acción en esto. Aún lo estoy investigando.

Ryo busca su camiseta para empezar a vestirse.


-Zel: ¿Tú no respetas nada? –Pregunta enfadada.- Sabes que tengo novio, estoy con Satoshi y me has hecho esto como si fuera un… un experimento.
-Ryo: Bueno, lo de que estás con Satoshi… mucho no estás, ya me ha contado Shin-chan que tu novio pasa de ti bastante y hace tiempo que ni le ves. Vamos, que no te hace ni puto caso.
-Zel: ¡Pero qué chismoso!
-Ryo: Francamente, pensé que te vendría bien echar un polvo y me lo agradecerías.

Zel está muy indignada, se acerca a Ryo con pasos rápidos y sin pensárselo le da un tortazo en toda la cara.

-Zel: ¡¡Temeee!! –le grita sin darse cuenta de que esa palabra de ninguna manera la usaría una mujer hablando en japonés.
-Ryo: Joder, tienes fuerza para ser tan canija –se toca la mejilla que se le está poniendo colorada por momentos.
-Zel: Eres lo peor, Nishikido.
-Ryo: Te vengo “a hacer un favor” y mira como me lo pagas.
-Zel: Cállate. ¿Dónde está mi camiseta? Quiero irme.
-Ryo: Allí –señala encima de la mesa de reuniones con la mano que le queda libre.

Zelgadiss se viste rápido.

-Ryo: Por cierto, antes te sonó el teléfono dentro de la mochila, pero estabas tan ocupada comiéndome la boca y metiéndome mano que creo que ni te diste cuenta. 
-Zel: ¿Quieres otra? –levanta la mano amenazante.
-Ryo: Eehhh tranquila, qué carácter –da un par de pasos atrás temiendo que Zel le vuelva a arrear otro tortazo. 

Zelgadiss se agacha junto a la mochila para buscar el móvil.

-Ryo: Encima que te aviso. La verdad no sé qué ha visto Subaru en ti. Bueno creo que sí lo sé, él es muy masoquista y por lo que veo tú tienes la mano muy suelta. Haríais una pareja preciosa, deberías darle una oportunidad a ese ojisan, y un par de hostias como la que me has soltado a mí, seguro que le encanta. 
-Zel: No me hables de ese loco –por fin encuentra el móvil y lo saca, comprueba las llamadas perdidas mientras se levanta de donde estaba agachada.
-Ryo: ¿Quién era? ¿Tu novio “el desaparecido”? –pregunta con cachondeo.
-Zel: No, no conozco este número.

Ryo se acerca a donde está ella y mira por encima de su hombro.

-Ryo: Ese es el número de la oficina de Johnny-san –concluye nada más verlo.
-Zel: Es otra de tus bromas, ¿no?
-Ryo: Nope, reconozco el número, no ves que me llaman de la oficina para reñirme cada vez que sale un escándalo mío en alguna revista, me sé de memoria ese teléfono, me llaman ellos más que mi madre.
-Zel: Hum… no sé si creerte –dice con reticencias.

De pronto el teléfono de Zel comienza a sonar.
 
-Ryo: Mira, es el mismo número, cógelo, a Johnnys-san no le gusta que le hagan esperar.
-Zel: Mierda, con lo que odio hablar por teléfono –dice en español, descuelga- Moshi, moshi?
-Zeako: Zel-kun, soy yo, Zeako, te llamo de parte del presidente –habla en español.
-Zel: Joder ¿Qué he hecho ahora?
-Zeako: Pues ni zorra idea la verdad, pero quiere que vengas a verle y te ha dado cita para mañana. ¿Has acabado ya tus movidas por hoy o te pillo currando?
-Zel: Estaba ensayando con los Tegomassu, pero ya terminé hace un rato.
-Zeako: Mañana es tu yasumi, ¿ne? Te tienes que venir a la oficina, que el viejo quiere hablar contigo y no sé qué mierdas. A las 5 de la tarde.
-Zel: Tengo miedo, ¿debería preocuparme?
-Zeako: Mira no sé qué decirte, yo le he visto de buen humor cuando me ha dicho que te llamase, así que igual no son malas noticias, o estaba contento por otra cosa y te va a echar una bronca monumental, ¿qué sabré yo?
-Zel: Pues menudo consuelo me das.
-Zeako: Jamía, yo sé lo mismo que tú, coño. Venga te dejo que tengo que hacer muchas cosas y no me puedo entretener, además tengo que llamar a otro Johnnys ahora.
-Zel: Vale, pues mañana te veo. Taluego.
-Zeako: ¡Mata ashita, chocho!

Zelgadiss cuelga y mira a Ryo.

-Zel: Tengo que ir a la oficina de Kitagawa mañana por la tarde.
-Ryo: Ya te dije que ese teléfono era el suyo.

Zel agarra su mochila y se dispone a irse, quiere alejarse del cara dura de Ryo lo antes posible.

-Ryo: ¡Nee, omae! –Le alarga unos calcetines.- ¿esto es tuyo? Creo que se te cayó antes.
-Zel: Ah sí gracias -se los mete dentro del pantalón para marcar paquete.
-Ryo: ¿Ese truco te lo ha enseñado Tegoshi? Él también lo hace. –confiesa riéndose.
-Zel: ¡¡LO SABÍA!! –señala a Ryo
-Ryo: Que sepas que estoy muy decepcionado contigo, esta es una de las poquísimas veces que una mujer me ha rechazado. Y sé qué no ha sido porque tienes el listón muy alto, te tiraste a Subaru en un armario, así que muy buen gusto no tienes.
-Zel: Vete un poco a la mierda.
-Ryo: No, en serio, ¿qué tiene él que no tenga yo? Además de esquizofrenia paranoide y una gran falta de educación.
-Zel: Ne Nishikido... no tengo tiempo para esto.
-Ryo: Bueno, a lo mejor otro día volvemos a intentarlo -sonríe con su cara de pillo.

Zel le enseña su dedo del medio y se va a toda prisa de la habitación sin despedirse siquiera. Nishikido se encoje de hombros.

Hacía mucho que no ponía un Zel "binbo danshi"
Ella tiene tantas ganas de irse a casa a descansar que no espera ni al ascensor (que va a su propia velocidad), sino que baja por las escaleras directamente. Cuando se dirige a la salida una de las chicas de recepción le llama por el apellido. Zel se acerca y la chica le dice que llamaron hace un rato de la oficina del presidente preguntado por ella (bueno, él, en este caso). Zelgadiss le dice que ya ha hablado con la secretaria. La recepcionista concluye con un “wakatta” sin ni siquiera mirar a Zel, parece un poco borde o está mosqueada por algo. ¿Es posible que haya visto como hace un rato Nishikido se iba con Zel arriba o algo?


Ryo decide bajar a por su café al konbini, de todos modos es muy probable que Maruyama aún no se haya acabado de aprender bien los pasos que le faltaban.

Cuando vuelve con su ice coffee en la mano y una bolsa de bollitos rellenos de anko para compartir con los demás se da cuenta de que Yokoyama parece preocupado. Piensa que tal vez es porque aún se siente mal por el golpe en la cabeza que se dio el otro día, pero Yasu le dice que le llamaron por algo urgente de la oficina del presidente y que tiene una reunión con Kitagawa mañana por la tarde. Yoko dice que la secretaria no le ha contado cuál era el asunto, así que como siempre se suele preocupar por todo mucho, ya se ha puesto en lo peor y piensa que le van a reñir por algo. Ryo sonríe un momento, no sabe si tendrá algo que ver con la reunión de Zel, pero la cosa parece ponerse interesante, seguro que les van a echar una bronca monumental por el escándalo del otro día en el love hotel y demás mierdas que han liado juntos.

-Maru: Ryo-chan, tienes la cara roja aquí –dice mientras le señala la mejilla.
-Subaru: Hostia es verdad ¿qué te ha pasado?
-Ryo: Ah eso, nada importante, líos de faldas, supongo.
-Yoko: Tú desde luego no pierdes el tiempo, ¿pero no habías ido a por un café?  
-Ryo: Y aquí lo tengo –levanta la mano con el vaso de plástico del 7eleven.- Pero me ha dado tiempo a más cosas.
-Okura: Pues aquí solo nos ha dado tiempo a que Maru-chan por fin se aprendiera la puñetera coreografía. –dice con fastidio.
-Maru: Ganbatta, ne? –sonríe muy feliz.

Yasu le posa la mano en el hombro muy orgulloso de su novio.

-Ryo: ¿Quien quiere un bollo antes de repasar por última vez la coreografía?

Okura y Maru corren hacia él gritando “¡¡yo, yo!!”, Ryo le da un bollo de anko a cada uno.

