martes, mayo 04, 2021

32. Cambio de gobierno

(No, no es un post sobre las elecciones de Madrid ni nada, que eso es un coñazo) 

Bueno, pues feliz cumpleaños a mí misma, aprovecho para sacar este episodio, que hay mucho por escribir y ya tengo ganas de ir llevando a las chicas del Aiba Team y a los Arashi a Japón, que allí hay más oportunidades donde liarla. ^_^

-Claire: Te perdono si encuentras también “carnival night part 1” –dice, sabiendo de sobra que le pide un imposible.
-Jun: ¡Pero esa canción no existe! 
-Claire: Desde luego solo me sabes dar disgustos…
-Geno: Anda comete estas tostadas y deja al pobre chico, que le metes una caña…-le 
acerca un plato con tostadas que acababan de salir de la tostadora.


¿Los de atrás quien son? ¿antiguos politicos? :-p
Sho está muy satisfecho sentado en su despacho de presidencia, o debería decir ya casi “su ex despacho”, porque hace un rato que terminó de traspasar los poderes de presidente del gobierno a su sucesor, mediante un método… poco ortodoxo. Los líderes de los otros partidos aceptaron la propuesta de Sho porque era muy “igualitaria”, pero tal vez el país se llene de manifestaciones y quejas cuando se enteren del tema. Por el momento Sho parece tranquilo y feliz de dejar tan alto cargo. Ya va teniendo ganas de volver a ser idol, a fin de cuentas es la vida que él escogió desde muy jovencito, lo de la política… está bien como hobby y como tema para comentar en su sección de las Zero News, pero es un mundo que le pertenece más a su otousan que a él. Sakurai se levanta de su butaca tras terminar de dejar firmados varios documentos legales sobre el traspaso de la presidencia y algunos otros asuntos importantes que debe cerrar antes de abandonar el país. Se estira porque tiene los brazos un poco entumecidos de tanto escribir, claro, como en Japón no firmaba, sino que ponía su “hanko” en los documentos… Busca dentro de un aparador antiguo de madera que hay cerca de uno de los ventanales del despacho, y saca una caja de cartón que tenía allí desde hace unos días. Se pone a recoger sus cosas y meterlas dentro, como buen trabajador que abandona su puesto y hace su particular mudanza en su “ultimito día”. En uno de los cajones de su escritorio se encuentra un peluche de un perrito del Ikea que debe ser de Aiba, no entiende muy bien cómo ha llegado eso allí, la verdad, lo observa unos instantes intentando recordar de dónde ha salido, sonríe un segundo y lo echa a la caja junto al resto de sus cosas.


Claire por su parte se ha ofrecido a ir a la compra, por supuesto Jun-kun NO va a dejar que vaya sola al supermercado y se apresura a decir que la acompañará para que no cargue pesos y por si pasa algo. Claire le echa una mirada de reprobación, tampoco está tan embarazadísima como para poder cargar un par de bolsas, además el súper está muy cerca de casa (Nota de la autora: yo ya he perdido la cuenta, ¿cuántos años lleva exactamente embarazada esta mujer?). De cualquier modo acepta porque no quiere discutir más desde buena mañana. Cogen sus chaquetas y se disponen a salir, Genomiya les da una lista con lo que hace falta. Ambos se despiden de Geno, Elphie y Masaki y salen de la casa, bajan las escaleras y Jun se apresura a abrirle la puerta del portal a su señora esposa, que nada más salir se topa con un viejo conocido que está ahí esperando en la acera.  

-Claire: Pero tú… ¿qué estás haciendo aquí? –pregunta totalmente descolocada.  

El fotógrafo de la sesión de fotos del día anterior pasa de ella completamente y se acerca a Jun como si Claire no existiera y ni siquiera la hubiera escuchado hablar. Le acerca una carpeta de plástico a Matsujun que le mira con cara de asombro.

-Fotógrafo: Mira “Míster Jun”, aquí te traigo las fotos del reportaje de ayer para que me las eches un vistazo y me des tu opinión, porque estoy dudando entre varias de las que te hice de los plátanos, que es que hay dos que me parecen MUY buenas, si tú me ayudaras a decidir… -comienza con voz zalamera.
-Jun: Etto… nani? Shashin? –pregunta sin enterarse de nada.
-Claire: Hola, oye te he preguntado que haces aquí.
-Fotógrafo: ¿Pues no lo ves? Le estoy preguntando al modelo su opinión.
-Claire: Sí eso ya lo veo, lo que NO entiendo es qué haces a la salida de esta casa, ¿cómo te has enterado de dónde vive?
-Fotógrafo: Niñaaa, como se nota que no eres de Cádiz, aquí te puedes enterar de todo en menos de un día de investigación.
-Claire: flipo… Oye, que sepas que esto es acoso, ¿eh? –le contesta muy irritada. 
-Fotógrafo: Qué va a ser acoso ni mierdas, estoy trabajando, así que deja de interrumpir, que eres un poco mosca cojonera ya.
-Claire: Oye perdona, pero es que resulta que aquí, esta “mosca cojonera” es su esposa.
-Fotógrafo: ¡¿¿Eres su mujer??! Y yo pensando que eras una traductora sin más, o como mucho la manager del chiquillo.
-Claire: Sí, eso también soy, pero lo importante es lo otro.
-Fotógrafo: Huy maricón, que no sabía que estabas casado –le dice a Jun mientras le posa la mano en el hombro y le da unos toquecitos. –Pero que sepas que yo no soy celoso, ¿eh? No me importa.

Jun se aparta del tipo, le molesta mucho que la gente le toquetee, es muy maniático. Se frota el hombro de la chaqueta por si se lo ha manchado con sus manazas, es una chaqueta MUY cara.

-Claire: Pues da la casualidad de que yo sí soy celosa, así que ya te estás pirando majo.
-Fotógrafo: Bueno, pero primero que me de Míster Jun su opinión de las fotos, que las voy a llevar a la sección de marketing y publicidad del supermercado esta tarde y necesito estar seguro de que llevo las mejores tomas -comenta haciéndose el guay.
-Claire: Buf… pero que sea rapidito, porque tenemos prisa.
-Fotógrafo: Tan pronto como Míster Jun me diga.
-Claire (en japonés): Jun-kun, nani ga suki desu ka? Erande kudasai.


Jun mira a Claire y la señala con el dedo “anata ga suki!” exclama con una tonta sonrisa, por un momento parece poseído por alguno de sus personajes idiotas de dorama. Claire contiene la risa, porque tiene que mostrarse molesta con todo el asunto del fotógrafo, pero por dentro quiere correr hacia Jun y abrazarle. “Sore janakute, baka! Shashin no koto” le aclara. Entonces Jun deja de hacerse el gracioso y se pone a mirar las fotos detenidamente mientras el fotógrafo le mira más a él que a su trabajo, la verdad.  
 
Genomiya está empeñada en que quiere saber dónde demonios está trabajando Nino, pero no sabe cómo encontrar el sitio sin ninguna pista aparente. Le comenta el asunto a Elphie que nada más escuchar la preocupación de su amiga le dice que en Cádiz se puede saber lo que sea de quien sea, si preguntas a las personas adecuadas, o en los sitios correctos. Geno alucina con que a Elphie le parezca tan fácil enterarse de dónde es el puñetero restaurante, pero se deja llevar. “Coge tu bolso, nos vamos al mercado, es el mejor sitio donde enterarse de la información de primera mano” dice Elphie. Genomiya no sabe si esto es la vida real o una partida de “Dragones y Mazmorras”, porque lo empieza a parecer.  (Nota de la autora: No, es un fanfic!). Masaki no quiere quedarse solo, así que se apunta a la expedición detectivesca en busca de Ninomiya.  

Esa mediodía los 5 amigos comentan todo lo ocurrido mientras preparan la comida y ponen la mesa, Claire está enfadada por el asunto del fotógrafo acosador, como siga así van a empezar a parecerle bien hasta a los paparazzis japoneses, al menos esos no intentan ligar con Jun, si acaso le inventaban la enésima boda con Inoue Mao, pero nada más. 

-Claire: Vamos, que como le vea rondar por aquí de nuevo le meto una denuncia, que yo no me estoy a tonterías.
-Elphie: Me parece correcto, pero ahora cálmate, que te va a subir la tensión. 
-Jun: Siéntate, ven aquí –le dice Jun con cariño mientras le agarra del brazo.
-Claire: Me siento porque yo quiero, no porque tú me lo digas.
-Genomiya: Joder qué carácter, Jun solo te quiere cuidar.
-Claire: Ya pero… me tiene contenta. Desde luego, quien me mandaría a mí casarme con un tío bueno así, y tan “catedrático” de la sensualidad. No me da más que problemas.
-Elphie: Hombre, que Jun estaba muy bueno ya lo sabías cuando te casaste, bueno… lo sabíamos todas, que tenemos ojos en la cara. –Se ríe un poco.

Aiba y Jun no se enteran mucho porque ellas tres están hablando en español.

-Aiba: ¿Queréis saber dónde trabaja Nino-chan? Ya lo hemos descubierto –comenta cambiando de tema. 
-Jun: ¿En serio? ¡¡Dínoslo!! –exclama interesado.
-Elphie: Sí, después de una complicada y larga investigación que nos ha llevado bastante tiempo, llegamos a la conclusión de que…
-Geno: No te vengas arriba, le preguntamos a la mujer del churrero que hay en el mercado, que por lo visto se entera de todo. 
-Elphie: Joder, me has destrozado todo el suspense.
-Geno: Déjate de suspense, que esto no es una peli de Hitchcock. 
-Claire: ¡¡Venga, el salseo, el salseo!! ¿Dónde trabaja?
-Elphie: Pues al final resulta que está trabajando en un restaurante japonés muy cerca del puerto, que parece que se han quedado sin uno de los cocineros el otro día y andaban buscando gente. 
-Geno: Lo más gracioso de todo es que en la plaza del mercado varios decían que Nino por lo visto es 
“un respetado chef de sushi en Japón” y que había conseguido una estrella michelín en su antiguo restaurante en un barrio pijo y caro de Tokyo. 
-Claire: Jajajaja, que imaginación le echan.
-Geno: Bueno, que una estrella michelín no tendrá, pero varios premios de mejor actor de la academia japonesa de cine sí que ha conseguido, y de la academia de televisión y drama también, que no es poca cosa. Además que su padre sí es cocinero.
-Elphie: Si es que es eso, que le han debido de dar el trabajo porque le ha echao un morro que no es normal, y se han creído que era chef, vamos, es que si Nino se pone les hace creer a los de la Nasa que es astronauta incluso.


