Feliz cumpleaños a Subaru, en realidad su "momento de gloria" * no llegará hasta el próximo capítulo. Pero hay que ir publicando cachos, que tenía mucho escrito y aún me falta por poner una parte más . O_O
(* "Gloria"por llamarlo de alguna manera, porque en realidad no es nada bueno, si es que está muy loco, jajaja).
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| La cara de resignación Murakami en esta foto, jajaja. "Mira la qué están montado en un momento, y así casi todos los días, menos mal que tengo mucho aguante" |
Zel abre los ojos porque le está
doliendo el moratón del trasero, algo le está rozando ahí hasta el punto de que
el dolor ha sido tan fuerte que ha acabado por despertarla. Nada más empezar a
recobrar la consciencia se da cuenta de que Murakami está DEMASIADO cerca de
ella, estaría muy cómodo, ya que no se ha debido de mover en toda la noche,
incluso su brazo está aún encima suyo. La cara de Zel se empieza a poner
colorada de vergüenza cuando de pronto se figura qué es lo que está tocando su dolorido culo. Se
mueve un poco hacia delante reptando por el futón e intenta separarse de Shingo,
también agarra su brazo para quitárselo de encima y poder levantarse de allí antes de que él se
despierte. Tan pronto como le aparta el brazo despacio, Shingo lanza un suspiro
junto a su oreja y se gira, quedando boca arriba sobre el futón. Ella aprovecha
el momento de ansiada libertad para escabullirse y levantarse, mira intrigada unos
segundos hacia donde está Shingo tumbado y ve que efectivamente es lo que se
pensaba, tiene montada "una tienda de campaña" con la
colcha que levanta unos cuantos centímetros en sálvese la parte..... A pesar de que sabe que es algo
perfectamente normal que les ocurre muchas veces a los chicos, no puede evitar
sentirse avergonzada por la situación. Bueno y también muy asombrada, la de Ohno no era así,
desde luego. Esta parece una tienda de campaña "tamaño familiar" en
comparación con la de su hamstercito.
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| Imagen "subliminal alegórica" de lo que viene siendo su poll... |
Se le escapa sin querer: "¡Qué poderío hay en
el Kansai!" en español, Murakami acaba de despertarse y se estira, Zel se
sobresalta al verle moverse y dirige su mirada hacia otro lado para disimular.
Shingo mira con los ojos entrecerrados, parpadea varias veces, aún acostumbrándose a la escasa luz que traspasa la tela de las
cortinas, exclama un "Ohayo...saimasss" con la voz un poco grave de
recién levantado y luego bosteza.
-Zel: Ohayou...-contesta algo aturdida.
-Hina: ¿Ha sonao el despeltadol? No lo escuché -pregunta confuso.
-Zel: No, todavía no -mira su reloj- aún falta un poco.
-Hina: ¿Pol qué te has levantao entonses? ¿Te hasías pipí?
-Zel: Eh... sí, además me duele el trasero.
-Hina: ¿Te pongo más clema? -le dice despreocupadamente mientras se revuelve el pelo, que se le ha quedado un poco aplastado por la almohada. De pronto ve el bulto que tiene ahí abajo y se incorpora rápidamente, se sienta y arrebuja la colcha en torno a su cintura para disimular. Lo que pasa es que consigue el efecto contrario, más que disimular resulta aún más sospechoso, Murakami nunca ha sido bueno para ocultar nada.
-Zel: No, así está bien -lo último que quiere es enseñarle el culo a un tipo que se ha despertado con una erección de caballo (Nota de la autora: Si esto fuera un fanfic convencional la escena acabaría "con erótico resultado", pero el que quiera ver folleteo que vea juego de tronos, hombre ya! :p)
-Hina: Sí, ya si eso esta noche... -se excusa viendo él también que NO es la mejor idea en esos momentos.
-Zel: Me voy a vestir.
-Hina: ¿Ha sonao el despeltadol? No lo escuché -pregunta confuso.
-Zel: No, todavía no -mira su reloj- aún falta un poco.
-Hina: ¿Pol qué te has levantao entonses? ¿Te hasías pipí?
-Zel: Eh... sí, además me duele el trasero.
-Hina: ¿Te pongo más clema? -le dice despreocupadamente mientras se revuelve el pelo, que se le ha quedado un poco aplastado por la almohada. De pronto ve el bulto que tiene ahí abajo y se incorpora rápidamente, se sienta y arrebuja la colcha en torno a su cintura para disimular. Lo que pasa es que consigue el efecto contrario, más que disimular resulta aún más sospechoso, Murakami nunca ha sido bueno para ocultar nada.
-Zel: No, así está bien -lo último que quiere es enseñarle el culo a un tipo que se ha despertado con una erección de caballo (Nota de la autora: Si esto fuera un fanfic convencional la escena acabaría "con erótico resultado", pero el que quiera ver folleteo que vea juego de tronos, hombre ya! :p)
-Hina: Sí, ya si eso esta noche... -se excusa viendo él también que NO es la mejor idea en esos momentos.
-Zel: Me voy a vestir.
Zel se pone a buscar su ropa, la dejó preparada un rato antes de dormir, así no tiene que pensar por la mañana qué se pone, o no se vuelve loca a buscar algo que quiere ponerse y no encuentra. Tiene que optimizar el tiempo de vestirse y desvestirse para que Hina nunca llegue a ver nada que NO debería ver.
-Hina: ¿Puedes abril las coltinas? -le pide sin moverse de la cama.
-Zel: ¿No te vas a levantar?
-Hina: Sí, cuando suele el despeltadol -contesta poniendo cara de inocente.
Zelgadiss abre la cortina, hace un día
muy bueno.
-Zel: Voy al baño.
-Hina: Bien.
-Zel: Voy al baño.
-Hina: Bien.
Empieza a sonar el despertador de Murakami,
ambos se miran, Pasan unos segundos interminables, él se observa las manos como disimulando.
-Zel: ¿Qué haces?
-Hina: Nada
-Zel: ¡Páralo!
-Hina: Eh...me gusta que suene -se justifica torpemente.
-Zel: Estás muy raro ¿eh? -niega con la cabeza y sale de la habitación con su ropa en la mano para asearse y vestirse en el baño.
-Zel: ¿Qué haces?