-Hina: Pelo rapidito, que ya son holas de andar telminando el ensayo.
-Ryo: Por cierto Baru, ¿a ti te gustan las chicas que pegan fuerte?
-Subaru: Claro, esas siempre son las mejores. ¿Por qué? ¿Conoces a alguna que me puedas presentar?
-Ryo: Nah, solo era por curiosidad…

Momentos después Maruyama está corriendo por todo el cuarto de ensayo mientras se ríe tontamente y menea las manos.

-Yoko: ¿Y ahora qué le pasa a ese?¿Le ha dado un subidón de azúcar?
-Yasu: Nada, está persiguiendo una mosca que ha visto –le justifica.
-Okura: Joder, que santa paciencia…
-Yoko: Maru céntrate, que hoy te veo muy disperso.
-Maru: Hai –frena y les mira muy sonriente.
-Yasu: ¡¡Kawaiiiiii!!

Yokoyama hace un facepalm mientras Hina menea la cabeza como negando. Los MaruDa son tal para cual.

 

Esa noche Hina parece que tarda mucho en volver, Zel hace la cena con lo que encuentra por cocina y le deja también a Murakami para que coma algo cuando vuelva. Cuando ya son cerca de las 10 de la noche Shingo aparece por fin, se descalza y saluda con un “Tadaima”. Zel está sentada en el sofá viendo la tele, hace rato que se duchó y cenó. Ahora anda viendo un programa con Johnnys que desconoce, pero hay uno que le parece guapito. Ojalá le toque algún día coincidir con él en alguna televisión o algo.

-Hina: Gomen naaa, fui a cenal con Yoko, tenía que asegulalme que no bebiela alcohol mientras acaba de tomal sus pastillas de calmantes que le dielon pala el golpe en la cabesa.
-Zel: Entonces ¿Ya has cenado? –pregunta decepcionada mientras se levanta del sofá.
-Hina: Sí, fuimos a un sitio de yakitori, a Yoko le encanta el pollo, bueno y que Okura nos dio "una taljeta burakku" para los locales de la cadena de su padre
-Zel: Entonces guardaré esto –dice mientras recoge el plato con comida que le había dejado en la mesa del comedor del salón.
-Hina: ¿Me habías hacido cena? –pregunta asombrado. – ¿Pelo tu sabes cosinal algo que no sea ramen instantáneo?
-Zel: Claro que sé cocinar, me han dicho que cocino bien, incluso.
-Hina: Areeeee, ¡¡espela no te lo lleves, lo quielo comel! –exclama mientras le quita el plato de la mano.
-Zel: Pero, ya has cenado.
-Hina: Da igual, aún me cabe un poco más.-comienza a comer.-Areeee, umai!!! ¿Nani kore?
-Zel: Es un plato sencillo de mi país, a los niños les gusta mucho.
-Hina: Sou ka? –Habla con la boca llena.- ¿cómo se llama?
-Zel: Tortilla de patata –dice en español.
-Hina: ¡Wakaranee!
-Zel: Etto… “poteto omuretsu” –traduce.
-Hina: ¡Ahhhh, pues ta mu rico! –Dice acabándose casi todo el trozo que había.-Tienes que hasel esto un día que invite a los Kanjani a casa, yo cleo que les gustalía de probal.

Hokuto "el gordo" ikemen comiéndolo
muy bien en un programa de tv

Zelgadiss mira a Shingo fijamente, a ver si ahora se va a convertir en la chef oficial de la casa.

  
-Zel: Bueno, ya veremos… ¿por cierto quién es ese chico de la tele? –pregunta, ya que Hina conoce a todo diox seguro que sabe quién es y de qué grupo.
-Hina: ¿Quién Nakai-san?
-Zel: No, el presentador no, el chico joven.
-Hina: Ahh ese –acaba las últimas migas de tortilla.-Es un junior, aún no ha debutao. Pelo tan goldo no le van a dejal, tendlá que adelgasal antes.
-Zel: No está gordo, si es un ikemen –se indigna.
-Hina: Guapo no sé, pelo te digo que está goldo pa estal en la Johnnys… y goldo SOLO te dejan debutal si eles del Kansai, polque nosotros se supone que tenemos que hasel de reil y a los managels les da más igual, pelo los glupos del Kanto tienen que sel pelfectos.
-Zel: Uso! Si no hay gordos en los Johnnys del Kansai tampoco –dice sin entender nada. 
-Hina: Empesando pol tu admilado Domoto-senpai, están Maru, Takaki Yuya, Kiriyama Akito, Ohashi…
-Zel: No sé quiénes son la mitad de esos.
-Hina: Y luego está el caso de Yoko y Okura, que ellos son “ex gordos”-le explica.
-Zel: ¿Ex gordos? Pero si nunca estuvieron gordos –Zel cada vez entiende menos y se está empezando a cabrear. Si Okura y Yoko han estado gordos ella debe ser Matsuko Deluxe.
-Hina: Ea, pos ya he cenao dos veces.
-Zel: Cuidado, no te vayas a poner “gordo” tú ahora –le dice con ironía, pero Hina como siempre no lo pilla.
-Hina: Na, si tengo el metabolismo mu aselerao, tú tlanquilo.
-Zel: Ok, creo que voy a dormir, oyasumi…
-Hina: Descansa, oye que m’a gustao muncho la omuretsu de patata –sonríe.

Zel le dice adiós con la mano y se va al baño a lavarse los dientes antes de echarse en el futón. Shingo se ducha rápido y va a la cama enseguida también, pero tarda un buen rato en dormirse porque ha cenado muchísimo y se siente a punto de explotar. Esa noche de hecho incluso tiene varias pesadillas.

Por la mañana Zel se despierta a eso de las 10 pasadas, es un gusto tener el día libre y poder dormir un rato más. Hina ya se ha ido hace al menos un par de horas, aunque ella estaba tan cansada que ni le escuchó levantarse. Zelgadiss va al baño y se lava cara un poco para despejarse, camina hacia la sala y se encuentra el desayuno en la mesa, Shingo le ha dejado varias cosas, incluso una nota en la que pone "me he pirao a grabal el Janiben, te veo a la noche". Y en circunstancias normales Zel realmente vería a Murakami esa noche, como siempre desde que vive allí, pero algo me dice que ese día las cosas no van a ser como acostumbran. 

Continuará...

(si fuiste capaz de llegar hasta aquí, gracias. Te dejo otro Hokuto de regalo) ;-)

jueves, junio 17, 2021

33. Pecados y confesiones

 Feliz cumpleaños a Ninomiya-maravilla, Kazama-kun "mi acto de fe" (y otouto de Genomiya) y también a "Gosekito bonito" de los ABC-Z (que no pongo foto suya porque es muy poco fotogénico el pobre). <3


Continuemos. ^_^

-Nakamaru: Genial, ya has hecho llorar a Ueda-kun.
-Jin: Ueda siempre está llorando.
-Kame: Idiota, es el único del grupo al que le caes bien.
-Jin: Razón de más para que me vaya.
-Taguchi: Bueno, ¿al final hoy ensayamos o no?

Nakamaru resopla. 


Los Domoto salen de la furgoneta en la que les han recogido y llevado a ensayar. Koichi parece algo mosqueado y Tsuyo no sabe por qué, más allá de que Kouchan no es muy fan de madrugar. Siempre ha sido más bien un ave nocturna, al contrario que Tsuyo, al que le gusta irse a la cama prontito. Así que es posible que se haya levantado con el pie izquierdo, como otras tantas veces. Entran en el edificio mientras Koichi discute con Tsuyoshi (como el matrimonio rancio que son).

-Koichi: Venga ya y ahora me dirás que no te has dado cuenta de que a Takamina le gustas -dice siguiendo la conversación que por lo visto tenían en la furgoneta.

-Tsuyoshi: Ehhh?? ¿A qué viene esa tontería, Kouchan? A Takamina le gusto “como un oniichan”, nada más que eso –se acerca a la recepción a preguntar dónde les toca ensayar y una de las chicas le dice cual es el  número del cuarto correspondiente, le informa de que el coreógrafo y el staff acaban de llegar, luego le guiña el ojo (es la chica que estaba desesperada por pillar con algún Johnnys y dar el braguetazo en otro de los capítulos de fanfic). Tsuyoshi ni se da cuenta de nada, porque es despistadísimo para esas cosas.

La Takamina intentando seducir a Tsuyo
Caminan los dos hacia el ascensor.

