Feliz cumpleaños a Ninomiya-maravilla, Kazama-kun "mi acto de fe" (y otouto de Genomiya) y también a "Gosekito bonito" de los ABC-Z (que no pongo foto suya porque es muy poco fotogénico el pobre). <3
Continuemos. ^_^
Nakamaru resopla.
Los Domoto salen de la furgoneta en la que les han recogido y llevado a ensayar. Koichi parece algo mosqueado y Tsuyo no sabe por qué, más allá de que Kouchan no es muy fan de madrugar. Siempre ha sido más bien un ave nocturna, al contrario que Tsuyo, al que le gusta irse a la cama prontito. Así que es posible que se haya levantado con el pie izquierdo, como otras tantas veces. Entran en el edificio mientras Koichi discute con Tsuyoshi (como el matrimonio rancio que son).
-Koichi: Venga ya y ahora me dirás que no te has dado cuenta de que a Takamina le gustas -dice siguiendo la conversación que por lo visto tenían en la furgoneta.
-Tsuyoshi: Ehhh?? ¿A qué viene esa tontería, Kouchan? A Takamina le gusto “como
un oniichan”, nada más que eso –se acerca a la recepción a preguntar dónde les
toca ensayar y una de las chicas le dice cual es el número del cuarto correspondiente, le informa de que el coreógrafo y el staff acaban de llegar, luego le guiña el ojo (es la chica que estaba desesperada por pillar con algún
Johnnys y dar el braguetazo en otro de los capítulos de fanfic). Tsuyoshi ni se
da cuenta de nada, porque es despistadísimo para esas cosas.
![]() |
| La Takamina intentando seducir a Tsuyo |
-Koichi: Te digo que Takamina está enamorada de ti, de “verte como un oniichan” nada, esa lo que quiere es echarte un buen polvo -dice con un toquecito de celos en sus palabras.
-Tsuyoshi: Ay Koichi, pero qué soez eres, no digas esas cosas de la chiquilla, Minami-chan solo es una cría –dice molesto. –No sé cómo puedes decir esas burradas, ya sabes que no me gusta que seas tan grosero.
-Koichi: Digo las cosas a las claras, tal y cómo son, qué culpa tengo yo de que no veas las señales nunca.
-Tsuyoshi: ¿De qué señales hablas? Me parece que alucinas.
-Koichi: Si no le gustas ¿por qué te pidió que le regalaras unas bragas?
-Tsuyoshi: Eso es fácil, porque las bragas eran el good que traía mi single. Ella quería que se lo regalara, le hacía ilusión tenerlo porque el funky es muy guay.
-Koichi: Ya, el funky, y luego al otro día traía puestas las bragas y se levantó las faldas delante de ti para enseñártelas, ¿a ti te parece normal? –pregunta totalmente fuera de sí.
-Tsuyoshi: Pues es lo normal, cuando le regalas a una persona una prenda te enseña cómo le queda. Yasu-kun siempre me enseña las camisetas y los complementos que le regalo. Es por cortesía, algo que tú no entiendes. Además tú nunca regalas nada a nadie, normal que no lo sepas.
-Koichi: Bueno, eso que dices de Yasu puedo entenderlo, pero lo de Takamina no, a mí si una chica me enseña las bragas así pienso que quiere tema y voy y se las arranco a mordiscos si hace falta.
-Tsuyoshi: Por todos los Kamisamas Koichi, pero qué bruto eres…- resopla y se tapa la cara en plan “facepalm” –Anda, llama al ascensor.
Koichi aprieta el botón.
-Koichi: Oyeeeeee, ¿el ascensor ya funciona? –le grita a las recepcionistas.
-Recepcionista 2: Sí, Domoto-san –le guiña el ojo a Koichi ahora.
-Koichi (susurrando): ¿Qué le pasa a esa chica en el ojo?
-Tsuyoshi: No sé, debe ser algún tipo de tic nervioso, no te quedes mirándola
que es de muy mala educación.
Kouchan asiente con la cabeza.
-Koichi: En fin, a lo que iba, que no te enteras de nada Tsuyo, Tienes a una
veinteañera kawaii colada por ti y lo estás desaprovechando.
-Tsuyoshi: Yo no desaprovecho nada, esa chica NO está enamorada de mí, y si lo
estuviera, cosa que es imposible, tampoco querría nada con ella, solo es una
cría.
