lunes, noviembre 30, 2020

30. No pienso pagar una cena

Al cumpleaños de Satoshi no llegué, pero al de Chinen sí, ¿eh? Solo que no me cae bien y no le felicito, a cascarla. :p 
(Es que esta foto me encantó en cuanto la vi, jejeje)


En el capítlo anterior...

-Nino: no te estoy mintiendo, vengo de trabajar, acabo de terminar hace tan solo media hora, es lo que he tardado en llegar a casa.
-Geno: Tú sigue, sigue mintiéndome, que todavía te llevas una torta.
-Elphie: Bufff, que pestazo traes, que asco -observa.- Huele como a camarones fritos, que asco, voy a vomitar.
-Sho: No estarás… -se señala la tripa.
-Elphie: ¿Gorda?
-Sho: Gorda no, embarazada.
-Elphie: Que no, que no, es que me da mucho asco el olor a marisco.
-Sho: Pues vaya… -dice decepcionado.
-Nino: Mira -se saca un puñado de gambas del bolsillo.
-Elphie: Pero qué asco, aparta eso de mí -se aleja rápidamente de Nino.
-Geno: ¿Dónde has robao eso?
-Nino: Que no lo he robado, me lo han dado.
-Jun: ¿Pero se puede saber dónde demonios has estado todo este tiempo?
-Nino: Si dejarais de gritarme os lo explicaría…

-Geno: Bien, empieza.
-Nino: Ya sé que se supone que tenía que estar trabajando en una obra…-comienza.
-Elphie: Sí, ¿sabes lo que me costó encontrarte el puesto? He tenido que hablar con medio Cádiz para buscártelo.
-Geno: ¡Desagradecido! ¡Cara dura!
-Jun: Debería darte vergüenza irte de un empleo así, has dejado en mal lugar a Elphie-chan.  
-Aiba: Las gambas no pueden ser de trabajar de pescador, que Nino-chan se marea mucho en barco- dice pensativo.

Nino resopla y voltea los ojos, no parece que le vayan a dejar hablar.

-Nino: Sumimasen…-empieza.- Ya sé que está mal abandonar un trabajo sin decir nada pero…
-Aiba: A mí una vez me abandonó delante de unos pandilleros que iban a pegarme, hizo como que no me conocía y se fue -se queja.
-Nino: ¿Y eso que tiene que ver ahora? -pregunta mosqueado.
-Aiba: Nada, pero todavía me duele.
-Nino: Toma estas gambas como compensación -se las da a Masaki.

Aiba las coge mientras Sho le pasa el brazo por encima de los hombros como para consolarle. Jun les mira sin saber muy bien que pensar mas allá de que Nino siempre ha sido y será bastante jeta, pero al menos le dio gambas a Aiba. ^_^

-Aiba: Itadakimasu, pero aún estoy triste.
-Nino: Bueno, ya discutiremos eso otro día Aiba-chan, ahora solo quiero contaros lo que ha pasado y darme una ducha antes de ir a dormir, estoy reventado.
-Elphie: ¿Y no te podrías duchar antes? Porque apestas a pescaito frito que no hay quien pare…
-Sho: Tienes razón, pero ya que estamos que se explique, quiero descansar, mañana tengo el coñazo de reunión con los líderes de la oposición muy temprano.
-Elphie: Claro, si no hubieras llamado hoy dando un aviso de bomba…
-Sho: Es verdad, a lo mejor llamo otra vez haciéndome pasar x terrorista que no me apetece madrugar.
-Elphie: ¡¡¡SHO!!!
-Sho: ¿Qué? Los ministros son todos bastante vagos, una vez pillé a una diputada jugando al candy crush en medio del parlamento.
-Jun: ¿El que anuncian los Kanjani?
-Sho: No sé, no me dio tiempo a ver la versión que era.
-Geno: Callaros todos un poco kudasai, quiero que Nino se explique de una vez.
-Nino: Si yo os lo quiero contar, pero es que no me dejáis hablar…
-Claire: A ver Nino, ¿dónde se supone que has estado trabajando?
-Nino: En algo mejor que una obra, en algo digno de mi talento, cocinando en un restaurante muy caro -dice haciéndose el genial.
-Todos: Ehhhhhhh??
-Nino: ¿A que viene tanta sorpresa? -pregunta mosqueado- Os recuerdo que mi padre es chef de sushi y a mí siempre se me ha dado bien cocinar… además de hacer bien muchas otras cosas.
-Jun: Ya esta el modesto -dice con ironía.
-Sho: Pero vamos a ver Nino, ¿cómo te han contratado en un restaurante? Eso no tiene sentido.
-Nino: ¿Dudas de mi talento para la cocina?
-Sho: No, dudo de tu capacidad de hablar español!  A ver,¿Cómo demonios has hecho la entrevista?
-Nino: Con mucha cara y usando el traductor de google en el teléfono.
-Aiba: Nino es montón de listo y apañado -comenta ilusionado mientras chupetea la cabeza de una gamba (parece mentira que un momento antes estuviera enfadado con él, Aiba es un poco bipolar).
-Nino: Dije que era cocinero profesional.
-Jun: Nino, hacer anuncios de televisión friendo tempura no te convalida con los estudios de cocinero.