-Koichi: Te digo que Takamina está enamorada de ti, de “verte como un oniichan” nada, esa lo que quiere es echarte un buen polvo -dice con un toquecito de celos en sus palabras.
-Tsuyoshi: Ay Koichi, pero qué soez eres, no digas esas cosas de la chiquilla, Minami-chan solo es una cría –dice molesto. –No sé cómo puedes decir esas burradas, ya sabes que no me gusta que seas tan grosero. 
-Koichi: Digo las cosas a las claras, tal y cómo son, qué culpa tengo yo de que no veas las señales nunca.
-Tsuyoshi: ¿De qué señales hablas? Me parece que alucinas.
-Koichi: Si no le gustas ¿por qué te pidió que le regalaras unas bragas?
-Tsuyoshi: Eso es fácil, porque las bragas eran el good que traía mi single. Ella quería que se lo regalara, le hacía ilusión tenerlo porque el funky es muy guay.
-Koichi: Ya, el funky, y luego al otro día traía puestas las bragas y se levantó las faldas delante de ti para enseñártelas, ¿a ti te parece normal? –pregunta totalmente fuera de sí.
-Tsuyoshi: Pues es lo normal, cuando le regalas a una persona una prenda te enseña cómo le queda. Yasu-kun siempre me enseña las camisetas y los complementos que le regalo. Es por cortesía, algo que tú no entiendes. Además tú nunca regalas nada a nadie, normal que no lo sepas.
-Koichi: Bueno, eso que dices de Yasu puedo entenderlo, pero lo de Takamina no, a mí si una chica me enseña las bragas así pienso que quiere tema y voy y se las arranco a mordiscos si hace falta.
-Tsuyoshi: Por todos los Kamisamas Koichi, pero qué bruto eres…- resopla y se tapa la cara en plan “facepalm” –Anda, llama al ascensor.

Koichi aprieta el botón.

-Koichi: Oyeeeeee, ¿el ascensor ya funciona? –le grita a las recepcionistas.
-Recepcionista 2: Sí, Domoto-san –le guiña el ojo a Koichi ahora.
-Koichi (susurrando): ¿Qué le pasa a esa chica en el ojo?
-Tsuyoshi: No sé, debe ser algún tipo de tic nervioso, no te quedes mirándola que es de muy mala educación.

Kouchan asiente con la cabeza.

-Koichi: En fin, a lo que iba, que no te enteras de nada Tsuyo, Tienes a una veinteañera kawaii colada por ti y lo estás desaprovechando.
-Tsuyoshi: Yo no desaprovecho nada, esa chica NO está enamorada de mí, y si lo estuviera, cosa que es imposible, tampoco querría nada con ella, solo es una cría.

El ascensor se abre y entran los dos.

-Koichi: De cría nada, lo que pasa es que de cabeza es muy baka, pero hace rato que ya es mayorcita para todo. ¿Te puedo hacer una pregunta indiscreta?
-Tsuyoshi: Me la vas a hacer de todos modos… -responde con resignación.
-Koichi: Efectivamente. Tsuyo, ¿Cuánto tiempo hace que no…? –hace un gesto obsceno con las manos. 

Tsuyoshi le mira con cara de desaprobación torciendo el morro.

-Tsuyoshi: No creo que ESO sea asunto tuyo. De todos modos no lo necesito en estos momentos de mi vida, estoy en completa armonía conmigo mismo y la soledad me acompaña fielmente para que viva con el alma tranquila y sin complicaciones. 
-Koichi: No he entendido una mierda de todo ese rollo Zen que has dicho, pero me ha sonado a que te debes estar matando a pajas desde hace bastante tiempo –comenta mientras le mira fijamente.
-Tsuyoshi: Buf…-resopla. -Este viaje en ascensor se me está haciendo de lo más largo, ¿sabes?
-Koichi: Que conste que aún no me has contestado, ¿eh?
-Tsuyoshi: Voy a tener que ir luego al templo a pasearme, a ver si recupero la paz interior que me estás robando con tus cochinadas y tus preguntas impertinentes.
-Koichi: Sí, lo que tú digas, vete a rezar si te hace feliz, pero pienso que si estás solo es porque tú quieres, ya te digo que a ella le gustas. Y si en vez de las chicas te interesan los chicos Yasu te ama desde hace años, y al gaijin nuevo se le nota un montón que está colado por ti también.
-Tsuyoshi: Ah, ¿que a ellos también les gusto? – pregunta con sorna. -No, si ahora va a resultar que todo el mundo está enamorado de mí en secreto, no te fastidia.

Se abren por fin las puertas del ascensor en la planta correspondiente y salen.

-Koichi: Tú es que no te enteras, pero te digo yo que sí. Y… seguro que hay más gente a la que le gustas, pero… no se han atrevido a decírtelo –explica nervioso.
-Tsuyoshi: Lo que tú digas, Koichi…-responde ya cansado de tanto rollo.
-Koichi: Etto… tampoco me has dicho si al final te gustan las chicas o los chicos.
-Tsuyoshi: Ni confirmo ni desmiento –sentencia mientras mira fijamente a Koichi.
-Koichi: Te conozco desde los 12 años y todavía no me ha quedado claro algo tan básico como eso.
-Tsuyoshi: ¿Necesitas saberlo para trabajar conmigo? ¿Vas a cantar o bailar mejor por saberlo?
-Koichi: Eh… supongo que no –se rasca la cabeza mientras piensa.
-Tsuyoshi: Entonces mantengamos el misterio, ¿na? –Concluye con una media sonrisa y abre la puerta del salón de ensayos.
-Coreógrafo: ¡Ohayou gozaimasu!
-KinKis: Ohayou gozaimasu. 

Koichi queda muy desilusionado, si Tsuyo hubiera dicho que le gustan los hombres, tal vez él se hubiera atrevido a dar el paso por fin y confesarle que aunque a él en teoría le gustan las mujeres de toda la vida (y es un fan obsesivo de la tetas), lleva enamorado de él desde hace tanto tiempo que ni lo recuerda.

Koichi intenta disculparse y pregunta a Tsuyoshi si está enfadado con él, pero Carapatata-san cambia de tema, solo quiere que le deje un poco tranquilo y empezar con el ensayo. Tsuyoshi se pone sus rodilleras y sus cosas para sus múltiples lesiones y su salud de mierda en general mientras Koichi saca una petaca disimuladamente de su bolsa y le da un sorbo al whisky que lleva, necesita templar los nervios un poco.


En otro salón, en el piso inferior al de los KinKi, el ensayo de Eito transcurre con normalidad, sin más problema que el de siempre, que Maruyama es un desastre bailando. Con el inconveniente añadido de que ese día tampoco Murakami está muy acertado con los pasos, más bien está perdido y descentrado, además de muy callado para ser él. El resto de Kanjani no se da cuenta mucho, pero Yoko que le conoce bien sabe que algo le preocupa. Hacen un descanso de unos minutos para que Maru se siente un poco, porque le han hecho repetir el baile demasiadas veces y está reventado. Pero sobre todo se le ha puesto dolor de cabeza porque le hayan gritado por hacerlo todo a destiempo y mal. Subaru busca una aspirina para dársela a Ryuhei amablemente, siempre lleva muchas pastillas en su bolsa, el problema de Subaru es que NO se toma las que le corresponden a él.

-Okura: Joder, a ver si hoy acabamos todo pronto, que yo me quiero ir a mi casa antes de que anochezca, que me da miedo volver.
-Ryo: ¿Ahora tienes miedo de la oscuridad? Es lo único que te faltaba. 
-Okura: No de la oscuridad, es que hay una fan loca que me acosa desde hace unos días, si a ti te pasara también tendrías miedo de volver solo por la noche.
-Ryo: Oye, que a mí también me han acosado chicas, de hecho varias veces.
-Okura: ¿Ah sí?  ¿Y qué hiciste? –pregunta interesado.
-Ryo: Me las tiré, y así dejaron de acosarme.

Yasu se tapa la boca con cara de asombro.

-Yoko: ¿Tan mal lo haces que no volvieron más? –dice con agudeza. Varios Eito se ríen.
-Ryo: Ja, ja y ja. No me acosaron más porque les di lo que pedían. Si ya lo consiguen se les acaba el interés de seguirte y pasan a otra cosa. Es pura lógica.
-Okura: Joder, ¿y me tengo que acostar con todas las que me acosan? Es demasiado trabajo, ni hablar… Si ya me cuesta hacerlo una vez a la semana o así cuando tengo novia -se recuesta en un sofá con cara de mala leche.
-Yasu: Jo, qué vago eres Tacchon.

Hina está mirando al infinito, está totalmente de cuerpo presente, pero su mente viaja por otros mundos lejanos y no se ha enterado de nada de lo que están hablando.

-Yoko: Pues he escuchado que va a haber un nuevo programa tipo magazine nocturno en la Fuji TV –dice con voz sobreactuada. -Pero todavía no han encontrado presentador… creo que buscan a alguien con experiencia, que hable mucho...

Todos miran a Murakami, está totalmente out, catatónico.

-Ryo: ¿A este qué le pasa? –pregunta acercándose a Shingo mientras le mira fijamente.
-Yoko: Venga ya, este baka NO está bien, es imposible que le mencione un posible trabajo y no grite que se va a presentar a la entrevista para que le contraten.
-Subaru: Es preocupante –comenta mientras frunce el ceño.
-Maru: A lo mejor está enfermo el pobre, como trabaja tanto…
-Yoko: Hina, Hinaaaa -le grita mientas le agarra del brazo.

