sábado, noviembre 03, 2018

28. Niños malos y canijos

Aprovecho para felicitar a Ryo-chan que hoy cumple 34 castañas, y además de eso es el 19 aniversario de la salida del primer disco de Arashi.
OMEDETOU A TODOS ELLOS.  


Mientras van por un pasillo una chica joven que está acompañando a su madre les ve y les reconoce, se pone nerviosa, saca el móvil del bolsillo e intenta hacerles una foto disimuladamente mientras pasan, Subaru se da cuenta y sonríe kawaiimente mientras pone los dedos haciendo el gesto de la paz.
 -Yoko: No hagas eso, si nos sacan las fotos a traición vale, pero tú encima no poses, hombre -le riñe, la verdad es que está ya bastante cansado de tanto paparazzi y gente con puñeteros móviles, no les dejan vivir tranquilos. 
-Subaru: A ver porqué no puedo sonreír para la foto, al menos quiero salir guapo, no como tú ayer vomitando en la calle.

 Yokoyama lanza un resoplido antes de contestar.

 -Yoko: No puedes porque está prohibido dejarse hacer fotos en la compañía y lo sabes, fin. 
-Subaru: Estoy harto de las normas estúpidas de la Johnnys, cualquier día cojo mis cosas y me voy. 
-Yoko: Llevo escuchándote decir eso desde que te conozco -le quita importancia. 
-Zel: Yo me conformo con que me suban el sueldo, me pagan poquísimo -se queja.- Y bastante que me han dado una visa de trabajo... 
-Yoko: Haber debutado que pagan más. 
-Subaru: ¿Necesitas dinero? Yo te lo doy -le ofrece. 
-Zel: Prefiero rebuscar comida en la basura que tu dinero, Shibutani. 
-Yoko: Tampoco hace falta que busques en la basura, Hina no cocina tan mal -dice con sorna.- Bueno, a menos que quieras más chicles masticados del senpai, claro. 

 Zel le mira fijamente con cara muy seria. NO SE ARREPIENTE DE NADA, por el senpai hará lo que sea, incluso perder la dignidad. 

Llegan a la zona correspondiente, hay una mujer de cierta edad esperando acompañada de su esposo y su hijo, la señora tiene el brazo claramente con algún golpe de una caída o algo parecido.
 Yoko es el primero en sentarse, Zel se sienta a su lado y Subaru se apresura a ponerse junto a ella, con lo cual queda hecha un sandwich entre ambos Eito. De pronto Subaru empieza a mirar a Zel fijamente mientras le sonríe, pero si pretendía ser amable y cercano o algo parecido, en realidad acaba pareciendo un tronado MUY creepie y Zelgadiss se siente bastante incómoda. Se levanta y se sienta al otro lado de Yoko (espera, esa frase es un poco reiterativa), Subaru ya se está levantando para cambiarse tambien al otro lado, junto a ella.

-Zel: Déjame por favor, no te muevas de ahí -dice con fastidio.
-Baru: Pero si no te he tocado ni he hecho nada malo, me estoy portando bien.
-Yoko: Subaru, respeta a las personas, si Zel no quiere sentarse contigo, quédate ahí.
-Zel: No me has tocado porque estás con dolores, pero seguro que otro día me vuelves a  molestar.
-Baru: ¡Que no, que voy a ser bueno! ¡Yakusoku! -levanta el dedo meñique.
-Yoko: Vaya, eso también te lo he oído decir más veces, y nunca es cierto.
-Zel: Lo sabía.
-Baru: De verdad que ya no te toco más si tú no quieres.
-Zel: Es que no quiero que me toques NUNCA -se cruza de brazos con cara de cabreo.
-Baru: Bueno, pero... -se levanta de la silla  con esfuerzo y se arrodilla en el suelo.
-Yoko: Pórtate bien anda, ¿qué vas a hacer pedirle matrimonio ahora? -pregunta con cachondeo.
-Zel: ¿Qué haces?, levántate, estoy pasando vergüenza.

Pasan un grupos de enfermeros/as por el pasillo y se quedan extrañados con la escena. La señora anciana y su familia no les quitan ojo a los tres porque no paran de hacer cosas raras desde que han llegado.

-Baru: Zel-kun, te prometo que voy a ser un niño muy bueno y ya no te vas a enfadar conmigo a partir de ahora.
-Zel: No te creo, anda levántate de ahí.
-Yoko: ¡Siéntate en tu sitio, deja de hacer el subnormal! -tira de él para levantarle y volver a ponerle en la silla.
Subaru suelta un alarido porque le ha hecho daño.
-Zel: ¡Ten cuidado, so bruto! -Le mete un puñetazo en el brazo a Yoko.
-Yoko: Joder, que haces daño, ¿quién te ha enseñado a pegar así, Hina?
-Zel: Nadie me ha enseñado. Y tú deja de gritar, esto es un hospital.
-Baru: ¿A mí no me pegas? -pregunta con interés.
-Zel: No, porque tal vez te guste.
-Yoko: Creo que te conoce bastante bien después de todo -dice mientras se soba el puñetazo que le ha dado Zelgadiss.

Subaru por fin se está quieto... dos minutos, lo justo para empezar a decir que tiene hambre y sed, que le duele mucho el golpe, quejarse de que el hospital huele raro, que la silla no es cómoda, que la obachan de la otra esquina del pasillo les mira mucho y más cosas que se le ocurren. De todos modos no le falta razón con lo del hambre porque los eito no han comido tras el ensayo, hubieran ido a comer algo rápido de no haber liado Subaru una en el ascensor y luego haberse puesto todos a hablar con los Domotos. Zel tenía una barrita energética, pero cuando la sacó, Massu se la confiscó diciendo que no se podía comer en el ensayo, solo tomar agua y bebidas isotónicas o energéticas. Pero un rato después ella se dio cuenta de que estaba metiéndose la barrita entera en la boca disimuladamente, con los carrillos inflados como una ardilla. Ya son tantas veces que Masuda le ha robado la comida que empieza a parecer bullying. Vamos que ella tambien tiene hambre, pero como no tiene dinero, se aguanta. Subaru se pone tan pesado que al final Zel se ofrece a ir al konbini a comprarle alguna cosa, Subaru se pone muy contento y le da un billete de mil rápidamente. Yoko también le pide un par de onigiris y una bebida y le da dinero, de todos modos ellos no se pueden mover de allí, al final ha servido para algo que Zel viniera, para ser recadera.

Zelgadiss sale en dirección al konbini y Subaru que es un poco jeta se levanta a rebuscar en la mochila de Zel. Yoko no puede detenerle para cuando la ha cogido y ya la está abriendo.

