miércoles, abril 11, 2012

8. Desventuras en Japón

(Notas de la autora: 1.En mi fanfic los que faltan NEWS todavía no se han separado, lo harán cuando toque (vamos, cuando me dé a mí la gana para el desarrollo de la trama).  2. Murakami habla como un jodido paleto y…¡me encanta! XDDD  3. Soy consciente de lo retrasada que va la historia en algunos acontecimientos que han pasado en la realidad en los últimos meses. Es lo que tiene no haber publicado nada del fanfic desde el año pasado, lo iremos solventando, tranquis.  4. En este capítulo en concreto no salen físicamente los Kinki Kids pero se les menciona bastante, sobretodo a Tsuyoshi que para eso es su cumpleaños hoy, leñe.   ;-p

(No podía poner otra foto que no fuera de este reportaje, ¿verdad?)



A primera hora de la mañana Zelgadiss está bajo el cartel de Takeshita Dori, no ha dormido nada bien después de que el Riida le abandonara en casa de Murakami. Está super triste, tanto que lo único que cree que podrá ponerle un poco de buen humor será comprarse todas las fotos de idols sin camiseta que pueda (bueno vale, preferiblemente de Koyama y luego ya lo que surja). Aún no hay nada  abierto, así que se va a la tienda oficial de la Johnny’s y se acerca a la puerta, se tapa con unos cartones que se encuentra por allí y se queda esperando cual mendigo. Al rato aparecen varias dependientas y se encuentran con Zelgadiss tirada en el suelo, dormida. Esta se despierta súbitamente con el ruido y se levanta.

-Zelgadiss: ¿Vais a abrir?
-Dependienta 1: Sí chaval, ahora abrimos.
-Dependienta 2: ¿Estás esperando para algo?
-Zelgadiss: Claro, ¡¡¡quiero comprar fotos!!!
-Dependienta 1: Por favor, si te quitas de delante de la puerta abrimos…
-Zelgadiss: Huy perdón –se aparta y hace varias reverencias.

Las dependientas entran en la tienda murmurando que cada día vienen más “maricones” a comprar fotos y merchandising de Johnny’s. Sin saber que en realidad Zel es una chica. ^^U
Zelgadiss entra tras ellas, coge papel y lápiz para apuntar y corre a la sección en donde están puestas las fotos de NEWS, que nunca le ha decepcionado.

-Zelgadiss (comentando en voz alta): Qué tranquilo está hoy esto, ¿no?

Apenas ha acabado de pronunciar la última palabra cuando una avalancha de mujeres de todas las edades entran apelotonadamente en la tienda gritando cual fans locas y desesperadas. Algunas chicas van con uniforme de colegios o institutos, otras son mujeres de veinte o treinta años, pero lo más sorprendente es la cantidad de señoras de bastante edad que han entrado, lo peor de todo es que las “reviejas” son las que más gritan y empujan. De pronto Zel se ve aplastada contra la pared en la que están las fotos de los NEWS. Una imagen de Ryo se ríe de manera socarrona y a la vez sexy justo al lado de donde se ha quedado su cabeza. De pronto oye una voz chillona y aguda junto a ella.

-Señora revieja: ¡¡Chaval, aparta de ahí que me estás tapando las mejores fotos de Ryo-chan y con lo bueno que está no lo puedo permitir!!
-Zelgadiss (se mueve como puede para dejar algo de espacio): Perdone señora pero…  no tiene usted edad como para estar aquí, por favor, ¡Nishikido Ryo podría ser su nieto!
-Señora vieja: Si mi nieto estuviera tan bueno como este cabrón, yo estaría en casa dándole la paga, y no aquí babeando. ¡Ay omaa!

Zelgadiss se aleja de ella con cara de horror, tropezando a cada paso con la marabunta de fans tronadas que invade la tienda. Llega hasta las fotos de Koyama, pocos metros más a la derecha de donde estaba “la revieja súper salida”.

-Zelgadiss (hablando consigo misma): Bueno, a ver qué sacamos en claro de esto… ¿Qué fotos me gustan? Sólo voy a coger las que me parezcan mejores de Koyamacchi… La 1 la 2, la 3, la 4, la 5, la 6, la 7….

Unos minutos después.

-Zelgadiss: …La 185, la 186, la 187… Bueno no, que la 187 es muy parecida a la anterior… ay, pero es que en esta lleva la corbata un poco torcida, ¡¡es diferente!! La comparé también, sí, es muy necesaria. Y con esto ya está todo. ¿No sé si he traído bastante dinero, aceptarán tarjetas de crédito? –Se lo piensa un momento- Olvidaba que también quería comprarme fotos de Tsuyoshi Domoto… Pero SÓLO en las que salga bien vestido. -Se acerca a la sección de los Kinki Kids y la mira detenidamente un par de minutos mientras pone cara de susto y se lleva las manos a la boca conteniendo gritos de horror. -Pues… me parece que no me voy a comprar ninguna… Pero esa en la que va vestido como de “fallera mayor” seguro que a Genomiya le gustaba y se haría fan inmediatamente. Tendría que habérsela comprado.

Zelgadiss se acerca al mostrador y se pone a hacer cola, varios minutos después por fin le atienden.

-Dependienta: Irasaimaseeeee!!
-Zelgadiss: Hola, quiero estas fotos… -le alarga el papel.
-Dependienta: Huy… son unas cuantas, ne?
-Zelgadiss: Noooo, las justas y necesarias –sonríe tímidamente.
-Dependienta: Vuelvo en un momento.

Unos poco minutos después la chica de la tienda vuelve con un taco enorme de fotos y las mete en una bolsa. Teclea en la caja registradora.

-Dependienta: Son 18.700 yenes, por favor.
-Zelgadiss: ¡Hostia, qué pelotazo! Y todavía no he cobrado ni mi primer sueldo… Bueno, si no me llega para comer ya le pediré prestado a Hina-chan, que para eso están los compañeros de piso. -Le da la tarjeta de crédito a la chica.
-Dependienta: Muchas gracias por su compra.
-Zelgadiss: Oye… que estaba buscando fotos de un Johnny’s, pero no tenéis ninguna en la tienda, o a lo mejor no he mirado bien…
-Dependienta: ¿De quién?
-Zelgadiss: Quiero fotos del magnífico e inimitable Shunsuke Kazama.
-Dependienta (poniendo cara rara): Haga el favor de abandonar la tienda antes de que llame a seguridad, kudasai.
-Zelgadiss (no entendiendo nada): Vale, vale… ya me voy.

Zelgadiss sale apresuradamente de la tienda oficial sin saber qué demonios hizo Shunsuke para dejar de ser “guay” de pronto y haber sido condenado al ostracismo en la compañía.

Saca su teléfono móvil y llama a Ohno, está muy triste con el tema de que la dejara abandonada en casa de Murakami, pero no es suficiente como para enfadarse con su amado Riida, así que quiere hablar con él y aclararlo.

-Ohno: Moshi, moshi?
-Zelgadiss: ¡Hamstercito, por fin te encuentro!
-Ohno: ¿Quién es?
-Zelgadiss: ¿Cómo que quién soy? ¿Cuánta más gente te llama “hamstercito”?
-Ohno: Huy, es verdad -se ríe tontamente.- Zel-kun, no te había reconocido. ¿Qué ocurre, truchita?
-Zelgadiss: ¿Qué ocurre? Quiero una explicación –dice muy cabreada.- ¿Por qué estoy viviendo con Murakami y no contigo? Me has dejado tirada y estoy enfadada, ¡joder ya!
-Ohno: Ah… sobre ese tema… Bueno… el señor Johnny’s dijo que no era buena idea que viviéramos juntos, que te iba a distraer en tu carrera de Junior y no te ibas a centrar...Vale, y de paso es que a mí tampoco me apetecía mucho.
-Zelgadiss: ¿Qué no te apetecetía? Pero bueno, ¿qué queja tienes tú de mí? Si has estado viviendo conmigo hasta ahora.
-Ohno: Ya, pero estábamos todos juntos en la casa, no es lo mismo. Y reconozcámoslo, eres muy celosa y a veces es un poco coñazo en ese sentido.
-Zelgadiss: ¡¡¿Celosa yo? Estás con otra, es eso ¿verdad?!! ¡¡Confiésalo de una vez!! –Dice fuera de sí.
-Ohno: Bastante tengo contigo, como para tener ganas de más… ¿No crees?
-Zelgadiss: Ah bueno… menos mal -se calma un poco.
 -Ohno: En fin, que Murakami era la mejor opción de todas las que me dio el presidente, como es bastante tonto no se dará cuenta nunca de que eres una chica, así que no pasa nada. Y dicho sea de paso, es uno de los pocos “Kinkis” con los que me siento tranquilo, porque no creo que te lo tires nunca aunque vivas con él.
-Zelgadiss: Ah, pues muchas gracias, ¿qué pasa que ahora me quiero tirar a todo el mundo sólo porque tengan acento del Kansai?
-Ohno: Pues, hombre…
-Zelgadiss: Cometo un “pequeñíiisimo desliz” con Subaru dentro de un armario y ya parece que soy  “la violadora universal de Kinkis”, desde luego…
-Ohno: Tampoco digo yo eso, pero tienes cierto peligro en el tema…
-Zelgadiss: Pero no estamos hablando de eso -dice cortantemente.- Yo sólo quiero que me saques de aquí. No quiero vivir con Murakami, va todo el día en culos por la casa, es muy violento.
-Ohno: Bueno, mientras sólo sea "violento" no me tengo que preocupar.
-Zelgadiss: ¿Cuanto más tengo que verle el “Shingo-pon” hasta que me saques de esa puñetera casa?
-Ohno: Que no puedo, truchita, no se desobedecen las órdenes del presidente a la ligera, ¿quieres que se enfade conmigo y me castigue sin paga?
-Zelgadiss: Ah perfecto, ¿entonces prefieres que me enfade yo contigo?
-Ohno: No me hagas escoger…-Dice con voz titubeante.
-Zelgadiss: Pues ya que estamos, cuando tengas “ganas de jugar” llamas al presidente y te lo tiras a él, ¡ea!
-Ohno: No te pongas así… Que tampoco es eso.
-Zelgadiss: En serio Satoshi-chan, me tienes muy cabreada.  

Se oyen unos gritos de fondo por el teléfono.

-Ohno: Me llama mi mamá.
-Zelgadiss: Esa es otra, ¿Cuándo me vas a presentar a mi suegra? Porque digo yo que me la tendrás que presentar, ya que estoy en Japón.
-Ohno: Huy… Eso sí que es peor idea que lo de que vivas con Murakami. Seguro que no le ibas a gustar.
-Zelgadiss: ¿Pero que le he hecho yo a tu madre para no gustarle?
-Ohno: Básicamente salir conmigo, pero tranquila, que no es nada personal, no le ha gustado ninguna de las novias que he tenido hasta la fecha.
-Zelgadiss: ¿Novias? ¿Cuántas has tenido antes que yo, Satoshi? ¿Podrías darme un número aproximado? Y cuando digo “aproximado” me refiero al número exacto de novias, ligues de una noche y tías con las que hayas cruzado más de 3 palabras o mirado a los ojos más de 5 segundos. 
-Ohno: Bufff… -resopla incómodo.
-Zelgadiss: No veo que me estés contestando -suelta perdiendo la paciencia.

Se vuelven a oír gritos.

-Ohno: Mi madre dice que se enfría la comida, tengo que colgar. Además hoy tenemos curry, ¡Me encanta el curry!
-Zelgadiss: Pero ¿cómo me vas a dejar así con la palabra en la boca?, ¡Satoshi!, ¡Satoshi! ¿Moshi, moshi? -Mira la pantalla del teléfono fijamente.- ¡Me cago en la leche, pero si me ha colgado el muy hijo de…mi suegra!

Como le apetece “aprovechar la mañana”, y para ver si se le pasa el cabreo que lleva, se mete en las tiendas de merchandising “no oficiales” de Takeshita Dori y no sale hasta que se ha comprado TODAS las fotos de Tsuyoshi bien vestido que ve. Vuelve a casa 5 horas después con tan solo 1 foto del “Carapatata” una muy muy vieja, de hecho es TAN vieja, que Tsuyoshi lleva el uniforme de la escuela (por eso iba bien vestido, claro). Que conste que lo intentó… ^^U Al menos pudo encontrar un par de uchiwas reviejos de Shunsuke-kun (es que nuevos como que no existen), con lo que el enfado se le ha ido un poco.


Murakami (en culos como siempre) está en casa muy preocupado por Zel, y lo demuestra dándole un manotazo en la cabeza nada más verle aparecer por la puerta.

-Murakami: Pero weno se pue’ saber ¿‘onde cojones estabas? Que te enllamao’ al terefono muxas veces y no mas cogío!!
-Zelgadiss: Pero si te he puesto en un papel que me iba a Takeshita Dori.
-Murakami: ¿Qué t’hace pensar que me sé de leer lo q’as ponido en el papel?
Zelgadiss: Bueno, que estaba por ahí, a lo mío… creo que el teléfono lo tenía en silencio.
-Murakami: Pos como pa’ tener una emergencia… Ya te vale, chaval -dice indignado.
-Zelgadiss: Un momento -saca su móvil y le quita el modo silencio. De pronto empieza a sonar la voz de Murakami a gritos en el teléfono diciendo: “Ya , ya, ya, ya Hina, yosho wa yosho, uchi wa uchi”
-Murakami: ¿Ehhhhhhhhhhhhhhh?! ¿Como “podo” estar diciendo eso si yo no he hablao’?
-Zelgadiss: Perdona, es que eres el politono de mensajes de mi teléfono, siempre me ha gustado esa frase tuya.

Murakami se descojona vivo mientras aplaude y le vuelve a calzar una hostia en la cabeza a Zel.

-Murakami: M’has caído simpático, chaval, creo que nos vamos a llevar bien y to’.
-Zelgadiss (Rascándose el golpe de la cabeza): Esto… Gracias. Por cierto, ahora que somos tan amigos… te tengo que pedir que me ayudes a hacer una cosa.
-Murakami: Lo que sea, chaval.
-Zelgadiss: Pero tenemos que salir.
-Murakami: ¡Pos vamos! -Se acerca a la puerta de la calle.
-Zelgadiss: Esto… ¿no te vas a poner unos pantalones al menos?
-Murakami: Huy, ¡¡Qué “exquisituo” te pones!! T’a bien…


Un rato después, en la oficina de correos más cercana a su casa…

-Zelgadiss: Es que siempre me he querido hacer fan oficialmente de la Johnny’s, pero claro, como no vivía en Japón, no podía –dice muy emocionada.
-Murakami: ¿Pero no es muu raro que t’hagas fan ahora que vas a ser tú un Johnny?
-Zelgadiss: No me quites la ilusión, quiero hacerme fan del mejor grupo del Kansai de toda la compañía.
-Murakami: Ah bueno, siendo así -le pasa la mano por el hombro.- Si eres fan nuestro, no te digo na’. ¿Quién es tu Kanjani favorito? Soy yo, ¿verdad? Po’ eso me llevas de politono, na?
-Zelgadiss: ¡¡Pero que Kanjani ni que leches, yo quiero hacerme fan oficial de los Kinki Kids!!
-Murakami: ¿Ehhhhhhhhhhhhh?!!! -Le da una colleja.- ¿Cómo que de los Kinki Kids?
-Zelgadiss: ¡Auch, deja de pegarme, kudasai! Bueno, ¿me vas a ayudar o no?
-Murakami: T’a bien, pero sólo porque yo también creo que los Kinki Kids son la polla, que si no…

El señor que trabaja en correos lleva mirándoles todo el rato con interés, esperando a que se decidan a acercarse. Les da el papel para enviar a la compañía y hacerse fan oficial.

Minutos después.

-Zelgadiss: Bueno, ya he rellenado casi todo.
-Murakami: Bien. -Espera a que Zel acabe de escribir, toma el formulario y mira por encima todo lo que ha puesto para ver si está correcto, de pronto lee en voz alta- “Sexo: Sí por favor, me gustaría hacerlo con Koichi.” –Le casca un tortazo en la cabeza a Zel.
-Zelgadiss: ¿Qué pasa? ¿He escrito mal los 2 kanjis de su nombre?
-Murakami: ¿Pero tú t’as tonto? ¿Cómo se te ocurre escribir que quieres hacerlo con Koichi?
-Zelgadiss: He sido muy descortés con “Chuyoshi”, ¿verdad? Ya sé, lo cambio y pongo que consideraría la posibilidad de un trío, siempre y cuando haya mucho alcohol de por medio y yo haya perdido el conocimiento debido al coma etílico.

