lunes, noviembre 30, 2020

30. No pienso pagar una cena

Al cumpleaños de Satoshi no llegué, pero al de Chinen sí, ¿eh? Solo que no me cae bien y no le felicito, a cascarla. :p 
(Es que esta foto me encantó en cuanto la vi, jejeje)


En el capítlo anterior...

-Nino: no te estoy mintiendo, vengo de trabajar, acabo de terminar hace tan solo media hora, es lo que he tardado en llegar a casa.
-Geno: Tú sigue, sigue mintiéndome, que todavía te llevas una torta.
-Elphie: Bufff, que pestazo traes, que asco -observa.- Huele como a camarones fritos, que asco, voy a vomitar.
-Sho: No estarás… -se señala la tripa.
-Elphie: ¿Gorda?
-Sho: Gorda no, embarazada.
-Elphie: Que no, que no, es que me da mucho asco el olor a marisco.
-Sho: Pues vaya… -dice decepcionado.
-Nino: Mira -se saca un puñado de gambas del bolsillo.
-Elphie: Pero qué asco, aparta eso de mí -se aleja rápidamente de Nino.
-Geno: ¿Dónde has robao eso?
-Nino: Que no lo he robado, me lo han dado.
-Jun: ¿Pero se puede saber dónde demonios has estado todo este tiempo?
-Nino: Si dejarais de gritarme os lo explicaría…

-Geno: Bien, empieza.
-Nino: Ya sé que se supone que tenía que estar trabajando en una obra…-comienza.
-Elphie: Sí, ¿sabes lo que me costó encontrarte el puesto? He tenido que hablar con medio Cádiz para buscártelo.
-Geno: ¡Desagradecido! ¡Cara dura!
-Jun: Debería darte vergüenza irte de un empleo así, has dejado en mal lugar a Elphie-chan.  
-Aiba: Las gambas no pueden ser de trabajar de pescador, que Nino-chan se marea mucho en barco- dice pensativo.

Nino resopla y voltea los ojos, no parece que le vayan a dejar hablar.

-Nino: Sumimasen…-empieza.- Ya sé que está mal abandonar un trabajo sin decir nada pero…
-Aiba: A mí una vez me abandonó delante de unos pandilleros que iban a pegarme, hizo como que no me conocía y se fue -se queja.
-Nino: ¿Y eso que tiene que ver ahora? -pregunta mosqueado.
-Aiba: Nada, pero todavía me duele.
-Nino: Toma estas gambas como compensación -se las da a Masaki.

Aiba las coge mientras Sho le pasa el brazo por encima de los hombros como para consolarle. Jun les mira sin saber muy bien que pensar mas allá de que Nino siempre ha sido y será bastante jeta, pero al menos le dio gambas a Aiba. ^_^

-Aiba: Itadakimasu, pero aún estoy triste.
-Nino: Bueno, ya discutiremos eso otro día Aiba-chan, ahora solo quiero contaros lo que ha pasado y darme una ducha antes de ir a dormir, estoy reventado.
-Elphie: ¿Y no te podrías duchar antes? Porque apestas a pescaito frito que no hay quien pare…
-Sho: Tienes razón, pero ya que estamos que se explique, quiero descansar, mañana tengo el coñazo de reunión con los líderes de la oposición muy temprano.
-Elphie: Claro, si no hubieras llamado hoy dando un aviso de bomba…
-Sho: Es verdad, a lo mejor llamo otra vez haciéndome pasar x terrorista que no me apetece madrugar.
-Elphie: ¡¡¡SHO!!!
-Sho: ¿Qué? Los ministros son todos bastante vagos, una vez pillé a una diputada jugando al candy crush en medio del parlamento.
-Jun: ¿El que anuncian los Kanjani?
-Sho: No sé, no me dio tiempo a ver la versión que era.
-Geno: Callaros todos un poco kudasai, quiero que Nino se explique de una vez.
-Nino: Si yo os lo quiero contar, pero es que no me dejáis hablar…
-Claire: A ver Nino, ¿dónde se supone que has estado trabajando?
-Nino: En algo mejor que una obra, en algo digno de mi talento, cocinando en un restaurante muy caro -dice haciéndose el genial.
-Todos: Ehhhhhhh??
-Nino: ¿A que viene tanta sorpresa? -pregunta mosqueado- Os recuerdo que mi padre es chef de sushi y a mí siempre se me ha dado bien cocinar… además de hacer bien muchas otras cosas.
-Jun: Ya esta el modesto -dice con ironía.
-Sho: Pero vamos a ver Nino, ¿cómo te han contratado en un restaurante? Eso no tiene sentido.
-Nino: ¿Dudas de mi talento para la cocina?
-Sho: No, dudo de tu capacidad de hablar español!  A ver,¿Cómo demonios has hecho la entrevista?
-Nino: Con mucha cara y usando el traductor de google en el teléfono.
-Aiba: Nino es montón de listo y apañado -comenta ilusionado mientras chupetea la cabeza de una gamba (parece mentira que un momento antes estuviera enfadado con él, Aiba es un poco bipolar).
-Nino: Dije que era cocinero profesional.
-Jun: Nino, hacer anuncios de televisión friendo tempura no te convalida con los estudios de cocinero.


-Nino: ¡Cállate “Bambino”! Además, que también he hecho de cocinero en una película.
-Jun: Ah bueno, siendo así todo arreglado, esperadme un momento que voy a recoger mi estrella michelín, como yo he hecho varios papeles de cocinero. -comenta aún más irónico.
-Nino: Lo importante es que me han contratado, y estoy usando mis capacidades más que descargando sacos de cemento en una obra.
-Elphie: Pero podías haber avisado antes de irte.
-Nino: Si digo algo NO me hubieran dejado irme.
-Geno: Eso tiene cierta lógica.
-Elphie: ¡Porque se supone que NO tenías que irte de allí! ¡Y ve a ducharte, que apestas a pescao y a gambas y me da asco! -le grita enfadada.
-Claire: No, no, que diga dónde trabaja, quiero saber el restaurante que es, si hacen un buen sushi quiero probarlo.
-Nino: Pues claro que hago un sushi delicioso, y muchas otras cosas ricas japonesas.
-Claire: ¡Quiero ir, tengo antojo!
-Jun: No deberías comer pescado crudo estando embarazada, sushi no puedes comer, mejor pides otra cosa.
-Claire: Que pesado eres Jun.
-Jun: Solo te quiero cuidar -dice acercándose a ella con cara de niño bueno.
-Geno: Nino, ¿a que me vas a invitar al restaurante donde trabajas?
-Nino: Puedes venir cuando quieras Geno-chan pero… ¡pagando!


-Geno: Oye que tío mas tacaño. 
-Sho: Típico de Nino -niega con la cabeza.
-Nino: A ver, que el restaurante no es mío, podéis ir todos a comer allí, pero pagad la cuenta, yo no os invito, de algún sitio tiene que salir mi sueldo, deshou?
-Jun: Pues podías invitarnos tú, con todos los problemas que nos estas causando podías ser un poco más detallista.
-Nino: Bueno… ya veremos. -contesta a regañadientes.
-Aiba: ¿Os imagináis que nos invita? -pregunta emocionado.
-Jun: No, yo no tengo tanta imaginación, la verdad. -Jun está un poco picado por que Nino trabaje de cocinero cuando el chef oficial de arashi y el foodie es él.
-Nino: Venga, que me voy a duchar -se va hacia el baño pasando de todo porque ya está hasta el coño de todo.

La situación se calma un poco y todos se van a dormir aunque Nino no ha contado qué restaurante es ni siquiera donde está situado, pero bueno, Nino no ha sido nunca de contar sus cosas personales. Todos se van a la cama mientras Nino acaba de salir de la ducha en toalla y pretende ir a dormir con Geno, pero ella está enfadada con él, le da su pijama y le echa de la habitación. Nino acaba durmiendo en un sofá. 


Por la mañana Sho es el primero en levantarse, o eso cree él, Nino ha desaparecido YA de la casa, pero Sakurai ni se da cuenta porque tiene la cabeza en otra cosa, se prepara rápido y sale en dirección a Sevilla, debe tomar temprano el ave a Madrid para su reunión con los líderes de los otros partidos, debe hablar con ellos para ultimar los cambios de gobierno ahora que ha decidido volver con sus amigos a Japón y retomar su carrera como idol. Por fin tiene una idea para escoger sucesor sin convocar unas elecciones nuevamente, porque le parece un gasto absurdo para el país y tal y como están las cosas, mejor no andar tirando el dinero. No le ha hablado a nadie sobre esa idea, ni siquiera a Elphie, pero espera que todos los líderes de la oposición la acepten, basicamente porque no tiene un plan B.  

Cuando se levantan por fin el resto ven que Nino no está y no pueden creer que haya madrugado y menos para irse a trabajar, pero todo apunta a que está en ese misterioso restaurante… y si no es así se va a ganar una bronca. Geno está orgullosa de su Nino en secreto, pero no quiere confesarlo, así que sigue actuando como si estuviera mosqueada. Jun por su parte se ha levantado con un dolor de espalda horrible porque Claire aún esta enfadada por el asunto de la sesión de fotos y le hizo dormir en el suelo.

 

Tokyo/ Interior/ dia

Zel vuelve por el pasillo con el móvil en la mano, parece contenta después de haber hablado un rato con su Hamstercito, se sienta al lado de Yokoyama en la sala de espera del hospital.

-Zel: Subaru wa? -pregunta.
-Yoko: El doctor le ha llamado, ya estarán mirando su golpe -contesta mientras señala al fondo del pasillo por donde se fue el loco.
-Zel: Ok desu.
-Yoko: ¿Puedo hacerte una pregunta?

Zelgadiss asiente.

-Yoko: Si te gusta Baru…-comienza.
-Zel: ¡Oye, a mi ese loco no me gusta! -exclama ofendida.
-Yoko: Entonces ¿por qué te has puesto colorada justo ahora? -le señala la cara mientras se ríe un poco de ella.

Zel se cabrea y le aparta la mano acusadora con un manotazo.

