jueves, noviembre 25, 2021

35. Para torear y casarse, hay que arrimarse

*Lo sé, cada vez pongo títulos más raros, creo que el anterior, el de la "burundanga" fue el que llegó al tope en ese sentido. XDDD

Satoshi está TAN desaparecido de la vida pública como lo está en mi fanfic, la verdad. :p De todos modos le deseamos un feliz 41 cumpleaños al hamstercito ( y a Maruyama que cumple 38 también)

(NOTA DE LA AUTORA: Buff, no os haceis una idea de lo que necesitaba ponerme a escribir en condiciones, hacía como 3 meses que no tocaba el fanfic, bueno, ni nada mas que las mierdas que pongo en facebook. Y lo cierto es que escribir me relaja y me hace bien, siempre ha sido mi terapia de desconexión. Son muchos cambios ultimamente y tengo bastante estrés y MUY POCO TIEMPO para nada que no sea hacer deberes o estudiar. He pasado de aburrirme a que no me sobre el tiempo a menos que me planifique bien, en fin, que no os cuento mi vida más, ahí os dejo el capítulo. Espero ser capaz de sacar otro para el cumple de Aiba. <3 (a ver cómo me lo monto, que tengo diciembre fino de exámenes! Habrá que aprovechar los ratos libres)  

Por la mañana Zel se despierta a eso de las 10 pasadas, es un gusto tener el día libre y poder dormir un rato más. Hina ya se ha ido hace al menos un par de horas, aunque ella estaba tan cansada que ni le escuchó levantarse. Zelgadiss va al baño y se lava cara un poco para despejarse, camina hacia la sala y se encuentra el desayuno en la mesa, Shingo le ha dejado varias cosas, incluso una nota en la que pone "me he pirao a grabal el Janiben, te veo a la noche". Y en circunstancias normales Zel realmente vería a Murakami esa noche, como siempre desde que vive allí, pero algo me dice que ese día las cosas no van a ser como acostumbran. 

Zel desayunando. ^_^U
Zel desayunando. ^_^U

Manda un par de Lines a Satoshi mientras desayuna, tiene el runrún desde el otro día con que en realidad lo de vivir con Murakami NO fue idea de Johnny-san, sino que es algo que Ohno quería, y fue premeditado incluso de antes de llegar a Japón. Eso le duele bastante, de ser cierto significaría que Satoshi no quiere vivir con ella como novios y que prefiere aparcarla en casa de un Kinki cualquiera para seguir con su vida de “soltero sin preocupaciones” y hacer lo que le da la gana. Le pregunta directamente qué hay de cierto en eso que ha oído por ahí de tener que vivir con Hina. Si no conociera a Ohno lo suficiente pensaría que la engaña con alguien y por eso nunca quedan ni se ven desde que llegaron a Japón, hace que no tienen una cita juntos ni se sabe el tiempo. Y si aparece es siempre en el peor momento y pilla a Zel en algún instante comprometedor que acaba malinterpretando, como cuando la pilló con Yoko en el salón de ensayos de Kanjani... Pero Zel sabe que es imposible que Satoshi le engañe, él NO es ese tipo de hombre, además está ocupado con sus pescas en barco, creando sus pinturas y esculturas sobre hombre negros (nunca ha entendido la fijación de su novio con ese tema) o en el peor de los casos estará cerca de casa, en alguna izakaya bebiendo con señores viejos de su barrio o algún antiguo amigo del colegio. (Diría del instituto, pero es que ni acabó la secundaria) :p

Al rato Satoshi contesta con un escueto “ya hablaremos otro día truchita” y un smiley que lanza un beso, momentos después le manda varias fotos de las pescas que ha hecho los últimos días en el barco de su amigo, en una de ellas sale muy feliz sujetando un atún. Desde luego eso queda a años luz de la explicación que ella necesitaba leer en esos momentos, Ohno es un experto en el escaqueo cuando no le apetece enfrentarse a algo, en eso es MUY japonés (bueno, en eso y en casi todo lo demás, para qué engañarnos). Si es verdad al menos podría disculparse o algo, no sé. Ella lanza un resoplido de resignación y llama “huevón” a su novio entre dientes, posa el teléfono sobre la mesa con un golpe (que menos mal que la funda amortigua, porque si no, se lo carga). Lo cierto es que satoshi parece más feliz con un atún que con ella, es como si no le importara lo más mínimo la relación, una cosa es ser un espíritu libre y otra pasar de todo. Zel se acaba de beber el té con leche y recoge la mesa. Aún quedan horas para ir al despacho de Kitagawa, pero cada vez se siente más intranquila con lo que pueda pasar allí. ¿Qué ropa debería ponerse para causar buena impresión? No puede aparecer con uno de los chándales de junior de los años 90 todo reviejo de los que usa para ensayar con los Tegomassu. Se pone a buscar en el armario algo decente y kakkoii, si se va a comer una bronca, que mínimo que ir presentable, ¿ne?