-Yoko: ¿Qué haces ahora? Deja eso, que no es tuyo.
-Baru: ¿No tienes curiosidad por lo que lleva dentro? Siempre va muy cargada y saca muchas cosas de ahí.
-Yoko: Pues no, no me interesa  -contesta con desdén.
-Baru: Aquí está su cartera, a ver qué tiene -la abre y la cotillea sin pudor.- Hay tarjetas de puntos de prácticamente todo.
-Yoko: Pues claro, así se ahorra mucho dinero.
-Baru: Es del club de fans de los Kinki-senpai, mira el carnet -lo saca y se lo muestra a Yoko.
-Yoko: ¿Por qué no me sorprende en absoluto? Por cierto, qué carnet tan feo, a ver si los senpais cambian el diseño.
-Baru: ¿Por qué no es fan de Kanjani?
-Yoko: Mira a ver si tiene de Arashi.
-Baru: No, no hay más que ese.
-Yoko: Su novio se va a enfadar, pobre Satoshi, ni siquiera es fan suya.
-Baru: A Ohno que le den. Espera, he encontrado su tarjeta de "persona extranjera",  pone que es chica.
-Yoko: Claro, ¿qué va a poner, so baka?
-Baru: Ya pero... si alguien la ve y se da cuenta de que no es un hombre va a tener problemas, ¿no crees?.
-Yoko: ¿Quién iba a ver eso? La gente normal no va por ahí rebuscando en la cartera de otros, ¿sabes?-le mira con cara de mala leche, pero Subaru sigue a lo suyo sin darse por aludido.
-Baru: Joder, solo tiene tres yenes en la cartera, sí que es pobre...
-Yoko: Pero si yo le di dinero ayer, ¿en qué se lo habrá gastado?
-Baru: No sé, en traerte esta mañana desayuno al ensayo, por ejemplo -contesta con cierta envidia.
-Yoko: Ah pues puede ser... pero eso no era tan caro, algo más habrá comprado -le empieza a dar vueltas a la cabeza.
-Baru: ¡¡Ondia, un pochi-bolso de burakku!!
-Yoko: ¿Mío? ¡A VER! -de pronto SÍ está muy interesado en el contenido de la mochila de Zel.
-Baru: ¿Por qué tiene un bolso de burakku y no de reddo? -pregunta mosqueado.-Debería tener uno mío, o eso creo yo.
-Yoko: Y yo qué sé, si de hecho pensaba que no le caigo bien siquiera.
-Baru: ¿Que tú no le caes bien? A mí me odia -se queja.
-Yoko: ¿Y te extraña?
-Baru: No sé qué hago mal, Yoko, a ti es al que más le duran las novias del grupo, ¿cuál es tu secreto con las chicas?
-Yoko: ¿Ahora quieres mi sabio consejo? -Dice haciéndose el kakkoii.
-Baru: Cuando te pones en plan guay eres insoportable ¿sabes? -confiesa.
-Yoko: A que no te digo nada.
-Baru: Que no, gomen, dime qué hago para que Zel no me odie.
-Yoko: Pues es que en tu caso YA has empezado mal, por no decir MUY mal. No dejas de cagarla, así de primeras se me ocurre que para que una chica se interese en ti y no te considere un degenerado asqueroso no deberías echarte encima de ella y meterle mano sin permiso... tampoco deberías dejarla en vergüenza delante de todo el mundo, eso va también por tus numeritos penosos en la tele cuando coincidimos en programas con Tegomasuzel. Y también se me ocurre que no te tires pedos delante de ella en un ascensor, que eres un peazo cerdo. Eso para empezar.
-Baru: Bueno, pero lo del pedo fue sin querer, que no lo hice a propósito.
-Yoko: Es que no estás dando ni una Subaru. Ah, y deja de arrastrarte, está bien que te disculpes como una persona normal si has hecho algo mal, pero deja de humillarte continuamente, ten algo de dignidad porque estás dando vergüenza ajena.
-Baru: ¿Tú me hablas de tener dignidad? Que sepas que llevas la bragueta abierta desde hace como tres horas.
-Yoko: ¿Quéeeee? Joder ¿y me lo dices ahora? ¿Por qué nadie me ha avisado? -se la sube rápidamente.
-Baru: Es que el resto del grupo se estaban riendo de ti a escondidas.
-Yoko: Me cago en todos vosotros, sois una panda de imbéciles. ¿Se habrán dado cuenta los Domoto-senpai?
-Baru: Koichi no ve tres en un burro, pero Tsuyoshi-san seguro que sí, es muy observador.
-Yoko: Mierda, menuda imagen le estoy dando al senpai... No me extraña que luego siempre nos ponga a caldo en la tele. ¿Y Zel? qué vergüenza.
-Baru: Zelgadiss tiene cosas más importantes que hacer que mirarte a ti el paquete -contesta mosqueado.
-Yoko: Solo espero que en las fotos del paparazzi de antes no se me vea la cremallera abierta, es que no gano para escándalos, ya solo me falta que ahora encima de alcoholico y gay también digan que soy exhibicionista.
-Baru: Bueno, no te preocupes, ya damos un comunicado y decimos que es photoshop o algo así -se pone a abrir el bolsito de burakku de Zel.- Aquí hay un poco de maquillaje, un cacao de labios...
-Yoko: No te lo eches que te conozco.
-Baru: Sería beso indirecto, deshou?
-Yoko:  No seas cerdo, ¿qué te he dicho antes de comportarte bien con ella?
-Baru: Bueeeeno, no lo haré. A ver qué más -saca una cosa- esto es una compresa, jajajajaja. ¿Qué se siente sabiendo que alguien lleva compresas en un bolso tuyo?
-Yoko:  Anda este, ¿y para qué te pensabas que iban a usar las fans estos bolsos de los eito rangers más que para algo como eso? Pareces nuevo.
-Baru: ¿En serio? Me quieres decir que hay por ahí cientos de fans llevando sus compresas en bolsos de reddo. De algún modo esto me ha puesto un poco -confiesa.
-Yoko: Eres bastante guarro, ¿lo sabías?
-Baru: Gracias, a ver qué más hay, sigamos. Un peine, un bote pequeño de desodorante... y esta cosa  no sé lo que es. -saca un tampón envuelto en su bolsita de plástico. Debe ser alguna cosa de maquillarse que desconozco.
-Yoko: Deja eso en su sitio -le riñe poniéndose nervioso, Yoko que tiene algo más de cultura en el mundo femenino sí se figura más o menos lo que es.
-Baru: ¿Para qué se usa esto?
-Yoko: Déjalo, guárdalo todo, que no es tuyo -dice cabreado.

Zel aparece de pronto con la bolsa del konbini y ve a Subaru enredando y con el  tampón en la mano.

-Zel: ¿Qué haces pedazo de loco?
-Baru: Nada, solo estaba mirando...
-Zel: Deja eso donde estaba.

Zel parece mosqueada y avergonzada, no puede irse ni un momento sin que Subaru se la líe.

-Baru: Yoko no me quiere decir qué es este coso alargado, parece un tubo.
-Yoko: Lo que a ti no te importa -dice mirando para otro lado porque le da vergüenza mirar a Zel a la  cara en ese momento.

Zel le da la bolsa con comida a Yoko, le quita a Subaru sus cosas de malas maneras y se pone a guardarlo todo en la mochila con cara de muy mala leche y a la vez habiéndose puesto colorada.

