lunes, agosto 30, 2021

34. Burundanga por compasión.

Feliz 38 cumple a nuestro Matsujun maravilloso. 

(hay que agarrar el capítulo con ganas porque me ha quedado larguísimo, luego me quejo de los guiones de Tarantino y Scorsese, pero ya me vale) :p 

https://twitter.com/johnnys/status/1431995199643795461



Los Tegomassuzel bajan juntos en el ascensor (más lento del mundo) comentando cosas del trabajo y llegan al hall, Zel les dice que va a llamar a Yamapi, que ellos se pueden ir si quieren. Se despiden con un “otsukaresama” y diciendo que se verán dentro de dos días en la grabación del programa. Los dos se van por la puerta y Zel se sienta en uno de los sillones del hall, toma aire mientras mira la pantalla del teléfono y busca el número de Yamashita-san que le ha dado antes el imbécil de Akanishi. Pulsa la tecla de llamar, espera unos segundos interminables en los que parece que Yamapi no va a contestar. Por fin parece que descuelga.


-Yamapi: Moshi, moshi?
-Zel: Etto…
Inohara Zelgadiss desu kedo… -comienza avergonzada.
-Yamapi: Ah, hola Zel-kun… eh… qué raro que me llames, ne? La última vez parecías muy enfadado.
-Zel: Sobre lo del otro día… escuché por Kazama-kun que le invitasteis a salir con vosotros, deshou?
-Yamapi: Sí, es cierto. Lo invitamos pero… creo que pasará algún tiempo antes de que volvamos a hacerlo de nuevo, Ryo y Jin no quedaron muy contentos con lo que pasó esa noche.
-Zel: Eh… creo que algo he oído sobre ello, Ryo habló con Kazama sobre una modelo halfu o algo parecido, chotto wakarai kedo…-dice sin querer hurgar mucho en la herida, pero todo parece indicar que Shunsuke con su labia y su “kawaiicidad” les levantó todas las chicas a “los ligones fiesteros oficiales de la Johnnys”.
-Yamapi: Sí, bueno… pero no importa –comenta intentando no darle más valor. En realidad a él y a Ikuta es a los que más rápido se les ha pasado el cabreo, a fin de cuentas Kazapon ha sido amigo suyo desde tiempos inmemoriales y le tienen bastante aprecio.
-Zel: Bueno, de todos modos… Gomen, ne. El otro día fui muy shitsurei contigo y con Ikuta-san.
-Yamapi: Está bien, Toma-kun quedó un poco asombrado cuando nos llamaste snobs, pero no te preocupes por eso.
-Zel: Ah, sou ka…-dice inquieta.- ¿Podrías decir a Ikuta-san que lo siento mucho? Yososhiku onegaishimasu.
-Yamapi: Sí, después le escribo un Line, no te preocupes.
-Zel: Arigatou, me siento mal por lo que pasó.
-Yamapi: No pasa nada –comenta muy tranquilo.- Por cierto, ¿cómo conseguiste mi número? El otro día no me dio tiempo a darte mi Line, te fuiste tan rápido de mi casa.
-Zel: Ah sí, es verdad. Akanishi-san me lo dio esta mañana. Se lo pedí, ¿hice mal?
-Yamapi: No, no, está bien, de todos modos yo te lo quería dar. ¿Has visto a Jin-kun entonces?
-Zel: Lo encontré por casualidad con el resto de KATTUN, yo estaba con Tegoshi y Massu…-le cuenta.
-Yamapi: ¿Sabes que causaste una gran impresión en Jin el otro día? -pregunta cambiando de tercio.
-Zel: Ehhhhh???
-Yamapi: Sí, le impresionó mucho la manera en la que le ignoraste y le rechazaste cuando intentó darte la mano.
-Zel: ¡Eso es raro! –Exclama.
-Yamapi: Bueno, Jin está acostumbrado a que todo el mundo le haga caso y piensen que es muy kakkoii, así que supongo que le sorprendió tu actitud. Además también es muy fan de tus escándalos.

Zelgadiss contiene las ganas de vomitar, que Yamapi le diga que “Jin es kakkoii” le hace sentir arcadas, pero que encima ahora se entere de que la admira es para suicidarse lanzándose a las vías de la estación de JR más cercana.

