martes, noviembre 06, 2012

9. Ser un idol cuesta, y aquí es donde vas a empezar a pagar.

Venga, que solo he tardado mil meses en poner un nuevo capítulo, disfrutad de mi imaginación desbordante, de mis chorreces y de las situaciones a veces un poco guarrindongas entre los personajes... ^///^U

Notas de la autora:

-Te quejarás Genomiya, he puesto un montón de imágenes de Nino. ;-)
-No he tenido webos de conseguir que el vídeo se vea aquí en la cosa incrustada, cuando le deis al "play" os enviará a la página en la  que alguien lo subió. Gomen. m (_ _) m
-Sí, cuando salen fotos de Oguri Shun se supone que soy yo. o///O

-Elphaba, pervertida.
-Zeknas, guarro.
-Yo misma (como autora): ¡Salida!

En fin, disfrútenlo leyendo, tanto como yo me he divertido escribiendo. ^_^



Sigue del anterior...

Tegoshi y Massu conducen a Zelgadiss por los pasillos de la compañía y se dirigen a una de las habitaciones en las que han quedado con el resto del grupo para ensayar unas coreografías. Tegoshi abre la puerta y entra alegremente mientras grita.

-Tegoshi: ¡¡¡¡Hola a todos, venimos con el nuevo junior!!!!

Los 4 miembros que estaban en la habitación miran expectantes hacia la puerta y Massu empuja a Zelgadiss para que entre de una vez.

-Ryo: Coño, ¿no es un poco mayor para ser “junior”?
-Yamapi: Pues mis amigos Ikuta y Shunsuke aún lo son y mira la edad que tienen…-dice con cierto tonito de fastidio.
-Ryo (posa su mano en el hombro de Yamapi): Pi, tienes que superarlo, deja de hablar de ellos, ahora estás con NEWS, los “Four Tops” pasaron a mejor vida., diría que “pasaron a la historia”, pero para eso alguien tendría que acordarse de ellos… Así que olvídalos tú también.
-Yamapi: No puedo, les quiero un montón, ¿dónde están mis bebidas de proteínas? -se pone a rebuscar en su bolsa de deporte y saca uno de esos botes de mierdas con vitaminas y minerales que él anuncia.
-Shige: Yamapi, no puedes refugiarte en esos potingues cada vez que te sientas triste, ¿has visto las tetazas que se te han puesto de beber eso? ¡¡No puedes tomarlo como si fuera agua del grifo, tiene efectos secundarios!!

Ryo se acerca a Zelgadiss.

-Ryo: Hola, encantado -le da la mano con fuerza. -Me llamo Nishikido Ryo, si conoces a alguna chica guapa de tu país preséntamela, que me ha dicho Akanishi que las españolas son muy fogosas.
-Zelgadiss: Esto… sí, claro, lo que tú digas -dice avergonzada e intentando no mirarle directamente para no quedar embarazada de él.
-Ryo (mirándola fijamente): Tu cara me suena de algo, ¿nos hemos visto antes? Es que hace unos meses estuve en España, que tuvimos una liada con Subaru… Eh, bueno, no te voy a contar nuestros problemas, que no te conozco de nada, tío.
-Zelgadiss: No, no. Nunca nos hemos visto. Lo que pasa es que los españoles nos parecemos todos, me confundirás con alguien que hayas visto allí… -se excusa torpemente para que Ryo no relacione conceptos.
-Ryo: Ah claro, es verdad, si es que todos los occidentales os dais un aire -parece conforme.

Se acercan, Yamapi y Shige.

-Shige: Soy Kato Shigeaki, encantado de conocerte. -Hace una reverencia.
-Zelgadiss: Hola, encantado, soy Zelgadiss. -Le mira mientras se queda pensando que Shige es muy guapo en persona.
-Shige: Oye, me he enterado por ahí de que eres amigo de Ohno san, ¿es cierto?
-Zelgadiss: Leñe, que cotillas sois en esta compañía. Pues sí, somos… muy… amigos.
-Shige: Si le ves ¿te importaría decirle que me he comprado una caña nueva y que estoy deseando que me llame para ir a pescar con él y estrenarla?
-Zelgadiss: Creo que él también tiene “mono” de pescar, se lo diré.

Yamapi le da la mano sin decir nada y Zelgadiss le observa extasiada, está hiper bueno en persona. Aún más con la cara de triste que se le ha quedado al recordar a Ikuta y Shunsuke. Zelgadiss aprovecha para abrazarle para ver si le consuela… y de paso le roza una teta disimuladamente.

-Yamapi (soltándose de ella): Gracias, necesitaba ese abrazo.
-Zelgadiss: Lo sé, Shunsuke e Ikuta son tan majos que cuesta mucho olvidarles…
-Yamapi: ¡¡Exacto,  por fin alguien lo entiende!! -Sonríe un poco más animado y le echa una mirada reprobatoria a Ryo que hace como que no se entera de nada (pero se entera de todo perfectamente).

Koyama, que se había quedado en segundo plano, se acerca con su manera de caminar un poco “mariquita”, para presentarse.

-Koyama: Buenos días, Koyama Keiichiro para servirte en todo lo que pueda -hace una gran reverencia totalmente amanerada.
Zelgadiss le mira con los ojos -y la boca- abiertos como platos  y de pronto empieza a hiperventilar y a marearse.

-Zelgadiss: Ko… Ko… Koyama… Ke… Kei chan -balbucea, se lleva la mano al corazón que se le ha acelerado preocupantemente y siente que no podrá sostenerse en pie por mucho más tiempo.

Todos se están empezando a asustar.

-Koyama: Oye, ¿te encuentras bien, chaval? -le posa la mano en el hombro.
-Zelgadiss: ¿Bien…? Eres… lo más bonito… que he visto nunca… Mabushiiiiii!!!!!!* -Le da un vahído y se desmaya, por suerte Massu se lanza en plancha sobre el suelo, y la cabeza de Zelgadiss cae sobre el redondo culo de Massu amortiguando lo que de otro modo hubiera sido un tremendo golpe en su cocorota.
(*Homenaje a "Yamato Nadeshiko Shichi Henge").
-Tegoshi: ¡¡Qué reflejos tienes, Massu!! -exclama entusiasmado viendo la hazaña de su amigo.
-Zelgadiss (murmurando): Mmmmm…
-Yamapi: Avisad al médico de la compañía o algo. Un momento… si no tenemos, que dice Kitagawa que no hay presupuesto para “lujos”.

Koyama se agacha y estrecha a Zelgadiss entre sus brazos.

-Koyama: Pobre junior “extranjerito”, espero que se recupere pronto. Ha sido todo culpa mía, seguro que se ha mareado por mi manía de echarme tanta colonia.
-Yamapi: Que no hombre, cómo va a ser por eso. Le voy a dar una de mis bebidas que ya verás como se le pasa…
-Shige: Todo lo arreglas con eso… ¡¡A ver si le van a salir tetas a él también y luego encima nos denuncia!!
-Massu (levantándose del suelo): Lo que está claro es que estaba bien hasta que ha visto a Koyama.
-Shige: Yo tengo una teoría pero… personalmente creo que es imposible -dice haciéndose el interesante.
-Ryo: Habla, sé supone que eres el más listo de todos nosotros.
-Massu: ¿Y el más tonto quién es?

Todos contienen la risa.

-Massu: No en serio, ¿Quién es el tonto del grupo? -pregunta indignado.
-Yamapi (pasando de Massu): Anda Shige, expón tu teoría.
-Shige: Bueno… analizando lo último que ha dicho antes de desmayarse y los síntomas que ha manifestado, me aventuraría a decir que ha sufrido lo que los expertos llamarían un: “Síndrome de Stendhal”
-Koyama: ¿Eso qué es? -Posa su mano sobre la frente de Zelgadiss para ver si tiene fiebre. -Parece que lupus no es, tampoco parece algo “auto inmune”, si pudiera administrarle “antibióticos de amplio espectro”.
-Ryo: ¡Koyama, deja de ver episodios del Dr. House!
-Shige: Son delirios, mareos y a veces hasta taquicardia producida por exponerse a una sobredosis de belleza.
-Yamapi: Cuadra, porque buenos estamos un rato, ¿no? -dobla el brazo para lucir el bíceps.
-Ryo: Hombre, pero ya tiene huevos que le haya pasado justo cuando estaba delante de Koyama y no conmigo o con Yamapi… ^^
-Koyama: Ryo, ya sabes que a mí no me gusta pensar mal de la gente pero… parece que estás insinuando que soy feo.
-Ryo: Kei chan, por esta vez no estaría de más que pensaras mal de mí.
-Koyama (murmurando con cara de tristeza): Me ha llamado feo… -abraza más fuerte a Zelgadiss, que sigue inconsciente.
-Shige: Lo que está claro es que Koyama le gusta, o algo.
-Tegoshi: Bueno, yo creo que un poco gay sí que es, a Massu le toca mucho el culo.
-Massu: ¿Ehhh? -Exclama sorprendido. -Yo pensaba que era el saludo típico de su país, por eso me dejaba meter mano.
-Ryo: Pues entonces encajará un montón en este grupo porque en fin… Menudo mariconeo que se traen algunos.
-Tegoshi (besando a Koyama en la mejilla): No entiendo a qué te refieres con eso…

Yamapi le enchufa un bote de bebida “hiper energética” a Zelgadiss en la boca para que beba un poco,  esta se despierta de golpe y muy sobresaltada. Al abrir los ojos lo primero que ve es que está en los brazos de Koyama y que Yamapi y Tegoshi están agachados junto a ella observándola.

-Zelgadiss: ¿Sois ángeles?  Qué raro… pensé que cuando muriera lo primero que vería sería a “mi dios”: Aiba, y “el cielo”: el restaurante chino de su familia, en Chiba.
-Massu: Dice cosas muy raras, yo creo que es cierto lo de que se había colocado con la colonia de Koyama…
-Yamapi: Vamos a dejarle espacio para respirar.
-Koyama: ¡¡Menos mal que ya te has curado!!  -abraza a Zelgadiss y después le da un beso en la frente.

Zelgadiss vuelve a perder el conocimiento al instante.

-Ryo: Joder Koyama, ¿qué parte de dejarle espacio no has pillado?
-Koyama: Lo siento mucho, no puedo dejar de ser tan “peluchil” como soy.
-Tegoshi: Pues abrázame a mí, ya sabes que yo nunca me canso de tu cariño.

Koyama deja tumbada en el suelo a Zelgadiss con mucho cuidado y se abalanza sobre Tegoshi. 

-Tegoshi (abrazando a Koyama): Lo del “síndrome de Stendhal” cuadra, sobre todo si lo que Zelgadiss ha visto de Koyama es la “belleza interior” que tiene.
-Todos: ¡¡¡Ahhhh, es verdad!!!
-Koyama (a punto de echarse a llorar de la emoción): Gracias chicos…



Unas horas después, esa misma noche, Zelgadiss y Zeako están cenando en un puesto de “comida remojada” (Oden) de la zona de Asakusa. Zeako se ha “destravestido”, es decir, es Zeknas, un chico normal que pasaría desapercibido a los ojos de la gente, bueno… menos por el hecho de que es un “gaijin” que lleva como complementos un  bolso de señora y una boa rosa de plumas en el cuello. ^^U   Zelgadiss sigue vestida de Oguri Shun como si tal cosa, le está cogiendo gustillo al “crossplay” después de todo.

-Zel (apura su tercer vaso de sake y echa una mirada a su alrededor con la vista ya totalmente borrosa por el alcohol): Zeknas, podríamos ser los protagonistas del “Tigre y Dragón de Kankuro”, ne?
-Zeknas: Si lo dices por mi gran atractivo físico, sí. Y además te vengo a sacar de altura tanto como Nagase Tomoya a Junichi… unas dos cabezas. -Se bebe su sake y le pide al viejales del puesto con amabilidad que se lo llene otra vez.
-Zel: Claaaaro, pero me refería también a que yo tengo una gracia y un salero increíble, igualito que el personaje de Junichi, podría haberme creado Kudo Kankuro… De hecho me extraña que no me haya creado, porque ese hombre… ¡¡ES DIOS!! -Levanta su vaso vacío como intentando brindar o algo así -Aaaay, tengo ganas de potar, me está sentando la cena como el ojete.
-Zeknas: Sí, ese ha sido un comentario muy… “ingenioso” -dice con cara de asco mientras mira a Zel toda borracha. -Anda, no bebas más, que pa’ ti con un vaso ya hubiera sido más que suficiente, si es que no me aguantas na...

Zeknas paga al viejo y ayuda a levantarse a Zel del asiento porque va muy perjudicada. Empiezan a caminar por Asakusa  intentando encontrar la entrada a la estación más cercana para volver a sus respectivas casas. Zeknas lleva medio agarrada a Zel para que no se caiga, esta va haciendo eses.

-Zeknas: ¿Mañana tienes que trabajar, Zel? Porque no te veo yo en condiciones…
-Zel: ¡Pero qué dices, si estoy perfectamente! Y sí, mañana tengo que ir por la tarde a ensayar no sé qué hostias de coreografía con Tego y Massu, que me tienen hasta el coño ya y no acabo ni de empezar.
-Zeknas: Tú es que preferirías mucho más marcarte una “coreografía” con Koyama, pero en sentido horizontal, ¿verdad?
-Zel (tropieza y a punto está de caerse de morros al suelo, pero Zeknas la tiene bien agarrada y lo impide): Ay, no me digas esas cosas, que Koyama perjudica seriamente mi salud…
-Zeknas: ¿Koyama? ¿Seguro que no ha sido el sake? A todo esto, ¿qué coño ha pasado con los NEWS?, con todo lo fan que eres, seguro que te ha hecho una ilusión increíble conocerles, ¿eh?
-Zel: Bueno… pues la cosa iba más o menos bien, menos por lo de que casi me reconoce Ryo de cuando vinieron los Kanjani a España a buscar a Subaru … menos mal que me inventé una mentira y coló. Y luego Kei chan vino a presentarse y me desmayé.
-Zeknas (frena en seco y zarandea a Zel): ¿Te desmayaste? ¿Tan feo te pareció en persona?
-Zel: ¡JODER, QUE KOYAMA NO ES FEO!
-Zeknas: Buff que no… te lo paso porque vas pedo y claramente no sabes lo que dices, pero el chaval es “más feo que el cristo de Borja restaurado”, aunque eso sí, parece muy simpático.
-Zel: Anda, acompáñame al tren, que no tengo ganas de discutir, estoy muy mareada.
-Zeknas: Oye… que si quieres te acompaño hasta tu casa, no sea que te pase algo por el camino, porque estás fatal de lo tuyo.
-Zel (mira a Zeknas con cara de sospecha): Tú lo que quieres es verle el “chimpún”  a Murakami, ¿no? Puede que esté borracha, pero aún mantengo la cordura.
-Zeknas: Que no mujer, si es que me preocupo mucho por ti… pero vamos, que si cuando Murakami te abra la puerta va en culos no voy a apartar la vista tampoco.
-Zel: Pervertido interesado…
-Zeknas: Y qué quieres que haga, si al final no me has dicho cómo tenía el tema… ¡¡No puedo vivir sin esa información tan transcendetal!!
-Zel (se pone de puntillas para acercarse al oído de Zeknas y empieza a susurrarle algo ininteligible): Sshshshsssmdsdhshdshss…
-Zeknas (se separa con cara de asombro): Rápido, a tu casa, eso lo tengo que ver yo en vivo y en directo. ¡¿Cómo no me lo has dicho antes, peazo guarra?! –Tira de ella por la calle para llegar cuanto antes a la estación.
-Zel: Tranquilito, que “eso” va a seguir entre sus piernas aunque no vayamos corriendo… Además, como me zarandees mucho voy a acabar echando toda la “comida remojada” de la cena.