-Nino: ¡Cállate “Bambino”! Además, que también he hecho de cocinero en una película.
-Jun: Ah bueno, siendo así todo arreglado, esperadme un momento que voy a recoger mi estrella michelín, como yo he hecho varios papeles de cocinero. -comenta aún más irónico.
-Nino: Lo importante es que me han contratado, y estoy usando mis capacidades más que descargando sacos de cemento en una obra.
-Elphie: Pero podías haber avisado antes de irte.
-Nino: Si digo algo NO me hubieran dejado irme.
-Geno: Eso tiene cierta lógica.
-Elphie: ¡Porque se supone que NO tenías que irte de allí! ¡Y ve a ducharte, que apestas a pescao y a gambas y me da asco! -le grita enfadada.
-Claire: No, no, que diga dónde trabaja, quiero saber el restaurante que es, si hacen un buen sushi quiero probarlo.
-Nino: Pues claro que hago un sushi delicioso, y muchas otras cosas ricas japonesas.
-Claire: ¡Quiero ir, tengo antojo!
-Jun: No deberías comer pescado crudo estando embarazada, sushi no puedes comer, mejor pides otra cosa.
-Claire: Que pesado eres Jun.
-Jun: Solo te quiero cuidar -dice acercándose a ella con cara de niño bueno.
-Geno: Nino, ¿a que me vas a invitar al restaurante donde trabajas?
-Nino: Puedes venir cuando quieras Geno-chan pero… ¡pagando!


-Geno: Oye que tío mas tacaño. 
-Sho: Típico de Nino -niega con la cabeza.
-Nino: A ver, que el restaurante no es mío, podéis ir todos a comer allí, pero pagad la cuenta, yo no os invito, de algún sitio tiene que salir mi sueldo, deshou?
-Jun: Pues podías invitarnos tú, con todos los problemas que nos estas causando podías ser un poco más detallista.
-Nino: Bueno… ya veremos. -contesta a regañadientes.
-Aiba: ¿Os imagináis que nos invita? -pregunta emocionado.
-Jun: No, yo no tengo tanta imaginación, la verdad. -Jun está un poco picado por que Nino trabaje de cocinero cuando el chef oficial de arashi y el foodie es él.
-Nino: Venga, que me voy a duchar -se va hacia el baño pasando de todo porque ya está hasta el coño de todo.

La situación se calma un poco y todos se van a dormir aunque Nino no ha contado qué restaurante es ni siquiera donde está situado, pero bueno, Nino no ha sido nunca de contar sus cosas personales. Todos se van a la cama mientras Nino acaba de salir de la ducha en toalla y pretende ir a dormir con Geno, pero ella está enfadada con él, le da su pijama y le echa de la habitación. Nino acaba durmiendo en un sofá. 


Por la mañana Sho es el primero en levantarse, o eso cree él, Nino ha desaparecido YA de la casa, pero Sakurai ni se da cuenta porque tiene la cabeza en otra cosa, se prepara rápido y sale en dirección a Sevilla, debe tomar temprano el ave a Madrid para su reunión con los líderes de los otros partidos, debe hablar con ellos para ultimar los cambios de gobierno ahora que ha decidido volver con sus amigos a Japón y retomar su carrera como idol. Por fin tiene una idea para escoger sucesor sin convocar unas elecciones nuevamente, porque le parece un gasto absurdo para el país y tal y como están las cosas, mejor no andar tirando el dinero. No le ha hablado a nadie sobre esa idea, ni siquiera a Elphie, pero espera que todos los líderes de la oposición la acepten, basicamente porque no tiene un plan B.  

Cuando se levantan por fin el resto ven que Nino no está y no pueden creer que haya madrugado y menos para irse a trabajar, pero todo apunta a que está en ese misterioso restaurante… y si no es así se va a ganar una bronca. Geno está orgullosa de su Nino en secreto, pero no quiere confesarlo, así que sigue actuando como si estuviera mosqueada. Jun por su parte se ha levantado con un dolor de espalda horrible porque Claire aún esta enfadada por el asunto de la sesión de fotos y le hizo dormir en el suelo.

