sábado, octubre 07, 2017

24. Subaru en toda su "esencia"

Aprovechando que es el cumpleaños de Ikuta Toma, decidí que esta era buena fecha para poner la última parte de todo el tocho que tenía escrito. Hay muchas fotos de Yoko, más de las que me gustarían, jajaja. Pero eran necesarias para ilustrar la cosa esta.  ^_^U (sigo agradeciendo que existan twitter y tumblr porque me resulta bastante fácil buscar imágenes que me sirvan para el fic)

Pongo esta foto "salvaje" de eito porque en este capítulo están todos bastante sin civilizar... menos Murakami que es un perfecto "gentleman-paleto de Takatsuki"


Zel agarra a Yoko del brazo y tira de él. Ryo se levanta asustado y se esconde detrás de Hina, que siempre le defiende.

 -Zel: Senpai, tranquilícese, se le va a abrir la herida de la cabeza otra vez. 
-Yoko: ¿Tú crees que eso pueda pasar? -dice mirándole preocupado. 
-Zel: Igual sí, es mejor que esté tranquilo, siéntese. -Le lleva agarrado del brazo y le sienta otra vez en la silla como si fuera un ojisan. 
 -Yoko: Arigatou... a Ryo-chan ya le pegaré cuando me cure -amenaza.- No se me olvidará.

Ryo asiente con cara de susto aceptando su destino.

Chibi Aiba, qué bonico eres.
-Zel: Senpai, ¿donde durmió anoche? -le pregunta cambiando de tema para ver si se le pasa el cabreo que le ha dado.
-Yoko: Oh eso... te dije que no te preocuparas, que tenía donde quedarme. Estuve durmiendo en casa de Aiba.
-Todos: ¿¿¿EHHHHHHHHHHHHHHHHHH???
-Zel: ¿En casa de Aiba? Pero si él no está... sigue en España -dice extrañada.
-Yoko: Ya, pero no pasa nada, fui a casa de sus padres, que me conocen de toda la vida, he ido muchísimas veces allí a comer y a dormir. No les importó, así de paso les hacía una visita. La mamá de Masaki me cuidó muy bien y me dieron una cena muy rica -comenta mientras sonríe acordándose de la comida.
-Zel (apartándole el flequillo de la cara): Pobre niño huérfano... -dice con tristeza. -Tiene que pedir prestadas las madres de otros.
-Yoko: Yo estoy bien, no te preocupes por eso, de verdad -contesta sin darle importancia, le da un mordisco al profiterol gigante.


Zel le observa fijamente con cara de pena mientras Yoko come y grita "umai" muy contento con la boca llena. Se ha manchado con nata como si fuera un crío chico. Zelgadiss saca un sobre de toallitas húmedas de la mochila y se acerca para limpiarle la cara. Yoko por un momento se queda extrañado y cortado, hace mucho que nadie le trataba así, de hecho ni se acuerda, pero seguramente era muy pequeño aún cuando alguien le limpio la boca por última vez. Zel es una persona muy tocona.

Yasu por su parte está a punto de mearse encima de felicidad, para él esto es puro fanservice. Incluso se está montando un cuento Disney en la cabeza y hasta se le ocurre que tal vez debería escribirles un dúo para una actuación conjunta y super kawaii que volviera locas a las fans del Yokozel (vale, empezando por él mismo).




Imaginación de Yasu
No tengo ni idea de quién hizo este fanart que robé, pero os confesaré un par de cosas:
en realidad ÉL ES OKURA, y a la chica tuve que tunearla un poco para que se diera 
un aire a Zel y cuadrara la cosa, jajaja  


Subaru carraspea haciendo mucho ruido sin apartar la vista de ellos. Maru le mira de reojo temiéndose que se le cruce un cable y pase algo malo, si alguien puede entender la mente de un loco, es OTRO LOCO.

-Zel: ¿Está rico, neee?

Yoko asiente con la cabeza muy sonriente y le da otro mordisco al profiterol, ya prácticamente se lo ha acabado entero. Zel no entiende cómo ha pasado, pero el senpai se ha vuelto a manchar de nata, incluso más que antes. Se empieza a preguntar si no tiene algún tipo de problema mental, porque eso no es normal. Tal vez el golpe le dejó secuelas después de todo. Vuelve a limpiarle el morro como si fuera su propio hijo pequeño.

-Hina: Bueno, pos pol lo menos ahola tienes mejol cala que antes, Kimi-kun, polque estabas de un selio que daba cosa miralte...
-Okura: El que está cabreado ahora soy yo, ojalá me hubieran golpeado a mí con la puerta, al menos recibiría comida gratis -dice de manera egoísta y tonta.
-Subaru: Sé cómo te sientes, bueno, a mí la comida me da igual, pero no estaría de más que "alguien" me diera un poco de cariño... El mundo está lleno de personas desagradecidas.
-Hina: Lo que os voy a dal son unos tortasos como no dejéis de dicil gilipolladas -contesta un poco enfadado. A Hina le hace ilusión que Yoko y Zel "se lleven bien" ahora (pobre, si él supiera la verdad...)

Zel mira a Subaru con cara de malas pulgas.

 -Zel: Senpai, ¿a que ahora se siente un poco mejor?
-Yoko: Sí, es verdad, estoy menos enfadado que antes -sonríe un poco.
-Zel: ¡Qué kawaii! -por joder más a Subaru se acerca a Yoko para pellizcarle la mejilla. -Ya verá como mañana casi no le duele el golpe, ¿ne? ¿Le apetece un café? Tengo uno en la mochila.

(Nota de la autora: Encontré un gif solo de Yoko, pero por ver la cara de mala hostia de ese gato merece la pena poner el anuncio entero, jajaja "os odio a todos, nyaaa")

-Yoko: Preferiría una cerveza... pero el café está bien.

Zel saca uno de esos vasos de plástico que hay en las neveras del konbini y que ya vienen preparados. Se lo da al senpai. Yoko está bastante extrañado con tantas atenciones, ahora no sabe si hizo bien dando a Zel los 5mil yenes el día anterior, le da un poco de vergüenza todo esto.

-Zel: Senpai, cerveza no puede beber, ¿ne? Está tomando kusuris para el dolor... le puede sentar mal. ¡¡Shin-chan!! -grita.
-Hina: ¿Eh? ¿Nani? -pregunta distraído, se había quedado embobado mirándoles como si estuviera viendo una película.
-Zel: Vigila que Yokoyama-san no tome alcohol estos días. ¿Vale?
-Hina: Sí, yo estoy alelta.
-Yoko: Qué rollo... ojalá no tenga que tomar la medicina muchos días. -clava la pajita en la tapa del vaso de café como si lo apuñalara.- Tanto tiempo sin cerveza ni alcohol de ningún tipo...
-Zel: Pues hay que aguantarse un poco.
-Yoko: Por cierto, ¿cómo está tu trasero? -bebe un poco de café.
-Zel: Bueno...maa-maa...-pone mala cara.
-Hina: Le ha salio un molatón que se palese a Hokkaido -explica.- Enséñaselo, que lo vean todos.
-Zel: ¿EHHH? ¡NO, NO, NO!


Yokoyama se atraganta y tose.

-Yoko: ¿Cómo va a enseñarnos el culo? ¡No seas bruto! -Le grita molesto por su ocurrencia.
-Hina: ¿Pol qué no?


Ryo se lleva las manos a la cara mientras piensa en lo tonto que debe ser Murakami para que con todo el tiempo que lleva viviendo con Zel, aún no se haya dado cuenta de que es una chica.

-Zel: ¡ES VERGONZOSO, NO QUIERO!
-Hina: Eso es veldá, lo que me costó ayel bajalte los pantalones pa podel echalte la pomada...


Yasu mira a Shingo con cara de estar atónito.

-Subaru: ¿QUE TU HAS HECHO QUÉ?
-Hina: ¿Qué pasa? ¿Está mal?
-Okura: Pues no veo dónde está el problema.
-Maru: Yo tampoco, es muy bonito que Shin-chan le cuide así de bien -dice fantaseando con ellos siendo pareja.
-Yasu: Tú te callas, Ryuhei, que no te enteras de nada -le dice autoritariamente. 


Ryo ya está tapándose toda la cara con las manos porque la situación le comienza a sobrepasar, está rodeado de gilipollas. 

-Zel: ¡Ah, lo olvidaba! - le viene a la mente algo de pronto. Vuelve a rebuscar en su mochila.


Los kanjani empiezan a pensar que aquello es el bolsillo de Doraemon de tantas cosas como lleva dentro. Zel saca el peluche de Subaru "Shingo Tsuyosho" y se lo da a Yoko.