-Baru: ¿Te has enfadado? -pregunta volviendo a su sitio.
-Zel: Has dicho que te ibas a portar bien, me voy 5 minutos y mira lo que haces -parece a punto de llorar de puro cabreo.
-Baru: Gomen ne, no pensé que hacía nada malo.
-Yoko: Pero si te dije que no abrieras su mochila, ahora no me vengas con cuentos de que no sabías que hacías mal.
-Zel: ¿Sabes lo que es la propiedad privada?
-Baru: Pues claro.
-Yoko: Sabe lo que es, pero no le da importancia, lo que explica que cuando viene un invitado al programa le toque el chinko y cosas así. Pasamos mucha vergüenza.
-Baru: Lo hago sin maldad, es con cariño.
-Zel: Eres lo peor... -se echa contra el respaldo del asiento con fuerza y mira para otro lado.
-Baru: ¿Pues sabes qué? Como parece que todo lo hago mal, mejor no hago nada. Me quedaré aquí sentado y no me moveré ni haré ninguna cosa hasta que vengan los médicos a buscarme.
-Yoko: ¿En serio? ¿Crees que podrás? -se pone a sacar la comida de la bolsa, le da a Subaru sus cosas y saca él sus onigiris.
-Zel: Haz lo que quieras, Shibutani, pero no me hables más, kudasai.

Permanecen unos momentos los tres callados, Subaru come su "sandoichi" y bebe su té con cara de tristeza, está teniendo un día muy revolucionado, igual fue mala idea no tomarse la pastilla de la cabeza esa mañana con el desayuno, pero es que se le olvidó y por eso está más incontrolable que otras veces. Yoko abre uno de sus onigiris con parsimonia, parece que está disfrutando estos momentos de tranquilidad en los que Subaru por fin no está dando el coñazo ni liándola parda.

-Yoko: Zel-kun, ¿tú no comes nada? -pregunta intentado ser amable.
-Zel: No tengo dinero... de todos modos tampoco tengo hambre -le miente.
-Yoko: ¿En serio? Te hubiera prestado dinero si me lo hubieras pedido ¿No quieres un poco de mi onigiri? Aún no lo he mordido.
-Zel: Así estoy bien, gracias -contesta mirando el onigiri, la verdad es que tiene buena pinta, el estómago de Zel comienza a rugir al ver la comida tan cerca.

Yokoyama se ríe mientras Zel intenta disimular y se pone la mano sobre el estómago.

-Yoko: Sí tienes hambre, anda come un poco -le ofrece el onigiri y Zel da un mordisco muy pequeño, casi minúsculo.

Baru ha prometido no hablar, pero le parece MUY extraño que Yoko comparta su comida, él y Okura nunca comparten lo que comen, de hecho te podrían arrancar un brazo si intentas meter la mano en su plato.

-Zel: Arigatou -se lo va a devolver.
-Yoko: Come un poco más, aún tengo otro.
-Zel: Está bien -le da otro mordisco y se lo entrega a Yoko.
-Yoko: ¿Seguro que no quieres más? Lo más rico está en el medio.

Zel niega con la cabeza y compone un intento de sonrisa, la verdad es que quiere irse de allí, está harta de Subaru, pero sobre todo está harta de que a pesar de todo ese gilipollas le guste aún portándose como un imbécil. Ese día ha estado especialmente desmadrado e inquieto. Zel les dice que va un momento al baño, empieza a levantarse y a dejar su mochila sobre el asiento. Subaru mira a Yoko muy raro, poniendo ojitos.

-Yoko: No le pienso decir nada de eso, es vergonzoso.

Subaru vuelve a mirarle y le toca el brazo.

-Yoko: Joder, está bien... Zel, qué dice Subaru que si quieres llevar el pocchi de Burakku, porque igual necesitas tus cosas... de chica -dice un poco colorado.
-Zel: Subaru no ha dicho nada, no te lo inventes -contesta mirándole extrañada.

Subaru niega con la cabeza. Luego vuelve a mirar a Yoko y ladea la cabeza.

-Yoko: ¡No, eso no se lo digo!

Subaru le tira de la manga de la chaqueta.

-Yoko: Que quiere ir al baño contigo.

Subaru asiente contundentemente.

-Zel: ¡Y una mierda, yo con este no voy a ningún sitio! Además no ha abierto la boca, ¿cómo sabes lo que piensa?
-Yoko: Ya son muchos años juntos... a veces puedo hasta leerle la mente...y créeme que no me gusta, este tío piensa muchas cochinadas.
-Zel: Sois muy raritos -les mira un momento a los dos.- Huy senpai, te has cerrado la bragueta, muy bien. Me daba vergüenza decírtelo... gomen.

Zel se va hacia el baño. Subaru espera a que Zel doble la esquina para volver a hablar.

-Baru: Joder...
-Yoko: Después de todo sí que me había mirado el paquete -comenta muy sorprendido.
-Baru: No quiere que le acompañe, solo pretendía ser amable.
-Yoko: ¿En serio crees que ella querría ir contigo a algún sitio después de todo lo que le has hecho hoy?

Baru se mete en la boca el último trozo de su sandwich y lo mastica kawaiimente mientras piensa en sus cosas (Nota de la autora: Subaru es muy adorable comiendo, es bonico hasta cuando se saca espinas de pescado de la boca, pero no le amo ni nada, es solo una observación totalmente objetiva que quiero compartir, jajaja)

-Baru: ¿Por qué no comes? No has probado el onigiri.

Yoko sonríe sombríamente mientras mira a Subaru como si fuera uno de sus personajes super cabrones de dorama. De pronto se acerca el onigiri lentamente a la boca y le da un tierno besito.

-Yoko: Beso indirecto -suelta a mala leche mientras observa como la cara de Baru se va tornando en cabreo máximo.
-Baru: Lo sabía, mira que lo sabía, ¿tú ofreciendo comida a alguien? Eso no podía ser, nunca la compartes, tenía que haber malas intenciones detrás.
-Yoko: Jajajajaja, ¿ves? así se hacen las cosas, y ella no sospecha nada, es más, posiblemente piense que soy amable porque le ofrecí comida.
-Baru: ¡Eres un mierda, Yoko! Trae para acá ese onigiri -se abalanza sobre él.
-Yoko: Quita, que no te lo doy, tengo hambre.

Andan empujándose sentados en los asientos montando escándalo, Subaru se queja porque solo el moverse le duele mucho. Un trabajador del hospital se acerca a decirles que no hagan tanto ruido. En realidad Yoko todo esto lo hace por joder a Shibutani, ya que él no tiene ningún interés en Zel, pero putear a un compañero de grupo es lo que más le divierte del mundo, y cuanto más se enfade la otra persona, mejor se lo pasa él.

-Baru: Te odio Yoko -concluye, mientras se sienta bien y deja de pegarse con su amigo del alma.
-Yoko: Gracias, te queda mucho por aprender Shibuyan -se mete prácticamente todo el onigiri en la boca de una vez.

Un médico sale y llama a la señora mayor que está sentada al otro lado del pasillo, entra a la consulta acompañada de su familia y todos ellos agradecen poder irse de allí, porque están un poco hartos de aguantar a ese par de Kinkis gritones. Baru mira su reloj inquieto. Aún pasan unos minutos antes de que Zel vuelva, Subaru ya estaba pensando que igual había intentado huir, pero era raro porque había dejado allí su mochila sobre el asiento. Un anciano decrépito aparece caminando con su andador por el pasillo, llega lentamente y se sienta al fondo, cerca de la puerta de la consulta del médico de traumatología, Yoko y Baru se miran un momento pensando que es uno de los hombres más reviejos que han visto nunca.

Por fin aparece Zel.

-Yoko: ¿Estás bien? Has tardado un montón.
-Zel: Estoy bien... es solo que... no sabía a qué baño meterme.