Todos se ríen.

-Jun: Bueno qué, ¿pero vamos a ir a verle, ne?
-Aiba: Pero si es que nosotros YA hemos ido.
-Geno: Claro, en cuanto nos dijeron por dónde quedaba el restaurante nos presentamos allí, estuvimos fuera cotilleando, desde la puerta, disimuladamente. Por suerte él no nos vio.
-Elphie: Cómo para vernos, estaba súper ocupado en la cocina y sacando ollas palante y patrás, cortando pescado, no paró ni un momento del rato que estuvimos allí delante del sitio.
-Jun: Un momento, Nino trabajando sin parar ¿estáis seguros de que era él? –pregunta mirando a Aiba.
-Aiba: Sí, sí –asiente convencido sin pillar la ironía de Jun. 
-Geno: Por cierto, que casi nos pillan porque Aiba estuvo a punto de meterse en el restaurante.
-Aiba: Es que Nino salió de la cocina con una bandeja que parecía muy pesada, solo quería ir a ayudarle.
-Elphie: Menos mal que le agarramos para que no entrara, anda que menudo detective estás hecho…
-Aiba: Pues no sé por qué dices eso, si yo he sido detective varias veces en doramas.
-Claire: ¿Pero a que a ti no te han dado premio de mejor actor por hacer de detective?
-Aiba: Ni una estrella michelín de esas tampoco -comenta con cara de tristeza. 

Sho aparece horas después, entra muy contento por la puerta, saluda con la mano a los que se va encontrando por la casa y se dirige a su habitación. Entra y cierra la puerta, encuentra a Elphie sentada en la cama leyendo un libro despreocupadamente.

-Sho: Tadaimaaaa –exclama mientras deja su maletín sobre la silla que hay en una esquina.
-Elphie: Okaerinasai. 

Sho se acerca a ella y se agacha para darle un piquito.

-Elphie: Huy, pero qué feliz vienes, ¿no? señor presidente –le dice mientras cierra el libro y lo deja posado sobre la cama. 
-Sho: Ex-presidente –matiza, y después se abalanza sobre Elphie.
-Elphie: Sho-chan, no te recordaba yo así de fogoso, últimamente parece que no tenías ganas ni para esto.
-Sho: Ganas sí, es que tenía mucho trabajo, muchas preocupaciones y había que madrugar, pero ahora… soy libre hasta que volvamos a Japón –le aparta el pelo para darle un beso en el cuello.
-Elphie: Pues a ver si tardamos aún unos días en ir para allá, que me gusta a mí este nuevo Sho que NO es tan workaholico.
-Sho: ¡Workahólico! –exclama como acordándose de algo.- Mierda, ¿qué hora es? Tenemos que ir a ver el telediario.
-Elphie: Pues son casi las 9, van a empezar ahora.
-Sho: Venga, vamos –se levanta de la cama y se empieza a poner bien la camisa y a metérsela por los pantalones, porque con el ataque repentino de cariño se le había salido toda y estaba hecho un desastre.
Entran al salón y le piden a Geno que ponga las noticias, ella esta liada haciendo un amigurumi que le ha pedido Aiba con lana. 
-Sho: Por cierto, ¿se sabe algo de Nino? –pregunta mientras se sienta en el sofá al lado de Genomiya.
-Geno: Sí, ya sabemos donde trabaja.
-Sho: Anda, pues sí que habéis sido buenas investigando.
-Elphie: Ya te enseñaré, para la próxima vez que te ofrezcan un papel de detective –comenta mientras se sienta junto a Sho. 

Sho le pasa el brazo por encima de los hombros.

-Sho: Ya empieza, ya empieza, sube el volumen –le dice a Geno.
-Elphie: Claireeeeee, Juuuuuun, Aibaaaaaaaa!!! Venid!!!
Se presentan los tres escalonadamente en el salón sin saber muy bien qué pasa.
-Sho: Atentos kudasai, esto es muy importante –les dice seriamente mientras acaba de 
sonar la sintonía del telediario en la tele.

-Periodista (mujer) de las noticias: Bienvenidos al telediario 2ª edición, esta es la noticia del día con la que abrimos esta noche la información. Esta mediodía el actual presidente del gobierno en funciones, Sho Sakurai ha presentado inesperadamente su dimisión como máximo mandatario del país. Todos los líderes de la oposición han sido convocados de manera confidencial en el palacio de la Moncloa para darles a conocer este hecho en persona y privadamente. Tras discutir con ellos todas las razones de su renuncia, ha propuesto una manera muy… particular de escoger un sucesor al cargo. Hace menos de una hora nos han llegado a la redacción las imágenes de la jornada a puerta cerrada que han tenido los políticos, pasaremos a emitirlas tan pronto como sea posible, nuestro equipo de edición está trabajando arduamente en ello ahora mismo, rogamos su atención y paciencia a los telespectadores. 

-Periodista hombre: Hemos tenido acceso al visionado en la redacción hace tan solo unos minutos y lo único que puedo adelantarles es que no se convocarán elecciones próximamente, y que la manera de escoger al nuevo presidente del gobierno es la más equitativa y justa que se me ocurre, aunque muy poco ortodoxa. Por el momento adelantaremos otras noticias destacadas del día mientras esperamos para poder ofrecerles las imágenes de la Moncloa. 

En la casa TODOS están mirando a Sho expectantes, ¿qué demonios habrá hecho?

-Sho: ¿Nani? –pregunta con cara de susto.-No me miréis así, no puedo decir nada, es mejor que lo veáis vosotros mismos.
-Elphie: A mí me va a dar algo… ¿qué se te ha ocurrido?
-Sho: Que no te lo cuento, espera un momento, seguro que sale ahora en las noticias.

Elphie lanza un suspiro de disgusto y vuelve a mirar la televisión, Aiba y Jun murmuran entre ellos qué podría haber hecho Sho, pero no tienen ni una pista. 
La Moncloa


A los pocos minutos por fin informan de que el reportaje está disponible y van a emitirlo. El video trascurre como sigue: primero Sho les comunica su intención firme de retirarse de la política y dejar el cargo (todo esto en inglés, con lo q en los informativos han metido unos subtítulos en español para que nadie se pierda nada), los políticos líderes de los otros partidos empiezan a hablar entre ellos y lanzarle preguntas a Sho que tiene pensado hacer para anunciarlo a los ciudadanos y que cuando serán las próximas elecciones (algo lógico, x otro lado). Con la ayuda de un traductor Sho responde a todas las preguntas formuladas y al poco el video empieza a llegar a cotas de surrealismo. Sho saca unos cartelones enormes con dibujos y stickers varios, mucho colorinchi y demás parafernalia. El delegado de gobierno le sujeta varios de ellos con cara de no entender muy bien qué pasa, pero su trabajo es estar ahí ayudando al presidente y apoyándolo. Sho comienza a explicar que para escoger al nuevo presidente, y ahorrar tiempo y dinero de campaña electoral y elecciones generales al país, lo mejor es HACER UN CONCURSO con todos los candidatos como participantes, el vencedor será el nuevo presidente. Todos los líderes de la oposición están alucinando, pero… por otro lado, es verdad que todos tienen la misma posibilidad de ganar y ser presidentes, incluso los que ni en sus mejores sueños obtendrían la mayoría en unas elecciones tienen su oportunidad con este método. Por alguna razón la idea les empieza a resultar muy atractiva, a fin de cuentas todos son muy ambiciosos.
Sho explica las 3 diferentes pruebas que hay, los 3 ganadores que salgan de ellas deben competir en una última para alzarse con la victoria, pero todavía no va a decir cuál es la última, primero deben competir limpiamente y conseguir uno de esos 3 puestos para el juego final. Sho saca otro de sus cartelones de colores explicando la primera prueba, nadie entiendo en qué consiste, porque los dibujos explicativos los ha hecho el propio Sakurai y todos sabemos que los Kamisamas del arte nunca le dieron su bendición. Al final acaba explicando de qué va la cosa porque nadie se entera. La primera prueba es una carrera tipo ginkana, pero llevando una cuchara con un huevo en la boca e intentando que no se caiga y se rompa. Para ello todos se van a un patio trasero que hay detrás de la Moncloa, donde Sakurai ha dispuesto un circuito con varios obstáculos que deben rodear o saltar. La segunda prueba es un torneo a 21 puntos en la cancha de baloncesto que hay situada allí mismo en el recinto. La última prueba es una vieja conocida de los fans de Arashi (cosa que NO es ninguno de los políticos), un juego de mesa con un tablero inventado a medio camino entre el parchís y el monopoli con distintas pruebas de habilidad o penalizaciones según en la casilla que caigas. 

-Aiba: ¡Sho-chan! –Grita emocionado desde el cojín en el que está sentado en el suelo.- Ese es mi tablero de “Aibalando” deshou?
-Sho: Lo traje conmigo de Japón, en mi maleta, no sé por qué pero pensé que tal vez le podría dar uso aquí. Y mira tú por dónde.
-Claire: Yo es que estoy flipando con todo esto… -confiesa con cara de cachondeo.
Siguen viendo el vídeo porque la cosa cada vez es más interesante y absurda. 


Cada vez que un líder gana en una prueba ya no hace falta que participe en las demás, porque ya ha ganado un puesto para la final, con lo cual en la última prueba solo están jugando 3 personas. Uno va vestido de gato de peluche, otro tiene la cara pintada con rotulador y el tercero lleva un tutú de ballet porque cayó en una casilla en la que tenía que bailar un trozo del lago de los cisnes. 

En casa Aiba está disfrutando muchísimo, se ríe a carcajadas y aplaude con cada nueva prueba o “batsu game” en el que caen los políticos, Elphie mira a Sho de reojo, Sakurai tiene una media sonrisita en algunos momentos, parece un hombre muy serio, pero por dentro es muy baka y un cachondo mental. 