-Zel: Naruhodo…-dice sin añadir nada más porque realmente no sabe qué más decir ante esa revelación.
-Yamapi: Pero no te preocupes, ya le dije que te fuiste así porque estabas enfadado con Ikuta y conmigo.
-Zel: Eh… hai… -no le va a decir ahora a Yamapi que Akanishi SIEMPRE le ha caído como el culo, no procede.
-Yamapi: Pero bueno, si habéis hablado hoy seguro que ya está todo solucionado.
-Zel: Sí, claro, eso es. –En realidad Zel nunca hubiera hablado con Jin si no hubiera sido porque le quería pedir el teléfono de Yamashita, para qué engañarnos.
-Yamapi: Oye, seguro que puedes venir con nosotros otro día, te llevaré a clubs muy exclusivos, nos lo pasaremos muy bien. 
-Zel: Yamashita-san… suena demasiado caro. No creo que pueda pagar algo como eso -se excusa, pero lo cierto es que no hay nada que le parezca más aburrido que ir de clubs pijos con esos Johnnys fiesteros. Nunca le ha gustado ese tipo de ambientes.
-Yamapi: No te preocupes por eso ahora, serías mi invitado. Además tú no nos robarías las chicas, porque como eres gay –comenta divertido.
-Zel: Eh… sobre eso, mejor no diga nada a nadie… no quiero problemas.
-Yamapi: No lo diré, tranquilo. Ni que fueras el primer gay escondido que hay en la empresa-añade quitándole importancia.
-Zel: Ya veo…-en realidad Zel siempre sospechó que había unos cuantos, aunque no sean travestis como ella.
-Yamapi: Espera, creo que están llamando a la puerta.

Zelgadiss escucha ruidos al otro lado del teléfono.

-Yamapi: Es Pepi-san…creo que me trae comida en un tupperware -Yamapi está mirando por la mirilla mientras habla susurrando a Zel por el teléfono.


De pronto Zel empieza a escuchar la conversación de Yamapi, por lo visto la madre de Shirota Yu le ha traído “paeria” y “korokkes de jamón iberiko”. Ella no entiende nada, el otro día la mujer parecía una loca que le quería hacer fotos sin permiso y ahora de pronto le trae comida a casa, esa señora parece sacada de un capítulo demencial de “aquí no hay quien viva”.  Al poco por fin Yamashita se pone de nuevo al teléfono.

-Yamapi: Gomen ne, Zel-kun. Esta obachan es un poco rara, pero como es la madre de mi amigo…
-Zel: Entiendo… bueno, yo debo colgar.
-Yamapi: Está bien, hablamos otro día. Guardaré tu número de teléfono.
-Zel: Sí, está bien. Shitsurei shimasu -se despide.
-Yamapi: Ja ne!

Zel cuelga y se queda pensativa unos momentos. Se acerca al sofá donde ha dejado posada su mochila con sus cosas, con el teléfono en la mano empieza a buscar su cartera, que como siempre no sabe dónde la ha metido y necesita la tarjeta suica para volver a casa en el tren.

Los Kinkis salen de ascensor, Tsuyoshi va contándole a Koichi que se va a ir de compras ahora mismo un rato, que está muy estresado y gastar dinero le relaja, incluso más que lo de pasearse por templos, por muy zen que sea. Kouchan no entiende nada porque es un tacaño redomado y la única cosa cara que ha comprado en toda su vida es su adorado Ferrari rojo. Y en cuanto a lo de los templos… tampoco va con él, lo visita en Año Nuevo cuando se termina el countdown de la Johnnys y solo porque le obligan, que encima es su cumpleaños y preferiría mucho más irse a tomas unas “biiru” con Nagase-kun a un sitio tranquilo para celebrarlo que ir a rezar con un montón de kouhais.

-Koichi: Mira ahí está el gaijin nuevo –dice señalando a Zel que está de espaldas rebuscando en su mochila sin enterarse de nada.

Tsuyoshi entorna los ojos para enfocar porque siendo miope y sin gafas no distingue bien quién es.