 

Tokyo/ Interior/ dia

Zel vuelve por el pasillo con el móvil en la mano, parece contenta después de haber hablado un rato con su Hamstercito, se sienta al lado de Yokoyama en la sala de espera del hospital.

-Zel: Subaru wa? -pregunta.
-Yoko: El doctor le ha llamado, ya estarán mirando su golpe -contesta mientras señala al fondo del pasillo por donde se fue el loco.
-Zel: Ok desu.
-Yoko: ¿Puedo hacerte una pregunta?

Zelgadiss asiente.

-Yoko: Si te gusta Baru…-comienza.
-Zel: ¡Oye, a mi ese loco no me gusta! -exclama ofendida.
-Yoko: Entonces ¿por qué te has puesto colorada justo ahora? -le señala la cara mientras se ríe un poco de ella.

Zel se cabrea y le aparta la mano acusadora con un manotazo.

-Zel: Es que hace calor, solo es eso -se excusa mirando para otro lado.
-Yoko: Sí, lo que tú digas… en fin. No entiendo por qué tienes un pochi-bolso mío si quien te gusta es Subaru.
-Zel: Tengo un pochi tuyo, ¡pero no significa nada, y NO pienso pagar una cena!
-Yoko: Claro que no vas a pagarla, solo tienes 3 yenes en la cartera -contesta sin entender a qué viene eso. -Con eso no te llega para pagar nada.
-Zel: ¿Por qué has mirado mi cartera? Eso es privado.
-Yoko: Fue Baru, no pude detenerle… oye, si estas mal de dinero puedo prestarte algo, no es necesario que me lo devuelvas.
-Zel: Déjame, no quiero tu dinero -contesta avergonzada, odia pedir ayuda o favores a nadie.
-Yoko: Pero yo sé que los júnior cobráis muy poco… ayer te di algo de dinero, pero tal vez necesitas más, no tengas vergüenza en pedírmelo -le ofrece amablemente.
-Zel: ¡Te digo que no necesito nada! -contesta con fastidio, ya el día anterior acepto el dinero que le dio Yoko por acompañarle al hospital a regañadientes.
-Yoko: Bueno, pues si no quiere mi ayuda al menos pídeselo a Shingo, a fin de cuentas le están pagando por cuidarte.
-Zel: ¿Nani?  ¿De qué hablas?
-Yoko: Pensé que lo sabías, el presidente ofreció a varios Johnnys dinero a cambio de que vivieras con ellos. Por lo visto no quería que vivieras sola, no se fía de ti, como todos los extranjeros sois muy drogadictos…
-Zel: ¡¡Que yo no tomo drogas!! -le grita enfadada.

Yoko hace un gesto para que no chille en el hospital y Zelgadiss se calma un poco.

-Yoko: Bueno, yo eso no lo sé, es lo que dice la gente en Japón, no conozco tantos gaijin.
-Zel: Podría vivir con mi novio pero… Satoshi me dijo que fue idea del presidente que viviera con Murakami.
-Yoko: Bueno, en realidad, creo que la cosa fue un poco diferente de eso, deberías hablarlo con Ohno-san -contesta intentando no meterse en líos ajenos.
-Zel: Entonces, ¿Ohno me ha mentido?
-Yoko: Eh… no sé nada sobre eso -se excusa.- Solo sé que Johnny-san habló con varios idols antes de que llegaras y preguntó quién quería vivir con un nuevo Johnnys europeo que iba a venir a la compañía.
-Zel: ¿Qué idols? -pregunta con curiosidad.
-Yoko: No sé, de Kanjani preguntó a todos menos a Subaru y a Okura, supongo que porque Baru no está para cuidar a nadie, y Tacchon… bueno, bastante tiene con levantarse él por las mañanas para venir a trabajar, supongo.
-Zel: ¿Y de otros grupos?
-Yoko: Etto… creo que escuché que preguntó a Shige y Koyama de NEWS y a algún KATTUN -contesta pensativo. -Hum… creo que fue a Akanishi porque al menos él habla inglés y el presidente pensó que podríais entenderos.
-Zel: ¡IMPOSIBLE, AKANISHI NO! -vuelve a gritar horrorizada.
-Yoko: Shhhhhh!!!! Urusai -le riñe.
-Zel: Yo con ese no quiero vivir.
-Yoko: Ni él contigo tampoco, porque rechazó la oferta.
-Zel: Yokatta -respira aliviada mientras se pone la mano en el pecho. Si pensaba que vivir con Murakami era malo, es porque no se daba cuenta de que la cosa podría haber sido mucho peor.
-Yoko: ¿No te gusta Akanishi?