Por fin los 3 finalistas son escogidos y se disponen a hacer la prueba final. Sho se pone muy serio y explica que la manera de escoger al ganador es algo MUY tradicional en Japón para decidir cosas.  Algo que los nipones se toman tan en serio, que incluso hay competiciones anuales de eso. No es más ni menos que una partida de Jankenpon en las escaleras del palacio de la Moncloa. Cada concursante debe subir los peldaños de uno en uno cada vez que gane una partida, y bajar un escalón si pierde. Así poco a poco el primero en llegar a la parte de arriba (el 5º peldaño) será el nuevo presidente de gobierno.

Todos permanecen expectantes a que por fin comience el juego, los 3 políticos se lo toman muy en serio e intentan acertar con la elección adecuada para ganar. Uno de ellos queda descolgado en el 2º escalón, no para de perder, los otros dos están empatados en el 4º peldaño. Por fin el desempate llega y el tipo más alto de los dos, uno que tiene pinta de trabajar como dependiente en la sección de ropa de hombre del corte inglés, gana. Sho le da la enhorabuena y ambos se dan la mano. El pobre hombre aún con su disfraz de gato de peluche, que por cierto, le viene un poco pequeño, intenta no perder la dignidad y dedica unas palabras a la cámara que recoge todo este “traspaso de poderes” tan… original.

En el salón todos están callados, no saben muy bien qué decir. Excepto Aiba que parece muy contento.

-Sho: Bueno, pues eso es todo…-comienza- solo espero que los ciudadanos acepten esto y no haya problemas.
-Aiba: Jopetas Sho-chan, no sabía que las elecciones podían ser tan divertidas, yo que nunca veo las zero news cuando toca votar en Japón… Bueno, es que me da igual, si yo nunca voy  a votar ni nada.
-Jun: Masaki, esto NO son unas elecciones…–comienza a explicarle, porque parece que Aiba está un poco confuso.
-Claire: Déjale Jun, es mejor así –le corta.
-Elphie: Sho Sakurai, pensaba que eras un hombre cabal, con la cabeza bien amueblada, “majime” y formal, pero ahora que has hecho algo como esto… es que no sé… ES QUE TE COMO A BOCAOS SAKURAI, ESTÁS FATAL DE LA OLLA, PERO TE AMO MUCHÍSIMO –le grita justo antes de abalanzarse sobre él para darle un morreo que lo tumba, de hecho literalmente, porque Sho cae sobre la pobre Genomiya que estaba sentada a su lado sin meterse con nadie.  
-Geno: Ay quitaos de encima, que me volvéis a joder la espalda, por favor. Que no estoy yo en mis mejores momentos.

Aiba se levanta  de su cojín y va a ayudar a la pobre Geno que está siendo aplastada por esos dos ñoños. 


Tokyo/ Interior/ mañana


Shingo y Zel entran en el edificio de la Johnnys  donde están los salones de baile para ensayar. Nada más entrar Zel ve a Massu y Tego sentados en uno de los sofás del hall, parece que de hecho están esperando por ella. Masuda-kun le hace una señal con la mano para que se acerque.


-Shingo: Oye Zel, pos yo me voy que ya es hola, na?
-Zel: Hai, gracias por traerme Shin-chan –le dice con una sonrisa y le posa la mano en el hombro.

El corazón de Shingo se acelera un poco con el contacto, cada vez se siente más raro con Zel, empieza a ser preocupante, ¿seguro que la homosexualidad no se pega? Hina piensa esas cosas y muchas más mientras sube las escaleras en vez de tomar el ascensor. 

 -Zel: Ohayou gozaimasu –saluda mientras se acerca a los Tegomassu y les hace una pequeña reverencia con la cabeza.
-Massu: Ohayou Zel-kun!
-Tegoshi: …zaimasu –dice con poca gana.
-Zel: ¿Llego tarde? –pregunta mientras se mira el reloj. 
-Tego: No, por una vez no, somos nosotros los que llegamos pronto. 
-Massu: Sí, así que decidimos esperarte aquí. Venga, vamos para arriba. 

Los Tegomassuzel van al mismo sitio donde estaban el día anterior, su material y sus ropas están allí y de momento seguirán hasta que acaben sus ensayos. Toman el ascensor y suben a la planta correspondiente. De pronto ven doblando la esquina hacia ellos a los 6 KATTUN (madre mía voy con siglos de retraso, tengo que empezar a echar gente de la Johnnys, PERO YA! :p). Jin lleva gafas de sol a pesar de que son las 9 de la mañana, posiblemente la noche anterior salió de fiesta y esta con resaca y ojeras. Todos visten muy kakkoii para ir en ensayar la verdad, menos Nakamaru que lleva un chándal muy sobrio de Nike.  


-Kame: Ya os dije que este NO era el piso, pero como nadie me hace caso…
-Koki: ¿Y yo qué sé dónde nos toca hoy ensayar?
-Jin: ¿Tú no lo sabes? A mí ni siquiera me importa.
-Kame: ¿No me digas? Casi no me había dado cuenta de lo mucho que te interesa el grupo…-dice con ironía.
-Ueda: Déjale Kame, no te metas con él.
-Kame: Es que me parece flipante lo de este tío.
-Taguchi: Bueno, vamos a portarnos todos bien, ¿vale?
-Jin: Eso, vamos a hacerle caso al retrasado este.
-Kame: No le llames así.
-Nakamaru: Creo que nos hemos metido en el cuarto de ensayo de NEWS o algo, soy capaz de reconocer la ropa de Massu cuando la veo –dice intentando cambiar de tema para calmar la tensión que hay en el ambiente. 
-Jin: Me aburres Nakamaru, me aburres MUCHO -comenta con desgana.

Massu agita su mano para llamar la atención de Nakamaru y este le devuelve el saludo mientras le sonríe con cara de “madre de diox lo que tengo que aguantar”. Los Tegomassu y los KATTUN se saludan entre ellos y comienzan una pequeña charla. Al poco Jin, que estaba mirando a todo el mundo con cara de asco interrumpe.

-Jin: Tú eres el del otro día, el que estaba en casa de Yamashita, deshou? –comienza dirigiéndose a Zel.
-Zel: Hai… -comenta sin mirarle mucho, porque le cae gordo el tío.
-Jin: Hablas inglés ¿verdad? –le dice en inglés con un acento malísimo imitación de eeuu pero muy ajaponesado.
-Zel: Sí, por supuesto que lo hablo –le responde con un marcado acento británico.

De pronto los dos se ponen a hablar en inglés bajo la atenta mirada de los otros 7 Johnnys, que no se enteran de nada, pero de vez en cuando comentan cosas como “Ehh?” “sugoi” y así, porque les parece maravilloso que esas personas sean capaces de comunicarse en otro idioma. 

Pasan tres o cuatro minutos y de pronto ven a Jin sacarse el móvil del bolsillo y empezar a darle un número a Zel, que lo apunta en el suyo, todos dan por hecho que Jin le está dando su contacto. Al poco se ponen a hablar de otra cosa y Zel empieza a mirar su reloj, se despide como con prisa y no muy educadamente, como si le estuviera ya cargando la charla con Akanishi. 

Zel dice “otsukaresama” mirando a Nakamaru y pasando de Jin, le hace un gesto a los Tegomassu que asienten y le siguen por el pasillo, Massu se despide apresuradamente de su amigo Nakamaru.

-Jin (se dirije a Nakamaru un poco asombrado): ¿Le conoces?
-Nakamaru: Sí, me lo presentó Massu un día, lo trajo a mi camerino del Shounen club cuando yo salía desnudo de la ducha.
-Kame: Espera, ¿ese gaijin te ha visto desnudo? ¡Qué suerte! ¿Y por qué yo no?
-Nakamaru: Ya hemos hablado de eso… es mejor que no veas según qué cosas –dice tajantemente.
-Ueda: Además que no es solo que veas, es que quieres tocar también.

Kame pone mala cara.

-Taguchi: Neee, neee Jin-kun, le has dado tu teléfono, ¿verdad?
-Jin: No, nada de eso, ese chico gaijin es demasiado kakkoii, me ha pedido el número de Yamapi –dice un poco mosqueado. 

Todos quedan asombrados. 

-Ueda: Yo me he enterado de que es muy cercano a Sakurai-senpai porque es amigo de Ohno-san. Así que por supuesto que es muy kakkoii.
-Kame: ¿Y tú como sabes eso? ¿Si no hablas con casi nadie?
-Ueda: No hablo, pero escucho.
-Jin: Muy interesante todo, por cierto, estoy pensando en irme del grupo. 
-Kame: ¿Cómo que te quieres ir? No puede, tienes un contrato.
-Jin: Estoy decidido, no quiero estar más en KATTUN.
-Ueda: Pero Jin…
-Koki: No te van a dejar irte si no se acaba tu contrato, a menos que des un escándalo tan grande que no quede otro remedio que echarte de la Johnnys, claro. Y eso no va a pasar, eres uno de los favoritos del presidente.
-Jin: Gracias por la idea.
-Kame: No te atreverás.
-Jin: Ponme a prueba -dice con voz desafiante de chulito.

De pronto Ueda sale corriendo y llorando en dirección a las escaleras.

-Nakamaru: Genial, ya has hecho llorar a Ueda-kun.
-Jin: Ueda siempre está llorando.
-Kame: Idiota, es el único del grupo al que le caes bien.
-Jin: Razón de más para que me vaya.
-Taguchi: Bueno, ¿al final hoy ensayamos o no?

Nakamaru resopla.