Subaru la mira fijamente.

-Yoko: ¿Qué? -pregunta sin entender.
-Zel: Es que... soy una chica, pero... todo el mundo ve un chico cuando me mira...
-Yoko: ¿Qué has hecho entonces?
-Zel: Lo estuve pensando un rato, y luego entré al baño de hombres.
-Yoko: ¿Ahora te metes al baño de chicos? Y ayer me montaste un escándalo para acompañarme a mí.
-Baru: ¿Por qué te tiene que acompañar al baño?
-Zel: Urusai, has dicho que no ibas a hablar más.
-Baru: Pero, pero... ¿por qué tienes que ir al baño con este?
-Yoko: Ay, estás haciendo una montaña de un grano de arroz. Me sentía muy mareado ayer.
-Baru: Zel, ¿hizo que se la sujetaras o algo? -pregunta muy serio.
-Zel: ¿Qué estás diciendo? No seas bobo, Yoko no haría algo así, no es un cerdo aprovechado como tú.
-Baru: Sí que lo es, además te ha dado de comer su onigiri para poder tener un beso indirecto contigo.
-Zel: ¿De qué estás hablando ahora?
-Yoko: Nada, ya se está inventando cosas, es un paranoico, se pone muy celoso, Zel, está claro que le gustas mucho y le enfada que otros chicos sean amables contigo, por eso se inventa historias sin sentido.
-Zel: Baru, discúlpate con Yokoyama-san ahora mismo. Él ha sido muy educado conmigo, no deberías decir esas cosas sobre él, solo están en tu mente.
-Baru: Pero si él ha dicho...
-Yoko: ¿A que no te has tomado la medicación hoy? -interrumpe.
-Baru: No, pero... eso no tiene nada que ver, eres un cara dura.
-Yoko: Pobrecito, no está bien -dice con lástima, y le toquetea la cabeza.
-Baru: Déjame -le aparta.- Zel, tienes que creerme, este tío no es trigo limpio.
-Zel: ¿Por qué dices toda esa basura de Yokoyama-san? No te entiendo  Shibutani -dice decepcionada. -Deberías disculparte con él y dejar de decir tonterías como eso del beso indirecto, no estamos en la secundaria.
-Yoko: No pasa nada, solo es porque no ha tomado su medicación -le resta importancia y de paso queda como muy kakkoii delante de Zel.
-Zel: Vaya, sugoi, es genial que te lo tomes así, senpai. Si alguien dijera esas cosas malas sobre mí, me enfadaría mucho. 

Subaru siente ganas de gritar, odia que Zel no le crea, para una vez que le dice algo medianamente cierto. Pero aún le jode más que ella empiece a pensar que tal vez Yoko es muy guay. Eso no puede tolerarlo.  Se levanta del asiento y va a sentarse a otro sitio alejado de ellos, haciendo ver que ya no quiere estar al lado de Yoko. Los otros dos se miran extrañados.

-Zel: ¿Por qué te sientas allí?
-Yoko: Déjale, seguro que se ha enfadado.
-Zel: Deberías aprender de Yokoyama y comportarte como un adulto -saca un tissue de su mochila y le limpia el morro porque Yoko tenía mayonesa del onigiri pegada en la cara.- Pareces un crío, Shibutani.
-Baru: ¿Adulto Yoko? No me hagas reír -se cruza de brazos con cara de mala hostia.

Un hombre sale de una de las consultas de traumatología y llama a Subaru por su nombre para que entre, Baru hace una cosa muy rara, le dice que prefiere que pase el señor super anciano antes que él. El hombre le dice que él llegó antes, pero Subaru de todos modos le cede su puesto. El ojiisan accede a pasar primero y le da las gracias con  su voz cascada y tenue, luego camina con su andador hasta la consulta.

-Zel: ¿Por qué has hecho eso? ¿Ahora intentas ser amable tú también? -pregunta extrañada.
-Yoko: Seguro que lo ha hecho para impresionarte.
-Zel: ¿A mí? A buenas horas...
-Baru (Mosqueado): No tiene nada que ver con eso, es solo que ese ojiisan era muy anciano, tenía pinta de que se podía morir en cualquier momento, yo puedo esperar aunque me duela. Me daba miedo que se muriera aquí, me dan muy mal rollo los muertos, ¿vale? Ya lo sabéis, ya estáis contentos... -se vuelve a cruzar de brazos y pone cara de dolor porque se ha rozado la costilla sin querer.

Zel se levanta de su asiento y se sienta a su lado.

-Zel: ¿Te duele mucho?
-Baru: Sobreviviré -contesta un poco escamado.
-Zel: Pobre...- en un momento de flaqueza le pasa la mano por el pelo porque le da pena, pero se da cuenta de que no debería estar cerca del tronado por su bien, porque igual lo malinterpreta y se le vuelve a echar encima o algo. -En seguida te llamará el médico.
Zelgadiss se levanta rápidamente y vuelve a sentarse junto a Yoko, saca su móvil y se pone a enredar en él para disimular. Escribe a Ohno y el hombre en esos momentos debe de estar libre porque le contesta muy rápido al mensaje de Line.

-Zel: Hamstercito, ¿dónde estás?
-Ohno: En casa, pintando.
-Zel: ¿Qué has pintado?

Ohno envía una foto de su cuadro a medio hacer, un paisaje marino absurdo con animales kawaii, entre ellos un cangrejo con abdominales que recuerda en cierto modo al "arte de Sakurai", pero en bien pintado.

-Ohno: ¿Te gusta?
-Zel: Me gusta mucho. ¿Echas de menos a Sho-kun?
-Ohno: EHHHH?? Sugoi, ¿cómo lo has sabido?
-Zel: Lo noté.
-Ohno: Pronto van a volver, he hablado con Sho y los demás. Me llamaron por teléfono preguntando un montón de cosas... de nosotros dos.
-Zel: ¿Y sobre Yoko?
-Ohno: Sobre eso también. ¿Te puedo llamar ahora?
-Zel: Estoy en el hospital...
-Ohno: ¿NANI?!!!!!!  :o :o (emoticonos de susto)

Satoshi llama corriendo pensando que a su truchita le ha pasado algo.

-Zel: Moshi, moshi -se levanta y sale de la sala de espera camino a algún sitio del hospital donde no moleste hablando por el teléfono.

Baru y Yoko observan cómo se va.

-Baru: ¿Quién será?
-Yoko: Por cómo estaba sonriendo cuando ha descolgado el teléfono, su novio.
-Baru: Puto Satoshi...