Zel va con tiempo suficiente a la oficina de Kitagawa, así de paso echa un rato con Zeako, que hace tiempo que no se ven y se tienen que poner al día de los cotilleos. Zeako saluda a Zelgadiss con la mano mientras acaba de revisar unos papeles, Zel se sienta en un sofá que hay en la entrada de la oficina mientras espera que Zeako termine con lo que está haciendo.

-Zeako: Bueno jamía ¿qué te cuentas?, ¿qué tal todo? Yo estoy hasta el coño, hablando mal, este viejo es más raaaaroooo… muy maniático, en fin, pero no hablemos de mí -se levanta de su mesa y va hacia donde está su amiga.
-Zel: Pues nada… aquí… -dice inquieta.- Mañana salgo en el Shounen Club, si te acuerdas échale un ojo, es por la noche en la NHK.
-Zeako: Vale, a ver si esta vez no la cagas como otros días que has salido en programas.
-Zel: Vaya ánimos me das.
-Zeako: Si da igual que lo hagas mal, ¿tú sabes la cantidad de cartas de fans tuyas que estamos recibiendo?
-Zel: ¿Tengo fans? ¿Yooooo? –exclama asombrada abriendo mucho los ojos.
-Zeako: Sí, por ahí en el almacén he guardado un saco lleno a tu nombre, que si eres muy kawaii, que si que hables mal en japonés y te equivoques te hace adorable… tienes bastante éxito. Algunas son incluso un poco picantes, otras hasta te piden matrimonio.
-Zel: Un momento, ¿que las has leído?
-Zeako: Bueno, alguna por encima, es que me aburro en los ratos libres…
-Zel: No leas eso, es personal.
-Zeako: ¿Te las quieres llevar? Puedes leerlas.
-Zel: Vaya un coñazo, ¿leer yo? ¡Paso!
-Zeako: Bueno, pues entonces no te quejes si las sigo cotilleando. Esas pobres fans están muy engañadas contigo, ¡las estás volviendo bolleras sin saberlo!
-Zel: ¿Y qué culpa tengo yo de ser un idol travesti? A mí me hace falta el dinero, además que seguro que hay otras fans que están enamoradas de Johnnys gays y también viven engañadas, ¿ne? Aquí vendemos ilusión, colorinchis y fantasía, si quieren miseria y realidad que se vayan al zoo de Ueno.
-Zeako: Si no te echo la bronca, en el fondo estoy muy orgullosa, ¡chocho!
-Zel: Pues gracias, supongo, en fin ¿tú sabes por qué me ha hecho llamar el viejo?
-Zeako: Pues no me lo ha dicho, pero la cosa es que Yokoyaka-kun está citado también.
-Zel: ¿Para qué?
-Zeako: Mira, no sé, pero yo creo que tiene algo que ver con vuestros… recientes escándalos. Me da que va a ir por ahí la cosa.
-Zel: Joder, pues nos va a caer una… si es que por lo visto hasta hemos llegado a ser trending topic en Twitter de Japón varias veces. Qué vergüenza, hasta mis amigas se habían pensado cosas raras de nosotros.
-Zeako: ¿El qué? ¿Qué habíais follao en el love hotel ese? Tranquila, que no solo tus amigas, lo hemos pensado TODOS.
-Zel: ¡No me jodas! Qué horror… Me quiero morir.
-Zeako: Pues desde aquí no te tires, que estamos en un décimo y luego dejas la acera toda pringada. Venga, anda no te preocupes, si en unos días saldrá algún otro escándalo de otro Johnny y ya se les olvida lo tuyo. Huy, ahora que lo pienso, hace como tres semanas que no llamo a Ryo por haberla liado, se me hace raro que esté tan formalito.
-Zel: ¿Ryo?… calla, de ese ni me hables.
-Zeako: Pues no te hablo, que no me interesa. Por cierto ¿Qué tal con tu compañero de piso? Cuéntame sobre ese hombretón con el que vives.
-Zel: ¿Qué quieres saber de Murakami? No hay mucho que contar, es workaholico, cocina bastante bien, es un poco paleto, su hobby es pagar las facturas y… el otro día se me metió en el ofuro cuando yo estaba bañándome dentro.
-Zeako: ¿QUÉ ME DICES? Eso es muy interesante ¿Y qué pasó, que hicisteis?
-Zel: Pues nada, ¿qué íbamos a hacer?
-Zeako: Mujer, ¿se te mete un maromo desnudo en la bañera y no haces nada? ¡Y qué hombre, que lo tiene TODO muy bien puesto!
-Zel: Pues claro que no hago nada, me estaba muriendo de la vergüenza, me hice un ovillito e intenté que no viera ninguna cosa indebida. Por suerte no se dio cuenta de nada.
-Zeako: Espera, a ver si me he enterado, se te mete en el baño ¿y todavía NO se ha dado cuenta de que eres una tía?