Shingo por fin vuelve en sí.

-Hina: Eh… sí, vamos a seguir ensayando –dice mientras se levanta de la silla como un resorte.
-Ryo: Que no, que no es eso.
-Hina: ¿Es la hora de comer? –pregunta totalmente confundido y mira el reloj, son las 10:24 A.M concretamente.
-Yasu: Este chico no está bien.
-Yoko: Anda vuélvete a sentar y dinos qué te preocupa.

Shingo obedece y se sienta, pero así de primeras no quiere hablar del tema. Lo cierto es que sus sospechas de que se “está amariconando” le dan un poco de vergüenza y prefiere obviar cualquier tema relativo a “su compañero de piso gay y español” por el momento.

-Hina: A mí na, estoy mu bien –dice mirando al suelo.
-Maru: ¿Has desayunado? A lo mejor es hambre.
-Okura: Yo tengo bollos en la bolsa, por si quiere comer uno –le ofrece.
-Yoko: Vosotros dos es que todo lo solucionáis comiendo.
-Maru: ¿Puedo comer yo uno, Tada-kun?
-Okura: Bueno vale, pero solo uno, que nos conocemos… y ya que estás me traes a mi otro, que así no tengo que levantarme.
-Ryo: No le des a Maru, que ya bastante gordo está y encima hoy está bailando muy malamente.
-Yasu: No está gordo, lo que pasa es que tiene donde agarrar, a mí me gusta así, la verdad –dice con una sonrisa.
-Maru: Gracias Yasusu –va a rebuscar los bollos en la mochila de Okura.
-Yoko: Venga di, a ti te pasa algo, estás muy distraído –le levanta a por un botellín de agua.
-Hina: Na, si es una tontelía…
-Subaru: Suéltalo anda.
-Hina: Es que anoche, cuando me metí en el ofulo con Zel-kun…- comienza.

Yoko escupe el agua como una fuente interrumpiendo la frase de Shingo, Yasu tiene la boca tan abierta que casi le llega al suelo, Subaru se vuelve loco e intenta ir a por Shingo para golpearle, por suerte Ryo le agarra por detrás y le inmoviliza. Entonces Subaru mueve los brazos y las piernas como si fuera un insecto que se ha quedado patas arriba y lucha por liberarse, por suerte no está gritando, lo cual ya es bastante para ser él. Ryo le susurra al oído que no diga nada indebido y se calma un poco. Maruyama por su parte parece sorprendido y encantado a partes iguales, es muy fan del “Hinazel” y todo lo que haga que eso pueda ser una realidad como pareja le hace ilusión. A Okura se la sopla todo, de hecho está medio sobado en el sofá y no se entera mucho de la fiesta, ni siquiera ha probado más que un mordisco del bollo que le acaba de acercar Maru.

-Yoko: Espera, ¿qué coño acabas de decir? ¿Te metiste al ofuro con Zel? –deja la botella sobre la mesa con un golpe y sale un poco de agua por la boca de ella como si fuera un pequeño geiser. Yoko se acerca a Hina, parece indignadísimo, por alguna razón en la que no quiere pensar, tiene un gran sentimiento proteccionista hacia esa gaijin gilipollas y problemática.
-Hina: Sí bueno… Zel se enfadó muncho conmigo –confiesa.- Y no entiendo pol qué, a fin de cuentas no tiene na de malo, vamos, digo yo, na? Ya sé que es un chico un poco velgonsoso, pero no le estuve mirando nada.
-Yoko: Entonces NO viste nada. Tú NO viste nada… ¿seguro? Está bien NO ver nada… es lo mejor NO ver nada -dice muy nervioso y entrando en bucle. 
-Hina: Na, Zel estaba hecho bolita en el ofuro… pero vamos, que a mí no me intelesaba  mirarle desnudo tampoco, ¿eh? –aclara intentando parecer “lo menos gay” posible mientras hace gestos de negación con la cabeza.

Subaru respira tranquilo al comprobar que Hina no sabe ni remotamente nada del secreto de Zel. Ryo está con una estúpida sonrisita puesta en la cara porque él solo quiere ver el mundo arder y está “living” total con todo este lío.

-Yasu: Etto… ¿Dices que Zel se enfadó? –pregunta intentando que la conversación llegue a alguna parte.
-Hina: Sí, ma dicido que no me meta nunca más al baño si está él, se puso mu malamente conmigo, luego me peldonó polque me disculpé y eso, pelo no entendía qué mosca l’había picao, la veldá.
-Yoko: Eh… bueno, ¿Zel es de Europa no? Será porque es “Kurisuchian” o algo de eso –improvisa sobre la marcha.- ¿Verdad que sí, Ryo-chan? Tú que tienes mundo, di lo que crees que podría ser –mira a Ryo con una cara extraña, como pidiendo que le siga el rollo.
-Ryo: Los cristianos se piensan que todo es pecado, también estar desnudo. Eso está mal para ellos, supongo que si te metes en el ofuro con él habrá pensado que era algo muy malo.
-Maru: Hala ¿de verdad? –comenta interesado. -¿Cómo sabes todas esas cosas de los cristianos, Ryo-chan?
-Ryo: Porque tengo mucho mundo… y porque una vez me tiré a una monja –confiesa.
-Todos (menos Okura): Ehhhhhhhhhhhh?!!!
-Okura: Gritad más bajo, así no hay quien duerma –murmura entre dientes, y se da la vuelta en el sofá.
-Yoko: ¿Cómo que te tiraste a una monja? La actriz esa del dorama del colegio no cuenta como monja, iba disfrazada.
-Ryo: Digo una monja de verdad, pero ya que lo mencionas, a esa actriz también me la tiré, y a la que hacía de su hermana… y a una de las alumnas –añade con una sonrisa mientras asiente con la cabeza. 

A Shigecito creo que NO se lo tiró

(Nota de la autora: lo de que se lio con una alumna de “Gomen ne seishun” por lo visto es verdad).

-Subaru: ¿Tú es que te tiras a todas las mujeres que se te acercan o qué? –pregunta incrédulo.
-Ryo: A todas no, pero dame tiempo –se encoge de hombros.
-Yoko: En fin… -se resigna con Ryo y por fin mira a Shingo- que NO te metas más en el ofuro con el chico gaijin, tienes que respetar las religiones de los demás –le riñe.
-Hina: Que sí, que ya no lo voy a hasel más. Pelo ahola hablé quedao como un incurto que no sabe de na de otros países, ni de clistianos ni de pecados. Zel se va a pensal que soy baka peldido.
-Subaru: No te preocupes por eso, seguro que ya se lo intuía hace tiempo.
-Yoko: Va a ser que sí.
-Hina: Y ya hace días que llevo calsonsillos pol la casa polque a Zel-kun no le palesía bien que fuela desnudo.
-Yasu: ¡Shin-chan! ¿Cómo se te ocurre ir desnudo por casa delante de ese pobre… chico?
-Hina: Y yo que sé, siemple he ido desnudo, es mi casa, na? –se encoje de hombros.- Tambien me quito la ropa delante vuestlo y nunca os habéis quejao de mí.
-Yoko: Yo sí me he quejado alguna vez, creo que he visto DEMASIADO de tu cuerpo a estas alturas de la vida –se lamenta poniendo cara de asco.
-Hina: Ah es veldá, Yokocho alguna vez si se ha quejao, pero nadie más. 
-Yasu: Ya, pero nosotros te conocemos de toda la vida y sabemos que eres muy gratuito, pero ese gaikokujin apenas te conoce, le vas a traumatizar.
-Hina: Que no, que ya no lo tlaumatiso, te digo que ahola llevo algo de ropa pol la casa, ya no se va a volvel a ofendel en la religión de clistiano.

Subaru se tapa la cara para no verle y contener las ganas de matarle. Hina es tontísimo.

-Yoko: Anda, vamos a seguir ensayando, que alguien despierte a Tacchon.
-Todos: ¡Yo no!
-Okura: No estoy dormido… como me voy a dormir con todo lo alto que habláis, sois muy molestos –Se levanta del sofá.
-Maru: ¿Te vas a comer eso? –Pregunta señalando el bollo medio mordido que Okura ha dejado.
-Okura: La duda ofende, claro que sí –se mete todo lo que queda en la boca y mastica mientras mira a Maruyama con expresión desafiante.

Maru pone cara de tristeza, Yasu se acerca y le posa la mano en el hombro para consolarle, sabe que Ryuhei quería comerse ese bollo... y todo lo que le den.