Le vuelve a golpear y Zel se queja.

-Murakami: Oye, ¿pero tú que t’as pensao’? ¿Que los Johnny’s vamos por ahí tirándonos a to’os los fans que tenemos? –Se lo piensa un momento. –Bueno a lo mejor Ryo-chan sí lo ha hecho…¡¡Pero el resto no, ¿vale?!!
-Zelgadiss: ¿Entonces que pongo? Si es que no entiendo nada –contesta muy confundida. -Pensé que en lo de "sexo" se podía escoger.
-Murakami: Pero vamos a ve’ se supone que en lo de “sexo” tienes que poner el tuyo propio, no cosas raras.
-Zelgadiss: Ah vale, haber empezado por ahí. –Le pide al señor de correos un bote de tipex y corrige.
-Murakami (tomando el papel de nuevo): “Sexo: Solía hacerlo un montón con Satoshi, pero la relación se ha vuelto complicada últimamente y creo que va a  cortar conmigo.” –Murakami levanta la mano para cascarle otra hostia pero Zel empieza a hablar y se contiene.
-Zelgadiss: ¿Ahora qué? Me has dicho que pusiera “lo mío”, pues eso es lo que hay, te guste o no –explica apenada.
-Murakami: ¿Tú eres tonto? ¡¡Que es pa' que pongas hombre o mujer!!
-Zelgadiss: Ahhhhh- exclama comprendiéndolo al fin. Lo corrige y vuelve a escribir. De pronto se tapa la boca con la mano porque la ha vuelto a liar parda. –Esto… ¿me presta el tipex otra vez, señor? –Pregunta al hombre de correos.
-Murakami (mirando lo que Zel ha escrito): No me lo puedo creer, ¿has puesto “onna”? Chaval, no te doy otra torta porque me das pena, se ve que además de muy maricón, estás muy confuso.
-Zelgadiss: Gomen… -Hace una reverencia. Escribe por fin “otoko” en el papel y se lo entrega al trabajador de correos que lleva conteniendo la risa bastante rato mientras contemplaba la absurda escena protagonizada por Zelgadiss y Murakami.

Se dirigen a casa en silencio durante un rato, lo cual es raro ya que Murakami NUNCA para de hablar, generalmente. Por fin rompe el silencio que ya se estaba volviendo un tanto embarazoso.

-Murakami: No sabía q’al riida de Arashi le fueran los hombres… -comienza- Ahora entiendo por qué ‘tabas así ayer cuando te dejó en mi casa. La verda’, pensaba que sólo erais amigos o algo d’eso… Pero… eres su amante, na?. 
-Zelgadiss: Bueno… nosotros… -dice algo incómoda.
-Murakami: Quita, no me cuentes na’, que prefiero de no saberlo. Con lo q’has puesto en el papel hace un rato me basta y me sobra de información…
-Zelgadiss (avergonzada): Tranquilo, entonces no te contaré más sobre ese asunto.
-Murakami: A to’ esto, ¿has comío?
-Zelgadiss: Pues la verdad es que no.
-Murakami: Pos vamos a un sitio que conozco por aquí cerca, q’hacen una gyozas que están de cagarse.
-Zelgadiss: Mmmmmm…GYOZAS!!! -Exclama muy alegre.

Comen tranquilamente mientras Zel no deja de enviarle mensajes a Ohno con el móvil. Cuando ya por fin han acabado, Zelgadiss lleva enviados al menos 20 mensajes… por supuesto el Riida no ha contestado a ninguno ni da señales de vida.

-Zelgadiss (mirando a Murakami con cara de tristeza): No me contesta… ¿y si le llamo?
-Murakami: Eres un poco pesado, ¿no chaval? Deja al Satoshi respirar, ya te llamará él cuando le de la puñetera gana. Anda, tira pa’ casa. –Le agarra del brazo y le levanta de la silla de un tirón.
-Zelgadiss: ¡Espera, que no hemos pagado!
-Murakami: Ya pago yo, que para eso soy tu senpai.
-Zelgadiss (mirando a Murakami mientras asiente con la cabeza): Me caes bien, tío.

Una vez en casa Zel se pone a estudiar japonés tranquilamente sentada junto a la mesita del salón para ver si puede olvidarse de Ohno un rato mientras repasa unos verbos. Murakami habla a gritos por el teléfono y se ríe como un loco, Zel no sabe con quién coño está hablando pero está deseando que cuelgue ya, porque no puede concentrarse en absoluto. Después de un rato por fin cuelga el móvil y se sienta al lado de Zelgadiss.

-Murakami: Zel-kun, ¿cómo llevas el shukudai?
-Zelgadiss (mirandole un poco cabreada): Pues hombre, si te callas un poco podría estudiar mejor.
-Murakami: Pos no te preocupes, que en un rato va a venir Yoko, nosotros estaremos a lo nuestro y tú estudias tranquilo.
-Zelgadiss: ¿Yoko? ¿Yokoyama dices?
-Murakami: Pos c’aro ¿quién iba a ser si no?
-Zelgadiss: Perfecto… -dice con resignación.Y vuelve a enterrar la cabeza en los apuntes intentando aprender algo de provecho.

Media hora más tarde llaman a la puerta y aparece Yokoyama.

-Yokoyama (entra al salón y se queda mirando a Zel extrañado): ¿Y el canijo pelirrojo con el cosplay de Oguri Shun quién leches es?
-Murakami: Es mi nuevo compañero de piso, se llama Zelgadiss. Levanta hombre, no seas tímido.
-Zelgadiss: Buff… me queréis dejar estudiar, onegaishimasu –suelta con fastidio.
-Yokoyama: Coño, que malas pulgas tiene.
-Murakami: ¡¡Muestra un poco de respeto a tus senpais!! -La agarra y la levanta como si no pesara nada.
-Zelgadiss: ¡Está bien, está bien! Hola, me llamo Zelgadiss, encantado de conocerle -hace una reverencia a Yokoyama.
-Murakami: Eso t’a mejor.
-Yokoyama (mira a Zel de arriba abajo): Ajá… ¿De dónde eres, gaijin? -pregunta un poco despectivamente.
-Zelgadiss: De España, Yokoyama-senpai.
-Yokoyama: Sí, muy interesante todo, venga, siéntate otra vez, que ya puedes hacer los deberes, chaval -dice como si le importara una mierda.
-Murakami: Venga, Yoko, ¿qué hacemos? ¿Salimos po’ ahí o qué?
-Yokoyama (con cara de aburrido): Buah, no me apetece, mejor nos quedamos en tu casa y pasamos el rato… Pon el canal porno, que eso siempre hace compañía.
-Murakami: Vale, me apunto -enciende la tele y se sientan los dos en el sofá de Murakami mientras empiezan a decir guarradas y a comentar las enormes tetazas de la chica de la película.
-Zelgadiss (mirando la tele con evidente cabreo): ¡¡Joder, con estos chillidos no hay quien se concentre, parece que la estén matando!! Un momento -se acerca a escasos centímetros de la pantalla.- ¡¡Si está censurado!! Pero ¿qué mierda es esta?
-Yokoyama: Pues claro, ahora te enteras de que en Japón está prohibido que se vean “las cosas”.
-Zelgadiss: No le veo el sentido…
-Murakami (gritando): ¡¡Mushasho, apártate de delante de la tele, que no veo una mierda!!
-Zelgadiss: Gomen…-Se levanta y coge sus apuntes de japonés dispuesta a largarse. –No puedo estudiar con tanto ruido,  si quisiera ver a alguien gritando sobreactuadamente pondría un dorama protagonizado por Maruyama.

Yokoyama se ríe, porque sabe que a Zel no le falta razón en lo de la manera de actuar de Maru. ^^U

-Murakami: P’os si no vas a estudiar quédate con nosotros y ves la película, hombre, que la chavala está mu’ wena.
-Zelgadiss: El porno no es precisamente un género que me interese…y la chica esa todavía menos -dice altivamente mientras alza una ceja.
-Murakami: E’ verdá olvidaba que eres marica perdío’…
-Yokoyama: Joder, encima de gaijin, maricón, lo tiene todo… -dice con muy mala leche.
-Zelgadiss: Oye, que ser extranjero no es algo malo… ¡¡Y ser maricón tampoco!! Habrase visto el “xeno-homofobo” este…-se larga cabreada a la calle con los libros debajo del brazo y se dirige a un parque cercano a sentarse en un banco y estudiar.

Un rato después, ya no le vale más la paciencia y vuelve a llamar a Ohno. A la 5ª vez el riida contesta.

-Ohno: ¡Moshi moshiiii!
-Zelgadiss: Por fin, hola.
-Ohno: Pero bueno, ¿otra vez tú, truchita? ¿Ocurre algo malo?
-Zelgadiss: Aparte de que sigo viviendo con Murakami y que te importa una mierda lo que me pase sí, ocurre algo.
-Ohno: Mujer… no es que no me importe, es que no puedo hacer nada sobre ese tema. Pero dime, ¿qué pasa? 
-Zelgadiss: Pasa que Yokoyama ha aparecido en el piso y ahora mismo están los dos viendo una película porno en el salón.
-Ohno (Asustado): ¿Yokoyama? ¡¡Aléjate de Yoko, Zelgadiss-kun!! Te prohíbo que estés cerca de él, podría ser muy peligroso.
-Zelgadiss: ¿Ehhhhhhh? ¡¡Satoshi, como ahora me digas que temes que me lo quiera tirar, la que te cuelga el teléfono esta vez soy yo!! –dice indignadísima.
-Ohno: Que no, que no es nada de eso, me temo que pase lo contrario. Yokoyama es muy de toquetear a los juniors, cuidado con él. Además, es listo, se podría dar cuenta de que eres una chica hasta sin tocarte…
-Zelgadiss: Mira, como a ese tío asqueroso e inquietante se le ocurra ponerme una mano encima te juro que se la corto… ¡y la mano también!
-Ohno: ¿Dónde estás ahora?
-Zelgadiss: En un parque, estudiando japonés sentada en un banco.
-Ohno:  Bien, perfecto, no vuelvas a casa hasta que Yokoyama se haya ido, y sobretodo, siempre que te encuentres con Kanjanis evita en lo posible hablar con ellos y el contacto de cualquier tipo.
-Zelgadiss: Coño, si no querías que estuviera con Kanjanis ya me dirás que hago viviendo con uno…
-Ohno: Esto… Bueno, tú haz lo que te he dicho… y ya que estamos, no te vuelvas a tirar a Subaru si se le ocurre aparece por casa de Murakami –añade con cierto fastidio.
-Zelgadiss: Estoy hasta los tamagos de que todo el mundo me diga lo mismo ¿Cuántas veces tengo que decir que no me lo quiero volver a tirar?  Hasta te lo juré por la nariz de Ikuta. Además que estoy muy cabreada con ese puto tronado, no quiero saber nada más de él.
-Ohno: Entonces… ¿me lo prometes?
-Zelgadiss (imitando la afectada manera de cantar de Tsuyoshi Domoto):
Mou kimi igai ai senai hoka ni donna hito ga arawaretemo. Mou kimi igai ai senai ima koko ni kimi to yakusoku suru yoooo (*No puedo amar a nadie que no seas tú, no importa quién aparezca. No puedo amar a nadie que no seas tú, lo prometo aquí y ahora)
-Ohno: Te lo acepto como promesa, pero hubiera preferido que me cantaras algo de Arashi y no de los Kinki Kids…
-Zelgadiss: Lo siento Hamstercito, es que sus canciones expresan mucho mejor mis sentimientos…^^U
-Ohno: ¿Ves como tienes que mantenerte alejada de la gente del Kansai?


-Zelgadiss (cambiando de tema, porque le interesa, claro): Riida… ¿Cuándo vas a venir a visitarme? Te echo mucho de menos -se queja con voz mimosa.
-Ohno: No sé, estoy muy ocupado, no tengo tiempo.
-Zelgadiss: ¿Ocupado? ¿A ver, qué estás haciendo ahora que es TAN importante?
-Ohno:  Pues estoy jugando al bingo con mi madre y unas amigas suyas…Bueno, y un señor que no sé muy bien quién es, pero viene mucho por casa, creo que trabaja en la empresa de mi padre o yo que se… en Navidades también suele aparecer.
-Zelgadiss: Ah, pues muy bien… y prefieres jugar al bingo con las amigas de tu madre y un señor que no sabes quién coño es, que venir a verme…
-Ohno:  Es que estamos a mitad de partida y encima voy ganando, compréndelo. Yo nunca gano en nada. La última vez que gané en algo, me hicieron líder de Arashi y no es que precisamente me hiciera ilusión…
-Zelgadiss: Qué pasa, que te gusta alguna de ellas, ¿no?
-Ohno: ¡¡Pero si son señoras de casi 60 años!!
-Zelgadiss: Ya entiendo, ahora te va “el rollito maduro”… Contra eso yo no puedo competir -dice muy afectada.
-Ohno: Quieres dejar de decir chorradas, por favor. Sólo me gustas tú y la verdad, no tenía en mente cambiarte por una señora menopáusica. Pero déjame un poco de espacio, que hace mucho que no veo a mi familia ni quedo con mis amigos.
-Zelgadiss: Pero, pero… me siento muy sola.
-Ohno: Tranquila, que en cuanto empieces a trabajar en la Johnny’s ya no vas a tener tiempo de nada, ni te vas a aburrir.
-Zelgadiss: ¿A qué te refieres?
-Ohno: Huy, te dejo, que llevan esperándome un rato para sacar otra bolita. ¡¡Adiós!!
-Zelgadiss: Pero Satoshi…
-Ohno: Ya te llamaré yo cuando tenga tiempo. Ja ne, truchita! -Cuelga.
-Zelgadiss: Pues ya me he cabreado, y no estudio más –se levanta del banco, coge sus libros y se dirige a casa farfullando cosas.- Y si me encuentro con Yokoyama pues... me la sopla que me descubra, ¡hombre ya!

Entra en el piso y va directa al salón, tira los libros contra la mesa muy enfadada. De hecho está tan ofuscada que ni se fija en nada más, se sienta en el sofá y al segundo se da cuenta de que se ha sentado ENCIMA DE ALGUIEN. Se levanta dando un respingo y comprueba muy a su pesar que se había sentado en el regazo de Yokoyama.

-Yokoyama (con evidente sorna): Me siento muy…”halagado” de que te me ofrezcas de esta manera pero como que no eres mi tipo, chaval.
-Zelgadiss (poniéndose completamente colorada) Gomen, gomen…-hace una reverencia.

Entra Murakami al salón, que por lo visto venía del baño.

-Murakami: ¿Ocurre algo?
-Zelgadiss: No, nada, nada…-dice muy cortada.
-Yokoyama: Aquí, tu compañero de piso, que le ha faltado tiempo para insinuárseme. Menos mal que has aparecido, si no igual hasta me viola...
-Murakami: ¿Cómoooo?
-Zelgadiss: ¡Eso no es verdad, ha sido un malentendido! -Intenta defenderse como puede.
-Yokoyama: Tranquilo chaval, ya sé que te has debido de sentir atraído por mi evidente y magnético carisma, lo comprendo. Pero siento decirte que el sentimiento no es mutuo.
-Zelgadiss: Pero qué dices, tío. Tú no estás bien de lo tuyo -se larga a toda prisa de la habitación completamente abochornada y se encierra en el cuarto de Murakami.
-Yokoyama: Madre mía, a este muchacho se lo comen vivo hasta los juniors, no sabe aguantar ni una broma. No le doy ni 2 meses en esta compañía. Si le llevan a una entrevista con Nakai seguro que sale de programa llorando.
-Murakami: ¿Pero qué coño ha pasao’? ¿De verdad se t’a insinuao?
-Yokoyama: Qué va, si yo estaba de coña. Pero el pobre chico se ha sentido muy incómodo… y no lo digo sólo porque se me haya sentado encima, que también.
-Murakami: Yo ya me he perdío… -contesta muy confuso rascándose la cabeza.
-Yokoyama: Nada, que no ha pasado nada. Me piro, ya nos vemos mañana en el ensayo.
-Murakami: Pos vale.
-Yokoyama: Anda, cuida del gaijin que le veo muy malamente.
-Murakami: Es que está “tiniendo” “poblemas” con el novio, me paece que está asín po’ eso.