Zel asiente con la cabeza.

-Zeako: Flipo, ese chico es tonto de remate.
-Zel: Un poco de eso también hay, y que yo tengo una suerte que no sé qué pensar.
-Zeako: Pues yo me lo hubiera tirado, la verdad –confiesa abiertamente.
-Zel: No, si ya… pero Shin-chan es mi compañero de piso, no tengo interés en él de ese modo, además te recuerdo que tengo novio.
-Zeako: Sí bueno, Ohno primero “el desaparecido”… que por cierto, a ver si le dices que venga por aquí un día, porque no nos coge el teléfono, la mayor parte de las veces está apagado o fuera de cobertura. Hace tiempo que queremos contactar con él para ofrecerle un trabajo en un anuncio de aceite de oliva que nos han dado, pero que no hay manera de hablar con él, ni que se lo hubiera tragado la tierra.
-Zel: Buff, eso es que se va a pescar en el barco con su amigo el que es patrón y se le corta la señal.
-Zeako: Sí bueno, “se va a pescar” o eso te dice él.
-Zel: No, si es que a mí no me dice nada, esa es la cosa, hace varios días que no le veo, y tampoco me llama mucho, la verdad.
-Zeako: Anda, pues mira tú que relación tan bonita tenéis.
-Zel: Pasa un montón de mí, no te voy a engañar.
-Zeako: Pues hija, no sé qué haces con él, mejor te estabas tirando al Murakami.
-Zel: ¡Y dale con Murakami! ¿Por qué me lo tengo que tirar yo, si es a ti a quién  le gusta?
-Zeako: Yo que sé, como no me estás ayudando mucho con ese tema… pues al menos aprovecha tú, que lo tienes más a tiro.
-Zel: A Shin-chan le gustan las chicas y te recuerdo que ninguna de las dos lo somos.
-Zeako: ¿Perdooona? –habla por ti “chaval”, yo soy un mujerón de la cabeza al tacón.

Ambas/os se empiezan a reír.

Yokoyama entra por la puerta un poco acelerado, viene medio corriendo de la grabación de un Janiben. Uno con varios animales que han llevado al plató, todos se han puesto pesados y han conseguido que Hina adopte a una gatita naranja muy kawaii que le ha costado encima un pastizal porque era de buen pedigrí. Shingo está un poco preocupado, porque se ha enamorado instantáneamente de “Chi-chan” y no sabe si a Zel le va a gustar la idea de tener que vivir con una gatita ahora en casa. Nunca habían hablado de mascotas antes, así que no sabe que a Zelgadiss en realidad le encantan los gatos, y de hecho casi cualquier animal que tenga mucho pelo*… menos las tarántulas, supongo. 

(*Lo cual tal vez explique su fanatismo por Tsuyoshi-senpai)

-Yoko: Gomen ne, llego girigiri –dice nada más aparecer por la puerta.
-Zeako: ¡Mira, por ahí viene tu novio por fin! –exclama con sorna en español.
-Zel: NO es mi novio, es mi senpai.
-Zeako: Pues entonces no te vayas con él a hoteles, que luego la gente se piensa cosas...
-Zel: Anda calla –expresa con fastidio.

Por suerte Yoko no se entera de nada porque su español se reduce a “sagurada famiria”, “andarusía” y “gurasias”.

