Feliz cumple a Junta, y gracias a (casi todos) los miembros de (Johnnys) West por haber nacido el mismo día que gente de mi familia o amigos, porque así NO me tengo q aprender nuevas fechas de cumples, jajaja. (Bueno, en ese caso también debería darle las gracias a Tsuyo por haber nacido el mismo día que alguien de mi familia, vale el senpai podría haber nacido en cualquier fecha y le daría las gracias también, por haber nacido, así en general. jajaja).
(Cadiz/interior/tarde).
Kurara lleva de morros un rato, tan pronto como vio a Jun todo orgulloso aparecer con “el retrato en culos” (y firmado) que le ha hecho Pinku-chan y guardarlo como oro en paño para enmarcarlo, se le torció el día. ¿Cómo se atreve a dibujar en cueros al esposo de otra? Por muy fan que sea, mínimo le hubiera pedido permiso a la “okusan” de Jun, osease a ella. ¡Desde luego los artistas son todos unos desvergonzados! 😛 Si eso fuera poco, que Matsujun lleve acumulando especias y condimentos en cajas para mandarlo a Japón le está empezando a tocar las narices, le tiene el cuarto que ya no sabe si vive en un piso o en el programa de cocina de Chicote. Se ha empeñado en comprar también varias bolsas de pimentón de la Vera, con lo cual la habitación apesta, cosa que no ayuda en el embarazo. ¿Qué pretende hacer Jun con tanto pimentón? Lleva suficiente para hacer “la matanza del buta” en Japón y que le salgan quinientos kilos de chorizo. No sé qué pensará su padre el huevero cuando le vea aparecer con todo eso…
-Kurara: Jun, por todos los kamisamas, cierra esas cajas y mándalas por correo, no puedo estar aquí con esta peste…
-Jun: ¿Tanto huele? A mí no me molesta, yo creo que el olor del orégano y el romero disimula el del pimentón.
-Kurara: No lo disimula, esto es una mezcla horrible, voy a acabar vomitando.
-Jun: Gomen, gomen, ya me lo llevo -dice preocupado mientras agarra una de las cajas y la saca al pasillo.
-Nino: Joder qué pestazo, eso no lo dejes ahí eh Jun-kun -se queja.
-Jun: ¿Pues dónde coño lo pongo? Además tú deberías entenderme, a ti también te gusta cocinar.
-Nino: Una cosa es que me guste cocinar y otra que me guste vivir en una casa que huele como el pasillo de embutidos del “Merukadona”.
-Jun: ¡Qué exagerado!
-Aiba: Jun, Jun, mételo en mi habitación que a mí no me importa.
-Jun: Gracias, Aiba-chan, pero intenta no entrar corriendo y caerte encima de las cajas, que me aplastas las especias.
-Aiba: Ah… eso ya… no lo puedo prometer.
-Nino: Mételo debajo de su cama, ahí es difícil que se tropiece.
-Aiba: Bueno, cosas más raras me han pasado, jajajaja -se ríe con su extraña risa como de ladridos de perro.
Jun se la juega y le mete las cajas de especias debajo de la cama, lo que sea para que Kurara no le eche más la bronca, que tiene un humor terrible últimamente...
Elphie va a la cocina donde Sho escribe muy concentrado en un cuaderno.
-Elphie: ¿Qué haces?
-Sho: Etto… hago un planning de las cosas que faltan por hacer antes de la mudanza, para que no se nos olvide nada, hay mucho por resolver antes de ir al aeropuerto el domingo.
-Elphie: Tiene gracia, yo también había preparado una lista de cosas.
-Sho: Vaya, me encanta cuando mi chica se pone previsora.
-Elphie: Por algo te casaste conmigo, ¿ne? -dice mientras le acaricia la mejilla con la mano.
-Sho: Bueno, fue por mucho más que eso.
-Elphie: ¿Sabes una cosa? No lo tengo apuntado en la lista, pero si quieres añado “echarte un polvo” en las cosas imprescindibles antes de la mudanza.
-Sho: Me parece correcto, pero de aquí al domingo, y si mis cálculos no me fallan, creo que nos da tiempo a echar tres sin tener que cambiar los horarios previstos que tengo agendados.
-Elphie: Pues dame el bolígrafo que te lo escribo -le quita el boli y le da un beso, vamos, que pasa de escribir NADA.
Kazu-chan entra en la cocina.
-Nino: A ver kudasai, a hacer cochinadas a la habitación o buscaos un love hotel.
-Elphie: Aquí NO existen.
-Sho: Deja de joder Nino, ¿no ves que estamos “ocupados”?.
-Nino: No puedo, joder a los demás es mi pasión -sonríe malévolamente.
-Sho: Cuando te pones así no sabes las ganas que tengo de llegar a Japón y perderte de vista un rato. Va a ser un descanso vivir cada uno en su casa.
-Elphie: ¡Ostras, no lo había pensado! Es verdad, cuando estemos en Japón ya no vamos a vivir juntos.
-Genomiya: Ehhh??? ¡Pero si es super divertido! -exclama mientras se asoma por la puerta.
-Aiba: Yo quiero seguir viviendo con todos vosotros. A mí no me dejéis solo -pide con tristeza mientras va a toda prisa hacia la cocina.