-Yoko: Okura, ¿Por qué llevas comida en la bolsa?
-Okura (echando migas por la boca mientras habla): ¡¡Tengo muxa anziedá!! -se queja. 
-Ryo: Te he dicho que te tires a la fan loca...-sugiere.
-Okura: ¡Que no! -grita perdiendo la paciencia. 
 

Hina saca una toalla pequeña (de esas que se suele atar en la cabeza) de la mochila y se acerca a Yoko que está desprevenido mirando a Maruyama y Yasuda, se pone a secarle la cara con la toalla, Yokoyama se sobresalta y aparta a Murakami de un manotazo.

-Yoko: ¿Pero qué cojones haces ahora?
-Hina: Naa, que estás mu sudao, solo t'estaba secando un poco.
-Yoko: De verdad que tienes el día tontísimo hoy, no sé qué bicho te ha picado –le dice con cara de mala leche.

Shingo se vuelve a acercar con la toalla.

-Yoko: ¡¡Pero qué me dejes en paz!! –Se va a toda prisa.- Estás muy raro Shingo.
-Hina: No, si es por ayudal…-se justifica.

Ryo se descojona porque esos dos siempre le han parecido muy cómicos.

-Subaru: Tiene razón que estás muy sudado.
-Hina: ¿Ves? Pos lo que yo desía…
-Yoko: ¿Por qué no os vais a la mierda los dos? Anda, sigamos con el ensayo.
-Hina: S’ha cableao… -comenta mirando a Subaru.

 


 Massu disfruta como un enano viendo como Tego y Zel se prueban la ropa que él ha diseñado para la actuación, Zel se escabulle rápidamente y se esconde en una esquina, detrás de un perchero “burro” con prendas colgadas, para ponerse la ropa intentando que ni sus dos compañeros, ni los miembros del staff que hay en el salón le vean nada más que lo necesario. Tego por su parte se desnuda divinamente delante de todo el mundo, de hecho en el centro de la sala para buscar mayor atención hacia él.

-Massu: A ver, acercaos que os vea bien –les pide mientras está sentado en un sillón descansando.
-Zel: Eh… Massu, ¿no es un poco recargado? –Pregunta mientras se agarra unos adornos que lleva en la solapa de la chaqueta.
-Massu: No, no, es bastante sencillo para las cosas que suelo diseñar. Esa pedrería que os he puesto encaja muy bien con la letra de la canción que vamos a cantar en el Shounen Club, está todo muy pensado, no te creas.
-Zel: Si tú lo dices… ¿y el lazo?
-Massu: Te he cosido esos lazos negros en las mangas porque es tu color, así todo el mundo sabrá que eres el “burakku” del grupo, por si aún no se habían dado cuenta.
-Zel: Claro, así mucho mejor, ne? –dice con sarcasmo, por desgracia en Japón la ironía y el sarcasmo son casi inexistentes y Massu no entiende que a ella no le ha gustado un cagao la ropa.
-Tego: ¿Y yo qué tal estoy? – interrumpe mientras se da una vuelta como una diva.
-Massu: Muy bien, perfecto –contesta muy sonriente.
-Zel: Te pega –afirma. Por alguna razón a Tegoshi le quedan bien las cosas recargadas.
-Tego: Me gusta mucho, es uno de tus mejores diseños, Massu.
-Massu: Me alegro mucho de que te guste.
-Zel: ¿Y tu ropa?
-Massu: Oh, ya me la probé en mi casa, me va bien.
-Tego: No seas aburrido, queremos vértela puesta, además hay que hacer el ensayo con el vestuario puesto para ver qué tal queda.
-Zel: Eso, tienes que ponértela, kudasai –dice, aunque en realidad lo que quiere saber es si Masuda también va tan mamarracho como ellos con su ropa.

Massu se levanta y corre a esconderse en la misma esquina donde antes se escondió Zel para vestirse. Se pone la ropa rápidamente y sale. Zel puede comprobar que traje de Masuda no sólo es hortera, sino que de hecho es el más llamativo de los tres.

Acaban el ensayo con el vestuario, todo parece preparado para la próxima actuación en el Shounen. Zel incluso se ha conseguido aprender la coreografía entera sin liarla parda, se ha esforzado mucho durante los últimos días. Recogen todo para irse ya y se despiden del staff, al día siguiente Zel tiene descanso, y el día de después es la grabación en el Shounen club. Ella está un poco nerviosa por ello. Pero también porque tiene que llamar cuanto antes a Yamapi para disculparse porque al final invitó a Kazama-kun a salir con sus otros amigos “famosos y guays” (o según Zel: “snobs y gilipollas”). Siempre le pone nerviosa hablar por teléfono en japonés, porque se entera mucho menos de lo que le dicen y a ella también le cuesta más hablar.

Los Tegomassuzel bajan juntos en el ascensor (más lento del mundo) comentando cosas del trabajo y llegan al hall, Zel les dice que va a llamar a Yamapi, que ellos se pueden ir si quieren. Se despiden con un “otsukaresama” y diciendo que se verán dentro de dos días en la grabación del programa. Los dos se van por la puerta y Zel se sienta en uno de los sillones del hall, toma aire mientras mira la pantalla del teléfono y busca el número de Yamashita-san que le ha dado antes el imbécil de Akanishi. Pulsa la tecla de llamar, espera unos segundos interminables en los que parece que Yamapi no va a contestar. Por fin parece que descuelga.

Continuará...


martes, mayo 04, 2021

32. Cambio de gobierno

(No, no es un post sobre las elecciones de Madrid ni nada, que eso es un coñazo) 

Bueno, pues feliz cumpleaños a mí misma, aprovecho para sacar este episodio, que hay mucho por escribir y ya tengo ganas de ir llevando a las chicas del Aiba Team y a los Arashi a Japón, que allí hay más oportunidades donde liarla. ^_^

-Claire: Te perdono si encuentras también “carnival night part 1” –dice, sabiendo de sobra que le pide un imposible.
-Jun: ¡Pero esa canción no existe! 
-Claire: Desde luego solo me sabes dar disgustos…
-Geno: Anda comete estas tostadas y deja al pobre chico, que le metes una caña…-le 
acerca un plato con tostadas que acababan de salir de la tostadora.


¿Los de atrás quien son? ¿antiguos politicos? :-p
Sho está muy satisfecho sentado en su despacho de presidencia, o debería decir ya casi “su ex despacho”, porque hace un rato que terminó de traspasar los poderes de presidente del gobierno a su sucesor, mediante un método… poco ortodoxo. Los líderes de los otros partidos aceptaron la propuesta de Sho porque era muy “igualitaria”, pero tal vez el país se llene de manifestaciones y quejas cuando se enteren del tema. Por el momento Sho parece tranquilo y feliz de dejar tan alto cargo. Ya va teniendo ganas de volver a ser idol, a fin de cuentas es la vida que él escogió desde muy jovencito, lo de la política… está bien como hobby y como tema para comentar en su sección de las Zero News, pero es un mundo que le pertenece más a su otousan que a él. Sakurai se levanta de su butaca tras terminar de dejar firmados varios documentos legales sobre el traspaso de la presidencia y algunos otros asuntos importantes que debe cerrar antes de abandonar el país. Se estira porque tiene los brazos un poco entumecidos de tanto escribir, claro, como en Japón no firmaba, sino que ponía su “hanko” en los documentos… Busca dentro de un aparador antiguo de madera que hay cerca de uno de los ventanales del despacho, y saca una caja de cartón que tenía allí desde hace unos días. Se pone a recoger sus cosas y meterlas dentro, como buen trabajador que abandona su puesto y hace su particular mudanza en su “ultimito día”. En uno de los cajones de su escritorio se encuentra un peluche de un perrito del Ikea que debe ser de Aiba, no entiende muy bien cómo ha llegado eso allí, la verdad, lo observa unos instantes intentando recordar de dónde ha salido, sonríe un segundo y lo echa a la caja junto al resto de sus cosas.


Claire por su parte se ha ofrecido a ir a la compra, por supuesto Jun-kun NO va a dejar que vaya sola al supermercado y se apresura a decir que la acompañará para que no cargue pesos y por si pasa algo. Claire le echa una mirada de reprobación, tampoco está tan embarazadísima como para poder cargar un par de bolsas, además el súper está muy cerca de casa (Nota de la autora: yo ya he perdido la cuenta, ¿cuántos años lleva exactamente embarazada esta mujer?). De cualquier modo acepta porque no quiere discutir más desde buena mañana. Cogen sus chaquetas y se disponen a salir, Genomiya les da una lista con lo que hace falta. Ambos se despiden de Geno, Elphie y Masaki y salen de la casa, bajan las escaleras y Jun se apresura a abrirle la puerta del portal a su señora esposa, que nada más salir se topa con un viejo conocido que está ahí esperando en la acera.  

-Claire: Pero tú… ¿qué estás haciendo aquí? –pregunta totalmente descolocada.  