-Tsuyoshi: ¡Zelgadis-kun! –le llama.
-Zel: Nani? –pregunta despistada y se gira, al ver a Tsuyoshi, del susto (o la emoción) se le cae la mochila por el suelo que se vuelca y se caen varias cosas.
-Koichi: Vaya un baka –comenta, y se ríe un poco de su torpeza. 
-Tsuyoshi: Daijoubu desu ka? –pregunta mientras se acerca a ella y le empieza a recoger algunas cosas del suelo para dárselas.
-Zel: Estoy bien, no se preocupe senpai, no recoja eso –le contesta muy avergonzada, casi siempre queda como una imbécil delante del senpai. De ese modo NUNCA mejorará la imagen que tenga él sobre este kouhai (travesti) extranjero.
-Tsuyoshi: Toma –le da varias cosas que ha cogido, entre ellas su cartera y la bolsa de merchandising de "burakku" de kanjani.
-Zel: Su… sumimasen, arigatou gozaimasu –le agradece mientras hace varias reverencias y guarda lo más rápido posible la bolsa de Yokoyama para que el senpai no piense nada raro.
-Tsuyoshi: No pasa nada, ¿qué tal los ensayos? –se interesa amablemente.
-Zel: Bien, supongo… pasado mañana saldremos en el Shounen club. Senpai, véalo kudasai. Espero no equivocarme y hacerlo bien.
-Tsuyoshi: Lo veré, esfuérzate.
-Zel: Ganbarimasu! –exclama.

Tsuyoshi esboza una media sonrisa (si sonríe más igual le da un ictus o algo), le dice “gokurosama” y vuelve con Koichi. Zel le contesta con un “otsukaresama”, hace una reverencia rápida y se queda mirando fijamente al senpai mientras sale del edificio con Koichi (vale, en realidad está mirándole el culo a Tsuyo, para qué nos vamos a poner interesantes y estupendas ahora si ya sabemos que en la vida real yo me compré unos prismáticos en el Donki para poder mirarle mejor el trasero en los conciertos).

¿ciego yo? ¡habló el sorderas!
-Koichi: Coladito por ti está, no hay más que ver lo nervioso que se ha puesto –comenta con mala leche.
-Tsuyoshi: No empieces otra vez con eso, kudasai. Parece mentira que no sepas la cantidad de fans de los senpais que hay entre los Johnnys jóvenes.
-Koichi: Ya bueno, pero yo sigo pensando que le gustas.
-Tsuyoshi: ¿Acaso no recuerdas lo nerviosos que nos poníamos nosotros las primeras veces que fuimos backdancers de SMAP o Shounentachi?
-Koichi: Vale, en eso tienes razón, yo una vez incluso salí a bailar con la camiseta puesta al revés en un concierto…
-Tsuyoshi: Pero eso no fue por estar nervioso, sino porque estás todo cegato, Kouchan –dice sonriendo con guasa.
-Koichi: Oiiii!!! –le grita, pero en realidad se está riendo también.

Zel por fin recobra la consciencia (cuando está delante del senpai se le va la pinza cosa mala) y acaba de meter sus cosas en la mochila para irse. De pronto una persona le toca en el hombro, al darse la vuelta se encuentra con Ryo mirándole con cara divertida.

-Zel: ¡Bikkurishita, Nishikido-san! –exclama al verle tan cerca.
-Ryo: Hola, ¿ya has terminado de ensayar?
-Zel: Sí, me iba a casa ¿y tú?
-Ryo: Oreee… -se estira como desperezándose- he dicho que salía al konbini un rato a comprar un café y a pasearme un poco. Ya me he aprendido toda la coreografía hace mucho, me aburría de ver como Maruyama se equivocaba por milésima vez. Siempre suelo aprenderme todo el primero. El segundo si Yasu tiene el día inspirado -comenta con suficiencia.
-Zel: Ya veo -Zel en cambio es “la Maruyama” de su grupo y nunca se entera de nada del baile, es lo que tiene haber debutado en una unit sin tener ni zorra idea de bailar.
-Ryo: Si no tienes nada mejor que hacer, ¿por qué no me acompañas un rato?
-Zel: Etto…-comienza con reparo, nunca se ha fiado de Ryo.  

Corte a

Ambos están en una habitación del edificio de la Johnnys en la que parece que se hacen reuniones o algo así. Hay una mesa larga con varios sillones a un lado y a otro, al fondo una pequeña mesita y un sofá de dos plazas pegado a la pared. Ryo está encima de Zel, ambos están medio desnudos, él en calzoncillos, ella también (recordemos que se pone ropa interior de hombre porque está muy metida en el personaje) y con su faja de pecho para que no se le note nada. Se están besando acaloradamente mientras Ryo agarra a Zel por las muñecas con fuerza.

-Zel: Espera, espera un momento –dice ella apartando la cara para que Ryo deje de besarla.
-Ryo: ¿Nani? –pregunta desconcertado, suelta a Zel y se aparta el flequillo de la cara con un movimiento de cabeza.
-Zel: Esto no está bien –indica con cara de confusión.
-Ryo: Tranquila, tengo condones, están en el bolsillo del pantalón, siempre llevo uno por si acaso, uno nunca sabe cuándo pueden ocurrir estas cosas. Solo tengo que encontrar el pantalón, claro… porque lo he tirado por ahí con las prisas -mira a su alrededor buscando.
-Zel: ¡Sonna koto nai yo! –le grita de pronto, le agarra de los hombros y le empuja para que se levante y se aparte de ella.
-Ryo: Oye, ¿qué te ocurre? Pensé que te estaba gustando.