-Sho: Sería imposible, somos un montón de gente, creo que no hay casas tan grandes en Tokyo para poder meternos todos. Como no le alquilemos el antiguo dormitorio de la Johnnys al presidente -dice en broma.
-Jun: No, no, no, nada de eso, ese sitio me trae muy malos recuerdos -dice con cara de susto mientras entra en la cocina. Parece un poco traumatizado incluso.
-Aiba: Daijoubu, daijoubu… -le acaricia el pelito a Jun como si fuera otra vez una mascota en “kimi wa petto”.
-Genomiya: Por favor, decidme que vais a intentar encontrar un sitio donde podamos vivir los siete, no podemos separarnos ahora.
-Aiba: Onegai -les ruega, y luego se pone de rodillas en el suelo.
-Sho: Vale, vale, veré qué puedo hacer… pero va a ser complicado. Tengo que apuntarlo en el planning.
-Elphie: Venga, vamos a echar un ojo a alguna página de inmobiliarias que tengan casas en Tokyo.
-Aiba: ¡Una granja en Chiba!
-Nino: En Chiba no, que es una mierda de sitio, yo quiero vivir en la prefectura de Tokyo al menos.
-Aiba: Chiba no es una mierda, es mi hogar.
-Nino: Pues lo que yo decía, una mierda.
-Sho: Venga, vamos a calmarnos, si vais a estar peleando igual es mejor no vivir juntos.
-Todos: Noooooo.
-Sho: Vale, pues entonces voy a ver qué encuentro, casi no hay tiempo -se queja.
-Aiba: ¡Bieeeen, vamos a estar juntos!
-Geno: ¿Y los riidas? A lo mejor ellos también quieren vivir con nosotros como al principio, en ese caso seríamos 9.
-Jun: Llamadme adivino, pero algo me dice que Ohno pasará de vivir con nosotros, a ese no lo sacas de la casa de su madre ni con agua hirviendo.
-Sho: Cierto, si hasta colocó a Zel en casa de un Kanjani para no vivir con ella. Si le hizo eso a su propia novia, a nosotros nos va a mandar a la mierda, directamente.
-Nino: Confirmo, yo también pienso que Ohno estando en Japón querrá estar con su mamá. ¿Pero Zel querrá seguir viviendo con el bruto de Murakami si le ofrecemos la posibilidad de venirse con nosotros?
-Genomiya: No le llames bruto, a mí me parece buen chaval.
-Nino: ¿Ahora no me dirás que te gusta “el paleto de Takatsuki”? -pregunta un poco celoso.
-Genomiya: No sé, solo digo que Hina siempre me ha parecido que era un buen chico.
-Nino: Pero si es de un pueblo de mierda, que no es ni de Osaka capital.
-Genomiya: ¿Y qué tiene eso que ver ahora?
-Nino: Murakami es tan cutre, que una vez Aiba le robó la novia y todo, ¡imagínate!
-Geno: ¿Hiciste eso? -Mira a Masaki asombrada.
Elphie está boquiabierta, no tenía a Aiba por ese tipo de persona. El resto de los Arashi no dicen nada, porque ya conocen esa vieja historia.
-Aiba: Sumimasen, me equivoqué, no volveré a hacerlo… -se justifica avergonzado.
-Elphie: Al menos le pedirías disculpas.
-Aiba: Sí, se las pedí tiempo después y él me perdonó. Ya nos llevamos bien y todo.
-Genomiya: ¿Veis? lo que yo decía, Hina es buena persona, nada rencoroso.
-Nino: O tonto del culo -matiza.
-Sho: ¡Nino!
-Nino: Gomen, gomen…
-Jun: Yo no te hubiera perdonado tan fácilmente -dice con expresión sombría mirando a Masaki. Cuando Matsujun pone esas caras de príncipe de la oscuridad, impone.
-Aiba: Yo no… yo nunca te robaría la novia Jun-kun.
-Jun: Más te vale -chasquea la lengua con desdén mientras le mira de soslayo.
Aiba tiembla de miedo.
-Sho: En fin… vamos a dejar esta conversación aquí, porque tenemos mucho que hacer. -Agarra su cuaderno de la mesa, le da la mano a Elphie y salen los dos de la cocina.
El resto se quedan sin saber qué hacer.
-Nino: Pues entonces fuera de MI cocina, que voy a hacer la cena. Venga, venga -empuja a Aiba hacia la puerta y el resto salen ordenadamente detrás de él.
-Jun: ¿Es necesario que vayas vestido de cocinero para hacer la cena? -pregunta mientras sale.
-Nino: Pues claro, el dueño del restaurante me hizo comprar el uniforme, y como ya no voy a trabajar allí más, no puedo ponérmelo y es un desperdicio. Voy a usarlo todo lo que pueda, no me gusta tirar el dinero en cosas que luego no uso, me da una rabia…
-Geno: Si te lo dejas puesto, esta noche jugamos “a las cocinitas”, yo seré tu ayudante.
-Nino: Vale, pero yo no friego cacharros, soy un chef que tiene un estatus. -Se pone el gorro de cocinero.
-Jun: No creo que ella se refiera a eso.
-Geno: Creo que no ha entendido el juego.