Continuará…






martes, enero 26, 2021

31. Desventajas de ser un travesti secreto y otras parafilias.

En primer lugar feliz cumpleaños a Sakurai, y ya que estamos a Murakami que mañana también cumple los 39, y la verdad es que en este capítulo sale él más (porque el pobre Sho-chan no sale nada, que está muy ocupado dirigiendo el país) :p 



Está atardeciendo, el teléfono de Yoko suena mientras camina por la calle con Subaru, descuelga y es Hina que acaba de tener 10 minutos libres en su ajetreada agenda de presentador de TODO y quiere preguntar por Subaru y su diagnóstico médico (el psicológico ya se lo dieron hace años y no parece que tengan una cura para eso), luego se asegura de decirles cincuenta mil veces que no tomen alcohol NINGUNO de los dos porque ambos están tomando medicamentos para sus golpes y dolores varios. Yoko dice que sí de mala gana como quien le da la razón a una okan insistente y pesada, pero lo cierto es que se muere por una cerveza fría… quien dice una dice seis o siete más bien, pero es responsable y no va a beber nada de eso mientras está tomando la medicación para el golpe en su cabeza. Yoko consigue que Shingo por fin cuelgue, le pregunta que si no tiene algún trabajo pendiente, Hina en realidad ya ha terminado de grabar su show semanal con la Matsuko Deluxe, un mini comercial para anunciar el próximo FNS que va a llevar como presentador principal y un programa de deportes en el que colabora y que tenía en el planning del día. Pero como le gusta mucho interactuar con el staff de la tele, cuelga para ponerse a hablar con unas personas que hay trabajando en el plató. Se sabe incluso los nombres de la gente que trabaja detrás de las cámaras y de algunos hasta les ha preguntado el nombre de sus respectivos familiares, Shingo habla hasta con las piedras. Yoko lleva a Subaru a casa en coche y se asegura de que sea capaz de llegar sano y salvo al portal del caro condominio de pisos en el que vive. Yoko quiere acompañarle hasta casa, pero Baru asegura que está muy bien y que va él solito. Subaru se mete en el ascensor, esta vez sin estamparse contra él ni nada y luego con vista borrosa acierta a meter la llave en la cerradura para entrar en casa. Camina tambaleante por el pasillo y se desploma en el sofá del salón, al poco se queda allí dormido por efecto de la medicación que le han dado en el hospital. 

Zel llega a casa y se saca del bolsillo el chicle masticado por Tsuyoshi que rescató de la basura. Debe encontrar un lugar poco sospechoso donde guardarlo, un escondite que Hina no encuentre. Primero lo envuelve en plástico de cocina para que el chicle asqueroso y chupado no pierda “todas sus propiedades” (puag!). Después se pasea por la casa buscando el lugar adecuado donde meterlo. “Ahí nunca lo encontrará” dice convencida después de haberlo pegado con cinta americana debajo de un teclado que  Murakami que tiene en una esquina del salón, a fin de cuentas Hina nunca ensaya las canciones en casa (nunca ensaya así en general, y así le va… para qué engañarnos). Si no lo usa, no hay peligro, Zel queda muy contenta con su idea y se tranquiliza, ya tiene un problema menos. Prende rápido el pc, se sienta en el suelo del salón y se pone en contacto con su amiga “la que lo quiere todo de Yoko”, ella a veces le ha hecho algún encargo de frikeces de Japón y con el dinerito que le saca de la comisión malvive (basado en hechos reales) porque Hina apenas le da nunca nada y el sueldo de Junior es una mierda. Zel le pregunta que si está interesada en comprarle una camiseta con manchas de babas de Yokoyama. La chica primero dice que sí sin dudarlo, pero al segundo empieza a pensar cosas MUY raras y le pregunta a Zelgadis en qué extrañas circunstancias su amado ichiban de Osaka le ha babeado la ropa. Antes de que a Zel le dé tiempo a explicarle todo lo acontecido con un Subaru acosador y pervertido chocándose contra ascensores, el hospital, las liadas con Johnnys y paparazzis y que Yoko babea mientras duerme, ella ya le ha amenazado de muerte por “roba idols” y “calienta kinkis” y le intimida diciendo que va a comprar un billete a Japón para partirle la cara a la pobre Zel que (por una vez) es inocente. Por fin consigue calmar a la chica explicándole toda la historia y parece que se tranquiliza y queda conforme con la aclaración. Pero le deja bien claro que estará observándola desde la distancia, que a las Españas también llegan vía internet los escándalos de la Friday, el Tokyo sport y demás mierdas amarillistas que han insinuado cosas entre Yoko y Zel...

Cuando todo está explicado y han establecido un precio justo por la camiseta babeada por Yoko, Zel se despide de ella y va a hacer la cena. Al poco llega Shingo, ha trabajado muchísimo ese día pero por alguna extraña razón nunca parece cansado, como si siempre pudiera hacer un poco más, su nivel de estamina debe estar rozando los límites del dopaje en el Tour de Francia (al contrario que Zel que nació agotada ya y va arrastrándose por la vida desde el principio de los tiempos... como Okura!). Hina deja sus cosas en la habitación (y parte de su ropa también) y va a la cocina a echar una mano a Zel con la cena, de hecho casi siempre es Murakami el que suele cocinar porque para eso es SU casa. Además de que él casi no se fía de Zelgadiss, por alguna razón piensa que su “compañero” de piso no sabe hacer nada, que es un poquito inútil y no se le da bien la cocina… Zel nunca le ha intentado demostrar lo contrario, más por vagancia que otra cosa. (Si se lo dan hecho, ¡pues mejor!)

Cenan tranquilos hasta el momento en el que a Murakami le da por preguntar a Zel si sabe algo de una factura desaparecida del gas. Ella le confiesa que la cogió esa mañana del cajón donde guardan los documentos importantes y que la ha pagado en un konbini con el dinero que le dio Yoko el día anterior por haberle acompañado al hospital. Hina se mosquea bastante, a él le encanta dedicar sus (escasos) ratos libres a los gastos mensuales y la economía doméstica, es su hobby y le relaja hacer números por así decirlo, así que no entiende qué pinta Zel pagando una factura de la casa.  Murakami riñe a Zel y le dice que no debe meterse en los pagos de nada, que ya se ocupa él. Zelgadiss se siente muy mal, ella solo pretendía ayudar, Hina debería estar agradecido porque colabore en los gastos ya que NO está pagando nada por vivir allí desde que llegó. Un poco avergonzada le menciona que sabe que la Johnnys le está dando dinero por “cuidar de ella”.

-Hina: ¿Quién te ha dicido eso? –pregunta entre sorprendido y escamado.
-Zel: Yokoyama, mientras esperábamos a Shibutani en el hospital.
-Hina: Ese bocasas… siemple tiene que estal hablando de más y metiéndose en asuntos que no son los suyos.
-Zel: No importa, ahora ya sé que tú fuiste la única persona que quiso vivir conmigo –le dice algo triste.
-Hina: Bueno… es que a vel… nadie quelía vivil con un extlanjelo desconosío que no sabíamos quién ela… tienes que enteldel eso.
-Zel: ¿Ni siquiera por dinero?
-Hina: Tampoco es tanto dinelo el que nos oflesían…
-Zel: ¿Qué soy yo, una basura? ¿La gente no me quiere por ser extranjero?
-Hina: La gente tiene miedo de lo que no conose.
-Zel: Eso es racismo –concluye muy seria.
-Hina: Shhh!!! No digas esa palabla, que es mu fuerte y mu fea y cuando alguien la dise, todo el mundo se pone nelvioso. A vel si te han escuchao los vesinos, que las paledes son de papel... -dice intranquilo.
-Zel: Pero es la verdad. Y bueno, encima Satoshi no quiso vivir conmigo, que me dejó aquí tirado –contesta cada vez más triste.
-Hina: Lo del novio tuyo ya es asunto apalte… que ya le vale al Ohno también… -comenta.
-Zel: Shin-chan, ¿te puedo preguntar una cosa? –le dice mientras revuelve la comida en el plato con los palillos.
-Hina: Dime.
-Zel: ¿Cuánto te pagan por tenerme en tu casa?
-Hina: Oh, eso… no impolta, no te empleocupes –sigue comiendo mientras disimula.
-Zel: Sí importa, quiero saberlo –se levanta de la silla y se dirige hacia donde está sentado Shingo. –Contesta, kudasai –le tira del brazo (le tiraría de la camiseta, pero es que Shingo va descamisado por la casa…)

Murakami suspira antes de hablar.


-Hina: Está bien, 50 mil yenes al mes –confiesa por fin.
-Zel: ¿Eeeeh? Pues eso es muy poco, ¿ne? Yo solo gano un poco más que eso como junior… ¡No llega para pagar los gastos!
-Hina: Sí llega, en realidá gastas mu poco. Comes más o menos la mitá que yo, te duchas muy rápido y sales corriendo del baño como si te pelsiguielan, así que no gastas tanto agua, y de electlisidá… en casa solo ves poco la tele, y lo que más usas es el pasokon, que tienes mucho visio tú con el intelné y el wifi.
-Zel: Bueno, pero por qué me gusta hablar con mis amigos por el chat y ver cosas y series online… –se justifica.- ¿Por qué aceptaste tan poco dinero?
-Hina: Polque… polque nadie palecía quelel cuidal del chico eulopeo que iba a venil y me daba pena pol él. ¿Acaso esa es la bienvenía que le íbamos a dal a un poble gaijin nuevo? Menuda mala imagen de Nihon te ibas a lleval, naa??     
-Zel: Pues gracias, tú fuiste el único que pensó eso.
-Hina: En realidá no, había otlo Johnnys que quiso llevalte pa su casa, pero al final me dejalon a mí polque él es más joven que tú y pensalon que yo selía más responsable, siendo más senpai y eso. Bueno y que yo tengo mejoles refelencias... 
-Zel: Eh?? Dare??
-Hina: Nah, un chico que es colol nasu de su grupo, es okanemochi, habla muncho, y se quita la ropa en la tele… además tiene complejo de mamá.  
-Zel: No caigo…creo que no le conozco -Zel no sabe de quién habla, pero con esa explicación parece que Hina se estaba describiendo a sí mismo.
-Hina: Da igual, de todos modos ese chico ya está cuidando de un Johnnys alemán, no nesesita más eulopeos.

El chico alemán y el que le cuida.


Zelgadiss cada vez está más perdida, ni siquiera sabía que hubiera ningún alemán en la compañía. ¿Ese chico cobrará más sueldo que ella? Ojalá que sí, porque a ella le están pagando una mierda. ¿Habrá más gaijins metidos? Además de los tailadeses Golf y Mike no le suena que hubieran pasado más extranjeros por allí...