Un rato después Zeknas sube a toda prisa por las escaleras del edificio en el que vive Zelgadiss mientras la empuja de malos modos, Zel ya se ha despejado un poco por el camino y está menos borracha.

-Zeknas: ¡¡Venga, venga!!
-Zel: ¡¡Ya voy, coñe!! ¡Si es esa puerta de ahí, no me empujes más que ya hemos llegado!

Zeknas llama a la puerta con mucha prisa. Murakami abre rápidamente.

-Murakami: ¡Zel kun, po’ fin llegas, mía que me tenías ya preocupao’. ¿Qué horas son etas de vení p’acasa?
-Zeknas: ¡Pero si va vestido! ¡Qué decepción!
-Murakami: Vestío no, voy en pijama, poque me voy pa’ la cama. Y tú no sé quién coño eres, po’ sierto.
-Zeknas: ¿Yo? Esto… un amigo de Zel-kun, ¿quién voy a ser?
-Zel: Ah sí, espera que os presento. Murakami Shingo, este es Zeknas, un amigo, también de España. 
-Murakami: Pos hola, chaval -le casca un tortazo en la espalda así como “de buen rollo”
-Zeknas: ¡Joder, que hostia me ha dao! –Exclama sorprendido.
-Zel: Bueno, es su forma de experar… cariño y eso, al final ya te acostumbras.
-Zeknas (en español): Me da lo mismo, si en el fondo me lo follaba igual, ya ves tú qué problema…
-Mirakami: ¿Qué ices? No m’entero de na!!
-Zel: Nada, si este ya se iba ¿Verdad?
-Zeknas: Sí, me voy, porque para lo que hay que ver aquí… -contesta desilusionado.
-Murakami: Zel kun, tira p’adentro, que jace fresco. ¿Has cenao?
-Zel: Sí, sí, hemos cenado, qué pesado te pones.
-Murakami (le da un tortazo en la cabeza): Encima que m’en preocupo, y me ices eso… ¿Asín con tan poco de respeto tratas a tus senpais? ¿Peo’ esto qué es? –Pregunta cabreado.
-Zel: Gomen!, gomen! –se disculpa mientras se rasca el coscorronazo de la cabeza.
-Murakami: ¡Tira p’a la cama, que no te vea yo decir más náa!
-Zel: Sí, senpai –contesta obedientemente y corre a la habitación a buscar su pijama para cambiarse donde Murakami no le vea.


Interior / Tarde / Habitación de hospital de Cádiz.

Ya no cabe más gente en el cuarto. Sho, Elphaba, Geno, Claire y Jun rodean la cama de Amiga en la sombra, que sujeta orgullosa a su pequeña recién nacida. El marido de esta ha quedado relegado a segundo plano en una esquina de la habitación y se pregunta internamente quien coño serán “esos chinos” que van con las amigas de su mujer.

-Jun: ¿Puedo sostener a la niña? ¡¡Es taaan monaaa!!
-Claire: Si quieres sujetar bebés te esperas a que yo los para, te vas a hartar con los mellizos, guapo.
-Jun: ¡¡Jooooo, pero yo quiero niños, y  los quiero ahora!! –Dice como un crío mimado.
-Amiga en la sombra: Tomaaa la niña, no te pongas así –se la pone en los brazos mientras Jun la sujeta con mucho cuidado y sonríe muy contento de haberse salido con la suya.
-Claire: ¡Eso tú encima malcríame al Catedrático! –Exclama un poco cabreada.
-Amiga en la sombra: Mujer, no te pongas así, es para que se calle un rato, que con tanto grito me la despierta.
-Geno: Como si por eso se te fuera a malcriar Jun-chan. Tú no sabes lo que yo tengo que aguantar con Nino, que cada día está más baka. No hace nada que se han ido “los riidas” y desde entonces se ha vuelto hasta MÁS raro…que os lo digo yo que este no está bien de lo suyo.
-Sho: Es normal, no ves que en el fondo quiere mucho a Ohno. Todo el día estaba tocáncole el culo y claro… ¡eso a la larga une mucho!
-Geno: Pues yo ya me estoy temiendo que tarde o temprano tenga que irme con Nino a Tokyo para que le vea y se tranquilice, porque como siga igual de insoportable a ver quién coño le aguanta… ¡Que le aguante el riida!
-Claire: Dices lo de “ir a Tokyo” como si fuera algo malo… ¡Anda que no quieres ir tú allí ni poco!
-Geno: Bueno… no te digo yo que no. Dejo por allí aparcado a Nino tocándole el trasero a Ohno a ver si se calma y luego ya si eso me acuesto con Aiba otra vez, para pasar el mal rato.
-Elphaba: ¿Sabes que con eso subirías de nivel? Pasarías de ser sacerdotisa a…-saca una libreta de su bolsillo- a “Diácona Masakista”, eso ya es un cargo de poder eclesiástico importante.
-Geno: Pues como Nino me aburra mucho a lo mejor me tiro a Aiba hasta llegar a “Arzobispa”, no te digo más.
-Elphaba: Eso es lo que yo llamo “un acto de fe”, sí señor.
-Claire: Pues si vosotros os vais a Tokyo yo también quiero, así ya si eso tengo los niños allí, que me nazcan japoneses de pleno derecho al menos. ¡¿A que sí Jun?!
-Jun (que está flipado con la niña y no está haciendo ni caso de la conversación): Ajá, ajá, lo que tú quieras, Kurara chan.

-Claire: Mucho miras tú a la niña... Que no quiero decir nada pero… a ver si me has engañado y sí que es tuya.
-Amiga en la sombra: Madre mía, ya empezamos con la paranoia otra vez.

Súbitamente Claire se acerca a mirar a la pobre criaturita que está en brazos de Jun y la observa con evidente mosqueo.

-Claire: ¡Pero mírala! ¡Tiene los ojos como achinados!
-Geno: Que los va a tener achinados, lo que pasa es que los tiene cerrados, ¡CERRADOS! ¡QUE ESTÁ DORMIDA, LEÑE!
-Amiga en la sombra: Como sigáis berreando así no va a ser por mucho tiempo… -contesta empezando a cabrearse un poco.
-Claire: ¿Pero seguro que es por eso? Mira Jun, que como esta cría sea producto de tu sensualidad catedrática te la ganas.
-Jun (asustado): Que no, que no es mía.
-Amiga en la sombra: Por última vez, esta niña es de mi marido, aquí presente –le señala.- No seas pesada.
-Claire (un poco más convencida): Ok, vale, me lo creo… Por esta vez.
-Marido de amiga en la sombra: ¿Qué pasa? No me estoy enterando de nada.


Un rato después los 5 vuelven a casa. Sho abre la puerta y saluda como hace siempre.

-Sho: Tadaimaaaaa
-Aiba: Okaeriiiiii –corre hacia la puerta y se abraza a Sho. -¡Te he echado mucho de menos, Sho chan!
-Sho: Venga Aiba, tranquilito… -le da palmaditas en la espalda.
-Elphaba: En ocasiones pienso que lo nuestro es una relación de tres –comenta mientras observa la escena desde una esquina del pasillo.
-Aiba (reaccionando muy rápido): En ese caso… ¿puedo dormir con vosotros a partir de ahora?
-Elphaba: Bueno… Esto… -empieza un poco cortada, aunque lo cierto es que le convence mucho la idea.
-Sho: ¡Y una leche! –Exclama cortantemente.

Claire, Geno y Jun se dirigen al salón. Se encuentran a Nino echado en uno de los sofás haciéndose una foto.

-Geno: ¡Míralo él! Que, ya estás mejor, ¿no? Te veo muy bien de lo tuyo…-dice enfadada. –Mejor que esta tarde desde luego, que me has fastidiado con tu cabezonadas
-Nino: ¡Geno chan! ¡Ven y abrázame! –Exclama intentando cambiar de tema.
-Geno: Claro, encima tengo que ir yo, no sea que tú te levantes del sofá y te canses…
-Nino (Con cara de cachorrito triste): ¿Estás enfadada conmigo? Entonces… ¿no me quieres abrazar?
-Geno: Me cago en la mar… Si es que como me lo digas con esa carita…

Se sienta a su lado y le abraza efusivamente.

-Nino: Genomiya, donde estabais, me he despertado en este sofá y no te vi, estaba preocupado.
-Geno: Y no te levantaste a buscarme por la casa a ver si estaba o algo.
-Nino: Bueno… tampoco estaba TAN preocupado.
-Geno: La madre que te parió…
-Nino: Toma, me he hecho esta foto para ti. -Le da la cámara.- ¿Te gusta?
-Geno: ¡AY QUE MONO SALE MI CANIJO CABRONCETE! -Le besuquea mientras Nino sonríe con cara de prepotente. Sabe que se ha librado de una bronca  con su gran actuación de niño bueno. 


Al día siguiente Sho se levanta muy temprano para ir al parlamento. Desayuna una tostada mientras recorre la habitación haciendo sus cosas. Entre ellas despertar a Elphaba con tanto ruido… ^^U
-Elphaba: Sho chan… ¿Qué hora es? –Pregunta con cara de dormida desde la cama.
-Sho (mirando su reloj): Las 6,30 en punto y está amaneciendo. Te he despertado, ¿verdad? Gomen…
-Elphaba: No te preocupes, no me importa, pero otro día si eso, empieza a hacer ruido antes de quitarte el pijama, por lo menos para que lo primero que vea al despertarme sea tu “Sakurai-pon” mientras te cambias.
-Sho: Kamisama bendito, no me digas esas cosas a estas horas de la mañana… –dice un poco avergonzado.
-Elphaba: Qué guapo te pones cuando te sonrojas.
-Sho: Elphie chan… si me sigues diciendo cosas como estas creo que voy a llegar tarde al parlamento…
-Elphaba: Qué pasa que no pueden empezar sin ti. Por que yo SÍ puedo empezar sin ti aquí y ahora…-comienza a desabrocharse la parte de arriba del pijama.
-Sho: ¡Elphaba! ¡Para o no respondo de mi mismo!
-Elphaba: Huy que miedo me das –se baja la chaqueta del pijama enseñando un hombro provocadoramente.
-Sho: ¡A la mierda la votación en el pleno y el lío con los sindicatos, hoy llego tarde! –Tira la tostada a tomar por el saco y se lanza sobre la cama como un animal en celo.
-Elphaba: ¡Yo sí que te voy a dar pleno, presidente! -le planta un morreo.
-Sho: Es que ha sido verte el hombro y me he puesto muy burro… como yo de eso no tengo… –Dice afectado.
-Elphaba: No te preocupes, Sho chan, que tienes otras cosas –vuelve a besarle al mismo tiempo que intenta desabrocharle la corbata y la camisa para no perder tiempo.

Un buen rato más tarde Sho sale de habitación seguido de Elphaba que va envuelta en una sábana.

-Elphaba: Sho chan, ¿te has tomado hoy las vitaminas? Que has tenido mucho “desgaste” ahí en la cama.
Sho va al armario de la cocina a tomar sus vitaminas.
-Sho: ¡Gracias, casi lo olvido! Menos mal que estás en todo.
-Elphaba: Y ya que estás saca la basura si eso…
-Sho: ¡Hai!

Sho obedece y sale por la puerta (muy tarde), pero eso sí, más contento que unas castañuelas.
Elphaba se prepara el desayuno y se sienta a la mesa a tomarlo tranquilamente. Poco después Geno aparece en la cocina y se sorprende al ver a Elphaba (envuelta en una sábana) desayunando.

-Geno: ¿Y esa pinta?
-Elphaba: Nada… polvo mañanero… -le da un sorbito al colacao con una tranquilidad pasmosa.
-Geno: ¡Oh! ¿Sabes qué? En el fondo os envidio a Sho y a ti -se sienta en una de las sillas de la cocina, dispuesta a abrir su corazón a “su senpai”.- No me va demasiado bien con Nino.
-Elphaba: Lo sé, todos lo hemos notado. Pero no es algo de ahora, Nino es un poco… como decirlo… “interesado”.
-Geno: No hace falta que lo suavices, que no me voy a escandalizar, ¡ES UN CABRÓN CON PINTAS! Lo que pasa es que le quiero un montón a pesar de todo. Aunque me mangonea cuando le da la gana…
-Elphaba: ¡Pues no te dejes! Mira como cuando te fuiste con Aiba, reaccionó porque pensaba que te iba a perder. Lo que tienes que hacer es que no se crea que vas a aguantarle todas sus chorradas.
-Geno: ¿Le meto el miedo en el cuerpo?
-Elphaba: Eso estaría bien. ¡Que ese canijo vea quien manda!
-Geno: Ya, eso está muy bien pero… ¿cómo lo hago?
-Elphaba: Bueno… ya se nos ocurrirá algo. –Se mete una galleta en la boca y sigue hablando. –a lash shicass del equipou aiba ze nosh tiene que tomá en zherio… A ve que va a zer esto.
-Geno: ¡Sí, senpai! Sea lo que sea que has dicho…
-Elphaba: ¿Quierez galletaz?
-Geno: ¿Lo qué?

Aiba entra en la cocina en pijama y con cara de dormido.

-Aiba: ¡Ohayou, chicas!
-Elphaba y Geno: ¡Ohayou Aiba sama!
-Aiba (mirando a Elphaba): ¡¡¿Ehhhh?!! ¿Habeis hecho una fiesta de disfraces y a mí no me habéis invitado?  ¡¡Jooo, yo también quiero vestirme de romano!! -Se empieza a quitar el pijama en mitad de la cocina.
-Elphaba: Pero Aiba, ¿qué haces?, te equivocas…
-Geno: Calla, calla, no le quites la ilusión al chaval. Déjale que se despelote –le mira mientras sonríe perversamente.
-Elphaba: ¡Ea! Pues nada, que viva la fiesta…
-Aiba (con los pantalones a la altura de los tobillos) ¡Iré a por mi sábana! –Sale corriendo de la cocina y se tropieza con su propia ropa cayéndose de bruces por el pasillo con un gran ruido.
-Geno: Iré a ayudarle, que este se nos mata por el camino.
-Elphaba: Si es que es más tonto el pobre…
-Geno: Ya, pero es un tonto adorable… -corre hacia el pasillo para socorrer a Aiba que se queja del golpe que se ha dado.
-Aiba: ¡Ayyyy que daño! ¡Yo sólo quería jugar a los romanos!
-Geno: A ver… ¿qué te has hecho? ¿Te has golpeado “el pajarito”?
-Aiba: No sé, míramelo a ver si está bien.
-Geno: ¡Yo te lo veo perfecto! ¡Vamos, mejor que nunca!

Elphaba se descojona de risa en la cocina al escuchar la conversación.

-Elphaba: Ains -suspira mientras se seca las lágrimas de risa- si alguna vez nos separamos todos, voy a echar de menos estas situaciones… Nada será lo mismo.

Un rato después Geno va a despertar al vago de Nino, que aún sigue en la cama. Elphaba por su parte se ha quedado con Aiba (vestido de romano) en la cocina, y  le pone hielo en los golpes que se ha llevado por todo el cuerpo con la caída mientras este se queja de dolor sentado en una de las sillas.