El ascensor se abre y entran los dos.
-Koichi: De cría nada, lo que pasa es que de cabeza es muy baka, pero hace rato
que ya es mayorcita para todo. ¿Te puedo hacer una pregunta indiscreta?
-Tsuyoshi: Me la vas a hacer de todos modos… -responde con resignación.
-Koichi: Efectivamente. Tsuyo, ¿Cuánto tiempo hace que no…? –hace un gesto
obsceno con las manos.
Tsuyoshi le mira con cara de desaprobación torciendo el
morro.
-Tsuyoshi: No creo que ESO sea asunto tuyo. De todos modos no lo necesito en
estos momentos de mi vida, estoy en completa armonía conmigo mismo y la soledad
me acompaña fielmente para que viva con el alma tranquila y sin complicaciones.
-Koichi: No he entendido una mierda de todo ese rollo Zen que has dicho, pero
me ha sonado a que te debes estar matando a pajas desde hace bastante tiempo
–comenta mientras le mira fijamente.
-Tsuyoshi: Buf…-resopla. -Este viaje en ascensor se me está haciendo de lo más
largo, ¿sabes?
-Koichi: Que conste que aún no me has contestado, ¿eh?
-Tsuyoshi: Voy a tener que ir luego al templo a pasearme, a ver si recupero la
paz interior que me estás robando con tus cochinadas y tus preguntas impertinentes.
-Koichi: Sí, lo que tú digas, vete a rezar si te hace feliz, pero pienso que si
estás solo es porque tú quieres, ya te digo que a ella le gustas. Y si en vez
de las chicas te interesan los chicos Yasu te ama desde hace años, y al gaijin
nuevo se le nota un montón que está colado por ti también.
-Tsuyoshi: Ah, ¿que a ellos también les gusto? – pregunta con sorna. -No, si
ahora va a resultar que todo el mundo está enamorado de mí en secreto, no te
fastidia.
Se abren por fin las puertas del ascensor en la planta
correspondiente y salen.
-Koichi: Tú es que no te enteras, pero te digo yo que sí. Y… seguro que hay más
gente a la que le gustas, pero… no se han atrevido a decírtelo –explica
nervioso.
-Tsuyoshi: Lo que tú digas, Koichi…-responde ya cansado de tanto rollo.
-Koichi: Etto… tampoco me has dicho si al final te gustan las chicas o los
chicos.
-Tsuyoshi: Ni confirmo ni desmiento –sentencia mientras mira fijamente a Koichi.
-Koichi: Te conozco desde los 12 años y todavía no me ha quedado claro algo tan
básico como eso.
-Tsuyoshi: ¿Necesitas saberlo para trabajar conmigo? ¿Vas a cantar o bailar
mejor por saberlo?
-Koichi: Eh… supongo que no –se rasca la cabeza mientras piensa.
-Tsuyoshi: Entonces mantengamos el misterio, ¿na? –Concluye con una media sonrisa y abre la puerta del salón de ensayos.
-Coreógrafo: ¡Ohayou gozaimasu!
-KinKis: Ohayou gozaimasu.
Koichi queda muy desilusionado, si Tsuyo hubiera dicho que
le gustan los hombres, tal vez él se hubiera atrevido a dar el paso por fin y
confesarle que aunque a él en teoría le gustan las mujeres de toda la vida (y
es un fan obsesivo de la tetas), lleva enamorado de él desde hace tanto tiempo
que ni lo recuerda.
Koichi intenta disculparse y pregunta a Tsuyoshi si está enfadado con él, pero Carapatata-san cambia de tema, solo quiere que le deje un poco tranquilo y empezar con el ensayo. Tsuyoshi se pone sus rodilleras y sus cosas para sus múltiples lesiones y su salud de mierda en general mientras Koichi saca una petaca disimuladamente de su bolsa y le da un sorbo al whisky que lleva, necesita templar los nervios un poco.