-Hina: Nada
-Zel: ¡Páralo!
-Hina: Eh...me gusta que suene -se justifica torpemente.
-Zel: Estás muy raro ¿eh? -niega con la cabeza y sale de la habitación con su ropa en la mano para asearse y vestirse en el baño.
Tan pronto como Zel sale de la
habitación Hina se levanta corriendo a apagar el despertador. Pone cara de
fastidio mientras se agarra la cintura del pantalón de pijama y se mira dentro.
-Hina: ¡Omae! ¿Eres baka? Pos menos mal que he sido rápido y m'he dao cuenta pa que Zel-kun no se enterala... Si me pasa dulmiendo con una chica, pos vale, pero con un chico menuda vergüensa si se piensa lo que no es. A vel si Zel me está pegando las homosexualidades, aunque él diga que no se contagiaba. Pos yo no me lo cleo.
Zel se lava la cara y se peina mientras habla sola ella también.
-Hina: ¡Omae! ¿Eres baka? Pos menos mal que he sido rápido y m'he dao cuenta pa que Zel-kun no se enterala... Si me pasa dulmiendo con una chica, pos vale, pero con un chico menuda vergüensa si se piensa lo que no es. A vel si Zel me está pegando las homosexualidades, aunque él diga que no se contagiaba. Pos yo no me lo cleo.
Zel se lava la cara y se peina mientras habla sola ella también.
-Zel: Este chico cada día está más tonto... bueno, supongo que sea lo normal, para levantar ESA COSA hace falta mucha sangre, seguramente no le estaba llegando riego suficiente al cerebro -Se ríe un poco por ser tan malvada.- Y desde luego ya no sé qué es peor, que me despierte a tortas como el otro día o a pollazos como hoy... Igual deberíamos dejar de dormir juntos... No, eso no, me gusta demasiado dormir con él -dice mirándose en el espejo con cara de pena.
Acaba de vestirse y vuelve a la
habitación para recoger el futón (en el que por supuesto no durmió anoche) y
dejar el pijama guardado. Murakami está de espaldas rebuscando en el armario y
se pega un susto al oír a Zel entrar.
-Hina: ¡Bikkurishita! -Exclama.
-Zel: Gomen ne. Voy a hacer el desayuno.
-Hina: Vale...oye, tú hoy tienes ensayo también ¿no? -Se gira hacia ella pero lleva varias prendas en la mano justo a la altura estratégica para tapar el bulto, que no parece tener ganas de bajar aún.
-Zel: Sí, en el mismo sitio que ayer... a ver si NO pasan más desgracias.
-Hina: Sí, eso espelo yo también... ¿Quieles que te lleve en coche?
-Zel: Vale, gracias. Por cierto... ¿te puedo preguntar una cosa?
-Hina: Eh... sí, clalo -se tapa aún más con la ropa ahí abajo, parece visiblemente incómodo.
-Zel: ¿Es verdad que tienes muchas canas en el pelo y que si no te afeitas todos los días te sale mucho bigote?
-Hina:¡¿QUÉEEEEE?! -exclama indignado.- ¿Quién te ha dicido ese montón de mintilas?
-Zel: Me lo contó Yokoyama-senpai, en el hospital.
-Hina: ¡No es sielto! Segulo que te ha dicido que me tiño el pelo pa tapal las canas y cosas asín.
Ella asiente con la cabeza.
-Hina: ¡Pos no le hagas caso!
-Zel: Vale, gracias por contestarme.
-Zel: Vale, gracias por contestarme.
Zel, que ya ha acabado de recoger su
futón, sale de la habitación sin creerse ABSOLUTAMENTE NADA de lo que ha dicho
Hina. Va a la cocina, empieza a preparar
el desayuno de los dos cuando escucha a Shingo salir a toda prisa de la
habitación y meterse en el baño gritando "Zeeeel, ¿hay papel?" Zel se
acerca al pasillo y le contesta que sí. Pasan los minutos, Zelgadiss ha acabado
de hacer el desayuno y ponerlo en la mesa, Murakami no aparece.
-Zel: Shin-chan, ya está el desayuno ¿vienes?
-Hina: Es que estoy... cagando. Pelo aún no he telminao -contesta con una voz rarísima.
-Zel: Ya... claro...-dice en español. -Si tú estás cagando yo tengo una polla como una olla.
-Zel: Shin-chan, ya está el desayuno ¿vienes?
-Hina: Es que estoy... cagando. Pelo aún no he telminao -contesta con una voz rarísima.
-Zel: Ya... claro...-dice en español. -Si tú estás cagando yo tengo una polla como una olla.
Zel termina de desayunar y recoge su
taza y sus cosas para fregarlas. Después va a la habitación a por su mochila,
ya no quiere esperar más a Shingo, tiene asuntos que arreglar antes del ensayo.
Escribe una nota en un papel diciendo que se va en tren y se la deja junto al
desayuno. Luego rebusca en un cajón del mueble del salón entre unos documentos que tiene guardados Murakami,
escoge uno y hace cuentas con los dedos, asiente con la cabeza y se lo guarda
en la mochila. Después de eso descuelga a Shingo
Tsuyosho del tendal de la ropa y también lo mete en la mochila, por
suerte ya está limpio y seco.
Zel se va de casa rumbo a la estación
más cercana. Un rato después Murakami, un poco acalorado y sin la parte de arriba del pijama
sale POR FIN del baño y se encuentra que Zel no le contesta. Lee la nota y se
queja de que su amigo no le haya esperado, mira el reloj y se da cuenta de que
ha tardado muchísmo en... "cagar", se toma el desayuno a toda prisa,
ya estaba medio frío, pero le da igual, no tiene tiempo ni de meter la sopa de
miso en el microondas. Se acaba de vestir, coge su cartera y las llaves y sale
escopetado hacia la calle.
Zel se baja en la parada correspondiente y sale de la estación, antes de ir
al ensayo se mete en un seven eleven que hay muy cerca del edificio de la
Johnnys, se sorprende al ver salir de allí a Yasu con lo que parece ser una revista en la mano,
ambos se sonríen y se dan los buenos días. Yasu se va mientras guarda la
revista en su bolsa super fashion de
diseñador caro.