Zel se levanta a toda velocidad del sofá en cuanto Ryo se aparta un poco y se pone a buscar su ropa por la habitación. Encuentra sus pantalones de chándal (de junior de los años 90) tirados y se los pone rápidamente. Su cara parece de espanto total.

-Ryo: Ne ¿Te encuentras bien? –pregunta empezando a preocuparse.
-Zel: No, no estoy bien. No sé cómo hemos acabado aquí, no recuerdo qué ha pasado. Estábamos abajo, hablando en el hall, y de pronto.
-Ryo: Tranquila, les pasa mucho a las chicas, es un efecto que produzco en las mujeres. No saben cómo pero todas caen en mis brazos inexplicablemente.
-Zel: ¿Me has drogado, ne? ¿Burundanga?
-Ryo: ¿Burun…nani? ¿Eso que es, un país africano? –mira a Zel con los ojos muy abierto (a pesar de que los tiene caídos como Gachapin).
-Zel: No te hagas el baka, Nishikido. Yo nunca habría venido aquí contigo. Me has drogado o algo raro –exclama empezando a cabrearse.
-Ryo: No te he drogado. ¿Tú sabes lo difícil que es encontrar drogas en este país?
-Zel: Y una mierda, ¿entonces qué? No me digas que es porque me has hablado en Kansai-ben, eso me atrae pero tampoco tanto. Ni siquiera eres de Nara…
-Ryo: Vale, está bien, te lo contaré, pero tranquilízate. La cosa es que… produzco muchas feromonas, ¿vale? Atraigo a las mujeres de manera natural, es mi secreto para tener tanto éxito con las chicas -confiesa mirando a Zel fijamente.
-Zel: ¿Feromonas? –Repite asombrada.
-Ryo: Sí, te lo digo antes de que me pongas una denuncia y me acuses de haberte drogado para echarte un polvo.
-Zel: ¿Entonces no me has drogado?
-Ryo: No de manera voluntaria, al menos. No lo puedo evitar, mi cuerpo produce las feromonas de manera natural a unos niveles muy altos y causo una atracción irresistible. Sobre todo si no hay otros hombres cerca, así las mujeres solo pueden olerme a mí y es como si estuvieran borrachas o embobadas, no sé, la cosa es que caen rendidas a mí. Esto me lleva pasando desde la adolescencia. ¿Por qué crees que me he acostado con todas mis compañeras de reparto?
-Zel: Eso es un poco complicado…-dice porque hay varios términos que no entiende demasiado bien en japonés, y esa explicación parece digna de un documental de animales de la TVE2.
-Ryo: Bueno, ahora ya lo sabes. No se lo digas a nadie, esto no lo saben ni el resto del Kanjani. Ellos creen que ligo tanto por mi evidente atractivo y mi tremenda sensualidad.
-Zel: No lo diré, pero a partir de ahora debes permanecer SIEMPRE a varios metros de mí. Lo digo por seguridad.
-Ryo: Como quieras –se levanta por fin del sofá con una media sonrisa socarrona. –aunque no tengo ni idea de cuál es mi radio de acción en esto. Aún lo estoy investigando.

Ryo busca su camiseta para empezar a vestirse.


-Zel: ¿Tú no respetas nada? –Pregunta enfadada.- Sabes que tengo novio, estoy con Satoshi y me has hecho esto como si fuera un… un experimento.
-Ryo: Bueno, lo de que estás con Satoshi… mucho no estás, ya me ha contado Shin-chan que tu novio pasa de ti bastante y hace tiempo que ni le ves. Vamos, que no te hace ni puto caso.
-Zel: ¡Pero qué chismoso!
-Ryo: Francamente, pensé que te vendría bien echar un polvo y me lo agradecerías.

Zel está muy indignada, se acerca a Ryo con pasos rápidos y sin pensárselo le da un tortazo en toda la cara.