-Geno (abriendo la cortina): ¡¡VENGA KAZU, A LEVANTAR QUE YA ES HORA!!
-Nino: ¿Ehhhhh? -Abre un ojo apáticamente- Nadie me llama “Kazu” ¿Por qué me llamas así?
-Geno (sentándose en la cama): Soy tu novia y te llamo como me da la gana –le da un beso en la frente.
-Nino: Mmm… -estira los brazos intentando desperezarse del todo. –Vale, pero tráeme el desayuno a la cama.
-Geno (Sale de la habitación como haciendo que no le ha oído): Tengo que ser fuerte y resistir… Que se levante y vaya a la cocina como todo el mundo… No, se lo llevaré…-retrocede unos pasos para volver a la habitación- ¡No! No voy a volver a caer en sus trucos –Se va me medio corriendo por el pasillo en dirección a la cocina con paso decidido.

Mientras tanto Nino en la habitación se ha quedado bastante descolocado.

-Nino: Un momento… ¡No me ha hecho ni puto caso! ¿Estaré perdiendo mi “poder kawaii” sobre Geno chan? –Se pregunta preocupado.

Nino se empieza a vestir a toda prisa para ir a desayunar.

-Geno: Ya está, la batalla ha empezado.
-Aiba: ¿Puedo ser Marco Antonio? –Se levanta de la silla y se pasea por allí mientras menea la sábana en la que va envuelto.

De pronto entra Nino en la cocina todo acelerado.

-Nino: ¿Pero qué hace el tonto este? ¿Qué chaladura le ha dado ahora?
-Geno: Un poco de respeto a Aiba, por favor, que es mayor que tú.
-Nino: ¿Ehhhh? Pero cómo le voy a respetar, si le falta un verano.
-Geno: ¡Kazu, esa lengua! -se acerca a Aiba y le da un beso en la mejilla, Aiba se pone colorado y se ríe con su risa absurda. –No te preocupes Aiba, tú paséate con tu sábana, que estás muy mono.
-Nino: Vale, veo que esta mañana os habéis vuelto todos locos. –Se empieza a preparar el desayuno por si mismo con cara de cabreo.

Elphaba y Geno se miran con complicidad.

-Geno: Por cierto, hoy nos vamos tú y yo a comprar ropa, así que desayuna rapidito.
-Nino: Bueno, tardaré lo que me de la gana -dice molesto.
-Elphaba: Bueno, yo ya me iba…-comienza, porque está viendo que se podría avecinar una bronca entre ellos dos y prefiere no estar presente si pasa.
-Geno: Vale, haz lo que quieras, pero si no me iré sin ti y te compraré lo que yo quiera, tú sabrás lo que te conviene.


Más tarde la casa está muy animada, es la hora de comer y Sho ya ha vuelto del parlamento, ese día ha acabado pronto y ayuda a poner la mesa a las chicas. Nino está cocinando muy concentrado, mientras Jun se mira en el reflejo de un cucharón para ponerse bien el pelo, que se le había descolocado un mechón y no puede permitirse “ir con esas pintas”.


Al poco ya están todos comiendo a la mesa mientras charlan animadamente.

-Elphaba: ¿Todo bien, Sho?
-Sho: Más o menos… Bueno, después de que salí de casa ha empeorado un poco el día... Pero intento hacer las cosas lo mejor que puedo.
-Claire: Bueno, tú tampoco te martirices, que este país tiene muchos problemas, no lo puedes resolver todo de una vez…
-Aiba: Sí, que puede, Sho es el más listo, si él no lo arregla, nadie podrá hacerlo -afirma muy convencido.
-Sho: Esto… gracias por tu voto de confianza, Masaki kun. Pero no sé yo…
-Nino: Bueno tú haz lo que puedas, y si no… pues te echas la siesta y descansas, que te veo estresado.
-Geno: Como tú ¿no?
-Nino: ¿A qué te refieres?
-Geno: Nino, que los hay “vagos” y luego estás tú, que hasta te sientas en las escaleras mecánicas.
-Nino: Jooo, que estaba cansado hoy en el centro comercial.
-Claire: Déjale en paz al pobre, que no le hace mal a nadie…
-Geno: Bueno, pues a mí me tiene un poquito harta.
-Nino (con cara de susto): ¿En serio?
-Aiba: Nino, a veces eres muy malo con Geno chan…
-Nino: ¿Quién, yo? -Asombrado.- ¡Además desde cuando te enteras tú de nada de lo que se cuece en esta casa, si eres baka perdido!
-Jun: Aiba, si eres tan listo dime, ¿por qué Kurara está tan rara conmigo últimamente?
-Claire: Ya empezamos… -suelta con fastidio.
-Aiba: Porque está embarazada y por lo tanto puede hacer y decir lo que le de la gana.
-Jun: ¿Ehhhhhh?
-Claire: Mira, creo que ahí le ha dado. No va a ser tan baka después de todo.
-Jun: Kurara, no quiero pelear más contigo, haré todo lo que tú quieras, y voy  a ser el mejor padre y el mejor marido del mundo, ya lo verás. ¡Gambarimasu! -Alza un brazo animándose a si mismo.
-Claire: Jun… ya eres el mejor marido -se acerca para darle un beso.- Lo de padre… bueno… lo iremos viendo sobre la marcha.
-Jun: ¡Ja! ¡Ja! ¡“El catedrático” es el mejor marido del mundo, y vosotros no! –Exclama desafiante.
-Nino: Bua, ya ves lo que me importa, ni siquiera estoy casado…-dice poco impresionado.
-Geno: No, y al paso que vas NUNCA vas a estarlo -se levanta de la mesa y se larga bastante enfadada.

Todos se quedan un poco descolocados, pero el que más Nino. Se levanta de su silla y corre tras ella.

-Sho: Un momento… ¿Nino se ha levantado de la mesa? –pregunta alucinado.
-Elphaba: Vaya… parece que el pequeño cabroncete está reaccionando después de todo… Interesante.
-Claire: Qué clase de puteo le estáis haciendo al pobre Nino. Con todo lo que él vale… Desde luego sois malvadas.


Esa misma tarde, Geno, está un poco más calmada. Nino le ha prometido ser bueno (veremos lo que dura su promesa). Así que ella le pide que enseñe al resto algunas de las ropas que le ha comprado.

-Nino: esta es la chaqueta de chándal que me ha comprado para que salga a hacer deporte y no esté siempre jugando a los videojuegos…
-Claire: Eh… ¿no cogerá frío con eso?
-Geno: Que va, si corre y hace algo de gimnasia se calienta, no te preocupes.
-Jun: Bueno, visto así… o_O
-Geno: Venga, ahora ponte el pijama que es muy mono.

Nino corre a la habitación a cambiarse y vuelve con un pijama un tanto… llamativo. ^^U


-Aiba: ¡¡¡¡¡¡ KAWAII !!!!!!!
-Elphaba: Madre mía… menos mal que ya no está Zelgadiss y no tienes su “mala influencia patatista”, pero esto que le has comprado al pobre Nino es de lo más hortera…
-Geno: ¡Qué va a ser hortera, si es lo más!
-Claire: Hombre… un poco rara sí que es la ropa, pero a Nino le queda bien todo.
-Elphaba: ¿Puedo discrepar?  ^^  ¿Tú que opinas, Sho?
-Sho (revisando unos papeles en el escritorio del salón): Ahora no estoy disponible, deje su mensaje después de la señal. ¡Biiiiip!
-Elphaba: “Hola, soy tu esposa, si no me respondes, esta noche duermes en el sofá”

Sho se gira de la silla y mira a Elphaba.

-Sho: Perdona, que estaba un poco ocupado ¿Cuál era la pregunta, Elphie? –Sonríe.



Interior / Mañana / Johnny’s Jimusho.

En una habitación de un edificio de la Johnny’s se encuentran Tegoshi, Massu y Zel con Koyama y Shige, que como no tienen otras cosas que hacer, cuando se aburren van a ver ensayar a los Tegomassu. Zel estuvo a punto de desmayarse cuando vio aparecer a Koyama en la sala de ensayos, pero al final se le pasó un poco y se recuperó. Massu se ha convertido en un instructor de baile muy duro, parece poseído por el espíritu de un profesor de Fama. Zel lleva puesto uno de esos “chandals de juniors” tan feos que es por lo menos 3 tallas más grande que ella, eso sí, el chándal debe ser tan viejo como la propia compañía. Y aunque ella nunca lo sabrá, concretamente el que lleva puesto perteneció a Kondo Masahiko en sus tiempos mozos, más tarde a Morita Go y después pasó a manos de Jin Akanishi (si ella supiera lo de sus 2 últimos “dueños” probablemente diría que el chándal está maldito y se lo quitaría inmediatamente lanzándolo por alguna ventana mientras contendría las ganas de vomitar).

-Massu: Mira, si la cosa es muy facilita -se pone a bailar mientras explica- Paso a la derecha, paso a la derecha, paso a la izquierda, paso a la izquierda, salto y giro de 360 grados cayendo de pie en el mismo sitio. ¿Lo has pillado, no?
-Zel: Eh…. Sí, sí, claro.
-Massu: Pues a qué esperas, hazlo.
-Zel: ¡Ahora mismo!

Zel da los dos pasos a la derecha, los pasos a la izquierda sin dificultad, el salto le sale más o menos, pero cuando hace el giro da un traspié y a punto está de caerse.

-Shige: ¡Huyyyy! Eso ha estado cerca -dice preocupado.
-Zel: Massu, cuando lo hacías tú parecía más fácil -se queja.
-Massu: Venga, prueba otra vez.
-Koyama: ¡Ganbatte Zel kun!

Vuelve a hacerlo y en el giro se le lían los pies. Se cae de morros tan larga como es en todo el suelo de madera. Tegoshi y Koyama se descojonan de risa.

-Shige: Joder, cada vez lo hace peor -se ríe.
-Tegoshi (Imitando a Takeshi Kitano con gestos) ¡Comanecci! ¡Comanecci!

Todos se parten de risa. Zel se levanta del suelo, le duele más que se estén riendo de ella que la pedazo de hostia que se ha dado. Se va corriendo de la habitación mientras contiene las lágrimas. Corre por el pasillo lo más rápido que puede, ya no ve muy bien porque no ha podido evitar ponerse a llorar en cuanto ha salido del cuarto de ensayo, choca frontalmente contra algo (o alguien) y se cae al suelo de culo. Llora aún más fuerte por el guarrazo que se acaba de llevar en el trasero. Mira hacia arriba y lo primero que ve es la cara de mala hostia permanente de Tsuyoshi Domoto, que le observa como si fuera una criatura insignificante, ahí tirada. Zelgadiss se asusta un montón, y se hace un ovillo en el suelo, pensando que Domoto senpai está muy enfadado con ella por haberle golpeado, aunque haya sido sin querer.
 
-Zel: ¡No me mate “Señor Potato”, por favor, no lo hice a propósito, gomen, gomen, no me mate Kinki senpai! –Implora muy asustada mientras solloza.
-Tsuyoshi: Chaval, ¿estás bien? Vaya tortazo que te has dado… –dice con la voz más dulce del universo, aunque eso sí, con la misma cara de mala hostia y mirada impasible que al principio. –Te ayudaré a levantarte.

Tsuyoshi le tiende la mano y ayuda a Zelgadiss a ponerse en pie. Esta no deja de llorar y aunque el senpai le ha preguntado qué es lo que le ocurre, la pobre junior no puede explicarse muy bien, ya que aunque intenta hablar con Tsuyoshi no puede dejar de sollozar. A la vergüenza y la impotencia inicial de que se rieran de ella, se han unido el dolor por el culazo que se ha dado y por si fuera poco tiene delante a uno de los Johnny’s que más admira, con lo cual a todo lo anterior se ha sumado la gran emoción que siente de estar frente a su querido Tsuyoshi san.

-Zel: Los NEWS… se rieron… yo sólo intentaba bailar…pero…el chándal es demasiado grande…

Tsuyoshi mira a Zelgadiss sin entender una mierda de lo que le está diciendo, lo único que le ha quedado claro, es que los NEWS están implicados en el asunto, sea el que sea. Por otro lado, el tamaño del chándal le parece de lo más adecuado, incluso “pequeño” para su gusto. ^^U

-Tsuyoshi: Venga chaval, que no pasa nada… Ya ha pasado -de pronto abraza a Zelgadiss, porque no sabe qué demonios hacer para que se calme.
-Zel: Potato senpai…-Susurra entre lágrimas.
-Tsuyoshi: Domoto, mi apellido se pronuncia “DO-MO-TO”.

La magia del momento se rompe debido a un terrible golpe que se oye, Tsuyoshi asustado, deja de abrazar a Zelgadiss para girarse a ver qué coño pasa. Koichi, que por lo visto venía detrás de él se acaba de chocar frontalmente contra una pared, cosas que pasan por el hecho de estar lo que viene siendo… TOTALMENTE CIEGO. Koichi intenta disimular y quedar como el “príncipe kakkoii” que todos piensan que es y se apoya en la pared de manera despreocupada como si no hubiera ocurrido nada.
 
-Tsuyoshi: Koichi tío, ¿estás bien?
-Koichi: Sí, sí, perfectamente… a mí es que me gusta ir por los pasillos así –dice ocultando el dolor que tiene porque se ha dado un cabezazo contra el muro.
-Zel: ¡Koiiiichiiii saaaan! –Exclama, porque a él también le admira muchísimo.- Y se pone a llorar de nuevo como una fan loca.

Tsuyoshi vuelve a abrazarla de nuevo sin quitar en ningún momento la cara de enfado que parece que ya forma parte de su semblante habitual.

-Koichi: Tsuyo, ¿se puede saber qué le pasa a esa pobre chica para que llore de esa manera?
-Tsuyoshi: Kou chan, en primer lugar, ES UN CHICO, un pobre junior con serios problemas de androginia… Así que no te metas con él, que ya bastante tiene con lo que tiene.  De cualquier manera, no es el único con ese problema en esta compañía… Y la verdad es que no tengo ni idea de  lo que le pasa, venía llorando por el pasillo cuando se topó conmigo.
-Koichi: ¿Seguro que no es una chica? ¡Su voz suena a chica, incluso huele como una!
-Tsuyoshi: ¿Puedes oler a este junior desde ahí? –Pregunta asombrado.
-Koichi: Por supuesto, tengo un sentido del olfato muy desarrollado.
-Tsuyoshi: Claro, se te han debido de potenciar el resto por eso de que estás ciego…
-Koichi (cabreado): ¡Por milésima vez, yo veo perfectamente! -contesta mirando hacia el lado equivocado.
-Zel: ¡Es la última vez que me echo Channel Nº5 para venir a ensayar! -Grita, y se agarra a Tsuyoshi con todas sus fuerzas. 

Massu, Tegoshi, Shige y Koyama aparecen por el pasillo, mientras gritan el nombre de Zel.

-Koichi: ¡Hombre, los que faltaban!
-Tsuyoshi: ¿Se puede saber qué le habéis hecho a este pobre junior?
-Tegoshi (poniéndose la mano delante de la cara mientras se presenta): ¡TEGOSHI DESU!
-Tsuyoshi: Me debes otros 1000 yenes sólo por presentarte.
-Tegoshi: Pero senpai, me dijiste que “me dabas ese saludo para mí”.
-Tsuyoshi: Te dije que “te lo daba”, pero en ningún momento te dije que te lo diera “gratis”.
-Koichi: ¡Ahí has estado fino! -se ríe.
-Tegoshi: Pues a este paso te debería dar la mitad de mi sueldo por lo menos…-dice preocupado.
-Tsuyoshi: Te lo voy a perdonar por esta vez porque ya soy bastante rico, pero… a ver si me tratáis mejor a los nuevos, que no sé qué le pasa a este pobre chaval.
-Koyama: Bueno… es que nos hemos reído un poco de él -explica un tanto avergonzado.
-Shige: Pero prometemos ayudarle y no reírnos más a partir de ahora.
-Koichi: ¿Tú quién eres?
-Shige: Kato Shigeaki desu.
-Tsuyoshi: No me suenas, ¿tú estás debutado?
-Shige: Como no voy a estarlo, soy miembro de NEWS.
-Koichi: ¿En serio?
-Shige (empezando a cabrearse): ¡Pero si incluso he estado en vuestro programa un par de veces!
-Tsuyoshi: Pues ahora no caigo…
-Koichi: No, ni yo, ni puñetera idea…

Massu intenta despegar a Zelgadiss de Tsuyoshi (no es que se haya quedado pegada a él “porque es un churretoso” y si le tocas te quedas pegado, es que se le ha agarrado como una lapa y no tiene intención de soltarse. Aunque la otra opción también podría haber sido posible en el caso de este hombre... o///O). Tras mucho tirar de ella consigue separarla del senpai.