En otro salón, en el piso inferior al de los KinKi, el ensayo de
Eito transcurre con normalidad, sin más problema que el de siempre, que
Maruyama es un desastre bailando. Con el inconveniente añadido de que ese día
tampoco Murakami está muy acertado con los pasos, más bien está perdido y
descentrado, además de muy callado para ser él. El resto de Kanjani no se da
cuenta mucho, pero Yoko que le conoce bien sabe que algo le preocupa. Hacen un
descanso de unos minutos para que Maru se siente un poco, porque le han hecho
repetir el baile demasiadas veces y está reventado. Pero sobre todo se le ha
puesto dolor de cabeza porque le hayan gritado por hacerlo todo a destiempo y
mal. Subaru busca una aspirina para dársela a Ryuhei amablemente, siempre lleva
muchas pastillas en su bolsa, el problema de Subaru es que NO se toma las que
le corresponden a él.
-Okura: Joder, a ver si hoy acabamos todo pronto, que yo me
quiero ir a mi casa antes de que anochezca, que me da miedo volver.
-Ryo: ¿Ahora tienes miedo de la oscuridad? Es lo único que te faltaba.
-Okura: No de la oscuridad, es que hay una fan loca que me acosa desde hace
unos días, si a ti te pasara también tendrías miedo de volver solo por la
noche.
-Ryo: Oye, que a mí también me han acosado chicas, de hecho varias veces.
-Okura: ¿Ah sí? ¿Y qué hiciste?
–pregunta interesado.
-Ryo: Me las tiré, y así dejaron de acosarme.
Yasu se tapa la boca con cara de asombro.
-Ryo: Ja, ja y ja. No me acosaron más porque les di lo que pedían. Si ya lo consiguen se les acaba el interés de seguirte y pasan a otra cosa. Es pura lógica.
-Okura: Joder, ¿y me tengo que acostar con todas las que me acosan? Es demasiado trabajo, ni hablar… Si ya me cuesta hacerlo una vez a la semana o así cuando tengo novia -se recuesta en un sofá con cara de mala leche.
-Yasu: Jo, qué vago eres Tacchon.
Hina está mirando al infinito, está totalmente de cuerpo
presente, pero su mente viaja por otros mundos lejanos y no se ha enterado de nada de lo que están hablando.
-Yoko: Pues he escuchado que va a haber un nuevo programa
tipo magazine nocturno en la Fuji TV –dice con voz sobreactuada. -Pero todavía
no han encontrado presentador… creo que buscan a alguien con experiencia, que
hable mucho...
Todos miran a Murakami, está totalmente out, catatónico.
-Ryo: ¿A este qué le pasa? –pregunta acercándose a Shingo
mientras le mira fijamente.
-Yoko: Venga ya, este baka NO está bien, es imposible que le mencione un
posible trabajo y no grite que se va a presentar a la entrevista para que le
contraten.
-Subaru: Es preocupante –comenta mientras frunce el ceño.
-Maru: A lo mejor está enfermo el pobre, como trabaja tanto…
-Yoko: Hina, Hinaaaa -le grita mientas le agarra del brazo.
Shingo por fin vuelve en sí.
-Hina: Eh… sí, vamos a seguir ensayando –dice mientras se
levanta de la silla como un resorte.
-Ryo: Que no, que no es eso.
-Hina: ¿Es la hora de comer? –pregunta totalmente confundido y mira el reloj,
son las 10:24 A.M concretamente.
-Yasu: Este chico no está bien.
-Yoko: Anda vuélvete a sentar y dinos qué te preocupa.
Shingo obedece y se sienta, pero así de primeras no quiere
hablar del tema. Lo cierto es que sus sospechas de que se “está amariconando”
le dan un poco de vergüenza y prefiere obviar cualquier tema relativo a “su
compañero de piso gay y español” por el momento.
-Hina: A mí na, estoy mu bien –dice mirando al suelo.
-Maru: ¿Has desayunado? A lo mejor es hambre.
-Okura: Yo tengo bollos en la bolsa, por si quiere comer uno –le ofrece.
-Yoko: Vosotros dos es que todo lo solucionáis comiendo.
-Maru: ¿Puedo comer yo uno, Tada-kun?
-Okura: Bueno vale, pero solo uno, que nos conocemos… y ya que estás me traes a
mi otro, que así no tengo que levantarme.
-Ryo: No le des a Maru, que ya bastante gordo está y encima hoy está bailando
muy malamente.
-Yasu: No está gordo, lo que pasa es que tiene donde agarrar, a mí me gusta así,
la verdad –dice con una sonrisa.