-Nino: Bueno, pues luego me lo explicas bien, ahora largo todos de aquí, ¡voy a crear!
Kazu cierra la puerta en las narices de Jun, cuando se pone en plan cocinero se mete mucho en el papel.
Sho está sentado en la cama de su habitación con el cuaderno en la mano.
-Elphie: Voy a ver dónde he metido la tablet, creo que la guardé en una de las maletas, tenemos que hacer una lista de todas las inmobiliarias de la zona del Kanto, y luego…
-Sho: Chotto matte -mira su reloj - Vamos bien de hora, ¿hacemos lo que me prometiste antes?
-Elphie: ¿Y la tablet?
-Sho: Te ayudo luego a buscarla -promete mientras se quita la camiseta rápidamente mostrando sus hombros “nadegata”.
-Elphie: Bueno, si insistes.
![]() |
| (gracias programa de tv nipon desconocido por proporcionarme estas imágenes) |
(Tokyo/interior/día)
Kame sale el primero por la puerta del despacho de Kitagawa, tiene cara de decepcionado, la suspensión de empleo y sueldo de un mes, y la pausa indefinida de las actividades de grupo que acaba de imponerles el presidente le ha jodido pero bien. Koki camina junto a él y le pone la mano en el hombro porque ve a su amigo muy afectado. Ueda va el tercero, trae una cara de mala hostia que entre eso, el look de pandillero, los moratones y heridas de la cara, parece que trabaja para la yakuza. Si te lo encontraras con esa pinta en la calle, te cambiarías de acera para no cruzártelo. Los últimos en salir son Taguchi y Akanishi, Jin es el único de los cinco al que parece que le ha dado igual la suspensión, de hecho hasta tiene cierta cara de alivio.
-Jin: Bueno, no ha sido tan duro -comenta cerrando la puerta del despacho del presidente. -De todos modos yo ya me iba, no me importa no cobrar el sueldo de este mes.
-Ueda: ¡¡Temeee!! - se gira para mirarle a la cara. -El resto nos dedicamos a esto, es nuestro trabajo y nos lo tomamos en serio, todo esto ha pasado por tu culpa, porque no eres capaz de mantener el chinko en los pantalones cuando es necesario. (Nota de la autora: Gracias Ueda por hablar por mí, jajaja).
-Jin: Si es por el honor de Meisa-chan no os preocupéis, me voy a casar con ella, no como cuando me fui a América la otra vez… -añade muy subidito.
-Kame: Eso, encima cachondeo. Y no solo es lo de Kuroki-san, es que llevas meses boicoteando las actuaciones, que parece que te da igual estar en el Music Station o en el Countdown que no estar.
-Jin: Es que me da igual -confirma.
-Kame: Pues podrías ser un poco más profesional y disimular un poco al menos, hacer como que te importa.
-Ueda: Bueno, es que lo de actuar tampoco es que sea su fuerte -suelta con mala leche (Nota de la autora: Y bastante acertadamente, me aventuraría a decir).
-Jin: Oye, ¿insinúas que no soy buen actor?
-Ueda: No lo insinuaba, lo afirmaba.
-Jin: A que te meto, imbécil -se acerca para pegarle, pero Ueda tiene buenos reflejos después de años practicando boxeo y le agarra el brazo por la muñeca.
Los dos empiezan a forcejear, Kame piensa por un momento aprovechar que Ueda tiene a Jin inmovilizado para acercarse y meterle un puñetazo en la jeta, porque ganas no le faltan, pero cuando está levantando el brazo para soltarle una hostia, alguien le agarra el brazo. Se gira y ve a uno de los dos seguratas afroamericanos impidiéndoselo. El segurata niega con la cabeza mientras mira a Kame fijamente.
El otro empieza a separar a Jin y Ueda antes de que se peguen, de hecho ya se estaban empujando el uno al otro.
-Zeako: ¡Horrrrraaaa, a pegarse a la calle! -exclama con acento de Nagase Tomoya en un dorama kankurista.
Todos se quedan asombrados con lo barriobajera que es la secretaria de Kitagawa. Salen ordenadamente fuera de las oficinas, parece que está vez ha pasado el peligro y no se van a pegar, veremos lo que dura la tregua.
—
Nakamaru y Zel toman café solo y té negro con leche respectivamente en una pequeña cafetería que han encontrado por casualidad en una callejuela.
-Zel: ¿Tienes mascotas?
-Nakamaru: Un perrito, a veces si llego tarde se me ha meado en la alfombra de la entrada.
-Zel: Qué interesante.
-Nakamaru: No te creas, me gasto un dineral en productos de limpieza, y en alfombras nuevas. ¿Tú tienes mascotas?
-Zel: Hina trajo a casa una gatita el otro día.
-Nakamaru: Ah es verdad, que vives con Murakami-kun, se me había olvidado.
-Zel: Es una gatita muy pequeña todavía...¡es más kawaii! Por cierto, te quería preguntar una cosa.
-Nakamaru: Dime.
-Zel: ¿Qué hay entre Ueda-kun y tú? -suelta a bocajarro.
Nakamaru se sobresalta tanto que a punto está de volcar el café sobre la mesa.