El fotógrafo de la sesión de fotos del día anterior pasa de ella completamente y se acerca a Jun como si Claire no existiera y ni siquiera la hubiera escuchado hablar. Le acerca una carpeta de plástico a Matsujun que le mira con cara de asombro.

-Fotógrafo: Mira “Míster Jun”, aquí te traigo las fotos del reportaje de ayer para que me las eches un vistazo y me des tu opinión, porque estoy dudando entre varias de las que te hice de los plátanos, que es que hay dos que me parecen MUY buenas, si tú me ayudaras a decidir… -comienza con voz zalamera.
-Jun: Etto… nani? Shashin? –pregunta sin enterarse de nada.
-Claire: Hola, oye te he preguntado que haces aquí.
-Fotógrafo: ¿Pues no lo ves? Le estoy preguntando al modelo su opinión.
-Claire: Sí eso ya lo veo, lo que NO entiendo es qué haces a la salida de esta casa, ¿cómo te has enterado de dónde vive?
-Fotógrafo: Niñaaa, como se nota que no eres de Cádiz, aquí te puedes enterar de todo en menos de un día de investigación.
-Claire: flipo… Oye, que sepas que esto es acoso, ¿eh? –le contesta muy irritada. 
-Fotógrafo: Qué va a ser acoso ni mierdas, estoy trabajando, así que deja de interrumpir, que eres un poco mosca cojonera ya.
-Claire: Oye perdona, pero es que resulta que aquí, esta “mosca cojonera” es su esposa.
-Fotógrafo: ¡¿¿Eres su mujer??! Y yo pensando que eras una traductora sin más, o como mucho la manager del chiquillo.
-Claire: Sí, eso también soy, pero lo importante es lo otro.
-Fotógrafo: Huy maricón, que no sabía que estabas casado –le dice a Jun mientras le posa la mano en el hombro y le da unos toquecitos. –Pero que sepas que yo no soy celoso, ¿eh? No me importa.

Jun se aparta del tipo, le molesta mucho que la gente le toquetee, es muy maniático. Se frota el hombro de la chaqueta por si se lo ha manchado con sus manazas, es una chaqueta MUY cara.

-Claire: Pues da la casualidad de que yo sí soy celosa, así que ya te estás pirando majo.
-Fotógrafo: Bueno, pero primero que me de Míster Jun su opinión de las fotos, que las voy a llevar a la sección de marketing y publicidad del supermercado esta tarde y necesito estar seguro de que llevo las mejores tomas -comenta haciéndose el guay.
-Claire: Buf… pero que sea rapidito, porque tenemos prisa.
-Fotógrafo: Tan pronto como Míster Jun me diga.
-Claire (en japonés): Jun-kun, nani ga suki desu ka? Erande kudasai.


Jun mira a Claire y la señala con el dedo “anata ga suki!” exclama con una tonta sonrisa, por un momento parece poseído por alguno de sus personajes idiotas de dorama. Claire contiene la risa, porque tiene que mostrarse molesta con todo el asunto del fotógrafo, pero por dentro quiere correr hacia Jun y abrazarle. “Sore janakute, baka! Shashin no koto” le aclara. Entonces Jun deja de hacerse el gracioso y se pone a mirar las fotos detenidamente mientras el fotógrafo le mira más a él que a su trabajo, la verdad.  
 
Genomiya está empeñada en que quiere saber dónde demonios está trabajando Nino, pero no sabe cómo encontrar el sitio sin ninguna pista aparente. Le comenta el asunto a Elphie que nada más escuchar la preocupación de su amiga le dice que en Cádiz se puede saber lo que sea de quien sea, si preguntas a las personas adecuadas, o en los sitios correctos. Geno alucina con que a Elphie le parezca tan fácil enterarse de dónde es el puñetero restaurante, pero se deja llevar. “Coge tu bolso, nos vamos al mercado, es el mejor sitio donde enterarse de la información de primera mano” dice Elphie. Genomiya no sabe si esto es la vida real o una partida de “Dragones y Mazmorras”, porque lo empieza a parecer.  (Nota de la autora: No, es un fanfic!). Masaki no quiere quedarse solo, así que se apunta a la expedición detectivesca en busca de Ninomiya.  

Esa mediodía los 5 amigos comentan todo lo ocurrido mientras preparan la comida y ponen la mesa, Claire está enfadada por el asunto del fotógrafo acosador, como siga así van a empezar a parecerle bien hasta a los paparazzis japoneses, al menos esos no intentan ligar con Jun, si acaso le inventaban la enésima boda con Inoue Mao, pero nada más. 

-Claire: Vamos, que como le vea rondar por aquí de nuevo le meto una denuncia, que yo no me estoy a tonterías.
-Elphie: Me parece correcto, pero ahora cálmate, que te va a subir la tensión. 
-Jun: Siéntate, ven aquí –le dice Jun con cariño mientras le agarra del brazo.
-Claire: Me siento porque yo quiero, no porque tú me lo digas.
-Genomiya: Joder qué carácter, Jun solo te quiere cuidar.
-Claire: Ya pero… me tiene contenta. Desde luego, quien me mandaría a mí casarme con un tío bueno así, y tan “catedrático” de la sensualidad. No me da más que problemas.
-Elphie: Hombre, que Jun estaba muy bueno ya lo sabías cuando te casaste, bueno… lo sabíamos todas, que tenemos ojos en la cara. –Se ríe un poco.

Aiba y Jun no se enteran mucho porque ellas tres están hablando en español.

-Aiba: ¿Queréis saber dónde trabaja Nino-chan? Ya lo hemos descubierto –comenta cambiando de tema. 
-Jun: ¿En serio? ¡¡Dínoslo!! –exclama interesado.
-Elphie: Sí, después de una complicada y larga investigación que nos ha llevado bastante tiempo, llegamos a la conclusión de que…
-Geno: No te vengas arriba, le preguntamos a la mujer del churrero que hay en el mercado, que por lo visto se entera de todo. 
-Elphie: Joder, me has destrozado todo el suspense.
-Geno: Déjate de suspense, que esto no es una peli de Hitchcock. 
-Claire: ¡¡Venga, el salseo, el salseo!! ¿Dónde trabaja?
-Elphie: Pues al final resulta que está trabajando en un restaurante japonés muy cerca del puerto, que parece que se han quedado sin uno de los cocineros el otro día y andaban buscando gente. 
-Geno: Lo más gracioso de todo es que en la plaza del mercado varios decían que Nino por lo visto es 
“un respetado chef de sushi en Japón” y que había conseguido una estrella michelín en su antiguo restaurante en un barrio pijo y caro de Tokyo. 
-Claire: Jajajaja, que imaginación le echan.
-Geno: Bueno, que una estrella michelín no tendrá, pero varios premios de mejor actor de la academia japonesa de cine sí que ha conseguido, y de la academia de televisión y drama también, que no es poca cosa. Además que su padre sí es cocinero.
-Elphie: Si es que es eso, que le han debido de dar el trabajo porque le ha echao un morro que no es normal, y se han creído que era chef, vamos, es que si Nino se pone les hace creer a los de la Nasa que es astronauta incluso.


Todos se ríen.

-Jun: Bueno qué, ¿pero vamos a ir a verle, ne?
-Aiba: Pero si es que nosotros YA hemos ido.
-Geno: Claro, en cuanto nos dijeron por dónde quedaba el restaurante nos presentamos allí, estuvimos fuera cotilleando, desde la puerta, disimuladamente. Por suerte él no nos vio.
-Elphie: Cómo para vernos, estaba súper ocupado en la cocina y sacando ollas palante y patrás, cortando pescado, no paró ni un momento del rato que estuvimos allí delante del sitio.
-Jun: Un momento, Nino trabajando sin parar ¿estáis seguros de que era él? –pregunta mirando a Aiba.
-Aiba: Sí, sí –asiente convencido sin pillar la ironía de Jun. 
-Geno: Por cierto, que casi nos pillan porque Aiba estuvo a punto de meterse en el restaurante.
-Aiba: Es que Nino salió de la cocina con una bandeja que parecía muy pesada, solo quería ir a ayudarle.
-Elphie: Menos mal que le agarramos para que no entrara, anda que menudo detective estás hecho…
-Aiba: Pues no sé por qué dices eso, si yo he sido detective varias veces en doramas.
-Claire: ¿Pero a que a ti no te han dado premio de mejor actor por hacer de detective?
-Aiba: Ni una estrella michelín de esas tampoco -comenta con cara de tristeza. 

Sho aparece horas después, entra muy contento por la puerta, saluda con la mano a los que se va encontrando por la casa y se dirige a su habitación. Entra y cierra la puerta, encuentra a Elphie sentada en la cama leyendo un libro despreocupadamente.

-Sho: Tadaimaaaa –exclama mientras deja su maletín sobre la silla que hay en una esquina.
-Elphie: Okaerinasai. 