-Yoko: ¿Nani kore?
-Zel: Se lo presto unos días, seguro que le hace compañía, a mí me gusta mucho abrazar un muñeco cuando estoy triste. Así se sentirá mejor.

Se escucha un extraño sonido, Yasu está llorando muy emocionado por el bonito gesto de Zel. Maru le pasa el brazo por encima de los hombros.

-Yoko: ¿Pero para qué quiero yo esto? -pregunta sin entender nada. Sorbe un poco más de café con la pajita mientras observa el oso que le ha puesto Zel en el regazo.
-Subaru: ¡EHHHHH!! ¡Chotto matte! ¿ese es mi oso de peluche? ¿El que te di el otro día? -grita indignado.
-Zel: Sí, pero...
-Yoko: Un momento, ¿es de Subaru? gracias, seguro que me hace compañía, lo cuidaré muy bien -dice cambiando de parecer repentinamente al ver que a Subaru le molesta mucho. Todo lo que sea joder a alguien, le encanta.
-Subaru: ¡Horrrraaaaa, devuélvemelo, es mío! -le chilla mientras va directo a por Yoko.
-Maru: ¡Ahhh, komarimasu! -grita asustado.
-Yasu: ¡No se lo quites, es el Kuma-chan del amor! -dice mientras llora como si estuviera protagonizando un melodrama barato y sobreactuado.



Obviaremos que parece que está en una cocina. o_0
Yoko posa el vaso de café en una mesita que hay a su izquierda y se levanta con el oso en brazos. Zel se pone en medio para que Subaru no se acerque.

-Subaru: ¡Que me lo de, es mío!
-Zel: Me lo regalaste a mí, puedo hacer lo que quiera.
-Subaru: ¡Pero yo te lo di a ti, no para que lo abrace ese baka! -le señala muy enfadado.
-Yoko: Pues ahora me lo quedo yo, Zel me lo ha prestado.


Yoko abraza  el oso fuerte por molestar más Subaru.

Algo como esto...

-Subaru: No se lo puedes prestar a él, te lo di especialmente para ti, hasta tiene "mi esencia".
-Zel: No entiendo el sentido, pero seguro que es algo malo...
-Yoko: ¡Joder qué puto asco, Subaru! -deja de abrazar el peluche y lo agarra de una oreja solo usando dos dedos, como haciendo pinza, mientras pone cara de repugnancia.
-Hina: Yo si lo he entendío... menos mal que lo hemos metío en la lavadola pala que quedala bien limpio y disinfectao.
-Subaru: ¿Que habéis hecho qué? -pregunta aún más indignado.
-Yoko: ¿Está limpio? -se lo acerca un poco a la cara- Huy es verdad, ¡qué bien huele!
-Hina: Uso un suavizante mu weno que huele mu bien y sale bastante apañao de plecio -dice orgulloso- Lo anuncia Nino que él es el que más sabe de ahorral dinelos.
-Subaru: ¡Si lo has lavado ya no sirve de nada! -se queja.
-Zel: Menos mal que Shin-chan me dijo que seguro que te lo habías restregado por sitios...

Todos miran a Subaru con cara de asquete.

-Subaru: ¿Y tú para qué le dices nada, Hina?
-Hina: Polque te conosco demasiao... Y no quielo que Zel-kun duelma con tus gorrinadas. Es mi amigo y tú un cochino pelveltido, la veldá...
-Zel: ¡Arigatou! -hace una pequeña reverencia a Shingo.
-Yoko: Pues me lo voy a quedar de todos modos -concluye con voz muy seria.
-Zel: ¡Mochiron!
-Subaru: ¡Noooo!

Subaru corre hacia Yoko con la intención de quitarle el oso, Zel le hace un placaje digno de un partido de la super bowl y acaban los dos tirados por el suelo (pobre trasero de Zel). Al principio Subaru intenta zafarse de ella para escapar, se revuelve como un gato enrabietado, y grita como un tronado, pero Zel le agarra muy fuerte y no puede soltarse, así que opta por  la táctica que usa con Hina cuando le agarra y se quiere ir: "el intento de violación". Empieza a meter mano a la pobre Zel, que se queda un poco en shock, ahora es ella la que intenta soltarse de Baru, que no deja de restregarse contra ella y sobarle todo.

-Zel: ¡No, noooo, no me toques!
-Subaru: Se puede quedar el peluche, prefiero esto -le susurra a Zel mientras le agarra los brazos.
-Yoko: Omaeee, ¿qué estás haciendo?  -le grita disgustado.

Yasu se tapa la cara horrorizado, no quiere ver más. Maruyama le abraza y le acaricia la cabeza para consolarle. Okura y Ryo están alucinando bastante con el comportamiento de Subaru.

-Ryo: Mira el lío que han montado por un muñeco, a mí esto con NEWS no me pasa...
-Okura: Pues que aburridos son, ¿deshou?
-Hina: SUBARU, DAME!!! DAME DESU!!! -agarra a Subaru de un brazo para apartarle de ella y con la otra mano le da varios tortazos en la cabeza, pero de los fuertes, de los que suenan. De hecho hacen eco en la habitación.
-Subaru: Itte!!! Itteeee!!! No me pegues más, ya paro.

Aún así Hina le da un par de hostias más por si acaso, está muy cabreado. Subaru ha traspasado los límites demasiado con su mal comportamiento.

Zel se incorpora un poco del suelo completamente abochornada, respirando agitadamente y con una cara que parece que va a romper a llorar en cualquier momento. Yoko le ve tan malamente que se acerca a ella preocupado.

-Yoko: Ne Zel-kun, ¿estás bien? -le tiende la mano para que se levante.

Zel no le agarra la mano, se levanta sola, poniéndose en pie a toda prisa, se recompone la ropa y el pelo lo mejor que puede y se apresura a coger su mochila, ni siquiera levanta la mirada del suelo, no se atreve a mirar a ninguno de ellos a la cara de tanta vergüenza como siente. ¿Subaru no se da cuenta de que si le sube un poco más la ropa, el resto podrían descubrir su mentira? De qué se va a dar cuenta ese, si siempre piensa con la polla...

-Zel: Shitsureishimasu...-dice con una voz casi imperceptible mientras se dirige rápidamente a la puerta para salir de allí lo antes posible.

Varios Eito le llaman por su nombre o le preguntan si se encuentra bien antes de que salga, parecen preocupados, pero ella no contesta y sale de la habitación atropelladamente. Yasu llora sobre el pecho de Maruyama, ser testigo de tanta violencia sexual le ha afectado.

-Hina: ¡Mila lo que has hacido! ¡Qué imbesil eles, Subaru! Estalás contento...-le increpa mientras le agarra de la cara.
-Subaru: No pensé que se iba a poner así, si solo ha sido poco de toqueteo... A ti te lo hago continuamente y no te mosqueas tanto.
-Okura: Hombre, no es igual nosotros somos de tu grupo, y te conocemos desde hace muchos años, ya sabemos que no estás bien.
-Subaru: ¿A qué te refieres con que no estoy bien?
-Yoko: Deberías disculparte Subaru... has humillado a Zel-kun delante de todos nosotros, eso es lo peor que podrías hacerle -dice comprendiendo muy bien la situación, a él ese tipo de cosas tb le dan mucha vergüenza, sobremanera si le ocurre delante de otras personas.
-Ryo: Si puede disculparse, porque Zel tenía pinta de ir a poner una orden de alejamiento contra Baru. -observa.
-Subaru: ¿De verdad? -pregunta preocupado.
-Hina: Toma, agárralo -Le entrega Subaru a Yoko y sale rápidamente de la habitación.

Subaru le quita el peluche a Yoko por fin, Yokoyama suspira mientras agarra a Baru por si le da por escaparse y liarla más.

-Yoko: ¿Sabes qué? De todos modos ya no quiero tu puñetero muñeco.

Subaru pone mala cara, sabe que Yoko también se ha mosqueado, pero no entiende por cual de todas las cosas que ha hecho...

-Hina (corriendo tras  Zel): ¡¡Zel-kun, chotto matte!!

Zelgadiss  va como por la mitad del pasillo, se dirige a la sala de ensayo donde deberían estar los Tegomassu ya. No tiene intención de parar.

-Hina: ¡Matte te! -grita antes de alcanzarle y agarrarle por el brazo para que pare.
-Zel: Déjame, llego tarde...-dice con una voz extraña.
-Hina: ¿te encuentlas bien?
-Zel: Sí.
-Hina: ¿Estás llolando?
-Zel: No.