Zel niega con la cabeza mientras pone cara de asco.

-Yoko: En ese caso es una suerte que vivas con Murakami.
-Zel: Bueno… Shin-chan aceptó porque le pagaban, solo le importa el dinero. -dice algo mosqueada.
-Yoko: Oye no te metas con Shingo, nadie más quiso vivir con un extranjero desconocido del que no sabíamos nada, como era lógico, y él aceptó. Y tampoco es tanto el dinero que le daban, lo hizo por ayudarte, aunque no te conocía, así que no te permito que hables mal de él.
-Zel: Gomen ne -se disculpa.
-Yoko: Yo tampoco quise vivir contigo, a saber si eras un loco drogadicto o algo peor. No te conocía.
-Zel: ¿Y ahora que me conoces?
-Yoko: Tampoco quiero vivir contigo, muchas gracias -dice a mala leche para joder a Zel.
-Zel: Pues… me alegro, tú me caes peor que Akanishi -miente para molestar a Yoko.
-Yoko: ¡¡¡Oooi!!! -exclama ofendido.

Un enfermero llama a Yoko y este se levanta para ir a una de las consultas, Zel se ha librado por la campana, porque Yokoyama estaba a punto de darle una colleja.

Yoko sale en menos de 10 minutos, le han hecho una pequeña revisión y algunas preguntas,  como no presentaba complicaciones del golpe en la cabeza del día anterior parece que no necesita nada más que seguir tomando la medicación que le habían dado durante unos días más.

-Zel: ¿Daijoubu?
-Yoko: Todo bien, gracias -se sienta junto a ella. Tose como aclarándose la voz. -Aún no me has dicho por qué tienes un pochi mío.
-Zel: ¿Todavía estás pensando en eso?
-Yoko: Bueno, tampoco es tan interesante -dice intentando hacerse el guay.
-Zel: Te lo diré, ne? Tengo una amiga que es fan tuya y colecciona tus goods, tenía el bolso repetido y me lo regaló.
-Yoko: ¿Tienes una amiga que es mi fan? -pregunta emocionado. -¿Es gaijin también? ¿Me la presentas? ¿Cuántos años tiene?
-Zel: Ehh, sí es gaijin, no porque vive en España, es un poco más mayor que tú.

Yokoyama intenta asimilar las respuestas mientras asiente con la cabeza.

-Yoko: ¿Cómo es? ¿Tiene las tetas grandes? -Pregunta alterado mientras hace gestos con las manos como de “una buena delantera”. Se ha puesto muy contento de pronto con lo de tener una fan europea.
-Zel: ¡Kimochi warui! -le increpa mientras le da un tortazo en la cara.  
-Yoko: Gomen na… -se disculpa cabizbajo.
 -Zel: Eres un pervertido, ¿no te da vergüenza?
-Yoko: Sumimasen… me emocioné demasiado -se sonroja mientras se pone la mano en la mejilla donde Zel le ha pegado.
-Zel: Esas cosas NO se preguntan sobre una chica.
-Yoko: Lo sé, no sé qué me ha pasado.
-Zel: Y me lo preguntas a mí que también soy chica, que poca educación -se queja.
-Yoko: A veces olvido que eres una chica -se defiende.
-Zel: No sé si eso es bueno o malo… -comenta mosqueada.
-Yoko: Es bueno, supongo, porque tú no quieres que nadie lo sepa, deshou?
-Zel: Bueno vale, entonces está bien -se conforma.

Zelgadiss se acerca a Yoko de pronto y le susurra algo al oído. Yokoyama se pone estúpidamente feliz, incluso más que si le hubieran dado pollo frito para comer.

-Yoko: ¡Lo sabía! ¿Si viene a Japón me la presentarás?
-Zel: Solo si te portas bien -dice haciéndose la interesante mientras se cruza de brazos.
-Yoko: Yo siempre me porto bien, soy un chico muy bueno -argumenta poniendo cara de pena mientras saca para fuera su labio colgón.   
-Zel: Shibutani está tardando mucho…-mira hacia el pasillo cambiando de tema.

Pasa algo más de media hora cuando por fin Subaru vuelve caminando como un ojiisan, viene acompañado de un celador que le da un sobre con papeles y recetas de medicamentos que debe comprar. Le han metido un montón de pastillas y ya no le duele el golpe, de hecho le han debido de poner un tranquilizante o algo porque viene un poco “drogado” y con cara de contento.