-Zel: Wakatta –concluye, aunque la verdad es que entender no entendió nada, ni sabe quién es esa gente de la que Shingo le ha hablado.–Pero que pasa, ¿los extranjeros no se pueden cuidar solos? 
-Hina: ¡¡No, no!! Hay nolmas soble eso en la compañía, los idols gaijins son peliglosos, por eso otlos Johnnys os tenemos que cuidal y tenel vigilaos, pa que no os metáis en la dloga, en la plostitusión o en líos con la yakuza.
-Zel: ¿Qué? ¡Menuda tontería! -exclama indignada. 
-Hina: Tú no te has metido en eso polque te estoy cuidando muy bien -dice orgulloso.
-Zel: Y si no me cuidas tampoco iba a pasarme nada, soy una persona adulta y majime.
-Hina: Pues pol si acaso te seguilé vigilando. Ah, pol sielto, si nesesitas más dinelo estoy gualdando lo que sobla de tus gastos, está allí –señala al teclado de la esquina. – Está to roto y no lo uso nunca, pelo tiene un compaltimento secleto donde meto el dinelo, pensé que ela un buen sitio pala escondel algo sin que nadie lo sospeche. Si alguna ves tienes una emelgensia puedes cogel de allí algo de okane…-se levanta de la mesa para ir a enseñarle los ahorros.

Zelgadiss le agarra del brazo para que no se acerque al pianito, ¡¡¡el chicle chupado del senpai está escondido justo allí!!!

 
-Zel: ¡¡No hace falta, no hace falta!! Acaba de cenar, Shin-chan.
-Hina: Vale, pos como quielas… -se encoge de hombros y vuelve a su sitio.

Ella resopla y vuelve a sentarse en su silla, frente a Shingo. Remueve otra vez la comida con los palillos sin intención de comer nada más, se le ha cerrado es estómago porque no gana para sustos…

Después Hina recoge los platos y pone el lavavajillas, se queja de que Zel ha dejado la mitad y que la comida no se debe tirar a la basura, tal vez debería hacerse con una mascota para que se coma las sobras que deja. Zelgadiss está viendo un programa presentado por el propio Murakami, uno de variedades en el que al final acaban hablando… ¡DE COMIDA! (cómo no, igual que en el 90% de la programación televisiva japonesa). Hina termina en la cocina y se sienta en el sofá junto a ella.

-Hina: Oye que no te he pleguntao, ¿Cómo has visto a Baru cuando habéis salío del hospital? ¿Estaba más mejol o me tengo que asustal?
-Zel: Eh?  -contesta sin hacer mucho caso mientras mira la tele.
-Hina: Subaru, que cómo está, estoy empleocupao pol él.
-Zel: No se morirá, tranquilo –concluye sin querer hablar más del tema, la verdad es que está muy hasta los huevos de Shibutani ese día, ya ha tenido bastante “tronado de Osaka” por una temporada.
-Hina: Homble, que no se muele por un golpe ya lo sabía yo, pero quelía sabel algo más, ¿qué le han dicido los médicos que haga?  
-Hina: ¡Ay Shin-chan que no sé! Llámale por teléfono y le preguntas a él, y cállate un poco que no te oigo –exclama con fastidio.
-Hina: ¿No me oyes? Pelo estoy aquí al lado tuyo.
-Zel: Tú no, el Shingo de allí –señala a la tele donde Murakami está explicando cómo cocinar correctamente un bol de oyakodon mientras los “tarentos” que están de invitados dicen mucho “sou desu neeee” “naruhodo” y frases parecidas que no aportan nada de interés.
-Hina: Ah eso, jajajaja –se ríe muy escandalosamente porque le hace gracia que a Zel le guste su programa de variedades.
-Zel: Shhhhhh!!! –le chista para que se calle. –Así no hay quien vea la tele…
-Hina: Tienes aquí un manchurrón –le señala el cuello de la camiseta.- ¡Ya tas manchao cenando, cochino!

Por lo visto Murakami tiene ganas de hablar ese día y no tiene intención de estarse calladito un rato.

-Zel: No es eso, son babas de Yoko.
-Hina: Que extlaño, le conozco hace muchos años y a mí nunca me ha babeado… si solo babea dulmiendo que yo sepa –comenta desconcertado.
-Zel: Se me durmió encima en el hospital.
-Hina: Ahhh, clalo. Trae que te lavo la camiseta –le agarra de las mangas e intenta sacarle la ropa.
-Zel: ¡¡No me toques!! –le grita mientras le aparta a manotazos.
-Hina: Estás susio, hay que lávalo, quítatela tú si no quieles que te toque –sugiere sin entender por qué Zelgadiss se ha enfadado tanto.

Zelgadiss muy cabreada y con el corazón latiéndole a mil por el susto se levanta del sofá y dice que va a ducharse y meterse en el ofuro un rato. Falta le hace porque está muy de los nervios ese día con tantos problemas.

Abre el grifo del agua del ofuro mientras hace otras cosas como preparar la ropa para el día siguiente y coger su pijama para vestirse después del baño. Se desnuda y se ducha antes de meterse a remojo, nunca ha sido muy de ofuros ni de onsen porque no le gusta demasiado permanecer en culos innecesariamente, pero sabe que de vez en cuando un baño relajante viene bien, sobre todo cuando ese día te ha pasado DE TODO y nada bueno desde que te has despertado. Tal vez el baño rebaje su nivel de ansiedad.

Lleva un rato tranquila en el baño cuando Shingo llama a la puerta algo preocupado, con lo poco que tarda Zel en ducharse y vestirse es raro que esté más de 10 min allí dentro.

-Hina: Zeeeeel, ¿has acabao ya?
-Zel: Nooooo.
-Hina: Estás taldando mucho, ¿no te estalás tocando?
-Zel: ¿Qué? ¡¡Noooo, nada de eso!!
-Hina: Pues tal vez debelías, que te veo muy nervioso hoy… -dice mientras entra en el baño con un libro en la mano.

Zel se lleva un susto de muerte, se hace un ovillito en el ofuro con las piernas cruzadas para que no se le vea nada y se abraza a las rodillas pegándose lo más posible para que no se le intuya ni un ápice del pecho, aunque en realidad tampoco es que tenga mucho que esconder. Lo cierto es que Shingo no la está mirando en absoluto, va a su rollo, deja el libro posado en una esquina donde no se moje y se quita los calzoncillos lanzándolos a un rincón en donde está doblada la ropa sucia que se ha quitado Zel antes. Hina se sienta en un banquito de plástico (muy típico) que tiene allí en el baño y se ducha concienzudamente además de lavarse el pelo y quejarse a gritos porque se le ha metido champú en los ojos y le escuece. Zelgadiss está aterrada, si Shingo ve algo indebido SU CARRERA COMO JOHNNYS ESTÁ ACABADA, será un escándalo de proporciones más grandes que todas fotos de recién follaos de Tegoshi, Koyama y Ryo juntas. 
El Kamisama de los travestis ^_^
Zel no se mueve, no sabe qué hacer, no puede salir, la toalla está demasiado lejos de la bañera, además ¿cómo va a taparse con Shingo allí delante? La única opción es quedarse en el ofuro calladita y sin moverse y rezar a los Kamisamas del travestismo para que la protejan y ese kinki idiota no lo descubra todo y le de un ataque. Shingo acaba de ducharse, se ata una toalla en la cabeza y coge el libro antes de meterse en el ofuro con Zel.

Shingo limpio

-Hina: Gomen naaa, hoy no tengo mucho tiempo pa na y como estabas taldando muncho…-dice mientras se mete en el agua calentita y sienta frente a Zel. -¡Ahhh kimochiiiii! –exclama.

Zel está pálida, no se mueve cuando Shingo entra, por suerte él está demasiado metido en la lectura de su libro de economía como para darse cuenta de que a su compañero/a de piso le va a dar una taquicardia en cualquier momento.

-Hina: Zel-kun, ¿sabes que he pensao? Amojol me meto en la daigaku a estudial, ¿hablá clases noctulnas? Quielo de estudial económicas como el Sakurai. ¿Tú qué opinas? Que estudiaste en la univelsidá  y sabes de esas cosas –pregunta sin casi apartar la mirada del libro.
-Zel: Shingo… que no tienes tiempo… –contesta con voz muy bajita.
-Hina: Que si homble, que yo me olganizo los holalios de los tlabajos y ya me dalá más tiempo pala to.
-Zel: No es solo ir a clase, también tienes que entregar repotos escritos y cosas así,  estudiar cuando son los exámenes... no tienes tiempo para estudiar.
-Hina: Ah, no lo había pensao… es veldá, pensé que solo con il a clase ya valía…hum… bueno, voy a pensalmelo mejol. Pero puedo no dolmil y así estudio en esas holas.
-Zel: Shingo… necesitas dormir, es peligroso –contesta con una voz muy seria y neutra intentando que no se note lo totalmente de los nervios que está.
-Hina: Que exagelao eles, ¿qué es lo peol que puede pasalme si no duelmo?
-Zel: Morirte –contesta aún más seria.

Obviaremos que son dos personajes de Gintama...
y el texto de los bocadillos que nada tiene que ver.

Hina baja el libro y mira a Zel por fin a la cara.

-Hina: Eso selía un poblema, si la palmo no podlé seguir trabajando –dice con expresión grave mientras asiente con la cabeza.

Zel cree que el workaholismo de Hina le impide pensar con claridad… y que debería replantarse su escala de valores en la vida igual también. Permanecen en silencio un rato y después Hina concluye que no tiene tiempo para perderlo en el ofuro así que se levanta, se seca un poco y luego se ata la toalla en la cintura.

-Hina: Pos yo ya me voy, y tú sal rápido que llevas ahí metío muncho rato, ¡¡te se van a quedal las pelotas como el umeboshi!! –le chilla.