Yoko camina por la calle, va
absurdamente elegante para ir a ensayar, como tiene que estar de reposo por lo
menos puede ir bien vestido, se podía
haber quedado en su casa descansando ese día por la recomendación del médico, pero ha
preferido ir al ensayo aunque sea para verlo, sacarles defectos todo el rato y
de paso enterarse de todo lo que ocurra, no sea que luego esos mendrugos cambien cosas a sus espaldas o desechen sus
ideas.
Nota de la autora: El traje que lleva es de Aiba, se lo ha prestado su
madre, que se empeñó esa mañana en que fuera así vestido. De hecho es un traje
que Masaki solo se pone en los funerales, así que está prácticamente nuevo. Por
suerte le va bien porque ambos usan la misma talla y son parecidos de altos. Bueno, según Yoko parece ser que tienen más cosas iguales... ^_^U
Está muy cerca de la puerta del
edificio cuando una voz de mujer le llama por el apellido, se gira sorprendido
porque lo normal sería encontrarse con algún otro Johnny que también va a
ensayar con su grupo. Tarda un par de segundos en localizar quién le ha
llamado, se trata de una mujer vieja acompañada de su esposo. La señora tiene
una cara de mala leche que da un poco de miedo, pero Yoko se piensa que es
alguna fan de las de la 3ª edad, que dicho sea de paso suelen ser las peores,
porque están de vuelta de todo y lo mismo te quieren invitar a comer sabu sabu
a su casa que igual te tocan el trasero si te descuidas... Yoko se acerca a
ella un poco reticente, porque cuando no está en la tele es bastante introvertido
y vergonzoso, más aún con los desconocidos.
-Yoko: Buenos días...-comienza.
-Obachan: Eso sí, buenos días, seguro que ya vienes borracho ¿no? -le habla en japonés común sin respeto, más que nada porque ella es mucho más mayor y porque le sale del coño hablarle así.
-Yoko: ¿Perdone? -pregunta sin entender nada.
-Obachan: Ahora no te hagas el baka. ¡¿No te da vergüenza?!
-Obachan: Eso sí, buenos días, seguro que ya vienes borracho ¿no? -le habla en japonés común sin respeto, más que nada porque ella es mucho más mayor y porque le sale del coño hablarle así.
-Yoko: ¿Perdone? -pregunta sin entender nada.
-Obachan: Ahora no te hagas el baka. ¡¿No te da vergüenza?!
Yokoyama se mira la ropa a ver si es
que lleva manchado el traje o se ha tirado café en la camisa y no se ha
enterado.
-Yoko: No. ¿Vergüenza por qué?
-Obachan: Mira Kazuo, siempre dije que la gente del Kansai es muy maleducada, ¿lo ves? Menudo ejemplo para los niños.
-Yoko: No. ¿Vergüenza por qué?
-Obachan: Mira Kazuo, siempre dije que la gente del Kansai es muy maleducada, ¿lo ves? Menudo ejemplo para los niños.
El marido, asiente sin decir nada mientras mira a Yoko con desprecio.-Yoko: ¿Pero de qué habla? No le entiendo obachan... -dice desconcertado.
-Obachan: Yo lo que no entiendo es lo que ha podido ver ese pobre junior extranjero en ti. Anda que no hay buenos mozos en la Johnnys para que acabe contigo, que eres un alcohólico y un kinki desvergonzado.
-Yoko: Oiga obachan, que yo no soy alcohólico, ¿de dónde se ha sacado eso?
-Obachan: ¡Huy que no! Solo hay que ver cómo ibas ayer, menos mal que estaba ese pobre gaijin para acompañarte al hospital, que si no a saber cómo hubieras acabado...Tirado en alguna esquina.
-Yoko: ¿Cómo sabe eso? ¿me vio?
-Obachan: Te ha visto todo el país, menuda mala imagen, como la gente de fuera te haya visto y se piensen que en Japón todos somos como tú...
-Yoko: Un momento, cómo que me ha visto todo el país ¿pero qué dice?
-Ojiisan: Akiko-chan, deja ya tranquilo al chico, que tendrá cosas que hacer...
-Obachan: Sí, seguramente empinar el codo.
-Yoko: Que le digo que no vengo borracho a trabajar, además que yo ayer no bebí nada.
Aparece Yasu que ha visto la movida
mientras venía del konbini.
-Yasu (muy sonriente):¡¡Ohayou gozaimasuuuu!! ¿Ocurre algo señora? -dice con amabilidad.
-Obachan: Ayyyy,Yasuda-kun, este sí que es un buen chico, trabajador y majo, no como otros. Ojalá ese chaval extranjero se hubiera fijado en ti y no en este desastre.
-Yasu: ¿nani?
-Yoko: Creo que habla de Zel-kun. Pero no lo tengo muy claro...
-Yasu: Oh eso...bueno, es que a mí no me gustan los chicos -miente.
-Obachan: ¿Ah no? Pues precisamente tengo una nieta sin casar, tiene 26 años, que yo no sé a qué está esperando. A lo mejor te gusta. Le íbamos a preparar un omiai, pero si la casamos contigo mucho mejor -de pronto se pone a rebuscar en el bolso y saca una foto, se la da a Yasu.
-Yasu (muy sonriente):¡¡Ohayou gozaimasuuuu!! ¿Ocurre algo señora? -dice con amabilidad.
-Obachan: Ayyyy,Yasuda-kun, este sí que es un buen chico, trabajador y majo, no como otros. Ojalá ese chaval extranjero se hubiera fijado en ti y no en este desastre.
-Yasu: ¿nani?
-Yoko: Creo que habla de Zel-kun. Pero no lo tengo muy claro...
-Yasu: Oh eso...bueno, es que a mí no me gustan los chicos -miente.
-Obachan: ¿Ah no? Pues precisamente tengo una nieta sin casar, tiene 26 años, que yo no sé a qué está esperando. A lo mejor te gusta. Le íbamos a preparar un omiai, pero si la casamos contigo mucho mejor -de pronto se pone a rebuscar en el bolso y saca una foto, se la da a Yasu.