![]() |
| SOLO AMIGOS |
-Nakamaru: ¿Eh? No sé de qué hablas... -Zel: Es que sois muy cercanos y claro, la gente habla. -Nakamaru: ¿Quién habla de eso? -pregunta nervioso- Es mi mejor amigo del grupo, no tengo nada más que decir sobre ello. -Zel: Que si sois novios a mi no me importa, ¿ne? -insiste. -Nakamaru: Yo ya he escuchado los rumores sobre ti y he visto los escándalos en las revistas, pero que tú seas homo no quiere decir que todos los demás lo sean -se excusa nervioso, no deja de mover las manos exageradamente. -Zel: No soy "homo" -aclara acercándose a él un poco mientras habla en voz baja.- En realidad también me gustan las chicas.
Yuichi le mira con los ojos y la boca muy abiertos.
-Nakamaru: Genial, me ha tocado en el grupo con un "Hiroki Narikiya" gaijin. -Zel: Huy, ¿Narimiya es bi también? Pues ahora se me hace más omoshiroi. -Nakamaru: ¿Cómo va a ser eso interesante? -Yuichi no entiende nada.- ¿Y por qué me has preguntado algo como eso de Ueda? Es muy impertinente por tu parte, apenas nos conocemos. -Zel: Precisamente ¿no dijiste que querías que nos conociéramos mejor? Pues eso. -Nakamaru: Pues ya lo sabes, no hay nada entre Tatsuya y yo. -Zel: Es una pena, las fans se van a decepcionar, con todos los fanfics y mangas BL sobre vosotros que hay hechos por ellas.
Zel asiente con la cabeza
De pronto suena el teléfono de Yuichi y lo coge, es Massu, se pone a hablar con él y le dice que en esos momentos está con Zel tomando algo “mientras se conocen un poco más”.
-Nakamaru: Hai, hai, ahora mismo, ¡matta neee! -cuelga por fin.
-Zel: ¿Qué tal está Massu?
-Nakamaru: Bien, ahora viene -se pone a enredar en el teléfono para mandarle la ubicación.
-Zel: ¿Viene? ¿Aquí?
-Nakamaru: Que quiere hablar contigo y darte una cosa -contesta sin apartar los ojos del teléfono.
-Zel: ¿Darme a mí algo? ¿El qué?
-Nakamaru: Es una sorpresa, no lo puedo decir.
Zel se queda muy mosqueada, es todo bastante raro, ¿qué le va a dar su ex compañero de unit?
Un rato después ya van por el segundo café/té y Zel está comiendo un melonpan que ha pedido, cuando entra por la puerta Massu cargado con unas fundas, parece que viene de atracar una lavandería. Va vestido muy colorista (en su línea), y se ha teñido el pelo con mechas, debe de haberle dado una de esas crisis en las que necesitas cambiarte el corte de pelo para seguir con tu nueva vida. Por lo visto la marcha de Zel del grupo le ha afectado mucho, tanto como por su parte se lo ha soplado lo más grande a Tegoshi. :p
-Massu: Otsukareee -dice mientras saluda con la única mano que tiene libre.
-Nakamaru y Zel: ¡Otsukaresama!
-Massu: Huy, un melonpan, con el hambre que traigo -confiesa mientras le quita el bollo a Zel de la mano y empieza a comérselo.
Zelgadiss se queda helada, está acostumbrada a que Massu le robe las gyozas, pero esto ya es demasiada jeta. ODIA que le roben la comida sin permiso, y podría matar a alguien por hacerlo, pero por alguna razón que no comprende a Massu le deja. Debe ser porque le parece kawaii, o porque tiene uno de los mejores culos de la Johnnys, quién sabe… pero ella tendrá sus razones, ¿ne?.
Nakamaru: Tenchou, onegai, traiga otro melonpan -le dice al dueño pensando en Zel que se ha quedado con las ganas.
-Massu: Quéh shean dosh! -añade con los cachetes rellenos como un hamster.- Y un café con vainilla y leche.
Massu se sienta por fin en la silla que hay junto a Zel.
-Massu: Te he traído una cosa, es un regalo. Puede que no estés ya en Tegomassuzel, pero quiero que los tengas. Los hice para ti con todo mi cariño. -le acerca las fundas mientras le sonríe.
Zel abre la cremallera de la primera y se encuentra uno de los trajes que Massu le diseñó para cuando sacaron el primer single. Abre el siguiente y está la ropa con los estampados de la sagrada familia y demás cosas turísticas de España que se puso el otro día en el Shounen club. En la tercera funda hay un traje que ella no había visto nunca antes.
-Zel: ¿Nani kore? -pregunta descolocada.
-Massu: Oh, ese te lo había diseñado para el siguiente single, pero… ya no vamos a sacar nada más juntos. Lo tenía a medias, pero lo acabé anoche para poder dártelo enseguida.
-Zel: Vaya… no te tenías que haber molestado -levanta las cejas y sonríe fingidamente.
-Massu: No es molestia, me ha gustado mucho diseñarte la ropa.
-Zel: Arigatou gozaimasu, me gustan mucho -hace una leve reverencia con la cabeza tras haber mentido a Massu descaradamente. Por su mente el único pensamiento que hay es “no te hubieras molestado en traer ESTOS TRAJES TAN HORTERAS QUE NO QUIERO VOLVER A PONERME, HOMBRE YA”.