-Zel: Es que hace calor, solo es eso -se excusa mirando para otro lado.
-Yoko: Sí, lo que tú digas… en fin. No entiendo por qué tienes un pochi-bolso mío si quien te gusta es Subaru.
-Zel: Tengo un pochi tuyo, ¡pero no significa nada, y NO pienso pagar una cena!
-Yoko: Claro que no vas a pagarla, solo tienes 3 yenes en la cartera -contesta sin entender a qué viene eso. -Con eso no te llega para pagar nada.
-Zel: ¿Por qué has mirado mi cartera? Eso es privado.
-Yoko: Fue Baru, no pude detenerle… oye, si estas mal de dinero puedo prestarte algo, no es necesario que me lo devuelvas.
-Zel: Déjame, no quiero tu dinero -contesta avergonzada, odia pedir ayuda o favores a nadie.
-Yoko: Pero yo sé que los júnior cobráis muy poco… ayer te di algo de dinero, pero tal vez necesitas más, no tengas vergüenza en pedírmelo -le ofrece amablemente.
-Zel: ¡Te digo que no necesito nada! -contesta con fastidio, ya el día anterior acepto el dinero que le dio Yoko por acompañarle al hospital a regañadientes.
-Yoko: Bueno, pues si no quiere mi ayuda al menos pídeselo a Shingo, a fin de cuentas le están pagando por cuidarte.
-Zel: ¿Nani?  ¿De qué hablas?
-Yoko: Pensé que lo sabías, el presidente ofreció a varios Johnnys dinero a cambio de que vivieras con ellos. Por lo visto no quería que vivieras sola, no se fía de ti, como todos los extranjeros sois muy drogadictos…
-Zel: ¡¡Que yo no tomo drogas!! -le grita enfadada.

Yoko hace un gesto para que no chille en el hospital y Zelgadiss se calma un poco.

-Yoko: Bueno, yo eso no lo sé, es lo que dice la gente en Japón, no conozco tantos gaijin.
-Zel: Podría vivir con mi novio pero… Satoshi me dijo que fue idea del presidente que viviera con Murakami.
-Yoko: Bueno, en realidad, creo que la cosa fue un poco diferente de eso, deberías hablarlo con Ohno-san -contesta intentando no meterse en líos ajenos.
-Zel: Entonces, ¿Ohno me ha mentido?
-Yoko: Eh… no sé nada sobre eso -se excusa.- Solo sé que Johnny-san habló con varios idols antes de que llegaras y preguntó quién quería vivir con un nuevo Johnnys europeo que iba a venir a la compañía.
-Zel: ¿Qué idols? -pregunta con curiosidad.
-Yoko: No sé, de Kanjani preguntó a todos menos a Subaru y a Okura, supongo que porque Baru no está para cuidar a nadie, y Tacchon… bueno, bastante tiene con levantarse él por las mañanas para venir a trabajar, supongo.
-Zel: ¿Y de otros grupos?
-Yoko: Etto… creo que escuché que preguntó a Shige y Koyama de NEWS y a algún KATTUN -contesta pensativo. -Hum… creo que fue a Akanishi porque al menos él habla inglés y el presidente pensó que podríais entenderos.
-Zel: ¡IMPOSIBLE, AKANISHI NO! -vuelve a gritar horrorizada.
-Yoko: Shhhhhh!!!! Urusai -le riñe.
-Zel: Yo con ese no quiero vivir.
-Yoko: Ni él contigo tampoco, porque rechazó la oferta.
-Zel: Yokatta -respira aliviada mientras se pone la mano en el pecho. Si pensaba que vivir con Murakami era malo, es porque no se daba cuenta de que la cosa podría haber sido mucho peor.
-Yoko: ¿No te gusta Akanishi?

Zel niega con la cabeza mientras pone cara de asco.

-Yoko: En ese caso es una suerte que vivas con Murakami.
-Zel: Bueno… Shin-chan aceptó porque le pagaban, solo le importa el dinero. -dice algo mosqueada.
-Yoko: Oye no te metas con Shingo, nadie más quiso vivir con un extranjero desconocido del que no sabíamos nada, como era lógico, y él aceptó. Y tampoco es tanto el dinero que le daban, lo hizo por ayudarte, aunque no te conocía, así que no te permito que hables mal de él.
-Zel: Gomen ne -se disculpa.
-Yoko: Yo tampoco quise vivir contigo, a saber si eras un loco drogadicto o algo peor. No te conocía.
-Zel: ¿Y ahora que me conoces?
-Yoko: Tampoco quiero vivir contigo, muchas gracias -dice a mala leche para joder a Zel.
-Zel: Pues… me alegro, tú me caes peor que Akanishi -miente para molestar a Yoko.
-Yoko: ¡¡¡Oooi!!! -exclama ofendido.

Un enfermero llama a Yoko y este se levanta para ir a una de las consultas, Zel se ha librado por la campana, porque Yokoyama estaba a punto de darle una colleja.

Yoko sale en menos de 10 minutos, le han hecho una pequeña revisión y algunas preguntas,  como no presentaba complicaciones del golpe en la cabeza del día anterior parece que no necesita nada más que seguir tomando la medicación que le habían dado durante unos días más.

-Zel: ¿Daijoubu?
-Yoko: Todo bien, gracias -se sienta junto a ella. Tose como aclarándose la voz. -Aún no me has dicho por qué tienes un pochi mío.
-Zel: ¿Todavía estás pensando en eso?
-Yoko: Bueno, tampoco es tan interesante -dice intentando hacerse el guay.
-Zel: Te lo diré, ne? Tengo una amiga que es fan tuya y colecciona tus goods, tenía el bolso repetido y me lo regaló.
-Yoko: ¿Tienes una amiga que es mi fan? -pregunta emocionado. -¿Es gaijin también? ¿Me la presentas? ¿Cuántos años tiene?
-Zel: Ehh, sí es gaijin, no porque vive en España, es un poco más mayor que tú.

Yokoyama intenta asimilar las respuestas mientras asiente con la cabeza.

-Yoko: ¿Cómo es? ¿Tiene las tetas grandes? -Pregunta alterado mientras hace gestos con las manos como de “una buena delantera”. Se ha puesto muy contento de pronto con lo de tener una fan europea.
-Zel: ¡Kimochi warui! -le increpa mientras le da un tortazo en la cara.  
-Yoko: Gomen na… -se disculpa cabizbajo.
 -Zel: Eres un pervertido, ¿no te da vergüenza?
-Yoko: Sumimasen… me emocioné demasiado -se sonroja mientras se pone la mano en la mejilla donde Zel le ha pegado.
-Zel: Esas cosas NO se preguntan sobre una chica.
-Yoko: Lo sé, no sé qué me ha pasado.
-Zel: Y me lo preguntas a mí que también soy chica, que poca educación -se queja.
-Yoko: A veces olvido que eres una chica -se defiende.
-Zel: No sé si eso es bueno o malo… -comenta mosqueada.
-Yoko: Es bueno, supongo, porque tú no quieres que nadie lo sepa, deshou?
-Zel: Bueno vale, entonces está bien -se conforma.

Zelgadiss se acerca a Yoko de pronto y le susurra algo al oído. Yokoyama se pone estúpidamente feliz, incluso más que si le hubieran dado pollo frito para comer.

-Yoko: ¡Lo sabía! ¿Si viene a Japón me la presentarás?
-Zel: Solo si te portas bien -dice haciéndose la interesante mientras se cruza de brazos.
-Yoko: Yo siempre me porto bien, soy un chico muy bueno -argumenta poniendo cara de pena mientras saca para fuera su labio colgón.   
-Zel: Shibutani está tardando mucho…-mira hacia el pasillo cambiando de tema.

Pasa algo más de media hora cuando por fin Subaru vuelve caminando como un ojiisan, viene acompañado de un celador que le da un sobre con papeles y recetas de medicamentos que debe comprar. Le han metido un montón de pastillas y ya no le duele el golpe, de hecho le han debido de poner un tranquilizante o algo porque viene un poco “drogado” y con cara de contento.

Subaru se queda de pie frente a Yoko y Zel, parece que se han quedado dormidos en los asientos de la sala de espera. Yokoyama tiene la cabeza apoyada en el hombro de Zelgadiss y le está babeando la camiseta, tiene una expresión muy feliz en la cara, a saber lo que está soñando, pero seguro que es alguna cochinada. Zel por su parte tiene la cabeza ladeada y posada sobre la de él, pero al menos ella no babea, que ya es bastante.


 
Shibutani se acerca a Yoko, se agacha con un poco de dificultad y pone su cara frente la suya “Omaeee!” le dice con voz fuerte, Yokoyama se despierta sobresaltado y ve a Subaru delante de él. Se da un susto de muerte y de regalo despierta a Zel que no sabe ni dónde está. Ella también ve a Subaru y ya se ubica un poco de que siguen en el hospital.  


-Yoko: ¿Terminaste? ¿Cómo estás? -pregunta aún un poco aturdido.
-Zel: Shibutani-san, daijoubu desu ka?
-Subaru: No me he roto nada pero tengo una fisura en dos costillas -dice hablando pausadamente, como si estuviera realmente un poco drogado. Acto seguido se empieza a subir la camiseta para enseñarles el vendaje que tiene puesto.

Yoko le riñe por exhibicionista y le baja la camiseta para que no vaya enseñando cacho en mitad de un hospital, Subaru mira a Zel fijamente con los ojos un poco raros, como si le costara enfocar.

-Subaru: ¿No te doy pena? -pregunta con voz susurrante.
-Zel: Apenas. -concluye negando con la cabeza.
-Subaru: Me he hecho daño por ti.
-Yoko y Zel (a la vez): Es tu culpa.
-Subaru: Omaetachi, pasáis demasiado tiempo juntos, ne? -dice confuso.
-Zel: Shibutani dice cosas raras - comenta mirando a Yoko
-Yoko: No sé, yo no noto diferencia... Anda vamos para casa, te acompañaré, Baru -se levanta de la silla.  
-Subaru: ¿Y Zel? ¡Solo tiene 3 yenes! -exclama.
-Zel: No digas eso, es vergonzoso.
-Yoko: Zel sabrá, de todos modos no quiere mi dinero.
-Zel: Ya basta de hablar sobre eso, vámonos -concluye, y se va hacia la salida del hospital.

Una vez fuera Zel quiere irse lo antes posible, Subaru está bien… o todo lo bien que puede estar ese lunático, así que no tiene nada más que ver con él. Yoko viene detrás de ella y por último Baru, que camina muy despacio.



-Subaru: Tienes babas -señala la manga de la camiseta de Zel mientras se tambalea un poco, el tranquilizante no le ha sentado bien.
-Zel: ¿Nani? -pregunta sin entender nada, Baru no parece estar muy bien en esos momentos.
-Subaru: Tienes babas de Yoko -repite.
-Yoko: ¿Qué? -mira a Zel y ve ella que tiene un manchurrón en la camiseta, se pone nervioso y empieza a sobarle la ropa intentando limpiarlo.
-Zel: No me toques -se aparta.- ¡Qué asco Yokoyama!
-Yoko: Gomen nasai, a veces babeo un poco cuando me duermo -explica bastante humillado.
-Subaru: Babea siempre -dice mientras parpadea muy despacio y sonrie.