Sho se acerca a ella y se agacha para darle un piquito.

-Elphie: Huy, pero qué feliz vienes, ¿no? señor presidente –le dice mientras cierra el libro y lo deja posado sobre la cama. 
-Sho: Ex-presidente –matiza, y después se abalanza sobre Elphie.
-Elphie: Sho-chan, no te recordaba yo así de fogoso, últimamente parece que no tenías ganas ni para esto.
-Sho: Ganas sí, es que tenía mucho trabajo, muchas preocupaciones y había que madrugar, pero ahora… soy libre hasta que volvamos a Japón –le aparta el pelo para darle un beso en el cuello.
-Elphie: Pues a ver si tardamos aún unos días en ir para allá, que me gusta a mí este nuevo Sho que NO es tan workaholico.
-Sho: ¡Workahólico! –exclama como acordándose de algo.- Mierda, ¿qué hora es? Tenemos que ir a ver el telediario.
-Elphie: Pues son casi las 9, van a empezar ahora.
-Sho: Venga, vamos –se levanta de la cama y se empieza a poner bien la camisa y a metérsela por los pantalones, porque con el ataque repentino de cariño se le había salido toda y estaba hecho un desastre.
Entran al salón y le piden a Geno que ponga las noticias, ella esta liada haciendo un amigurumi que le ha pedido Aiba con lana. 
-Sho: Por cierto, ¿se sabe algo de Nino? –pregunta mientras se sienta en el sofá al lado de Genomiya.
-Geno: Sí, ya sabemos donde trabaja.
-Sho: Anda, pues sí que habéis sido buenas investigando.
-Elphie: Ya te enseñaré, para la próxima vez que te ofrezcan un papel de detective –comenta mientras se sienta junto a Sho. 

Sho le pasa el brazo por encima de los hombros.

-Sho: Ya empieza, ya empieza, sube el volumen –le dice a Geno.
-Elphie: Claireeeeee, Juuuuuun, Aibaaaaaaaa!!! Venid!!!
Se presentan los tres escalonadamente en el salón sin saber muy bien qué pasa.
-Sho: Atentos kudasai, esto es muy importante –les dice seriamente mientras acaba de 
sonar la sintonía del telediario en la tele.

-Periodista (mujer) de las noticias: Bienvenidos al telediario 2ª edición, esta es la noticia del día con la que abrimos esta noche la información. Esta mediodía el actual presidente del gobierno en funciones, Sho Sakurai ha presentado inesperadamente su dimisión como máximo mandatario del país. Todos los líderes de la oposición han sido convocados de manera confidencial en el palacio de la Moncloa para darles a conocer este hecho en persona y privadamente. Tras discutir con ellos todas las razones de su renuncia, ha propuesto una manera muy… particular de escoger un sucesor al cargo. Hace menos de una hora nos han llegado a la redacción las imágenes de la jornada a puerta cerrada que han tenido los políticos, pasaremos a emitirlas tan pronto como sea posible, nuestro equipo de edición está trabajando arduamente en ello ahora mismo, rogamos su atención y paciencia a los telespectadores. 

-Periodista hombre: Hemos tenido acceso al visionado en la redacción hace tan solo unos minutos y lo único que puedo adelantarles es que no se convocarán elecciones próximamente, y que la manera de escoger al nuevo presidente del gobierno es la más equitativa y justa que se me ocurre, aunque muy poco ortodoxa. Por el momento adelantaremos otras noticias destacadas del día mientras esperamos para poder ofrecerles las imágenes de la Moncloa. 

En la casa TODOS están mirando a Sho expectantes, ¿qué demonios habrá hecho?

-Sho: ¿Nani? –pregunta con cara de susto.-No me miréis así, no puedo decir nada, es mejor que lo veáis vosotros mismos.
-Elphie: A mí me va a dar algo… ¿qué se te ha ocurrido?
-Sho: Que no te lo cuento, espera un momento, seguro que sale ahora en las noticias.

Elphie lanza un suspiro de disgusto y vuelve a mirar la televisión, Aiba y Jun murmuran entre ellos qué podría haber hecho Sho, pero no tienen ni una pista. 
La Moncloa


A los pocos minutos por fin informan de que el reportaje está disponible y van a emitirlo. El video trascurre como sigue: primero Sho les comunica su intención firme de retirarse de la política y dejar el cargo (todo esto en inglés, con lo q en los informativos han metido unos subtítulos en español para que nadie se pierda nada), los políticos líderes de los otros partidos empiezan a hablar entre ellos y lanzarle preguntas a Sho que tiene pensado hacer para anunciarlo a los ciudadanos y que cuando serán las próximas elecciones (algo lógico, x otro lado). Con la ayuda de un traductor Sho responde a todas las preguntas formuladas y al poco el video empieza a llegar a cotas de surrealismo. Sho saca unos cartelones enormes con dibujos y stickers varios, mucho colorinchi y demás parafernalia. El delegado de gobierno le sujeta varios de ellos con cara de no entender muy bien qué pasa, pero su trabajo es estar ahí ayudando al presidente y apoyándolo. Sho comienza a explicar que para escoger al nuevo presidente, y ahorrar tiempo y dinero de campaña electoral y elecciones generales al país, lo mejor es HACER UN CONCURSO con todos los candidatos como participantes, el vencedor será el nuevo presidente. Todos los líderes de la oposición están alucinando, pero… por otro lado, es verdad que todos tienen la misma posibilidad de ganar y ser presidentes, incluso los que ni en sus mejores sueños obtendrían la mayoría en unas elecciones tienen su oportunidad con este método. Por alguna razón la idea les empieza a resultar muy atractiva, a fin de cuentas todos son muy ambiciosos.
Sho explica las 3 diferentes pruebas que hay, los 3 ganadores que salgan de ellas deben competir en una última para alzarse con la victoria, pero todavía no va a decir cuál es la última, primero deben competir limpiamente y conseguir uno de esos 3 puestos para el juego final. Sho saca otro de sus cartelones de colores explicando la primera prueba, nadie entiendo en qué consiste, porque los dibujos explicativos los ha hecho el propio Sakurai y todos sabemos que los Kamisamas del arte nunca le dieron su bendición. Al final acaba explicando de qué va la cosa porque nadie se entera. La primera prueba es una carrera tipo ginkana, pero llevando una cuchara con un huevo en la boca e intentando que no se caiga y se rompa. Para ello todos se van a un patio trasero que hay detrás de la Moncloa, donde Sakurai ha dispuesto un circuito con varios obstáculos que deben rodear o saltar. La segunda prueba es un torneo a 21 puntos en la cancha de baloncesto que hay situada allí mismo en el recinto. La última prueba es una vieja conocida de los fans de Arashi (cosa que NO es ninguno de los políticos), un juego de mesa con un tablero inventado a medio camino entre el parchís y el monopoli con distintas pruebas de habilidad o penalizaciones según en la casilla que caigas. 

-Aiba: ¡Sho-chan! –Grita emocionado desde el cojín en el que está sentado en el suelo.- Ese es mi tablero de “Aibalando” deshou?
-Sho: Lo traje conmigo de Japón, en mi maleta, no sé por qué pero pensé que tal vez le podría dar uso aquí. Y mira tú por dónde.
-Claire: Yo es que estoy flipando con todo esto… -confiesa con cara de cachondeo.
Siguen viendo el vídeo porque la cosa cada vez es más interesante y absurda. 


Cada vez que un líder gana en una prueba ya no hace falta que participe en las demás, porque ya ha ganado un puesto para la final, con lo cual en la última prueba solo están jugando 3 personas. Uno va vestido de gato de peluche, otro tiene la cara pintada con rotulador y el tercero lleva un tutú de ballet porque cayó en una casilla en la que tenía que bailar un trozo del lago de los cisnes. 

En casa Aiba está disfrutando muchísimo, se ríe a carcajadas y aplaude con cada nueva prueba o “batsu game” en el que caen los políticos, Elphie mira a Sho de reojo, Sakurai tiene una media sonrisita en algunos momentos, parece un hombre muy serio, pero por dentro es muy baka y un cachondo mental. 

Por fin los 3 finalistas son escogidos y se disponen a hacer la prueba final. Sho se pone muy serio y explica que la manera de escoger al ganador es algo MUY tradicional en Japón para decidir cosas.  Algo que los nipones se toman tan en serio, que incluso hay competiciones anuales de eso. No es más ni menos que una partida de Jankenpon en las escaleras del palacio de la Moncloa. Cada concursante debe subir los peldaños de uno en uno cada vez que gane una partida, y bajar un escalón si pierde. Así poco a poco el primero en llegar a la parte de arriba (el 5º peldaño) será el nuevo presidente de gobierno.