-Yoko: ¿Omae qué haces aquí? –pregunta al ver a Zel ahí con la secretaria de Kitagawa.
-Zel: ¿Y tú?
-Yoko: Yo he preguntado antes.
-Zel: El presidente quiere hablar conmigo a las 5, me llamaron ayer.
-Yoko: Debe haber un error, a las 5 me han citado a mí.
-Zeako: No hay ningún error, yo NO cometo errores –aclara mientras se levanta del sofá donde estaba sentada con Zel.
-Yoko: Pues entonces… esto no puede traer nada bueno. Por cierto… ¿tienes novio? –pregunta a Zeako de pronto. –varios Johnnys estamos interesados en esa información
-Zeako: ¿Yo? Ahora no, pero dudo que sea “tu tipo”, o eso creo –mira a Yoko de arriba abajo con mirada sospechosa.
-Yoko: ¿A qué te refieres? –está un poco confuso.
-Zeako: Mira Yokoyama-san, es que en realidad soy un hombre –le explica sin miramientos.
-Yoko: ¿Ehhhhhh? ¿New halfu? –pregunta sin acabar de entender la situación.
-Zeako: No, no, de “new halfu” nada, todo lo que me cuelga debajo de la falda es mío de nacimiento, no tengo nada “new”.
-Zel: Qué bruta, Zeako…
-Yoko: Ah, entonces vas vestida de mujer pero no lo eres.
-Zeako: Lo has pillado –afirma mientras asiente con la cabeza.
-Yoko: O sea que tú eres un hombre vestido de mujer, y Zel es una chica travestida de hombre.
-Zeako: Ah, ¿pero que sabe lo tuyo? –le pregunta asombrada a Zel.
-Zel: Sí.
-Zeako (cambia a español): ¿Seguro que no te lo has tirado en el hotel del amor? Si no cómo va a saber que eres chica.
-Zel: Porque este, a diferencia de mi compañero de piso es listo, y se da cuenta de las cosas muy rápido. –contesta con cara de resignación.
-Yoko: Un “tomboy” y una “lady boy” –les señala- ¿Estáis seguros de que en vez de españoles no sois Tailandeses? –pregunta con guasa.
-Zeako: Ja ja y ja, muy gracioso.
-Zel: Qué baka eres, Yokoyama…
-Yoko: A ver, es que sois muy raritos.

Por cierto, esta foto es de una peli tailandesa

El presidente sale de la oficina y mira a los tres que están ahí hablando tan tranquilos.

-Kitagawa: You! No tengo todo el día, soy un ojisan muy ishogashii, entrad.
-Zeako: Rápido, no le hagáis esperar, que luego se enfada y le tengo que aguantar yo.

Zel y Yoko entran en la oficina del presidente sin saber muy bien qué van a encontrarse.

Un rato después la cara de estupor de ambos sobrepasa sus peores suspicacias. Esto excede la barrera de la imaginación de ambos, y lo cierto es que los dos van sobrados en eso de imaginar. El presidente acaba su perorata.

-Kitagawa: …Así que cuando descubrí que había tanta gente apoyando vuestra relación en “tuintel” y los foros esos que le gustan a la juventud me di cuenta de que debía darle al público lo que quiere, a fin de cuentas la Johnnys fue creada para vender a los fans lo que desean ver, y si quieren ver “relaciones homosexuales interraciales” ¡eso será lo que les demos!  -Concluye muy convencido.
-Yoko: Etto… Johnny-san, pero hay un problema, es que esa “supuesta relación” entre Zelgadiss-kun y yo NO existe, ha sido todo un terrible malentendido. –aclara armándose de valor, porque nunca le ha gustado mucho llevarle la contraria al presidente (Nota de la autora: de hecho incluso se cambió el nombre de "Kimitaka" a "You" para no contradecirle). Por suerte él ha conseguido decir algo, porque Zel está como en estado de Shock con la boca un poco abierta y no es capaz de articular palabra alguna.
-Kitagawa: ¿y eso qué importa ahora? Yo no os digo que os lieis de verdad, solo tiene que parecerlo, mientras la gente lo crea no hace falta que hagáis nada raro entre vosotros.

Zel suspira aliviada.