Subaru se queda de pie frente a Yoko y Zel, parece que se han quedado dormidos en los asientos de la sala de espera. Yokoyama tiene la cabeza apoyada en el hombro de Zelgadiss y le está babeando la camiseta, tiene una expresión muy feliz en la cara, a saber lo que está soñando, pero seguro que es alguna cochinada. Zel por su parte tiene la cabeza ladeada y posada sobre la de él, pero al menos ella no babea, que ya es bastante.


 
Shibutani se acerca a Yoko, se agacha con un poco de dificultad y pone su cara frente la suya “Omaeee!” le dice con voz fuerte, Yokoyama se despierta sobresaltado y ve a Subaru delante de él. Se da un susto de muerte y de regalo despierta a Zel que no sabe ni dónde está. Ella también ve a Subaru y ya se ubica un poco de que siguen en el hospital.  


-Yoko: ¿Terminaste? ¿Cómo estás? -pregunta aún un poco aturdido.
-Zel: Shibutani-san, daijoubu desu ka?
-Subaru: No me he roto nada pero tengo una fisura en dos costillas -dice hablando pausadamente, como si estuviera realmente un poco drogado. Acto seguido se empieza a subir la camiseta para enseñarles el vendaje que tiene puesto.

Yoko le riñe por exhibicionista y le baja la camiseta para que no vaya enseñando cacho en mitad de un hospital, Subaru mira a Zel fijamente con los ojos un poco raros, como si le costara enfocar.

-Subaru: ¿No te doy pena? -pregunta con voz susurrante.
-Zel: Apenas. -concluye negando con la cabeza.
-Subaru: Me he hecho daño por ti.
-Yoko y Zel (a la vez): Es tu culpa.
-Subaru: Omaetachi, pasáis demasiado tiempo juntos, ne? -dice confuso.
-Zel: Shibutani dice cosas raras - comenta mirando a Yoko
-Yoko: No sé, yo no noto diferencia... Anda vamos para casa, te acompañaré, Baru -se levanta de la silla.  
-Subaru: ¿Y Zel? ¡Solo tiene 3 yenes! -exclama.
-Zel: No digas eso, es vergonzoso.
-Yoko: Zel sabrá, de todos modos no quiere mi dinero.
-Zel: Ya basta de hablar sobre eso, vámonos -concluye, y se va hacia la salida del hospital.

Una vez fuera Zel quiere irse lo antes posible, Subaru está bien… o todo lo bien que puede estar ese lunático, así que no tiene nada más que ver con él. Yoko viene detrás de ella y por último Baru, que camina muy despacio.



-Subaru: Tienes babas -señala la manga de la camiseta de Zel mientras se tambalea un poco, el tranquilizante no le ha sentado bien.
-Zel: ¿Nani? -pregunta sin entender nada, Baru no parece estar muy bien en esos momentos.
-Subaru: Tienes babas de Yoko -repite.
-Yoko: ¿Qué? -mira a Zel y ve ella que tiene un manchurrón en la camiseta, se pone nervioso y empieza a sobarle la ropa intentando limpiarlo.
-Zel: No me toques -se aparta.- ¡Qué asco Yokoyama!
-Yoko: Gomen nasai, a veces babeo un poco cuando me duermo -explica bastante humillado.
-Subaru: Babea siempre -dice mientras parpadea muy despacio y sonrie.

-Yoko: Cállate Baru.
-Subaru: Es porque tiene la boca rara.
-Yoko: ¡Que te calles! -le chilla avergonzado.
-Subaru: Es la verdad -se encoje de hombros.
-Yoko: Lo siento, te compraré una camiseta nueva. ¿Aún me vas a presentar a tu amiga? -pregunta con nerviosismo.
-Zel: No te preocupes por eso… solo quiero irme.

Subaru les mira a ambos sin saber de qué amiga hablan, cada vez tiene la mente más nubada, si no llega pronto a casa y se sienta podría hasta caerse redondo al suelo.

Todos se despiden con un “otsukaresama desu”, Zel camina hacia la parada de la línea Yamanote más cercana, puede que no tenga dinero en la cartera, pero Hina siempre le recarga la tarjeta suica para que pueda ir en el tren. Baru va despacio agarrado a Yoko.

-Subaru: Yokocho, no le digas a nadie que me han dado un tranquilizante, si no las revistas dirán que estoy tomando drogas y no necesito un escándalo ahora.
-Yoko: Pero si tomas cosas más fuertes como medicación para la cabeza.
-Subaru: No, casi nunca las tomo.
-Yoko: ¿Qué no las tomas? Eso explica muchas cosas…

Continuará….