Yasu agarra la foto con delicadeza y la
mira mientras sonríe y alaba la gran belleza de la chica, que por cierto es
realmente fea y la foto da auténtico horror y eso que las fotos de omiai suelen
hacerlas profesionales, pero se conoce que ni un fotógrafo bueno ha podido
arreglar mucho a la chavala que tiene los dientes fatal colocados y una cara bastante
difícil de ver. Yoko tiene un careto de estar alucinando mientras la mira.
-Yoko: Oye, que suerte, Yasu, te podías
casar con esta chica tan guapa ¿naaa? -le da un codazo con cara de cachondeo.
-Obachan: ¿Te gusta? A ti no te la doy, que no quiero que se case con un huérfano borrachuzo -de pronto le arrea un mamporro con el bolso.
-Yoko: ¡Itte!
-Obachan: ¿Te gusta? A ti no te la doy, que no quiero que se case con un huérfano borrachuzo -de pronto le arrea un mamporro con el bolso.
-Yoko: ¡Itte!
El ojiisan agarra a su esposa y se la
lleva de allí no sin antes decirle a un asombrado Yokoyama que él también
piensa q es una mala influencia para el junior extranjero. Yasu se despide de
ellos tan feliz y sonriente como siempre, pareciera que no ha pasado nada, les
dice adiós con la mano mientras se alejan.
-Yoko: No entiendo nada, pero la hostia
y los insultos me los he llevado igual -se queja.
-Yasu: Hay gente que no está bien de la cabeza, no le des más vueltas.
-Yasu: Hay gente que no está bien de la cabeza, no le des más vueltas.
Van hacia la puerta de entrada cuando
se les junta Ryo que por lo visto había estado observando un rato la escena.
-Ryo: ¿Quién era la obachan violenta?
-Yoko: Una mujer que por lo visto NO es de las que apoya el Yokozel...
-Yasu: Toma Ryo, que a ti sí te gustan las chicas -le da la foto de omiai.
-Ryo: Joder que horrible, se parece a Murakami con peluca, pobrecita.
-Yoko: No, no, Murakami es más "guapa", pero no le digáis que yo he dicho eso. ¿Estáis seguros de que es una mujer?
-Ryo: Anoche no ligué, pero no estoy tan desesperado como para esto, toma para ti -Le pasa la foto a Yokoyama.
-Yoko: Lo que me faltaba, salir con la chica esta y acabar siendo pariente de la obachan loca, ¡ni muerto! -se acerca a una papelera del hall y tira la foto en donde pone "basura para quemar".
-Yasu: Ryo-chan, entonces ¿saliste anoche?
-Ryo: Sí, creo que he dormido apenas una hora.
-Yasu: ¿En serio?
-Yasu: Pues se te ve fresco como una lechuga.
-Ryo: Eso es por mi increíble atractivo -saluda a la chica de recepción, esta le sonríe y le devuelve el saludo.
-Yoko: Una mujer que por lo visto NO es de las que apoya el Yokozel...
-Yasu: Toma Ryo, que a ti sí te gustan las chicas -le da la foto de omiai.
-Ryo: Joder que horrible, se parece a Murakami con peluca, pobrecita.
-Yoko: No, no, Murakami es más "guapa", pero no le digáis que yo he dicho eso. ¿Estáis seguros de que es una mujer?
-Ryo: Anoche no ligué, pero no estoy tan desesperado como para esto, toma para ti -Le pasa la foto a Yokoyama.
-Yoko: Lo que me faltaba, salir con la chica esta y acabar siendo pariente de la obachan loca, ¡ni muerto! -se acerca a una papelera del hall y tira la foto en donde pone "basura para quemar".
-Yasu: Ryo-chan, entonces ¿saliste anoche?
-Ryo: Sí, creo que he dormido apenas una hora.
-Yasu: ¿En serio?
-Yasu: Pues se te ve fresco como una lechuga.
-Ryo: Eso es por mi increíble atractivo -saluda a la chica de recepción, esta le sonríe y le devuelve el saludo.
Se meten los tres en el ascensor cuando
el móvil de Yoko empieza a sonar, descuelga.
-Yoko: Ohayogozaimasu... Ah no, en
España es de noche ¿verdad? ¿El qué? ¿Qué dices de tu madre? ¿Un divorcio?
¿Casarme yo? Aiba no te entiendo nada, habla más despacio, estás diciendo
demasiadas cosas a la vez. ¿Eh? ¿Mi cabeza? Aún me duele... ¿Qué tiene que
ver Shunsuke Kazama ahora? Masaki,
¿puedes calmarte un poco?
Yasu y Ryo miran a Yoko muy interesados
en la conversación.
| Okura recién levantado |
-Zel: Por lo visto ayer casi nadie pudo
ensayar...-dice sin darse cuenta de que parte de los problemas los causó
ella... bueno, y el resto Ryo. Llama al ascensor y se mete dentro.
Primero se dirige a ver a los senpai.
Llama a la puerta de la habitación que le dijo la chica abajo. Antes de que le dé
tiempo a agarrar la manija, la puerta se abre desde dentro y se asoma Koichi.
-Koichi: ¿Areee? -Exclama sorprendido
sin saber muy bien qué pinta Zel allí.
-Zel: Buenos días, senpai.
-Koichi: ¿Te has equivocado de sitio? Tegoshi y Masuda deben estar por allí -señala hacia otra habitación.
-Zel: No, no me equivoqué, vengo a ver a Tsuyoshi-san.
-Koichi: Ahhh, entonces pasa.
-Zel: Shitsureishimasu.
-Koichi: Oye... respecto a lo de ayer -baja la voz y se acerca a Zel- ¿Te hizo algo Yokoyama-kun?
-Zel: No, no me hizo nada. ¿No se ha enterado del cotilleo de ayer?
-Koichi: Pues no, digamos que fue un día... complicado. ¿Qué pasó?
-Zel: Ryo golpeó en la cabeza a Yokoyama con una puerta, y se hizo una herida aquí -se señala su propia cabeza.
-Koichi: Pobre hombre...
-Zel: Yo tuve que acompañarle al hospital.
-Koichi: Ah claro, como sois amantes y eso... Por cierto, podríais ser más discretos, lo del Love hotel en Shibuya fue un poco exagerado. Hay zonas menos concurridas en Tokyo donde hay buenos hoteles y más tranquilos. Ya te pasaré una lista.
-Zel: No necesito algo como eso, senpai -dice cabreada.-Y NO soy su amante.