- Massu: Ojalá puedas usarlos, el último puedes ponértelo en la nueva unit con Yuichi, ne? Así te lo veo puesto -mira a Nakamaru buscando su complicidad.
Nakamaru traga un sorbo de café con mucho ruido antes de contestar.
-Nakamaru: Eeeetttooo, creo que el presidente quiere buscarnos una nueva imagen al dúo antes de hacer nada, no sé si esta ropa va a encajar en lo que tienen pensado…
-Massu: Ah, sou desu ka… -dice apenado mientras baja la mirada.
Nakamaru y Zel no pueden soportar ver a Massu triste, es demasiado kawaii para aguantarlo con cara de pena.
-Zel: Pero igual una vez sí que me lo puedo poner, para que Massu lo vea -añade.
-Nakamaru: Sí, seguro que puede encajar en la estética de algún single que saquemos.
-Massu: ¿De verdad? Sabéis qué, puedo diseñar otra ropa para Yuichi y así vais los dos conjuntados con mis creaciones en ese single.
-Nakamaru: No hombre, no te molestes, que va a ser mucho trabajo y estarás ocupado con tus cosas…
-Massu: ¡Que no me cuesta nada, yo encantado de ayudaros con vuestra carrera en la nueva unit “isuto ando wesuto”! (Nota de la autora: joder que complicado es de leer en voz alta “East and West” con pronunciación japonesa)
-Nakamaru: Qué amable… -dice mientras mira a Zel con resignación.
Zel le mira también, a pesar de que llevan juntos en la unit solo un rato, ya se empiezan a entender y a leer las mentes el uno al otro. Pero ambos quieren mucho a Masuda-kun y harían lo que fuera por no herir sus sentimientos. Es un buen chico, pena que sea un hortera y tenga el gusto en el oshiri, pero nadie es perfecto.
Un rato después los tres se despiden y Zel va al metro más cercano cargada con las fundas de ropa, que por alguna razón pesan la rehostia.
-Zel: Joder, me cago en la pedrería, las cadenitas y las lentejuelas que le ha metido este hombre a la ropa, parece que ha acabado con todo el género de la mercería de al lado de su casa… -refunfuña en español mientras intenta sacarse de la mochila la tarjeta Suica para pasarla antes de entrar a la estación.
Lo peor está por llegar, solo que Zel no lo sabe. Baja por fin del metro plagado de borrachos a esas primeras horas de la noche y sale de la estación más cercana a su casa. Camina despreocupadamente por la acera agarrando la ropa, ya le duelen hasta las manos de cargar con eso. Sube en el ascensor deseando llegar a casa, cenar, y descansar de una vez. Abre la puerta con la llave y deja las fundas colgadas en el perchero que hay en la pared de la entrada, se descalza, se pone sus zapatillas de Pluto compradas en el Uniqlo y camina hacia el salón, donde ve que hay luz.
-Zel: ¡Tadaimaaaa! -exclama mientras entra en la sala.
-Hina: Okaerinasai -contesta desde el sofá donde está sentado. -Te estaba esperando, es que… bueno…no te enfades, pero hoy te toca dormir en el sofá, ¿na?
Murakami se levanta y Zel ve que lleva el pantalón del pijama, pero va descamisado, también tiene puesta una toalla sobre los hombros, como si hubiera salido de la ducha hace un momento.
-Zel: ¿Eh? -dice sin entender nada.
-Hina: Es que… he traído a una chica que he conocido antes en el plató de la Fuji tv, es del staff de la cadena -confiesa en voz baja, como si fuera algo malo.
-Zel: Ahh, entiendo -asiente con la cabeza.
-Hina: Y bueno, que nosotros iremos a la habitación a…
-Zel: Está bien, está bien -interrumpe.- No hace falta que lo expliques.
-Hina: Bien -se rasca la cabeza avergonzado, de hecho apenas ha mirado a Zel a la cara desde que ha llegado.- ¿Te has enfadado?
-Zel: Es tu casa, Shin-chan, puedes hacer lo que quieras. Yo dormiré en el sofá.
-Hina: Mmm, arigatou -dice mirando a Zel solo un segundo para después volver a bajar la cabeza.
-Zel: Bien, me daré una ducha antes de cenar y…
-Hina: ¿Puedes esperar un rato? Asami-chan está duchándose ahora.
-Zel: Ahh, bien -contesta cortada.- Entonces iré a buscar algo para cenar.
Zel camina hacia la cocina, Hina va detrás de ella (o él, o yo qué sé, qué lío de pronombres)
-Hina: No te he hecho la cena hoy, gomen na -se disculpa y vuelve a rascarse la cabeza, está incómodo con la situación.- Nosotros hemos cenado antes de venir a casa.
-Zel: No te preocupes, casi siempre la haces tú -abre la nevera en busca de algo que no requiera mucha preparación, está cansada y quiere irse a dormir cuanto antes.
-Hina: Te traeré una almohada y una manta, ¿na?
-Zel: Hai -contesta sin hacerle mucho caso, está viendo un paquete de gyozas frescas del super que llevan su nombre.