Hina se acerca a ella para mirar, Zel aparta la cara para que no le vea, luego agacha la cabeza. Hina le agarra por la barbilla y le levanta la cara.

-Hina: Ya sabía yo que me estabas mintiendo... a mí no me se escapa ni una.
-Zel: Sí, eres igualito que Sherlock Holmes...-dice con ironía mientras le cae una lágrima.
-Hina: ¡Ese no llega ni a aplendiz mío! Sabes que no me gusta que me digas mintilas, si ya te he veido llolal munchas veses. -Le seca las lágrimas a manotazos, como siempre.- No tienes que avelgonsalte pol lo q'ha pasao, a mí eso Baru me lo hase continuamente, si te lo vuelve a hasel y no estoy yo serca, tienes que golpeale la cabesa fuelte, así se le ponen bien los cables que tiene sueltos en el celeblo, y se queda quieto. ¿Entendío? Así lo hasemos nosotlos cuando se pone gilipollas. Ahola ya te sabes el tluco.
-Zel: No quiero que me haga algo como eso nunca más -se le caen los lagrimones de nuevo.- No quiero que esté cerca de mí, es peligroso, tengo miedo...-en realidad Zel tiene tanto miedo de que alguien descubra que es una chica por culpa del tronado de Osaka, como de Subaru en sí mismo.
-Hina: Le dilé que no te se aserque, se lo va a tomal mu malamente, creo que le gustas muncho, está mu pesao contigo, ¿na? -pone cara de preocupación.

Zel tiembla asustada.

-Zel: ¿Crees que me puede pegar si le dices eso? Igual es peor, no quiero problemas, kudasai.
-Hina: ¿Pegalte? ¡Si no tiene ni media leche! No, Subaru no es violento, más que nada es pelveltido... ¡No tengas miedo! -Le acaricia la cabeza a Zel.

Zel se abalanza contra Hina y le abraza.

-Zel: Tu me protegerás si me hace algo, ¿verdad? -le pregunta atemorizada.
-Hina: Clalo, yo te voy a cuidal mu bien, pero no es peligloso, estate tlanquilo.
-Zel: ¿Pase lo que pase? Incluso, si te enteraras de una cosa oculta sobre mí... ¿seguirías siendo mi amigo?
-Hina: Siemple y cuando no sea un asunto de dlogas... Sí.
-Zel: No, no es nada de eso.
-Hina: ¿Tienes un hijo secleto o algo palesido? -pregunta con los ojos muy abiertos.
-Zel: EH... ¿Lo qué? - articula confusa. -No, no, no.



El resto de Kanjani están hablando entre ellos, Yasu ha dejado de llorar y parece un poco más tranquilo que hace un momento.

-Maru (mirando por el ventanuco redondo de la puerta): Se están abrazando, Zel se ha echado en los brazos de Shingo, ¡es tan bonito!
-Yasu: ¡Quita, pero qué dices! -aparta a Maru para mirar. -¡Mierda, así no es cómo debería ser!
-Subaru (intentando soltarse de Yoko): ¿En serio se están abrazando?
-Yoko: ¿Quieres estarte quieto? -le da un tortazo en la cabeza. -Ya has hecho bastante por hoy...
-Yasu: Es todo culpa tuya, Baru-chan, tú sobras en esta ecuación, si la cagas con Zel lo único que estás haciendo es que se acerque más a Shingo, eres el "enemigo común", así NO es cómo tiene que pasar.
-Subaru: ¿ENEMIGO YO? ¡HAZ EL AMOR Y NO LA GUERRA! ¡SOLO QUIERO FOLLAR! -hace el símbolo de la paz con los dedos mientras sonríe como un lunático.
-Ryo: ¿Y cómo tiene que pasar entonces según tú? - se interesa muy intrigado.

Yasu señala a Yoko mientras le mira muy serio.

-Yoko: ¿Yo qué? -pregunta de manera borde.
-Yasu: Zel debería enamorarse de ti, tonto -le contesta como si fuera algo muy obvio.
-Todos: ¿EEHHHHHHHHHHHHHH?
-Yoko: Oye, a mí no me metas en esto, no tengo ningún interés en esa persona -Se pone nervioso porque le da vergüenza y niega compulsivamente.
-Yasu: Yo he visto con qué cara de amor has mirado a Zel-kun antes cuando te dio la comida.
-Maru: Pues yo creo que lo que miraba con amor era el bollo de nata -observa.
-Okura: ¡Como es lógico y normal! -asiente con la cabeza mientras sonríe.
-Yasu: Callaos bakas, que no entendéis nada del amor.
-Yoko: A ver Yasu, déjate de leer mangas shojo y mierdas yaois, porque se te está pudriendo la puta cabeza... A mí Zel no me gusta, y yo tampoco le gusto a Zel, se acabó el asunto. Además, que no me van los chicos...-mira a  Ryo, porque sabe que él también está enterado de lo que esconde Zelgadiss.
-Yasu: Que esto no tiene nada que ver con el yaoi ni los mangas de amor, espera un momento -va a rebuscar en su bolsa y saca la revista que compró antes- Mira, hasta han sacado número especial de la "Friday" hoy, solo por vosotros.

Yasu le da la revista a Yoko que mira la portada asombrado.

-Yoko: Genial, aquí en el titular pone que estaba borracho perdido y por eso Zel-kun me acompañó al hospital... ahora entiendo lo de la obachan de esta mañana.
-Yasu: Bueno, lo de que ponga que ibas pedo y vomitaste en la acera es irrelevante, pero mira que fotos más bonitas os sacaron juntos.
-Okura: Pero ¿cómo que bonitas? Kimi-kun tiene una pinta lamentable -comenta mientras asoma la cabeza por encima de Yasu para cotillear.
-Ryo: Joder es verdad, no me extraña que hayan puesto que ibas borracho, eso es lo mejor que podían decir de ti.
-Yoko: Oye, pues gracias por el apoyo, desde luego para hundirme en la miseria sois ideales.
-Subaru: Menuda mierda de fotos...
-Yasu: Tú te callas, que estás muerto de celos.
-Subaru: ¿Celoso de quién? ¿de este? No me hagas reír -dice muy sobrado señalando a Yoko con desprecio.
-Yoko (cabreado): Oye, que yo tengo tirón y soy muy popular, si yo quisiera me ligaba a Zel, solo por fastidiarte, ¡pedazo de gilipollas!
-Subaru: No eres su tipo. Zel nunca se fijaría en ti, baka.
-Ryo: Pues algo ya se ha fijado cuando le ha traído comida y le ha dado hasta tu muñeco.
-Subaru: ¡Tonterías! Seguro que sólo lo ha hecho por joderme a mí.
-Yoko: Sí, seguro... y todo el universo gira en torno a ti, no te lo tengas tan creído.
-Maru: Yo creo que ha sido muy bonito que Zel se preocupara por Yoko y viniera hoy aquí para verle. Es un buen kouhai y un chico muy considerado.
-Yasu: Si no lo hubieras estropeado todo entrometiéndote y portándote como un salido, Baruchan...
-Subaru: No me entrometo. Además, olvidáis el hecho de que su novio es Satoshi... -comenta con fastidio. -Que os estáis montando una película que no es.
-Yasu: Ya me encargaré de Ohno-kun a su debido tiempo -dice maquiavélicamente.
-Maru: No sé a vosotros, pero a mí me da miedo cuando se pone así - indica mirando al resto.


Yasu está bastante alterado, por un momento ha perdido totalmente su kawaiicidad y está en modo kinki-Yakuza.

-Yasu: ¡Que Yoko y Zel van a ser novios porque lo digo yo, hombre ya! -chilla muy agudamente.
-Yoko: ¡Que no me da la gana, que me dejes en paz! -grita mientras agita la revista.
-Yasu: Ya lo verás, y me lo agradecerás porque es la mejor persona para ti. ¿No has visto lo bien que te ha limpiado el morro? -le dice mientras le mira fijamente, como convenciéndole.
-Yoko: ¡Eso no tiene ninguna relación! -contesta avergonzado.
-Ryo: No te metas con Yoko, solo porque no sabe comer sin ponerse perdido y parece un niño de 3 años.
-Yoko: Es difícil comer con esta boca ¿vale? Intento hacerlo lo mejor que puedo -se justifica.



Maruyama le mira mientras piensa que sí que debe ser complicado comer teniendo ese labio colgón.