-Yoko: Cállate Baru.
-Subaru: Es porque tiene la boca rara.
-Yoko: ¡Que te calles! -le chilla avergonzado.
-Subaru: Es la verdad -se encoje de hombros.
-Yoko: Lo siento, te compraré una camiseta nueva. ¿Aún me vas a presentar a tu amiga? -pregunta con nerviosismo.
-Zel: No te preocupes por eso… solo quiero irme.

Subaru les mira a ambos sin saber de qué amiga hablan, cada vez tiene la mente más nubada, si no llega pronto a casa y se sienta podría hasta caerse redondo al suelo.

Todos se despiden con un “otsukaresama desu”, Zel camina hacia la parada de la línea Yamanote más cercana, puede que no tenga dinero en la cartera, pero Hina siempre le recarga la tarjeta suica para que pueda ir en el tren. Baru va despacio agarrado a Yoko.

-Subaru: Yokocho, no le digas a nadie que me han dado un tranquilizante, si no las revistas dirán que estoy tomando drogas y no necesito un escándalo ahora.
-Yoko: Pero si tomas cosas más fuertes como medicación para la cabeza.
-Subaru: No, casi nunca las tomo.
-Yoko: ¿Qué no las tomas? Eso explica muchas cosas…

Continuará….


miércoles, junio 17, 2020

29.Work in progress

Con meses y meses de retraso (ya me da hasta vergüenza) aquí viene un nuevo capítulo del fic, aprovechamos para felicitar a Nino y Kazama-kun "el canijo cabrón" y "el canijo bueno" respectivamente. 


Exterior/Cadiz/Mañana

Elphie, Aiba, Geno y Nino llegan a la plaza del ayuntamiento donde este último tiene que empezar a trabajar (quiera o no). Elphie ve a señor que conoce y que le ha ayudado a enchufar a Nino para el curro de peón de obra, le saluda con la mano y se acercan a él. El tipo viene muy sonriente y saluda efusivamente a Mars, de hecho es muy cariñoso y le da dos besos incluso a Nino que pone cara de gato cabreado porque no está acostumbrado a que los españoles sean tan tocones, besucotes y tan cálidos para su gusto, a él le gusta tocar y besar (a su riida sobre todo) ¡¡Pero a él que nadie se lo haga, hombre ya!! (Nota de la autora: I feel you, Nino)

Elphie y el señor se ponen a hablar y ella le pregunta cortésmente por varias personas de su familia, parece que se conocen bastante y hay confianza. Nino intenta seguir la conversación, pero entre que no entiende más que palabras sueltas en español y que a ratos pierde el interés y solo quiere volver a la cama, no se entera de nada. Poco después ya acaban de ponerse al día y le dejan a Nino allí para que trabaje, Kazu-chan sigue al tipo con cara de muy pocos amigos, mirando hacia atrás para ver a Genomiya, Masaki y Elphie que están ahí todavía plantados para asegurarse de que Nino no se vaya corriendo o intente volver a casa o alguna de sus movidas para escaquearse. Porque ya le conocen demasiado bien y no se fían de él una mierda. Nino mira a los tres una última vez y les hace con los brazos una equis (“dame”) haciéndoles ver que no está de acuerdo con esto y que le parece MUY mal. El hombre llega junto a un par de trabajadores y les dice que se llama “Nino”, que va a trabajar allí unos días, y que le pongan a descargar sacos, que eso es fácil, y como casi no entiende nada de español, pues que se joda y haga lo que nadie quiere hacer en la obra. Uno de ellos pregunta que a ver qué edad tiene “el chino” porque tiene pinta de muy joven, y no se fía de que pueda ni con un saco, que además de crío parece un poco tirillas. Ambos alucinan cuando el hombre les dice que él le ha preguntado lo mismo a sus amigas hace un momento y que Elphie le ha dicho que “el chaval” en cuestión tiene 35 años (ahora más en realidad), vamos que de “niño” tiene poco. “Pues a ver qué tal se le da descargar sacos de cemento” concluye uno de ellos. Agarra por el brazo a Kazu-chan  y se  lo lleva junto a un camión que hay aparcado en el lateral. El hombre se sube a la parte trasera y le hace un gesto a Nino para que suba también, este sube por la rampa con cara de mala hostia. El tipo empieza a explicarle a la vez que hace muchos gestos que agarre los sacos, los meta en la carretilla y los lleve hacia un sitio que está a unos 30 metros de allí, donde está la hormigonera y otros utensilios, Nino se hace el loco y dice varias veces “wakarimasen”, si no entiende lo que le piden, tal vez NO tenga que trabajar, después de todo. Pero su plan no funciona y el tipo agarra un saco y se lo planta encima, así que Nino-chan no tiene otra que ponerse a mover el culo cuanto antes y lo echa sobre la carretilla. El hombre se cerciora de que Nino se ha enterado de a donde tiene que descargar los sacos, así que se va a hacer otra cosa y le deja solo. Nino tarda unos tres viajes más o menos en darse cuenta de que tiene que encontrar la jodida manera de escaquearse de allí lo antes posible. Su pobre espaldita no merece tanto maltrato. De primeras se sienta a la sombra por allí en un lado un poco apartado que encuentra. Pero al poco le ve un capataz y le echa una bronca monumental, por suerte Nino no entiende una puta mierda de lo que le ha dicho, pero le ha llamado de todo menos bonito.
Ninomiya aguanta increíblemente hasta la hora de la comida, algunos de los obreros han llevado su propio tupperware o bocata, otros deciden ir a un bar cercano a comer algo de menú, uno le pregunta a Nino qué va a hacer, Kazunari se encoge de hombros, no ha entendido mucho, pero sabe que le preguntaban algo relacionado con la comida, que es una de las pocas (y muy necesarias palabras) que ha aprendido en España. Otro obrero le recuerda que SÓLO tiene una hora para comer, como no sabe si se entera o no, se lo dice en inglés, que el hombre en cuestión es de Gibraltar y habla un spanglish muy fluido. Nino asiente con la cabeza, ya no le queda fuerza ni para hablar, además está bastante cabreado por todo esto y en cuanto pueda se va a chivar al riida vía telefónica del maltrato al que le están sometiendo todos los demás, Satoshi pondrá orden en este reinado del terror.

En cuanto Nino ve que la cosa está despejada y tiene vía libre se pone a caminar como si le fuera la vida en ello, tampoco es q andar le guste mucho, pero desde luego es mejor q descargar sacos de materiales o que le hagan llevar herramientas pesadas de un lado para otro como un idiota, él NO es el recadero de nadie, que llena estadios Y LA GENTE PAGA MUCHO DINERITO POR IR A VERLE.
Nino mira a un lado y a otro para asegurarse de que nadie le este mirando, pero los obreros se han ido ya, y los pocos que quedan están ocupados dando buena cuenta de sus bocatas. Se escabulle por la plaza como un gato escurridizo y se mete por una calle con destino a… vaya usted a saber a dónde va Nino.

Claire observa sentada desde un lado del estudio de fotografía la escena que tiene delante: Jun posa junto a unos vistosos pomelos, mira a cámara seductoramente mientras le hacen fotos desde varios ángulos. El problema es que además de la cámara también ha seducido al fotógrafo… a la maquilladora, al peluquero, y a una señora de la limpieza que pasaba por allí y se ha quedado a mirar. A su hija la pequeña le gustan los coreanos y quiere ver que tienen de bueno “los chinos esos” que la niña está que no caga con ellos. Lo cierto es que no distingue de qué nacionalidad es Jun, pero que es guapete sí lo ve. Claire se está empezando a poner nerviosa, o directamente ya de mala leche porque el fotógrafo aprovecha cualquier oportunidad para toquetear a Jun, agarrarle del brazo para moverle aquí o allá, toquetearle el pelo para supuestamente colocarle un mechón o cualquier otra excusa. Las hormonas de Claire están revolucionadas por el embarazo y no le está gustando un cagao la situación (Nota de la autora: debe llevar embarazada como 4 años ya la mujer, no me extraña que esté malamente, no es para menos, jajaja).


La sesión dura algo menos de dos horas entre el cambio de ropa y tal. Una vez terminada la sesión frutivegana de fotografía,  Jun va a ponerse de nuevo su propia ropa a una pequeña habitación contigua al estudio. Claire mira con expresión de psicópata al fotógrafo, que anda ordenando su equipo y recogiendo su portátil. La maquilladora y el peluquero deberían haberse ido hace rato, pero por alguna extraña razón siguen ahí y están cuchicheando y riéndose entre ellos. Al poco Jun sale de la habitación con sus vaqueros rotos y su camiseta de alguna marca prêt-à-porter, cargando su bolsa super cara de diseñador. Luce tranquilo y despreocupado, hacía mucho que no tenía una sesión de fotos, y aunque sea para una frutería le ha venido bien hacerla y regresar al trabajo. Ya se le estaba olvidado la sensación de lo que es enamorar a la cámara, incluso sujetando “el estúpido limón”.



El fotógrafo deja sus cosas posadas apresuradamente sobre la mesa y se acerca a Jun rápidamente, se busca en la cartera que lleva en el bolsillo y le da su tarjeta personal. Empieza a alabar la belleza exótica de Matsujun, su manera de posar, su mirada sensual junto a los plátanos de canarias y las manos tan bonitas y estilizadas que tiene, capaces de embellecer hasta a una patata de Valderredible. Cuando ya está diciendo cosas sobre el lunar junto a su labio, Claire ya no lo aguanta más y acaba de explotar, se acerca a toda prisa hacia ellos. Agarra a Jun del brazo y de muy malos modos le dice al fotógrafo que tienen que irse ya, que “el señor Matsumoto” está muy ocupado ese día y no tiene tiempo para perderlo. La maquilladora interviene desde el rincón diciendo que si no iban a ir todos a tomar unas cervecitas después de la sesión, para que haya buen rollito, el peluquero asiente con la cabeza mientras mira descaradamente el trasero de Jun, que no se entera de nada. Claire se señala la barriga de embarazada y dice que “para tomarse unas cañas está ella”. Sin perder ni un segundo más Claire agarra de la mano a su esposo y lo saca del estudio sin decir ni siquiera adiós o gracias a los presentes. Todos se quedan un poco flipados.

Ya en la calle camina a grandes zancadas, tan rápido va que Jun casi no es capaz de seguirle el paso, lo cual es raro, puesto que le saca como una cabeza de altura.