Shingo va hacia la habitación. Todo está siendo un poco violento para él, es la primera vez que trae compañía femenina desde que Zelgadiss vive con él, pero es lo único que se le ocurrió para frenar este “descenso a la homosexualidad” que su compañero de piso le está provocando. Cada vez está peor de lo suyo, ve a Zel más y más kawaii, hasta el punto de que incluso ha tenido varias fantasías “ecchi” con él. Empeoró el otro día, cuando Zel, para despistar a los paparazzi, apareció en casa vestido con el uniforme de colegiala de Yoko de “Canjani” y la peluca. Shingo empezó a tener pensamientos de ser un sensei de instituto que se lía con una colegiala de último curso malota y gaijin que ha venido de intercambio. De hecho, a estas alturas la fantasía está siendo tan elaborada en su mente que ha superado en originalidad y trama a varios doramas y pelis de temática sensei-gakusei existentes en la realidad. Hina necesita ver si es capaz de liarse con una chica, y sobre todo, si todavía le gustan las mujeres o ya es un caso perdido y va a tener que preguntarle a Yasu y Maruyama cómo se lleva lo de ser gay en una compañía donde todo debe guardarse en absoluto secreto.
Shingo sale con la manta y la almohada que ha sacado del armario y se lo deja a Zel en el sofá. Como siempre piensa en todo, también le ha sacado un pijama, una muda limpia y una toalla para cuando se duche (se nota que Hina es “mamá de grupo”).
-Hina: ¿Te hago la cama? -pregunta asomándose a la cocina.
-Zel: No hace falta -le contesta mientras busca una sartén para cocinar las gyozas.- ¿Dónde está Chiichan?
-Hina: ¡Ahh, Chiichan! En la habitación, voy a sacarla de allí, será mejor que se quede contigo, es demasiado pequeña para ver ciertas cosas…a ver si se va a traumatizar -sale a toda prisa hacia el cuarto.
Zel se ríe un poco, habla de Chiichan como si fuera su hija pequeña.
Hina vuelve rápido con la gatita en brazos y la deja en el sofá junto a las mantas. Zel aparece en la sala para saludar a Chii-chan y acariciarle la cabecita.
La puerta del baño se abre y sale una chica muy mona envuelta en una toalla grande que le cubre desde el pecho hasta las rodillas. Tiene el pelo largo, le llega hasta media espalda y lo lleva teñido de castaño. Acaba de ducharse pero sorprendentemente lleva un maquillaje perfecto y un pintalabios rojo muy llamativo. La chica tiene los ojos muy bonitos, pero tanto Zel como Shingo le están mirando atentamente el canalillo como un par de guarros. Curiosamente lo que a Shingo le ha empezado a hacer sentir heterosexual otra vez, a Zelgadiss le ha causado justo el efecto contrario. La chica se acerca a ellos con una sonrisa.
-Asami: Hajimemashite, me llamo Asami, yoroshiku onegashimasu -dice dirigiéndose a Zel, luego hace una reverencia, con lo cual se le ve aún más el pecho.
Zel se está tirando del cuello de la camiseta porque le ha dado un golpe de calor de pronto. Intenta mirar a los ojos a la chica cuando ella vuelve a mirarle.
-Zel: Ore…ore… -dice sin saber cómo seguir la frase.
-Hina: Él es Inohara Zegadiss, mi compañero de piso.
-Asami: Le conozco, me gusta mucho Tegomasuzel -reconoce.- Bueno, a partir de ahora tendré que hacerme fan de “East and West”, deshou?
-Zel: Onegaishimasu -dice por fin, intentando seguir la conversación y dejar de pensar en tetas por un momento.
-Hina: Bueno, ¿nos vamos a mi habitación?
Asami asiente y se dirige hacia el cuarto de Shingo, se mete dentro. Él camina detrás, antes de entrar se gira y mira a Zelgadiss largamente de arriba a abajo, como buscando inspiración para lo que va a hacer después.
-Zel: ¿Nani? -pregunta confusa al ver a Shingo mirándole tan fijamente.
-Hina: Nada, nada -se pone un poco colorado y se mete rápido en la habitación, suelta un "oyasumi" a toda prisa y cierra la puerta sin dejarle tiempo a Zel de contestar.
-Zel: Está de raaaro… más que de costumbre -comenta mirando a Chiichan. La gatita mira a Zelgadiss sin entender.
![]() |
| Le va a sentar mal la sopa |
Decide ducharse ahora que está el baño libre y luego seguir con la cena. Minutos después sale en pijama y secándose el pelo con la toalla mientras se dirige a la cocina para hacerse una sopa de miso para acompañar a las gyozas, que ya se han debido de quedar frías en la sartén donde las dejó… menos mal que le gustan de todas las maneras y temperaturas posibles (menos congeladas) :p Se sienta a la mesa llevando su platito de gyozas y su bol de sopa, Chiichan decide acompañar a Zel y se sienta en la mesa observando a su dueña comer mientras suelta algún que otro maullido, pero se conoce que el pestazo a ajo no le gusta y no se atreve a acercarse a la comida. Cuando ha dado cuenta de media cena empieza a escuchar ruidos en la habitación, parece ser que la cosa se ha puesto interesante allí adentro. Al final Zel agarra su móvil y se pone a mirar instagram para distraerse y no pensar en la que deben estar montando esos dos allí.