Yokoyama asiente con la cabeza con cara de circunstancias. Por fin se despide de Murakami y se va.

Esa misma noche, en la habitación de Murakami. Shingo se está poniendo el pijama para dormir mientras Zel le observa, se le hace rato verle "con ropa". 

-Murakami: Pero weno ¿quie'es dejar de mirarme mientras me pongo el pijama?
-Zelgadiss: Que más da, si ya te he visto desnudo montón de veces, es más, creo que te he visto más veces desnudo que vestido.
-Murakami: Pos no me mires, que me da vergüenza que me miren mientras me visto.
-Zelgadiss: Vale, vale... pero eso es montón de raro. -Se tumba en el futón y de pronto ve que hay algo dentro. -
No quiero dormir más con el libro de Ohno, estoy muy enfadado con él –lo deja en una esquina del cuarto y se echa otra vez sobre su futón. Empieza a removerse en la cama sin dejar de hacer ruido.
-Murakami (desde su cama): Peo’ weno, ¿vamos a dormí o vamos a dar “vuertas”?
-Zelgadiss: Gomen, no puedo dormir si no abrazo a mi riida por la noche.
-Murakami: Po’s coge el libro otra ve’ y deja de dar la coña.
-Zelgadiss: No, estoy enfadado con él, no quiero nada suyo. Pero necesito abrazar algo… o a alguien.
-Murakami: Rebusca en el armario, que me paece que hay un oso de esos de “peruche” de “merchandaisin” del concierto en solitario de Okura, po’ si te sirve.
-Zelgadiss: Eso sería perfecto -se levanta y se pone a buscar en el armario, en seguida da con el peluche de Okura y se mete en la cama con él.
-Murakami: A to’ esto, que me'ndijo Yoko de que te pidiera perdón por la broma de antes. Que por lo visto los maricones asín en general sois muy de ser sensibles y a lo mojor t’habías ofendío o argo.
-Zelgadiss: Pues gracias… No, si todavía me va a tener que empezar a caer bien el puñetero Yokoyama…-abraza el peluche de Okura e intenta dormirse por fin.


A la mañana siguiente…


El metro está lleno de salary men que van hacia sus trabajos, Zelgadiss se baja en la parada más cercana a las oficinas de la Johnny’s y se dirige con rapidez hacia allí. A lo mejor trabajando un poco se le pasa el disgusto que tiene con el Riida. En la entrada del despacho de Kitagawa se encuentra con Zeako.

-Zeako: Pero cómo, ¿no vienes con tu “hamstercito”? –Dice con cachondeo.
-Zelgadiss: Mira, de Ohno mejor ni me hables, que me tiene contenta.
-Zeako: ¿Qué ha pasado ya os habéis peleado? ¿O es que ha vuelto con la petarda de la Misono?
-Zelgadiss: A esa mejor ni me la menciones tampoco… Verás, que el otro día me hizo una putada gordísima, no te lo puedes ni imaginar.
-Zeako: Huy, cuenta cuenta –se acerca a ella y le agarra de la camiseta con gran interés mientras tira de ella.
-Zelgadiss: Cuando salimos de aquí me llevó a casa de Murakami y me ha dejado allí tirada. Por más que le mando mensajes no me contesta, tampoco me coge el teléfono, y cuando lo coge siempre está muy ocupado y me cuelga en seguida con un montón de excusas malísimas. Total, que Murakami es mi nuevo compañero de piso y no hay nada que pueda hacer.
-Zeako: ¡Qué hija de puta! ¿Murakami? ¿Y encima te quejas? ¡¡Lo que yo daría por tenerle a tiro!! ¡¡Ay omaaaaaa!!
-Zelgadiss: Encima tengo que dormir en la misma habitación que él, es el horror.
-Zeako: Pero que puta ¿Encima dices que es el horror? Yo estoy deseando dormir con él… bueno, dormir, dormir, como que no…- alza una ceja. -Pero unos cuantos polvos sí que le echaba.
-Zelgadiss: Pero es que no sabes lo peor. El muy bruto y asilvestrado tiene la manía de ir por casa SIEMPRE desnudo. Estoy más harta de verle el tema colgando todo el día, ¡¡es muy violento!!
-Zeako: ¡¡¡Pero qué grandísimo putón eres!!! ¡¡Encima le estás viendo en culos todo el tiempo!!
-Zelgadiss: Pero bueno, ¿quieres dejar de insultarme y de llamarme putón? Que el que va desnudo es él, no yo.
-Zeako: Cierto, cierto… pasemos a otros temas… ¿De qué tamaño me dices que lo tiene?
-Zelgadiss: No, si no te lo he dicho, pero vendrá a medir más o menos lo que…

Se abre la puerta del despacho de Kitagawa y el viejales se asoma.

-Kitagawa: Venga para dentro, que los Tegomassu están a punto de llegar también.
-Zelgadiss: A la orden, presidente. –Zel entra en el despacho.
-Zeako: Me cago en todo, ahora encima me quedo sin saberlo. ¿Cómo voy a vivir así con esta incertidumbre?

Los Tegomassu no tardan ni 5 minutos en aparecer, Zeako se levanta cuando les ve y señala a Massu mientras le grita “nariz de cerdito” y se ríe de él. Massu no se entera de nada porque Zeako se lo ha llamado en español. ^^ Entran los 2 en el despacho del presidente y Zeako se queda en la oficina descojonándose un rato más de Massu.

El presidente explica a Zelgadiss el funcionamiento de todo en la compañía, lo que se espera de “él” como “Johnny’s”, lo que puede y lo que NO puede hacer, ese tipo de cosas. Saca unos papeles para que firme.

-Kitagawa: Os vais a llamara “Tegomassuzel”, se me ha ocurrido a mí, así que no hay replica posible, ¿entendido?
-Tegoshi: Como para decir nada…
-Massu (en plan lameculos): Sí, sí, es un nombre perfecto. A nadie se le hubiera ocurrido uno mejor.
-Zelgadiss: Hombre, no sé…
-Kitagawa: Toma anda, fírmame esto, es el rol que te ha tocado.
-Zelgadiss (leyendo la cabecera del papel): “Contrato standard de feo de grupo de la Johnny’s” -Comienza a sollozar. -Voy a ser “el feo del grupo”… ¿de verdad?
-Tegoshi: Es que no teníamos, compréndelo… alguien tiene que hacerlo en los Tegomassu. Yo estoy demasiado bueno y Massu es muy kawaii, tampoco le pegaba.
-Massu (pasándole el brazo por encima del hombro): No te pongas así, hombre, que no es tan malo ser el feo del grupo, también tiene sus ventajas, y hacéis reuniones una vez al mes y todo.
-Zelgadiss (le posa la mano en el culo a Massu aprovechando que le tiene al lado): No… si no lloro por eso, son lágrimas de alegría. Desde siempre he sido muy fan de casi todos los feos de la Johnny’s, para mí esto es como un regalo, entrar a formar parte de ellos…ES UN HONOR, Y DEFENDERÉ CON ORGULLO ESTE COMETIDO –Hablando cada vez más épicamente. -Por Koyama, por Nakamaru, por Fumito Kawai, por Murakami y Yoko, por Yamaguchi, por Hikaru y Yabu Kota, por los Kisumai en general y por todos los Tsuyoshis de la compañía. ¡Acepto encantado! –Se apresura a firmar el papel.
-Tegoshi: Es verdad, no había caído en que todos los “Tsuyoshis” que hay en la Johnny’s, sean debutados o juniors, son feísimos.
-Massu: Yo creo que es un nombre “de ser feo”, si eres un bebé horrible te llaman así por defecto.

Tegoshi asiente con la cabeza.

Salen por fin los 3 de la oficina, ya como “nueva Unit musical” de la compañía.

-Tegoshi: Oye, acabo de caer en la cuenta de que cuando has enumerado a los feos de la Johnny’s no has mencionado a nadie de Arashi.
-Zelgadiss: En Arashi NO hay nadie que sea feo.
-Tegoshi: Digo yo que alguien habrá que sea “menos guapo”, por ejemplo Oh…
-Zelgadiss (con una mirada fulminante): Si yo fuera tú no acabaría esa frase.
-Tegoshi (acojonadísimo): Tiene razón, no hay ningún feo en Arashi.
-Massu: Son todos guapos, los 5 –añade también un poco asustado.
-Zelgadiss: ¿Veis? Eso mismo os decía…

Zeako que estaba sentada en su mesa rellenando papeleo lo deja todo empantanado para hablar con Zel.

-Zeako: Bueno, por donde íbamos, ah sí. Me ibas a decir lo que le mide a Murakami el tema.
-Massu: Eso carece de interés –dice con fastidio.
-Tegoshi: Calla, calla, la información es poder –se acerca a cotillear.
-Zelgadiss: Pues te lo digo, si a mí me da igual. Más o menos el tamaño será muy similar a…

Se oyen unos gritos por el pasillo y unos pasos acelerados, de pronto aparece  Tsubasa Imai con un ordenador portátil debajo del brazo, le hace un gesto a Zel para que salga al pasillo, por lo visto quiere decirle algo urgente. El resto salen también, que son una panda de cotillas y se quieren enterar.

-Tsubasa: Zel-kun, menos mal que te encuentro. Tenemos un grave problema.
-Zelgadiss: ¿Qué ocurre? Me estás asustando.
-Tsubasa: ¿Te acuerdas del vídeo que grabamos en la playa de Cadiz el día que fuimos de excursión?
-Zelgadiss: ¿Te refieres al día en el que nos bebimos toda la sangría del chiringuito aquel y luego nos dio por hacer una versión de “Venus Eurobeat” vestidos de vaca?
-El resto: ¿Ehhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh?
-Tsubasa: Exactamente. La cosa es que… se ha filtrado de algún modo, y está en internet, es nuestra ruina. -Abre el portátil y  le da al play en la página de youtube que ya traía guardada previamente.

Todos lo miran con interés.
-Tegoshi: Coño Tsubasa, tienes buenas piernas.
-Tsubasa (avergonzado): Esto… gracias.
-Massu: Me gusta el abrigo de animal print de vaca ¡Quiero uno! ¿Dónde lo compraste?
-Tsubasa: No sé, me lo regaló Tsuyoshi Domoto para mi cumpleaños hace un par de años…
-Zeako: Sí… ya veo que tiene muy buen gusto ese hombre para la ropa –dice con sorna.
-Tegoshi: ¿Y la falda?
-Tsubasa: Me la dio Tsuyoshi también, porque decía que él ya no se la ponía, que le hacía el culo gordo…
-Zelgadiss (llevándose la mano a la frente): ¡Madre de dios, qué cosa tan horrible!
-Tsubasa: Lo sé, estamos en un buen lío, y como se entere el presidente nos va a echar una bronca monumental por hacer el gilipollas a nivel internacional -dice hablando bajito.
-Zelgadiss: No, no, si no me refería a lo del vídeo, es que me estaba imaginando a Tsuyoshi llevando esa minifalda y creo que se me ha revuelto hasta el desayuno…
-Tsubasa (mirando al resto): Esto que no salga de aquí, por favor. No quiero tener problemas.
-Zelgadiss: Joder ni yo… ya sólo falta que tenga escándalos incluso antes de debutar, no quiero ser el próximo Jin Akanishi, gracias. ¬¬
-Tegoshi: Tranquilos, nosotros no vamos a decir nada.
-Zeako: Yo tampoco, pero lo cierto es que el vídeo me ha encantado, me ha recordado a mis años mozos, cuando yo actuaba en un cabaret de provincias vestida de Vedette.
-Zelgadiss: ¿Eso cuando dices que ha ocurrido? –pregunta sorprendida.
-Zeako: Bueno vale, nunca ha pasado, sólo me estaba haciendo la interesante.
-Tegoshi: Volviendo al vídeo, Tsubasa sale con el vestido y el abrigo de animal print, Zel, tú eres una de las vacas pero… ¿Quién era la otra?
-Zelgadiss: Mi amiga Claire.
-Tsubasa: Pues ella no bebió sangría, que está embarazada de Matsujun, no sé como accedió a salir en el vídeo.
-Zelgadiss: Claire-chan no necesita alcohol, está loca sin más y le encanta grabar vídeos, por chorras que sean.
-Tsubasa: Pues tiene que ser verdad, porque para querer salir en esta mierda sin haber bebido…
-Tegoshi: Un momento ¿embarazada de Matsujun? ¿Otra víctima del embarazo catedrático?
-Zelgadiss: En realidad es mucho más complicado que eso... Por cierto, es fan tuya.
-Massu (interrumpiendo): Zel-kun vamos, queremos presentarte al resto de NEWS, están en una de las salas de ensayo del 2º piso, seguro que están encantados de conocerte.
-Tegoshi: Bueno, a Ryo le importarás una mierda, pero fingirá que le interesa, es muy buen actor.
-Zelgadiss (poniéndose muy nerviosa): ¿Va a estar Koyama también?
-Massu: Pues claro, ¿cómo no va a estar?
-Zelgadiss (temblando): Me estoy poniendo muy nervioso… mejor lo dejamos para otro día, ne?
-Zeako: ¿Estás tonto? Tira para abajo, Koyama es tu número 2, seguro que te mola conocerle.
-Zelgadiss: No sé si voy a poder –dice con las manos temblorosas  como si tuviera  parkinson.  
-Zeako: Que sí, hombre, ¿Cómo no vas a poder?, Además Koyama es muy majo… es igual de feo en persona que en la tele, pero eso… que es muy simpático.

Massu agarra a Zel del brazo y se la empieza a llevar arrastras por el pasillo mientras Tegoshi les sigue muy contento tarareando el “Venus Eurobeat” de Tackey&Tsubasa (es que se pega el jodío por muy malo que sea).  ;-)


------>
Mientras tanto en España…

Jun está tumbado en el sofá del salón catedráticamente, cuando aparece Claire con Elphaba hablando completamente a su rollo.


-Jun: ¡Hola! -Exclama con expresión kawaii.
-Elphaba: Huy hola, no te habíamos visto.
-Claire: Jun-chan, ¿Se puede saber dónde estabas metido?, no te he visto en toda la tarde.
-Jun: He estado releyendo uno de los libros de Harry Potter.
-Claire: Pero bueno, ¿otra vez?
-Jun (con resignación): Qué puedo decir… me encantan -se sienta normal en el sofá.-Ven siéntate aquí conmigo, “Kurara”.

Claire se sienta a su lado y Elphaba procede a hacer lo mismo en otro sofá.

-Jun: Creo que no te he enseñado lo que tengo en el pantalón, ¿verdad?
-Claire: Jun, por favor, que está Elphaba delante, no seas guarro, esas cosas mejor en la intimidad…
-Elphaba: Si queréis me voy, que a lo mejor molesto.
-Claire: No, no, quédate.
-Jun: Espera, que me la saco y la ves.

Se levanta del sofá y Claire ve que hay un bulto muy sospechoso en el pantalón de Jun. Se levanta muy apurada.

-Claire: Pero bueno, ¿cómo eres tan pervertido? Yo es que no lo entiendo.
-Jun: Mujer si yo sólo…
-Claire: Jun, me tienes ya preñada de gemelos, y siempre estás “dispuesto” a todo. Es que no sé como lo haces, ¡¡pero por el amor de Kamisaba bendito, contente un poco, que yo ya no puedo más!! Y esta noche NO esperes que hagamos nada, por cerdo. -Se larga indignadísima del salón.
-Jun (sin entender nada): Pero si yo sólo le iba a enseñar la varita de Dumbledore que me he comprado por Ebay…-se la saca del bolsillo del pantalón y se la enseña a Elphaba.
-Elphaba: Huy, pues es muy bonita, ¿eh? Yo tengo la de Voldemort.
-Jun (poniendo cara de sospecha): Ajá, debí imaginar que era una vendida a “aquel que no se nombra”. Nunca más podré confiar en ti, a menos que te redimas como Snape y me muestres tu lealtad. -Se va rápidamente.
-Elphaba: ¡Tooodos locos!

Elphaba se va a su habitación donde está Sho, leyendo una montaña de periódicos, algunos españoles, otros británicos o americanos, parece muy concentrado.