-Koyama: Nosotros ya nos íbamos…
-Tegoshi: Tenemos mucho que ensayar.

Todos se hacen reverencias de despedida entre ellos. Zelgadiss alarga los brazos intentando volver a agarrarse a Tsuyoshi, Massu tira de ella hacia atrás para que no lo haga.

-Zelgadiss (Gritando por el pasillo mientras Massu la medio arrastra de vuelta a la sala de ensayos): ¡Domoto senpai, Potato senpai, soy muy fan vuestro!
-Koichi: ¡Arigatou gozaimasu! -Hace una reverencia.
-Tsuyoshi: Se dice DO-MO-TO. ¡Joder, si nos apellidamos los dos igual! -Le dice adiós con la mano.
-Koichi: Encima de andrógino y con voz de chica no sabe decir bien tu apellido… ¡Menuda prenda les ha tocado a estos!
-Tsuyoshi: Si ese fuera su único problema… creo que encima es maricón, porque en medio del abrazo me ha sobado el culo.
-Koichi: Pues tú no has dicho nada, así que… si te has dejado, por algo será.
-Tsuyoshi: Koichi… es que hace mucho que no tengo… “contacto físico” con nadie -intenta excusarse muy humillado.
-Koichi: Patético perdedor…-Se ríe de él.
-Tsuyoshi: Eso me lo dice “Rompetechos”, ¿no?
-Koichi: ¡QUE VEO PERFECTAMENTE! -Grita enfadado.- Anda, dame la mano y llévame al camerino.
-Tsuyoshi: Venga vamos…-le agarra del brazo y le conduce por el pasillo a modo de “perro lazarillo”.
-Koichi: ¿A que ha molado cuando hemos vacilado a Shige?
-Tsuyoshi: Ya te digo, cabrear a los kouhais es la sal de la vida -confiesa divertido mientras en su cara se esboza un levísimo intento de sonrisa.


Mientras tanto en Cádiz.

Jun entra en el salón dándolo todo mientras baila su solo “Shake it”. Amiga en la sombra que estaba de visita, está a punto de tirar a su pobre niña, a la que llevaba en brazos tras ver los golpes de cadera del “Catedrático”. Aiba lo flipa en colores pero en seguida se anima y se le une como backdancer. Geno deja de hacer caso a Nino por un momento y se centra en el meneo de Jun a la espera de que este, de una santa vez se desabroche del todo la camisa roja entreabierta. Nino se pone un poco celoso, pero intenta que no se le note. Claire canta la canción desde su sofá (porque se la sabe, ¿cómo no se va a saber ella uno de los solos de su Jun?!!!) mientras aplaude y grita obscenidades a su marido sin cortarse ni un pelo. ^///^



Jun le tira un beso a Claire en mitad de la actuación. Cuando Jun acaba, ella se levanta corriendo y le abraza.

-Claire: Jun kun… te tengo dicho que ese numerito me lo hagas sólo a mí, que luego me embarazas a alguna con tanto “meneíto caderil” y tenemos un disgusto.
-Jun: Gomen, es que me apetecía bailar un poco, creo que últimamente estoy un tanto “oxidado”.
-Claire: Anda, tira para el cuarto, que te voy a “desoxidar” yo todo lo que haga falta.-Le da una palmadita en el trasero.
-Jun: “El catedrático” está de acuerdo -dice con una de sus arrebatadoras sonrisas (Nota de la autora imaginando a Jun sonriendo: Ains.... ^///^)

Se van los dos rápidamente a su habitación entre risitas de complicidad.

Sho y Elphaba aparecen en el salón vestidos de “Yattaman” y “Green Eito” respectivamente.

-Elphaba: Vaya, veo que Jun y Claire se han arreglado un poco, ¿no?
-Geno: Creo que se han arreglado “bastante” y más que se van a arreglar en un rato -dice con picardía.- Ya no creo que discutan más por chorradas.
-Sho: Bueno, pues nosotros nos vamos, que tenemos unos asuntos pendientes en la calle.
-Nino: Pero… ¿Así vestidos? -Pregunta sorprendido.
-Elphaba: Sí, así vestidos, ¿qué pasa?
-Geno: Y luego soy yo la que le compra ropa hortera a Nino… ¿No?
-Elphaba: Esto… bueno, que nos vamos, que se nos hace tarde.
-Aiba (caminando hacia ellos): ¿Pero qué se supone que vais a hacer? ¿Puedo ir con vosotros?
-Sho: No, no puedes, lo siento Aiba, esto es un asunto… “secreto”.
-Aiba: Oh, ya entiendo…

Sho y Elphaba se van a toda prisa a cumplir su misión de “arreglar el mundo” a pie de calle y por supuesto "de incógnito".

-Amiga en la sombra: ¿No es muy raro lo de estos dos?
-Aiba: Yo creo que van a ir a enrollarse vestidos de cosplay, que a lo mejor les da más morbo.
-Nino: Leñe Aiba, ¿en qué momento te volviste un poco listo?

Aiba se ríe estúpidamente.

Un rato después Elphaba y Sho están escondidos en un callejón espiando a un tío un tanto sospechoso que está en la calle, apoyado en un coche.

-Sho: Tiene pinta de camello o algo así. Yo creo que en cuanto haga algo raro salgo, le atrapo y le llevo a la comisaría más cercana.
-Elphaba: Joder Sho… me pones muy perraca cuando estás en plan superhéroe.
-Sho: Sí, sí…muy bien -dice mirando al supuesto vendedor de droga y sin hacer mucho caso a su chica.

Elphaba le abraza por detrás y le empieza a besuquear el cuello de manera juguetona.

-Sho: Elphie por favor, que estamos "de servicio"…
-Elphaba: Es  la tensión del momento…Creo que me mola el rollito.
-Sho: Bueno mujer, pero espérate a que volvamos a casa, que ahora estamos metidos en algo muy gordo.
-Elphaba: ¡Exactamente! -Le soba el paquete.
-Sho: Elphaba… yo así no me concentro, ¿eh?
-Elphaba: Bueno, pues déjate llevar, “Presidente Yattaman”…
-Sho: Elphie, no sigas por ahí abajo… -dice a punto de perder la compostura.
-Elphaba: Si es que no me puedo contener, estás super sexy así vestido.
-Sho: ¡Abortar misión! –Se da la vuelta y la besa apasionadamente.
-Elphaba: He traído esto –se enseña un condón que tenía guardado en el bolsillo del “mono verde de Okura”.
-Sho (sospechando de ella): Tú ya sabías a lo que venías. No pierdes el tiempo…
-Elphaba: Hombre, yo lo he traído por si acaso… tú me dijiste que a esta misión teníamos que venir “preparados para todo”. He traído un bote de nata también... ^^
-Sho: Qué morro tienes -vuelve a besarla.


Tokyo, sobre la hora de la cena…


Zel está sentada el sofá mientras hojea una revista con muchas fotos de Arashi que se ha comprao en la tienda de la esquina, tiene el mp4 puesto y canta a gritos con voz de gato imitando incluso el acento italiano de Eros Ramazzotti:

¿Recuerdas el día que te canté?
fue un súbito escalofrío...
por si no lo sabes te lo diré:
yo nunca dejé de sentirlo
contigo hace falta pasión
no debe fallar jamás
también maestría, pues yo
trabajo con el corazón
cantar al amor ya no bastará
es poco para mí
si quiero decirte que nunca habrá
¡Cosa más bella que tú!
¡Cosa más linda que tú!
único como eres
inmenso cuando quieres
gracias por existiiiir.”

Murakami entra llevando dos boles de ramen, uno para él y otro para Zelgadiss.

-Murakami: ¿Eso es una canción d’España? –pregunta dejando el ramen en la mesa.
-Zel: Bueno, en realidad es de un cantante italiano…-le explica.
-Murakami: ¡Entonses es sielto, Italia y España es el mismo país!
-Zel: No digas tonterías, como van a ser el mismo país.
-Murakami: Pero si cantas una canción de Italia es porque sabes italiano –dice confuso.
-Zel: Mira, déjalo, es muy complicado para que lo entiendas…
-Murakami: Bueno, p’os ven p’aca y cena, que se enfría el ramen y esto frío no vale n’a.
-Zel: Un momentito, que voy a llamar al riida.
-Murakami: Qué pesao' eres ¿no? Déjale en paz, anda y cómete el ramen.
-Zel: Sólo va a ser un momentín, hace un par de días que no le llamo.
-Murakami: ¿Tanto? Me “solplende” muxo que hayas aguantao' tanto sin darle el coñazo…
-Zel: Es que he estado ocupado con los asuntos de la compañía, los ensayos y eso…

Zelgadiss coge el teléfono y busca el móvil de Ohno. Llama y espera ansiosa a que el riida conteste.
-Ohno: Moshi moshi?
-Zel: Hola hamstercito, ¿qué tal estás?
-Ohno: Estoy muy bien, ¿Y tú?
-Zel: Bueno… más o menos. ¿Dónde estás?
-Ohno: Estoy cenando con un viejo amigo. ¿Has empezado ya a ensayar?
-Zel (comienza a hablar atropelladamente para contarle al riida lo máximo posible ya que este tiene tendencia de colgarle el teléfono muy rápido): Sí, he empezado hoy… ¡¡Ha sido horrible!! Me caí y me di un golpe muy grande, los NEWS se han reído de mí y luego salí corriendo y me abrazó Tsuyoshi Domoto pero Koichi se golpeó contra la pared y vinieron los NEWS y el senpai le dijo a Tegoshi que le pagara pero al final no le pagó y luego les dije que era muy fan suya…
-Ohno: ¿Qué es eso de que Tsuyoshi te ha abrazado? -Pregunta cabreado sin darle ninguna importancia al resto del relato de Zelgadiss. -¡¿No te he dicho que te alejes de todos los Kinkis?!
-Zel: Me lo encontré por casualidad, me choqué contra él de frente -se excusa.
-Ohno: ¡¡Pues no me gusta!! -Exclama sin ocultar su enfado.
-Zel: Un momento, ¿en qué punto hemos invertido los papeles? ¿No se supone que la persona celosa de esta relación soy yo?
-Ohno: Pues no me des motivos y no me enfadaré.
-Zel: Cualquiera hubiera dicho que he hecho algo malo, si sólo ha sido un casto abrazo… bueno, en realidad dos.
-Ohno: ¿Cómo que han sido dos? Creo que como siga tirándote de la lengua al final la historia resulta que va a acabar en un sórdido love hotel con los Kinki Kids y tú en medio -dice cada vez más molesto.
-Zel: Perdona, pero el experto en tríos eres tú -dice empezando a cabrearse.
-Ohno: Ah no, ahora no me saques ese tema, que estamos hablando de tí. ¿Tú a qué has venido a la Johnny’s? ¿A ser un idol o a lo que yo te diga?
-Zel: ¡Oye no te pases ni un pelo conmigo! No me gusta lo que estás insinuando ¿Sabes qué? Si llego a saber que te ibas a poner así de imbécil no te llamo ni te cuento nada -cuelga el teléfono muy disgustada.
-Murakami (con la boca llena de ramen): ¡¡¿Haz colgao a Ohno?!!
-Zel: ¡¡He colgado a Ohno!! ¿Cómo he podido colgar a mi hamstercito? –Dice muy afectada. –Es más, le he llamado “imbécil”.
-Murakami: Eso sí que ha sido una solplesa. Anda, ven y cómete el ramen de una vez.
-Zel: No… no tengo hambre -se va corriendo aún un poco en shock y se encierra en la habitación a pensar en lo que ha hecho.

Un rato después aparece Murakami en el cuarto, Zel está ya en pijama, hecha una bolita encogida con la espalda contra una de las paredes.

-Murakami: ¿Estás bien, tío?
-Zel: No lo sé... y si se enfada conmigo y no me habla nunca más. Es que... encima que le llamo y me dice esas cosas tan feas.
-Murakami: Ya os podéis arreglar, por tu culpa me he tenido que comel los dos boles de ramen, estoy que m'exploto. Si en mitad de la noxe ves que voy p'al baño no te pleocupes, que será que me cago vivo -explica con toda su burrez habitual.
-Zel: Gomen, es que... se me ha quitado el hambre con el disgusto.
-Murakami: Que no es pa' menos, mia que colgarle el teléfono a Ohno, con lo majo que es.
-Zel: Bueno... eso es porque no estabas oyendo lo que me ha dicho. ¡Se ha pasado! Que se pone celoso por nada, total, sólo porque me haya abrazado un poco con el idol que mejor abraza de la Johnnys...
-Murakami: ¿Quién, Tsuyoshi? ¡Anda ya melón!  Que va a ser ese el que mejor abraza -Se ríe con sonoras carcajadas.- Si desde hace años, cuando hacemos las votaciones en la compañía siempre sale de primero Kimutaku y de segundo Yamapi. Tsuyoshi no está ni en las listas, yo creo que no le ha votao nadie desde el último dorama romántico que hiciera allá por principios del 2000 algo. -Hace gestos con las manos como de "anda que no ha llovido".
-Zel (contando con los dedos) Año 2005, "Last Present", sobre el minuto...68 de película aproximadamente. Esa fue la última vez que Domoto senpai abrazó a alguien en un dorama -dice muy convencida mientras asiente con la cabeza varias veces.
-Murakami: Y ahora me dirás que no es pa' que Satoshi se ponga celoso, si te sabes toda la filmografía del senpai.
-Zel: Bueno, ya sabes que soy muy fan de los Kinkis... -se echa en la cama rápidamente y se tapa hasta la cabeza avergonzada.
-Murakami: No si ya me he dao cuenta...


Al día siguiente Zelgadiss limpia silenciosamente los baños de las oficinas de la Johnny’s junto a Shunsuke Kazama, que canta animadamente una canción de Yamapi.