-Okura: Mira quién habla, te recuerdo que Shin-chan aún te limpia los moquitos, Dokkun -le dice a mala leche con una sonrisa malvada.
-Ryo: Bueno, eso... -no sabe cómo continuar porque no hay explicación posible. 
-Maru: Pues a mí me gustaría que Zel saliera con Shingo, hacen tan buena pareja, si total ya viven juntos... -vuelve a mirar por la ventana para ver a Hina y a Zel hablando. Ahora parece que Zel le está dando algo a Murakami y este le toca la cabeza.


Zelgadiss saca algo de la mochila.

-Zel: Lo había olvidado, te compré esto a ti -le da un pastelito.
-Hina: ¡Oh, aligatou! -le revuelve el pelo. -Lo gualdalé para después.
-Zel: Igual te lo intenta robar Okura...
-Hina: Tienes rasón, selá mejol que lo coma cuanto antes.
-Zel: Tengo que irme... debo ensayar. Te veo luego en casa, ¿ne?
-Hina: Sí, clalo... y no tengas miedo, Subaru no te va a hasel nada malo, ¿vale? Cleo que ya se ha dao cuenta de que s'a poltao mu mal. (Nota de la autora: Hina, eres demasiado confiado con Subaru, ¿cuantas veces te la ha jugado?)


Zel asiente y le dice adiós con la mano, se va por el pasillo mucho más calmada que antes, desde luego. Shingo siempre consigue que se sienta mejor.  Hina mira cómo se aleja con una estúpida sonrisa en la cara y con los colmillos asomándole, parece ser que al que sí le está empezando a gustar un poco es a él...

Murakami entra por la puerta de la sala de ensayos aún con cara de tonto feliz, mira al resto un poco abstraído, hasta que por fin reacciona.

-Hina: ¿Qué haseis que no estáis bailando? ¿Es que si no estoy yo detlás vuestro no haseis nada panda de vagos?
-Yasu, Ryo, Okura y Maru: Sí, ahora mismo...
-Subaru: A mí no me apetece.
-Hina: Baru, tú castigao al rincón, a pensal en lo qu'as hacido. Has sío un niño mu malo hoy.

Subaru obedece y se dirige a la esquina de la habitación.

-Okura: ¿Eso que tienes ahí es un trozo de cheese cake?
-Hina: ¿Esto? -le enseña lo que tiene en la mano.
-Okura: ¿A ti también te ha traído comida? ¡No es justo, tú no estás enfermo! ¡DÁMELO! -corre hacia Hina y se echa sobre él.



Empiezan a forcejear, Hina se hace un ovillo protegiendo el pastel como puede, Okura alarga los brazos intentando quitárselo como una especie de Gollum enloquecido. La idea de Murakami es abrirlo y metérselo entero en la boca para que Okura no se lo pueda robar, pero es complicado, Okura es un animal salvaje e irracional cuando tiene hambre.


-Yoko: Joder, ahora estos se están pegando por un pedazo de pastel... estamos cada vez peor, ni que fuéramos mendigos muertos de hambre como antes de debutar.
-Maru: Ayúdame a separarles -le dice a Yasu, que está mirándoles fijamente y con pinta de estar pensando en sus planes malignos.
-Yasu: ¿Para qué? Si Okura mata a Shingo para comerse el trozo de tarta me quito un pretendiente de un plumazo. Solo tendría que deshacerme de Ohno.
-Maru: ¿Matarlo? -pregunta angustiado.
-Subaru: ¡Oiiii, te olvidas de mí!
-Yasu: Ya te he dicho que tú sobras, Zel ni siquiera te tiene en cuenta, ay... no seas pesado, Shibuyan.



En este punto Okura le está mordiendo un dedo a Murakami para que abra la mano y suelte el trozo de tarta mientras Hina chilla.


-Subaru: Pues me pienso disculpar, que lo sepas -le contesta muy molesto porque ni siquiera le tenga en cuenta como pretendiente. -Ya verás cómo lo arreglo.
-Maru: ¡Dejad de pegaros, y vosotros no discutáis! -se lleva la mano a la (enorme) frente con un gesto muy mariquita. -Creo que me está dando jaqueca.
-Ryo (sentándose en una silla cerca de Yokoyama): Me divierto mucho más aquí que con los NEWS...

Okura y Shingo siguen peleando.

 -Hina: Recuelda que estás a dieta, ¡a dietaaaaaa! -grita mientras Okura le muerde la mano como si fuera un perro rabioso.
-Yasu: La mano te la puede arrancar, que eso es todo proteínas.
-Yoko: ¿Pero qué dices? No le animes más.
-Maru: Si le come la mano a Shin-chan ¿quién va a tocar los teclados? -pregunta preocupado.
-Yasu: Ya lo hace Dokkun, que sabe tocarlo todo.
-Ryo: De eso nada, ya estoy bastante pluriempleado. -se levanta para separarles con cara de cansado. -¿Pero es que nadie me va a ayudar?
-Subaru: Yo estoy castigado, así que dejadme en paz  -se pone a mirar la pared fijamente mientras se cruza de brazos.
-Yoko: Veeeeenga, ya te ayudo yo.

Ryo agarra a Okura mientras Yoko tira de Hina para ver si consigue liberarle. Okura grita que quiere pastel como si fuera un niño caprichoso. Cuando por fin le suelta, Shingo se mira los mordiscos de la mano, le ha dejado marca, parece que le ha atacado un animal.

-Hina: Bueno, cleo que aún puedo seguil tocando el piano...
-Yoko: Tampoco es que fueras muy bueno, la gente no notará la diferencia.
-Hina: Es veldá -asiente.



Shingo se levanta y le da un tortazo a Okura mientras le llama de todo. Pero al momento abre el envoltorio de la tarta y le da la mitad. Nadie entiende nada, la tarta está un poco magullada, pero Okura se lo come sin quejas, luego le da las gracias y se disculpa un poco avergonzado por su comportamiento.


-Hina: ¿Tú pol qué no has venío a ayudalme? -le grita a Subaru.
-Subaru: ¿Olvidas que me habías castigado? Si te ayudo te hubieras enfadado porque me saltaba el castigo... para ti nunca hago nada bien -dice mosqueado.
-Hina (pensándolo unos momentos): Pues... igual tiene rasón... gomen ne, Shibuyan. -le posa la mano en el hombro.
-Subaru: Da igual... Ya estoy acostumbrado a que me riñas por todo. ¿Tú sabes dónde está Zel ensayando? Debería ir a disculparme por lo de antes.
-Hina: No, no, no. Nada de eso. Me dijo que no quiere que te le aserques.
-Subaru: ¿Te dijo eso? -pregunta muy dolido. - ¿Pero entonces cómo le voy a pedir perdón?
-Hina: No vayas, es mejol asín. Espelate unos días, amojol se le pasa un poco y te puedes asercal a él pala hablal. Y no te se ocurra venil pol mi casa "de visita", que te conosco...
-Subaru: ¿Y si le llamo por teléfono? Tú tienes su número ¿no? -pregunta un poco desesperado
-Hina: No te lo doy, no te lo doy, es mala idea -niega con la cabeza.
-Yasu: ¡Eres muy pesado, Shibuyan! -Le grita enfadado.- ¡Déjalo estar!
-Hina (sorprendido): ¿Pelo Yasu, qué te pasa?
-Yasu: ¡Nada! ¿No eras tú el que decía que no ensayamos y que somos unos vagos? ¿y ahora qué? Estáis perdiendo el tiempo.
-Hina: Vale, vale, gomen ne, si no he empesado antes a bailal es polque okura estaba intentando de comelme el pastel y de paso la mano...
-Okura: Gomen na, no sé por qué me he puesto así, igual me ha dado una bajada de azúcar.
-Yasu: Excusas...

Hina se queda con el culo torcido, no entiende qué mosca le ha picado a Yasu para estar tan borde, pero será mejor hacerle caso, porque da mucho miedo cuando se enfada.

De pronto Yasu va hacia la puerta con intención de irse.