Cádiz / interior / día

Sho ha salido hacia su oficina de la ciudad a trabajar, está ultimando algunas cosas para antes de que vuelvan a Japón todos. Aún tiene que ir varias veces a Madrid  durante los próximos días porque tiene concertadas algunas reuniones importantes allí, no es tan fácil dejar de ser el presidente del gobierno de un país. Tiene que atar varios cabos y encontrar la forma de dejar un sucesor apropiado: ¿volver a convocar elecciones? ¿escoger a alguien del partido que quedó segundo? ¿elegir a quien le parezca a él bien a dedo? Esta última sería probablemente la manera más "spanish style", el enchufe de toda la vida, vamos.
Jun está preparando el desayuno con la ayuda de Elphie.  Aiba pone la mesa  mientras Genomiya y Claire hablan animadamente de sus cosas sentadas en la cocina. Nino aún no se ha levantado, como siempre es el último, pero esta vez le espera un día muy duro. Anoche todos ellos se reunieron sin él y decidieron cual sería el mejor castigo por haberse hecho el enfermo cuando ya estaba bien, y haber causado tantos líos siendo un grano en el culo pidiendo y exigiendo todo el rato cuando en realidad hacía tiempo que podía valerse por sí mismo. Quieren putearle un poco, y hacerle trabajar, porque desde que vinieron a España, lo cierto es que no ha pegado un palo al agua, es que ni en casa hacía practicamente nada, si podía buscaba la excusa para escaquearse de todo y que al final otro (generalmente Aiba) acabara haciendo sus tareas. Masaki es muy bueno y siempre le aguanta todo, lleva años aguantándole las cosas a Nino, pero llegados a este punto, hasta él está un poco hasta las pelotas del canijo cabrón y de que se aproveche de él.  Una cosa es pasar la aspiradora por él porque Nino es un vago, y otra, como ha pasado durante estos últimos días, que le haya hecho limpiarle el trasero y ayudarle a bañarse, cuando Nino podía hacerlo por sí mismo si problema. Al final acordaron buscarle un trabajo fuera de casa para unos días, el más duro que pudieran encontrar, que le hiciera llevar pesos y currar como un cabrón, ahora si le dolía la espalda, NO IBA A SER FINJIDO, LE IBA A DOLER DE VERDAD. Elphie llamó a varios conocidos intentando averiguar si alguno podía meterle a trabajar en un curro jodido donde hicieran sudar bien a Nino. Al final tras un rato consiguió algo perfecto. Kazu-chan aún no sabe nada sobre el asunto, pero se va a enterar... vaya que sí.

Momentos después, los cinco desayunan.

-Elphie: Geno, deberías llamar a Nino, ya solo falta que llegue tarde al trabajo.
-Geno: Bueno, ahora cuando acabemos de desayunar le despierto, déjale dormir un poco más, que está muy kawaii cuando duerme.
-Claire: Oye, no te irás a rajar ahora, ¿no?
-Geno: Que no, que no, no es nada de eso, es solo que mientras está durmiendo no da por culo, que es un quejica.
-Aiba: Eso es totalmente cierto, ya verás cuando se entere del trabajo que tiene que hacer...
-Jun: No habrá quien le aguante, nos va a montar el pollo fijo.
-Claire: Pues que diga lo que quiera, pero va a ir de todos modos, que ya está bien de reírse de nosotros.
-Elphie: Es que como no vaya,  luego cuando vuelva Sho y se entere, le va a echar una bronca de las que hacen época. Además que me ha costado a mí un rato que le aceptasen en el trabajo, a ver si os pensáis que en España se consigue empleo a la de ya.
-Aiba: ¿Sabéis qué estaba pensando? Que si Satoshi estuviera aquí posiblemente se hubiera opuesto a esto y dejaría a Nino irse de rositas, siempre le perdona todo, da igual lo que haga.
-Jun: El riida es demasiado huevón... no le digáis nunca que le he llamado, eso, pero es la verdad. Parece que no le da importancia a las cosas, y hay veces que hay que poner a Nino-chan en su sitio.
-Aiba: Y también  porque Nino es su favorito, ¿deshou?
-Geno: Ahora que lo decís, echo de menos a Satoshi... y a Zel también.
-Elphie: Mira, nuestra riida no creo que se hubiera opuesto, es más, seguramente ella hubiera pensando incluso un curro peor para Nino, para putearle bien.

Claire y Geno se ríen porque saben que es muy probable.

Un rato después, mientras Aiba limpia y recoge las cosas del desayuno junto a Claire, los otros tres van a despertar a Nino esperando que les monte alguna bronca porque ya le conocen.

-Geno: Ninomi, despierta, que ya es hora de levantar.
-Jun: Vamos, no seas dormilón.
-Nino: ¿Qué hora es? Un ratito más, kudasai...
-Elphie (abriendo las cortinas): Venga que llegas tarde al trabajo.
-Nino: Te has debido de equivocar, yo no tengo trabajo, estoy de vacaciones mientras esté en España -se frota los ojos porque le hace daño la luz.
-Geno: No se ha equivocado, hoy empiezas a trabajar.
-Nino: ¿Qué? Pero si en seguida nos vamos a volver a Japón, ¿Por qué?
-Jun: Ayer decidimos que era tu castigo por mentirnos y aprovecharte, así que levanta ese vago trasero de la cama, vístete y funcionando para la calle -le dice perdiendo la paciencia.

Nino se levanta rápido, Jun cabreado no es algo que le gusta ver, se vuelve más chungo que cuando hace de malo en los doramas.

Un rato después, con Nino vestido haciéndose el desayuno, porque el resto han acordado que YA nadie va a hacer nada por él en la casa.

-Elphie: Mira, resulta que un primo segundo de mi madre fue a la escuela con un hombre que es hijo de unos que tienen un barco en el puerto...
-Nino: ¿Voy a trabajar en el puerto? ¡En un barco no, que me mareo!
-Elphie: No, no, déjame acabar. Bueno, pues esos son vecinos de uno que es pescadero, que de hecho les compraba a ellos el pescado que cogían en el barco porque se lo dejaba a buen precio, mejor que en la lonja.
-Nino: ¿Voy a trabajar de pescadero? Mi padre es chef de sushi.
-Elphie: Que no, aún no he terminado de explicarte. A ver por dónde iba...
-Nino: Lo del vecino pescadero.
-Elphie: Ah sí, eso, ¿pero me sigues?
-Nino: Sí, de momento sí.
-Elphaba: Bueno, pues el pescadero es además socio de una cooperativa que llevan entre varios, que venden frutas y verduras que cultivan ellos mismos en sus huertos.
-Nino: ¿Voy a vender en la tienda esa?
-Elphaba: Joder que no, y deja de interrumpir.

Geno niega con la cabeza, Nino es demasiado impetuoso y todo lo quiere saber.