-Yoko: ¡Oi! ¿A qué ha venido ese suspiro? ¿Tanto asco te daría liarte conmigo? –pregunta mosqueado con ella.
-Zel: Kimochi warui…-dice en voz baja.
-Yoko: ¡Oye, que tú a mí también me das mucho asco! –le grita, pero no es verdad, solo es que está muy ofendido.
-Kitagawa: Bueno, ya casi discutís como una pareja, solo os falta que os vean juntos en la calle y que os saquen en algunas revistas de prensa amarilla para acabar de hacerlo creíble. 
-Yoko: Yo esto no lo veo, presidente…
-Zel: Yo tampoco.
-Kitagawa: Me da igual lo que veáis vosotros, lo que yo SÍ VEO es que las ventas de los últimos singles de Tegomasuzel y  Kanjani han experimentado unas subidas en las listas increíbles después de vuestro escándalo del Love hotel, sea cierto o no lo que pasara allí.
-Yoko y Zel: No es verdad, no ocurrió nada –se excusan hablando a la vez atropelladamente.
-Kitagawa: De cualquier modo, todo lo que incremente las ventas de los grupos corre de vuestra cuenta y tenéis que acatarlo, lo pone en vuestros contratos.
-Yoko: ¿Lo pone?
-Zel: No sé, no lo leí, había muchos kanjis…
-Yoko: A mí me pasó igual cuando firmé, me dio pereza.
-Zel: ¿No será que no sabes leer kanjis?
-Yoko: ¡Oye, que yo no soy ningún paleto!
-Zel: ¡Huy que no!
-Yoko: ¡¡Omae!! –le grita.
-Kitagawa: Dejad de discutir, más que una pareja de amantes gays parecéis un matrimonio rancio.
-Yoko: Por cierto, sobre lo de la “pareja gay”, debo decirle que ya sé que Zel en realidad es una chica.
-Kitagawa: ¿A sí? Bueno, eso es irrelevante, en su contrato pone que es un chico y nos ceñiremos a los documentos legales que ha firmado en Japón, lo demás no cuenta.
-Zel: ¡Hai!
-Yoko: Bueno, ¿y qué sugiere que hagamos para que la gente piense que estamos liados?
-Zel: A Ohno esto no le va a gustar…
-Kitagawa: ¿Ohno? Ese me tiene contento, a ver cuándo se digna en aparecer por aquí o si no tendremos que darle el anuncio de aceite a otro. En fin, vosotros salid juntos, no sé, id a sitios donde os vea la gente, lo importante aquí es que os tomen fotos y salga en la revistas, no sé a dónde se supone que van de cita los jóvenes de ahora… ¿al zoo?
-Zel: Genial, ir al zoo con el “cara de cabra” –dice en español.
-Yoko: No, eso está muy pasado ya, ahí solo van los colegiales de secundaria, será mejor que salgamos de cena.

No lo he podido remediar. XD

-Zel: Okane ga nai! –se queja.
-Yoko: Te iba a invitar yo, baka.
-Zel: Ah bueno, entonces sí –dice convencida. 
-Yoko: Presidente, de todos modos ¿no podría darnos usted un pequeño aumento? A fin de cuentas si esto va a reportar beneficios a la Jimusho, estaría bien que nosotros ganemos algo con ello.
-Kitagawa: Vaya, eres muy espabilado para no tener estudios, you! Está bien, pagaré todo lo que gastes en las citas y te añadiré ese mismo dinero al sueldo de cada mes.
-Yoko: Es decir, que cuanto más dinero “invierta” en Zel y en mí, más recibiré –se alegra.
-Kitagawa: Eso es, pero no te pases, a ver si ahora te vas a pagar un viaje a Hawaii a mi costa o algo de eso.
-Zel: Ah, pues yo en Hawaii no he estado, neee?? -lo deja caer por si cuela.
-Kitagawa: Nada de eso, confórmate con ir a cenar o al cine, en fin, cosas normales.
-Yoko: A Hawaii no, que lo tengo muy visto, además no entienden mi Kansai-ben.
-Zel: ¿Y yo que saco de esto? –interrumpe.
-Kitagawa: A ti… te daré un aumento del 5 por ciento de sueldo y un vale para ropa del UNIQLO de 20mil yenes, que siempre te veo con los chándales de los juniors de los 90 y pareces un homeless.
-Zel: No es mi culpa, no tengo dinero para más ropa, pero lo de UNIQLO me gusta, ¡acepto!
-Kitagawa: Bien, pues entonces hasta aquí acaba la charla. Y no os quejéis, ¿sabéis cuantos Johnnys han estado justo ahí donde estáis vosotros y les he tenido que pedir lo contrario? Que intentaran no parecer gays en público y buscaran una novia con la que salir para disimular.
-Zel: No, ¿puede dar nombres? –pregunta esperanzada, por si alguno de los que ella sospecha queda confirmado que es de la acera de en frente.
-Kitagawa: Desde luego cómo cambian los tiempos… y no sé si a mejor, precisamente. Venga, ya os podéis ir, que me estáis poniendo dolor de cabeza los dos. Sayounara!
-Zel y Yoko: ¡Shitsureishimasuuuu!