-Okura: Oye, ¿a dónde vas?
-Yasu: ¡Me hago pipí! ¿Ahora también tengo que pedir permiso para eso? -se va con expresión airada al baño.
-Ryo: Joder qué humos...
-Maru: Por favor, no le cabreeis -comienza con cara de desesperado- que luego el que le tiene que aguantar en casa soy yo. Y cuando está enfadado me asusta mucho.
-Hina: A to esto, ¿hoy tampoco viene el coleografo? Pos yo no sé pala qué le estamos pagando.
-Yoko: Joder, ¿ya no te acuerdas? El coreógrafo renunció cuando le contamos lo de que queríamos sacar un single vestidos de colegialas.
-Hina: Pensé que había dicho en bloma que se iba -se rasca la cabeza como un simio.
-Maru: Da igual no le necesitamos, cantaremos una balada y así no hay que bailar.
-Okura: A mí me da vergüenza que se me vea algo si bailo con falda, que eso hace mucho vuelo...
-Yoko: ¿Qué es lo peor que puede pasarte? ¿Que te salgan más fans después de eso? -dice con sarcasmo.
-Ryo: Lo que dice Okura es verdad, ¿Cómo de larga va a ser? ¿qué tipo de uniforme? Esto hay que debatirlo.
-Maru: A mí me gusta el estilo clásico, un uniforme tipo marinero sería lo mejor.
-Subaru: Pues yo pienso ponerme tanga y minifalda, que se me vea lo más posible si me muevo.
-Yoko: Ya tardaba en hablar el exhibicionista. ¿Y si hay niños pequeños qué?
-Subaru: Oye, que he dicho que voy a llevar tanga, no que vaya a ir con el rabo al viento... tampoco es para tanto.
-Hina: Bueno, ya hablalemos del chinko de Baru otro rato, vamos a centralnos en la coleogláfía de hoy.
-Subaru: Pues me voy al rincón otra vez.
-Hina: No, no, te levanto el castigo, ¡venga a bailal!
-Subaru: A ver si te aclaras, Shingo, que me tienes mareado.
-Hina: Pos no te digo cómo me tienes tú a mí... anda tila pala acá y ponte en tu sitio que vamos a empesar.
-Maru: Sí, porque como vuelva Yasu y nos vea sin bailar, se vuelve a enfadar y yo no gano para disgustos... -se lleva la mano al pecho como una obachan alterada. 


Continuará.... 
(Pero no sé cuando, que tengo mucho que hacer próximamente, paciencia) ^_^

viernes, septiembre 22, 2017

23. Unos kinkis tan genki y otros tan hechos mierda...

Feliz cumpleaños a Subaru, en realidad su "momento de gloria" * no llegará hasta el próximo capítulo. Pero hay que ir publicando cachos, que tenía mucho escrito y aún me falta por poner una parte más .  O_O

(* "Gloria"por llamarlo de alguna manera, porque en realidad no es nada bueno, si es que está muy loco, jajaja). 

La cara de resignación Murakami en esta foto, jajaja.  "Mira la qué  están montado en un momento, y así casi todos los días, menos mal que tengo mucho aguante" 


7:06 AM / Interior (concretamente  la casa de Hina) / Día.

Zel abre los ojos porque le está doliendo el moratón del trasero, algo le está rozando ahí hasta el punto de que el dolor ha sido tan fuerte que ha acabado por despertarla. Nada más empezar a recobrar la consciencia se da cuenta de que Murakami está DEMASIADO cerca de ella, estaría muy cómodo, ya que no se ha debido de mover en toda la noche, incluso su brazo está aún encima suyo. La cara de Zel se empieza a poner colorada de vergüenza cuando de pronto se figura qué es lo que está tocando su dolorido culo. Se mueve un poco hacia delante reptando por el futón e intenta separarse de Shingo, también agarra su brazo para quitárselo de encima  y poder levantarse de allí antes de que él se despierte. Tan pronto como le aparta el brazo despacio, Shingo lanza un suspiro junto a su oreja y se gira, quedando boca arriba sobre el futón. Ella aprovecha el momento de ansiada libertad para escabullirse y levantarse, mira intrigada unos segundos hacia donde está Shingo tumbado y ve que efectivamente es lo que se pensaba,  tiene montada  "una tienda de campaña" con la colcha que levanta unos cuantos centímetros en sálvese la parte..... A pesar de que sabe que es algo perfectamente normal que les ocurre muchas veces a los chicos, no puede evitar sentirse avergonzada por la situación. Bueno y también muy asombrada, la de Ohno no era así, desde luego. Esta parece una tienda de campaña "tamaño familiar" en comparación con la de su hamstercito
Imagen "subliminal alegórica" de lo que viene siendo su poll...
Se le escapa sin querer: "¡Qué poderío hay en el Kansai!" en español, Murakami acaba de despertarse y se estira, Zel se sobresalta al verle moverse y dirige su mirada hacia otro lado para disimular. Shingo mira con los ojos entrecerrados, parpadea varias veces, aún acostumbrándose  a la escasa luz que traspasa la tela de las cortinas, exclama un "Ohayo...saimasss" con la voz un poco grave de recién levantado y luego bosteza.

-Zel: Ohayou...-contesta algo aturdida.
-Hina: ¿Ha sonao el despeltadol? No lo escuché -pregunta confuso.
-Zel: No, todavía no -mira su reloj- aún falta un poco.
-Hina: ¿Pol qué te has levantao entonses? ¿Te hasías pipí?
-Zel: Eh... sí, además me duele el trasero.
-Hina: ¿Te pongo más clema? -le dice despreocupadamente mientras se revuelve el pelo, que se le ha quedado un poco aplastado por la almohada. De pronto ve el bulto que tiene ahí  abajo y se incorpora rápidamente, se sienta y arrebuja la colcha en torno a su cintura para disimular. Lo que pasa es que consigue el efecto contrario, más que disimular resulta aún más sospechoso, Murakami nunca ha sido bueno para ocultar nada.
-Zel: No, así está bien -lo último que quiere es enseñarle el culo a un tipo que se ha despertado con una erección de caballo (Nota de la autora: Si esto fuera un fanfic convencional la escena acabaría "con erótico resultado", pero el que quiera ver folleteo que  vea juego de tronos, hombre ya! :p)
-Hina: Sí, ya si eso esta noche... -se excusa viendo él también que NO es la mejor idea en esos momentos.
-Zel: Me voy a vestir.

Zel se pone a buscar su ropa, la dejó preparada un rato antes de dormir, así no tiene que pensar por la mañana qué se pone, o no se vuelve loca a buscar algo que quiere ponerse y no encuentra. Tiene que optimizar el tiempo de vestirse y desvestirse para que Hina nunca llegue a ver nada que NO debería ver.

-Hina: ¿Puedes abril las coltinas? -le pide sin moverse de la cama.
-Zel: ¿No te vas a levantar?
-Hina: Sí, cuando suele el despeltadol -contesta poniendo cara de inocente.

Zelgadiss abre la cortina, hace un día muy bueno.

-Zel: Voy al baño.
-Hina: Bien.

Empieza a sonar el despertador de Murakami, ambos se miran, Pasan unos segundos interminables, él se observa las manos como disimulando.

-Zel: ¿Qué haces?
-Hina: Nada
-Zel: ¡Páralo!
-Hina: Eh...me gusta que suene -se justifica torpemente.
-Zel: Estás muy raro ¿eh? -niega con la cabeza y sale de la habitación con su ropa en la mano para asearse y vestirse en el baño.

Tan pronto como Zel sale de la habitación Hina se levanta corriendo a apagar el despertador. Pone cara de fastidio mientras se agarra la cintura del pantalón de pijama y se mira dentro.

-Hina: ¡Omae! ¿Eres baka? Pos menos mal que he sido rápido y m'he dao cuenta pa que Zel-kun no se enterala... Si me pasa dulmiendo con una chica, pos vale, pero con un chico menuda vergüensa si  se piensa lo que no es. A vel si Zel me está pegando las homosexualidades, aunque él diga que no se contagiaba. Pos yo no me lo cleo.


Zel  se lava la cara y se peina  mientras habla sola ella también.

-Zel: Este chico cada día está más tonto... bueno, supongo que sea lo normal, para levantar ESA COSA hace falta mucha sangre, seguramente no le estaba llegando riego suficiente al cerebro -Se ríe un poco por ser tan malvada.- Y desde luego ya no sé qué es peor, que me despierte a tortas como el otro día o a pollazos como hoy... Igual deberíamos dejar de dormir juntos... No, eso no, me gusta demasiado dormir con él -dice mirándose  en el espejo con cara de pena.

Acaba de vestirse y vuelve a la habitación para recoger el futón (en el que por supuesto no durmió anoche) y dejar el pijama guardado. Murakami está de espaldas rebuscando en el armario y se pega un susto al oír a Zel entrar.