-Jun: Espérate un poco que creo que ya está acabando.
-Elphaba: A ver, que resulta que el administrador de la cooperativa de verduras tiene un hermano mellizo, que de hecho les suelen confundir porque se parece mucho, que es constructor y necesita gente porque no llegan a tiempo si no para acabar unas obras que hay delante del ayuntamiento, porque han levantado toda la acera y han sacao incluso algunos bancos que había, y ahora hay que volver a poner el suelo entero, que no veas que quejas hay porque no hay quien pase por esa plaza porque está hecho un cristo, ¿me sigues?
-Nino (negando con la cabeza): No, creo que me he perdido después de lo de la frutería.
-Jun: Joder Nino, pues está muy claro, que vas a trabajar de obrero de la construcción, descargando sacos de cemento de camiones y cosas de esas.
-Nino: ¿PERDONAAAAA? ¿Cómo que de obrero de la construcción? ¿Qué os habéis pensado que soy "Yamada Taro"? Ya sé que soy buen actor y tal vez os lo creísteis, pero de obrero no tengo nada.
-Jun: Ya empezamos, qué os dije...
-Nino: QUE NO ME DA LA GANA ANDAR HACIENDO "EL FREETER" POR AHI EN CURROS DE MIERDA. Encima llevando peso, para joderme la espalda, no hombre no.
-Aiba: Pues así al menos sería verdad, si te tengo que limpiar el culo, mínimo que sea porque tú no puedes.
-Geno: Aiba, eso ha sonado raro, casi parece que te gustaba hacerlo.
-Aiba: Jooo, ¿cómo va a ser eso? Solo digo que al menos no me mienta y se aproveche de mí.
-Claire: Pobre Aiba.
-Nino: Pues lo siento por eso, Aiba-chan, pero paso de hacer ese trabajo. Es que no sabéis que hacer para humillarme, ¿qué va a ser lo próximo? ¿Hacerme ir a pegarme con señoras por las ofertas del supermercado?
-Jun: A ver si vamos entendiendo, Nino, que nos da igual que quieras o no, lo hemos decidido así, esto es una democracia.
-Nino: No es democracia, esto es esclavismo, sois unos nazis y me estáis mandando al campo de concentración.
-Geno: Joder, que exagerado, se llama trabajar, no ser un esclavo, desde luego...
-Jun: Bueno, con lo que le van a pagar al día, está ahí ahí la cosa entre trabajo y  esclavitud.
-Elphie: Mira Nino, es que como no vayas, no te digo nada, pero se lo cuentas tú a Sho, yo no pienso meterme, atente a las consecuencias.
-Nino: ¿Sho está de acuerdo con esto?
-Jun: Pues claro, si le desobedeces ya sabes cómo se va a poner.
-Aiba: No me gusta cuando se enfada, me da mucho miedo, yo quiero mucho a Sho-chan, pero... cuando se cabrea me asusta mucho, y quiero esconderme -dice casi temblando.
-Nino: Joder... pero... ¿Ohno qué opina de esto? ¿Estaba de acuerdo? El Riida no puede fallarme.
-Claire: Satoshi no sabe nada de este asunto, bastante tiene con las liadas que tiene en Japón como para preocuparse de esto también.
-Jun: Exacto, Riida no está en España, no tiene por qué decir nada. Hemos votado los que estamos aquí.
-Nino: Pero Satoshi-chan es el líder, su opinión cuenta, de hecho debería contar más que la vuestra -dice porque le interesa, ya que Ohno siempre le salva el culo.
-Geno: Y dale, a Ohno no le ha afectado nada de esto, no tiene por qué decir nada ni opinar. Acaba de desayunar y tira para la calle, que se hace tarde.
-Nino: ¿Tú también, Genomi? Qué decepción...-pone cara de cachorrito bueno.
-Aiba: ¡Ayyyy, Nino bonito!
-Jun (mirando para otro lado): No os dejéis influir por su carita, que el cabrón se las sabe todas.

Un rato después Nino, Geno, Aiba y Elphie van a la obra a dejar a Nino allí ya que no se fian una mierda de él. Claire por su parte va a acompañar a Jun porque ese día es la sesión de fotos para la frutería del supermercado y tiene que ir a un estudio de fotos que hay en el centro de la ciudad donde le van a hacer el reportaje.  

CONTINUARÁ...

viernes, septiembre 07, 2018

27. I'll follow you until you love me, papa paparazzi

En primer lugar Feliz cumpleaños a Belen-chan. ¡Omedetou!
Me ha costado lo mío pero es complicado escribir algo supuestamente humorístico cuando tu alma es un horrocrux roto. ¿Crees que te sientes mal, Baru? ¡ANDA YA! ¡QUE TE PIRES CANIJO! (ah no, que eso ya lo hizo) :-p
¡Trabajo editando textos, y llego a casa y me pongo a escribir y editar más, soy masoca!  ^///^

Zelgadiss no hace ni puto caso y sigue a su rollo. Maruyama con cara de indignación se acerca hasta ellos.
-Maru: Mira Yasu, puedo aguantarme las ganas de decir algo mientras te veo coquetear con el senpai delante de mí cada vez que te lo encuentras, pero que te pegues con alguien por un chicle suyo masticado me parece el colmo. Tú a mí no me tienes ningún respeto, es más, a veces me pregunto si en realidad me quieres... o solo estás conmigo para pasar el rato hasta que puedas conseguir estar con Domoto-senpai -cuando acaba de decir estas palabras se le ve muy mala cara, parece a punto de llorar.

 Yasu suelta la papelera y con la inercia, Zel que estaba tirando de ella se cae de culo en el suelo volcándose el cubo y tirándose un montón de mierda y papelotes por encima. La pobre queda hecha unos zorros. Se oyen las carcajadas de Okura desde el otro lado del hall. El resto permanecen en silencio, incluso Zel que se ha hecho daño al caer, tampoco ha dicho nada porque nunca había escuchado a Maruyama hablar tan seriamente y le ha dejado un poco en shock. Contempla la escena sentada en el suelo.

 -Yasu: Maru, pero ¿qué dices? -pregunta totalmente asombrado.

Zel ni se mueve a pesar de que esta con un montón de basura por encima y con la papelera caída a su lado. Todos miran a Maru, Okura deja por fin de reírse y se pone todo lo serio que puede.

-Maru: Me has escuchado perfectamente, puede que las fans se traguen el papelón de que eres inocente y kawaii, pero tú y yo sabemos que de inocente tienes más bien poco, lo que ocurre es que eres buen actor.
-Zel: Hostias, esa no me la esperaba -suelta en español, parece que está viendo el capítulo 6 de un dorama, solo le falta el bol de palomitas (nota de la autora: no olvidemos que en el cap6 de cada dorama siempre pasa algo sorprendente y/o dramático que le da la vuelta a la historia).

-Yasu: Ryuhei, claro que te quiero, ¿cómo puedes pensar lo contrario? -pregunta asombrado.
-Maru: No sé Shota, supongo que porque cada vez que el senpai aparece delante de ti, o le ocurre alguna cosa, sales corriendo a donde esté y parece que yo me vuelvo invisible para ti. ¿O me lo vas a negar ahora?

Shingo "arreglándolo"
Ryo contempla la escena visiblemente incómodo, no quiere que haya malos rollos en el grupo, no le importa que Maru y Yasu mantengan una relación en secreto para que la sociedad y las fans no se enteren. Ni siquiera está en contra de formar parte de los pocos que lo saben, pero... siempre pensó que podría traer complicaciones al grupo si alguna vez rompían o pasaba algo malo entre ellos, como por ejemplo esto. Shingo quiere intervenir, y ser mediador -como hace siempre-, pero ¿qué sabe él de relaciones amorosas con otros hombres? ¿Qué va a hacer, forzarles a que hagan las paces? Es más, le está empezando a dar mal rollo meterse en esos temas, porque desde hace poco se siente cada vez más extraño cuando está junto a Zelgadiss, y ya no sabe si la homosexualidad es contagiosa, por más que Zel-kun le haya dicho que pensar eso es una estupidez. Ya vivió hace años con Maruyama, y ahora con Zelgadiis que es MUUUUY gayer, a ver si al final sí que se pega. Está muy confuso con todo eso, pero sobre todo, que no se entere Yoko o se reirá de él y hará bromas pesadas.

Massu por su parte está alucinando porque no sabía que esos dos estuvieran en una relación, y por lo visto parece que desde hace tiempo. Se le están abriendo los ojos mucho últimamente, lo que le da miedo es que venga algún Johnny y le "abra" alguna otra cosa si se descuida. Se agazapa detrás de Tegoshi y mira desde allí usando a su compañero de escudo para no perderse el desenlace de esto tan interesante y a la vez, vergonzoso para él.