Qué asco me da el Umeboshi

Murakami agarra el montón de ropa sucia que hay en el suelo y se lo lleva. Zel lanza un suspiro cuando Shingo cierra por fin la puerta del baño. Tiene las piernas y los brazos entumecidos de estar tan en tensión durante todo ese rato, cuando intenta salir del ofuro por poco no se escoña porque las piernas ya ni le funcionan. Se tapa corriendo con una toalla y se viste a toda velocidad por si acaso a Murakami le da por entrar otra vez, porque con ese chico no se sabe. Zel de pronto se da cuenta de que Shingo se ha llevado la camiseta y va corriendo a preguntarle qué ha hecho con la ropa sucia, el muy idiota YA ha puesto la lavadora y no se puede abrir porque la máquina ya está echando el agua. Zel le monta una bronca enorme a Hina diciéndole que no quería lavar ESA camiseta. El pobre Shingo no entiende nada, pero empieza a pensar cosas muy raras de Zel-kun. Que tiene algún tipo de fetiche asqueroso por coleccionar saliva de otros Johnnys, primero el chicle chupado de Domoto-san y ahora las babas de Yoko… todo MUY sospechoso y bastante cerdo también. Zel le confiesa que pretendía vender la camiseta a una amiga suya española que es fan de Yokoyama, pero que ahora por su culpa le ha arruinado el negocio y no va a poder vendérselo, además de la decepción que se llevará su amiga, que se queda sin ADN de un kansaijin. Shingo le dice que es ilegal tener otro negocio además de ser Johnnys y ella dice que es algo puntual que hace a veces. Entonces él le riñe porque está cobrando en negro y no declara sus ganancias, puede que Zel no sea drogadicta, pero está defraudando a hacienda, que tampoco está bien y a Shingo las ilegalidades NO le gustan… excepto cuando las comente Shibutani, a ese se las perdona siempre.

-Zel: ¿Quieres dejarme en paz? ¡¡Eres un controlador!!  
-Hina: Yo no te contlolo, te vigilo polque hases cosas malas, no me digas lo mismo que me dice el Tacchon siempre. Y ven aquí que tienes el pelo mojado, te lo voy a secar. –se acerca con una toalla en la mano.
-Zel: Que no me toques –le aparta de un empujón.
-Hina: Que luego me coges flío –comenta.
-Zel: Déjame en paz, ¿por qué has tenido que lavar la camiseta?
-Hina: Estaba susia…
-Zel: ¡Eres baka! –le grita fuera de sí. –Y no te entres al baño cuando estoy yo, no quiero que me veas desnudo.
-Hina: Si no te he mirao, pol eso no te empleocupes… pero no entiendo pol qué tanto dlamatismo, que no me voy a asustal pol velte el chinko. Digo yo que en Eulopa teneis las mismas cosas que nosotlos aquí, ¿na?
-Zel: NO quiero que vuelvas a entrar al baño si estoy yo, ¿entiendes? –le repite muy seriamente, empuja a Shingo contra la pared y Hina pone cara de cachorrito inocente porque no sabe qué mosca le ha picado a Zelgadiss.
-Hina: No hay poblema, no lo volvelé a hasel…-concluye.
-Zel: Y no me hables en un tiempo, estoy enfadado contigo. -Zel se va a la habitación y cierra la puerta corredera con muy mala hostia.

Hina se queda en el pasillo con cara de perrillo abandonado, no le gustan nada las discusiones, pero le gusta menos que Zel se enfade con él. Decide jugársela y entrar al cuarto a pesar de que con la mala leche que se gasta Zelgadiss igual no es buena idea.

-Hina: Etto… Zel-kun –comienza tras abrir la puerta. -Ya sé que me has dicido que no te hable pelo… ya sabes que eso es imposible, yo no me callo nunca… y me quielo de disculpal.

Zel le está ignorando, se dedica a echar su futón en el suelo en el lado más pegado a la pared que puede para estar lo más lejos posible de Hina, luego saca la almohada y la colcha del armario para echarse a dormir cuanto antes.

-Hina: Yo te conseguilé babas de Yoko –continúa.
-Zel: ¿Nani? –se gira y le mira con cara de alucine.
-Hina: Si tan impoltante ela pa ti esa camiseta susia y babeada yo te consigo otla, ya me se ocurrilá algo mañana en el ensayo… déjamelo a mí.
-Zel: ¿De verdad harías eso? –pregunta asombrada.
-Hina: Pos clalo… segulamente Yoko se piense cosas mu raras, pero no me impolta.
-Zel: Arigatou… oye, siento haberte llamado baka.
-Hina: Cleeme otlos me llaman cosas peoles.
-Zel: He tenido un día muy difícil hoy… y ha sido culpa de varios miembros de Kanjani, te he tratado mal por eso, pero no es tu culpa –confiesa  a punto de echarse a llorar.
-Hina: Pelo no me lloles que no pasa na.
-Zel: Gomen ne, Shin-chan –se le caen los lagrimones.

Hina se acerca a Zel y le revuelve el pelo mientras le dice que no se preocupe.

-Hina: Y tlanquilo que no me vuelvo a metel en el ofulo contigo…
-Zel: Bien.
-Hina: A cambio tú no pagues factulas de la casa, que ya me encalgo yo de eso.

Zelgadiss asiente con la cabeza sin decir nada. 
 
-Hina: Y ahola ven, que te voy a secal el pelito, al futón no te metes así que me coges flío y te pones malo –comenta  como una obachan mientras tira del brazo de Zel y se la lleva al baño para darle un poco con el secador.

 

Interior/cocina/mañana

-Elphie: Yo creo que a Nino le va a durar lo del trabajo de cocinero dos días, con lo vago que suele ser siempre, seguro que lo deja, si no le echan antes, claro –comenta mientras remueve su colacao con la cuchara.
-Geno: Pues que le dure dos días, si total ya para lo que nos queda en España, pues mira.
-Elphie: También es verdad.
-Claire: Ay calla, no me hableis de eso, que me pongo un poco nerviosa con todo ese asunto de la mudanza y el viaje.
-Jun: No te preocupes “daarin”, que yo estoy aquí para ayudarte en todo –le dice mientras le pone la mano en el hombro.
-Claire: Quítate para allá Jun, que me tienes contenta –le riñe con cara de pocos amigos.
-Jun: No me importa lo que me digas porque sé que no hablas tú, hablan las hormonas del embarazo, que te tienen un poco revolucionada.
-Claire: Lo que habla es la mala leche que me pones Jun, déjame un poco en paz, anda.
-Jun: Gomen –se disculpa muy afligido y se levanta a hacer unas tostadas para dárselas a Claire, aunque es posible que ella se las tire en la cara.
-Aiba: Pues yo lo que quiero saber es cómo piensa Sho-chan arreglar las cosas para dejar de ser presidente del gobierno, porque aún no me he enterado, ¿vosotros sabéis algo?
-Elphie: Qué va, el tío no me ha contado nada sobre ello, el plan lo tiene más escondido que el pv de Subarashiki Sekai.
-Aiba: Es verdad, había olvidado que grabamos ese pv… debería ir a buscarlo cuando regresemos a Japón.
-Geno: ¿Y dónde vas a buscar eso?
-Aiba: Hay un almacén muy grande donde se guarda todo el material que van sacando los artistas.
-Elphie: No fastidies, pues me lo imagino como el final de “en busca del arca perdida” lleno de cajas de maderas colocadas encima de estanterías metálicas en un depósito interminable.
-Aiba: Está en Shibuya, cerca del Johnnys family club… pero bajo tierra. Bueno yo no he estado nunca, pero es lo que he escuchado. Y solo puedes entrar con un permiso especial.
-Jun: Yo sí he entrado –dice haciéndose el chulo, y después le da un sorbo al café que tiene en la mano. –Ventajas de ser productor, me dejan entrar a documentarme viendo cosas para que me sirvan de ideas para los conciertos.
-Geno: Eso mola mucho, seguro que has visto cosas que nadie ha podido ver.
-Jun: Sí, bueno… ya sabes… tampoco es que me haya dado tiempo a ver todo lo que hay, se necesitarían varias vidas para poder visionar todo ese material.
-Claire: ¿Entonces tú puedes entrar allí? –pregunta interesada por fin en algo que diga su marido.
-Jun: Sí, puedo. Se necesita un permiso, pero yo lo tengo desde hace años.
-Claire: Y… ¿podrías buscar el mítico PV perdido de subarashiki sekai?
-Elphie: ¡Huy, eso sería genial!
-Jun: ¿Si te prometo que lo busco me perdonas? –pregunta mientras se acerca a Claire y la mira con ojos seductores.
-Claire: Te perdono si encuentras también “carnival night part 1” –dice, sabiendo de sobra que le pide un imposible.
-Jun: ¡Pero esa canción no existe!
-Claire: Desde luego solo me sabes dar disgustos…
-Geno: Anda comete estas tostadas y deja al pobre chico, que le metes una caña…-le acerca un plato con tostadas que acababan de salir de la tostadora.


CONTINUARÁ…

lunes, noviembre 30, 2020

30. No pienso pagar una cena

Al cumpleaños de Satoshi no llegué, pero al de Chinen sí, ¿eh? Solo que no me cae bien y no le felicito, a cascarla. :p 
(Es que esta foto me encantó en cuanto la vi, jejeje)


En el capítlo anterior...

-Nino: no te estoy mintiendo, vengo de trabajar, acabo de terminar hace tan solo media hora, es lo que he tardado en llegar a casa.
-Geno: Tú sigue, sigue mintiéndome, que todavía te llevas una torta.
-Elphie: Bufff, que pestazo traes, que asco -observa.- Huele como a camarones fritos, que asco, voy a vomitar.
-Sho: No estarás… -se señala la tripa.
-Elphie: ¿Gorda?
-Sho: Gorda no, embarazada.
-Elphie: Que no, que no, es que me da mucho asco el olor a marisco.
-Sho: Pues vaya… -dice decepcionado.
-Nino: Mira -se saca un puñado de gambas del bolsillo.
-Elphie: Pero qué asco, aparta eso de mí -se aleja rápidamente de Nino.
-Geno: ¿Dónde has robao eso?
-Nino: Que no lo he robado, me lo han dado.
-Jun: ¿Pero se puede saber dónde demonios has estado todo este tiempo?
-Nino: Si dejarais de gritarme os lo explicaría…

-Geno: Bien, empieza.
-Nino: Ya sé que se supone que tenía que estar trabajando en una obra…-comienza.
-Elphie: Sí, ¿sabes lo que me costó encontrarte el puesto? He tenido que hablar con medio Cádiz para buscártelo.
-Geno: ¡Desagradecido! ¡Cara dura!
-Jun: Debería darte vergüenza irte de un empleo así, has dejado en mal lugar a Elphie-chan.  
-Aiba: Las gambas no pueden ser de trabajar de pescador, que Nino-chan se marea mucho en barco- dice pensativo.

Nino resopla y voltea los ojos, no parece que le vayan a dejar hablar.