-Hina: ¡Bikkurishita! -Exclama.
-Zel: Gomen ne. Voy a hacer el desayuno.
-Hina: Vale...oye, tú hoy tienes ensayo también ¿no? -Se gira hacia ella pero lleva varias prendas en la mano justo a la altura estratégica para tapar el bulto, que no parece tener ganas de bajar aún.
-Zel: Sí, en el mismo sitio que ayer... a ver si NO pasan más desgracias.
-Hina: Sí, eso espelo yo también... ¿Quieles que te lleve en coche?
-Zel: Vale, gracias. Por cierto... ¿te puedo preguntar una cosa?
-Hina:  Eh... sí, clalo -se tapa aún más con la ropa ahí abajo, parece visiblemente incómodo.
-Zel: ¿Es verdad que tienes muchas canas en el pelo y que si no te afeitas todos los días te sale mucho bigote?
-Hina:¡¿QUÉEEEEE?! -exclama indignado.- ¿Quién te ha dicido ese montón de mintilas?
-Zel: Me lo contó Yokoyama-senpai, en el hospital.
-Hina: ¡No es sielto! Segulo que te ha dicido que me tiño el pelo pa tapal las canas y cosas asín.


Ella asiente con la cabeza.

-Hina: ¡Pos no le hagas caso!
-Zel: Vale, gracias por contestarme. 

Zel, que ya ha acabado de recoger su futón, sale de la habitación sin creerse ABSOLUTAMENTE NADA de lo que ha dicho Hina. Va a la cocina, empieza a preparar el desayuno de los dos cuando escucha a Shingo salir a toda prisa de la habitación y meterse en el baño gritando "Zeeeel, ¿hay papel?" Zel se acerca al pasillo y le contesta que sí. Pasan los minutos, Zelgadiss ha acabado de hacer el desayuno y ponerlo en la mesa, Murakami no aparece.

-Zel: Shin-chan, ya está el desayuno ¿vienes?
-Hina: Es que estoy... cagando. Pelo aún no he telminao -contesta con una voz rarísima.
-Zel: Ya... claro...-dice en español. -Si tú estás cagando yo tengo una polla como una olla.

Zel termina de desayunar y recoge su taza y sus cosas para fregarlas. Después va a la habitación a por su mochila, ya no quiere esperar más a Shingo, tiene asuntos que arreglar antes del ensayo. Escribe una nota en un papel diciendo que se va en tren y se la deja junto al desayuno. Luego rebusca en un cajón del mueble del salón entre unos documentos que tiene guardados Murakami, escoge uno y hace cuentas con los dedos, asiente con la cabeza y se lo guarda en la mochila. Después de eso descuelga a Shingo Tsuyosho del tendal de la ropa y también lo mete en la mochila, por suerte ya está limpio y seco.

Zel se va de casa rumbo a la estación más cercana. Un rato después Murakami, un poco acalorado y sin la parte de arriba del pijama sale POR FIN del baño y se encuentra que Zel no le contesta. Lee la nota y se queja de que su amigo no le haya esperado, mira el reloj y se da cuenta de que ha tardado muchísmo en... "cagar", se toma el desayuno a toda prisa, ya estaba medio frío, pero le da igual, no tiene tiempo ni de meter la sopa de miso en el microondas. Se acaba de vestir, coge su cartera y las llaves y sale escopetado hacia la calle.

Zel se baja en la parada correspondiente y sale de la estación, antes de ir al ensayo se mete en un seven eleven que hay muy cerca del edificio de la Johnnys, se sorprende al ver salir de allí a Yasu con lo que parece ser una revista en la mano, ambos se sonríen y se dan los buenos días. Yasu se va mientras guarda la revista  en su bolsa super fashion de diseñador caro.

Yoko camina por la calle, va absurdamente elegante para ir a ensayar, como tiene que estar de reposo por lo menos puede ir bien vestido, se podía haber quedado en su casa descansando ese día por la recomendación del médico, pero ha preferido ir al ensayo aunque sea para verlo, sacarles defectos todo el rato y de paso enterarse de todo lo que ocurra, no sea que luego esos mendrugos  cambien cosas a sus espaldas o desechen sus ideas.

Nota de la autora: El traje que lleva es de Aiba, se lo ha prestado su madre, que se empeñó esa mañana en que fuera así vestido. De hecho es un traje que Masaki solo se pone en los funerales, así que está prácticamente nuevo. Por suerte le va bien porque ambos usan la misma talla y son parecidos de altos. Bueno, según Yoko parece ser que tienen más cosas iguales... ^_^U

Está muy cerca de la puerta del edificio cuando una voz de mujer le llama por el apellido, se gira sorprendido porque lo normal sería encontrarse con algún otro Johnny que también va a ensayar con su grupo. Tarda un par de segundos en localizar quién le ha llamado, se trata de una mujer vieja acompañada de su esposo. La señora tiene una cara de mala leche que da un poco de miedo, pero Yoko se piensa que es alguna fan de las de la 3ª edad, que dicho sea de paso suelen ser las peores, porque están de vuelta de todo y lo mismo te quieren invitar a comer sabu sabu a su casa que igual te tocan el trasero si te descuidas... Yoko se acerca a ella un poco reticente, porque cuando no está en la tele es bastante introvertido y vergonzoso, más aún con los desconocidos.

-Yoko: Buenos días...-comienza.
-Obachan: Eso sí, buenos días, seguro que ya vienes borracho ¿no? -le habla en japonés común sin respeto, más que nada porque ella es mucho más mayor y porque le sale del coño hablarle así.
-Yoko: ¿Perdone? -pregunta sin entender nada.
-Obachan: Ahora no te hagas el baka. ¡¿No te da vergüenza?!

Yokoyama se mira la ropa a ver si es que lleva manchado el traje o se ha tirado café en la camisa y no se ha enterado.

-Yoko: No. ¿Vergüenza por qué?
-Obachan: Mira Kazuo, siempre dije que la gente del Kansai es muy maleducada, ¿lo ves? Menudo ejemplo para los niños.

El marido, asiente sin decir nada mientras mira a Yoko con desprecio.

-Yoko: ¿Pero de qué habla? No le entiendo obachan... -dice desconcertado.
-Obachan: Yo lo que no entiendo es lo que ha podido ver ese pobre junior extranjero en ti. Anda que no hay buenos mozos en la Johnnys para que acabe contigo, que eres un alcohólico y un kinki desvergonzado.
-Yoko: Oiga obachan, que yo no soy alcohólico, ¿de dónde se ha sacado eso?
-Obachan: ¡Huy que no! Solo hay que ver cómo ibas ayer, menos mal que estaba ese pobre gaijin para acompañarte al hospital, que si no a saber cómo hubieras acabado...Tirado en alguna esquina.
-Yoko: ¿Cómo sabe eso? ¿me vio?
-Obachan: Te ha visto todo el país, menuda mala imagen, como la gente de fuera te haya visto y se piensen que en Japón todos somos como tú...
-Yoko: Un momento, cómo que me ha visto todo el país ¿pero qué dice?
-Ojiisan: Akiko-chan, deja ya tranquilo al chico, que tendrá cosas que hacer...
-Obachan: Sí, seguramente empinar el codo.
-Yoko: Que le digo que no vengo borracho a trabajar, además que yo ayer no bebí nada.

Aparece Yasu que ha visto la movida mientras venía del konbini.

-Yasu (muy sonriente):¡¡Ohayou gozaimasuuuu!! ¿Ocurre algo señora? -dice con amabilidad.
-Obachan: Ayyyy,Yasuda-kun, este sí que es un buen chico, trabajador y majo, no como otros. Ojalá ese chaval extranjero se hubiera fijado en ti y no en este desastre.
-Yasu: ¿nani?
-Yoko: Creo que habla de Zel-kun. Pero no lo tengo muy claro...
-Yasu: Oh eso...bueno, es que a mí no me gustan los chicos -miente.
-Obachan: ¿Ah no? Pues precisamente tengo una nieta sin casar, tiene 26 años, que yo no sé a qué está esperando. A lo mejor te gusta. Le íbamos a preparar un omiai, pero si la casamos contigo mucho mejor -de pronto se pone a rebuscar en el bolso y saca una foto, se la da a Yasu.

Yasu agarra la foto con delicadeza y la mira mientras sonríe y alaba la gran belleza de la chica, que por cierto es realmente fea y la foto da auténtico horror y eso que las fotos de omiai suelen hacerlas profesionales, pero se conoce que ni un fotógrafo bueno ha podido arreglar mucho a la chavala que tiene los dientes fatal colocados y una cara bastante difícil de ver. Yoko tiene un careto de estar alucinando mientras la mira.

-Yoko: Oye, que suerte, Yasu, te podías casar con esta chica tan guapa ¿naaa? -le da un codazo con cara de cachondeo.
-Obachan: ¿Te gusta? A ti no te la doy, que no quiero que se case con un huérfano borrachuzo -de pronto le arrea un mamporro con el bolso.
-Yoko: ¡Itte!