-Elphaba: ¿Haciendo los deberes, Sho-chan?
-Sho (levantando la cabeza del “Financial Times”): Algo así. Es muy complicado ser presidente… Hay tantas cosas que están mal, tanto por arreglar… creo que esté país necesita un montón de parches para que funcione.
-Elphaba: Si te empiezo a contar sólo lo que hay que mejorar en la sanidad pública igual no termino ni para mañana…
-Sho: Ya veo, será mejor que me hagas una lista, la tendré en cuenta en la nueva reforma general en la que estoy trabajando.
-Elphaba (mirándole con admiración): Sho-chan, te pones de mono cuando dices esas cosas…
-Sho: Ya sabes lo que dicen: será "la erótica del poder".
-Elphaba: No, no, si a mí ya me ponías a mil también cuando no presidías nada.
-Sho: Oh… -exclama poniéndose colorado.- Gracias.
-Elphaba: ¿Te molesta si me quedo a hacerte compañía y pongo la tele? Te prometo que la pongo bajito para que te puedas concentrar en tus cosas.
-Sho (volviendo a mirar las estadísticas de la economía europea): Sí, sí, pon lo que quieras, si yo cuando me meto en esto no me entero de nada más…
-Elphaba: Es que hoy ponen “Batman Begins” en la tele, que me gusta a mí mucho…
-Sho: Muy bien -contesta sin hacerle mucho caso.

Elphaba se dedica a ver la película mientras Sho toma apuntes de las cosas que se le van ocurriendo en una libreta.

-Sho: Ains…-suspira.
-Elphaba: ¿Qué ocurre? ¿Estás bien?
-Sho: Demasiados problemas. Mira esté periódico: Sólo habla de corrupción, robos, desfalcos, estafas, políticos aprovechados…
-Elphaba: ¿Qué periódico estás mirando?
- Sho: Uno que se llama “Levante”.
-Elphaba: Ah bueno, pero eso es normal, siendo un periódico Valenciano…
-Sho: Bueno, que me da igual de donde sea, soy el presidente de este país y ni siquiera puedo ayudar a la pobre gente de a pie cuando les roban la cartera en el metro. ¡Estoy impotente!
-Elphaba: Pero qué dices Sho, si tú eres muy bueno en la cama…-de pronto se da cuenta de que no era eso.- Ah, te refieres a “impotente por la situación”.
-Sho: Gracias por el cumplido de todos modos, Elphie-chan.
-Elphaba: De nada -contesta con una enorme sonrisa, y apoya su cabeza en el hombro de Sho, de pronto se le resbala la cabeza y cae tumbada sobre la cama.
-Sho: Eso, tú encima recuérdame que tengo los hombros caídos… como no tengo suficientes problemas ya…
-Elphaba: Gomen, lo he hecho a propósito, era por gastarte una broma.
-Sho: Tú eres un poco cabrona, ¿ne?
-Elphaba (descojonándose sobre la cama): ¡Jajajajajajajaja!!! No lo sabes tú bien.

De pronto Sho se queda mirando fijamente la película de Batman de la tele durante unos largos segundos. Elphaba se incorpora de la cama y mira también la tele.

-Sho (mirando a Elphaba con una extraña expresión de expectación): ¡Elphie-chan, dime que estás pensando lo mismo que yo!
-Elphaba: No creo, pero me la voy a jugar… ¿Que Christian Bale está buenísimo en esta película?
-Sho: No… en realidad no era eso.
-Elphaba: Pues entonces ¿qué? ¡Me tienes en un sin vivir!
-Sho: Quiero convertirme en un súper héroe justiciero como Batman.
-Elphaba (tocándole la frente): ¿Tienes fiebre? Creo que estás trabajando demasiado, bomboncito mío.
-Sho: No, estoy hablando totalmente en serio. Si no puedo arreglar todas las cosas desde el congreso de los diputados tendré que salir a las calles por las noches e intentar solucionar los problemas desde allí también. El traje de Yattaman va a servirme de nuevo.
-Elphaba: ¿Y cuando dices que piensas dormir?
-Sho: Dormir es para fracasados, boku no kokoro.Te lo digo yo, que me saqué la carrera mientras trabajaba en la Johnny’s haciendo varios programas de la tele y dando conciertos.
-Elphaba: Ah, pues si tú sales a patrullar las calles como Batman necesitarás un Robin y ahí es donde entro yo. Será mejor que le quite el polvo a mi traje de Okura y te acompañe.
-Sho: Joder Elphaba, sabes que no me gusta nada que utilices en la misma frase las palabras: “polvo” y “Okura”, que me pongo muy celoso.
-Elphaba (corriendo a abrazarle): Pero qué baka eres, te pones celoso de cada tontería. Okura no tiene nada que hacer contra ti vestido de Yattaman, creo que me estoy poniendo un poco “perraca” sólo de imaginarte llevando de nuevo esa ropa.
-Sho: Pues eso va a suponer un problema cuando seamos súper héroes…
-Elphaba: Está bien, intentaré contenerme mientras estemos patrullando y no meterte mano hasta que volvamos a casa.
-Sho: Me parece bien, pero ahora mismo NO estamos patrullando nada así que…-echa a Elphaba sobre la cama y se lanza él después- empieza a arrojar todos los periódicos fuera de la cama.-A la mierda el ayuntamiento de Valencia y todos los corruptos del mundo.
-Elphaba: ¡Ese es mi Yattaman!  


Un rato después, en esa misma cama...

-Sho: Se me ha ocurrido otra cosa.
-Elphaba (abrazada a Sho): Sorpréndeme, que hoy estás muy imaginativo.
-Sho: Como la habitación de Ohno y Zel no la está usando nadie, creo que voy a comprar un piano y lo voy a poner ahí, para practicar.
-Elphaba: ¿Tocarás en calzoncillos para mí? -pregunta expectante.
-Sho: Por supuesto, el numerito "del pianista hentai" te lo hago cuando quieras, sólo tienes que pedirlo.
-Elphaba: Ay Sho-chan, no te cambiaba ni por 4 Okuras y 2 Haruma Miuras.
-Sho (mosqueado): Pero cómo, ¿Que también te gusta Haruma Miura?


Horas después Sho, Elphaba y Aiba están sentados en el salón charlando animadamente cuando se abre de pronto la puerta de la calle. Aparece Geno con cara de cansada arrastrando a Nino por el suelo. Nino tiene una pinta horrible y lleva la ropa completamente rota. Lo deja tirado en mitad del pasillo.

-Elphaba: ¡¡Ay madre!! ¿Pero qué le ha pasado a Nino?
-Sho: Parece que le ha atacado una jauría de perros.
-Aiba: ¡Pobre Nino!

Elphaba se agacha en el suelo del pasillo junto a Nino y le intenta tomar el pulso.

-Elphaba: Pues parece que está bien.
-Geno: Y está perfectamente el muy cabrón, la que viene jodida soy yo… gracias por preguntar, ¿eh?
-Sho: Pero ¿se puede saber qué demonios ha ocurrido?
-Geno (intentando recuperar el aliento): Pues ha pasado que hemos salido a pasear, y de pronto Nino se ha quedado agachado en el suelo y no quería moverse, le he estado intentando convencer de que se levantara para volver a casa, pero no atendía a razones. Es que se niega incluso a hablar.

-Sho: Típico de Nino.
-Aiba: A veces pasa, es muy cabezón.
-Geno: Pues me toca a mí lo que yo te diga con sus cabezonadas. Que vengo arrastrándoles por  media ciudad. Y joder, que Nino pesa poco, pero tirar de él 2 horas seguidas no se lo deseo ni a mi peor enemigo.
-Elphaba: Bueno, no me digas que te pilla de sorpresa, que ya sabías de sobra como era Nino y las tontadas que le dan a veces, mucho antes de empezar a salir con él.
-Geno: Bueno… salir no, porque nunca me lleva a ningún sitio. Y si habíamos ido a pasear es sólo porque es gratis, sino es que ni va.
-Sho: Menudo tacaño está hecho…
-Geno: Esa es otra, que encima ahora le tengo que comprar ropa nueva, porque arrastrándole por toda la calle se le ha quedado todo que parece un mendigo.
-Aiba: Pues a mí me gusta cómo le queda -se ríe absurdamente.

Sho les hace un gesto para que le sigan al salón, cierra la puerta dejando a Nino tirado en el suelo aún en estado semi-catatónico en el pasillo.

-Sho: ¿Qué crees que le ocurre? Nunca le había visto tan gilipollas.
-Aiba: ¡Estoy preocupado, a lo mejor está enfermo!
-Geno: Si os digo la verdad creo que echa de menos al Riida. Desde que Zel y Ohno se fueron, se ha estado comportando más y más raro cada vez.
-Elphaba: ¿Se lo has preguntado?
-Geno: Lo insinué anoche y se puso todo cabreado. Ya sabéis lo orgulloso que es, no va a reconocerlo ni muerto.
-Aiba: Pues yo también echo de menos a los 2 Riidas, y no me importa decirlo -se pone a llorar y se echa en los brazos de Sho para que le consuele.
-Sho: Pero tú eres diferente Aiba. A Nino ese tipo de cosas siempre le han dado vergüenza.
-Geno: A mí lo que me preocupa es que ya apenas juega a los videojuegos.
-Elphaba: Eso sí que es grave…

Se oye a Jun hablando en el pasillo.

-Jun: “El Catedrático” acaba de encontrarse a Nino tirado en el suelo en un estado lamentable, ¿puede alguien explicarle lo que ha ocurrido?
-Claire: ¿Nino? ¿Qué le ha pasado a Nino? –Se apresura a socorrerle, se sienta en el suelo y le abraza.

Salen el resto del salón.

-Geno: Tranquila, ya se le pasará.
-Claire: Le dejáis aquí tirado, desde luego que tamagos tenéis, ¿Cuantas veces os tengo que decir que Nino es pro?
-Jun (agachándose junto a ella): Si “Nino es pro” ¿yo que soy? –dice muy chulesco.
-Claire (cabreada): ¿Tú? Un hentai de mucho cuidado, pero bueno, ¿otra vez estás con el bulto en el pantalón?
-Jun: Que es la varita de Dumbledore –dice desesperado.
-Claire: Eso, encima ponle nombres raros,  pervertido. Te puedo decir donde te puedes meter "la varita de Dumbledore" esta noche.


De pronto suena el móvil de Elphaba, mira la bandeja de mensajes y lee en voz alta:

“Enviado por Amiga en la sombra: Hola, tal vez me recuerdes de ser amiga tuya, estoy en el hospital y acabo de parir, por si a alguno de vosotros le interesa. La niña y yo estamos bien, gracias por la preocupación y atención recibida de vuestra parte.”

-Elphaba. Me cago en la leche, es verdad, había olvidado por completo que salía de cuentas.
-Claire: Pues acabamos de quedar todos como el culo.
-Sho: ¡¡Rápido, al hospital!!
- Jun: ¿Y Nino?
- Geno: Que se quede, no pienso arrastrarlo de nuevo por la calle.
-Aiba: Yo me quedaré con él, no os preocupéis.

Se  van todos rápidamente y Aiba se echa en el suelo junto a Nino. De pronto Nino se levanta como si nada y se sacude la ropa, que además de rota, la llevaba llena de mierda.. 

-Nino: Oye baka, ¿ya se han ido todos, no?
-Aiba: ¡Qué bien Nino, ya estás mejor! -Exclama muy alegre.
-Nino: ¿Quién te ha dicho que estuviera mal? Simplemente no me apetecía andar para volver a casa, estaba cansado.
-Aiba: Qué vago eres...

-Nino: Me voy a tumbar a ver la tele, si alguien pregunta luego, me has llevado tú al sofá, ¿comprendido?
-Aiba: Sí, sí, lo que tú digas, Nino. 


---->
En Tokyo de nuevo...


Tegoshi y Massu conducen a Zelgadiss por los pasillos de la compañía y se dirigen a una de las habitaciones en las que han quedado con el resto del grupo para ensayar unas coreografías. Tegoshi abre la puerta y entra alegremente mientras grita.

-Tegoshi: ¡¡¡¡Hola a todos, venimos con el nuevo junior!!!!



Los 4 miembros que estaban en la habitación miran expectantes hacia la puerta y Massu empuja a Zelgadiss para que entre de una vez. 

-Ryo: Coooooño, ¿no es un poco mayor para ser "junior"?


Continuará...

martes, septiembre 20, 2011

7. Despedidas y eso

Bueno, que ya he acabado el siguiente capítulo, por fin...
Gracias por tu aplauso desinteresado, catedrático.
Enlace

Vamos con ello.


Resumen de acontecimientos importantes:

Han pasado dos meses largos desde el doble matrimonio “Elphaba-Sho” “Claire-Jun”. Pasaron cerca de una semana dentro de sus respectivas habitaciones alegando que “estaban de noche de bodas” (igual 7 días es un poco largo para contar como “una noche”, pero ellos sabrán). o///O

Unas elecciones anticipadas en España le han dado la victoria milagrosa y sorprendentemente al “Partido Masakista” y Sho Sakurai es el actual presidente del gobierno del país (como se me va la pinza, macho, estoy fatal…^^). Elphaba es la secretaria personal de Sho, y ejerce como “primera dama”. Jun es vicepresidente del gobierno ya que Sho no se fiaba de ningún otro Arashi para darle un puesto tan importante. Claire es ministra de Industria, turismo y comercio, pero básicamente dedica gran parte de su tiempo a comprar mierdas por Ebay, generalmente de procedencia nipona… Aiba se empeñó en que quería ser ministro de Exteriores, porque según él, “habla muy bien inglés”, lo malo es que eso sólo lo piensa él, y todos temen en todo momento que acabe causando algún conflicto a nivel internacional por culpa de su cabeza hueca. Geno ha sido nombrada ministra de Educación e intentan promover el estudio del japonés en los colegios e institutos, de momento no ha tenido mucho éxito, pero las asociaciones de frikis del manganime de todo el país están encantados con ella y es muy bien recibida en los salones del cómic. Nino por su parte preside el ministerio de economía y hacienda (lo cual podría ser peligroso, aunque nadie sabe de ahorrar más que Nino…). Amiga en la sombra escogió el ministerio de inmigración porque entendía bastante de leyes, y además le parecía “bonito”, nadie sabe porqué, pero está creando una ley para traer actores coreanos de doramas al país con fines un tanto dudosos… Todos decidieron por unanimidad que Zelgadiss fuera la nueva ministra de cultura porque era la más cualificada para el puesto, además, era imposible que lo hiciera peor que Ángeles Gonzalez Sinde… Lo primero que hizo nada más tomar posesión del ministerio fue instalar el Bitorrent en el ordenador de su despacho y bajarse películas. Ohno pasaba de que le dieran un cargo porque consideraba que “ser riida” ya era suficiente para él. Sho le persuadió diciéndole unas cuantas mentiras y acabó aceptando el puesto de ministro de medio ambiente, rural y marino pensando que consistía en pasear por el campo, ir a comer gratis a posadas de pueblos y que le llevaran a pescar cuando él quisiera en el barco que a él le diera la gana…


INTERIOR / MAÑANA/DESPACHO DEL PRESIDENTE

Sho repasa un montón de papeles en su mesa de súper presidente mientras el resto de Arashi deambula por el despacho “haciendo como que hacen cosas”.