-Shunsuke: "...Daite, daite, daite senyolita..." -de pronto deja de cantar.- Tío ¿qué te pasa?, estás muy callado, ¿no? El otro día cuando nos conocimos me pareció que hablabas más…
-Zel (volviendo a la tierra de nuevo): Perdona… he discutido con mi pareja.
-Shunsuke: Bueno, no te preocupes, seguro que lo arregláis. ¿Quién tuvo la culpa?
-Zel: Pues… la verdad es que no lo tengo tan claro.
-Shunsuke: Regálale flores o alguna cosa bonita, eso siempre funciona con las chicas.
-Zel: Esto… en realidad es un chico.
-Shunsuke: Oh… ya veo -dice algo cortado. Pero intenta disimular - Pues no sé, ¿y qué le gusta?
-Zel: Pescar, dibujar, cantar, la comida, inventarse coreografías, los peces dorados, la naturaleza, el arte, el color azul, modelar figuras de barro…
-Shunsuke: ¡Coño, eso son un montón de cosas, ni que fuera Ohno Satoshi!
-Zel: Shunsuke kun…
-Shunsuke: ¿Qué?
-Zel: ¿Tienes algo que hacer después?
-Shunsuke: Pensaba ir a mendigar a la zona de Roppongi, que allí siempre me han dado buenos dineros.
-Zel: Necesito alguien con quien hablar, te invito a cenar, ¿te vienes?
-Shunsuke: ¿Comida gratis? ¡Soy todo tuyo! En un sentido “no gay” no te vayas a pensar…-dice incómodo.
-Zel: Tranquilo, en plan amigos. Sabes, te admiro mucho Kazama kun.
-Shunsuke: ¿Por qué? Tampoco es que friegue tan bien los baños…  o_O

De pronto aparece un señor trajeado en los servicios y les da la paga diaria sin mediar palabra. Zelgadiss abre el sobre, coge su billete y lo alza en señal de victoria.



Continuará…

miércoles, abril 11, 2012

8. Desventuras en Japón

(Notas de la autora: 1.En mi fanfic los que faltan NEWS todavía no se han separado, lo harán cuando toque (vamos, cuando me dé a mí la gana para el desarrollo de la trama).  2. Murakami habla como un jodido paleto y…¡me encanta! XDDD  3. Soy consciente de lo retrasada que va la historia en algunos acontecimientos que han pasado en la realidad en los últimos meses. Es lo que tiene no haber publicado nada del fanfic desde el año pasado, lo iremos solventando, tranquis.  4. En este capítulo en concreto no salen físicamente los Kinki Kids pero se les menciona bastante, sobretodo a Tsuyoshi que para eso es su cumpleaños hoy, leñe.   ;-p

(No podía poner otra foto que no fuera de este reportaje, ¿verdad?)



A primera hora de la mañana Zelgadiss está bajo el cartel de Takeshita Dori, no ha dormido nada bien después de que el Riida le abandonara en casa de Murakami. Está super triste, tanto que lo único que cree que podrá ponerle un poco de buen humor será comprarse todas las fotos de idols sin camiseta que pueda (bueno vale, preferiblemente de Koyama y luego ya lo que surja). Aún no hay nada  abierto, así que se va a la tienda oficial de la Johnny’s y se acerca a la puerta, se tapa con unos cartones que se encuentra por allí y se queda esperando cual mendigo. Al rato aparecen varias dependientas y se encuentran con Zelgadiss tirada en el suelo, dormida. Esta se despierta súbitamente con el ruido y se levanta.

-Zelgadiss: ¿Vais a abrir?
-Dependienta 1: Sí chaval, ahora abrimos.
-Dependienta 2: ¿Estás esperando para algo?
-Zelgadiss: Claro, ¡¡¡quiero comprar fotos!!!
-Dependienta 1: Por favor, si te quitas de delante de la puerta abrimos…
-Zelgadiss: Huy perdón –se aparta y hace varias reverencias.

Las dependientas entran en la tienda murmurando que cada día vienen más “maricones” a comprar fotos y merchandising de Johnny’s. Sin saber que en realidad Zel es una chica. ^^U
Zelgadiss entra tras ellas, coge papel y lápiz para apuntar y corre a la sección en donde están puestas las fotos de NEWS, que nunca le ha decepcionado.

-Zelgadiss (comentando en voz alta): Qué tranquilo está hoy esto, ¿no?

Apenas ha acabado de pronunciar la última palabra cuando una avalancha de mujeres de todas las edades entran apelotonadamente en la tienda gritando cual fans locas y desesperadas. Algunas chicas van con uniforme de colegios o institutos, otras son mujeres de veinte o treinta años, pero lo más sorprendente es la cantidad de señoras de bastante edad que han entrado, lo peor de todo es que las “reviejas” son las que más gritan y empujan. De pronto Zel se ve aplastada contra la pared en la que están las fotos de los NEWS. Una imagen de Ryo se ríe de manera socarrona y a la vez sexy justo al lado de donde se ha quedado su cabeza. De pronto oye una voz chillona y aguda junto a ella.

-Señora revieja: ¡¡Chaval, aparta de ahí que me estás tapando las mejores fotos de Ryo-chan y con lo bueno que está no lo puedo permitir!!
-Zelgadiss (se mueve como puede para dejar algo de espacio): Perdone señora pero…  no tiene usted edad como para estar aquí, por favor, ¡Nishikido Ryo podría ser su nieto!
-Señora vieja: Si mi nieto estuviera tan bueno como este cabrón, yo estaría en casa dándole la paga, y no aquí babeando. ¡Ay omaa!

Zelgadiss se aleja de ella con cara de horror, tropezando a cada paso con la marabunta de fans tronadas que invade la tienda. Llega hasta las fotos de Koyama, pocos metros más a la derecha de donde estaba “la revieja súper salida”.

-Zelgadiss (hablando consigo misma): Bueno, a ver qué sacamos en claro de esto… ¿Qué fotos me gustan? Sólo voy a coger las que me parezcan mejores de Koyamacchi… La 1 la 2, la 3, la 4, la 5, la 6, la 7….

Unos minutos después.

-Zelgadiss: …La 185, la 186, la 187… Bueno no, que la 187 es muy parecida a la anterior… ay, pero es que en esta lleva la corbata un poco torcida, ¡¡es diferente!! La comparé también, sí, es muy necesaria. Y con esto ya está todo. ¿No sé si he traído bastante dinero, aceptarán tarjetas de crédito? –Se lo piensa un momento- Olvidaba que también quería comprarme fotos de Tsuyoshi Domoto… Pero SÓLO en las que salga bien vestido. -Se acerca a la sección de los Kinki Kids y la mira detenidamente un par de minutos mientras pone cara de susto y se lleva las manos a la boca conteniendo gritos de horror. -Pues… me parece que no me voy a comprar ninguna… Pero esa en la que va vestido como de “fallera mayor” seguro que a Genomiya le gustaba y se haría fan inmediatamente. Tendría que habérsela comprado.

Zelgadiss se acerca al mostrador y se pone a hacer cola, varios minutos después por fin le atienden.

-Dependienta: Irasaimaseeeee!!
-Zelgadiss: Hola, quiero estas fotos… -le alarga el papel.
-Dependienta: Huy… son unas cuantas, ne?
-Zelgadiss: Noooo, las justas y necesarias –sonríe tímidamente.
-Dependienta: Vuelvo en un momento.

Unos poco minutos después la chica de la tienda vuelve con un taco enorme de fotos y las mete en una bolsa. Teclea en la caja registradora.

-Dependienta: Son 18.700 yenes, por favor.
-Zelgadiss: ¡Hostia, qué pelotazo! Y todavía no he cobrado ni mi primer sueldo… Bueno, si no me llega para comer ya le pediré prestado a Hina-chan, que para eso están los compañeros de piso. -Le da la tarjeta de crédito a la chica.
-Dependienta: Muchas gracias por su compra.
-Zelgadiss: Oye… que estaba buscando fotos de un Johnny’s, pero no tenéis ninguna en la tienda, o a lo mejor no he mirado bien…
-Dependienta: ¿De quién?
-Zelgadiss: Quiero fotos del magnífico e inimitable Shunsuke Kazama.
-Dependienta (poniendo cara rara): Haga el favor de abandonar la tienda antes de que llame a seguridad, kudasai.
-Zelgadiss (no entendiendo nada): Vale, vale… ya me voy.

Zelgadiss sale apresuradamente de la tienda oficial sin saber qué demonios hizo Shunsuke para dejar de ser “guay” de pronto y haber sido condenado al ostracismo en la compañía.

Saca su teléfono móvil y llama a Ohno, está muy triste con el tema de que la dejara abandonada en casa de Murakami, pero no es suficiente como para enfadarse con su amado Riida, así que quiere hablar con él y aclararlo.

-Ohno: Moshi, moshi?
-Zelgadiss: ¡Hamstercito, por fin te encuentro!
-Ohno: ¿Quién es?
-Zelgadiss: ¿Cómo que quién soy? ¿Cuánta más gente te llama “hamstercito”?
-Ohno: Huy, es verdad -se ríe tontamente.- Zel-kun, no te había reconocido. ¿Qué ocurre, truchita?
-Zelgadiss: ¿Qué ocurre? Quiero una explicación –dice muy cabreada.- ¿Por qué estoy viviendo con Murakami y no contigo? Me has dejado tirada y estoy enfadada, ¡joder ya!
-Ohno: Ah… sobre ese tema… Bueno… el señor Johnny’s dijo que no era buena idea que viviéramos juntos, que te iba a distraer en tu carrera de Junior y no te ibas a centrar...Vale, y de paso es que a mí tampoco me apetecía mucho.
-Zelgadiss: ¿Qué no te apetecetía? Pero bueno, ¿qué queja tienes tú de mí? Si has estado viviendo conmigo hasta ahora.
-Ohno: Ya, pero estábamos todos juntos en la casa, no es lo mismo. Y reconozcámoslo, eres muy celosa y a veces es un poco coñazo en ese sentido.
-Zelgadiss: ¡¡¿Celosa yo? Estás con otra, es eso ¿verdad?!! ¡¡Confiésalo de una vez!! –Dice fuera de sí.
-Ohno: Bastante tengo contigo, como para tener ganas de más… ¿No crees?
-Zelgadiss: Ah bueno… menos mal -se calma un poco.
 -Ohno: En fin, que Murakami era la mejor opción de todas las que me dio el presidente, como es bastante tonto no se dará cuenta nunca de que eres una chica, así que no pasa nada. Y dicho sea de paso, es uno de los pocos “Kinkis” con los que me siento tranquilo, porque no creo que te lo tires nunca aunque vivas con él.
-Zelgadiss: Ah, pues muchas gracias, ¿qué pasa que ahora me quiero tirar a todo el mundo sólo porque tengan acento del Kansai?
-Ohno: Pues, hombre…
-Zelgadiss: Cometo un “pequeñíiisimo desliz” con Subaru dentro de un armario y ya parece que soy  “la violadora universal de Kinkis”, desde luego…
-Ohno: Tampoco digo yo eso, pero tienes cierto peligro en el tema…
-Zelgadiss: Pero no estamos hablando de eso -dice cortantemente.- Yo sólo quiero que me saques de aquí. No quiero vivir con Murakami, va todo el día en culos por la casa, es muy violento.
-Ohno: Bueno, mientras sólo sea "violento" no me tengo que preocupar.
-Zelgadiss: ¿Cuanto más tengo que verle el “Shingo-pon” hasta que me saques de esa puñetera casa?
-Ohno: Que no puedo, truchita, no se desobedecen las órdenes del presidente a la ligera, ¿quieres que se enfade conmigo y me castigue sin paga?
-Zelgadiss: Ah perfecto, ¿entonces prefieres que me enfade yo contigo?
-Ohno: No me hagas escoger…-Dice con voz titubeante.
-Zelgadiss: Pues ya que estamos, cuando tengas “ganas de jugar” llamas al presidente y te lo tiras a él, ¡ea!
-Ohno: No te pongas así… Que tampoco es eso.
-Zelgadiss: En serio Satoshi-chan, me tienes muy cabreada.  

Se oyen unos gritos de fondo por el teléfono.

-Ohno: Me llama mi mamá.
-Zelgadiss: Esa es otra, ¿Cuándo me vas a presentar a mi suegra? Porque digo yo que me la tendrás que presentar, ya que estoy en Japón.
-Ohno: Huy… Eso sí que es peor idea que lo de que vivas con Murakami. Seguro que no le ibas a gustar.
-Zelgadiss: ¿Pero que le he hecho yo a tu madre para no gustarle?
-Ohno: Básicamente salir conmigo, pero tranquila, que no es nada personal, no le ha gustado ninguna de las novias que he tenido hasta la fecha.
-Zelgadiss: ¿Novias? ¿Cuántas has tenido antes que yo, Satoshi? ¿Podrías darme un número aproximado? Y cuando digo “aproximado” me refiero al número exacto de novias, ligues de una noche y tías con las que hayas cruzado más de 3 palabras o mirado a los ojos más de 5 segundos. 
-Ohno: Bufff… -resopla incómodo.
-Zelgadiss: No veo que me estés contestando -suelta perdiendo la paciencia.

Se vuelven a oír gritos.

-Ohno: Mi madre dice que se enfría la comida, tengo que colgar. Además hoy tenemos curry, ¡Me encanta el curry!
-Zelgadiss: Pero ¿cómo me vas a dejar así con la palabra en la boca?, ¡Satoshi!, ¡Satoshi! ¿Moshi, moshi? -Mira la pantalla del teléfono fijamente.- ¡Me cago en la leche, pero si me ha colgado el muy hijo de…mi suegra!

Como le apetece “aprovechar la mañana”, y para ver si se le pasa el cabreo que lleva, se mete en las tiendas de merchandising “no oficiales” de Takeshita Dori y no sale hasta que se ha comprado TODAS las fotos de Tsuyoshi bien vestido que ve. Vuelve a casa 5 horas después con tan solo 1 foto del “Carapatata” una muy muy vieja, de hecho es TAN vieja, que Tsuyoshi lleva el uniforme de la escuela (por eso iba bien vestido, claro). Que conste que lo intentó… ^^U Al menos pudo encontrar un par de uchiwas reviejos de Shunsuke-kun (es que nuevos como que no existen), con lo que el enfado se le ha ido un poco.


Murakami (en culos como siempre) está en casa muy preocupado por Zel, y lo demuestra dándole un manotazo en la cabeza nada más verle aparecer por la puerta.

-Murakami: Pero weno se pue’ saber ¿‘onde cojones estabas? Que te enllamao’ al terefono muxas veces y no mas cogío!!
-Zelgadiss: Pero si te he puesto en un papel que me iba a Takeshita Dori.
-Murakami: ¿Qué t’hace pensar que me sé de leer lo q’as ponido en el papel?
Zelgadiss: Bueno, que estaba por ahí, a lo mío… creo que el teléfono lo tenía en silencio.
-Murakami: Pos como pa’ tener una emergencia… Ya te vale, chaval -dice indignado.
-Zelgadiss: Un momento -saca su móvil y le quita el modo silencio. De pronto empieza a sonar la voz de Murakami a gritos en el teléfono diciendo: “Ya , ya, ya, ya Hina, yosho wa yosho, uchi wa uchi”
-Murakami: ¿Ehhhhhhhhhhhhhhh?! ¿Como “podo” estar diciendo eso si yo no he hablao’?
-Zelgadiss: Perdona, es que eres el politono de mensajes de mi teléfono, siempre me ha gustado esa frase tuya.

Murakami se descojona vivo mientras aplaude y le vuelve a calzar una hostia en la cabeza a Zel.