-Jun: Kurara-chan, ¿qué ocurre? –pregunta preocupado.
-Claire: Te estoy salvando –concluye mientras por fin deja de caminar.
-Jun: ¿Salvándome? ¿Estaba en peligro?
-Claire: Claro, si es que NO te enteras de nada.
-Jun: Ehhh?
-Claire: A ver Jun, que esos tres… querían algo contigo.
-Jun: ¿Algo? ¿De qué me hablas?
-Claire: Jo Jun, tan listo para algunas cosas, y tan baka para otras, a ver si te pones las gafas porque no ves lo que hay delante de ti.
-Jun: Pues me las he dejado en casa porque pensé que no las iba a necesitar para las fotos…Además que la mirada perdida de miope queda muy efectiva en las fotos, le da un aire muy misterioso.
-Claire: Que no Jun, que no es una cuestión de gafas.

Matsujun cada vez parece más perdido en la conversación, mira a Claire mientras pone cara de no entender nada. Los japoneses son demasiado literales, y si les hablas de gafas se piensan que es un problema de vista, no de darse cuenta de algo.

-Claire: Jun-kun, el fotógrafo estaba intentando ligar contigo –le suelta sin más miramientos.
-Jun: Quéeeeee?
-Claire: ¿Tú has entendido algo de lo que él te estaba diciendo?
-Jun: No, solo alguna palabra suelta, algo sobre patatas… ¡espero q no dijera que tengo cara de patata! -exclama preocupado mientras se toca la mejilla.- ¡Eso solo puede ser Domoto-senpai!
-Claire: Que no, ¿cómo te va a decir que pareces una patata? Estaba intentando seducirte.
-Jun: ¿Seducirme? ¿En serio le gusto a ese hombre? -Pregunta sin acabar de creérselo.
-Claire: Sí, y a la maquilladora y al peluquero… ¡A LOS TRES!
-Jun: ¿A ellos también?
-Claire: ¿No te diste cuenta de cómo te estaban mirando?
-Jun: No, es que yo sin gafas de lejos… Bueno, al menos sigo conservando el sex appeal, eso me tranquiliza –contesta un poco halagado mientras se coloca la camiseta con un gesto presumido.
-Claire: ¡¡¡¡ARIEEENAAAAIII!!!! –Grita enfadada, ya lo que le faltaba es que a Jun encima le haga feliz que le salgan groupies internacionales e intenten ligárselo delante de ella.
-Jun: Espera, ¿dónde he escuchado eso antes?

Claire empieza a caminar otra vez a grandes pasos en dirección a casa. Jun le sigue medio corriendo y llamándole por su nombre, pero ella esta mosqueada y no tiene intención de parar.

En casa están ya Aiba y Geno. Elphie ha ido a un recado y está a punto de volver. Claire abre la puerta con la llave y entra, a punto está de cerrarle en la cara a Jun, pero él mete el pie para parar la puerta. Ella va a su habitación y esta vez sí que le cierra la puerta en las narices.

-Jun: Kurara kudasai, ábreme y lo hablamos, ¿qué culpa tengo yo?
-Geno: ¿Qué has hecho esta vez? –pregunta asomándose al pasillo.
-Jun: Buff… solo ser sexy, supongo.
-Aiba: Sou ga nai (no se puede evitar)
-Geno: Bueno, ibas a una sesión de fotos, tienes que ser sexy, ¿ne?
-Jun: Pues eso pienso yo.
-Claire: Iba a promocionar la frutería del supermercado, ¡¡¡no hace falta serlo!!! Ni seducir al fotógrafo y todo el staff –grita desde su cuarto.
-Geno: ¿Qué? ¡¡Jun!! Te has pasado.
-Jun: Pero si no… yo no…
-Aiba: Qué horrible, seducir a personas delante de tu esposa, que encima está embarazada. ¿No tienes vergüenza?
-Jun: Pero que no ha sido así… yo solo…
-Aiba: ¡¡Estoy muy enfadado contigo, vete al rincón de pensar y reflexiona sobre lo que has hecho!! –le grita autoritariamente.
-Jun: ¿El rincón de pensar? ¿Dónde está eso?
-Aiba: No lo sé, pero siempre quise decirlo  –se ríe tontamente.

Para cuando Elphie regresa, se encuentra a Aiba y Geno viendo la tele mientras comen snacks de patatas fritas con sabores inverosímiles, Jun está en una esquina, sentado en el suelo y de cara a la pared. Elphie no entiende qué pasa pero piensa que Matsujun está haciendo yoga o alguna de sus mierdas raras, que siempre tiene tirao por el medio el balón ese de hacer ejercicio, las pesas y cosas extrañas de estiramientos que parecen instrumentos de tortura medieval pero de colorinchis.

Se ponen a hablar los tres sobre cómo estará pasándolo de mal Nino en el trabajo, Jun intenta intervenir en la conversación, pero Aiba le riñe y le dice que no puede hablar porque está castigado. Al rato se van a hacer la comida, Jun aparece por allí diciendo que quiere cocinar, pero Aiba vuelve a reñirle y le dice que se vaya otra vez al rincón.

-Elphie: ¿Se puede saber qué ha hecho Jun para que le castiguéis? Yo creo que debería cocinar él, que es el que mejor lo hace de todos nosotros…
-Geno: La verdad es que solo sabemos la historia a medias, pero Claire estaba muy enfadada con él.
-Aiba: Bueno… podemos dejarle cocinar –consiente por fin al pensar en lo rica que sabe la comida de Matsujun.- Iré a decírselo.


A la hora de la comida Claire se apresura a sentarse lo más alejada de Jun que puede, un poco más y casi no come cuando le dicen que él lo había cocinado todo. Al final decide comer porque  Elphie amenaza con que le dará un tortazo por hacer el tonto estando embarazada de mellizos. Están ya casi acabando cuando aparece Sho entrando por la puerta a toda prisa, con el traje un poco mal puesto y la corbata torcida, le falta hasta un botón de la camisa, viene bastante despeinado.

-Sho: Tadaimaaa!
-Todos: Okaeriiiii!
-Elphie: Sho-chan, ¿qué te ha pasado?
-Sho: Hay un tipo raro ahí fuera, un fotógrafo, pensé que se habían enterado ya los de la prensa que estoy pensando en dimitir y dejar España para volver a mi país, me he puesto nervioso…
-Geno: ¿Nervioso?
-Sho: Sí bueno… que una cosa ha llevado a otra y le he roto la cámara tirándosela contra el suelo.
-Elphie: SHOOOOO!!!
-Sho: Gomen, es la costumbre… Menos mal que no estoy aún en Japón, porque si no ya me sacan un escándalo en la Friday.
-Jun: ¿Y te extraña?
-Geno: El otro día te sacaron uno y ni siquiera estás viviendo en Japón.
-Sho: ¡Es verdad!
-Elphie: Joder Sho, ya te vale, ¿y si te pone una denuncia?
-Sho: Se la tendría que poner yo al fotógrafo, que el tipo me ha agarrado y casi me rompe el traje.
-Jun: Te lo has ganado.

Elphie se acerca para peinar un poco a Sho, que viene con pelos de loco.

-Claire: Qué mal rollo, me estoy poniendo super mal con todo este lío.
-Sho: Y al final para nada, que mientras forcejeábamos me ha dicho que él venía a ver a Jun no a mí.
-Jun: ¿A mí?
-Claire: Espera, ¿un fotógrafo quiere ver a Jun? ¿No será un chico así tirando a alto, con el pelo claro de unos 30 años?
-Sho: Encaja con la descripción –asiente.
-Jun: Entonces es el chico que me tomó las fotos para el catálogo del supermercado esta mañana.
-Claire: ¡Es que ya es lo que faltaba, que te venga a buscar ese tío a casa! –se va indignada hacia la habitación.
-Jun: Kurara, que yo no le he dicho que viniera, de hecho no le he dicho nada, si no le he dado la dirección, no sé cómo me ha encontrado. ¡No te enfades kudasai!

Claire ya le ha dejado otra vez en el pasillo y le ha cerrado la puerta en la cara.  

-Elphie: Si es que en Cádiz se enteran de cualquier cosa, ya habrá buscado la manera de dar contigo preguntando, que en esta ciudad todos conocen a todos.
-Jun: Se lo puedes explicar a Kurara? –pide con ojos tristes.
-Elphie: A mí no me metas en vuestros líos… que luego se enfada ella conmigo.  Por cierto Sho, ¿no tenías una reunión super importante hoy con los líderes de los partidos de la oposición?
-Sho: Eh… sí… bueno.
-Aiba: ¿Qué pasa Sho-chan?
-Sho: Es que un terrorista llamó al despacho y dijo que había una bomba. La reunión se ha suspendido, tuvimos que desalojar el edificio.
-Todos: ¿UN TERRORISTA? –Gritan asustados.
-Elphie: Sho… -comienza mientras le mira fijamente.
-Sho: Bueno vale, llamé yo haciéndome pasar por un terrorista, puse acento de ruso malo de película de James Bond. Me sale sorprendentemente bien.
-Todos: Ehhhhhhhhhhhhhhhhh???
-Sho: ¿Cómo has sabido que había sido yo?
-Elphie: No sabes mentir. Desde luego Sho-chan ya te vale, pegando a un fotógrafo, saltándote una reunión con otros políticos… que solo te ha faltado aceptar tarjetas black y aparcar en la plaza de minusválidos, estás irreconocible, que mal te ha sentado España.
-Sho: Por eso debería volver a Japón, yo allí me porto muy bien.
-Jun: ¡¡Pero si allí también rompes cámaras y teléfonos a la gente!!
-Sho: “Perdón, me he equivocado, no volverá a ocurrir”.
-Geno: Eso me suena de algo… o_0
-Sho: Es que no me apetecía hoy hacer esa reunión, no sabéis lo duro que es ser presidente de este país, la mayoría de los políticos tienen pocos estudios, y algunos hasta se inventan que han hecho un master, y luego resulta que es todo mentira.
-Claire: En eso no te falta razón.
-Sho: La educación es muy importante, los estudios son los que forjan a las personas y un pilar básico de nuestra sociedad porque…
-Elphie: Ay Sho-chan, como me pones cuando eres un pedante –le interrumpe, y luego le besa.

Sho se queda callado y ya no continúa con su discurso sobre la educación, se sienta a la mesa y pregunta si queda aún algo que pueda comer, con la prisa de salir por la amenaza de bomba ni había comido, y cuando Sho tiene hambre, se le pone un poco de mala leche, que se lo digan al fotógrafo de antes.