-Zel: ¡¡Temeee!! –le grita sin darse cuenta de que esa palabra de ninguna manera la usaría una mujer hablando en japonés.
-Ryo: Joder, tienes fuerza para ser tan canija –se toca la mejilla que se le está poniendo colorada por momentos.
-Zel: Eres lo peor, Nishikido.
-Ryo: Te vengo “a hacer un favor” y mira como me lo pagas.
-Zel: Cállate. ¿Dónde está mi camiseta? Quiero irme.
-Ryo: Allí –señala encima de la mesa de reuniones con la mano que le queda libre.

Zelgadiss se viste rápido.

-Ryo: Por cierto, antes te sonó el teléfono dentro de la mochila, pero estabas tan ocupada comiéndome la boca y metiéndome mano que creo que ni te diste cuenta. 
-Zel: ¿Quieres otra? –levanta la mano amenazante.
-Ryo: Eehhh tranquila, qué carácter –da un par de pasos atrás temiendo que Zel le vuelva a arrear otro tortazo. 

Zelgadiss se agacha junto a la mochila para buscar el móvil.

-Ryo: Encima que te aviso. La verdad no sé qué ha visto Subaru en ti. Bueno creo que sí lo sé, él es muy masoquista y por lo que veo tú tienes la mano muy suelta. Haríais una pareja preciosa, deberías darle una oportunidad a ese ojisan, y un par de hostias como la que me has soltado a mí, seguro que le encanta. 
-Zel: No me hables de ese loco –por fin encuentra el móvil y lo saca, comprueba las llamadas perdidas mientras se levanta de donde estaba agachada.
-Ryo: ¿Quién era? ¿Tu novio “el desaparecido”? –pregunta con cachondeo.
-Zel: No, no conozco este número.

Ryo se acerca a donde está ella y mira por encima de su hombro.

-Ryo: Ese es el número de la oficina de Johnny-san –concluye nada más verlo.
-Zel: Es otra de tus bromas, ¿no?
-Ryo: Nope, reconozco el número, no ves que me llaman de la oficina para reñirme cada vez que sale un escándalo mío en alguna revista, me sé de memoria ese teléfono, me llaman ellos más que mi madre.
-Zel: Hum… no sé si creerte –dice con reticencias.

De pronto el teléfono de Zel comienza a sonar.
 
-Ryo: Mira, es el mismo número, cógelo, a Johnnys-san no le gusta que le hagan esperar.
-Zel: Mierda, con lo que odio hablar por teléfono –dice en español, descuelga- Moshi, moshi?
-Zeako: Zel-kun, soy yo, Zeako, te llamo de parte del presidente –habla en español.
-Zel: Joder ¿Qué he hecho ahora?
-Zeako: Pues ni zorra idea la verdad, pero quiere que vengas a verle y te ha dado cita para mañana. ¿Has acabado ya tus movidas por hoy o te pillo currando?
-Zel: Estaba ensayando con los Tegomassu, pero ya terminé hace un rato.
-Zeako: Mañana es tu yasumi, ¿ne? Te tienes que venir a la oficina, que el viejo quiere hablar contigo y no sé qué mierdas. A las 5 de la tarde.
-Zel: Tengo miedo, ¿debería preocuparme?
-Zeako: Mira no sé qué decirte, yo le he visto de buen humor cuando me ha dicho que te llamase, así que igual no son malas noticias, o estaba contento por otra cosa y te va a echar una bronca monumental, ¿qué sabré yo?
-Zel: Pues menudo consuelo me das.
-Zeako: Jamía, yo sé lo mismo que tú, coño. Venga te dejo que tengo que hacer muchas cosas y no me puedo entretener, además tengo que llamar a otro Johnnys ahora.
-Zel: Vale, pues mañana te veo. Taluego.
-Zeako: ¡Mata ashita, chocho!

Zelgadiss cuelga y mira a Ryo.

-Zel: Tengo que ir a la oficina de Kitagawa mañana por la tarde.
-Ryo: Ya te dije que ese teléfono era el suyo.

Zel agarra su mochila y se dispone a irse, quiere alejarse del cara dura de Ryo lo antes posible.

-Ryo: ¡Nee, omae! –Le alarga unos calcetines.- ¿esto es tuyo? Creo que se te cayó antes.
-Zel: Ah sí gracias -se los mete dentro del pantalón para marcar paquete.
-Ryo: ¿Ese truco te lo ha enseñado Tegoshi? Él también lo hace. –confiesa riéndose.
-Zel: ¡¡LO SABÍA!! –señala a Ryo
-Ryo: Que sepas que estoy muy decepcionado contigo, esta es una de las poquísimas veces que una mujer me ha rechazado. Y sé qué no ha sido porque tienes el listón muy alto, te tiraste a Subaru en un armario, así que muy buen gusto no tienes.
-Zel: Vete un poco a la mierda.
-Ryo: No, en serio, ¿qué tiene él que no tenga yo? Además de esquizofrenia paranoide y una gran falta de educación.
-Zel: Ne Nishikido... no tengo tiempo para esto.
-Ryo: Bueno, a lo mejor otro día volvemos a intentarlo -sonríe con su cara de pillo.