-Murakami: M’has caído simpático, chaval, creo que nos vamos a llevar bien y to’.
-Zelgadiss (Rascándose el golpe de la cabeza): Esto… Gracias. Por cierto, ahora que somos tan amigos… te tengo que pedir que me ayudes a hacer una cosa.
-Murakami: Lo que sea, chaval.
-Zelgadiss: Pero tenemos que salir.
-Murakami: ¡Pos vamos! -Se acerca a la puerta de la calle.
-Zelgadiss: Esto… ¿no te vas a poner unos pantalones al menos?
-Murakami: Huy, ¡¡Qué “exquisituo” te pones!! T’a bien…


Un rato después, en la oficina de correos más cercana a su casa…

-Zelgadiss: Es que siempre me he querido hacer fan oficialmente de la Johnny’s, pero claro, como no vivía en Japón, no podía –dice muy emocionada.
-Murakami: ¿Pero no es muu raro que t’hagas fan ahora que vas a ser tú un Johnny?
-Zelgadiss: No me quites la ilusión, quiero hacerme fan del mejor grupo del Kansai de toda la compañía.
-Murakami: Ah bueno, siendo así -le pasa la mano por el hombro.- Si eres fan nuestro, no te digo na’. ¿Quién es tu Kanjani favorito? Soy yo, ¿verdad? Po’ eso me llevas de politono, na?
-Zelgadiss: ¡¡Pero que Kanjani ni que leches, yo quiero hacerme fan oficial de los Kinki Kids!!
-Murakami: ¿Ehhhhhhhhhhhhh?!!! -Le da una colleja.- ¿Cómo que de los Kinki Kids?
-Zelgadiss: ¡Auch, deja de pegarme, kudasai! Bueno, ¿me vas a ayudar o no?
-Murakami: T’a bien, pero sólo porque yo también creo que los Kinki Kids son la polla, que si no…

El señor que trabaja en correos lleva mirándoles todo el rato con interés, esperando a que se decidan a acercarse. Les da el papel para enviar a la compañía y hacerse fan oficial.

Minutos después.

-Zelgadiss: Bueno, ya he rellenado casi todo.
-Murakami: Bien. -Espera a que Zel acabe de escribir, toma el formulario y mira por encima todo lo que ha puesto para ver si está correcto, de pronto lee en voz alta- “Sexo: Sí por favor, me gustaría hacerlo con Koichi.” –Le casca un tortazo en la cabeza a Zel.
-Zelgadiss: ¿Qué pasa? ¿He escrito mal los 2 kanjis de su nombre?
-Murakami: ¿Pero tú t’as tonto? ¿Cómo se te ocurre escribir que quieres hacerlo con Koichi?
-Zelgadiss: He sido muy descortés con “Chuyoshi”, ¿verdad? Ya sé, lo cambio y pongo que consideraría la posibilidad de un trío, siempre y cuando haya mucho alcohol de por medio y yo haya perdido el conocimiento debido al coma etílico.

Le vuelve a golpear y Zel se queja.

-Murakami: Oye, ¿pero tú que t’as pensao’? ¿Que los Johnny’s vamos por ahí tirándonos a to’os los fans que tenemos? –Se lo piensa un momento. –Bueno a lo mejor Ryo-chan sí lo ha hecho…¡¡Pero el resto no, ¿vale?!!
-Zelgadiss: ¿Entonces que pongo? Si es que no entiendo nada –contesta muy confundida. -Pensé que en lo de "sexo" se podía escoger.
-Murakami: Pero vamos a ve’ se supone que en lo de “sexo” tienes que poner el tuyo propio, no cosas raras.
-Zelgadiss: Ah vale, haber empezado por ahí. –Le pide al señor de correos un bote de tipex y corrige.
-Murakami (tomando el papel de nuevo): “Sexo: Solía hacerlo un montón con Satoshi, pero la relación se ha vuelto complicada últimamente y creo que va a  cortar conmigo.” –Murakami levanta la mano para cascarle otra hostia pero Zel empieza a hablar y se contiene.
-Zelgadiss: ¿Ahora qué? Me has dicho que pusiera “lo mío”, pues eso es lo que hay, te guste o no –explica apenada.
-Murakami: ¿Tú eres tonto? ¡¡Que es pa' que pongas hombre o mujer!!
-Zelgadiss: Ahhhhh- exclama comprendiéndolo al fin. Lo corrige y vuelve a escribir. De pronto se tapa la boca con la mano porque la ha vuelto a liar parda. –Esto… ¿me presta el tipex otra vez, señor? –Pregunta al hombre de correos.
-Murakami (mirando lo que Zel ha escrito): No me lo puedo creer, ¿has puesto “onna”? Chaval, no te doy otra torta porque me das pena, se ve que además de muy maricón, estás muy confuso.
-Zelgadiss: Gomen… -Hace una reverencia. Escribe por fin “otoko” en el papel y se lo entrega al trabajador de correos que lleva conteniendo la risa bastante rato mientras contemplaba la absurda escena protagonizada por Zelgadiss y Murakami.

Se dirigen a casa en silencio durante un rato, lo cual es raro ya que Murakami NUNCA para de hablar, generalmente. Por fin rompe el silencio que ya se estaba volviendo un tanto embarazoso.

-Murakami: No sabía q’al riida de Arashi le fueran los hombres… -comienza- Ahora entiendo por qué ‘tabas así ayer cuando te dejó en mi casa. La verda’, pensaba que sólo erais amigos o algo d’eso… Pero… eres su amante, na?. 
-Zelgadiss: Bueno… nosotros… -dice algo incómoda.
-Murakami: Quita, no me cuentes na’, que prefiero de no saberlo. Con lo q’has puesto en el papel hace un rato me basta y me sobra de información…
-Zelgadiss (avergonzada): Tranquilo, entonces no te contaré más sobre ese asunto.
-Murakami: A to’ esto, ¿has comío?
-Zelgadiss: Pues la verdad es que no.
-Murakami: Pos vamos a un sitio que conozco por aquí cerca, q’hacen una gyozas que están de cagarse.
-Zelgadiss: Mmmmmm…GYOZAS!!! -Exclama muy alegre.

Comen tranquilamente mientras Zel no deja de enviarle mensajes a Ohno con el móvil. Cuando ya por fin han acabado, Zelgadiss lleva enviados al menos 20 mensajes… por supuesto el Riida no ha contestado a ninguno ni da señales de vida.

-Zelgadiss (mirando a Murakami con cara de tristeza): No me contesta… ¿y si le llamo?
-Murakami: Eres un poco pesado, ¿no chaval? Deja al Satoshi respirar, ya te llamará él cuando le de la puñetera gana. Anda, tira pa’ casa. –Le agarra del brazo y le levanta de la silla de un tirón.
-Zelgadiss: ¡Espera, que no hemos pagado!
-Murakami: Ya pago yo, que para eso soy tu senpai.
-Zelgadiss (mirando a Murakami mientras asiente con la cabeza): Me caes bien, tío.

Una vez en casa Zel se pone a estudiar japonés tranquilamente sentada junto a la mesita del salón para ver si puede olvidarse de Ohno un rato mientras repasa unos verbos. Murakami habla a gritos por el teléfono y se ríe como un loco, Zel no sabe con quién coño está hablando pero está deseando que cuelgue ya, porque no puede concentrarse en absoluto. Después de un rato por fin cuelga el móvil y se sienta al lado de Zelgadiss.

-Murakami: Zel-kun, ¿cómo llevas el shukudai?
-Zelgadiss (mirandole un poco cabreada): Pues hombre, si te callas un poco podría estudiar mejor.
-Murakami: Pos no te preocupes, que en un rato va a venir Yoko, nosotros estaremos a lo nuestro y tú estudias tranquilo.
-Zelgadiss: ¿Yoko? ¿Yokoyama dices?
-Murakami: Pos c’aro ¿quién iba a ser si no?
-Zelgadiss: Perfecto… -dice con resignación.Y vuelve a enterrar la cabeza en los apuntes intentando aprender algo de provecho.

Media hora más tarde llaman a la puerta y aparece Yokoyama.

-Yokoyama (entra al salón y se queda mirando a Zel extrañado): ¿Y el canijo pelirrojo con el cosplay de Oguri Shun quién leches es?
-Murakami: Es mi nuevo compañero de piso, se llama Zelgadiss. Levanta hombre, no seas tímido.
-Zelgadiss: Buff… me queréis dejar estudiar, onegaishimasu –suelta con fastidio.
-Yokoyama: Coño, que malas pulgas tiene.
-Murakami: ¡¡Muestra un poco de respeto a tus senpais!! -La agarra y la levanta como si no pesara nada.
-Zelgadiss: ¡Está bien, está bien! Hola, me llamo Zelgadiss, encantado de conocerle -hace una reverencia a Yokoyama.
-Murakami: Eso t’a mejor.
-Yokoyama (mira a Zel de arriba abajo): Ajá… ¿De dónde eres, gaijin? -pregunta un poco despectivamente.
-Zelgadiss: De España, Yokoyama-senpai.
-Yokoyama: Sí, muy interesante todo, venga, siéntate otra vez, que ya puedes hacer los deberes, chaval -dice como si le importara una mierda.
-Murakami: Venga, Yoko, ¿qué hacemos? ¿Salimos po’ ahí o qué?
-Yokoyama (con cara de aburrido): Buah, no me apetece, mejor nos quedamos en tu casa y pasamos el rato… Pon el canal porno, que eso siempre hace compañía.
-Murakami: Vale, me apunto -enciende la tele y se sientan los dos en el sofá de Murakami mientras empiezan a decir guarradas y a comentar las enormes tetazas de la chica de la película.
-Zelgadiss (mirando la tele con evidente cabreo): ¡¡Joder, con estos chillidos no hay quien se concentre, parece que la estén matando!! Un momento -se acerca a escasos centímetros de la pantalla.- ¡¡Si está censurado!! Pero ¿qué mierda es esta?
-Yokoyama: Pues claro, ahora te enteras de que en Japón está prohibido que se vean “las cosas”.
-Zelgadiss: No le veo el sentido…
-Murakami (gritando): ¡¡Mushasho, apártate de delante de la tele, que no veo una mierda!!
-Zelgadiss: Gomen…-Se levanta y coge sus apuntes de japonés dispuesta a largarse. –No puedo estudiar con tanto ruido,  si quisiera ver a alguien gritando sobreactuadamente pondría un dorama protagonizado por Maruyama.

Yokoyama se ríe, porque sabe que a Zel no le falta razón en lo de la manera de actuar de Maru. ^^U

-Murakami: P’os si no vas a estudiar quédate con nosotros y ves la película, hombre, que la chavala está mu’ wena.
-Zelgadiss: El porno no es precisamente un género que me interese…y la chica esa todavía menos -dice altivamente mientras alza una ceja.
-Murakami: E’ verdá olvidaba que eres marica perdío’…
-Yokoyama: Joder, encima de gaijin, maricón, lo tiene todo… -dice con muy mala leche.
-Zelgadiss: Oye, que ser extranjero no es algo malo… ¡¡Y ser maricón tampoco!! Habrase visto el “xeno-homofobo” este…-se larga cabreada a la calle con los libros debajo del brazo y se dirige a un parque cercano a sentarse en un banco y estudiar.

Un rato después, ya no le vale más la paciencia y vuelve a llamar a Ohno. A la 5ª vez el riida contesta.

-Ohno: ¡Moshi moshiiii!
-Zelgadiss: Por fin, hola.
-Ohno: Pero bueno, ¿otra vez tú, truchita? ¿Ocurre algo malo?
-Zelgadiss: Aparte de que sigo viviendo con Murakami y que te importa una mierda lo que me pase sí, ocurre algo.
-Ohno: Mujer… no es que no me importe, es que no puedo hacer nada sobre ese tema. Pero dime, ¿qué pasa? 
-Zelgadiss: Pasa que Yokoyama ha aparecido en el piso y ahora mismo están los dos viendo una película porno en el salón.
-Ohno (Asustado): ¿Yokoyama? ¡¡Aléjate de Yoko, Zelgadiss-kun!! Te prohíbo que estés cerca de él, podría ser muy peligroso.
-Zelgadiss: ¿Ehhhhhhh? ¡¡Satoshi, como ahora me digas que temes que me lo quiera tirar, la que te cuelga el teléfono esta vez soy yo!! –dice indignadísima.
-Ohno: Que no, que no es nada de eso, me temo que pase lo contrario. Yokoyama es muy de toquetear a los juniors, cuidado con él. Además, es listo, se podría dar cuenta de que eres una chica hasta sin tocarte…
-Zelgadiss: Mira, como a ese tío asqueroso e inquietante se le ocurra ponerme una mano encima te juro que se la corto… ¡y la mano también!
-Ohno: ¿Dónde estás ahora?
-Zelgadiss: En un parque, estudiando japonés sentada en un banco.
-Ohno:  Bien, perfecto, no vuelvas a casa hasta que Yokoyama se haya ido, y sobretodo, siempre que te encuentres con Kanjanis evita en lo posible hablar con ellos y el contacto de cualquier tipo.
-Zelgadiss: Coño, si no querías que estuviera con Kanjanis ya me dirás que hago viviendo con uno…
-Ohno: Esto… Bueno, tú haz lo que te he dicho… y ya que estamos, no te vuelvas a tirar a Subaru si se le ocurre aparece por casa de Murakami –añade con cierto fastidio.
-Zelgadiss: Estoy hasta los tamagos de que todo el mundo me diga lo mismo ¿Cuántas veces tengo que decir que no me lo quiero volver a tirar?  Hasta te lo juré por la nariz de Ikuta. Además que estoy muy cabreada con ese puto tronado, no quiero saber nada más de él.
-Ohno: Entonces… ¿me lo prometes?
-Zelgadiss (imitando la afectada manera de cantar de Tsuyoshi Domoto):
Mou kimi igai ai senai hoka ni donna hito ga arawaretemo. Mou kimi igai ai senai ima koko ni kimi to yakusoku suru yoooo (*No puedo amar a nadie que no seas tú, no importa quién aparezca. No puedo amar a nadie que no seas tú, lo prometo aquí y ahora)
-Ohno: Te lo acepto como promesa, pero hubiera preferido que me cantaras algo de Arashi y no de los Kinki Kids…
-Zelgadiss: Lo siento Hamstercito, es que sus canciones expresan mucho mejor mis sentimientos…^^U
-Ohno: ¿Ves como tienes que mantenerte alejada de la gente del Kansai?


-Zelgadiss (cambiando de tema, porque le interesa, claro): Riida… ¿Cuándo vas a venir a visitarme? Te echo mucho de menos -se queja con voz mimosa.
-Ohno: No sé, estoy muy ocupado, no tengo tiempo.
-Zelgadiss: ¿Ocupado? ¿A ver, qué estás haciendo ahora que es TAN importante?
-Ohno:  Pues estoy jugando al bingo con mi madre y unas amigas suyas…Bueno, y un señor que no sé muy bien quién es, pero viene mucho por casa, creo que trabaja en la empresa de mi padre o yo que se… en Navidades también suele aparecer.
-Zelgadiss: Ah, pues muy bien… y prefieres jugar al bingo con las amigas de tu madre y un señor que no sabes quién coño es, que venir a verme…
-Ohno:  Es que estamos a mitad de partida y encima voy ganando, compréndelo. Yo nunca gano en nada. La última vez que gané en algo, me hicieron líder de Arashi y no es que precisamente me hiciera ilusión…
-Zelgadiss: Qué pasa, que te gusta alguna de ellas, ¿no?
-Ohno: ¡¡Pero si son señoras de casi 60 años!!
-Zelgadiss: Ya entiendo, ahora te va “el rollito maduro”… Contra eso yo no puedo competir -dice muy afectada.
-Ohno: Quieres dejar de decir chorradas, por favor. Sólo me gustas tú y la verdad, no tenía en mente cambiarte por una señora menopáusica. Pero déjame un poco de espacio, que hace mucho que no veo a mi familia ni quedo con mis amigos.
-Zelgadiss: Pero, pero… me siento muy sola.
-Ohno: Tranquila, que en cuanto empieces a trabajar en la Johnny’s ya no vas a tener tiempo de nada, ni te vas a aburrir.
-Zelgadiss: ¿A qué te refieres?
-Ohno: Huy, te dejo, que llevan esperándome un rato para sacar otra bolita. ¡¡Adiós!!
-Zelgadiss: Pero Satoshi…
-Ohno: Ya te llamaré yo cuando tenga tiempo. Ja ne, truchita! -Cuelga.
-Zelgadiss: Pues ya me he cabreado, y no estudio más –se levanta del banco, coge sus libros y se dirige a casa farfullando cosas.- Y si me encuentro con Yokoyama pues... me la sopla que me descubra, ¡hombre ya!