Poco después suena el móvil de Elphie, el amigo del vecino del hermano del que tenía una cooperativa… bueno, ya no recuerdo cómo era la historia… el tipo le dice que Nino se fue a comer y NUNCA volvió a trabajar a la obra de la plaza. No saben nada de él, y no tiene pinta de que vaya a aparecer de nuevo por allí.  Elphie se cabrea un montón y pide disculpas en nombre del canijo cabrón, ahora sí que se la ha ganado. Cuando cuelga y les explica la movida a los demás la que más se enfada es Genomiya. Sho se muestra indignado, ese chico ya se está pasando bastante, Nino debería haber acatado su castigo como obrero sin rechistar ni causar problemas.

Geno se va con Aiba a buscar a Nino, no saben dónde ir realmente pero pasan varias horas recorriendo las calles. Vuelven cansados de caminar y sin novedad sobre él, Genomiya dice que como no tenga una buena excusa para haber desaparecido lo va a mandar fuera del país de una patada en su pequeño culo. Todos cenan y el canijo cabroncete sigue sin aparecer, cuando llegue se va a llevar una bronca de las que hacen época. A eso de la 1 y pico de la mañana la puerta se abre sigilosamente, Nino mira un poco por si hay alguien en el pasillo y entra de puntillas, casi todos duermen ya en la casa, tan solo Geno y Elphie están despiertas en el salón, porque son bastante noctámbulas. Geno sale rápida al pasillo en cuanto escucha algo de ruido y le señala acusadoramente.

-Geno: Túuuuuuu canijo cabrón, ¿se puede saber dónde demonios estabas?
-Nino: Pues trabajando –dice con todo el morro del mundo.
-Geno: Eso, muy bien, vienes a casa después de haber estado horas desaparecido, y encima me mientes en mi cara. ¡No tienes vergüenza!

Para estos momentos el resto se despiertan con el cristo que se está montando y se asoman al pasillo encendiendo las luces y demás. Jun que estaba durmiendo en el suelo castigado, es el último en levantarse, porque le duele todo.

-Nino: no te estoy mintiendo, vengo de trabajar, acabo de terminar hace tan solo media hora, es lo que he tardado en llegar a casa.
-Geno: Tú sigue, sigue mintiéndome, que todavía te la ganas.
-Aiba: Nino menos mal que has vuelto y que no te ha pasado nada malo.
-Geno: Todavía... -dice en tono de amenaza.
-Elphie: Bufff, que pestazo traes, que asco –observa.- Hueles como a camarones fritos, que asco, voy a vomitar.
-Sho: No estarás… -se señala la tripa.
-Elphie: ¿Gorda?
-Sho: Gorda no, embarazada. Lo digo por las ganas de vomitar.
-Elphie: Que no, que no, que voy a estar, es que me da mucho asco el olor a marisco, y el pescado, y el mar en general.
-Sho: Pues vaya… -dice un poco decepcionado.
-Nino: Mira –se saca un puñado de gambas del bolsillo.
-Elphie: Pero qué asco, ¿por qué traes eso a casa? apártalo de mí –se aleja rápidamente de Nino.
-Geno: ¿Dónde has robao eso?
-Nino: Que no lo he robado, me lo han dado.
-Jun: ¿Pero se puede saber dónde demonios has estado todo este tiempo?
-Nino: Si dejarais de gritarme os lo explicaría…

CONTINUARÁ….


sábado, noviembre 03, 2018

28. Niños malos y canijos

Aprovecho para felicitar a Ryo-chan que hoy cumple 34 castañas, y además de eso es el 19 aniversario de la salida del primer disco de Arashi.
OMEDETOU A TODOS ELLOS.  


Mientras van por un pasillo una chica joven que está acompañando a su madre les ve y les reconoce, se pone nerviosa, saca el móvil del bolsillo e intenta hacerles una foto disimuladamente mientras pasan, Subaru se da cuenta y sonríe kawaiimente mientras pone los dedos haciendo el gesto de la paz.
 -Yoko: No hagas eso, si nos sacan las fotos a traición vale, pero tú encima no poses, hombre -le riñe, la verdad es que está ya bastante cansado de tanto paparazzi y gente con puñeteros móviles, no les dejan vivir tranquilos. 
-Subaru: A ver porqué no puedo sonreír para la foto, al menos quiero salir guapo, no como tú ayer vomitando en la calle.

 Yokoyama lanza un resoplido antes de contestar.

 -Yoko: No puedes porque está prohibido dejarse hacer fotos en la compañía y lo sabes, fin. 
-Subaru: Estoy harto de las normas estúpidas de la Johnnys, cualquier día cojo mis cosas y me voy. 
-Yoko: Llevo escuchándote decir eso desde que te conozco -le quita importancia. 
-Zel: Yo me conformo con que me suban el sueldo, me pagan poquísimo -se queja.- Y bastante que me han dado una visa de trabajo... 
-Yoko: Haber debutado que pagan más. 
-Subaru: ¿Necesitas dinero? Yo te lo doy -le ofrece. 
-Zel: Prefiero rebuscar comida en la basura que tu dinero, Shibutani. 
-Yoko: Tampoco hace falta que busques en la basura, Hina no cocina tan mal -dice con sorna.- Bueno, a menos que quieras más chicles masticados del senpai, claro. 

 Zel le mira fijamente con cara muy seria. NO SE ARREPIENTE DE NADA, por el senpai hará lo que sea, incluso perder la dignidad. 

Llegan a la zona correspondiente, hay una mujer de cierta edad esperando acompañada de su esposo y su hijo, la señora tiene el brazo claramente con algún golpe de una caída o algo parecido.
 Yoko es el primero en sentarse, Zel se sienta a su lado y Subaru se apresura a ponerse junto a ella, con lo cual queda hecha un sandwich entre ambos Eito. De pronto Subaru empieza a mirar a Zel fijamente mientras le sonríe, pero si pretendía ser amable y cercano o algo parecido, en realidad acaba pareciendo un tronado MUY creepie y Zelgadiss se siente bastante incómoda. Se levanta y se sienta al otro lado de Yoko (espera, esa frase es un poco reiterativa), Subaru ya se está levantando para cambiarse tambien al otro lado, junto a ella.

-Zel: Déjame por favor, no te muevas de ahí -dice con fastidio.
-Baru: Pero si no te he tocado ni he hecho nada malo, me estoy portando bien.
-Yoko: Subaru, respeta a las personas, si Zel no quiere sentarse contigo, quédate ahí.
-Zel: No me has tocado porque estás con dolores, pero seguro que otro día me vuelves a  molestar.
-Baru: ¡Que no, que voy a ser bueno! ¡Yakusoku! -levanta el dedo meñique.
-Yoko: Vaya, eso también te lo he oído decir más veces, y nunca es cierto.
-Zel: Lo sabía.
-Baru: De verdad que ya no te toco más si tú no quieres.
-Zel: Es que no quiero que me toques NUNCA -se cruza de brazos con cara de cabreo.
-Baru: Bueno, pero... -se levanta de la silla  con esfuerzo y se arrodilla en el suelo.
-Yoko: Pórtate bien anda, ¿qué vas a hacer pedirle matrimonio ahora? -pregunta con cachondeo.
-Zel: ¿Qué haces?, levántate, estoy pasando vergüenza.

Pasan un grupos de enfermeros/as por el pasillo y se quedan extrañados con la escena. La señora anciana y su familia no les quitan ojo a los tres porque no paran de hacer cosas raras desde que han llegado.

-Baru: Zel-kun, te prometo que voy a ser un niño muy bueno y ya no te vas a enfadar conmigo a partir de ahora.
-Zel: No te creo, anda levántate de ahí.
-Yoko: ¡Siéntate en tu sitio, deja de hacer el subnormal! -tira de él para levantarle y volver a ponerle en la silla.
Subaru suelta un alarido porque le ha hecho daño.
-Zel: ¡Ten cuidado, so bruto! -Le mete un puñetazo en el brazo a Yoko.
-Yoko: Joder, que haces daño, ¿quién te ha enseñado a pegar así, Hina?
-Zel: Nadie me ha enseñado. Y tú deja de gritar, esto es un hospital.
-Baru: ¿A mí no me pegas? -pregunta con interés.
-Zel: No, porque tal vez te guste.
-Yoko: Creo que te conoce bastante bien después de todo -dice mientras se soba el puñetazo que le ha dado Zelgadiss.

Subaru por fin se está quieto... dos minutos, lo justo para empezar a decir que tiene hambre y sed, que le duele mucho el golpe, quejarse de que el hospital huele raro, que la silla no es cómoda, que la obachan de la otra esquina del pasillo les mira mucho y más cosas que se le ocurren. De todos modos no le falta razón con lo del hambre porque los eito no han comido tras el ensayo, hubieran ido a comer algo rápido de no haber liado Subaru una en el ascensor y luego haberse puesto todos a hablar con los Domotos. Zel tenía una barrita energética, pero cuando la sacó, Massu se la confiscó diciendo que no se podía comer en el ensayo, solo tomar agua y bebidas isotónicas o energéticas. Pero un rato después ella se dio cuenta de que estaba metiéndose la barrita entera en la boca disimuladamente, con los carrillos inflados como una ardilla. Ya son tantas veces que Masuda le ha robado la comida que empieza a parecer bullying. Vamos que ella tambien tiene hambre, pero como no tiene dinero, se aguanta. Subaru se pone tan pesado que al final Zel se ofrece a ir al konbini a comprarle alguna cosa, Subaru se pone muy contento y le da un billete de mil rápidamente. Yoko también le pide un par de onigiris y una bebida y le da dinero, de todos modos ellos no se pueden mover de allí, al final ha servido para algo que Zel viniera, para ser recadera.

Zelgadiss sale en dirección al konbini y Subaru que es un poco jeta se levanta a rebuscar en la mochila de Zel. Yoko no puede detenerle para cuando la ha cogido y ya la está abriendo.