-Tsuyoshi: Espera, te va a dar consejos de "discrección" Kouchan, que cuando se la chuparon en el baño de aquel restaurante se enteró todo el mundo -dice con mala leche sentado en una silla a pocos metros de ellos.- Bueno, es que a Koichi siempre le pasan cosas MUY raras en los baños, deshou? -Por supuesto ahora se refiere a lo que ocurrió el día anterior en el servicio de mujeres.
-Koichi: Al menos a mí me la chupa alguien, que tu eres soso hasta para dar escándalos, es más, ¿cuándo fue el último que diste, cuando te saltaste una clase en la secundaria para ir a jugar a los recreativos con Okada-kun?
Zel mira a un Domoto y a otro soltándose pulladas como si estuviera viendo un partido de tenis.
-Tsuyoshi: Que no salga en los periódicos no quiere decir que no haga cosas indebidas.
-Koichi: Venga ya, ahora no te hagas el tipo salvaje para lucirte delante del kouhai, que tu plan más loco de fin de semana es pasearte por los templos de tu barrio y luego ir a casa a hacer ikebana, mi abuela tiene una vida más emocionante que tú.
-Tsuyohi: Eso es lo que tú te piensas -se ríe un poco.- Si no sale en los medios es porque el presidente me cubre las espaldas para que no publiquen cosas que dañen mi imagen.
-Koichi: ¿EHHHH? Qué cara más dura, y los demás siendo maltratados por los periódicos amarillistas. Es injusto -Se queja mosqueado.
-Zel: Buenos días, senpai.
-Koichi: ¿Te has equivocado de sitio? Tegoshi y Masuda deben estar por allí -señala hacia otra habitación.
-Zel: No, no me equivoqué, vengo a ver a Tsuyoshi-san.
-Koichi: Ahhh, entonces pasa.
-Zel: Shitsureishimasu.
-Koichi: Oye... respecto a lo de ayer -baja la voz y se acerca a Zel- ¿Te hizo algo Yokoyama-kun?
-Zel: No, no me hizo nada. ¿No se ha enterado del cotilleo de ayer?
-Koichi: Pues no, digamos que fue un día... complicado. ¿Qué pasó?
-Zel: Ryo golpeó en la cabeza a Yokoyama con una puerta, y se hizo una herida aquí -se señala su propia cabeza.
-Koichi: Pobre hombre...
-Zel: Yo tuve que acompañarle al hospital.
-Koichi: Ah claro, como sois amantes y eso... Por cierto, podríais ser más discretos, lo del Love hotel en Shibuya fue un poco exagerado. Hay zonas menos concurridas en Tokyo donde hay buenos hoteles y más tranquilos. Ya te pasaré una lista.
-Zel: No necesito algo como eso, senpai -dice cabreada.-Y NO soy su amante.
-Tsuyoshi: Espera, te va a dar consejos de "discrección" Kouchan, que cuando se la chuparon en el baño de aquel restaurante se enteró todo el mundo -dice con mala leche sentado en una silla a pocos metros de ellos.- Bueno, es que a Koichi siempre le pasan cosas MUY raras en los baños, deshou? -Por supuesto ahora se refiere a lo que ocurrió el día anterior en el servicio de mujeres.
-Koichi: Al menos a mí me la chupa alguien, que tu eres soso hasta para dar escándalos, es más, ¿cuándo fue el último que diste, cuando te saltaste una clase en la secundaria para ir a jugar a los recreativos con Okada-kun?
Zel mira a un Domoto y a otro soltándose pulladas como si estuviera viendo un partido de tenis.
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| Tsuyoshi dando escándalos en la calle |
-Tsuyoshi: Que no salga en los periódicos no quiere decir que no haga cosas indebidas.
-Koichi: Venga ya, ahora no te hagas el tipo salvaje para lucirte delante del kouhai, que tu plan más loco de fin de semana es pasearte por los templos de tu barrio y luego ir a casa a hacer ikebana, mi abuela tiene una vida más emocionante que tú.
-Tsuyohi: Eso es lo que tú te piensas -se ríe un poco.- Si no sale en los medios es porque el presidente me cubre las espaldas para que no publiquen cosas que dañen mi imagen.
-Koichi: ¿EHHHH? Qué cara más dura, y los demás siendo maltratados por los periódicos amarillistas. Es injusto -Se queja mosqueado.
Tsuyoshi se queda callado un momento
mientras mira a ambos fijamente.
-Tsuyoshi: ¿De verdad me habéis creído? -Se descojona de risa.
-Koichi: ¿Es mentira?
-Zel: Yo me lo había creído...
-Tsuyoshi: Era broma, realmente es como dice Koichi, soy muy aburrido, los paparazzi solo me sacan fotos en la calle paseando o yendo de compras -reconoce.
-Zel: El senpai no es aburrido, ¡es la persona más interesante de la Johnnys! -Exclama mientras se acerca a él.
-Tsuyoshi: Nada de eso, pero gracias por pensar así.
-Zel: ¡Claro que lo es! El senpai tiene muchos hobbies, hace montón de cosas, compone su música, es gracioso y una persona omoshiroi -le pone la mano en el hombro y le sobetea un poco.
-Tsuyoshi: ¿Sabes? Me caes bien Zel-kun -confiesa con su semblante impasible de siempre.
-Tsuyoshi: ¿De verdad me habéis creído? -Se descojona de risa.
-Koichi: ¿Es mentira?
-Zel: Yo me lo había creído...
-Tsuyoshi: Era broma, realmente es como dice Koichi, soy muy aburrido, los paparazzi solo me sacan fotos en la calle paseando o yendo de compras -reconoce.
-Zel: El senpai no es aburrido, ¡es la persona más interesante de la Johnnys! -Exclama mientras se acerca a él.
-Tsuyoshi: Nada de eso, pero gracias por pensar así.
-Zel: ¡Claro que lo es! El senpai tiene muchos hobbies, hace montón de cosas, compone su música, es gracioso y una persona omoshiroi -le pone la mano en el hombro y le sobetea un poco.
-Tsuyoshi: ¿Sabes? Me caes bien Zel-kun -confiesa con su semblante impasible de siempre.
Zel le sonríe muy feliz.