Zel le enseña su dedo del medio y se va a toda prisa de la habitación sin despedirse siquiera. Nishikido se encoje de hombros.

Hacía mucho que no ponía un Zel "binbo danshi"
Ella tiene tantas ganas de irse a casa a descansar que no espera ni al ascensor (que va a su propia velocidad), sino que baja por las escaleras directamente. Cuando se dirige a la salida una de las chicas de recepción le llama por el apellido. Zel se acerca y la chica le dice que llamaron hace un rato de la oficina del presidente preguntado por ella (bueno, él, en este caso). Zelgadiss le dice que ya ha hablado con la secretaria. La recepcionista concluye con un “wakatta” sin ni siquiera mirar a Zel, parece un poco borde o está mosqueada por algo. ¿Es posible que haya visto como hace un rato Nishikido se iba con Zel arriba o algo?


Ryo decide bajar a por su café al konbini, de todos modos es muy probable que Maruyama aún no se haya acabado de aprender bien los pasos que le faltaban.

Cuando vuelve con su ice coffee en la mano y una bolsa de bollitos rellenos de anko para compartir con los demás se da cuenta de que Yokoyama parece preocupado. Piensa que tal vez es porque aún se siente mal por el golpe en la cabeza que se dio el otro día, pero Yasu le dice que le llamaron por algo urgente de la oficina del presidente y que tiene una reunión con Kitagawa mañana por la tarde. Yoko dice que la secretaria no le ha contado cuál era el asunto, así que como siempre se suele preocupar por todo mucho, ya se ha puesto en lo peor y piensa que le van a reñir por algo. Ryo sonríe un momento, no sabe si tendrá algo que ver con la reunión de Zel, pero la cosa parece ponerse interesante, seguro que les van a echar una bronca monumental por el escándalo del otro día en el love hotel y demás mierdas que han liado juntos.

-Maru: Ryo-chan, tienes la cara roja aquí –dice mientras le señala la mejilla.
-Subaru: Hostia es verdad ¿qué te ha pasado?
-Ryo: Ah eso, nada importante, líos de faldas, supongo.
-Yoko: Tú desde luego no pierdes el tiempo, ¿pero no habías ido a por un café?  
-Ryo: Y aquí lo tengo –levanta la mano con el vaso de plástico del 7eleven.- Pero me ha dado tiempo a más cosas.
-Okura: Pues aquí solo nos ha dado tiempo a que Maru-chan por fin se aprendiera la puñetera coreografía. –dice con fastidio.
-Maru: Ganbatta, ne? –sonríe muy feliz.

Yasu le posa la mano en el hombro muy orgulloso de su novio.

-Ryo: ¿Quien quiere un bollo antes de repasar por última vez la coreografía?

Okura y Maru corren hacia él gritando “¡¡yo, yo!!”, Ryo le da un bollo de anko a cada uno.

-Hina: Pelo rapidito, que ya son holas de andar telminando el ensayo.
-Ryo: Por cierto Baru, ¿a ti te gustan las chicas que pegan fuerte?
-Subaru: Claro, esas siempre son las mejores. ¿Por qué? ¿Conoces a alguna que me puedas presentar?
-Ryo: Nah, solo era por curiosidad…

Momentos después Maruyama está corriendo por todo el cuarto de ensayo mientras se ríe tontamente y menea las manos.

-Yoko: ¿Y ahora qué le pasa a ese?¿Le ha dado un subidón de azúcar?
-Yasu: Nada, está persiguiendo una mosca que ha visto –le justifica.
-Okura: Joder, que santa paciencia…
-Yoko: Maru céntrate, que hoy te veo muy disperso.
-Maru: Hai –frena y les mira muy sonriente.
-Yasu: ¡¡Kawaiiiiii!!

Yokoyama hace un facepalm mientras Hina menea la cabeza como negando. Los MaruDa son tal para cual.