-Yoko: ¿Qué haces ahora? Deja eso, que no es tuyo.
-Baru: ¿No tienes curiosidad por lo que lleva dentro? Siempre va muy cargada y saca muchas cosas de ahí.
-Yoko: Pues no, no me interesa  -contesta con desdén.
-Baru: Aquí está su cartera, a ver qué tiene -la abre y la cotillea sin pudor.- Hay tarjetas de puntos de prácticamente todo.
-Yoko: Pues claro, así se ahorra mucho dinero.
-Baru: Es del club de fans de los Kinki-senpai, mira el carnet -lo saca y se lo muestra a Yoko.
-Yoko: ¿Por qué no me sorprende en absoluto? Por cierto, qué carnet tan feo, a ver si los senpais cambian el diseño.
-Baru: ¿Por qué no es fan de Kanjani?
-Yoko: Mira a ver si tiene de Arashi.
-Baru: No, no hay más que ese.
-Yoko: Su novio se va a enfadar, pobre Satoshi, ni siquiera es fan suya.
-Baru: A Ohno que le den. Espera, he encontrado su tarjeta de "persona extranjera",  pone que es chica.
-Yoko: Claro, ¿qué va a poner, so baka?
-Baru: Ya pero... si alguien la ve y se da cuenta de que no es un hombre va a tener problemas, ¿no crees?.
-Yoko: ¿Quién iba a ver eso? La gente normal no va por ahí rebuscando en la cartera de otros, ¿sabes?-le mira con cara de mala leche, pero Subaru sigue a lo suyo sin darse por aludido.
-Baru: Joder, solo tiene tres yenes en la cartera, sí que es pobre...
-Yoko: Pero si yo le di dinero ayer, ¿en qué se lo habrá gastado?
-Baru: No sé, en traerte esta mañana desayuno al ensayo, por ejemplo -contesta con cierta envidia.
-Yoko: Ah pues puede ser... pero eso no era tan caro, algo más habrá comprado -le empieza a dar vueltas a la cabeza.
-Baru: ¡¡Ondia, un pochi-bolso de burakku!!
-Yoko: ¿Mío? ¡A VER! -de pronto SÍ está muy interesado en el contenido de la mochila de Zel.
-Baru: ¿Por qué tiene un bolso de burakku y no de reddo? -pregunta mosqueado.-Debería tener uno mío, o eso creo yo.
-Yoko: Y yo qué sé, si de hecho pensaba que no le caigo bien siquiera.
-Baru: ¿Que tú no le caes bien? A mí me odia -se queja.
-Yoko: ¿Y te extraña?
-Baru: No sé qué hago mal, Yoko, a ti es al que más le duran las novias del grupo, ¿cuál es tu secreto con las chicas?
-Yoko: ¿Ahora quieres mi sabio consejo? -Dice haciéndose el kakkoii.
-Baru: Cuando te pones en plan guay eres insoportable ¿sabes? -confiesa.
-Yoko: A que no te digo nada.
-Baru: Que no, gomen, dime qué hago para que Zel no me odie.
-Yoko: Pues es que en tu caso YA has empezado mal, por no decir MUY mal. No dejas de cagarla, así de primeras se me ocurre que para que una chica se interese en ti y no te considere un degenerado asqueroso no deberías echarte encima de ella y meterle mano sin permiso... tampoco deberías dejarla en vergüenza delante de todo el mundo, eso va también por tus numeritos penosos en la tele cuando coincidimos en programas con Tegomasuzel. Y también se me ocurre que no te tires pedos delante de ella en un ascensor, que eres un peazo cerdo. Eso para empezar.
-Baru: Bueno, pero lo del pedo fue sin querer, que no lo hice a propósito.
-Yoko: Es que no estás dando ni una Subaru. Ah, y deja de arrastrarte, está bien que te disculpes como una persona normal si has hecho algo mal, pero deja de humillarte continuamente, ten algo de dignidad porque estás dando vergüenza ajena.
-Baru: ¿Tú me hablas de tener dignidad? Que sepas que llevas la bragueta abierta desde hace como tres horas.
-Yoko: ¿Quéeeee? Joder ¿y me lo dices ahora? ¿Por qué nadie me ha avisado? -se la sube rápidamente.
-Baru: Es que el resto del grupo se estaban riendo de ti a escondidas.
-Yoko: Me cago en todos vosotros, sois una panda de imbéciles. ¿Se habrán dado cuenta los Domoto-senpai?
-Baru: Koichi no ve tres en un burro, pero Tsuyoshi-san seguro que sí, es muy observador.
-Yoko: Mierda, menuda imagen le estoy dando al senpai... No me extraña que luego siempre nos ponga a caldo en la tele. ¿Y Zel? qué vergüenza.
-Baru: Zelgadiss tiene cosas más importantes que hacer que mirarte a ti el paquete -contesta mosqueado.
-Yoko: Solo espero que en las fotos del paparazzi de antes no se me vea la cremallera abierta, es que no gano para escándalos, ya solo me falta que ahora encima de alcoholico y gay también digan que soy exhibicionista.
-Baru: Bueno, no te preocupes, ya damos un comunicado y decimos que es photoshop o algo así -se pone a abrir el bolsito de burakku de Zel.- Aquí hay un poco de maquillaje, un cacao de labios...
-Yoko: No te lo eches que te conozco.
-Baru: Sería beso indirecto, deshou?
-Yoko:  No seas cerdo, ¿qué te he dicho antes de comportarte bien con ella?
-Baru: Bueeeeno, no lo haré. A ver qué más -saca una cosa- esto es una compresa, jajajajaja. ¿Qué se siente sabiendo que alguien lleva compresas en un bolso tuyo?
-Yoko:  Anda este, ¿y para qué te pensabas que iban a usar las fans estos bolsos de los eito rangers más que para algo como eso? Pareces nuevo.
-Baru: ¿En serio? Me quieres decir que hay por ahí cientos de fans llevando sus compresas en bolsos de reddo. De algún modo esto me ha puesto un poco -confiesa.
-Yoko: Eres bastante guarro, ¿lo sabías?
-Baru: Gracias, a ver qué más hay, sigamos. Un peine, un bote pequeño de desodorante... y esta cosa  no sé lo que es. -saca un tampón envuelto en su bolsita de plástico. Debe ser alguna cosa de maquillarse que desconozco.
-Yoko: Deja eso en su sitio -le riñe poniéndose nervioso, Yoko que tiene algo más de cultura en el mundo femenino sí se figura más o menos lo que es.
-Baru: ¿Para qué se usa esto?
-Yoko: Déjalo, guárdalo todo, que no es tuyo -dice cabreado.

Zel aparece de pronto con la bolsa del konbini y ve a Subaru enredando y con el  tampón en la mano.

-Zel: ¿Qué haces pedazo de loco?
-Baru: Nada, solo estaba mirando...
-Zel: Deja eso donde estaba.

Zel parece mosqueada y avergonzada, no puede irse ni un momento sin que Subaru se la líe.

-Baru: Yoko no me quiere decir qué es este coso alargado, parece un tubo.
-Yoko: Lo que a ti no te importa -dice mirando para otro lado porque le da vergüenza mirar a Zel a la  cara en ese momento.

Zel le da la bolsa con comida a Yoko, le quita a Subaru sus cosas de malas maneras y se pone a guardarlo todo en la mochila con cara de muy mala leche y a la vez habiéndose puesto colorada.

-Baru: ¿Te has enfadado? -pregunta volviendo a su sitio.
-Zel: Has dicho que te ibas a portar bien, me voy 5 minutos y mira lo que haces -parece a punto de llorar de puro cabreo.
-Baru: Gomen ne, no pensé que hacía nada malo.
-Yoko: Pero si te dije que no abrieras su mochila, ahora no me vengas con cuentos de que no sabías que hacías mal.
-Zel: ¿Sabes lo que es la propiedad privada?
-Baru: Pues claro.
-Yoko: Sabe lo que es, pero no le da importancia, lo que explica que cuando viene un invitado al programa le toque el chinko y cosas así. Pasamos mucha vergüenza.
-Baru: Lo hago sin maldad, es con cariño.
-Zel: Eres lo peor... -se echa contra el respaldo del asiento con fuerza y mira para otro lado.
-Baru: ¿Pues sabes qué? Como parece que todo lo hago mal, mejor no hago nada. Me quedaré aquí sentado y no me moveré ni haré ninguna cosa hasta que vengan los médicos a buscarme.
-Yoko: ¿En serio? ¿Crees que podrás? -se pone a sacar la comida de la bolsa, le da a Subaru sus cosas y saca él sus onigiris.
-Zel: Haz lo que quieras, Shibutani, pero no me hables más, kudasai.

Permanecen unos momentos los tres callados, Subaru come su "sandoichi" y bebe su té con cara de tristeza, está teniendo un día muy revolucionado, igual fue mala idea no tomarse la pastilla de la cabeza esa mañana con el desayuno, pero es que se le olvidó y por eso está más incontrolable que otras veces. Yoko abre uno de sus onigiris con parsimonia, parece que está disfrutando estos momentos de tranquilidad en los que Subaru por fin no está dando el coñazo ni liándola parda.

-Yoko: Zel-kun, ¿tú no comes nada? -pregunta intentado ser amable.
-Zel: No tengo dinero... de todos modos tampoco tengo hambre -le miente.
-Yoko: ¿En serio? Te hubiera prestado dinero si me lo hubieras pedido ¿No quieres un poco de mi onigiri? Aún no lo he mordido.
-Zel: Así estoy bien, gracias -contesta mirando el onigiri, la verdad es que tiene buena pinta, el estómago de Zel comienza a rugir al ver la comida tan cerca.

Yokoyama se ríe mientras Zel intenta disimular y se pone la mano sobre el estómago.

-Yoko: Sí tienes hambre, anda come un poco -le ofrece el onigiri y Zel da un mordisco muy pequeño, casi minúsculo.

Baru ha prometido no hablar, pero le parece MUY extraño que Yoko comparta su comida, él y Okura nunca comparten lo que comen, de hecho te podrían arrancar un brazo si intentas meter la mano en su plato.

-Zel: Arigatou -se lo va a devolver.
-Yoko: Come un poco más, aún tengo otro.
-Zel: Está bien -le da otro mordisco y se lo entrega a Yoko.
-Yoko: ¿Seguro que no quieres más? Lo más rico está en el medio.

Zel niega con la cabeza y compone un intento de sonrisa, la verdad es que quiere irse de allí, está harta de Subaru, pero sobre todo está harta de que a pesar de todo ese gilipollas le guste aún portándose como un imbécil. Ese día ha estado especialmente desmadrado e inquieto. Zel les dice que va un momento al baño, empieza a levantarse y a dejar su mochila sobre el asiento. Subaru mira a Yoko muy raro, poniendo ojitos.

-Yoko: No le pienso decir nada de eso, es vergonzoso.

Subaru vuelve a mirarle y le toca el brazo.

-Yoko: Joder, está bien... Zel, qué dice Subaru que si quieres llevar el pocchi de Burakku, porque igual necesitas tus cosas... de chica -dice un poco colorado.
-Zel: Subaru no ha dicho nada, no te lo inventes -contesta mirándole extrañada.

Subaru niega con la cabeza. Luego vuelve a mirar a Yoko y ladea la cabeza.

-Yoko: ¡No, eso no se lo digo!

Subaru le tira de la manga de la chaqueta.