-Koichi: Queréis dejar de deciros cumplidos baratos, hay que ensayar.
-Zel: Gomen, gomen...
-Tsuyoshi: Espera, aún me tengo que poner la rodillera.
-Koichi: Ahora la rodillera, como no... si es que no tiene nada sano, parece que estoy en el grupo con un anciano... bueno no, por la ropa que lleva más bien es una obachan.
-Koichi: Queréis dejar de deciros cumplidos baratos, hay que ensayar.
-Zel: Gomen, gomen...
-Tsuyoshi: Espera, aún me tengo que poner la rodillera.
-Koichi: Ahora la rodillera, como no... si es que no tiene nada sano, parece que estoy en el grupo con un anciano... bueno no, por la ropa que lleva más bien es una obachan.
El coreógrafo aparece por la puerta y
les da los buenos días. Se sorprende un poco de ver a un gaijin allí, pero pasa
de preguntar nada, se acomoda en una
mesa al fondo y se pone a rebuscar en unos papeles que lleva en una carpeta.
-Zel: Senpai, le he traído una cosa.
-Tsuyoshi: ¿No será chocolate? -pregunta asustado.
-Zel: ¡No, no, no!
-Tsuyoshi: Menos mal...
-Zel: Senpai, le he traído una cosa.
-Tsuyoshi: ¿No será chocolate? -pregunta asustado.
-Zel: ¡No, no, no!
-Tsuyoshi: Menos mal...
Zel le da un botellín de aquarius.
-Tsuyoshi: ¿Y esto?
-Zel: Para su tripita -se agacha junto a la silla y le posa la mano en el estómago al senpai, le acaricia la barriga de manera que parece que Tsuyo estuviera embarazado.
-Tsuyoshi: Oh, muchas gracias.
-Zel: Para su tripita -se agacha junto a la silla y le posa la mano en el estómago al senpai, le acaricia la barriga de manera que parece que Tsuyo estuviera embarazado.
-Tsuyoshi: Oh, muchas gracias.
Koichi les mira raro, se ha sentado en
un lateral de la habitación porque se está impacientando y todo le parece muy sospechoso.
-Zel: Se tiene que cuidar más, senpai.
-Tsuyoshi: Hai.
-Koichi: ¿A mí no me has traído nada? -interrumpe.
-Zel: Sí le he traído algo.
-Zel: Se tiene que cuidar más, senpai.
-Tsuyoshi: Hai.
-Koichi: ¿A mí no me has traído nada? -interrumpe.
-Zel: Sí le he traído algo.
Se incorpora y rebusca en la mochila,
saca una lata de Kirin y se acerca a donde está sentando Koichi para dársela.
-Zel: Douzo
-Koichi: ¡Huy, perfecto, aún está fría! -exclama contento mientras la agarra.
-Koichi: ¡Huy, perfecto, aún está fría! -exclama contento mientras la agarra.
La abre de inmediato dispuesto a tomársela.
-Tsuyoshi: Kou-chan, ¿no crees que las
nueve de la mañana es un poco pronto para empezar a beber?
-Koichi: Ninguna hora es demasiado pronto para la cerveza. -Le da un buen trago.
-Koichi: Ninguna hora es demasiado pronto para la cerveza. -Le da un buen trago.
Tsuyoshi pone cara de resignación. Zel se
acerca a él y susurra un "gomen ne", parece ser que Koichi tiene un pequeño
problema con la bebida. Igual no fue una buena idea llevarle eso.
-Tsuyoshi: Ayuda a tu anciano senpai a levantarse,
anda.
Zel le agarra y le ayuda a incorporarse
de la silla, aunque aprovecha para posarle la mano en el culo con el disimulo.
-Zel: Yo...me tengo que ir, aún tengo
algo que hacer antes del ensayo. ¡Bye bye!
Se despide con muchas reverencias, agarra
su mochila y se va hacia la puerta, Koichi
le dice que la próxima vez le traiga una Sapporo, que le gusta más. Se acerca
a donde está Tsuyo mientras Zel cierra la puerta.
-Koichi: ¿Te has dado cuenta de que te ha
tocado el trasero?
-Tsuyoshi: ¿Eh? ¿Qué? -dice haciéndose el loco.
-Koichi: Claro que te has dado cuenta, pero no le has dicho nada. ¿Acaso te ha gustado? ¿No serás...?
-Tsuyoshi: Que, ¿estás celoso?
-Koichi: Pe...pero... qué tontería -balbucea nervioso.- Para eso primero tendrías que gustarme, baka.
-Tsuyoshi: Tú es que tienes poco mundo, pero como yo conozco muchos extranjeros lo sé, y los occidentales son muy tocones, mucho más que los japoneses. Zel es de España, que allí se supone que son muy apasionados.
-Koichi: No, si ya lo he visto, te lo ha tocado todo, y si no llegamos a estar aquí el coreógrafo y yo te hubiera violado.
-Tsuyoshi: Anda, anda, que eres de un exagerado. El pobre chico es admirador mío, pero tú te inventas cada cosa...
-Koichi: Ya, y luego el ciego soy yo ¿no?
-Tsuyoshi: Por cierto, ¿la volviste a llamar?
-Koichi: ¿A quién?
-Tsuyoshi: A la chica que te la chupó en el baño aquella vez.
-Koichi: No, no la llamé nunca más, los periódicos habían transcrito hasta la conversación guarra que habíamos tenido. Era todo muy vergonzoso.
-Tsuyoshi: Qué desconsiderado... eso no es excusa. -se hace la señorita indignada y se va hacia el coreógrafo caminando mientras hace gestos teatrales con las manos.
Koichi le mira incluso con más cara de sospecha que antes.
Zel llama a la puerta de la sala de ensayos de Eito antes de entrar (para variar, porque el día anterior bien que entró como una loba en celo y sin pedir permiso a nadie)
-Zel: Shitsureishimasu... ¡¡Otukaresamadesu!! -hace una pequeña reverencia.
-Kanjani: Otsukareeeee -gritan con marcado acento kinki.
Están todos de pie menos Yoko, que está sentado en una silla en un lateral de la habitación con cara de acelga revenida, triste y de paso bastante aburrido. El encuentro con la pareja de viejos de antes le ha debido de afectar al ánimo.