Todos permanecen expectantes a que por fin comience el juego, los 3 políticos se lo toman muy en serio e intentan acertar con la elección adecuada para ganar. Uno de ellos queda descolgado en el 2º escalón, no para de perder, los otros dos están empatados en el 4º peldaño. Por fin el desempate llega y el tipo más alto de los dos, uno que tiene pinta de trabajar como dependiente en la sección de ropa de hombre del corte inglés, gana. Sho le da la enhorabuena y ambos se dan la mano. El pobre hombre aún con su disfraz de gato de peluche, que por cierto, le viene un poco pequeño, intenta no perder la dignidad y dedica unas palabras a la cámara que recoge todo este “traspaso de poderes” tan… original.

En el salón todos están callados, no saben muy bien qué decir. Excepto Aiba que parece muy contento.

-Sho: Bueno, pues eso es todo…-comienza- solo espero que los ciudadanos acepten esto y no haya problemas.
-Aiba: Jopetas Sho-chan, no sabía que las elecciones podían ser tan divertidas, yo que nunca veo las zero news cuando toca votar en Japón… Bueno, es que me da igual, si yo nunca voy  a votar ni nada.
-Jun: Masaki, esto NO son unas elecciones…–comienza a explicarle, porque parece que Aiba está un poco confuso.
-Claire: Déjale Jun, es mejor así –le corta.
-Elphie: Sho Sakurai, pensaba que eras un hombre cabal, con la cabeza bien amueblada, “majime” y formal, pero ahora que has hecho algo como esto… es que no sé… ES QUE TE COMO A BOCAOS SAKURAI, ESTÁS FATAL DE LA OLLA, PERO TE AMO MUCHÍSIMO –le grita justo antes de abalanzarse sobre él para darle un morreo que lo tumba, de hecho literalmente, porque Sho cae sobre la pobre Genomiya que estaba sentada a su lado sin meterse con nadie.  
-Geno: Ay quitaos de encima, que me volvéis a joder la espalda, por favor. Que no estoy yo en mis mejores momentos.

Aiba se levanta  de su cojín y va a ayudar a la pobre Geno que está siendo aplastada por esos dos ñoños. 


Tokyo/ Interior/ mañana


Shingo y Zel entran en el edificio de la Johnnys  donde están los salones de baile para ensayar. Nada más entrar Zel ve a Massu y Tego sentados en uno de los sofás del hall, parece que de hecho están esperando por ella. Masuda-kun le hace una señal con la mano para que se acerque.


-Shingo: Oye Zel, pos yo me voy que ya es hola, na?
-Zel: Hai, gracias por traerme Shin-chan –le dice con una sonrisa y le posa la mano en el hombro.

El corazón de Shingo se acelera un poco con el contacto, cada vez se siente más raro con Zel, empieza a ser preocupante, ¿seguro que la homosexualidad no se pega? Hina piensa esas cosas y muchas más mientras sube las escaleras en vez de tomar el ascensor. 

 -Zel: Ohayou gozaimasu –saluda mientras se acerca a los Tegomassu y les hace una pequeña reverencia con la cabeza.
-Massu: Ohayou Zel-kun!
-Tegoshi: …zaimasu –dice con poca gana.
-Zel: ¿Llego tarde? –pregunta mientras se mira el reloj. 
-Tego: No, por una vez no, somos nosotros los que llegamos pronto. 
-Massu: Sí, así que decidimos esperarte aquí. Venga, vamos para arriba. 

Los Tegomassuzel van al mismo sitio donde estaban el día anterior, su material y sus ropas están allí y de momento seguirán hasta que acaben sus ensayos. Toman el ascensor y suben a la planta correspondiente. De pronto ven doblando la esquina hacia ellos a los 6 KATTUN (madre mía voy con siglos de retraso, tengo que empezar a echar gente de la Johnnys, PERO YA! :p). Jin lleva gafas de sol a pesar de que son las 9 de la mañana, posiblemente la noche anterior salió de fiesta y esta con resaca y ojeras. Todos visten muy kakkoii para ir en ensayar la verdad, menos Nakamaru que lleva un chándal muy sobrio de Nike.  


-Kame: Ya os dije que este NO era el piso, pero como nadie me hace caso…
-Koki: ¿Y yo qué sé dónde nos toca hoy ensayar?
-Jin: ¿Tú no lo sabes? A mí ni siquiera me importa.
-Kame: ¿No me digas? Casi no me había dado cuenta de lo mucho que te interesa el grupo…-dice con ironía.
-Ueda: Déjale Kame, no te metas con él.
-Kame: Es que me parece flipante lo de este tío.
-Taguchi: Bueno, vamos a portarnos todos bien, ¿vale?
-Jin: Eso, vamos a hacerle caso al retrasado este.
-Kame: No le llames así.
-Nakamaru: Creo que nos hemos metido en el cuarto de ensayo de NEWS o algo, soy capaz de reconocer la ropa de Massu cuando la veo –dice intentando cambiar de tema para calmar la tensión que hay en el ambiente. 
-Jin: Me aburres Nakamaru, me aburres MUCHO -comenta con desgana.

Massu agita su mano para llamar la atención de Nakamaru y este le devuelve el saludo mientras le sonríe con cara de “madre de diox lo que tengo que aguantar”. Los Tegomassu y los KATTUN se saludan entre ellos y comienzan una pequeña charla. Al poco Jin, que estaba mirando a todo el mundo con cara de asco interrumpe.

-Jin: Tú eres el del otro día, el que estaba en casa de Yamashita, deshou? –comienza dirigiéndose a Zel.
-Zel: Hai… -comenta sin mirarle mucho, porque le cae gordo el tío.
-Jin: Hablas inglés ¿verdad? –le dice en inglés con un acento malísimo imitación de eeuu pero muy ajaponesado.
-Zel: Sí, por supuesto que lo hablo –le responde con un marcado acento británico.

De pronto los dos se ponen a hablar en inglés bajo la atenta mirada de los otros 7 Johnnys, que no se enteran de nada, pero de vez en cuando comentan cosas como “Ehh?” “sugoi” y así, porque les parece maravilloso que esas personas sean capaces de comunicarse en otro idioma. 

Pasan tres o cuatro minutos y de pronto ven a Jin sacarse el móvil del bolsillo y empezar a darle un número a Zel, que lo apunta en el suyo, todos dan por hecho que Jin le está dando su contacto. Al poco se ponen a hablar de otra cosa y Zel empieza a mirar su reloj, se despide como con prisa y no muy educadamente, como si le estuviera ya cargando la charla con Akanishi. 

Zel dice “otsukaresama” mirando a Nakamaru y pasando de Jin, le hace un gesto a los Tegomassu que asienten y le siguen por el pasillo, Massu se despide apresuradamente de su amigo Nakamaru.

-Jin (se dirije a Nakamaru un poco asombrado): ¿Le conoces?
-Nakamaru: Sí, me lo presentó Massu un día, lo trajo a mi camerino del Shounen club cuando yo salía desnudo de la ducha.
-Kame: Espera, ¿ese gaijin te ha visto desnudo? ¡Qué suerte! ¿Y por qué yo no?
-Nakamaru: Ya hemos hablado de eso… es mejor que no veas según qué cosas –dice tajantemente.
-Ueda: Además que no es solo que veas, es que quieres tocar también.

Kame pone mala cara.

-Taguchi: Neee, neee Jin-kun, le has dado tu teléfono, ¿verdad?
-Jin: No, nada de eso, ese chico gaijin es demasiado kakkoii, me ha pedido el número de Yamapi –dice un poco mosqueado. 

Todos quedan asombrados. 

-Ueda: Yo me he enterado de que es muy cercano a Sakurai-senpai porque es amigo de Ohno-san. Así que por supuesto que es muy kakkoii.
-Kame: ¿Y tú como sabes eso? ¿Si no hablas con casi nadie?
-Ueda: No hablo, pero escucho.
-Jin: Muy interesante todo, por cierto, estoy pensando en irme del grupo. 
-Kame: ¿Cómo que te quieres ir? No puede, tienes un contrato.
-Jin: Estoy decidido, no quiero estar más en KATTUN.
-Ueda: Pero Jin…
-Koki: No te van a dejar irte si no se acaba tu contrato, a menos que des un escándalo tan grande que no quede otro remedio que echarte de la Johnnys, claro. Y eso no va a pasar, eres uno de los favoritos del presidente.
-Jin: Gracias por la idea.
-Kame: No te atreverás.
-Jin: Ponme a prueba -dice con voz desafiante de chulito.

De pronto Ueda sale corriendo y llorando en dirección a las escaleras.

-Nakamaru: Genial, ya has hecho llorar a Ueda-kun.
-Jin: Ueda siempre está llorando.
-Kame: Idiota, es el único del grupo al que le caes bien.
-Jin: Razón de más para que me vaya.
-Taguchi: Bueno, ¿al final hoy ensayamos o no?

Nakamaru resopla.

Continuará…