-Sho: Nino… ¿no llevas ni dos meses en el puesto y ya estás robando? A este paso lo de la corrupción en el ayuntamiendo de Valencia se va a quedar en un chiste. ¿Qué son estos fondos que has “desviado” a una cuenta en Suiza?
-Nino: Nada… una propinilla, para mis gastos personales.
-Sho: Vuelve a poner esos millones donde estaban o…
-Nino: Pero no dicen eso de que “hacienda somos todos”, pues yo soy el ministro de hacienda, así yo lo soy más que nadie.
-Sho: No cuela.
-Nino: Vaaaaale, mañana cancelo mi cuenta en el banco Suizo y lo reembolso.
-Sho: Eso está mejor.
-Geno: Nino, desde luego no te puedo dejar ni un rato sin vigilar, la lías parda.
-Sho: Ah sí, Geno, ¿cómo va tu campaña para que se estudie japonés en los colegios?
-Geno: No muy bien… Pero yo voy a seguir intentándolo.
-Amiga en la sombra: ¿Y si lo intentas con el coreano? Quién sabe, a lo mejor funcionaba.
-Geno: No creo yo que…
-Sho: A ver, la ministra de cultura, ¿qué es esa nueva propuesta que decías que se te había ocurrido mientras desayunábamos en casa esta mañana?
-Zelgadiss: Ah, eso… pues que a ver, tenemos: premio nacional de poesía, de literatura, de bellas artes, hasta de cómic. He pensado crear uno para premiar la AnAn de Okura. Será el “premio al mejor desnudo del año con accésit de mejor culo de la temporada”.
-Elphaba: ¡¡¡Ahhhhhhhhhhhhhhh, apoyo la moción, ay Okura de mi vida!!!
-Sho: ¡Contrólate Elphaba!
-Elphaba (poniéndose roja): Perdona, kokoro mío… se me ha ido la cabeza temporalmente.
-Sho: A ver, en primer lugar, debería ser un premio a la mejor fotografía, no “al mejor culo”, y en segundo, no se lo deberías conceder a Okura, sino al tío que hizo la sesión de fotos.
-Zelgadiss: De eso nada, el fotógrafo no tiene nada de mérito, el que está más bueno que el pan es Okura.
-Elphaba: Ya te digo si está bueno el cabrón…
-Sho: ¡Elphaba!
-Zelgadiss: Y a ver quién me discute que no sea “el mejor culo del año”.
-Elphaba: Uff, con ese lunar justo encima de la parte derecha que…

-Sho: ¿Pero tú has visto esas fotos?
-Geno: ¿Qué si las ha visto? Se ha comprado la revista dos veces.
-Claire: Bueno, pero eso no quiere decir nada, ella es muy de comprarlo todo dos veces por error…
-Amiga en la sombra: Dudo que esta vez haya sido “por error”.
-Sho: Elphie chan, ¿es eso cierto?
-Elphaba: Yo lo compré como documento artístico, no te pienses que…
-Zelgadiss: Es que es una obra de arte, te lo digo yo, que para eso soy ministra de cultura y entiendo de arte un montón… ¡y de culos más!
-Sho (llevándose las manos a la frente, porque entre todos le están levantando dolor de cabeza) En fin… ya hablaremos tú y yo en casa, Elphaba.


Esa misma tarde…

Zelgadiss hace las maletas, tiene que irse en un par días a Tokio para comenzar sus carrera como “idol travesti” junto a Tegoshi y Massu como le ofreció el señor Kitagawa. Le da algo de pena abandonar a su anterior pareja musical: Claire… bueno, es mentira, le da bastante igual. Se va con Ohno, y realmente el Riida es lo único que necesita para sobrevivir. ^^

Elphaba entra en la habitación visiblemente afectada y triste, intenta abrazar a Zelgadiss, pero Zel la esquiva como si estuvieran en un partido de baloncesto, de pronto empieza una escena absurda por la habitación en la que Elphaba persigue a Zelgadis.

-Elphaba: Un abrazooooo, que te vas a ir y nunca me dejas despedirme apropiadamente.
-Zel: ¡¡Noooo, mariconadas las mínimas!!

Por fin consigue arrinconarla en una esquina de la habitación.

-Elphaba: Sólo uno, te juro que después me voy y te dejo en paz.
-Zelgadiss: Me voy dentro de dos días, ¿no te puedes esperar?
-Elphaba: ¡¡Quiero un abrazo y lo quiero ahora!!
-Zelgadiss (con cara de horror): Pero que sea rápido, aprovecha ahora que no hay nadie, no quiero que el resto se piensen que soy una “moñas”.

Elphaba abraza a Zelgadiss. De pronto se asoman por la puerta de la habitación absolutamente TODOS: los Arashi y el resto de miembros del Aiba Team, por lo visto estaban esperando en el pasillo como unos cotillas.

-Todos: ¡¡¡¡¡AHHHH, KAWAII!!!!!
-Zelgadiss (separándose de Elphaba rápidamente mientras intenta disimular): ¡¡Cabrona, me has engañado para que todos nos vieran!! -Se larga corriendo de la habitación muy cabreada.
-Ohno: Pues a mí sí que me deja abrazarla por las noches. Nunca se ha quejado.
-Elphaba (se acerca al Riida, muy interesada). ¿Ah sí? Eso no lo sabía yo, cuenta, cuenta…


Más tarde…

La chicas del Aiba Team y los Arashi están en el salón de la casa hablando de sus cosas (imaginaos 10 personas en el salón de un piso, ¡tiene que estar que no cabe un alfiler!).

-Amiga en la sombra: Por cierto, antes de que se me vuelva a olvidar, os tengo que decir una cosa que se me había pasado comentar...
-Geno (con la cabeza apoyada en el hombro de Nino, que está jugando a la DS sin hacer caso de nada): ¿Qué ocurre?
-Amiga en la sombra: Chicos, chicas… ¡Estoy embarazada!
-Jun (le toca la barriga a Claire): Vaya, ¿tú también?
-Claire (se levanta cabreada del sofá): Jun, ¡¡¿Cómo has podido?!! -Se va del salón en dirección a su habitación y cierra con un portazo.
-Jun (levantándose y yendo tras ella): Claire chan, cariño… ¡que no es mío, te lo juro!

Todos se quedan flipando, Jun vuelve al salón y se acerca a Amiga en la sombra.

-Jun: Porque no es mío, ¿verdad? -dice un poco asustado.
-Amiga en la sombra: ¡Pues claro que no!, es de mi marido.
Jun: Menos mal…-suspira aliviado.- Ya pensé que igual te había embarazado sin darme cuenta, menudo lío. -Se va otra vez hacia la habitación que comparte con Claire.-¡¡Pastelito, que no es mío, ábreme la puerta!! Se lo puedes preguntar a ella si quieres.
-Claire (desde dentro de la habitación): ¿Me lo juras por lo más sagrado?
-Jun: Sí, te lo juro por mi reportaje desnudo en la revista AnAn.
-Nino (desde el salón y levantando la cabeza del videojuego por primera vez en varias horas): ¡¡Pero ¿cómo eres tan creído?!!

Claire abre la puerta súbitamente, le agarra por el brazo y le mete para dentro.

-Jun: ¿Ya no estás enfadada conmigo? -Claire le da tal morreo que Jun se queda flipando.- Creo que eso es que se te ha pasado… ¿No?

Mientras tanto en el salón:

-Aiba: ¡¡¡Me alegro tanto de que haya un nuevo miembro en el Aiba Team!!! ¿De cuánto tiempo estás? -Se ríe con su risa de ladridos de perro mientras aplaude.
-Amiga en la sombra: Pues la verdad es que voy a tenerlo a finales de este mes casi de fijo.
-Sho: ¿Cómo es posible que nadie se haya dado cuenta de que estabas embarazada? ¿Somos todos tontos o qué?
-Nino: Espero que no, con Aiba ya tenemos bastante.
-Geno: Nino, no seas malo -le regaña cariñosamente.
-Sho: Elphaba chan, te debería dar vergüenza, tú eres enfermera y no te has enterado en todo este tiempo.
Elphaba (disculpándose) Perdón, es que he estado muy ocupada echándote nata, cari. Pero el resto ¿qué excusa tenéis?, a ver si yo voy a ser la única que se tiene que dar cuenta de todo siempre.
-Zelgadiss (sentada en el suelo con Ohno, al que no deja de toquetear): A mí es que me da igual todo, para qué os voy a engañar…
-Geno: ¡¡Zel!!
-Zelgadiss: Huy perdón, ¿lo he dicho en voz alta? -Se pone roja.
-Amiga en la sombra (ofendida): ¡¡Líder, ya no te invito al bautizo!!
-Zelgadiss: Me voy en dos días, así que tampoco iba a estar… ¡Pero ahora me enfado y no respiro! -Se cruza de brazos.
-Ohno (intentando consolarla): No te cabrees, truchita.
-Sho: ¿Soy el único al que le interesa si es niño o niña?
-Amiga en la sombra: Gracias Sho, por fin alguien a quien le importa algo el nuevo miembro del Equipo Aiba -echa una mirada de desprecio a Zelgadiss, que ya está empezando a ponerse de color azul porque se niega a respirar. -Será una niña.
-Aiba: ¡¡Qué guay, una niña, voy a cuidarla muy bien!!
-Sho: Esto Aiba… no sé si sería muy buena idea dejar que tú cuidaras de un bebé…
-Aiba: Pero si yo he sido “chaildomaindo” muchas veces en el Mago Mago Arashi.
-Nino: Sí, y las denuncias que nos llegaban a la cadena de televisión de los padres de los críos ¿qué? De eso no te acuerdas.
-Aiba: Yo lo hacía lo mejor que podía, quien iba a pensar que un niño se podía romper un brazo o una pierna tan fácilmente…-dice muy triste. ¡La culpa es de los padres, que los fabrican de mala calidad!
-Amiga en la sombra: No te preocupes Aiba chan, te dejaré pasear a la niña en su carrito por el parque, siempre que ambos estéis supervisados por un adulto responsable, claro.
-Sho: Menos mal…
-Amiga en la sombra: ¿Queréis ver las ecografías? Las llevo en el bolso.
-Todos: ¡¡Síiiiii!!

Salen todos detrás de ella en dirección al pasillo de la casa, donde Amiga en la sombra ha dejado su bolso. Nino se queda jugando a la DS sin hacer el menor caso de que el resto se hayan largado. Zelgadiss sigue sentada en el suelo, sin respirar, se cae hacia atrás justo cuando el resto se han ido de la habitación. Comienza a respirar por fin y a recuperar el color en la cara.

-Nino: ¡No respires como un perro, que me desconcentras!
-Zelgadiss: Gomen…gomen…nasai…-sigue jadeando. -Coño, que casi me muero con la chorrada.
-Nino: No te preocupes, yo tampoco voy a ir al bautizo, aunque me inviten. Si voy seguro que me hacen pagar un regalo, y no me da la gana.
-Zelgadiss: Qué tacaño… -se levanta y se sienta a su lado en el sofá.
-Nino (sin apartar la vista ni un segundo de la pantalla): No te voy a engañar, a mí también me la soplan todos ellos. Lo único que me interesa en la vida es trabajar para hacer dinero y el culo del Riida, por ese orden.
-Zelgadiss: Nino, siempre he creído que tú y yo éramos almas gemelas, a mí me interesa exactamente lo mismo. Bueno, pero en el orden contrario, para mí el culo de Ohno es mucho más importante que el dinero.
-Nino: Tú sabrás…
-Zelgadiss: ¿A qué juegas?
-Nino: Al mario kart, estoy harto de que Geno chan me gane, tengo que mejorar.
-Zelgadiss: ¿Geno juega bien a los videojuegos?
-Nino: Casi tan bien como al strip poker… ahí sí que es invencible, empiezo a pensar que hace trampas para dejarme en culos siempre.
-Zelgadiss: Qué va a hacer trampas, si Geno chan es una persona muy honrada -contiene la risa.


El día antes del viaje Zel decide hacer algo que no puede dejar por más tiempo, se supone que su identidad tiene que cambiar para cuando llegue a Japón, así que no le queda otra que hacerse un cambio de imagen y empezar a vivir “como un chico” para que nadie en la compañía sospeche de lo que realmente es.

-Elphaba (se encuentra a Zelgadiss por el pasillo): ¿A dónde vas?
-Zelgadiss: A la peluquería, para que me hagan “hombre” y luego a comprarme ropa de chico, a poder ser que no me haga “gordo” pero que resalte las cualidades de mi bien formado trasero.
-Claire (se acerca a ellas): ¿Has decidido ya un estilo de ropa? Ya sabes que es muy importante seguir las tendencias de la moda cuando eres un Johnny. Vas a tener a mucha gente fijándose en ti.
-Zelgadiss: Estaba dudando entre Yasu, Massu y un toque a lo Chuyoshi Domoto.
-Elphaba: Como te empieces a vestir como alguno de esos tres horteras te retiro la palabra en lo que me resta de vida -se cruza de brazos con expresión muy seria.
-Geno (que estaba escuchando la conversación desde el salón): ¿Qué tiene de malo la forma de vestir de Tsuyoshi? ¡Si ese tío es lo más!
-Elphaba (con cara de susto): ¡Ay Kamisama bendito! ¿Pero esto qué es? ¡El “patatismo” se está extendiendo en el Equipo Aiba! ¡Ahora Geno chan también es fan suya! ¡Las dos ohmiya están infectadas! ¡¡ALERTA ROJA!! ¡No podemos dejar que esto se propague!
-Zelgadiss: Es culpa mía, le obligué a ver el dorama “Summer Snow” a punta de pistola y se ha hecho muy fan.
-Geno: ¡¡¡Yo no quería, pero Natsuo kun es tan majo que no he podido evitarlo!!! -Se echa a llorar desconsoladamente y sin que nadie sepa realmente qué coño le pasa.
-Zelgadiss (conteniendo las lágrimas para no ponerse a lloriquear como Geno): Me tengo que ir… ¿alguien me acompaña?

Sale Ohno de la habitación a toda prisa con la camisa a medio poner y el pelo revuelto.

-Ohno: ¿Puedo acompañarte yo, truchita?
-Zelgadiss: No, que si vienes tú nos acabaremos enrollando en los probadores de todas las tiendas y al final no compraré nada de ropa. Por cierto, ¿qué hacías en la habitación?
-Ohno: ¿Quién yo? Nada… -se pone rojo.

Sale Nino del mismo cuarto, acabando de abrocharse los pantalones.

-Nino: Esto… por si alguien se lo preguntaba, yo tampoco estaba haciendo nada, de hecho ninguno de los dos hacíamos nada… juntos. Esto… me voy a echar la siesta, que estoy muy cansado -se va rápidamente a su habitación cerrando con un portazo y se echa en la cama con cara de niño bueno.

-Ohno: Es que mañana nos vamos y… Nino quería que “nos despidiéramos” apropiadamente.

Zelgadiss y Geno empiezan a sangrar por la nariz casi a la vez mientras piensan las guarradas que han podido ocurrir en la habitación entre sus dos ichibanes. Al menos a Geno se le han pasado las ganas de seguir llorando.

-Geno: No pasa nada… despedíos todo lo que queráis.
-Zelgadiss: Eso, que la “amistad” entre los chicos es una cosa muy bonita.
-Claire (tose exageradamente): Ejem, ejem… no quiero interrumpir este momento tan precioso pero vamos a lo que vamos. Si necesitas asesoramiento en ropa necesitas de un experto. Y ese es “MI EXPERTO”.
-Elphaba: Lo que sea con tal de no ver a Zelgadiss con ropa de estampados imposibles y animal print como si fuera un mercadillo ambulante de telas en Osaka.
-Claire: ¡¡¡¡JUN, VEN AHORA MISMO!!!!

Jun sale de su habitación y se acerca a Claire caminando con paso de modelo de pasarela. Se oye un suspiro enorme que viene de las 4 chicas y Ohno (Sí, a Ohno también le mola Matsujun, eso ni se duda. XDDDD)

-Jun: ¿Quién requiere los servicios del catedrático? -Se pone la mano en la cadera y compone una postura en contraposto que ni una escultura griega.
-Claire: Jun por favor, compórtate, que ya estoy de gemelos y en mi útero ya no hay sitio para más embarazos ni más chorradas.
-Jun: Perdona… -Se pone en postura normal.
-Claire: Quiero que vayas con Zel a la peluquería y luego de compras. Tienes que ayudarla a ser un Johnny’s con muchísimo estilo al vestir. ¿Vale?
-Jun: Eso es fácil, nadie sabe más que YO a la hora de combinar trapitos.
-Zelgadiss: ¿Me puedo teñir de rubio pollo y hacerme la permanente como Yasu?
-Jun: ¡NO!
-Zelgadiss: ¿Puedo llevar el pelo de dos colores como Massu en el PV de Tanabata Matsuri?
-Jun: ¡NO!
-Zelgadiss: ¿Me puedo rapar por los lados como Chuyoshi?
-Jun: ¡ROTUNDAMENTE NO!
-Elphaba: Definitivamente Jun es la persona perfecta para acompañar a Zel, no dejará que cometa ninguna atrocidad contra su imagen personal.
-Zelgadiss: ¿Me puedo hacer una cresta como Ucchie?
-Geno, Elphaba y Claire (gritando como locas): ¡¡¡Ucchie!!!
-Jun: ¡NI EN BROMAS!
-Geno, Elphaba y Claire (indignadas): ¡Ohhhhh!
-Zelgadiss: Que conste que lo he intentado, en fin, vámonos Jun.
-Claire: Y nada de intentar meter mano al catedrático, Zel. ¡¡QUE ES MÍO!!
-Ohno: Qué poco la conoces, Jun es demasiado atractivo para que Zel se sienta atraída por él.
-Zelgadiss: ¡Exacto!
-Jun (con cara de póker): Me siento halagado y ofendido a partes iguales.
-Zelgadiss (se acerca a Ohno para despedirse): Hasta luego hamstercito, pórtate bien mientras yo no estoy para vigilarte obsesivamente. Huy… ¿y este chupetón que tienes en el cuello? ¡¡Con quién me estás engañando!! ¡¡¡La mataré sea quien sea, y después acabaré con todas las mujeres del planeta!!! ¡¡¡Extinguiré la raza si hace falta!!!-Grita totalmente fuera de sí.
-Ohno (intentando calmarla): ¡¡No te engaño con nadie Truchita, ha sido Nino!!
-Zelgadiss: ¿Nino? -Se calma al instante y le empieza a sangrar de nuevo la nariz, se queda como extasiada mirando al infinito. Jun aprovecha para agarrarla por el brazo y la saca de la casa.