-Zel: Shingo, ¿había suficiente papel de baño? -suelta de forma directa mirándole.
Murakami asiente sin decir nada, con pinta de estar un poco avergonzado. El resto le miran sin saber muy bien de qué va la historia.
-Zel: Yokoyama-senpai, ¿su cabeza está bien? -lo pregunta de tal modo que en realidad en japonés también podría estar insinuando que está loco o algo parecido.
Okura contiene la risa, el resto simplemente se quedan con cara de póker y achacan la frase rara a que Zel aún no habla bien en japonés y a veces dice cosas que no son. En realidad Zel lo ha dicho con plena consciencia del doble sentido.
-Yoko: Podría estar peor, pero aún me duele el golpe... por culpa de un tonto que no se fija bien en las cosas -dice con retintín mientras mira de reojo a Ryo, que se revuelve nervioso mientras se muerde el labio y pone cara de circunstancias.
Zel se acerca a Yoko rápidamente y se arrodilla en el suelo de madera, a sus pies, cual perrito faldero.
-Zel: Le he traído una cosa sin importancia, senpai -se quita la mochila y rebusca dentro, saca un pastel tipo profiterol pero de proporciones enormes (más grande que un puño), que ha comprado hace un momento en el 7eleven y se lo da. El semblante de Yoko cambia bastante al ver algo de comida rica.
-Yoko: Itadakimasu... no tenías que haberte molestado -dice algo avergonzado.
-Zel: No se preocupe, pensé que se sentiría mejor si come algo dulce, deshou? -le sonríe de manera kawaii.
Subaru está empezando a notarse algo molesto.
-Okura: Y para los demás qué, ¿no nos has traído nada? -se queja como un niño antojadizo.
-Hina: Tú no estás enfelmo, baka -le da un golpe en la cabeza.
Zel ignora a todo el mundo, de hecho solo parece interesada en Yoko. Se levanta para mirarle el golpe y le toquetea la cabeza con cuidado de no hacerle daño, Yoko no dice nada porque está muy ocupado abriendo el embalaje del profiterol y pensando en que se lo va a comer en 2 bocados como mucho. Ella se da cuenta de que le cortaron un poco el pelo de la zona para poder curarle.
-Zel: A ver si tenéis más cuidado con esto -dice a los demás señalando la cabeza de Yoko- Es una de las mejores cosas que tenéis en este grupo.
-Yasu: Tiene razón, el pelo de Yokocho es muy bonito. -dice sonriente.- ¡Tan brillante!
-Zel: El pelo no, hombre, me refería a su cabeza, hay muchas cosas interesantes y divertidas que han salido de ahí dentro.
Yokoyama observa incrédulo a Zel, ¿ella piensa que es inteligente e imaginativo? Por un momento está tan asombrado que se le olvida hasta la comida que tiene en la mano. Mira a Zel fijamente con la boca abierta como un bobo, de hecho con esa cara de imbécil NADIE diría que es listo ni nada parecido.
-Ryo: Fue sin querer... -comienza muy arrepentido mientras se echa en el suelo para pedir disculpas. -Yo estaba con la chica de recepción, ya sabéis, la guapa, y no me di cuenta de que había nadie en el cuartito de las escobas, a veces lo uso de picadero... fue todo una confusión, no me enteré de que había golpeado a Yoko, por eso me fui con ella a enrollarme en el ascensor, si hubiera sabido que Yoko estaba herido, le hubiera ayudado.
-Yoko: Un momento... ¿cómo que fuiste al ascensor? -ata todos los cabos- ¡TE MATO DOKKUN! ¿TUVE QUE BAJAR CAMINANDO POR LAS ESCALERAS CON LA CABEZA SANGRANDO POR QUE TÚ ESTABAS OCUPANDO EL ASCENSOR CON UNA CHICA? -se pone en pie muy cabreado para pegarle un par de collejones.
Zel agarra a Yoko del brazo y tira de él. Ryo se levanta asustado y se esconde detrás de Hina, que siempre le defiende.
-Zel: Senpai, tranquilícese, se le va a abrir la herida de la cabeza otra vez.
-Yoko: ¿Tú crees que eso pueda pasar? -dice mirándole preocupado.
-Zel: Igual sí, es mejor que esté tranquilo, siéntese. -Le lleva agarrado del brazo y le sienta otra vez en la silla como si fuera un ojisan.
-Yoko: Arigatou... a Ryo-chan ya le pegaré cuando me cure -amenaza.- No se me olvidará.
Ryo asiente con cara de susto aceptando su destino.
-Tsuyoshi: ¿Eh? ¿Qué? -dice haciéndose el loco.
-Koichi: Claro que te has dado cuenta, pero no le has dicho nada. ¿Acaso te ha gustado? ¿No serás...?
-Tsuyoshi: Que, ¿estás celoso?
-Koichi: Pe...pero... qué tontería -balbucea nervioso.- Para eso primero tendrías que gustarme, baka.
-Tsuyoshi: Tú es que tienes poco mundo, pero como yo conozco muchos extranjeros lo sé, y los occidentales son muy tocones, mucho más que los japoneses. Zel es de España, que allí se supone que son muy apasionados.
-Koichi: No, si ya lo he visto, te lo ha tocado todo, y si no llegamos a estar aquí el coreógrafo y yo te hubiera violado.
-Tsuyoshi: Anda, anda, que eres de un exagerado. El pobre chico es admirador mío, pero tú te inventas cada cosa...
-Koichi: Ya, y luego el ciego soy yo ¿no?
-Tsuyoshi: Por cierto, ¿la volviste a llamar?
-Koichi: ¿A quién?
-Tsuyoshi: A la chica que te la chupó en el baño aquella vez.
-Koichi: No, no la llamé nunca más, los periódicos habían transcrito hasta la conversación guarra que habíamos tenido. Era todo muy vergonzoso.
-Tsuyoshi: Qué desconsiderado... eso no es excusa. -se hace la señorita indignada y se va hacia el coreógrafo caminando mientras hace gestos teatrales con las manos.
Koichi le mira incluso con más cara de sospecha que antes.
Zel llama a la puerta de la sala de ensayos de Eito antes de entrar (para variar, porque el día anterior bien que entró como una loba en celo y sin pedir permiso a nadie)
-Zel: Shitsureishimasu... ¡¡Otukaresamadesu!! -hace una pequeña reverencia.