-Maru: Gracias Yasusu –va a rebuscar los bollos en la mochila de Okura.
-Yoko: Venga di, a ti te pasa algo, estás muy distraído –le levanta a por un botellín
de agua.
-Hina: Na, si es una tontelía…
-Subaru: Suéltalo anda.
-Hina: Es que anoche, cuando me metí en el ofulo con Zel-kun…- comienza.
Yoko escupe el agua como una fuente interrumpiendo la frase
de Shingo, Yasu tiene la boca tan abierta que casi le llega al suelo, Subaru se
vuelve loco e intenta ir a por Shingo para golpearle, por suerte Ryo le agarra
por detrás y le inmoviliza. Entonces Subaru mueve los brazos y las piernas como
si fuera un insecto que se ha quedado patas arriba y lucha por liberarse, por
suerte no está gritando, lo cual ya es bastante para ser él. Ryo le susurra al oído que no
diga nada indebido y se calma un poco. Maruyama por su parte parece sorprendido
y encantado a partes iguales, es muy fan del “Hinazel” y todo lo que haga que
eso pueda ser una realidad como pareja le hace ilusión. A Okura se la sopla
todo, de hecho está medio sobado en el sofá y no se entera mucho de la fiesta,
ni siquiera ha probado más que un mordisco del bollo que le acaba de acercar Maru.
-Yoko: Espera, ¿qué coño acabas de decir? ¿Te metiste al
ofuro con Zel? –deja la botella sobre la mesa con un golpe y sale un poco de
agua por la boca de ella como si fuera un pequeño geiser. Yoko se acerca a
Hina, parece indignadísimo, por alguna razón en la que no quiere pensar, tiene
un gran sentimiento proteccionista hacia esa gaijin gilipollas y problemática.
-Hina: Sí bueno… Zel se enfadó muncho conmigo –confiesa.- Y no entiendo pol
qué, a fin de cuentas no tiene na de malo, vamos, digo yo, na? Ya sé que es un chico
un poco velgonsoso, pero no le estuve mirando nada.
-Yoko: Entonces NO viste nada. Tú NO viste nada… ¿seguro? Está bien NO ver
nada… es lo mejor NO ver nada -dice muy nervioso y entrando en bucle.
-Hina: Na, Zel estaba hecho bolita en el ofuro… pero vamos, que a mí no me
intelesaba mirarle desnudo tampoco, ¿eh?
–aclara intentando parecer “lo menos gay” posible mientras hace gestos de
negación con la cabeza.
Subaru respira tranquilo al comprobar que Hina no sabe ni
remotamente nada del secreto de Zel. Ryo está con una estúpida sonrisita puesta
en la cara porque él solo quiere ver el mundo arder y está “living” total con
todo este lío.
-Yasu: Etto… ¿Dices que Zel se enfadó? –pregunta intentando
que la conversación llegue a alguna parte.
-Hina: Sí, ma dicido que no me meta nunca más al baño si está él, se puso mu
malamente conmigo, luego me peldonó polque me disculpé y eso, pelo no entendía
qué mosca l’había picao, la veldá.
-Yoko: Eh… bueno, ¿Zel es de Europa no? Será porque es “Kurisuchian” o algo de
eso –improvisa sobre la marcha.- ¿Verdad que sí, Ryo-chan? Tú que tienes mundo,
di lo que crees que podría ser –mira a Ryo con una cara extraña, como pidiendo
que le siga el rollo.
-Ryo: Los cristianos se piensan que todo es pecado, también estar desnudo. Eso
está mal para ellos, supongo que si te metes en el ofuro con él habrá pensado
que era algo muy malo.
-Maru: Hala ¿de verdad? –comenta interesado. -¿Cómo sabes todas esas cosas de
los cristianos, Ryo-chan?
-Ryo: Porque tengo mucho mundo… y porque una vez me tiré a una monja –confiesa.
-Todos (menos Okura): Ehhhhhhhhhhhh?!!!
-Okura: Gritad más bajo, así no hay quien duerma –murmura entre dientes, y se
da la vuelta en el sofá.
-Yoko: ¿Cómo que te tiraste a una monja? La actriz esa del dorama del colegio
no cuenta como monja, iba disfrazada.