-Yasu:  Maru-chan, eso no tiene nada que ver. Mi admiración por el senpai viene desde hace muchísimos años. Además que yo admire a Tsuyoshi-senpai no significa que te quiera a ti menos.
-Maru: Pues no lo parece, pienso que es más que "admiración", Yasu... creo que si tuvieras la oportunidad te irías con él sin dudarlo y ni te acordarías de mí -confiesa bastante triste, lo cual es raro para ser Maru, que siempre está my "high tension" de la vida.
-Yasu: Maru... ¿Cuánto tiempo llevamos juntos?
-Maru: Desde que me dijiste que me querías delante de todas las fans, en el tour de 8uppers... todavía me pongo nervioso cuando me acuerdo  -se empieza a poner colorado, porque aunque lo disimula bien, en el fondo hay cosas que le dan vergüenza.


-Yasu: Estás temblando, ¿te encuentras bien? -Yasu se acerca a Maruyama y le acaricia la cara.-Pero no me refería siendo novios, sino "cuanto llevamos juntos".
-Maru: No lo sé, supongo que desde que entramos en la Johnnys, desde el principio, ¿no?
-Yasu: Exacto, estoy contigo desde siempre, he ido a casa de tus padres cuando éramos juniors y me has echado a dormir en un futón barato en el suelo, he estado contigo en mil programas de kouhais, en ensayos, hemos tenido muchas sesiones de fotos juntos en lugares de Tokyo y en el Kansai. Hemos pasado por momentos duros también cuando no teníamos trabajo y pasábamos hambre, pero la sonrisa de Maru siempre hacía que yo también me alegrara y siguiera adelante. Tengo tantos recuerdos junto a ti... -se queda pensativo un momento- siempre hemos sido tú y yo, ¿verdad? -le sonríe.
-Maru: No lo sé, supongo -contesta sin mucho ánimo.- ¿Pero por qué siempre tienes que contar lo del futón barato?
-Yasu: ¿De verdad crees que cambiaría todas esas cosas que he vivido junto a ti por el senpai?
Son muy bonicos  ^_^

Maru no contesta porque no tiene claro qué decir, mira al suelo y se encoje de hombros. Así que Yasu prosigue.

-Yasu: No pensé que te molestaba tanto mi fanatismo por Tsuyoshi, como nunca me dices nada. Pero en la vida, como dentro de la banda  yo solo puedo tocar al ritmo que marca Maru-chan, al de nadie más. Tú eres quien me complementa.

Yasu le mira fijamente con sus ojitos kawaii.

-Okura: Técnicamente quien marca el ritmo soy yo con la batería...-farfulla en voz baja con cara de orto desde el otro lado del hall, a ver si ahora un simple bajista le va a quitar el protagonismo, ¡hombre ya!.

Maruyama levanta la cara y mira por fin a Yasuda.

-Maru: Jo Yasu-kun, me dices unas cosas... -parece muy emocionado, como si fuera a llorar.
-Yasu: Maru-chan, sukiyanen -le sonríe.

Maru se acerca y se agacha un poco para besar a Yasu.

-Zel: Son las palabras más bonitas que he escuchado nunca -dice conmovida por la escena. De pronto ve el chicle del senpai, lo tiene pegado en la pernera del pantalón, lo despega y lo mira como si acabara de encontrar un diamante en una mina. Shingo ve a Zel y corre hacia ella para quitárselo, porque no quiere que ande cogiendo cochinadas de la papelera.
-Hina: ¡Tira eso, so celdo!
-Zel: ¡¡No, es lo que estaba buscando!! -contesta siendo una cabezota.

Murakami intenta quitárselo y Zel se echa por el suelo entre toda la porquería que hay allí esparcida. Él agarra por fin a Zel, le levanta del suelo de un par de tirones y le entran ganas de pegarle unas guantadas, pero por alguna razón se contiene, aunque amenaza con ello.

- Hina: Tila ese chicle chupao, no seas guarro. Si no lo hases te pegalé.
-Zel: Si me pegas me lo meto en la boca.
-Shingo: ¡Eso es asqueloso!
-Zel: No lo es, es del senpai y no me da asco.
-Hina: Que ha estao en la papelela, está susio, te va a entral alguna enfelmedá.
-Zel: No me importa, si es del senpai está bien.

Todos miran la discusión entre Murakami y Zel, menos la parejita Kyoto-Hyogo que están abrazados y pasando de todo viviendo su momento de reconciliación romántica.

-Subaru: ¿Soy yo el único al que le está poniendo caliente todo esto? -pregunta mientras se sujeta la costilla dolorida.

Yoko mira a Baru con cara de estar pensando: "no tienes remedio". Murakami ya se ha hartado de las estupideces de fan loco de Zelgadiss, y ahora sí que le va a dar unos azotes, pero Ryo le detiene.

-Ryo: Eh Shin-chan, por ahí viene tu manager, ¿no?
-Hina: ¿Lo qué? -se gira y ve a su manager entrando por la puerta del edificio. Viene a buscarle para ir con él a la grabación del programa de la Matsuko.
-Zel: ¡Suéltame! -sale corriendo en dirección a donde están el resto de Kanjani, y Subaru sentado en el sillón.
-Hina: ¡¡Oiiii!! ¡¡VEN ACÁ P'ACÁ!!

Zel se guarda en el bolsillo disimuladamente el chicle del senpai, se lo tendrán que quitar de sus manos frías y muertas, ¡¡tiene ADN gratis de Domoto-san!!

El manager personal de Hina saluda a todos con un escueto "otsukare" y le mete prisa a Murakami para que le acompañe al coche, aún tienen que maquillarle, peinarle y ponerle presentable para la grabación del programa con la Matsuko. NO puede salir hecho unos zorros, porque además ese programa es uno de los más vistos de Japón, y no está la cosa para quedar mal con la audiencia.

-Hina: Oye Yoko, luego te llamo, cuando salga de la glabación, ¿vale?
-Yoko: ¿A mí? ¿Para qué? -pregunta extrañado.
-Hina: Pala vel que tal ha ido todo en el hospital.
-Yoko: Que te lo cuente Zel, ¿no vives con él? Pues eso...
-Hina: ¡Bueno, pelo que quielo yo de hablal contigo luego, coñe! -dice un poco mosqueado.
-Yoko: Vale, vale, estás muy rarito, Shin-chan.
-Hina: No eso son cosas que t'as imaginanciado tú.
-Subaru: ¡Adiós, Hina!
-Hina: Adiós Subaru, póltate bien, naaaa? -junta las manos como diciendo "kudasai".- Zel, ese chicle susio en la casa no entla.
-Zel: ¡De eso nada! -grita cabreada.

Massu se asusta del chillido de Zelgadiss y pega un bote.

El manager y Murakami abandonan el edificio. Van hacia el parking, el manager-san le empieza a comentar a Hina que le han ofrecido un programa de radio nuevo, por si quiere hacerlo, Shin-chan no ha escuchado ni de qué va la temática cuando ya le dice que acepta el trabajo. Es un workahólico y a este paso va a ser el más rico del cementerio.