Hacen una reverencia antes de salir por la puerta.

-Zeako: ¿Y bien? –pregunta a Zel en español.
-Zel: Bueno, al menos no me ha echado la bronca, ya es algo.
-Yoko: ¡Oide, oide! –le hace gestos a Zel desde la puerta para que vaya con él.
-Zeako: Tu senpai te está llamando.
-Zel: No es “mi senpai”, es “mi novio” –le suelta con un poco de ironía.
-Zeako: Ehhhhhhhhhh??? Espera, ¿qué ha pasado ahí dentro? ¡¡Cuéntamelo!! ¡¡Necesito saberlo!!! –exclama desesperada.
-Zel: Otro día, hoy tenemos prisa –dice mientras camina hacia Yoko.
-Zeako: ¡Cabrona, no me puedes dejar así!

Yoko y Zel salen de la oficina dejando a Zeako con cara de flipada.

-Zeako: ¡Huuyyy, esto se lo tengo que contar yo a sus amigas! ¡Cotilleo calentito! –Se apresura a coger su bolso y sacar el teléfono móvil para llamarlas.- ¡Ay mierda, si me parece que no tengo el teléfono de ninguna! Bueno, ya se enterarán por la Friday o algo.

Momentos después Yoko Y Zel caminan por la calle en silencio, Yoko va uno o dos pasos por delante de Zel, camina bastante rápido. De pronto se para y alarga la mano hacia Zel con la palma hacia arriba.

-Zel: ¿Qué quieres? ¿Dinero? –pregunta con cachondeo.
-Yoko: Baka, lo que quiero es que me des la mano.
-Zel: ¿Nani? ¿Doushite?
-Yoko: Porque hemos prometido al presidente hacer esto creíble, ¿o es que ya se te ha olvidado?
-Zel: Qué vergüenza…
-Yoko: Mira, a mí esto me gusta tan poco como a ti, pero si queremos que la gente se crea que estamos liados, habrá que parecerlo. ¿Quién es un buen actor de la Johnnys?
-Zel: Nino -contesta muy convencida.
-Yoko: Baka, me refería a mí. Tú hazme caso, que yo sé lo que me hago, si haces lo que te diga la gente nos creerá.
-Zel: Ese es el problema, que como Ohno se lo crea también… ya tengo suficientes problemas con él.
-Yoko: Bah, a Satoshi déjamelo a mí, ya se lo explicaré yo. Casi me preocupa más Subaru, la verdad...
-Zel: Mierda, había olvidado a ese tronado… -le da por fin la mano.
-Yoko: Venga vamos, te llevaré a cenar, ¿te parece bien el yakiniku?
-Zel: ¡Mochiron!

Siguen caminando. Zel va pensando que a Yokoyama le suda un poco la mano.

-Yoko: Y para tu información, no es que no sepa leer  kanjis… es que no pude ir mucho al instituto, tuve que dejarlo antes de acabar.
-Zel: ¿Por qué? ¿Eras malo en los estudios?
-Yoko: Y dale, tú estás empeñada en que soy idiota, ¿verdad?
-Zel: No, no es eso –se excusa, pero en realidad sí cree que tal vez Yoko no era bueno para estudiar.
-Yoko: Tuve que dejarlo porque necesitaba trabajar más horas, aparte de lo de la Johnnys. No ganaba mucho, eso ya lo sabes tú siendo junior, el sueldo es una mierda. En el Kansai no había mucho trabajo y mi madre necesitaba el dinero para dar de comer a mis hermanitos, pagar los libros, la ropa, las cosas de la escuela… –dice sin darle mucha importancia.- Yo soy el mayor, así que lógicamente me tocó a mí dejar de ir a clase para buscar un arubaito y ayudar en casa.