Cinco horas más tarde y un par de botes de nata montada después, Sho sale de la habitación seguido de Elphaba que trae una cara de satisfacción inmensa. Van a la cocina, dentro está Claire removiendo una taza de té con cara de aburrimiento, Amiga en la sombra está haciéndole compañía mientras lee revistas de cotilleos asiáticas, bueno, vale, en realidad sólo mira las fotos, no se está enterando realmente de quién se ha enrollado con quién ni nada.

-Sho: Voy a beber un vaso de agua, como que me ha entrado sed... ¿Quieres tú uno, Elphie chan?
-Elphaba: Sí, sí, dame agua. Habrá sido de tanto ejercicio físico… -contesta con expresión pícara.
-Claire (mirando a Sho): Sho kun… tienes nata montada en las orejas.
-Sho: Me pregunto cómo habrá llegado eso ahí…-se pone rojo

Elphaba escupe el agua que estaba bebiendo y le da un ataque de risa.

-Claire (mirando intermitentemente a los dos): Es que no voy ni a preguntaros…
-Amiga en la sombra: A mí se me ocurre alguna posibilidad.

Se oye la puerta de la casa, Jun entra con aire triunfal y llamando al resto a voces para que se reúnan en el salón.

-Claire (se echa en sus brazos): ¡Jun chan, te he echado tanto de menos!

Nino sale de su habitación, refunfuñando y seguido de Geno, que parece muy sonriente y feliz.

-Nino: Más te vale que sea importante, iba ganando a Geno chan por primera vez en mucho tiempo en el juego de Pokemon, me has hecho parar la partida.
-Geno: No te preocupes, te puedo dejar ganar en otro momento.
-Nino (aún más cabreado): ¿Qué me estabas dejando ganar? ¡¡Pero serás…!!

Geno se parte de risa, por lo visto ha descubierto que le encanta hacer rabiar a Nino. Poco a poco todos se reúnen en el salón.

-Elphaba (perdiendo la paciencia): Pero bueno Jun, ¿Dónde está Zelgadiss? Tanto rollo para nada ¿o qué?
-Jun: Vale, vale… Zelgadiss, ya puedes entrar.

Zelgadiss entra en el salón con el pelo corto y revuelto, un chándal cutre, guantes de lana sin dedos y una chaqueta roja con capucha.

-Todos: ¿Ehhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh?!!!!!
-Claire: A mí me suena de algo ese look, pero no sé de qué, tal vez de un dorama, pero como he visto millones se me mezclan todos y no me aclaro.
-Elphaba: ¡Ay madre, jamás lo creería posible!
-Geno: ¿Pero qué pasa? No me entero de nada.
-Elphaba: ¿No os dais cuenta? ¡¡¡Lleva un cosplay de Oguri Shun en “Binbo Danshi”!!!

-Todos (gritando muchísimo): ¿Ehhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh?!!!!
-Amiga en la sombra: Pero, pero… ¿no se suponía que no te gustaba Oguri? ¡Explícate!
-Zelgadiss: Y no me gusta Oguri, pero es que ese personaje me mola.
-Jun: Bueno, ese personaje y otros… las otras opciones que me has dado eran comprarte un traje blanco como el suyo en Hana Yori dango o cortarte el pelo como lo llevaba en “Crows Zero”…
-Claire: ¡Ajá, qué pillada!
-Elphaba: ¿Crows Zero? Joder Zel, qué manía te ha dado con raparte la cabeza por los lados.
-Zelgadiss (poniéndose roja): Bueno, bueno… no saquemos conclusiones precipitadas.
-Amiga en la sombra: Pues tú dirás que quiere que pensemos si nos apareces disfrazada de Oguri después de decir durante tanto tiempo que no te gustaba y que te daba horror.
-Elphaba: ¡¡Nos debes una cena a Geno y a mí!!
-Zelgadiss: Oye, que lo de la apuesta de la cena era con otro Idol, no tengas morro.
-Elphaba: Es verdad… y tienes suerte, porque si me tuvieras que pagar una cena cada vez que te ha acabado gustando alguien a quien al principio odiabas, creo que yo iba a estar comiendo gratis de aquí a las Navidades.
-Geno: Lo que me recuerda que nos tienes que pagar un par de “rondas de patatas” -se parte de risa.
-Zelgadiss: No mezclemos a Tsuyoshi en esto… En fin, entonces os gusta mi estilo ¿o no?
-Elphaba: Yo daré mi opinión cuando admitas que eres una fan encubierta de Oguri Shun.
-Zelgadiss: ¡¡Y dale, que no me gusta!! ¡¡A que me voy!! -Se larga del salón muy cabreada.
-Ohno: A mí me ha confesado que cuando Oguri lleva gafas, sí le interesa.
-Elphaba: ¿Y a mí esas cosas por qué no me las cuenta? Y yo que pensaba que teníamos confianza… - dice indignada.
-Ohno: Hombre, es que esas cosas sólo me las dice cuando estamos en plan “confesiones íntimas” a las tantas de la noche.
-Geno: ¿Y no te pones celoso de que te cuente algo como eso?
-Ohno: ¡¡Que vá!! Si yo soy muy despreocupado para esas cosas, no soy nada celoso, pero… como Subaru se vuelva a acercar a menos de 5 metros de ella cuando lleguemos a Tokio, agarro a ese kinki de mierda, lo mato, lo descuartizo y lo tiro por la borda del barco como si fuera Dexter Morgan.
-Nino: ¡¡Ese es mi riida!!
-Sho: Joder, que miedo… No conocía esa faceta psicópata tuya, Satoshi kun, no me asustaba tanto desde que vi las caras de sádico que ponías en Maou.
-Aiba: ¡¡Yupi!! ¿Puedo ir contigo en el barco? Suena divertido. Riida ¿Quién es ese Dexter, un pescador amigo tuyo?


INTERIOR/DÍA/AEROPUERTO

Las chicas del Equipo Aiba se despiden de Zelgadiss, a unos metros de allí los Arashi hacen lo propio con su líder.

-Elphaba: Esfuérzate todo lo que puedas cuando empieces a trabajar en la Johnny’s. Cuídate, y cuida muchísimo del Riida, que ya sabes que le aprecio un montón. No la cagues con él, y por todos los Kamisamas… ¡NO TE VUELVAS A TIRAR A SUBARU!
-Zelgadiss: Y dale otra vez con lo mismo, ya te he dicho que estoy enfadada con él, eso no va a volver a ocurrir.
-Elphaba: Ya, me dices eso ahora, pero luego te lo encuentras allí en un pasillo y te va a faltar tiempo para meterle en otro armario y hacerle de todo...
-Zelgadiss: Tú te crees que me conoces demasiado, pero… ¡te equivocas!
-Elphaba: De cualquier modo, toma, he mangado unos preservativos en el hospital, también te he comprado unas esposas, una mordaza y un látigo -le da una bolsa- Si te lo tiras al menos que sea de forma segura… y toma esto también -le da una cajita- Dentro hay varias pruebas de embarazo, por si acaso, no seas que encima la cosa acabe en susto…
-Zelgadiss (muy indignada): ¡Joder, que te he dicho que no me quiero tirar a Subaru, no seas pesada! -le devuelve todo de malas maneras, medio tirándoselo.- Si me das todo esto y me dices que NO me lo tiré, no sé como tomármelo, veo que no confías una mierda en mi palabra…
-Elphaba: Bueno, tú sabrás lo que haces, pero sobretodo que no se entere el Riida, que se iba a poner muy triste y eso no puedo permitirlo.
-Claire: Yo también había pensado lo mismo, te había traído por si ves a Koyama y no puedes contenerte, que ya sabemos que te gusta mucho y claro… -le acerca un paquete pero Zel no lo coge.
-Zelgadiss (se lleva la mano a la frente): Ay… has dicho su nombre y me ha dado como un mareo muy raro. -Se recupera un poco.- Tranquila, soy consciente de que Kei chan es mi número 2, pero voy a ser súper fiel al Riida, en estos momentos no tengo dudas con ningún otro Idol.
-Amiga en la sombra: ¿No tienes dudas con ninguno? Yo que te había traído preservativos por si te cruzabas en alguna fiesta de famosos con Oguri Shun…

El resto del equipo Aiba se descojonan de risa mientras Zelgadiss se cabrea más y más por momentos.

-Zelgadiss (altivamente): Gracias, pero no quiero nada con Oguri… -se coloca bien la chaqueta del chándal todo lo dignamente que puede.
-Claire: Hazte muy amiga de los Tegomassu, que cuando vaya yo de vacaciones a Tokio quiero que me presentes a Tegoshi… Si eso quedamos los 4 y nos vamos de fiesta con ellos, a Jun mejor no le llevo, que se pone muy coñazo y no me deja hacer nada.
-Elphaba: Mujer, sólo se preocupa por ti, y por tu embarazo.
-Claire: Yo estoy perfectamente, además quiero enrollarme con Tegoshi, ¡hombre ya!
-Elphaba: Pero ¿qué dices? ¡Contrólate!
-Amiga en la sombra: Déjala, el embarazo nos revoluciona las hormonas… Comprendo a Claire en estos momentos.
-Geno (un poco avergonzada): Esto… Riida…
-Zelgadiss: Dime, Genomiya, compañera de fatigas, y mitad de “las ohmiya del norte”.
-Geno: Voy a echar de menos tus chorradas…
-Zelgadiss (emocionada): Ohhh… qué bonito.
-Geno: Te he traído una cosa… Toma, es por si ves a Tsuyoshi y…bueno… -le da otro paquete de condones.
-Zelgadiss (se queda con la boca abierta un rato por la impresión): Esto… Oye, Genomiya, tú no estás bien ¿eh? No se te ocurra ver ningún otro dorama de Carapatata que yo te recomiende, te está afectando mucho todo esto. ¡¡Por todos los Aibas!! ¿Cómo me voy a tirar a Tsuyoshi? Tú estás mal de la cabeza. Te debería dar una torta sólo por sugerirlo, pero no te voy a pegar porque eres la única de nosotras que se ha acostado con Aiba, y eso te da cierto caché en este grupo.
-Geno: Pero Natsuo…
-Zelgadiss: Ah bueno… pero Natsuo es otra cosa, es que es tan majo.
-Elphaba (matizando, como siempre): No es “otra cosa”. Natsuo y Tsuyoshi son la misma persona, ya estás otra vez confundiendo a los personajes con los actores, luego pasa lo que pasa...
-Geno: ¡¡Ay Natsuooo!! -Se pone a llorar otra vez, como siempre inexplicablemente.
-Zelgadiss: Joder, si lloras aquí en mitad del aeropuerto al menos que sea porque yo me voy, no por los doramas.
-Elphaba (en plan autoritario): Zel, al menos coge la caja de Geno, que no me fio yo de ti como te encuentres algún día con los Kinki Kids, tanto fanatismo como tienes por ellos puede ser muy peligroso -el resto del equipo Aiba asienten con la cabeza.
-Zel: Pero Bueno, ¿qué clase de guarra os pensáis que soy?
-Claire: No sé, ¿una guarra japonófila?
-Zelgadiss: Pero que sea japonófila no significa que me quiera acostar con todos los Johnny’s que se me vayan a poner delante.
-Elphaba: Tiene razón, con todos no, sólo con los que hablen en kansai ben. ^_^
-Zelgadiss (a regañadientes coge la caja y se la guarda en el bolsillo del chándal): Pero que coste que sólo me los quedo por si el Riida se me pone ahora “tonto” en el avión y nos hacen falta, que es un viaje muy largo…-se lo piensa un momento. -Bueno, ya que estás dame alguna prueba de embarazo también por si acaso.

Cerca de allí…

-Nino: Riida… yo…esto… Te quería decir una cosa, pero no sé cómo decírtelo.
-Ohno: No hace falta que me digas nada, Nino, me imagino todo lo que quieres decirme –le contesta conmovido.
-Nino: Pero de todos modos quiero decírtelo… Riida, tú y yo hemos sido los mejores amigos durante muchos años, y he compartido contigo bastantes cosas, así que yo te quería decir que…
-Ohno (a punto de llorar): Sí, Nino…
-Nino: Que si me prestas medio millón de yenes.
-Ohno: ¿Ehhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh?
-Sho: Que manera de romper la magia del momento.
-Jun: ¿Para qué quieres tú ese dinero?
-Nino: Pues para mis cosas… -contesta poniendo cara de perrito kawaii.
-Ohno: Ahora mismo no llevo nada encima, por no llevar creo que no llevo ni calzoncillos, porque antes de salir de casa, Zel…
-Sho (interrumpiendo): Bueno, no entremos en detalles.
-Aiba: Qué pena, ahora que se ponía interesante.
-Ohno: Pues nada, mejor no lo cuento… Venga Nino, adiós -le abraza.
-Aiba: Riida, riida, si me aburro en España iré a hacerte una visita.
-Ohno: Por supuesto, será divertido -le abraza.
-Aiba: Además echo mucho de menos al chimpancé de mi programa con Shimura Ken, es mi mejor amigo.
-Nino: ¿El mono ese es tu amigo? Y de que habláis, él parece mucho más inteligente que tú…
-Sho: Te voy a echar de menos, Satoshi kun, ya no voy a tener a nadie con quien tener nuestras “largas conversaciones de adultos”.

-Jun: Vosotros dos os tiráis mucho el rollo con eso de que “sois los mayores del grupo”, si seguro que habláis de chorradas, como el resto de nosotros.
-Sho: Que va, nosotros dos tenemos conversaciones profundísimas que el resto de Arashi no llegaríais ni a comprender mínimamente. Cosas como a dónde vamos, de dónde venimos, el sentido de la vida en general, el origen del Universo, lo raras que son las mujeres, la teoría de cuerdas, el funcionamiento de los agujeros negros…
-Ohno: O en un torneo de lucha entre Godzilla, Goku, Zatoichi y Kaibutsu kun quién sería el vencedor, nos llevó 2 días determinar que ganaría Kaibutsu kun, porque él puede usar magia-chorra muy poderosa.
-Sho: Bueno, yo todavía tengo mis dudas, creo que Goku tendría muchas posibilidades de ganarlo…
-Jun: Sí, ya veo, que son unas conversaciones muy profundas…

Sho y Ohno se abrazan amistosamente pasando del comentario de Jun.

-Ohno: Bueno, Jun chan… Esto es una despedida.

Jun que estaba de lo más tranquilo, como si la cosa no fuera con él, de pronto se pone a llorar desconsoladamente.