El ojiisan agarra a su esposa y se la lleva de allí no sin antes decirle a un asombrado Yokoyama que él también piensa q es una mala influencia para el junior extranjero. Yasu se despide de ellos tan feliz y sonriente como siempre, pareciera que no ha pasado nada, les dice adiós con la mano mientras se alejan.

-Yoko: No entiendo nada, pero la hostia y los insultos me los he llevado igual -se queja.
-Yasu: Hay gente que no está bien de la cabeza, no le des más vueltas.

Van hacia la puerta de entrada cuando se les junta Ryo que por lo visto había estado observando un rato la escena.

-Ryo: ¿Quién era la obachan violenta?
-Yoko: Una mujer que por lo visto NO es de las que apoya el Yokozel...
-Yasu: Toma Ryo, que a ti sí te gustan las chicas -le da la foto de omiai.
-Ryo: Joder que horrible, se parece a Murakami con peluca, pobrecita.
-Yoko: No, no, Murakami es más "guapa", pero no le digáis que yo he dicho eso. ¿Estáis seguros de que es una mujer?
-Ryo: Anoche no ligué, pero no estoy tan desesperado como para esto, toma para ti -Le pasa la foto a Yokoyama.
-Yoko: Lo que me faltaba, salir con la chica esta y acabar siendo pariente de la obachan loca, ¡ni muerto! -se acerca a una papelera del hall y tira la foto en donde pone "basura para quemar".
-Yasu: Ryo-chan, entonces ¿saliste anoche?
-Ryo: Sí, creo que he dormido apenas una hora.
-Yasu: ¿En serio?
-Yasu: Pues se te ve fresco como una lechuga.
-Ryo: Eso es por mi increíble atractivo -saluda a la chica de recepción, esta le sonríe y le devuelve el saludo.

Se meten los tres en el ascensor cuando el móvil de Yoko empieza a sonar, descuelga.

-Yoko: Ohayogozaimasu... Ah no, en España es de noche ¿verdad? ¿El qué? ¿Qué dices de tu madre? ¿Un divorcio? ¿Casarme yo? Aiba no te entiendo nada, habla más despacio, estás diciendo demasiadas cosas a la vez. ¿Eh? ¿Mi cabeza? Aún me duele... ¿Qué tiene que ver Shunsuke Kazama ahora? Masaki, ¿puedes calmarte un poco?

Yasu y Ryo miran a Yoko muy interesados en la conversación. 

Okura recién levantado
Zel sale de del konbini en el que por cierto había bastante cola a esa hora de la mañana, más que nada muchos salarymen tristes comprando café y desayunos varios... se dirige hacia la puerta de entrada del edificio de la Johnnys mientras guarda la bolsa con lo que ha comprado dentro de la mochila, apachurra un poco a Shingo Tsuyosho porque no entra bien todo. Distingue a Okura unos metros por delante, tiene cara de sueño y camina como si cada paso le costara una vida entera, parece ser que no le sienta muy bien madrugar porque tiene más pinta de zombie que de persona.  Entra poco después que él, pero ella no se dirige al ascensor inmediatamente, sino que va hacia la recepción y pregunta si los Kinki-senpai están ese día allí. La chica le dice que sí, porque el día anterior por problemas que tuvieron no consiguieron ensayar mucho, así que hoy tenían que volver. Le indica que los Domoto están en la sala de ensayo Nº 42.

-Zel: Por lo visto ayer casi nadie pudo ensayar...-dice sin darse cuenta de que parte de los problemas los causó ella... bueno, y el resto Ryo. Llama al ascensor y se mete dentro.

Primero se dirige a ver a los senpai. Llama a la puerta de la habitación que le dijo la chica abajo. Antes de que le dé tiempo a agarrar la manija, la puerta se abre desde dentro y se asoma Koichi.

-Koichi: ¿Areee? -Exclama sorprendido sin saber muy bien qué pinta Zel allí.
-Zel: Buenos días, senpai.
-Koichi: ¿Te has equivocado de sitio? Tegoshi y Masuda deben estar por allí -señala hacia otra habitación.
-Zel: No, no me equivoqué, vengo a ver a Tsuyoshi-san.
-Koichi: Ahhh, entonces pasa.
-Zel: Shitsureishimasu.
-Koichi: Oye... respecto a lo de ayer -baja la voz y se acerca a Zel- ¿Te hizo algo Yokoyama-kun?
-Zel: No, no me hizo nada. ¿No se ha enterado del cotilleo de ayer?
-Koichi: Pues no, digamos que fue un día... complicado. ¿Qué pasó?
-Zel: Ryo golpeó en la cabeza a Yokoyama con una puerta, y se hizo una herida aquí -se señala su propia cabeza.
-Koichi: Pobre hombre...
-Zel: Yo tuve que acompañarle al hospital.
-Koichi: Ah claro, como sois amantes y eso... Por cierto, podríais ser más discretos, lo del Love hotel en Shibuya fue un poco exagerado. Hay zonas menos concurridas en Tokyo donde hay buenos hoteles y más tranquilos. Ya te pasaré una lista.
-Zel: No necesito algo como eso, senpai -dice cabreada.-Y NO soy su amante.
-Tsuyoshi: Espera, te va a dar consejos de "discrección" Kouchan, que cuando se la chuparon en el baño de aquel restaurante se enteró todo el mundo -dice con mala leche sentado en una silla a pocos metros de ellos.- Bueno, es que a Koichi siempre le pasan cosas MUY raras en los baños, deshou? -Por supuesto ahora se refiere a lo que ocurrió el día anterior en el servicio de mujeres.
-Koichi: Al menos a mí me la chupa alguien, 
que tu eres soso hasta para dar escándalos, es más, ¿cuándo fue el último que diste, cuando te saltaste una clase en la secundaria para ir a jugar a los recreativos con Okada-kun?

Zel mira a un Domoto y a otro soltándose pulladas como si estuviera viendo un partido de tenis.
Tsuyoshi dando escándalos en la calle

-Tsuyoshi: Que no salga en los periódicos no quiere decir que no haga cosas indebidas.
-Koichi: Venga ya, ahora no te hagas el tipo salvaje para lucirte delante del kouhai, que tu plan más loco de fin de semana  es pasearte por los templos de tu barrio y luego ir a casa a hacer ikebana, mi abuela tiene una vida más emocionante que tú.
-Tsuyohi: Eso es lo que tú te piensas -se ríe un poco.- Si no sale en los medios es porque el presidente me cubre las espaldas para que no publiquen cosas que dañen mi imagen.
-Koichi: ¿EHHHH? Qué cara más dura, y los demás siendo maltratados por los periódicos amarillistas. Es injusto -Se queja mosqueado.


Tsuyoshi se queda callado un momento mientras mira a ambos fijamente.

-Tsuyoshi: ¿De verdad me habéis creído? -Se descojona de risa.
-Koichi: ¿Es mentira?
-Zel: Yo me lo había creído...
-Tsuyoshi: Era broma, realmente es como dice Koichi, soy muy aburrido, los paparazzi solo me sacan fotos en la calle paseando o yendo de compras -reconoce.
-Zel: El senpai no es aburrido, ¡es la persona más interesante de la Johnnys! -Exclama mientras se acerca a él.
-Tsuyoshi: Nada de eso, pero gracias por pensar así.
-Zel: ¡Claro que lo es! El senpai tiene muchos hobbies, hace montón de cosas, compone su música, es gracioso y una persona omoshiroi -le pone la mano en el hombro y le sobetea un poco.
-Tsuyoshi: ¿Sabes? Me caes bien Zel-kun -confiesa con su semblante impasible de siempre.

Zel le sonríe muy feliz.

-Koichi: Queréis  dejar de deciros cumplidos baratos, hay que ensayar.
-Zel: Gomen, gomen...
-Tsuyoshi: Espera, aún me tengo que poner la rodillera.
-Koichi: Ahora la rodillera, como no... si es que no tiene nada sano, parece que estoy en el grupo con un anciano... bueno no, por la ropa que lleva más bien es una obachan.

Zel se ríe.

-Tsuyoshi: Un poco de paciencia, ya casi estoy -se empieza a poner la rodillera.

El coreógrafo aparece por la puerta y les da los buenos días. Se sorprende un poco de ver a un gaijin allí, pero pasa de preguntar nada, se  acomoda en una mesa al fondo y se pone a rebuscar en unos papeles que lleva en una carpeta.

-Zel: Senpai, le he traído una cosa.
-Tsuyoshi: ¿No será chocolate? -pregunta asustado.
-Zel: ¡No, no, no!
-Tsuyoshi: Menos mal...

Zel le da un botellín de aquarius.