Termina de cenar y recoge los platos, ahora es imposible disimular y hacer como que no ocurre nada, la chica lleva un rato soltando grititos que son imposibles de ignorar. Zel se lava los dientes, se sienta en el sofá y se tapa con la manta de animal print que le ha dejado Hina. “Espero que acaben rápido o no va a haber quien duerma”, piensa.
Una hora después, la sinfonía de gritos y jadeos de la mujer ya se han convertido en la banda sonora permanente de la casa. Zel mira al techo y al suelo del salón, piensa en si los vecinos estarán escuchando todo ese escándalo. Duda en llamar ella a la policía, por un momento se plantea si Shingo se la está follando o la está matando, porque no se puede montar tanto griterío echando un polvo. Desde luego a ella Satoshi nunca le ha hecho gritar así, y mucho menos Subaru la vez que se lo tiró en un armario, pero mejor no hablemos de ese loco... Nah, seguro que esa chica está exagerando, estará fingiendo… ¿o no?
Los minutos pasan y Zel mira el reloj, el cansancio y el sueño que tiene dan paso a la indignación, ya no sólo porque es IMPOSIBLE dormirse con ese ruido, sino porque le parece increíble que Shingo dure tanto, las cuentas no le salen ¿Cuanto lleva esa chica gritando en la habitación? ¿Más de dos horas? ¿Cuál es el nivel de resistencia promedio de un hombre en esas circunstancias? Está a punto de sacar la calculadora del móvil para hacer números, o llamar a los del récord guinness, porque lo de Shingo NO ES NI MEDIO NORMAL. Sabe que está en forma y que sus niveles de estamina son muy altos pero esto es absurdo, un tío no puede durar tanto a menos que fuera un superhéroe de Marvel (recordemos que los de DC no follan, jejeje) ¿Acaso lleva viviendo meses con una especie de “Kamisama del sexo” sin haberse dado cuenta hasta ahora? Bueno, está en un grupo de idols y no canta bien ni tampoco es el mejor actor, algún talento oculto tenía que tener el chico, a ver si va a ser para esto… de ser así podría ganarse la vida siendo actor, pero… de otro género de películas, ejem.
En algún momento de la madrugada los gritos de la mujer terminaron y Zelgadiss se quedó sopa sin darse cuenta, de puro cansancio. Está profundamente dormida, babeando en la almohada, mientras Chiichan, hace lo propio en el respaldo del sofá (la gata al menos no babea, solo por aclararlo).
Llega la primera hora de la mañana y una figura sale a hurtadillas de la habitación, camina despacio, descalza y sin hacer ruido, como un ninja en misión especial. La figura se acerca al sofá y mira a Zel un momento para cerciorarse de que está realmente dormida. Se agacha junto al sofá y saca el móvil buscando el mejor ángulo.
El sonido de la cámara del móvil suena dos o tres veces seguidas (recordemos que en Japón las cámaras de los teléfonos llevan sonido obligatoriamente y no se puede quitar). Zel se despierta sobresaltada y mira a su alrededor, ve a Asami en bragas y sujetador haciéndose selfies con ella mientras duerme.
-Zel: Ahhh, ¿qué estás haciendo? -grita asustada.
-Asami: Etto, nada, nada… solo pasaba por aquí.
-Zel: ¿Me has tomado una foto? -pregunta confusa.
-Asami: ¿Qué dices? No es nada de eso -niega mientras se levanta del suelo.
-Zel: ¿Por qué me haces una foto durmiendo? ¿Para qué la quieres?
-Asami: Bueno, ya te dije que soy fan de Tegomassuzel, quería la foto de recuerdo -admite por fin.
-Zel: Ehhhh? bórrala ahora mismo.
-Asami: Ni hablar.
Hina aparece por la puerta del dormitorio acabando de ponerse el pijama.
-Hina: ¿Qué ocurre? ¿Qué son esos gritos?
-Zel: Esta chica me estaba tomando fotos dormido -se queja.
-Hina: Me has tomao fotos a mi tambien mientras dormía?
-Asami: ¿Para qué iba a querer una foto contigo?
-Hina: Ehhhh? -dice dolido.
-Asami: El kakkoii es Zel-kun, solo vine a tu casa para conocerle en persona, como sabía que vivís juntos.
-Hina: ¿Yo no soy kakkoii?
-Asami: El que menos de Kanjani, eso está claro.
-Hina: Qué maleducada -suelta asombrado. -¿Y si no te gusto para qué te acuestas conmigo?
-Asami: De alguna manera había que justificar el haber venido aquí, lo que no pensé es que ibas a durar tantísimo en la cama.
-Zel: Un momento, ¿te estás quejando de eso? No me lo puedo creer… -ahora está aún más indignada, ¿cómo puede quejarse de eso? Ella le pondría a Satoshi y Baru una reclamación justo por lo contrario. ¡¡Que le devuelvan el dinero!! Ah no, que lo hicieron gratis. :p
-Asami: A ver, qué ha estado muy bien y tal, pero a mí el que me gusta es Zelgadiss-kun, un idol gaijin da mucho más caché. Así que espero que esto no salga de aquí y nadie se entere de que me he acostado con “el más cutre de Kanjani”.