Entra en el piso y va directa al salón, tira los libros contra la mesa muy enfadada. De hecho está tan ofuscada que ni se fija en nada más, se sienta en el sofá y al segundo se da cuenta de que se ha sentado ENCIMA DE ALGUIEN. Se levanta dando un respingo y comprueba muy a su pesar que se había sentado en el regazo de Yokoyama.

-Yokoyama (con evidente sorna): Me siento muy…”halagado” de que te me ofrezcas de esta manera pero como que no eres mi tipo, chaval.
-Zelgadiss (poniéndose completamente colorada) Gomen, gomen…-hace una reverencia.

Entra Murakami al salón, que por lo visto venía del baño.

-Murakami: ¿Ocurre algo?
-Zelgadiss: No, nada, nada…-dice muy cortada.
-Yokoyama: Aquí, tu compañero de piso, que le ha faltado tiempo para insinuárseme. Menos mal que has aparecido, si no igual hasta me viola...
-Murakami: ¿Cómoooo?
-Zelgadiss: ¡Eso no es verdad, ha sido un malentendido! -Intenta defenderse como puede.
-Yokoyama: Tranquilo chaval, ya sé que te has debido de sentir atraído por mi evidente y magnético carisma, lo comprendo. Pero siento decirte que el sentimiento no es mutuo.
-Zelgadiss: Pero qué dices, tío. Tú no estás bien de lo tuyo -se larga a toda prisa de la habitación completamente abochornada y se encierra en el cuarto de Murakami.
-Yokoyama: Madre mía, a este muchacho se lo comen vivo hasta los juniors, no sabe aguantar ni una broma. No le doy ni 2 meses en esta compañía. Si le llevan a una entrevista con Nakai seguro que sale de programa llorando.
-Murakami: ¿Pero qué coño ha pasao’? ¿De verdad se t’a insinuao?
-Yokoyama: Qué va, si yo estaba de coña. Pero el pobre chico se ha sentido muy incómodo… y no lo digo sólo porque se me haya sentado encima, que también.
-Murakami: Yo ya me he perdío… -contesta muy confuso rascándose la cabeza.
-Yokoyama: Nada, que no ha pasado nada. Me piro, ya nos vemos mañana en el ensayo.
-Murakami: Pos vale.
-Yokoyama: Anda, cuida del gaijin que le veo muy malamente.
-Murakami: Es que está “tiniendo” “poblemas” con el novio, me paece que está asín po’ eso.

Yokoyama asiente con la cabeza con cara de circunstancias. Por fin se despide de Murakami y se va.

Esa misma noche, en la habitación de Murakami. Shingo se está poniendo el pijama para dormir mientras Zel le observa, se le hace rato verle "con ropa". 

-Murakami: Pero weno ¿quie'es dejar de mirarme mientras me pongo el pijama?
-Zelgadiss: Que más da, si ya te he visto desnudo montón de veces, es más, creo que te he visto más veces desnudo que vestido.
-Murakami: Pos no me mires, que me da vergüenza que me miren mientras me visto.
-Zelgadiss: Vale, vale... pero eso es montón de raro. -Se tumba en el futón y de pronto ve que hay algo dentro. -
No quiero dormir más con el libro de Ohno, estoy muy enfadado con él –lo deja en una esquina del cuarto y se echa otra vez sobre su futón. Empieza a removerse en la cama sin dejar de hacer ruido.
-Murakami (desde su cama): Peo’ weno, ¿vamos a dormí o vamos a dar “vuertas”?
-Zelgadiss: Gomen, no puedo dormir si no abrazo a mi riida por la noche.
-Murakami: Po’s coge el libro otra ve’ y deja de dar la coña.
-Zelgadiss: No, estoy enfadado con él, no quiero nada suyo. Pero necesito abrazar algo… o a alguien.
-Murakami: Rebusca en el armario, que me paece que hay un oso de esos de “peruche” de “merchandaisin” del concierto en solitario de Okura, po’ si te sirve.
-Zelgadiss: Eso sería perfecto -se levanta y se pone a buscar en el armario, en seguida da con el peluche de Okura y se mete en la cama con él.
-Murakami: A to’ esto, que me'ndijo Yoko de que te pidiera perdón por la broma de antes. Que por lo visto los maricones asín en general sois muy de ser sensibles y a lo mojor t’habías ofendío o argo.
-Zelgadiss: Pues gracias… No, si todavía me va a tener que empezar a caer bien el puñetero Yokoyama…-abraza el peluche de Okura e intenta dormirse por fin.


A la mañana siguiente…


El metro está lleno de salary men que van hacia sus trabajos, Zelgadiss se baja en la parada más cercana a las oficinas de la Johnny’s y se dirige con rapidez hacia allí. A lo mejor trabajando un poco se le pasa el disgusto que tiene con el Riida. En la entrada del despacho de Kitagawa se encuentra con Zeako.

-Zeako: Pero cómo, ¿no vienes con tu “hamstercito”? –Dice con cachondeo.
-Zelgadiss: Mira, de Ohno mejor ni me hables, que me tiene contenta.
-Zeako: ¿Qué ha pasado ya os habéis peleado? ¿O es que ha vuelto con la petarda de la Misono?
-Zelgadiss: A esa mejor ni me la menciones tampoco… Verás, que el otro día me hizo una putada gordísima, no te lo puedes ni imaginar.
-Zeako: Huy, cuenta cuenta –se acerca a ella y le agarra de la camiseta con gran interés mientras tira de ella.
-Zelgadiss: Cuando salimos de aquí me llevó a casa de Murakami y me ha dejado allí tirada. Por más que le mando mensajes no me contesta, tampoco me coge el teléfono, y cuando lo coge siempre está muy ocupado y me cuelga en seguida con un montón de excusas malísimas. Total, que Murakami es mi nuevo compañero de piso y no hay nada que pueda hacer.
-Zeako: ¡Qué hija de puta! ¿Murakami? ¿Y encima te quejas? ¡¡Lo que yo daría por tenerle a tiro!! ¡¡Ay omaaaaaa!!
-Zelgadiss: Encima tengo que dormir en la misma habitación que él, es el horror.
-Zeako: Pero que puta ¿Encima dices que es el horror? Yo estoy deseando dormir con él… bueno, dormir, dormir, como que no…- alza una ceja. -Pero unos cuantos polvos sí que le echaba.
-Zelgadiss: Pero es que no sabes lo peor. El muy bruto y asilvestrado tiene la manía de ir por casa SIEMPRE desnudo. Estoy más harta de verle el tema colgando todo el día, ¡¡es muy violento!!
-Zeako: ¡¡¡Pero qué grandísimo putón eres!!! ¡¡Encima le estás viendo en culos todo el tiempo!!
-Zelgadiss: Pero bueno, ¿quieres dejar de insultarme y de llamarme putón? Que el que va desnudo es él, no yo.
-Zeako: Cierto, cierto… pasemos a otros temas… ¿De qué tamaño me dices que lo tiene?
-Zelgadiss: No, si no te lo he dicho, pero vendrá a medir más o menos lo que…

Se abre la puerta del despacho de Kitagawa y el viejales se asoma.

-Kitagawa: Venga para dentro, que los Tegomassu están a punto de llegar también.
-Zelgadiss: A la orden, presidente. –Zel entra en el despacho.
-Zeako: Me cago en todo, ahora encima me quedo sin saberlo. ¿Cómo voy a vivir así con esta incertidumbre?

Los Tegomassu no tardan ni 5 minutos en aparecer, Zeako se levanta cuando les ve y señala a Massu mientras le grita “nariz de cerdito” y se ríe de él. Massu no se entera de nada porque Zeako se lo ha llamado en español. ^^ Entran los 2 en el despacho del presidente y Zeako se queda en la oficina descojonándose un rato más de Massu.

El presidente explica a Zelgadiss el funcionamiento de todo en la compañía, lo que se espera de “él” como “Johnny’s”, lo que puede y lo que NO puede hacer, ese tipo de cosas. Saca unos papeles para que firme.

-Kitagawa: Os vais a llamara “Tegomassuzel”, se me ha ocurrido a mí, así que no hay replica posible, ¿entendido?
-Tegoshi: Como para decir nada…
-Massu (en plan lameculos): Sí, sí, es un nombre perfecto. A nadie se le hubiera ocurrido uno mejor.
-Zelgadiss: Hombre, no sé…
-Kitagawa: Toma anda, fírmame esto, es el rol que te ha tocado.
-Zelgadiss (leyendo la cabecera del papel): “Contrato standard de feo de grupo de la Johnny’s” -Comienza a sollozar. -Voy a ser “el feo del grupo”… ¿de verdad?
-Tegoshi: Es que no teníamos, compréndelo… alguien tiene que hacerlo en los Tegomassu. Yo estoy demasiado bueno y Massu es muy kawaii, tampoco le pegaba.
-Massu (pasándole el brazo por encima del hombro): No te pongas así, hombre, que no es tan malo ser el feo del grupo, también tiene sus ventajas, y hacéis reuniones una vez al mes y todo.
-Zelgadiss (le posa la mano en el culo a Massu aprovechando que le tiene al lado): No… si no lloro por eso, son lágrimas de alegría. Desde siempre he sido muy fan de casi todos los feos de la Johnny’s, para mí esto es como un regalo, entrar a formar parte de ellos…ES UN HONOR, Y DEFENDERÉ CON ORGULLO ESTE COMETIDO –Hablando cada vez más épicamente. -Por Koyama, por Nakamaru, por Fumito Kawai, por Murakami y Yoko, por Yamaguchi, por Hikaru y Yabu Kota, por los Kisumai en general y por todos los Tsuyoshis de la compañía. ¡Acepto encantado! –Se apresura a firmar el papel.
-Tegoshi: Es verdad, no había caído en que todos los “Tsuyoshis” que hay en la Johnny’s, sean debutados o juniors, son feísimos.
-Massu: Yo creo que es un nombre “de ser feo”, si eres un bebé horrible te llaman así por defecto.

Tegoshi asiente con la cabeza.

Salen por fin los 3 de la oficina, ya como “nueva Unit musical” de la compañía.

-Tegoshi: Oye, acabo de caer en la cuenta de que cuando has enumerado a los feos de la Johnny’s no has mencionado a nadie de Arashi.
-Zelgadiss: En Arashi NO hay nadie que sea feo.
-Tegoshi: Digo yo que alguien habrá que sea “menos guapo”, por ejemplo Oh…
-Zelgadiss (con una mirada fulminante): Si yo fuera tú no acabaría esa frase.
-Tegoshi (acojonadísimo): Tiene razón, no hay ningún feo en Arashi.
-Massu: Son todos guapos, los 5 –añade también un poco asustado.
-Zelgadiss: ¿Veis? Eso mismo os decía…

Zeako que estaba sentada en su mesa rellenando papeleo lo deja todo empantanado para hablar con Zel.

-Zeako: Bueno, por donde íbamos, ah sí. Me ibas a decir lo que le mide a Murakami el tema.
-Massu: Eso carece de interés –dice con fastidio.
-Tegoshi: Calla, calla, la información es poder –se acerca a cotillear.
-Zelgadiss: Pues te lo digo, si a mí me da igual. Más o menos el tamaño será muy similar a…

Se oyen unos gritos por el pasillo y unos pasos acelerados, de pronto aparece  Tsubasa Imai con un ordenador portátil debajo del brazo, le hace un gesto a Zel para que salga al pasillo, por lo visto quiere decirle algo urgente. El resto salen también, que son una panda de cotillas y se quieren enterar.

-Tsubasa: Zel-kun, menos mal que te encuentro. Tenemos un grave problema.
-Zelgadiss: ¿Qué ocurre? Me estás asustando.
-Tsubasa: ¿Te acuerdas del vídeo que grabamos en la playa de Cadiz el día que fuimos de excursión?
-Zelgadiss: ¿Te refieres al día en el que nos bebimos toda la sangría del chiringuito aquel y luego nos dio por hacer una versión de “Venus Eurobeat” vestidos de vaca?
-El resto: ¿Ehhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh?
-Tsubasa: Exactamente. La cosa es que… se ha filtrado de algún modo, y está en internet, es nuestra ruina. -Abre el portátil y  le da al play en la página de youtube que ya traía guardada previamente.

Todos lo miran con interés.
-Tegoshi: Coño Tsubasa, tienes buenas piernas.
-Tsubasa (avergonzado): Esto… gracias.
-Massu: Me gusta el abrigo de animal print de vaca ¡Quiero uno! ¿Dónde lo compraste?
-Tsubasa: No sé, me lo regaló Tsuyoshi Domoto para mi cumpleaños hace un par de años…
-Zeako: Sí… ya veo que tiene muy buen gusto ese hombre para la ropa –dice con sorna.
-Tegoshi: ¿Y la falda?
-Tsubasa: Me la dio Tsuyoshi también, porque decía que él ya no se la ponía, que le hacía el culo gordo…
-Zelgadiss (llevándose la mano a la frente): ¡Madre de dios, qué cosa tan horrible!
-Tsubasa: Lo sé, estamos en un buen lío, y como se entere el presidente nos va a echar una bronca monumental por hacer el gilipollas a nivel internacional -dice hablando bajito.
-Zelgadiss: No, no, si no me refería a lo del vídeo, es que me estaba imaginando a Tsuyoshi llevando esa minifalda y creo que se me ha revuelto hasta el desayuno…
-Tsubasa (mirando al resto): Esto que no salga de aquí, por favor. No quiero tener problemas.
-Zelgadiss: Joder ni yo… ya sólo falta que tenga escándalos incluso antes de debutar, no quiero ser el próximo Jin Akanishi, gracias. ¬¬
-Tegoshi: Tranquilos, nosotros no vamos a decir nada.
-Zeako: Yo tampoco, pero lo cierto es que el vídeo me ha encantado, me ha recordado a mis años mozos, cuando yo actuaba en un cabaret de provincias vestida de Vedette.
-Zelgadiss: ¿Eso cuando dices que ha ocurrido? –pregunta sorprendida.
-Zeako: Bueno vale, nunca ha pasado, sólo me estaba haciendo la interesante.
-Tegoshi: Volviendo al vídeo, Tsubasa sale con el vestido y el abrigo de animal print, Zel, tú eres una de las vacas pero… ¿Quién era la otra?
-Zelgadiss: Mi amiga Claire.
-Tsubasa: Pues ella no bebió sangría, que está embarazada de Matsujun, no sé como accedió a salir en el vídeo.
-Zelgadiss: Claire-chan no necesita alcohol, está loca sin más y le encanta grabar vídeos, por chorras que sean.
-Tsubasa: Pues tiene que ser verdad, porque para querer salir en esta mierda sin haber bebido…
-Tegoshi: Un momento ¿embarazada de Matsujun? ¿Otra víctima del embarazo catedrático?
-Zelgadiss: En realidad es mucho más complicado que eso... Por cierto, es fan tuya.
-Massu (interrumpiendo): Zel-kun vamos, queremos presentarte al resto de NEWS, están en una de las salas de ensayo del 2º piso, seguro que están encantados de conocerte.
-Tegoshi: Bueno, a Ryo le importarás una mierda, pero fingirá que le interesa, es muy buen actor.
-Zelgadiss (poniéndose muy nerviosa): ¿Va a estar Koyama también?
-Massu: Pues claro, ¿cómo no va a estar?
-Zelgadiss (temblando): Me estoy poniendo muy nervioso… mejor lo dejamos para otro día, ne?
-Zeako: ¿Estás tonto? Tira para abajo, Koyama es tu número 2, seguro que te mola conocerle.
-Zelgadiss: No sé si voy a poder –dice con las manos temblorosas  como si tuviera  parkinson.  
-Zeako: Que sí, hombre, ¿Cómo no vas a poder?, Además Koyama es muy majo… es igual de feo en persona que en la tele, pero eso… que es muy simpático.