-Jun: ¡¡Riida… no quiero que te vayas!! -Grita desesperado, y acto seguido le abraza sin intención de soltarle. De hecho sigue agarrado a él cuando las chicas se acercan a ellos.
-Zelgadiss: Bueno, que me tengo que despedir de vosotros, pero sin mariconadas ¿eh? Que ahora soy “un chico” y tengo que comportarme como tal -mira a Jun con cara de desdén, éste sigue llorando a lágrima viva y abrazando a Ohno, que ya tiene expresión de sentirse bastante incomodo con la muestra de cariño desmedido del “Catedrático”.
-Aiba: Adiós Zelgadiss, espero que tengas mucho éxito en la Johnny’s, seguro que te lo vas a pasar muy bien trabajando una media de 16 horas al día.
-Zelgadiss: ¿Cuántas horas has dicho? -pregunta muy asustada.
-Sho: Por no hablar del miserable sueldo que se cobra cuando eres junior…
-Zelgadiss: ¿Ehhh? Que encima voy a cobrar poco y en régimen de semi-exclavitud. ¿Dónde coño me he metido? ¿Por qué nadie me avisó?
-Aiba: Y ten cuidado de no golpearte la cabeza antes de debutar, a mi me pasó y ya sabéis el resto.
-Nino: Pero ahora que eres tonto haces más risa que antes.
-Aiba: ¡Oh, gracias!
-Nino: En realidad no era un cumplido.
-Jun (llorando todavía): Odio las despedidas ¡¡Un abrazo Zelgadiss!! -Se acerca a ella con los brazos abiertos pero Zelgadiss se echa a un lado con cara de horror.
-Zelgadiss: Pero bueno, ¿tú estás loco? ¿Abrazarme sin protección alguna? ¡¡A ver si me vas a preñar, catedrático, que nos conocemos!!
-Claire (indignana): Es verdad Jun, ¿en qué estabas pensando, hombre? Con todo lo peligroso que eres.
-Jun: Ahora que lo mencionas… y cómo vas a estar trabajando en la Johnny’s tenemos que avisarte de algo. No soy el único que tiene estas “capacidades embarazadoras” en la compañía, de hecho hay otros, no muchos pero… podría ser peligroso que te acercaras a ellos o les miraras demasiado, sobre todo a los ojos.
-Sho: Cierto, tenemos que revelarte el secreto, casi se nos olvida.
-Nino: Apunta: Nishikido Ryo, Yamapi, Kimura Takuya y Nagase Tomoya pueden embarazarte sin tocarte siquiera.
-Jun: Y las últimas noticias que me llegaron fueron que Kamenashi estaba dando clases particulares para poder hacerlo también.
-Zelgadiss: ¿Y Junichi no? -pregunta un poco decepcionada.
-Sho: Junichi es un buen chico, podría hacerlo si quisiera, pero se contiene.
-Elphaba: ¡¿Y Pornojin Akanishi, no puede?! -Pregunta sorprendida.
-Jun: Él cree que sí, pero se engaña a si mismo -se mira las uñas con gesto chulesco. -Le falta tanto por aprender...
-Ohno: En fin, que en cuestiones de estadística estar con los NEWS es peligrosísimo, tienen 2 bombas sexuales en potencia.
-Zelgadiss (con cara de fastidio): Perfecto porque se supone que voy a trabajar con los Tegomassu, así que seguro que voy a tener al resto de NEWS cerca bastantes veces, ya verás como al final la liamos parda…
-Geno: Qué envidia, estar cerca de Yamapi…
-Elphaba: Y de Ryo…
-Claire: Y de Tegoshi…
-Amiga en la sombra: Y de… ¿cómo se llama el amigo de Koyama?

Todos se encogen de hombros sin poder recordarlo.

-Ohno: Shige, se llama Shige, que viene mucho a pescar conmigo.
-Todos: ¡Ahhh!
-Nino: Zelgadiss, un último consejo -se acerca a ella y le posa la mano en el hombro -ahora que vas a ser un Idol verás que muchas cosas van a cambiar, ya no vas a ser una persona anónima nunca más. Es por eso que aparte de que la gente te acose y te dé el coñazo por la calle, muchas personas intentarán ser agradables contigo, caerte bien y sobretodo darte regalos y ofrecerte cosas gratis en los sitios a los que vayas.
-Zelgadiss: Ya veo -dice muy interesada, sin apartar la vista de Nino.
-Nino: Cuando eso ocurra, y alguien te ofrezca algo gratis SÓLO hay una respuesta posible: ¡SÍ, DEME, DEME!
-Sho: Querrás decir: “Sí, por favor me encantaría”, y “muchas gracias por todo, es usted muy amable” ¿no?
-Nino: No, con el “Sí” es más que suficiente -contesta con todo el morro. -Y si luego puedes añadir un: “¿sólo me da esto? ¡Qué poco!” mucho mejor, a ver si te dan más cosas.
-Zelgadiss: Nino, eres lo más, ahora sé porque me gustabas tanto -dice totalmente admirada por el cabronismo de Ninomiya.
-Geno: Tú lo has dicho “te gustaba”, en pasado -agarra a Nino del brazo posesivamente.
-Zelgadiss (menea la cabeza como si despertara de un sueño): Perdón, creo que he tenido una regresión a mi etapa “Ninomizada”.
-Sho: Por tu bien espero que no sigas los consejos de este aprovechado -señala a Nino con un gesto de desaprobación- En fin cuñada, pórtate bien y aprende mucho en la Johnny’s, hay senpais muy interesantes que pueden enseñarte muchas cosas.
-Zelgadiss (alzando una ceja): Sí, eso es lo que yo quiero, que los “senpais interesantes” me lo enseñen todo…
-Elphaba: Zelgadiss…
-Zelgadiss (tose exageradamente): Cuñado, toma mi cartera de ministra de cultura, que ya no puedo ejercer el cargo desde la distancia.
-Sho: Gracias, buscaremos alguien que pueda sustituirte –se dan la mano.
-Ohno: Y la mía de ministro de agricultura y pesca, al final ni me llevaron en barco ni me dieron de comer en ninguna parte, no sé qué he hecho mal… -dice muy confundido.
-Elphaba: Riida dame un abrazo, que te voy a echar mucho de menos, ¡coño! -Se echa en los brazos de Ohno, después le planta dos besos y el Riida se pone colorado. -Vigila a esta loca que tienes por novia, que no se desmadre mucho en la compañía…
-Zelgadiss: Pero no le digas eso encima -dice avergonzada.
-Ohno: Tranquila, intentaré que no se acerque a Subaru ni a ningún Johnny’s con acento del Kansai como habíamos hablado.
-Zelgadiss: ¿Ehhh? Pero ¿qué líos os traéis vosotros dos a mis espaldas?
-Ohno: Es por tu bien, truchita.
-Claire: Ohno, cuídate -le abraza también.
-Ohno: Espero conocer pronto a ese par de bebés catedráticos.
-Claire: Eso está hecho.
-Geno: Te echaré de menos Riida, y Nino también, aunque no te lo diga.
-Nino (se cruza de brazos con expresión altiva): Que voy a echar yo de menos a este tío… me da igual que se vaya, que haga lo que quiera.
-Geno: Que sí Nino, lo que tú digas…-le contesta con condescendencia.
-Nino (más cabreado): A mí no me des la razón como a los tontos, ¡si te digo que no le echo de menos es que no!
-Amiga en la sombra: Adiós Ohno, me ha encantado conocerte, de verdad, espero que si algún día voy a Japón volvamos a vernos.
-Ohno (sonriendo): Por supuesto que sí, pero déjame darte un consejo como amigo antes de irme. Mira, no te he dicho nada porque oye… cada uno que haga lo que quiera con su vida y con su cuerpo, pero… deberías hacer un poco de ejercicio, me he estado fijando estos últimos meses y has estado engordando un poco.
- Amiga en la sombra: ¿Ehhhhh?
-Sho: Joder Ohno, como no va a “engordar” si está embarazada de 8 meses y pico…
-Zelgadiss: Hamstercito, ¿no te enteras de nada? Si nos lo dijo el otro día.
-Ohno: No debí de pillar bien de la movida, estaría pensando en mis cosas.
-Elphaba: Pero si nos enseñó una ecografía y todo y tú la estuviste mirando y decías que era muy bonita.
-Ohno: Coño, ¿aquello era una ecografía? Si yo pensaba que era un cuadro abstracto.
-Zelgadiss: ¡Qué grande eres, Riida, y que empanada llevas! -le da un beso en la frente.
-Ohno: Perdona, Amiga en la sombra… No he dicho nada. -hace varias reverencias muy avergonzado.
-Amiga en la sombra: No pasa nada, tranquilo. Si de ti ya me espero lo que sea…

Zelgadiss y Ohno cogen sus respectivos equipajes y se dirigen hacia la puerta de embarque, se despiden del resto agitando sus manos y también haciendo reverencias, luego entran.

-Elphaba (mirando a las chicas del equipo Aiba): Yo digo que rompen en menos de un mes, ¿qué apostáis vosotras?
-Claire: Yo apuesto a que se tira a Subaru en su primera semana como Junior de la compañía.
-Amiga en la sombra: Veo tu Subaru y subo un Koyama, y sí, será en su primera semana trabajando en la Johnny’s, eso seguro.
-Geno: ¡¡Eh, eh, eh!! Creo que os estáis pasando un tamago con la Riida. Como parte del Ohmiya que soy, voy a darle un voto de confianza.
-Elphaba: ¿En serio crees que le será fiel a Ohno?
-Geno: Puffffff. ¡Ni de coña! Pero al menos creo que tardará dos meses en ponerle los cuernos de nuevo.

Justo al lado...

-Sho (mirando a los otros 3 miembros de Arashi): Ahora que Ohno no está, presento mi candidatura como nuevo Riida del grupo ¿Quién vota por mí?
-Aiba: ¡¡Yo te voto, yo te voto Sho chan!!
-Nino: Anda que te ha faltado tiempo…
-Jun: De eso nada, entonces yo también quiero presentarme a las elecciones ¿Me votas, Nino?
-Nino: ¿Qué me das a cambio?
-Jun: No sé… ¿qué quieres?
-Nino: La pregunta sobra, Jun. Quiero dinero, por la suficiente suma de yenes sería capaz de votar incluso a Aiba.
-Aiba: ¡Gracias!
-Nino: Tampoco esto era un cumplido, Masaki… ^^
-Aiba: Oh…


Dentro del avión Ohno y Zelgadiss caminan por el pasillo intentando encontrar sus asientos, de pronto una chica morena de pelo largo les hace gestos un poco más al fondo.

-Chica: ¡¡Ohno san!! ¡¡Ohno san!! ¡¡Aquí!!
-Zelgadiss (celosa perdida): Como sea una de tus ex novias la mato y me importa una mierda las docenas de testigos que haya delante.
-Ohno: Tampoco tengo tantas ex novias ¿eh? Qué más quisiera…
-Zelgadiss (se saca un papel del bolsillo en el que tiene apuntadas a todas las chicas que han sido relacionadas con Ohno): A ver que lo mire…

Se acercan a ella.

-Ohno: ¡¡Ohhhh, Kuroki Meisa!! ¿Qué haces aquí?
-Meisa: Hola Ohno san, he venido a Sevilla a dar clases de baile un par de semanas, pero ya me tengo que volver a Japón.

-Ohno: ¡Ah, que guay! Espera que te presento, este es Zelgadiss, mi…amigo. Va a ser un Johnny’s, ¿sabes?
-Meisa: Oh, que chico tan Kawaii, me recuerda a Oguri Shun, pero en bastante más bajito –Zelgadiss se pone colorada.
-Ohno: Zel kun, esta es Kuroki Meisa, los Arashi hicimos el dorama especial del secuestro con ella.

Zelgadiss asiente con la cabeza sin decir nada y sin dejar de mirar fijamente a la chica.

-Meisa: Que callado y tímido es, ¿no?
-Ohno: Huy, qué raro, no sé lo que le pasa, normalmente habla mucho más…
-Meisa: Pero es muy mono, seguro que gusta mucho en la compañía -le pellizca la mejilla.
-Ohno: Eso espero… Bueno, adiós, tenemos que encontrar nuestros asientos.
-Meisa: Adiós Ohno san, ya nos veremos en el aeropuerto cuando aterricemos.

Ohno sigue caminando por el pasillo, Zelgadiss le sigue como si fuera un zombi. Por fin encuentran sus asientos, dejan sus equipajes en el sitio correspondiente y se sientan. Zelgadiss tiene la mano en la mejilla donde le pellizcó Kuroki Meisa y mira al vacío con expresión estúpidamente feliz.

-Ohno: ¿Se puede saber qué leches te pasa ahora? Estás muy rara. No sé qué me preocupa más, que no hayas intentado matar a Kuroki san por hablar conmigo, o que estés tan callada.
-Zelgadiss (volviendo a la realidad): Ahora sé por qué Kamenashi se enamoró de ella en “One pound góspel” ¡Esa chica es un ángel!
-Ohno: Creo que vestirte de chico te está afectando a la cabeza.
-Zelgadiss: Huy, perdón, es que me ha llamado “kawaii”, y ella es tan guapa que… me he metido demasiado en mi papel de “hombre”.
-Ohno: No sé por qué me da que igual todo esto no va a ser una buena idea, después de todo…
-Zelgadiss: Que no Riida, que yo tengo que ser un Idol, es mi sueño de toda la vida… bueno, de toda la vida no, desde que sé que existen los Idols, unos 3 años y pico.
-Ohno: Pues pórtate bien, no hagas que me arrepienta.
-Zelgadiss: Sí, me voy a portar muy bien, y te vas a sentir muy orgulloso de mí como Junior de la Johnny’s.
-Ohno: Así me gusta -dice conforme y luego se abrazan.


Muchas horas después el avión aterriza en Narita. Ohno y Zelgadiss se dirigen hacia la oficina de la Johnny’s sin perder tiempo. El presidente les está esperando en su despacho y si hay una cosa clara en la compañía es que se hace lo que diga el señor Kitagawa, y en este caso toca firmar el contrato.

Entran en la oficina de la compañía cargando sus maletas y suben en el ascensor hasta la última planta. Les abre la puerta Zeako, la “secretaria travesti” del señor Kitagawa.

-Zeako: ¡Zelgadiss! ¡Ohno! ¿Qué tal todo?
-Ohno (mirándola con recelo): ¿De verdad que eres un chico?
-Zeako (con descaro): Si no te lo crees te puedo enseñar lo que tengo debajo de la falda.
-Ohno (muy azorado): Deja, deja, que me lo creo.
-Zeako: Bueno Zel, ¿estás “preparado” para tu nueva aventura como artista?
-Zelgadiss: Esto… creo que sí, bueno, no sé. ¿Tú crees que puedo hacerlo bien?
-Zeako (posándole la mano en el hombro): Mira Zel, llevo currando aquí 2 meses y puedo asegurarte que hay gente que canta bastante mal, tú estás a la altura como para no dar vergüenza ajena. Y aunque te parezca increíble también hay gente que actúa peor que tú, te lo digo con conocimiento de causa, he rodado muchos cortos contigo y sé lo malísima que eres, pero no te acercas ni por asomo a lo malos que son Massu o tu querido Nakamaru en los doramas.
-Zelgadiss: Gracias por tu apoyo, Zeako. Pero no digas lo de Nakamaru delante del Riida -dice avergonzada.
-Ohno: No, si ya nada me sorprende, truchita.
-Zelgadiss: Además que Nakamaru tampoco es tan malo actuando.
-Zeako: ¿Qué no? ¡He visto marionetas de barrio sésamo más expresivas!
-Zelgadiss: Por cierto, ¿Tú que tal estás aquí?
-Zeako: ¿Yo? ¡De puta madre! Ya sabes que hubiera aceptado cualquier trabajo por quedarme en Japón, pero esto es mucho mejor que mi primera idea de “hacer la calle” como Hosto.
-Ohno: Hombre, aquí al menos si llueve no te mojas, ni te tienes que emborrachar todo el rato en un club…
-Zeako: Sí, además que aunque yo soy muy fan de las señoras japonesas, prefiero estar aquí “rodeada” de Idols buenorros, ¡dónde va a parar! ¡No hay comparación!
-Zelgadiss: Y qué… ¿has ligado ya? Te habrá faltado tiempo para echarle el ojo a algún Johnny ¿Eh?
-Zeako: Pues la verdad es que le he echado el ojo a más de uno. Para qué nos vamos a engañar, pero el que me interesa más en estos momentos es un Kanjani8.
-Zelgadiss: Hum… veo que a ti también te mola el rollo del Kansai -dice pícaramente.
-Ohno: Zel kun, deja de pensar en Subaru, kudasai.
-Zelgadiss: Gomen… Pero dime Zeako, ¿quién es el afortunado?
-Zeako: Estoy intentando ligarme a Murakami, pero por más que me insinúo cuando viene por la oficina, parece que el tío no se da por aludido, yo no sé si es muy tímido, o un poco cortito.
-Ohno: ¿Tímido ese?
-Zelgadiss: ¿Murakamiiiiiiiiiiiiiiiiii? ¿Pero como te puede gustar ese pedazo de garrulo?
-Zeako: Pero ¿tú le has visto sin camiseta? Qué cuerpazo. Si yo no le quiero para hablar precisamente, ¡me da igual lo garrulo que sea! -Hace gestos sobreactuados con los brazos.
-Zelgadiss: Ya veo que no eres nada superficial…-suelta irónicamente.
-Zeako: También he intentado ligarme a Koki, pero creo que ahora está cogido.
-Zelgadiss: ¿Koki? Por Kamisama bendito, que miedo me estás dando.
-Ohno: Huy, pues con Koki sigue intentándolo, que a ese le va el rollo travesti, seguro que triunfas.
-Zelgadiss (mirando a Ohno muy asombrada): Pero bueno, ¿y tú que sabes de esos temas?
-Ohno: ¿Yo? Nada, nada…

Zelgadiss le mira sospechosamente, sin decir nada.