-Ryo: Digo una monja de verdad, pero ya que lo mencionas, a esa actriz también me la tiré, y a la que
hacía de su hermana… y a una de las alumnas –añade con una sonrisa mientras
asiente con la cabeza.
![]() |
| A Shigecito creo que NO se lo tiró |
(Nota de la autora: lo de que se lio con una alumna de “Gomen ne seishun” por lo visto es verdad).
-Subaru: ¿Tú es que te tiras a todas las mujeres que se te acercan o qué?
–pregunta incrédulo.
-Ryo: A todas no, pero dame tiempo –se encoge de hombros.
-Yoko: En fin… -se resigna con Ryo y por fin mira a Shingo- que NO te metas más
en el ofuro con el chico gaijin, tienes que respetar las religiones de los
demás –le riñe.
-Hina: Que sí, que ya no lo voy a hasel más. Pelo ahola hablé quedao como un incurto
que no sabe de na de otros países, ni de clistianos ni de pecados. Zel se va a
pensal que soy baka peldido.
-Subaru: No te preocupes por eso, seguro que ya se lo intuía hace tiempo.
-Yoko: Va a ser que sí.
-Hina: Y ya hace días que llevo calsonsillos pol la casa polque a Zel-kun no le
palesía bien que fuela desnudo.
-Yasu: ¡Shin-chan! ¿Cómo se te ocurre ir desnudo por casa delante de ese pobre…
chico?
-Hina: Y yo que sé, siemple he ido desnudo, es mi casa, na? –se encoje de
hombros.- Tambien me quito la ropa delante vuestlo y nunca os habéis quejao de
mí.
-Yoko: Yo sí me he quejado alguna vez, creo que he visto DEMASIADO de tu cuerpo
a estas alturas de la vida –se lamenta poniendo cara de asco.
-Hina: Ah es veldá, Yokocho alguna vez si se ha quejao, pero nadie más.
-Yasu: Ya, pero nosotros te conocemos de toda la vida y sabemos que eres muy
gratuito, pero ese gaikokujin apenas te conoce, le vas a traumatizar.
-Hina: Que no, que ya no lo tlaumatiso, te digo que ahola llevo algo de ropa
pol la casa, ya no se va a volvel a ofendel en la religión de clistiano.
-Yoko: Anda, vamos a seguir ensayando, que alguien despierte a Tacchon.
-Todos: ¡Yo no!
-Okura: No estoy dormido… como me voy a dormir con todo lo alto que habláis, sois muy molestos –Se levanta del sofá.
-Maru: ¿Te vas a comer eso? –Pregunta señalando el bollo medio mordido que Okura ha dejado.
-Okura: La duda ofende, claro que sí –se mete todo lo que queda en la boca y mastica mientras mira a Maruyama con expresión desafiante.
Maru pone cara de tristeza, Yasu se acerca y le posa la mano en el hombro para consolarle, sabe que Ryuhei quería comerse ese bollo... y todo lo que le den.
-Yoko: Okura, ¿Por qué llevas comida en la bolsa?
-Okura (echando migas por la boca mientras habla): ¡¡Tengo muxa anziedá!! -se queja.
-Ryo: Te he dicho que te tires a la fan loca...-sugiere.
-Okura: ¡Que no! -grita perdiendo la paciencia.
Hina saca una toalla
pequeña (de esas que se suele atar en la cabeza) de la mochila y se acerca a
Yoko que está desprevenido mirando a Maruyama y Yasuda, se pone a secarle la cara
con la toalla, Yokoyama se sobresalta y aparta a Murakami de un manotazo.
-Yoko: ¿Pero qué cojones haces ahora?
-Hina: Naa, que estás mu sudao, solo t'estaba secando un poco.
-Yoko: De verdad que tienes el día tontísimo hoy, no sé qué bicho te ha picado –le
dice con cara de mala leche.
Shingo se vuelve a acercar con la toalla.
-Yoko: ¡¡Pero qué me dejes en paz!! –Se va a toda prisa.-
Estás muy raro Shingo.
-Hina: No, si es por ayudal…-se justifica.
Ryo se descojona porque esos dos siempre le han parecido muy
cómicos.
-Subaru: Tiene razón que estás muy sudado.
-Hina: ¿Ves? Pos lo que yo desía…
-Yoko: ¿Por qué no os vais a la mierda los dos? Anda, sigamos con el ensayo.