 

Esa noche Hina parece que tarda mucho en volver, Zel hace la cena con lo que encuentra por cocina y le deja también a Murakami para que coma algo cuando vuelva. Cuando ya son cerca de las 10 de la noche Shingo aparece por fin, se descalza y saluda con un “Tadaima”. Zel está sentada en el sofá viendo la tele, hace rato que se duchó y cenó. Ahora anda viendo un programa con Johnnys que desconoce, pero hay uno que le parece guapito. Ojalá le toque algún día coincidir con él en alguna televisión o algo.

-Hina: Gomen naaa, fui a cenal con Yoko, tenía que asegulalme que no bebiela alcohol mientras acaba de tomal sus pastillas de calmantes que le dielon pala el golpe en la cabesa.
-Zel: Entonces ¿Ya has cenado? –pregunta decepcionada mientras se levanta del sofá.
-Hina: Sí, fuimos a un sitio de yakitori, a Yoko le encanta el pollo, bueno y que Okura nos dio "una taljeta burakku" para los locales de la cadena de su padre
-Zel: Entonces guardaré esto –dice mientras recoge el plato con comida que le había dejado en la mesa del comedor del salón.
-Hina: ¿Me habías hacido cena? –pregunta asombrado. – ¿Pelo tu sabes cosinal algo que no sea ramen instantáneo?
-Zel: Claro que sé cocinar, me han dicho que cocino bien, incluso.
-Hina: Areeeee, ¡¡espela no te lo lleves, lo quielo comel! –exclama mientras le quita el plato de la mano.
-Zel: Pero, ya has cenado.
-Hina: Da igual, aún me cabe un poco más.-comienza a comer.-Areeee, umai!!! ¿Nani kore?
-Zel: Es un plato sencillo de mi país, a los niños les gusta mucho.
-Hina: Sou ka? –Habla con la boca llena.- ¿cómo se llama?
-Zel: Tortilla de patata –dice en español.
-Hina: ¡Wakaranee!
-Zel: Etto… “poteto omuretsu” –traduce.
-Hina: ¡Ahhhh, pues ta mu rico! –Dice acabándose casi todo el trozo que había.-Tienes que hasel esto un día que invite a los Kanjani a casa, yo cleo que les gustalía de probal.

Hokuto "el gordo" ikemen comiéndolo
muy bien en un programa de tv

Zelgadiss mira a Shingo fijamente, a ver si ahora se va a convertir en la chef oficial de la casa.

  
-Zel: Bueno, ya veremos… ¿por cierto quién es ese chico de la tele? –pregunta, ya que Hina conoce a todo diox seguro que sabe quién es y de qué grupo.
-Hina: ¿Quién Nakai-san?
-Zel: No, el presentador no, el chico joven.
-Hina: Ahh ese –acaba las últimas migas de tortilla.-Es un junior, aún no ha debutao. Pelo tan goldo no le van a dejal, tendlá que adelgasal antes.
-Zel: No está gordo, si es un ikemen –se indigna.
-Hina: Guapo no sé, pelo te digo que está goldo pa estal en la Johnnys… y goldo SOLO te dejan debutal si eles del Kansai, polque nosotros se supone que tenemos que hasel de reil y a los managels les da más igual, pelo los glupos del Kanto tienen que sel pelfectos.
-Zel: Uso! Si no hay gordos en los Johnnys del Kansai tampoco –dice sin entender nada. 
-Hina: Empesando pol tu admilado Domoto-senpai, están Maru, Takaki Yuya, Kiriyama Akito, Ohashi…
-Zel: No sé quiénes son la mitad de esos.
-Hina: Y luego está el caso de Yoko y Okura, que ellos son “ex gordos”-le explica.
-Zel: ¿Ex gordos? Pero si nunca estuvieron gordos –Zel cada vez entiende menos y se está empezando a cabrear. Si Okura y Yoko han estado gordos ella debe ser Matsuko Deluxe.
-Hina: Ea, pos ya he cenao dos veces.
-Zel: Cuidado, no te vayas a poner “gordo” tú ahora –le dice con ironía, pero Hina como siempre no lo pilla.
-Hina: Na, si tengo el metabolismo mu aselerao, tú tlanquilo.
-Zel: Ok, creo que voy a dormir, oyasumi…
-Hina: Descansa, oye que m’a gustao muncho la omuretsu de patata –sonríe.

Zel le dice adiós con la mano y se va al baño a lavarse los dientes antes de echarse en el futón. Shingo se ducha rápido y va a la cama enseguida también, pero tarda un buen rato en dormirse porque ha cenado muchísimo y se siente a punto de explotar. Esa noche de hecho incluso tiene varias pesadillas.