-Tsuyoshi: ¿Y esto?
-Zel: Para su tripita -se agacha junto a la silla y le posa la mano en el estómago al senpai, le acaricia la barriga de manera que parece que Tsuyo estuviera embarazado.
-Tsuyoshi: Oh, muchas gracias.


Koichi les mira raro, se ha sentado en un lateral de la habitación porque se está impacientando y todo le parece muy sospechoso.

-Zel: Se tiene que cuidar más, senpai.
-Tsuyoshi: Hai.
-Koichi: ¿A mí  no me has traído nada? -interrumpe.
-Zel: Sí le he traído algo.

Se incorpora y rebusca en la mochila, saca una lata de Kirin y se acerca a donde está sentando Koichi para dársela.

-Zel: Douzo
-Koichi: ¡Huy, perfecto, aún está fría! -exclama contento mientras la agarra.

La  abre de inmediato dispuesto a tomársela.

-Tsuyoshi: Kou-chan, ¿no crees que las nueve de la mañana es un poco pronto para empezar a beber?
-Koichi: Ninguna hora es demasiado pronto para la cerveza. -Le da un buen trago.

Tsuyoshi pone cara de resignación. Zel se acerca a él y susurra un "gomen ne", parece ser que Koichi tiene un pequeño problema con la bebida. Igual no fue una buena idea llevarle eso.

-Tsuyoshi: Ayuda a tu anciano senpai a levantarse, anda.

Zel le agarra y le ayuda a incorporarse de la silla, aunque aprovecha para posarle la mano en el culo con el disimulo.

-Zel: Yo...me tengo que ir, aún tengo algo que hacer antes del ensayo. ¡Bye bye!

Se despide con muchas reverencias, agarra su mochila y se va hacia la puerta, Koichi  le dice que la próxima vez le traiga una Sapporo, que le gusta más. Se acerca a donde está Tsuyo mientras Zel cierra la puerta.

-Koichi: ¿Te has dado cuenta de que te ha tocado el trasero?
-Tsuyoshi: ¿Eh? ¿Qué? -dice haciéndose el loco.
-Koichi: Claro que te has dado cuenta, pero no le has dicho nada. ¿Acaso te ha gustado? ¿No serás...?
-Tsuyoshi: Que, ¿estás celoso?
-Koichi: Pe...pero... qué tontería -balbucea nervioso.- Para eso primero tendrías que gustarme, baka.
-Tsuyoshi: Tú es que tienes poco mundo, pero como yo conozco muchos extranjeros lo sé, y los occidentales son muy tocones, mucho más que los japoneses. Zel es de España, que allí se supone que son muy apasionados.
-Koichi: No, si ya lo he visto, te lo ha tocado todo, y si no llegamos a estar aquí el coreógrafo y yo te hubiera violado.
-Tsuyoshi: Anda, anda, que eres de un exagerado. El pobre chico es admirador mío, pero tú te inventas cada cosa...
-Koichi: Ya, y luego el ciego soy yo ¿no?
-Tsuyoshi: Por cierto, ¿la volviste a llamar?
-Koichi: ¿A quién?
-Tsuyoshi: A la chica que te la chupó en el baño aquella vez.
-Koichi: No, no la llamé nunca más, los periódicos habían transcrito hasta la conversación guarra que habíamos tenido. Era todo muy vergonzoso.
-Tsuyoshi: Qué desconsiderado... eso no es excusa. -se hace la señorita indignada y se va hacia el coreógrafo caminando mientras hace gestos teatrales con las manos.


Koichi le mira incluso con más cara de sospecha que antes.



Zel llama a la puerta de la sala de ensayos de Eito antes de entrar (para variar, porque el día anterior bien que entró como una loba en celo y sin pedir permiso a nadie)

-Zel: Shitsureishimasu... ¡¡Otukaresamadesu!! -hace una pequeña reverencia.
-Kanjani: Otsukareeeee -gritan con marcado acento kinki.

Están todos de pie menos Yoko, que está sentado en una silla en un lateral de la habitación con cara de acelga revenida, triste y de paso bastante aburrido. El encuentro con la pareja de viejos de antes le ha debido de afectar al ánimo.

-Zel: Shingo, ¿había suficiente papel de baño? -suelta de forma directa mirándole.

Murakami asiente sin decir nada, con pinta de estar un poco avergonzado. El resto le miran sin saber muy bien de qué va la historia.

-Zel: Yokoyama-senpai, ¿su cabeza está bien? -lo pregunta de tal modo que en realidad en japonés también podría estar insinuando que está loco o algo parecido.

Okura contiene la risa, el resto simplemente se quedan con cara de póker y achacan la frase rara a que Zel aún no habla bien en japonés y a veces dice cosas que no son. En realidad Zel lo ha dicho con plena consciencia del doble sentido.

-Yoko: Podría estar peor, pero aún me duele el golpe... por culpa de un tonto que no se fija bien en las cosas -dice con retintín mientras mira de reojo a Ryo, que se revuelve nervioso mientras se muerde el labio y pone cara de circunstancias.

Zel se acerca a Yoko rápidamente y se arrodilla en el suelo de madera, a sus pies, cual perrito faldero.

-Zel: Le he traído una cosa sin importancia, senpai -se quita la mochila y rebusca dentro, saca un pastel tipo profiterol pero de proporciones enormes (más grande que un puño), que ha comprado hace un momento en el 7eleven y se lo da. El semblante de Yoko cambia bastante al ver algo de comida rica.
-Yoko: Itadakimasu... no tenías que haberte molestado -dice algo avergonzado.
-Zel: No se preocupe, pensé que se sentiría mejor si come algo dulce, deshou? -le sonríe de manera kawaii.

Subaru está empezando a notarse algo molesto.

-Okura: Y para los demás qué, ¿no nos has traído nada? -se queja como un niño antojadizo.
-Hina: Tú no estás enfelmo, baka -le da un golpe en la cabeza.

Zel ignora a todo el mundo, de hecho solo parece interesada en Yoko. Se levanta para mirarle el golpe y le toquetea la cabeza con cuidado de no hacerle daño, Yoko no dice nada porque está muy ocupado abriendo el embalaje del profiterol y pensando en que se lo va a comer en 2 bocados como mucho. Ella se da cuenta de que le cortaron un poco el pelo de la zona para poder curarle.

-Zel: A ver si tenéis más cuidado con esto -dice a los demás señalando la cabeza de Yoko- Es una de las mejores cosas que tenéis en este grupo.
-Yasu: Tiene razón, el pelo de Yokocho es muy bonito. -dice sonriente.- ¡Tan brillante!
-Zel: El pelo no, hombre, me refería a su cabeza, hay muchas cosas interesantes y divertidas que han salido de ahí dentro.

Yokoyama observa incrédulo a Zel, ¿ella piensa que es inteligente e imaginativo? Por un momento está tan asombrado que se le olvida hasta la comida que tiene en la mano. Mira a Zel fijamente con la boca abierta como un bobo, de hecho con esa cara de imbécil NADIE diría que es listo ni nada parecido.
-Ryo: Fue sin querer... -comienza muy arrepentido mientras se echa en el suelo para pedir disculpas. -Yo estaba con la chica de recepción, ya sabéis, la guapa, y no me di cuenta de que había nadie en el cuartito de las escobas, a veces lo uso de picadero... fue todo una confusión, no me enteré de que había golpeado a Yoko, por eso me fui con ella a enrollarme en el ascensor, si hubiera sabido que Yoko estaba herido, le hubiera ayudado.
-Yoko: Un momento... ¿cómo que fuiste al ascensor? -ata todos los cabos- ¡TE MATO DOKKUN! ¿TUVE QUE BAJAR CAMINANDO POR LAS ESCALERAS CON LA CABEZA SANGRANDO POR QUE TÚ ESTABAS OCUPANDO EL ASCENSOR CON UNA CHICA? -se pone en pie muy cabreado para pegarle un par de collejones.

Zel agarra a Yoko del brazo y tira de él. Ryo se levanta asustado y se esconde detrás de Hina, que siempre le defiende.

-Zel: Senpai, tranquilícese, se le va a abrir la herida de la cabeza otra vez.
-Yoko: ¿Tú crees que eso pueda pasar? -dice mirándole preocupado.
-Zel: Igual sí, es mejor que esté tranquilo, siéntese. -Le lleva agarrado del brazo y le sienta otra vez en la silla como si fuera un ojisan.
-Yoko: Arigatou... a Ryo-chan ya le pegaré cuando me cure -amenaza.- No se me olvidará.

Ryo asiente con cara de susto aceptando su destino.


CONTINUARÁ....