-Zelgadiss: ¿Hay algo que no me hayas contado, Hamstercito?
-Ohno: No… que va… Será mejor que entremos, el presidente te tiene que estar esperando. ¿No crees? -Sugiere cambiando de tema.
-Zeako: Dejad las maletas aquí, que voy a avisar a Kitagawa y decirle que ya habéis llegado.

Zeako entra en el despacho rápidamente, al poco sale y se encuentra a Zel morreándose con Ohno en una esquina de la habitación.

-Zeako: Cof, cof –tose intencionadamente.- Esto… siento interrumpir, pero dice Kitagawa que ya podéis entrar.
-Zelgadiss: Huy… es que como tardabas.
-Ohno (mirándose el pantalón): ¿Zel kun, cuando me has abierto la bragueta? Si no me he enterado.
-Zelgadiss: Yo no he sido, la tenías tú abierta ya, si es que has nacido para provocarme.
-Zeako: Anda que ya os vale a vosotros… Venga para adentro.

Zelgadiss y Ohno entran en el despacho escoltados por Zeako.

-Zeako: Señor presidente, aquí están.
-Señor Johnny (removiendo unos papeles en su mesa): ¿Eh? ¿Quiénes?
-Zeako: Pues quiénes van a ser, Ohno y Zelgadiss. ¡Si se lo acabo de decir hace 2 minutos!
-Señor Johnny: Ah sí, es verdad, se me había olvidado.
-Zelgadiss (susurrándole a Ohno): Este hombre está fatal de lo suyo.
-Ohno: Y lo que te queda por ver…
-Señor Johnny: A ver, lo del nuevo Junior, ¿no?
-Zelgadiss: Exacto, ¿Cuándo dice que me va a pagar mi primer sueldo?
-Señor Johnny: Vaya, veo que eres de la virgen del puño cerrado, como Ninomiya…
-Zelgadiss: Lo que usted diga, pero no me cambie de tema.
-Señor Johnny: A que no te contrato.
-Zelgadiss: Ya me callo… pues nada, usted dirá.
-Señor Johnny: Sentaos, que esto va a llevar un rato. Llamaré a mi mano derecha para que traiga el contrato -Le da al botón del interfono.- Takki ven ahora mismo, que ya está aquí “el junior” -cuelga.- Y bien, ¿Qué tal el viaje?
-Ohno: No sé, me he pasado todo el rato durmiendo en el avión.
-Zelgadiss: Por desgracia…-dice con fastidio.
-Señor Johnny: Ya veo que te has cortado el pelo, Zelgadiss. Por cierto, todavía no he pensado un nombre artístico que ponerte.
-Zelgadiss: Deje, deje, que me gusta el mío.
-Señor Johnny: Pues entonces no te lo cambiamos… Por cierto, toma esto, vas a necesitarlo –le da una especie de tela rara.
-Zelgadiss: ¿Esto qué es? -pregunta extrañada.
-Señor Johnny: Pues esto es para que te vendes el pecho y no se te note por debajo de la ropa.
-Ohno: Se lo podía haber ahorrado, tampoco hay mucho que vendar…-Zelgadiss le da un capón en la cabeza.

Entra Takki con un montón de papeles en la mano seguido de Tsubasa, que en realidad no pinta nada, pero quiere ir con su compañero de grupo/novio/amigo a todas partes.

-Zelgadiss (se levanta de la silla): ¡Chubasa!
-Tsubasa: ¡Zel! -se acerca a saludarla y le da 2 besos, muy “a la española”.
-Ohno y Takki (celosos y sorprendidos): ¡¡Ehhhh!!
-Señor Johnny: Venga, menos mariconeo y vamos al business.

Zelgadiss se vuelve a sentar en la silla y se saca las gafas del bolsillo, se las pone a la vez que Takki deja sobre la mesa el montón de papeles.

-Señor Johnny: Tienes que firmar, aquí, aquí, aquí, aquí y aquí… y luego debajo de la clausula donde pone que tu imagen me pertenece, y que cederás a tu primogénito a la compañía en caso de tener hijos.
-Zelgadiss: ¿Y mi alma no se la vendo? -dice sarcásticamente.
-Takki: Tuvimos algunos problemas legales con eso y las autoridades nos hicieron quitarla del contrato standard.

Zelgadiss se queda alucinada, pero empieza a firmar sin decir nada en todas las hojas que el presidente le ha dicho.

-Señor Johnny: Ah, por cierto, a partir de ahora llevarás lentillas, ningún idol de mi compañía debería llevar gafas, que eso da aspecto como de “friki” y empollón, no es la imagen que quiero dar con mis chicos.
-Zelgadiss: Pero Jun Matsumoto a veces lleva gafas de pasta.
-Señor Johnny: ¡Eso es distinto, a él le quedan sexys!

-Zelgadiss: ¿Y cuando las lleva Ryo?
-Señor Johnny: ¡Ryo con gafas es sublime, él puede llevarlas!
-Zelgadiss: No me dirá que cuando Tsuyoshi Domoto lleva las gafotas de su abuelo en el Domoto Kyoudai es sexy, ¿verdad?

-Señor Johnny: ¡A Tsuyoshi no se le cuestiona en esta compañía!
-Takki (hablando por lo bajo): Lo cual explica que le dejen ir con esas pintas en público…
-Tsubasa: Oye, no te pases, es uno de mis mejores amigos.
-Takki: Te pones de tonto cuando alguien se mete con él, y lo merece, es un hortera -dice celoso y con gestos amanerados.
-Tsubasa: Takki, eres un superficial…
-Señor Johnny: Peleas de enamorados en mi despacho no, ¡eso a la puta calle!

Takki y Tsubasa se callan inmediatamente. De pronto alguien llama a la puerta, se abre un poco y se asoma la cabeza de Shunsuke Kazama.

-Shunsuke: Perdón, ¿molesto? Vengo a recoger la bolsa de la basura…
-Señor Johnny: Ah, el chico de la limpieza… Pasa, pasa.

Zelgadiss se levanta a toda prisa y corre a abrazarle, el pobre Shunsuke no sabe la que se le viene encima.

-Zelgadiss: ¡¡¡¡Kazama kun!!!!! ¡La leyenda de la Johnny’s! -Grita fuera de sí.
-Shunshuke: ¿Quién, yo? -Pregunta sorprendido.
-Señor Johnny: Te equivocas, Zelgadiss. Este chico limpia las oficinas, friega los suelos y recoge las papeleras, eso no tiene nada de “legendario”.
-Zelgadiss: Pero qué dice, hombre. ¡Si es súper famoso! En España todo el mundo ha visto sus doramas -dice mintiendo descaradamente (bueno, deformando la realidad a su antojo).
-Señor Johnny: ¿Ah sí? -Pregunta muy sorprendido.
-Zelgadiss: ¡Pues claro! -Contesta muy convencida.
-Señor Johnny: Me alegro de que seas tan fan, Zelgadiss. Porque vas a trabajar con él una temporada.
-Zelgadiss: ¿En serio? ¿En un dorama? ¿Cantando? ¿Versioneando a los Four Tops?
-Señor Johnny: No, barriendo y fregando.
-Zelgadiss: ¿Ehhhhhhhhhhh?
-Ohno: Ay, que se me olvidó comentarte que los Juniors se encargan de la limpieza de las oficinas, los platós de los programas y demás lugares de trabajo de la Johnny’s…
-Zelgadiss: Hombre, no hubiera estado de más comentármelo -dice con fastidio.
-Shunsuke: Me alegro de que estés en la compañía.
-Zelgadiss: ¿Sí? ¿Por qué?
-Shunsuke: Porque al novato, le toca limpiar los baños. Luego te doy la escobilla y la lejía, ya iba siendo hora que dejara de tener que hacerlo yo -recoge la bolsa de basura de la papelera y se va hacia la puerta.
-Zelgadiss: Kazama kun, ¿quieres ser mi amigo? ¿Podemos salir a beber después del trabajo?
-Shunsuke: Sí claro, pero lávate bien las manos después de desatascar el servicio de caballeros de la 6ª planta, alguien ha dejado un mondongo ahí que pa’ qué contarte…
-Señor Johnny: Bueno, uno tiene una edad, y de vez en cuando le dan apretones y no se puede aguantar… -dice poniéndose muy colorado.
-Zelgadiss: Yo esto no me lo había imaginado cuando pensaba en ser un idol, la verdad.
-Shunsuke: Bienvenido a la realidad -se larga.

El señor Kitagawa repasa el contrato por encima.

-Señor Johnny: Pues parece que ya está todo, dentro de dos días vienes a primera hora de la mañana, conocerás a Massu y Tegoshi y empezareis con los ensayos y la grabación de vuestro primer single.
-Zelgadiss: ¡A la orden!
-Señor Johnny: Bueno Satoshi, ya puedes llevar a Zelgadiss a “su nueva casa”.

Ohno y Zelgadiss salen del despacho, Zeako está sentada en su silla pintándose las uñas distraídamente.

-Zelgadiss: ¡Genial! ¿Voy a vivir en la antigua residencia de Johnny’s dónde estuvieron todos los senpais en sus años mozos? Yo vestida de chico rodeada de chavales. Voy a ser como la protagonista de Hana Kimi, Kyaaaaaaaa!!!!
-Zeako: Y como no te gusta nada ese dorama -dice mientras sigue a lo suyo.-Sobretodo la idea de compartir habitación con Oguri Shun...

-Ohno: Truchita… en realidad no vas a vivir en la residencia de los Juniors, el presidente me llamó hace tiempo para decirme que no creía que fuera una buena idea para una "chica travestida" tener que compartir habitación con tanto no debutado, vamos, que podía ser peligroso y te podían descubrir.
-Zelgadiss: ¿Entonces…? Ah, ya sé, déjame adivinar, voy a vivir contigo en la casa que compartías con los Arashi, es eso, ¿no? Me va a encantar vivir contigo, hamstercito. Tú y yo solos, siempre juntitos ¿No te hace ilusión?
-Ohno: Esto… es una sorpresa, no adelantemos acontecimientos.
-Zelgadiss: ¿Pero entonces qué?
-Ohno: Vamos, vamos… no perdamos tiempo -tira del brazo de Zelgadiss y se la lleva.
-Zelgadiss: ¿Dónde están nuestras maletas?
-Zeako: Están en el coche de la compañía, en la puerta del edificio. Ja neeeee! -agita la mano para despedirse y de paso que se le seque el esmalte de uñas, siempre ha sido una persona muy práctica.
-Zelgadiss: Dentro de dos días vuelvo, Zeako.
-Zeako: Sí, sí, lo que tú quieras, bonita, digo… “bonito”.

El presidente sale de su despacho y se dirige a Zeako.

-Señor Johnny: Zeako, ¿tú conocías al barrendero cuando estabas en España?
-Zeako: ¿A Kazama kun? Pues claro, ¿qué friki japonófilo que se precie no ha visto "Akihabara@deep"?
-Señor Johnny: Entonces es cierto... ¡¡Maldita sea, llama a la fábrica de uchiwas, que hagan una tirada de Shunsuke ahora mismo!!


El coche por fin aparca en una barriada de la periferia de Tokio, está empezando a anochecer, Zelgadiss no ha dejado de dar la brasa durante todo el viaje sobre lo maravilloso que sería vivir con el Riida, hacerle la comida y ser una “abnegada esposa” para él. Por su parte el Riida no dejaba de pensar en otra cosa que no fuera irse de pesca con Shige.

Zelgadiss sale del coche a toda velocidad, increpa al conductor para que le abra el maletero para poder coger su equipaje y entrar en la casa. El edificio a simple vista no parece muy maravilloso, de hecho es una cutrada, pero a Zelgadiss le da igual todo, construiría su “nidito de amor” con el Riida incluso debajo de un puente.

-Zelgadiss: Riida, ¿no coges tus maletas?
-Ohno: No, no… luego ya si eso…

Suben las escaleras hasta la segunda planta, Ohno llama a la puerta.

-Zelgadiss: Ohno, ¿para qué llamas? ¿No tienes llaves de tu propia casa? Ah, ya sé, esperas a que nos abra el mayordomo, ¿verdad?

Apenas ha acabado de pronunciar esas palabras cuando de pronto se abre la puerta del piso y la primera visión que tienen es Murakami Shingo en calzoncillos con cara de dormido.
-Ohno: Hombre, te podías haber vestido, ¿no?
-Murakami: Y me he vestido, siempre voy desnudo por mi casa, me he puesto un calzoncillo porque sabía que hoy iba a tener “visita”.
-Zelgadiss (muy confusa): No entiendo nada, ¿esta es la casa de Murakami? ¿Por qué hemos venido?
-Ohno: Te presento a tu nuevo compañero de piso.
-Zelgadiss: ¿Cómo dices, Riida?
-Ohno: Pues que te quedas aquí… eso digo.
-Zelgadiss: Pero…Tú te quedas conmigo, ¿no?

Ohno niega con la cabeza.

-Ohno: Lo siento, fue idea del presidente.
-Zelgadiss: Y tú, ¿no le dijiste nada? ¿No quieres vivir conmigo? -Pregunta decepcionada.
-Ohno: ¡¡Echo de menos a mi mamá!! -Exclama. -Me vuelvo a casa de mis padres.

Ohno le da un beso en la mejilla a Zel y se larga a toda prisa escaleras abajo, se mete en el coche y el conductor arranca con destino Mitaka, a la casa del Riida.

-Murakami (mirando a Zel, que sigue en el rellano de la escalera): Bueno, ¿vas a entrar o qué? Que hay corriente y se me enfría el pirindolo -Se rasca el culo groseramente.

Zelgadiss rompe a llorar, se siente abandonada y muy desgraciada.

-Murakami: Amos no me joas, no seas marica, hombre. Que vivir conmigo tampoco es tan malo -Coge las maletas de Zel y las mete dentro de la casa.

Zel sigue llorando en el pasillo, sin intención de hacer otra cosa. Ni corto ni perezoso, Murakami la agarra como si fuera un saco de patatas, se la carga al hombro sin inmutarse y también la mete en la casa (qué bruto es el tío).

-Murakami: Venga chaval, que te he hecho hasta la cena, siéntate ahí en el suelo junto a la mesa.
-Zegadiss: No tengo hambre.
-Murakami: A mí nadie me rechaza un plato de curry, que me he pasado media tarde cocinando -se vuelve a rascar el culo y se va hacia la cocina. Echa arroz con curry en un plato y se lo pone a Zelgadiss en la mesa, le da una cuchara. -¡Come!

Zelgadiss aún llorando coge la cuchara y prueba un poco. Parece que le gusta y empieza a comer como si estuviera muerta de hambre, eso sí, sin dejar de llorar, con lo cual la imagen es rarísima y absurda.

-Zelgadiss: ¡UMAI! ¡¡Buaaaaa!!
-Murakami: Si ya sabía yo que te iba a gustar -le da una palmada tan fuerte en la espalda que le corta la respiración por unos segundos.

Esa noche Zelgadiss duerme en un futón en la misma habitación que Murakami (la casa es tan cutre que no hay más sitio), eso sí, abrazada a su libro de la exposición de arte de Ohno.

Cuando Murakami se despierta a la mañana siguiente, Zelgadiss no está en su futón. Hay una nota en la mesa que dice “Estoy en Takeshita dori”.

Continuará…