Zelgadiss se frena en seco, Yoko que iba delante de ella distraído hablando, por poco no se cae al dar un tirón sin que ella se mueva. Da un traspié y se gira para mirarla.

-Yoko: ¿Qué haces? ¿Por qué te paras? Aún no hemos llegado a mi coche, está aparcado allá –señala un cartel de “parking” que hay al final de la calle.
-Zel: No sabía todo eso, te he dicho cosas muy feas y equivocadas, ¡gomen ne! –hace una reverencia.
-Yoko: ¿Pero qué dices ahora? –Pregunta un poco ruborizado.- Anda vamos.
-Zel: Estoy avergonzada de lo que he dicho, moshiwake gozaimasen. –vuelve a hacer otra reverencia.
-Yoko: No pasa nada, no importa –Yoko ya no sabe dónde meterse, no le estaba contando todo eso a Zel para que se sintiera mal y mucho menos para que se disculpara o sintiera lástima por él, solo lo dijo por aclarar las cosas y que no pensara que es un paleto. –Venga vamos.
-Zel: Ikimashou –asiente.

Yoko vuelve a agarrarle la mano y tira de ella por la calle mientras caminan.

-Yoko: No me digas que te ibas a poner a llorar o algo…-dice un poco cortado.- De pronto se te ha puesto muy mala cara.
-Zel: Gomen ne, es que me he sentido mal –se seca un poco los ojos con la mano que le queda libre.
-Yoko: Te digo que no tiene importancia, tú no sabes nada de mí, na? –se ríe un poco nerviosamente, está deseando llegar al coche y poner música o algo en la radio para cortar un poco la tensión tan rara que se ha creado en un momento.

-Zel: ¿Este es tu coche?
-Yoko: Sí, sube kudasai.
-Zel: Es muy bonito.
-Yoko: Okini. Por cierto, ¿tú tienes alergia a los animales? ¿Te gustan?
-Zel: ¿Las alergias? No, no me gustan.
-Yoko: No baka, que si te gustan los animales. ¿Cómo van a ser las alergias?
-Zel: Ahhh, sí, me gustan mucho.
-Yoko: Bien –concluye y enciende la radio para ver que ponen. Arranca el coche y sale del parking.-Por cierto, ¿eres consciente de que te has vendido por un vale para ropa del Uniqlo, verdad?
-Zel: Sí, ¿qué tiene de malo?
-Yoko: Ni siquiera es ropa cara, o de marca… tú sales muy barata, creo que empiezo a darme cuenta de por qué Hina te ha cogido tanto aprecio.

Zel mira a Yoko de reojo, no sabía que Hina le hubiera cogido cariño, si siempre la está riñendo por todo y diciendo que no tome drogas.

Mientras tanto en Cádiz, Nino lleva solo un par de días trabajando en el restaurante japonés pero están teniendo mucho éxito en tan poco tiempo, tiene muy buenas ideas para los platos y como el dueño no entiende una mierda de lo que le explica Ninomiya, pues le deja que haga y deshaga a su antojo en la cocina, porque lo cierto es que lo están vendiendo muy bien. Como no se acaban de aclarar con los idiomas han sacado una carta de menú con muchas fotos para que al menos se entiendan señalando los platos que han pedido o que Nino tiene que cocinar. Es un método muy efectivo en Japón, donde señalar la foto con el dedo en el restaurante y decir “kore kore” ha sido capaz de solucionar barreras milenarias de incomunicación con los gaijines que van de vacaciones a niponlandia.

Sho por su parte está como león enjaulado, NUNCA había estado sin trabajar en toda su vida, y el tener de pronto tanto tiempo libre y tan poco que hacer le está matando, se pasa ratos absurdos mirando a la nada y ya está empezando a preocupar a todos con su actitud que ya es un poco como de ojisan loco. Se ofrece a limpiar la casa, a pasar la aspiradora, a limpiar los cristales, fregar los baños… todo lo que se pueda hacer para matar el rato. Con lo cual lo cierto es que la casa nunca había estado tan limpia, pero ni aun así le da para llenar todas las horas libres que tiene en el día. Elphie a veces le pide que salga a pasear o algo así pero le da miedo salir desde que hay una extraña marabunta de chicas y señoras apostadas frente a portal, aunque para qué engañarnos, esas mujeres NO están esperando que salga Sho precisamente...


Continuará...