-Yoko: Que quiere ir al baño contigo.

Subaru asiente contundentemente.

-Zel: ¡Y una mierda, yo con este no voy a ningún sitio! Además no ha abierto la boca, ¿cómo sabes lo que piensa?
-Yoko: Ya son muchos años juntos... a veces puedo hasta leerle la mente...y créeme que no me gusta, este tío piensa muchas cochinadas.
-Zel: Sois muy raritos -les mira un momento a los dos.- Huy senpai, te has cerrado la bragueta, muy bien. Me daba vergüenza decírtelo... gomen.

Zel se va hacia el baño. Subaru espera a que Zel doble la esquina para volver a hablar.

-Baru: Joder...
-Yoko: Después de todo sí que me había mirado el paquete -comenta muy sorprendido.
-Baru: No quiere que le acompañe, solo pretendía ser amable.
-Yoko: ¿En serio crees que ella querría ir contigo a algún sitio después de todo lo que le has hecho hoy?

Baru se mete en la boca el último trozo de su sandwich y lo mastica kawaiimente mientras piensa en sus cosas (Nota de la autora: Subaru es muy adorable comiendo, es bonico hasta cuando se saca espinas de pescado de la boca, pero no le amo ni nada, es solo una observación totalmente objetiva que quiero compartir, jajaja)

-Baru: ¿Por qué no comes? No has probado el onigiri.

Yoko sonríe sombríamente mientras mira a Subaru como si fuera uno de sus personajes super cabrones de dorama. De pronto se acerca el onigiri lentamente a la boca y le da un tierno besito.

-Yoko: Beso indirecto -suelta a mala leche mientras observa como la cara de Baru se va tornando en cabreo máximo.
-Baru: Lo sabía, mira que lo sabía, ¿tú ofreciendo comida a alguien? Eso no podía ser, nunca la compartes, tenía que haber malas intenciones detrás.
-Yoko: Jajajajaja, ¿ves? así se hacen las cosas, y ella no sospecha nada, es más, posiblemente piense que soy amable porque le ofrecí comida.
-Baru: ¡Eres un mierda, Yoko! Trae para acá ese onigiri -se abalanza sobre él.
-Yoko: Quita, que no te lo doy, tengo hambre.

Andan empujándose sentados en los asientos montando escándalo, Subaru se queja porque solo el moverse le duele mucho. Un trabajador del hospital se acerca a decirles que no hagan tanto ruido. En realidad Yoko todo esto lo hace por joder a Shibutani, ya que él no tiene ningún interés en Zel, pero putear a un compañero de grupo es lo que más le divierte del mundo, y cuanto más se enfade la otra persona, mejor se lo pasa él.

-Baru: Te odio Yoko -concluye, mientras se sienta bien y deja de pegarse con su amigo del alma.
-Yoko: Gracias, te queda mucho por aprender Shibuyan -se mete prácticamente todo el onigiri en la boca de una vez.

Un médico sale y llama a la señora mayor que está sentada al otro lado del pasillo, entra a la consulta acompañada de su familia y todos ellos agradecen poder irse de allí, porque están un poco hartos de aguantar a ese par de Kinkis gritones. Baru mira su reloj inquieto. Aún pasan unos minutos antes de que Zel vuelva, Subaru ya estaba pensando que igual había intentado huir, pero era raro porque había dejado allí su mochila sobre el asiento. Un anciano decrépito aparece caminando con su andador por el pasillo, llega lentamente y se sienta al fondo, cerca de la puerta de la consulta del médico de traumatología, Yoko y Baru se miran un momento pensando que es uno de los hombres más reviejos que han visto nunca.

Por fin aparece Zel.

-Yoko: ¿Estás bien? Has tardado un montón.
-Zel: Estoy bien... es solo que... no sabía a qué baño meterme.

Subaru la mira fijamente.

-Yoko: ¿Qué? -pregunta sin entender.
-Zel: Es que... soy una chica, pero... todo el mundo ve un chico cuando me mira...
-Yoko: ¿Qué has hecho entonces?
-Zel: Lo estuve pensando un rato, y luego entré al baño de hombres.
-Yoko: ¿Ahora te metes al baño de chicos? Y ayer me montaste un escándalo para acompañarme a mí.
-Baru: ¿Por qué te tiene que acompañar al baño?
-Zel: Urusai, has dicho que no ibas a hablar más.
-Baru: Pero, pero... ¿por qué tienes que ir al baño con este?
-Yoko: Ay, estás haciendo una montaña de un grano de arroz. Me sentía muy mareado ayer.
-Baru: Zel, ¿hizo que se la sujetaras o algo? -pregunta muy serio.
-Zel: ¿Qué estás diciendo? No seas bobo, Yoko no haría algo así, no es un cerdo aprovechado como tú.
-Baru: Sí que lo es, además te ha dado de comer su onigiri para poder tener un beso indirecto contigo.
-Zel: ¿De qué estás hablando ahora?
-Yoko: Nada, ya se está inventando cosas, es un paranoico, se pone muy celoso, Zel, está claro que le gustas mucho y le enfada que otros chicos sean amables contigo, por eso se inventa historias sin sentido.
-Zel: Baru, discúlpate con Yokoyama-san ahora mismo. Él ha sido muy educado conmigo, no deberías decir esas cosas sobre él, solo están en tu mente.
-Baru: Pero si él ha dicho...
-Yoko: ¿A que no te has tomado la medicación hoy? -interrumpe.
-Baru: No, pero... eso no tiene nada que ver, eres un cara dura.
-Yoko: Pobrecito, no está bien -dice con lástima, y le toquetea la cabeza.
-Baru: Déjame -le aparta.- Zel, tienes que creerme, este tío no es trigo limpio.
-Zel: ¿Por qué dices toda esa basura de Yokoyama-san? No te entiendo  Shibutani -dice decepcionada. -Deberías disculparte con él y dejar de decir tonterías como eso del beso indirecto, no estamos en la secundaria.
-Yoko: No pasa nada, solo es porque no ha tomado su medicación -le resta importancia y de paso queda como muy kakkoii delante de Zel.
-Zel: Vaya, sugoi, es genial que te lo tomes así, senpai. Si alguien dijera esas cosas malas sobre mí, me enfadaría mucho. 

Subaru siente ganas de gritar, odia que Zel no le crea, para una vez que le dice algo medianamente cierto. Pero aún le jode más que ella empiece a pensar que tal vez Yoko es muy guay. Eso no puede tolerarlo.  Se levanta del asiento y va a sentarse a otro sitio alejado de ellos, haciendo ver que ya no quiere estar al lado de Yoko. Los otros dos se miran extrañados.

-Zel: ¿Por qué te sientas allí?
-Yoko: Déjale, seguro que se ha enfadado.
-Zel: Deberías aprender de Yokoyama y comportarte como un adulto -saca un tissue de su mochila y le limpia el morro porque Yoko tenía mayonesa del onigiri pegada en la cara.- Pareces un crío, Shibutani.
-Baru: ¿Adulto Yoko? No me hagas reír -se cruza de brazos con cara de mala hostia.

Un hombre sale de una de las consultas de traumatología y llama a Subaru por su nombre para que entre, Baru hace una cosa muy rara, le dice que prefiere que pase el señor super anciano antes que él. El hombre le dice que él llegó antes, pero Subaru de todos modos le cede su puesto. El ojiisan accede a pasar primero y le da las gracias con  su voz cascada y tenue, luego camina con su andador hasta la consulta.

-Zel: ¿Por qué has hecho eso? ¿Ahora intentas ser amable tú también? -pregunta extrañada.
-Yoko: Seguro que lo ha hecho para impresionarte.
-Zel: ¿A mí? A buenas horas...
-Baru (Mosqueado): No tiene nada que ver con eso, es solo que ese ojiisan era muy anciano, tenía pinta de que se podía morir en cualquier momento, yo puedo esperar aunque me duela. Me daba miedo que se muriera aquí, me dan muy mal rollo los muertos, ¿vale? Ya lo sabéis, ya estáis contentos... -se vuelve a cruzar de brazos y pone cara de dolor porque se ha rozado la costilla sin querer.

Zel se levanta de su asiento y se sienta a su lado.

-Zel: ¿Te duele mucho?
-Baru: Sobreviviré -contesta un poco escamado.
-Zel: Pobre...- en un momento de flaqueza le pasa la mano por el pelo porque le da pena, pero se da cuenta de que no debería estar cerca del tronado por su bien, porque igual lo malinterpreta y se le vuelve a echar encima o algo. -En seguida te llamará el médico.
Zelgadiss se levanta rápidamente y vuelve a sentarse junto a Yoko, saca su móvil y se pone a enredar en él para disimular. Escribe a Ohno y el hombre en esos momentos debe de estar libre porque le contesta muy rápido al mensaje de Line.

-Zel: Hamstercito, ¿dónde estás?
-Ohno: En casa, pintando.
-Zel: ¿Qué has pintado?

Ohno envía una foto de su cuadro a medio hacer, un paisaje marino absurdo con animales kawaii, entre ellos un cangrejo con abdominales que recuerda en cierto modo al "arte de Sakurai", pero en bien pintado.

-Ohno: ¿Te gusta?
-Zel: Me gusta mucho. ¿Echas de menos a Sho-kun?
-Ohno: EHHHH?? Sugoi, ¿cómo lo has sabido?
-Zel: Lo noté.
-Ohno: Pronto van a volver, he hablado con Sho y los demás. Me llamaron por teléfono preguntando un montón de cosas... de nosotros dos.
-Zel: ¿Y sobre Yoko?
-Ohno: Sobre eso también. ¿Te puedo llamar ahora?
-Zel: Estoy en el hospital...
-Ohno: ¿NANI?!!!!!!  :o :o (emoticonos de susto)

Satoshi llama corriendo pensando que a su truchita le ha pasado algo.

-Zel: Moshi, moshi -se levanta y sale de la sala de espera camino a algún sitio del hospital donde no moleste hablando por el teléfono.

Baru y Yoko observan cómo se va.

-Baru: ¿Quién será?
-Yoko: Por cómo estaba sonriendo cuando ha descolgado el teléfono, su novio.
-Baru: Puto Satoshi...