-Kanjani: Otsukareeeee -gritan con marcado acento kinki.
Están todos de pie menos Yoko, que está sentado en una silla en un lateral de la habitación con cara de acelga revenida, triste y de paso bastante aburrido. El encuentro con la pareja de viejos de antes le ha debido de afectar al ánimo.
-Zel: Shingo, ¿había suficiente papel de baño? -suelta de forma directa mirándole.
Murakami asiente sin decir nada, con pinta de estar un poco avergonzado. El resto le miran sin saber muy bien de qué va la historia.
-Zel: Yokoyama-senpai, ¿su cabeza está bien? -lo pregunta de tal modo que en realidad en japonés también podría estar insinuando que está loco o algo parecido.
Okura contiene la risa, el resto simplemente se quedan con cara de póker y achacan la frase rara a que Zel aún no habla bien en japonés y a veces dice cosas que no son. En realidad Zel lo ha dicho con plena consciencia del doble sentido.
-Yoko: Podría estar peor, pero aún me duele el golpe... por culpa de un tonto que no se fija bien en las cosas -dice con retintín mientras mira de reojo a Ryo, que se revuelve nervioso mientras se muerde el labio y pone cara de circunstancias.
Zel se acerca a Yoko rápidamente y se arrodilla en el suelo de madera, a sus pies, cual perrito faldero.
-Zel: Le he traído una cosa sin importancia, senpai -se quita la mochila y rebusca dentro, saca un pastel tipo profiterol pero de proporciones enormes (más grande que un puño), que ha comprado hace un momento en el 7eleven y se lo da. El semblante de Yoko cambia bastante al ver algo de comida rica.
-Yoko: Itadakimasu... no tenías que haberte molestado -dice algo avergonzado.
-Zel: No se preocupe, pensé que se sentiría mejor si come algo dulce, deshou? -le sonríe de manera kawaii.
Subaru está empezando a notarse algo molesto.
-Okura: Y para los demás qué, ¿no nos has traído nada? -se queja como un niño antojadizo.
-Hina: Tú no estás enfelmo, baka -le da un golpe en la cabeza.
Zel ignora a todo el mundo, de hecho solo parece interesada en Yoko. Se levanta para mirarle el golpe y le toquetea la cabeza con cuidado de no hacerle daño, Yoko no dice nada porque está muy ocupado abriendo el embalaje del profiterol y pensando en que se lo va a comer en 2 bocados como mucho. Ella se da cuenta de que le cortaron un poco el pelo de la zona para poder curarle.
-Zel: A ver si tenéis más cuidado con esto -dice a los demás señalando la cabeza de Yoko- Es una de las mejores cosas que tenéis en este grupo.
-Yasu: Tiene razón, el pelo de Yokocho es muy bonito. -dice sonriente.- ¡Tan brillante!
-Zel: El pelo no, hombre, me refería a su cabeza, hay muchas cosas interesantes y divertidas que han salido de ahí dentro.
Yokoyama observa incrédulo a Zel, ¿ella piensa que es inteligente e imaginativo? Por un momento está tan asombrado que se le olvida hasta la comida que tiene en la mano. Mira a Zel fijamente con la boca abierta como un bobo, de hecho con esa cara de imbécil NADIE diría que es listo ni nada parecido.
-Ryo: Fue sin querer... -comienza muy arrepentido mientras se echa en el suelo para pedir disculpas. -Yo estaba con la chica de recepción, ya sabéis, la guapa, y no me di cuenta de que había nadie en el cuartito de las escobas, a veces lo uso de picadero... fue todo una confusión, no me enteré de que había golpeado a Yoko, por eso me fui con ella a enrollarme en el ascensor, si hubiera sabido que Yoko estaba herido, le hubiera ayudado.-Yoko: Un momento... ¿cómo que fuiste al ascensor? -ata todos los cabos- ¡TE MATO DOKKUN! ¿TUVE QUE BAJAR CAMINANDO POR LAS ESCALERAS CON LA CABEZA SANGRANDO POR QUE TÚ ESTABAS OCUPANDO EL ASCENSOR CON UNA CHICA? -se pone en pie muy cabreado para pegarle un par de collejones.
Zel agarra a Yoko del brazo y tira de él. Ryo se levanta asustado y se esconde detrás de Hina, que siempre le defiende.
-Zel: Senpai, tranquilícese, se le va a abrir la herida de la cabeza otra vez.
-Yoko: ¿Tú crees que eso pueda pasar? -dice mirándole preocupado.
-Zel: Igual sí, es mejor que esté tranquilo, siéntese. -Le lleva agarrado del brazo y le sienta otra vez en la silla como si fuera un ojisan.
-Yoko: Arigatou... a Ryo-chan ya le pegaré cuando me cure -amenaza.- No se me olvidará.
Ryo asiente con cara de susto aceptando su destino.
CONTINUARÁ....




3 comentarios:
- El despertar de Shingo y si gif.. en fin... no comentaré al respecto... jijiji
- Genial la obachan ¡menuda bronca le cae al pobre Yoko ajajajaja
- Los kinkis son como un matrimonio rancio de estos que salen por la tele, estilo a los viejos de las matrimoniadas jajajajja
- Pobre Ryo ¡Nishikido mio, corre a esconderte que Yoko tiene cara de ser muuuu bruto!
- Feliz cumpleaños a Subaru (miedo me da pensar cuál será su "momento de gloria" jajajajaj)
-Digamos que Murakami se levanta con TODA LA ENERGÍA que le falta a Okura por las mañanas. :p
-Los Kinkis son de matrimoniadas en la realidad tb,jajaja. Hombre igual Tsuyo no hubiera dicho "te la chuparon en un baño", él hubiera utilizado un eufemismo, porque Tsuyoshito está muy bien educado como la señorita de Nara que es.
-Lo de Baru pues te puedes imaginar, en su línea, comportarse como un loco y un cerdo...Pobre Zel, si tú crees que le aguantas mucho a Nino, que diré yo de este impresentable. :p
Gran homenaje al papel del baño de Murakami :P
Ryo merecería un ascensor privado para sus asuntos, que no son pocos XD.
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