-Hina: S’ha cableao… -comenta mirando a Subaru.
Massu disfruta como un enano viendo como
Tego y Zel se prueban la ropa que él ha diseñado para la actuación, Zel se escabulle
rápidamente y se esconde en una esquina, detrás de un perchero “burro” con
prendas colgadas, para ponerse la ropa intentando que ni sus dos compañeros, ni
los miembros del staff que hay en el salón le vean nada más que lo necesario.
Tego por su parte se desnuda divinamente delante de todo el mundo, de hecho en
el centro de la sala para buscar mayor atención hacia él.
-Massu: A ver, acercaos que os vea bien –les pide mientras
está sentado en un sillón descansando.
-Zel: Eh… Massu, ¿no es un poco recargado? –Pregunta mientras se agarra unos
adornos que lleva en la solapa de la chaqueta.
-Massu: No, no, es bastante sencillo para las cosas que suelo diseñar. Esa
pedrería que os he puesto encaja muy bien con la letra de la canción que vamos
a cantar en el Shounen Club, está todo muy pensado, no te creas.
-Zel: Si tú lo dices… ¿y el lazo?
-Massu: Te he cosido esos lazos negros en las mangas porque es tu color, así
todo el mundo sabrá que eres el “burakku” del grupo, por si aún no se habían
dado cuenta.
-Zel: Claro, así mucho mejor, ne? –dice con sarcasmo, por desgracia en Japón la
ironía y el sarcasmo son casi inexistentes y Massu no entiende que a ella no le
ha gustado un cagao la ropa.
-Tego: ¿Y yo qué tal estoy? – interrumpe mientras se da una vuelta como una
diva.
-Massu: Muy bien, perfecto –contesta muy sonriente.
-Zel: Te pega –afirma. Por alguna razón a Tegoshi le quedan bien las cosas
recargadas.
-Tego: Me gusta mucho, es uno de tus mejores diseños, Massu.
-Massu: Me alegro mucho de que te guste.
-Zel: ¿Y tu ropa?
-Massu: Oh, ya me la probé en mi casa, me va bien.
-Tego: No seas aburrido, queremos vértela puesta, además hay que hacer el
ensayo con el vestuario puesto para ver qué tal queda.
-Zel: Eso, tienes que ponértela, kudasai –dice, aunque en realidad lo que
quiere saber es si Masuda también va tan mamarracho como ellos con su ropa.
Massu se levanta y corre a esconderse en la misma esquina
donde antes se escondió Zel para vestirse. Se pone la ropa rápidamente y sale.
Zel puede comprobar que traje de Masuda no sólo es hortera, sino que de hecho
es el más llamativo de los tres.
Acaban el ensayo con el vestuario, todo parece preparado
para la próxima actuación en el Shounen. Zel incluso se ha conseguido aprender
la coreografía entera sin liarla parda, se ha esforzado mucho durante los
últimos días. Recogen todo para irse ya y se despiden del staff, al día siguiente Zel tiene
descanso, y el día de después es la grabación en el Shounen club. Ella está un
poco nerviosa por ello. Pero también porque tiene que llamar cuanto antes a Yamapi para disculparse
porque al final invitó a Kazama-kun a salir con sus otros amigos “famosos y
guays” (o según Zel: “snobs y gilipollas”). Siempre le pone nerviosa hablar por
teléfono en japonés, porque se entera mucho menos de lo que le dicen y a ella
también le cuesta más hablar.
Los Tegomassuzel bajan juntos en el ascensor (más lento del
mundo) comentando cosas del trabajo y llegan al hall, Zel les dice que va a
llamar a Yamapi, que ellos se pueden ir si quieren. Se despiden con un “otsukaresama”
y diciendo que se verán dentro de dos días en la grabación del programa. Los
dos se van por la puerta y Zel se sienta en uno de los sillones del hall, toma
aire mientras mira la pantalla del teléfono y busca el número de Yamashita-san que le ha dado antes el imbécil de Akanishi.
Pulsa la tecla de llamar, espera unos segundos interminables en los que parece
que Yamapi no va a contestar. Por fin parece que descuelga.
Continuará...





