-Nino: Sumimasen…-empieza.- Ya sé que está mal abandonar un trabajo sin decir nada pero…
-Aiba: A mí una vez me abandonó delante de unos pandilleros que iban a pegarme, hizo como que no me conocía y se fue -se queja.
-Nino: ¿Y eso que tiene que ver ahora? -pregunta mosqueado.
-Aiba: Nada, pero todavía me duele.
-Nino: Toma estas gambas como compensación -se las da a Masaki.

Aiba las coge mientras Sho le pasa el brazo por encima de los hombros como para consolarle. Jun les mira sin saber muy bien que pensar mas allá de que Nino siempre ha sido y será bastante jeta, pero al menos le dio gambas a Aiba. ^_^

-Aiba: Itadakimasu, pero aún estoy triste.
-Nino: Bueno, ya discutiremos eso otro día Aiba-chan, ahora solo quiero contaros lo que ha pasado y darme una ducha antes de ir a dormir, estoy reventado.
-Elphie: ¿Y no te podrías duchar antes? Porque apestas a pescaito frito que no hay quien pare…
-Sho: Tienes razón, pero ya que estamos que se explique, quiero descansar, mañana tengo el coñazo de reunión con los líderes de la oposición muy temprano.
-Elphie: Claro, si no hubieras llamado hoy dando un aviso de bomba…
-Sho: Es verdad, a lo mejor llamo otra vez haciéndome pasar x terrorista que no me apetece madrugar.
-Elphie: ¡¡¡SHO!!!
-Sho: ¿Qué? Los ministros son todos bastante vagos, una vez pillé a una diputada jugando al candy crush en medio del parlamento.
-Jun: ¿El que anuncian los Kanjani?
-Sho: No sé, no me dio tiempo a ver la versión que era.
-Geno: Callaros todos un poco kudasai, quiero que Nino se explique de una vez.
-Nino: Si yo os lo quiero contar, pero es que no me dejáis hablar…
-Claire: A ver Nino, ¿dónde se supone que has estado trabajando?
-Nino: En algo mejor que una obra, en algo digno de mi talento, cocinando en un restaurante muy caro -dice haciéndose el genial.
-Todos: Ehhhhhhh??
-Nino: ¿A que viene tanta sorpresa? -pregunta mosqueado- Os recuerdo que mi padre es chef de sushi y a mí siempre se me ha dado bien cocinar… además de hacer bien muchas otras cosas.
-Jun: Ya esta el modesto -dice con ironía.
-Sho: Pero vamos a ver Nino, ¿cómo te han contratado en un restaurante? Eso no tiene sentido.
-Nino: ¿Dudas de mi talento para la cocina?
-Sho: No, dudo de tu capacidad de hablar español!  A ver,¿Cómo demonios has hecho la entrevista?
-Nino: Con mucha cara y usando el traductor de google en el teléfono.
-Aiba: Nino es montón de listo y apañado -comenta ilusionado mientras chupetea la cabeza de una gamba (parece mentira que un momento antes estuviera enfadado con él, Aiba es un poco bipolar).
-Nino: Dije que era cocinero profesional.
-Jun: Nino, hacer anuncios de televisión friendo tempura no te convalida con los estudios de cocinero.


-Nino: ¡Cállate “Bambino”! Además, que también he hecho de cocinero en una película.
-Jun: Ah bueno, siendo así todo arreglado, esperadme un momento que voy a recoger mi estrella michelín, como yo he hecho varios papeles de cocinero. -comenta aún más irónico.
-Nino: Lo importante es que me han contratado, y estoy usando mis capacidades más que descargando sacos de cemento en una obra.
-Elphie: Pero podías haber avisado antes de irte.
-Nino: Si digo algo NO me hubieran dejado irme.
-Geno: Eso tiene cierta lógica.
-Elphie: ¡Porque se supone que NO tenías que irte de allí! ¡Y ve a ducharte, que apestas a pescao y a gambas y me da asco! -le grita enfadada.
-Claire: No, no, que diga dónde trabaja, quiero saber el restaurante que es, si hacen un buen sushi quiero probarlo.
-Nino: Pues claro que hago un sushi delicioso, y muchas otras cosas ricas japonesas.
-Claire: ¡Quiero ir, tengo antojo!
-Jun: No deberías comer pescado crudo estando embarazada, sushi no puedes comer, mejor pides otra cosa.
-Claire: Que pesado eres Jun.
-Jun: Solo te quiero cuidar -dice acercándose a ella con cara de niño bueno.
-Geno: Nino, ¿a que me vas a invitar al restaurante donde trabajas?
-Nino: Puedes venir cuando quieras Geno-chan pero… ¡pagando!


-Geno: Oye que tío mas tacaño. 
-Sho: Típico de Nino -niega con la cabeza.
-Nino: A ver, que el restaurante no es mío, podéis ir todos a comer allí, pero pagad la cuenta, yo no os invito, de algún sitio tiene que salir mi sueldo, deshou?
-Jun: Pues podías invitarnos tú, con todos los problemas que nos estas causando podías ser un poco más detallista.
-Nino: Bueno… ya veremos. -contesta a regañadientes.
-Aiba: ¿Os imagináis que nos invita? -pregunta emocionado.
-Jun: No, yo no tengo tanta imaginación, la verdad. -Jun está un poco picado por que Nino trabaje de cocinero cuando el chef oficial de arashi y el foodie es él.
-Nino: Venga, que me voy a duchar -se va hacia el baño pasando de todo porque ya está hasta el coño de todo.

La situación se calma un poco y todos se van a dormir aunque Nino no ha contado qué restaurante es ni siquiera donde está situado, pero bueno, Nino no ha sido nunca de contar sus cosas personales. Todos se van a la cama mientras Nino acaba de salir de la ducha en toalla y pretende ir a dormir con Geno, pero ella está enfadada con él, le da su pijama y le echa de la habitación. Nino acaba durmiendo en un sofá. 


Por la mañana Sho es el primero en levantarse, o eso cree él, Nino ha desaparecido YA de la casa, pero Sakurai ni se da cuenta porque tiene la cabeza en otra cosa, se prepara rápido y sale en dirección a Sevilla, debe tomar temprano el ave a Madrid para su reunión con los líderes de los otros partidos, debe hablar con ellos para ultimar los cambios de gobierno ahora que ha decidido volver con sus amigos a Japón y retomar su carrera como idol. Por fin tiene una idea para escoger sucesor sin convocar unas elecciones nuevamente, porque le parece un gasto absurdo para el país y tal y como están las cosas, mejor no andar tirando el dinero. No le ha hablado a nadie sobre esa idea, ni siquiera a Elphie, pero espera que todos los líderes de la oposición la acepten, basicamente porque no tiene un plan B.  

Cuando se levantan por fin el resto ven que Nino no está y no pueden creer que haya madrugado y menos para irse a trabajar, pero todo apunta a que está en ese misterioso restaurante… y si no es así se va a ganar una bronca. Geno está orgullosa de su Nino en secreto, pero no quiere confesarlo, así que sigue actuando como si estuviera mosqueada. Jun por su parte se ha levantado con un dolor de espalda horrible porque Claire aún esta enfadada por el asunto de la sesión de fotos y le hizo dormir en el suelo.

 

Tokyo/ Interior/ dia

Zel vuelve por el pasillo con el móvil en la mano, parece contenta después de haber hablado un rato con su Hamstercito, se sienta al lado de Yokoyama en la sala de espera del hospital.

-Zel: Subaru wa? -pregunta.
-Yoko: El doctor le ha llamado, ya estarán mirando su golpe -contesta mientras señala al fondo del pasillo por donde se fue el loco.
-Zel: Ok desu.
-Yoko: ¿Puedo hacerte una pregunta?

Zelgadiss asiente.

-Yoko: Si te gusta Baru…-comienza.
-Zel: ¡Oye, a mi ese loco no me gusta! -exclama ofendida.
-Yoko: Entonces ¿por qué te has puesto colorada justo ahora? -le señala la cara mientras se ríe un poco de ella.

Zel se cabrea y le aparta la mano acusadora con un manotazo.

-Zel: Es que hace calor, solo es eso -se excusa mirando para otro lado.
-Yoko: Sí, lo que tú digas… en fin. No entiendo por qué tienes un pochi-bolso mío si quien te gusta es Subaru.
-Zel: Tengo un pochi tuyo, ¡pero no significa nada, y NO pienso pagar una cena!
-Yoko: Claro que no vas a pagarla, solo tienes 3 yenes en la cartera -contesta sin entender a qué viene eso. -Con eso no te llega para pagar nada.
-Zel: ¿Por qué has mirado mi cartera? Eso es privado.
-Yoko: Fue Baru, no pude detenerle… oye, si estas mal de dinero puedo prestarte algo, no es necesario que me lo devuelvas.
-Zel: Déjame, no quiero tu dinero -contesta avergonzada, odia pedir ayuda o favores a nadie.
-Yoko: Pero yo sé que los júnior cobráis muy poco… ayer te di algo de dinero, pero tal vez necesitas más, no tengas vergüenza en pedírmelo -le ofrece amablemente.
-Zel: ¡Te digo que no necesito nada! -contesta con fastidio, ya el día anterior acepto el dinero que le dio Yoko por acompañarle al hospital a regañadientes.
-Yoko: Bueno, pues si no quiere mi ayuda al menos pídeselo a Shingo, a fin de cuentas le están pagando por cuidarte.
-Zel: ¿Nani?  ¿De qué hablas?
-Yoko: Pensé que lo sabías, el presidente ofreció a varios Johnnys dinero a cambio de que vivieras con ellos. Por lo visto no quería que vivieras sola, no se fía de ti, como todos los extranjeros sois muy drogadictos…
-Zel: ¡¡Que yo no tomo drogas!! -le grita enfadada.

Yoko hace un gesto para que no chille en el hospital y Zelgadiss se calma un poco.