Por la mañana Zel se despierta a eso de las 10 pasadas, es un gusto tener el día libre y poder dormir un rato más. Hina ya se ha ido hace al menos un par de horas, aunque ella estaba tan cansada que ni le escuchó levantarse. Zelgadiss va al baño y se lava cara un poco para despejarse, camina hacia la sala y se encuentra el desayuno en la mesa, Shingo le ha dejado varias cosas, incluso una nota en la que pone "me he pirao a grabal el Janiben, te veo a la noche". Y en circunstancias normales Zel realmente vería a Murakami esa noche, como siempre desde que vive allí, pero algo me dice que ese día las cosas no van a ser como acostumbran. 

Continuará...

(si fuiste capaz de llegar hasta aquí, gracias. Te dejo otro Hokuto de regalo) ;-)

5 comentarios:

Geno dijo...

-Zel va a terminar con la autoestima de los johnnys ligones, ya ha chafao a Jin y a Ryo jajaja Los "nunca rechazados" :-P
-El que se va a poner gordo va a ser Yamapi con los tupper de Pepi-san
-Miedin me da lo que les espere a Yoko y Zel en la oficina del jefe por mucho que Zeako diga que estaba de buen humor. A lo mejor echar broncas le pone de buen humor jajajaj

Zelgadiss dijo...

-Es que a Zel le gustan más los feos de los grupos, esto es un hecho.XDDD (x el momento, pero va a haber un GRAN cambio en eso, pronto) ^_^
-Me acuerdo de que hace unos meses, en plena pandemia Yamapi hizo algunos post en su insta poniendo que estaba a dieta Low carb, debe ser que la Pepi le estaba inflando a paella y croquetas durante el confinamiento. XDD
-"ni confirmo ni desmiento" :p

Geno dijo...

Pues para mi gusto Jin guapo, guapo no es... miratelo a ver... jajajaja
Con el tipin que tiene nuestro Yamapi que lo deje la Pepi, que me traiga las paellas a mi que ya estoy perdida jajajaja

Belen dijo...

Jajajaja, que bien le está a Ryo por creerse lo más en ligoteos, y que gran explicación del motivo. Ah! Y no me extraña que se supiera el teléfono de dirección XDD, Mr líos.
Supongo Que Yoko se perderá varios Janiben por la "reunión" con Johnnysan.
Los Domoto son únicos, son tal para cual un matrimonio rancio XDD.
Anda que... Murakami se sabe los nombres de todos los Jr? XDD. Yo también creo que llamarlos gordos es una aberración. Si hay carne hay máss donde agarrar.
A ver cuándo llegan el resto a Japón que van a alucinar con los líos que se trae Zel

Zelgadiss dijo...

-Genomiya, pos a mí Bakanishi tampoco me parece atractivo, en eso coincidimos. De hecho siempre me ha parecido "un caratonto boca de soba", me fascina que tuviera (y siga teniendo)tantas fans y tanto exito con las chicas (bueno, ahora casao espero que RESPETE a la Kuroki Meisa, o le mato!). Y luego ya si le añadimos la personalidad de creído "sunormal" ya lo tiene todo arreglado conmigo, hace muchos años que le hice la cruz. Lo único que estoy dipuesta a concederle es que no canta mal, objetivamente creo que no tiene mala voz que recuerde (de hecho en Kattun tampoco es que hubiera ninguno que cantara especialmente horrible), pero los últimos tiempos que estuvo en el grupo, se esforzaba TAN poco y se notaba tanto la apatía de que no quería estar allí porque ya iba de estrellita x la vida, que la voz no le lucía tampoco. 0_o Ahora ni idea, porque no he escuchado nada de lo que haya sacado después de dejar la Johnnys (ni me apetece, jajaja)
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-Había que darle una explicación creible a la sensualidad de Ryo y la atracción que ejerce, solo ofrezco soluciones (inventadas). Lo que pasa es que a distancia, solo con el "efecto movimiento" en los doramas tb nos gusta, y a eso ya... no tengo respuestas!! ^_^
-De haber estado con Tego seguro que ese TB reconocía el número de la oficina, que tb es muy de escándalos y le deben de llamar con regularidad. XDD
-No son gordos, ¡¡son macizorros!! Y a algunas nos gusta más eso que el estilo "medio polvo Kamenashi de 42 kilos en Nobuta, la verdad... CARNE PA EL PUCHERO!!
-Yo tb quiero que vayan el resto de personajes pronto, de hecho una de ellas va a ser la siguiente "victima" de Nishikido (bueno víctima, ella encantada, sabe usted!) :p