Cádiz / interior / día

Sho ha salido hacia su oficina de la ciudad a trabajar, está ultimando algunas cosas para antes de que vuelvan a Japón todos. Aún tiene que ir varias veces a Madrid  durante los próximos días porque tiene concertadas algunas reuniones importantes allí, no es tan fácil dejar de ser el presidente del gobierno de un país. Tiene que atar varios cabos y encontrar la forma de dejar un sucesor apropiado: ¿volver a convocar elecciones? ¿escoger a alguien del partido que quedó segundo? ¿elegir a quien le parezca a él bien a dedo? Esta última sería probablemente la manera más "spanish style", el enchufe de toda la vida, vamos.
Jun está preparando el desayuno con la ayuda de Elphie.  Aiba pone la mesa  mientras Genomiya y Claire hablan animadamente de sus cosas sentadas en la cocina. Nino aún no se ha levantado, como siempre es el último, pero esta vez le espera un día muy duro. Anoche todos ellos se reunieron sin él y decidieron cual sería el mejor castigo por haberse hecho el enfermo cuando ya estaba bien, y haber causado tantos líos siendo un grano en el culo pidiendo y exigiendo todo el rato cuando en realidad hacía tiempo que podía valerse por sí mismo. Quieren putearle un poco, y hacerle trabajar, porque desde que vinieron a España, lo cierto es que no ha pegado un palo al agua, es que ni en casa hacía practicamente nada, si podía buscaba la excusa para escaquearse de todo y que al final otro (generalmente Aiba) acabara haciendo sus tareas. Masaki es muy bueno y siempre le aguanta todo, lleva años aguantándole las cosas a Nino, pero llegados a este punto, hasta él está un poco hasta las pelotas del canijo cabrón y de que se aproveche de él.  Una cosa es pasar la aspiradora por él porque Nino es un vago, y otra, como ha pasado durante estos últimos días, que le haya hecho limpiarle el trasero y ayudarle a bañarse, cuando Nino podía hacerlo por sí mismo si problema. Al final acordaron buscarle un trabajo fuera de casa para unos días, el más duro que pudieran encontrar, que le hiciera llevar pesos y currar como un cabrón, ahora si le dolía la espalda, NO IBA A SER FINJIDO, LE IBA A DOLER DE VERDAD. Elphie llamó a varios conocidos intentando averiguar si alguno podía meterle a trabajar en un curro jodido donde hicieran sudar bien a Nino. Al final tras un rato consiguió algo perfecto. Kazu-chan aún no sabe nada sobre el asunto, pero se va a enterar... vaya que sí.

Momentos después, los cinco desayunan.

-Elphie: Geno, deberías llamar a Nino, ya solo falta que llegue tarde al trabajo.
-Geno: Bueno, ahora cuando acabemos de desayunar le despierto, déjale dormir un poco más, que está muy kawaii cuando duerme.
-Claire: Oye, no te irás a rajar ahora, ¿no?
-Geno: Que no, que no, no es nada de eso, es solo que mientras está durmiendo no da por culo, que es un quejica.
-Aiba: Eso es totalmente cierto, ya verás cuando se entere del trabajo que tiene que hacer...
-Jun: No habrá quien le aguante, nos va a montar el pollo fijo.
-Claire: Pues que diga lo que quiera, pero va a ir de todos modos, que ya está bien de reírse de nosotros.
-Elphie: Es que como no vaya,  luego cuando vuelva Sho y se entere, le va a echar una bronca de las que hacen época. Además que me ha costado a mí un rato que le aceptasen en el trabajo, a ver si os pensáis que en España se consigue empleo a la de ya.
-Aiba: ¿Sabéis qué estaba pensando? Que si Satoshi estuviera aquí posiblemente se hubiera opuesto a esto y dejaría a Nino irse de rositas, siempre le perdona todo, da igual lo que haga.
-Jun: El riida es demasiado huevón... no le digáis nunca que le he llamado, eso, pero es la verdad. Parece que no le da importancia a las cosas, y hay veces que hay que poner a Nino-chan en su sitio.
-Aiba: Y también  porque Nino es su favorito, ¿deshou?
-Geno: Ahora que lo decís, echo de menos a Satoshi... y a Zel también.
-Elphie: Mira, nuestra riida no creo que se hubiera opuesto, es más, seguramente ella hubiera pensando incluso un curro peor para Nino, para putearle bien.

Claire y Geno se ríen porque saben que es muy probable.

Un rato después, mientras Aiba limpia y recoge las cosas del desayuno junto a Claire, los otros tres van a despertar a Nino esperando que les monte alguna bronca porque ya le conocen.

-Geno: Ninomi, despierta, que ya es hora de levantar.
-Jun: Vamos, no seas dormilón.
-Nino: ¿Qué hora es? Un ratito más, kudasai...
-Elphie (abriendo las cortinas): Venga que llegas tarde al trabajo.
-Nino: Te has debido de equivocar, yo no tengo trabajo, estoy de vacaciones mientras esté en España -se frota los ojos porque le hace daño la luz.
-Geno: No se ha equivocado, hoy empiezas a trabajar.
-Nino: ¿Qué? Pero si en seguida nos vamos a volver a Japón, ¿Por qué?
-Jun: Ayer decidimos que era tu castigo por mentirnos y aprovecharte, así que levanta ese vago trasero de la cama, vístete y funcionando para la calle -le dice perdiendo la paciencia.

Nino se levanta rápido, Jun cabreado no es algo que le gusta ver, se vuelve más chungo que cuando hace de malo en los doramas.

Un rato después, con Nino vestido haciéndose el desayuno, porque el resto han acordado que YA nadie va a hacer nada por él en la casa.

-Elphie: Mira, resulta que un primo segundo de mi madre fue a la escuela con un hombre que es hijo de unos que tienen un barco en el puerto...
-Nino: ¿Voy a trabajar en el puerto? ¡En un barco no, que me mareo!
-Elphie: No, no, déjame acabar. Bueno, pues esos son vecinos de uno que es pescadero, que de hecho les compraba a ellos el pescado que cogían en el barco porque se lo dejaba a buen precio, mejor que en la lonja.
-Nino: ¿Voy a trabajar de pescadero? Mi padre es chef de sushi.
-Elphie: Que no, aún no he terminado de explicarte. A ver por dónde iba...
-Nino: Lo del vecino pescadero.
-Elphie: Ah sí, eso, ¿pero me sigues?
-Nino: Sí, de momento sí.
-Elphaba: Bueno, pues el pescadero es además socio de una cooperativa que llevan entre varios, que venden frutas y verduras que cultivan ellos mismos en sus huertos.
-Nino: ¿Voy a vender en la tienda esa?
-Elphaba: Joder que no, y deja de interrumpir.

Geno niega con la cabeza, Nino es demasiado impetuoso y todo lo quiere saber.

-Jun: Espérate un poco que creo que ya está acabando.
-Elphaba: A ver, que resulta que el administrador de la cooperativa de verduras tiene un hermano mellizo, que de hecho les suelen confundir porque se parece mucho, que es constructor y necesita gente porque no llegan a tiempo si no para acabar unas obras que hay delante del ayuntamiento, porque han levantado toda la acera y han sacao incluso algunos bancos que había, y ahora hay que volver a poner el suelo entero, que no veas que quejas hay porque no hay quien pase por esa plaza porque está hecho un cristo, ¿me sigues?
-Nino (negando con la cabeza): No, creo que me he perdido después de lo de la frutería.
-Jun: Joder Nino, pues está muy claro, que vas a trabajar de obrero de la construcción, descargando sacos de cemento de camiones y cosas de esas.
-Nino: ¿PERDONAAAAA? ¿Cómo que de obrero de la construcción? ¿Qué os habéis pensado que soy "Yamada Taro"? Ya sé que soy buen actor y tal vez os lo creísteis, pero de obrero no tengo nada.
-Jun: Ya empezamos, qué os dije...
-Nino: QUE NO ME DA LA GANA ANDAR HACIENDO "EL FREETER" POR AHI EN CURROS DE MIERDA. Encima llevando peso, para joderme la espalda, no hombre no.
-Aiba: Pues así al menos sería verdad, si te tengo que limpiar el culo, mínimo que sea porque tú no puedes.
-Geno: Aiba, eso ha sonado raro, casi parece que te gustaba hacerlo.
-Aiba: Jooo, ¿cómo va a ser eso? Solo digo que al menos no me mienta y se aproveche de mí.
-Claire: Pobre Aiba.
-Nino: Pues lo siento por eso, Aiba-chan, pero paso de hacer ese trabajo. Es que no sabéis que hacer para humillarme, ¿qué va a ser lo próximo? ¿Hacerme ir a pegarme con señoras por las ofertas del supermercado?
-Jun: A ver si vamos entendiendo, Nino, que nos da igual que quieras o no, lo hemos decidido así, esto es una democracia.
-Nino: No es democracia, esto es esclavismo, sois unos nazis y me estáis mandando al campo de concentración.
-Geno: Joder, que exagerado, se llama trabajar, no ser un esclavo, desde luego...
-Jun: Bueno, con lo que le van a pagar al día, está ahí ahí la cosa entre trabajo y  esclavitud.
-Elphie: Mira Nino, es que como no vayas, no te digo nada, pero se lo cuentas tú a Sho, yo no pienso meterme, atente a las consecuencias.
-Nino: ¿Sho está de acuerdo con esto?
-Jun: Pues claro, si le desobedeces ya sabes cómo se va a poner.
-Aiba: No me gusta cuando se enfada, me da mucho miedo, yo quiero mucho a Sho-chan, pero... cuando se cabrea me asusta mucho, y quiero esconderme -dice casi temblando.
-Nino: Joder... pero... ¿Ohno qué opina de esto? ¿Estaba de acuerdo? El Riida no puede fallarme.
-Claire: Satoshi no sabe nada de este asunto, bastante tiene con las liadas que tiene en Japón como para preocuparse de esto también.
-Jun: Exacto, Riida no está en España, no tiene por qué decir nada. Hemos votado los que estamos aquí.
-Nino: Pero Satoshi-chan es el líder, su opinión cuenta, de hecho debería contar más que la vuestra -dice porque le interesa, ya que Ohno siempre le salva el culo.
-Geno: Y dale, a Ohno no le ha afectado nada de esto, no tiene por qué decir nada ni opinar. Acaba de desayunar y tira para la calle, que se hace tarde.
-Nino: ¿Tú también, Genomi? Qué decepción...-pone cara de cachorrito bueno.
-Aiba: ¡Ayyyy, Nino bonito!
-Jun (mirando para otro lado): No os dejéis influir por su carita, que el cabrón se las sabe todas.

Un rato después Nino, Geno, Aiba y Elphie van a la obra a dejar a Nino allí ya que no se fian una mierda de él. Claire por su parte va a acompañar a Jun porque ese día es la sesión de fotos para la frutería del supermercado y tiene que ir a un estudio de fotos que hay en el centro de la ciudad donde le van a hacer el reportaje.  

CONTINUARÁ...