Massu agarra a Zel del brazo y se la empieza a llevar arrastras por el pasillo mientras Tegoshi les sigue muy contento tarareando el “Venus Eurobeat” de Tackey&Tsubasa (es que se pega el jodío por muy malo que sea).  ;-)


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Mientras tanto en España…

Jun está tumbado en el sofá del salón catedráticamente, cuando aparece Claire con Elphaba hablando completamente a su rollo.


-Jun: ¡Hola! -Exclama con expresión kawaii.
-Elphaba: Huy hola, no te habíamos visto.
-Claire: Jun-chan, ¿Se puede saber dónde estabas metido?, no te he visto en toda la tarde.
-Jun: He estado releyendo uno de los libros de Harry Potter.
-Claire: Pero bueno, ¿otra vez?
-Jun (con resignación): Qué puedo decir… me encantan -se sienta normal en el sofá.-Ven siéntate aquí conmigo, “Kurara”.

Claire se sienta a su lado y Elphaba procede a hacer lo mismo en otro sofá.

-Jun: Creo que no te he enseñado lo que tengo en el pantalón, ¿verdad?
-Claire: Jun, por favor, que está Elphaba delante, no seas guarro, esas cosas mejor en la intimidad…
-Elphaba: Si queréis me voy, que a lo mejor molesto.
-Claire: No, no, quédate.
-Jun: Espera, que me la saco y la ves.

Se levanta del sofá y Claire ve que hay un bulto muy sospechoso en el pantalón de Jun. Se levanta muy apurada.

-Claire: Pero bueno, ¿cómo eres tan pervertido? Yo es que no lo entiendo.
-Jun: Mujer si yo sólo…
-Claire: Jun, me tienes ya preñada de gemelos, y siempre estás “dispuesto” a todo. Es que no sé como lo haces, ¡¡pero por el amor de Kamisaba bendito, contente un poco, que yo ya no puedo más!! Y esta noche NO esperes que hagamos nada, por cerdo. -Se larga indignadísima del salón.
-Jun (sin entender nada): Pero si yo sólo le iba a enseñar la varita de Dumbledore que me he comprado por Ebay…-se la saca del bolsillo del pantalón y se la enseña a Elphaba.
-Elphaba: Huy, pues es muy bonita, ¿eh? Yo tengo la de Voldemort.
-Jun (poniendo cara de sospecha): Ajá, debí imaginar que era una vendida a “aquel que no se nombra”. Nunca más podré confiar en ti, a menos que te redimas como Snape y me muestres tu lealtad. -Se va rápidamente.
-Elphaba: ¡Tooodos locos!

Elphaba se va a su habitación donde está Sho, leyendo una montaña de periódicos, algunos españoles, otros británicos o americanos, parece muy concentrado.

-Elphaba: ¿Haciendo los deberes, Sho-chan?
-Sho (levantando la cabeza del “Financial Times”): Algo así. Es muy complicado ser presidente… Hay tantas cosas que están mal, tanto por arreglar… creo que esté país necesita un montón de parches para que funcione.
-Elphaba: Si te empiezo a contar sólo lo que hay que mejorar en la sanidad pública igual no termino ni para mañana…
-Sho: Ya veo, será mejor que me hagas una lista, la tendré en cuenta en la nueva reforma general en la que estoy trabajando.
-Elphaba (mirándole con admiración): Sho-chan, te pones de mono cuando dices esas cosas…
-Sho: Ya sabes lo que dicen: será "la erótica del poder".
-Elphaba: No, no, si a mí ya me ponías a mil también cuando no presidías nada.
-Sho: Oh… -exclama poniéndose colorado.- Gracias.
-Elphaba: ¿Te molesta si me quedo a hacerte compañía y pongo la tele? Te prometo que la pongo bajito para que te puedas concentrar en tus cosas.
-Sho (volviendo a mirar las estadísticas de la economía europea): Sí, sí, pon lo que quieras, si yo cuando me meto en esto no me entero de nada más…
-Elphaba: Es que hoy ponen “Batman Begins” en la tele, que me gusta a mí mucho…
-Sho: Muy bien -contesta sin hacerle mucho caso.

Elphaba se dedica a ver la película mientras Sho toma apuntes de las cosas que se le van ocurriendo en una libreta.

-Sho: Ains…-suspira.
-Elphaba: ¿Qué ocurre? ¿Estás bien?
-Sho: Demasiados problemas. Mira esté periódico: Sólo habla de corrupción, robos, desfalcos, estafas, políticos aprovechados…
-Elphaba: ¿Qué periódico estás mirando?
- Sho: Uno que se llama “Levante”.
-Elphaba: Ah bueno, pero eso es normal, siendo un periódico Valenciano…
-Sho: Bueno, que me da igual de donde sea, soy el presidente de este país y ni siquiera puedo ayudar a la pobre gente de a pie cuando les roban la cartera en el metro. ¡Estoy impotente!
-Elphaba: Pero qué dices Sho, si tú eres muy bueno en la cama…-de pronto se da cuenta de que no era eso.- Ah, te refieres a “impotente por la situación”.
-Sho: Gracias por el cumplido de todos modos, Elphie-chan.
-Elphaba: De nada -contesta con una enorme sonrisa, y apoya su cabeza en el hombro de Sho, de pronto se le resbala la cabeza y cae tumbada sobre la cama.
-Sho: Eso, tú encima recuérdame que tengo los hombros caídos… como no tengo suficientes problemas ya…
-Elphaba: Gomen, lo he hecho a propósito, era por gastarte una broma.
-Sho: Tú eres un poco cabrona, ¿ne?
-Elphaba (descojonándose sobre la cama): ¡Jajajajajajajaja!!! No lo sabes tú bien.

De pronto Sho se queda mirando fijamente la película de Batman de la tele durante unos largos segundos. Elphaba se incorpora de la cama y mira también la tele.

-Sho (mirando a Elphaba con una extraña expresión de expectación): ¡Elphie-chan, dime que estás pensando lo mismo que yo!
-Elphaba: No creo, pero me la voy a jugar… ¿Que Christian Bale está buenísimo en esta película?
-Sho: No… en realidad no era eso.
-Elphaba: Pues entonces ¿qué? ¡Me tienes en un sin vivir!
-Sho: Quiero convertirme en un súper héroe justiciero como Batman.
-Elphaba (tocándole la frente): ¿Tienes fiebre? Creo que estás trabajando demasiado, bomboncito mío.
-Sho: No, estoy hablando totalmente en serio. Si no puedo arreglar todas las cosas desde el congreso de los diputados tendré que salir a las calles por las noches e intentar solucionar los problemas desde allí también. El traje de Yattaman va a servirme de nuevo.
-Elphaba: ¿Y cuando dices que piensas dormir?
-Sho: Dormir es para fracasados, boku no kokoro.Te lo digo yo, que me saqué la carrera mientras trabajaba en la Johnny’s haciendo varios programas de la tele y dando conciertos.
-Elphaba: Ah, pues si tú sales a patrullar las calles como Batman necesitarás un Robin y ahí es donde entro yo. Será mejor que le quite el polvo a mi traje de Okura y te acompañe.
-Sho: Joder Elphaba, sabes que no me gusta nada que utilices en la misma frase las palabras: “polvo” y “Okura”, que me pongo muy celoso.
-Elphaba (corriendo a abrazarle): Pero qué baka eres, te pones celoso de cada tontería. Okura no tiene nada que hacer contra ti vestido de Yattaman, creo que me estoy poniendo un poco “perraca” sólo de imaginarte llevando de nuevo esa ropa.
-Sho: Pues eso va a suponer un problema cuando seamos súper héroes…
-Elphaba: Está bien, intentaré contenerme mientras estemos patrullando y no meterte mano hasta que volvamos a casa.
-Sho: Me parece bien, pero ahora mismo NO estamos patrullando nada así que…-echa a Elphaba sobre la cama y se lanza él después- empieza a arrojar todos los periódicos fuera de la cama.-A la mierda el ayuntamiento de Valencia y todos los corruptos del mundo.
-Elphaba: ¡Ese es mi Yattaman!  


Un rato después, en esa misma cama...

-Sho: Se me ha ocurrido otra cosa.
-Elphaba (abrazada a Sho): Sorpréndeme, que hoy estás muy imaginativo.
-Sho: Como la habitación de Ohno y Zel no la está usando nadie, creo que voy a comprar un piano y lo voy a poner ahí, para practicar.
-Elphaba: ¿Tocarás en calzoncillos para mí? -pregunta expectante.
-Sho: Por supuesto, el numerito "del pianista hentai" te lo hago cuando quieras, sólo tienes que pedirlo.
-Elphaba: Ay Sho-chan, no te cambiaba ni por 4 Okuras y 2 Haruma Miuras.
-Sho (mosqueado): Pero cómo, ¿Que también te gusta Haruma Miura?


Horas después Sho, Elphaba y Aiba están sentados en el salón charlando animadamente cuando se abre de pronto la puerta de la calle. Aparece Geno con cara de cansada arrastrando a Nino por el suelo. Nino tiene una pinta horrible y lleva la ropa completamente rota. Lo deja tirado en mitad del pasillo.

-Elphaba: ¡¡Ay madre!! ¿Pero qué le ha pasado a Nino?
-Sho: Parece que le ha atacado una jauría de perros.
-Aiba: ¡Pobre Nino!

Elphaba se agacha en el suelo del pasillo junto a Nino y le intenta tomar el pulso.

-Elphaba: Pues parece que está bien.
-Geno: Y está perfectamente el muy cabrón, la que viene jodida soy yo… gracias por preguntar, ¿eh?
-Sho: Pero ¿se puede saber qué demonios ha ocurrido?
-Geno (intentando recuperar el aliento): Pues ha pasado que hemos salido a pasear, y de pronto Nino se ha quedado agachado en el suelo y no quería moverse, le he estado intentando convencer de que se levantara para volver a casa, pero no atendía a razones. Es que se niega incluso a hablar.

-Sho: Típico de Nino.
-Aiba: A veces pasa, es muy cabezón.
-Geno: Pues me toca a mí lo que yo te diga con sus cabezonadas. Que vengo arrastrándoles por  media ciudad. Y joder, que Nino pesa poco, pero tirar de él 2 horas seguidas no se lo deseo ni a mi peor enemigo.
-Elphaba: Bueno, no me digas que te pilla de sorpresa, que ya sabías de sobra como era Nino y las tontadas que le dan a veces, mucho antes de empezar a salir con él.
-Geno: Bueno… salir no, porque nunca me lleva a ningún sitio. Y si habíamos ido a pasear es sólo porque es gratis, sino es que ni va.
-Sho: Menudo tacaño está hecho…
-Geno: Esa es otra, que encima ahora le tengo que comprar ropa nueva, porque arrastrándole por toda la calle se le ha quedado todo que parece un mendigo.
-Aiba: Pues a mí me gusta cómo le queda -se ríe absurdamente.

Sho les hace un gesto para que le sigan al salón, cierra la puerta dejando a Nino tirado en el suelo aún en estado semi-catatónico en el pasillo.

-Sho: ¿Qué crees que le ocurre? Nunca le había visto tan gilipollas.
-Aiba: ¡Estoy preocupado, a lo mejor está enfermo!
-Geno: Si os digo la verdad creo que echa de menos al Riida. Desde que Zel y Ohno se fueron, se ha estado comportando más y más raro cada vez.
-Elphaba: ¿Se lo has preguntado?
-Geno: Lo insinué anoche y se puso todo cabreado. Ya sabéis lo orgulloso que es, no va a reconocerlo ni muerto.
-Aiba: Pues yo también echo de menos a los 2 Riidas, y no me importa decirlo -se pone a llorar y se echa en los brazos de Sho para que le consuele.
-Sho: Pero tú eres diferente Aiba. A Nino ese tipo de cosas siempre le han dado vergüenza.
-Geno: A mí lo que me preocupa es que ya apenas juega a los videojuegos.
-Elphaba: Eso sí que es grave…

Se oye a Jun hablando en el pasillo.

-Jun: “El Catedrático” acaba de encontrarse a Nino tirado en el suelo en un estado lamentable, ¿puede alguien explicarle lo que ha ocurrido?
-Claire: ¿Nino? ¿Qué le ha pasado a Nino? –Se apresura a socorrerle, se sienta en el suelo y le abraza.

Salen el resto del salón.

-Geno: Tranquila, ya se le pasará.
-Claire: Le dejáis aquí tirado, desde luego que tamagos tenéis, ¿Cuantas veces os tengo que decir que Nino es pro?
-Jun (agachándose junto a ella): Si “Nino es pro” ¿yo que soy? –dice muy chulesco.
-Claire (cabreada): ¿Tú? Un hentai de mucho cuidado, pero bueno, ¿otra vez estás con el bulto en el pantalón?
-Jun: Que es la varita de Dumbledore –dice desesperado.
-Claire: Eso, encima ponle nombres raros,  pervertido. Te puedo decir donde te puedes meter "la varita de Dumbledore" esta noche.


De pronto suena el móvil de Elphaba, mira la bandeja de mensajes y lee en voz alta:

“Enviado por Amiga en la sombra: Hola, tal vez me recuerdes de ser amiga tuya, estoy en el hospital y acabo de parir, por si a alguno de vosotros le interesa. La niña y yo estamos bien, gracias por la preocupación y atención recibida de vuestra parte.”

-Elphaba. Me cago en la leche, es verdad, había olvidado por completo que salía de cuentas.
-Claire: Pues acabamos de quedar todos como el culo.
-Sho: ¡¡Rápido, al hospital!!
- Jun: ¿Y Nino?
- Geno: Que se quede, no pienso arrastrarlo de nuevo por la calle.
-Aiba: Yo me quedaré con él, no os preocupéis.

Se  van todos rápidamente y Aiba se echa en el suelo junto a Nino. De pronto Nino se levanta como si nada y se sacude la ropa, que además de rota, la llevaba llena de mierda.. 

-Nino: Oye baka, ¿ya se han ido todos, no?
-Aiba: ¡Qué bien Nino, ya estás mejor! -Exclama muy alegre.
-Nino: ¿Quién te ha dicho que estuviera mal? Simplemente no me apetecía andar para volver a casa, estaba cansado.
-Aiba: Qué vago eres...

-Nino: Me voy a tumbar a ver la tele, si alguien pregunta luego, me has llevado tú al sofá, ¿comprendido?
-Aiba: Sí, sí, lo que tú digas, Nino. 


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En Tokyo de nuevo...


Tegoshi y Massu conducen a Zelgadiss por los pasillos de la compañía y se dirigen a una de las habitaciones en las que han quedado con el resto del grupo para ensayar unas coreografías. Tegoshi abre la puerta y entra alegremente mientras grita.

-Tegoshi: ¡¡¡¡Hola a todos, venimos con el nuevo junior!!!!



Los 4 miembros que estaban en la habitación miran expectantes hacia la puerta y Massu empuja a Zelgadiss para que entre de una vez. 

-Ryo: Coooooño, ¿no es un poco mayor para ser "junior"?


Continuará...