-Hina: ¿Soy cutre? -su cara es de decepción total, se sienta en el sofá como desplomándose. Se lo ha currado echándole un polvazo y ella le dice ese montón de cosas ofensivas.
-Zel: Hina no tiene nada de cutre -se pone en plan sobreprotector, puede que esa chica tenga unas tetas bonitas y un sujetador muy favorecedor, pero no tiene derecho a tratar así a la gente.- Quiero que recojas tus cosas y te vayas de aquí, por favor. Y espero que borres la foto que me has tomado antes.
-Asami: Si tanto te molesta la borraré -dice, pero en realidad está mintiendo porque una imagen con Zel en esas circunstancias puede estar muy cotizada en una revista amarillista.
Asami se da prisa en ir a la habitación a vestirse y recoger su bolso y se va de la casa rápido, sin despedirse siquiera. Zel la mira con expresión indignada mientras cruza el salón en dirección al pasillo, ha hecho daño a Shingo y eso no se lo perdona, no le gusta que la gente haga daño a las personas que aprecia. Le duele más la manera en la que ha utilizado a Shin-chan que lo de que le haya tomado una foto a ella durmiendo. Si supiera lo mal que ha salido en la foto, babeando el cojín, igual pensaría de otra manera…
La puerta se cierra por fin.
-Zel: Shin-chan, ¿daijoubu?
![]() |
| La IA ha captado muy bien la expresión de Shingo. |
Shingo parece un poco ido, ni contesta ni se mueve, su cara tiene la expresión patentada de “que fue a cagar y no había papel” y de ahí no le sacas. Zelgadiss se está preocupando. Se sienta a su lado y le observa, le llama un par de veces más, y ya por fin parece que Shingo levanta la mirada, aunque no habla, lo cual es raro en él, ya que de normal habla más que una cotorra.
-Zel: No te preocupes, ya se ha ido. Joder, esa chica se ha portado fatal contigo.
Shingo mira hacia otro lado sin decir nada, se siente totalmente utilizado. Lo cual no deja de ser irónico, ya que él solo la invitó para probar si aún le gustaban las chicas y era capaz de liarse con una. Parece cosa del karma, que le ha explotado en la cara.
-Zel: ¿Quieres hablar de ello?
Hina niega lentamente con la cabeza sin decir nada. De pronto Zel se acerca más a él y le abraza. Shingo reacciona por fin y se agarra a Zelgadiss como un chimpancé (bueno, en su caso sería un gorila, no?).
-Hina: ¿Qué haces? -le dice al oído.- A ti no te gustan los abrazos, siempre te quejas de eso.
-Zel: No me gustan, pero reconozco cuando alguien necesita uno -se separa de él.
-Hina: Okini -hace una pequeña reverencia con la cabeza.- Siento mucho lo que ha pasado, si no la hubiera traído a casa, ella no te hubiera hecho esa foto, espero que la borre.
-Zel: Y si no la borra, pues seguramente yo tenga otro escándalo -dice con resignación.- Ya son tantos que he perdido la cuenta, creo que a este paso alcanzo a Nishikido antes de que acabe este año.
-Hina: Gomen na, es todo mi culpa.
-Zel: Venga, no pienses más en eso, ve a darte una ducha y yo preparo el desayuno.
-Hina: ¿A ducharme? ¿Huelo mal? -pregunta preocupado.
-Zel: No es eso baka, es que tienes la cara y el cuello llenos de pintalabios, y seguramente otras partes que no puedo ver… NI TAMPOCO QUIERO SABERLO -Se levanta de un bote del sofá y va hacia la cocina. Por suerte no alcanza a ver como Shingo se pone más rojo que el color del carmín que lleva por todas partes.
Al rato Shingo aparece en la cocina duchado y vestido con un traje, parece mucho más entero que hace un rato, como si parte del desengaño se hubiera ido por el desagüe del ofuro junto con los manchurrones de pintalabios de Asami.
-Hina: Se me había olvidado, ayer con todo el lío no te la di, te llegó una carta -se la da.
Zel mira el sobre, tiene el membrete oficial de la Johnnys. Lo abre y lo mira atentamente, al poco su semblante cambia, levanta la mirada y se encuentra con Shingo, que le observa atentamente.
-Hina: ¿Todo bien, Zel? -pregunta preocupado al ver la expresión desencajada del gaijin. -Zel: No, nada está bien. Por favor dime que no sé japonés y que no he entendido bien lo que pone aquí. -le acerca la carta y Shingo la lee por encima.
-Hina: Zel-kun, aquí pone que te echan de los "feos de grupo" porque como ahora estás con Nakamaru, ya está él y tú eres demasiado kawaii para seguir asistiendo a las reuniones.
-Zel: Pero ser feo de grupo es lo que más me gusta de estar en la Johnnys, nada tiene sentido si no estoy allí -confiesa a punto de echarse a llorar.
-Hina: Zel, tranquilo kudasai -intenta calmarle, se acerca y le acaricia la cabeza.
CONTINUARÁ…



.jpg)