-Yoko: Bueno, yo eso no lo sé, es lo que dice la gente en Japón, no conozco tantos gaijin.
-Zel: Podría vivir con mi novio pero… Satoshi me dijo que fue idea del presidente que viviera con Murakami.
-Yoko: Bueno, en realidad, creo que la cosa fue un poco diferente de eso, deberías hablarlo con Ohno-san -contesta intentando no meterse en líos ajenos.
-Zel: Entonces, ¿Ohno me ha mentido?
-Yoko: Eh… no sé nada sobre eso -se excusa.- Solo sé que Johnny-san habló con varios idols antes de que llegaras y preguntó quién quería vivir con un nuevo Johnnys europeo que iba a venir a la compañía.
-Zel: ¿Qué idols? -pregunta con curiosidad.
-Yoko: No sé, de Kanjani preguntó a todos menos a Subaru y a Okura, supongo que porque Baru no está para cuidar a nadie, y Tacchon… bueno, bastante tiene con levantarse él por las mañanas para venir a trabajar, supongo.
-Zel: ¿Y de otros grupos?
-Yoko: Etto… creo que escuché que preguntó a Shige y Koyama de NEWS y a algún KATTUN -contesta pensativo. -Hum… creo que fue a Akanishi porque al menos él habla inglés y el presidente pensó que podríais entenderos.
-Zel: ¡IMPOSIBLE, AKANISHI NO! -vuelve a gritar horrorizada.
-Yoko: Shhhhhh!!!! Urusai -le riñe.
-Zel: Yo con ese no quiero vivir.
-Yoko: Ni él contigo tampoco, porque rechazó la oferta.
-Zel: Yokatta -respira aliviada mientras se pone la mano en el pecho. Si pensaba que vivir con Murakami era malo, es porque no se daba cuenta de que la cosa podría haber sido mucho peor.
-Yoko: ¿No te gusta Akanishi?

Zel niega con la cabeza mientras pone cara de asco.

-Yoko: En ese caso es una suerte que vivas con Murakami.
-Zel: Bueno… Shin-chan aceptó porque le pagaban, solo le importa el dinero. -dice algo mosqueada.
-Yoko: Oye no te metas con Shingo, nadie más quiso vivir con un extranjero desconocido del que no sabíamos nada, como era lógico, y él aceptó. Y tampoco es tanto el dinero que le daban, lo hizo por ayudarte, aunque no te conocía, así que no te permito que hables mal de él.
-Zel: Gomen ne -se disculpa.
-Yoko: Yo tampoco quise vivir contigo, a saber si eras un loco drogadicto o algo peor. No te conocía.
-Zel: ¿Y ahora que me conoces?
-Yoko: Tampoco quiero vivir contigo, muchas gracias -dice a mala leche para joder a Zel.
-Zel: Pues… me alegro, tú me caes peor que Akanishi -miente para molestar a Yoko.
-Yoko: ¡¡¡Oooi!!! -exclama ofendido.

Un enfermero llama a Yoko y este se levanta para ir a una de las consultas, Zel se ha librado por la campana, porque Yokoyama estaba a punto de darle una colleja.

Yoko sale en menos de 10 minutos, le han hecho una pequeña revisión y algunas preguntas,  como no presentaba complicaciones del golpe en la cabeza del día anterior parece que no necesita nada más que seguir tomando la medicación que le habían dado durante unos días más.

-Zel: ¿Daijoubu?
-Yoko: Todo bien, gracias -se sienta junto a ella. Tose como aclarándose la voz. -Aún no me has dicho por qué tienes un pochi mío.
-Zel: ¿Todavía estás pensando en eso?
-Yoko: Bueno, tampoco es tan interesante -dice intentando hacerse el guay.
-Zel: Te lo diré, ne? Tengo una amiga que es fan tuya y colecciona tus goods, tenía el bolso repetido y me lo regaló.
-Yoko: ¿Tienes una amiga que es mi fan? -pregunta emocionado. -¿Es gaijin también? ¿Me la presentas? ¿Cuántos años tiene?
-Zel: Ehh, sí es gaijin, no porque vive en España, es un poco más mayor que tú.

Yokoyama intenta asimilar las respuestas mientras asiente con la cabeza.

-Yoko: ¿Cómo es? ¿Tiene las tetas grandes? -Pregunta alterado mientras hace gestos con las manos como de “una buena delantera”. Se ha puesto muy contento de pronto con lo de tener una fan europea.
-Zel: ¡Kimochi warui! -le increpa mientras le da un tortazo en la cara.  
-Yoko: Gomen na… -se disculpa cabizbajo.
 -Zel: Eres un pervertido, ¿no te da vergüenza?
-Yoko: Sumimasen… me emocioné demasiado -se sonroja mientras se pone la mano en la mejilla donde Zel le ha pegado.
-Zel: Esas cosas NO se preguntan sobre una chica.
-Yoko: Lo sé, no sé qué me ha pasado.
-Zel: Y me lo preguntas a mí que también soy chica, que poca educación -se queja.
-Yoko: A veces olvido que eres una chica -se defiende.
-Zel: No sé si eso es bueno o malo… -comenta mosqueada.
-Yoko: Es bueno, supongo, porque tú no quieres que nadie lo sepa, deshou?
-Zel: Bueno vale, entonces está bien -se conforma.

Zelgadiss se acerca a Yoko de pronto y le susurra algo al oído. Yokoyama se pone estúpidamente feliz, incluso más que si le hubieran dado pollo frito para comer.

-Yoko: ¡Lo sabía! ¿Si viene a Japón me la presentarás?
-Zel: Solo si te portas bien -dice haciéndose la interesante mientras se cruza de brazos.
-Yoko: Yo siempre me porto bien, soy un chico muy bueno -argumenta poniendo cara de pena mientras saca para fuera su labio colgón.   
-Zel: Shibutani está tardando mucho…-mira hacia el pasillo cambiando de tema.

Pasa algo más de media hora cuando por fin Subaru vuelve caminando como un ojiisan, viene acompañado de un celador que le da un sobre con papeles y recetas de medicamentos que debe comprar. Le han metido un montón de pastillas y ya no le duele el golpe, de hecho le han debido de poner un tranquilizante o algo porque viene un poco “drogado” y con cara de contento.

Subaru se queda de pie frente a Yoko y Zel, parece que se han quedado dormidos en los asientos de la sala de espera. Yokoyama tiene la cabeza apoyada en el hombro de Zelgadiss y le está babeando la camiseta, tiene una expresión muy feliz en la cara, a saber lo que está soñando, pero seguro que es alguna cochinada. Zel por su parte tiene la cabeza ladeada y posada sobre la de él, pero al menos ella no babea, que ya es bastante.


 
Shibutani se acerca a Yoko, se agacha con un poco de dificultad y pone su cara frente la suya “Omaeee!” le dice con voz fuerte, Yokoyama se despierta sobresaltado y ve a Subaru delante de él. Se da un susto de muerte y de regalo despierta a Zel que no sabe ni dónde está. Ella también ve a Subaru y ya se ubica un poco de que siguen en el hospital.  


-Yoko: ¿Terminaste? ¿Cómo estás? -pregunta aún un poco aturdido.
-Zel: Shibutani-san, daijoubu desu ka?
-Subaru: No me he roto nada pero tengo una fisura en dos costillas -dice hablando pausadamente, como si estuviera realmente un poco drogado. Acto seguido se empieza a subir la camiseta para enseñarles el vendaje que tiene puesto.

Yoko le riñe por exhibicionista y le baja la camiseta para que no vaya enseñando cacho en mitad de un hospital, Subaru mira a Zel fijamente con los ojos un poco raros, como si le costara enfocar.

-Subaru: ¿No te doy pena? -pregunta con voz susurrante.
-Zel: Apenas. -concluye negando con la cabeza.
-Subaru: Me he hecho daño por ti.
-Yoko y Zel (a la vez): Es tu culpa.
-Subaru: Omaetachi, pasáis demasiado tiempo juntos, ne? -dice confuso.
-Zel: Shibutani dice cosas raras - comenta mirando a Yoko
-Yoko: No sé, yo no noto diferencia... Anda vamos para casa, te acompañaré, Baru -se levanta de la silla.  
-Subaru: ¿Y Zel? ¡Solo tiene 3 yenes! -exclama.
-Zel: No digas eso, es vergonzoso.
-Yoko: Zel sabrá, de todos modos no quiere mi dinero.
-Zel: Ya basta de hablar sobre eso, vámonos -concluye, y se va hacia la salida del hospital.

Una vez fuera Zel quiere irse lo antes posible, Subaru está bien… o todo lo bien que puede estar ese lunático, así que no tiene nada más que ver con él. Yoko viene detrás de ella y por último Baru, que camina muy despacio.



-Subaru: Tienes babas -señala la manga de la camiseta de Zel mientras se tambalea un poco, el tranquilizante no le ha sentado bien.
-Zel: ¿Nani? -pregunta sin entender nada, Baru no parece estar muy bien en esos momentos.
-Subaru: Tienes babas de Yoko -repite.
-Yoko: ¿Qué? -mira a Zel y ve ella que tiene un manchurrón en la camiseta, se pone nervioso y empieza a sobarle la ropa intentando limpiarlo.
-Zel: No me toques -se aparta.- ¡Qué asco Yokoyama!
-Yoko: Gomen nasai, a veces babeo un poco cuando me duermo -explica bastante humillado.
-Subaru: Babea siempre -dice mientras parpadea muy despacio y sonrie.

-Yoko: Cállate Baru.
-Subaru: Es porque tiene la boca rara.
-Yoko: ¡Que te calles! -le chilla avergonzado.
-Subaru: Es la verdad -se encoje de hombros.
-Yoko: Lo siento, te compraré una camiseta nueva. ¿Aún me vas a presentar a tu amiga? -pregunta con nerviosismo.
-Zel: No te preocupes por eso… solo quiero irme.

Subaru les mira a ambos sin saber de qué amiga hablan, cada vez tiene la mente más nubada, si no llega pronto a casa y se sienta podría hasta caerse redondo al suelo.

Todos se despiden con un “otsukaresama desu”, Zel camina hacia la parada de la línea Yamanote más cercana, puede que no tenga dinero en la cartera, pero Hina siempre le recarga la tarjeta suica para que pueda ir en el tren. Baru va despacio agarrado a Yoko.

-Subaru: Yokocho, no le digas a nadie que me han dado un tranquilizante, si no las revistas dirán que estoy tomando drogas y no necesito un escándalo ahora.
-Yoko: Pero si tomas cosas más fuertes como medicación para la cabeza.
-Subaru: No, casi nunca las tomo.
-Yoko: ¿Qué no las tomas? Eso explica muchas cosas…

Continuará….