 Por su parte Maru y Yasu siguen medio abrazados durante la conversación de los demás.

-Yoko: Habrá que ir al hospital, ¿naa?
-Zel: Sí, hay que llevar a este baka -se queja.
-Baru: No hace falta insultar. Lo mal que me tratas, con lo que yo te quiero... -lloriquea mientras se levanta dificultosamente de su asiento.
-Zel: No digas algo como eso, no es verdad.
-Subaru: Sí lo es -responde contundentemente mirando a Zel medio encogido como un ojiisan de 90 años.
-Zel: Cállate y vamos al hospital, eres un tonto -contesta mirando para otro lado, no quiere mirar a Subaru, por si se le nota lo mucho que ella le quiere también. Es mejor mantener la distancia con ese loco peligroso.
-Subaru: A ver si me entero, ¿así que si Yasu le dice esas empalagosadas a Maru "es lo más bonito que has oído", pero te digo yo a ti algo, y ya soy un baka?
-Zel: Exacto -le corta bruscamente.

Ryo y Okura se ríen un poco, es divertido ver a Zel puteando a Shibutani, incluso ahora que ya está bastante jodido de por sí por el trompazo en el ascensor.

-Yoko: Déjale, no seas pesado, Shibuyan -Yoko agarra a Subaru del brazo como si estuviera llevando a su abuelita de paseo.

De pronto entra a toda hostia Kazama Shunsuke por la puerta del hall, está despeinado como en el dorama de "akihabara ato deep" , tiene ojeras, la ropa arrugada y mal puesta, como si se hubiera vestido a la carrera, entra jadeando y un poco resudado, porque a saber desde donde viene corriendo.

-Shunsuke: ¡Ohayou gozaimasu! -exclama a punto de morir sin aliento.
-Yokoyama: Son las dos de la tarde... "Ohayou" ya como que no procede -dice haciéndose el gracioso. (*1)
-Shunsuke: Gomen, gomen...
-Ryo: Anda, mira quién ha venido, pero si es mi amigo Kazama-kun, "el roba modelos".
-Shunsuke: Nishikido-san, gracias por haberme invitado anoche, creo que ha sido el mejor día de mi vida -sonríe y hace muchas reverencias.
-Ryo: Pues mira, que pena que yo no pueda decir lo mismo -contesta un poco altanero.-No creo que volvamos a invitarte, por razones evidentes...
-Shunsuke: No pasa nada, os estaré eternamente agradecido.
-Zel: Un momento,  un momento -interrumpe.- ¿Kazapon, has salido de fiesta con Ryo-kun y sus tomodachis?
-Shunsuke: Sí, ayer por la noche me llamaron Yamapi e Ikuta para invitarme a salir con ellos.
-Zel: Sugoi, parece que después de todo voy a tener que disculparme con alguien...
-Ryo: Pero no se volverá a repetir, este tío no vuelve más con nosotros -dice tajantemente.
-Zel: ¿Por qué? ¿Pasó algo malo?
-Ryo: Una cosa que no te importa, y ya está. ¿No te ibas al hospital con estos dos? -Ryo claramente no quiere hablar más del tema, no sea que pierda su estatus de machito alfa ligón que se las lleva a todas de calle.
-Zel: Es injusto.
-Shunsuke: Déjalo estar, Zel-kun, no pasa nada. -Mira a Ryo- De todos modos, dos de ellas me han dado su teléfono.
-Ryo: ¿La halfu? ¿No me digas que ella también?

Shunsuke muy sonriente, asiente con la cabeza.
Es la mejor...bueno, la única foto que he encontrado de ellos
-Ryo: ¡Me cago en tus ancestros, Kazama! ¡Si ella te sacaba media cabeza! No, desde luego no vuelves más con nosotros... Y ni te cruces conmigo por los pasillos siquiera -dice muy mosqueado.
-Shunsuke: Da igual, ya saldré por ahí cuando vuelva Aiba... aunque no sé cuándo volverá.
-Yoko (interrumpiendo): Va a venir pronto, hablé con él esta mañana, me dijo que están pensando todos en volver de nuevo a Japón, bueno eso y que no me acercara a su madre, pero no entendí muy bien por qué -confiesa un tanto confuso.
-Shunsuke: Ah muy bien, te dice a ti que va a volver ¿y a mí no me cuenta nada? Pues vaya...
-Yoko: Eso es porque a mí me quiere más -dice el muy puñetero.
-Shunsuke: ¡De eso nada!
-Zel: Ah, pues mis amigas no me han dicho nada, genial... solo me llaman para reñirme, o para decirme que no me acueste con Yokoyama.
-Todos: EHHHHHHHHHHHHHHHHH??

Yasu deja de mirar a Maruyama por fin, y observa a Zel con mucho interés.

-Yoko: Pero si no nos hemos acostado nunca - aclara rápidamente.
-Zel: Eso les dije yo, pero no me creían. ¿Cómo me voy a acostar con este? ¡Míralo, tiene cara de cabra! -le señala la cara.
-Okura: JAJAJAJAJAJAJA -se carcajea con atronadoras risotadas
-Ryo: Ahora que lo mencionas... -levanta una ceja mientras mira a Yoko detenidamente.
-Yoko: ¡¡¡Oi!!! ¿Cómo que una cabra? Retíralo, a que te parto la cara -se acerca para darle una colleja a Zel.

Zelgadiss se aparta y se esconde detrás de Massu, que a su vez está detrás de Tegoshi, con lo cual parece que los Tegomassuzel están haciendo el trenecito.

La chica de recepción que lleva más tiempo trabajando en la empresa se acerca a ellos.

-Recepcionista: Kazama-san, ¿encima que llegas a estas horas te entretienes hablando? Empieza a trabajar, y que sepas que todas estas horas te serán descontadas del sueldo.
-Shunsuke: Gomen nasai -hace una profunda reverencia y nada más agacharse ve que el suelo está lleno de puta mierda. - ¿Qué ha pasado aquí? ¿Quién ha hecho esto?
-Zel: Eh... no sé, ya estaba así, ¡me tengo que ir al hospital, adiós Kazapon! -Empieza a dirigirse hacia la puerta.
-Yasu: La gente, que es muy cerda...-disimula y agarra a Maru de la mano para irse ellos también.
-Shunsuke: Voy a por la escoba al almacén... -camina hacia el ascensor.

Todos van a salir ya cuando oyen a Kazama exclamando cosas cuando se abre la puerta y ve el espejo del ascensor.

-Kazama: ¿Pero qué es esto? ¡¡Parece la marca de una cara!! ¡¡Una cara derretida!!

Okura explota en carcajadas y todos salen a toda prisa del edificio, nadie va a reconocer nada, y esperan que las chicas de recepción no se vayan de la lengua y le cuenten a Kazama que los causantes de todo el desastre han sido ellos.

-Recepcionista 2: Pero... ¿entonces Maruyama -san y Yasuda-san...  ¿son gays?
-Recepcionista 1: Sí hija sí y llevan liados mucho tiempo. Y unos cuantos Johnnys más también lo son, si yo te contara.
-Recepcionista 2: Pues que decepción, porque yo había echado curriculum aquí para ver si pillaba cacho con alguno y me solucionaba la vida dando el braguetazo del siglo, mi favorito es Takizawa-san, llevo enamorada de él desde adolescente que le veía en esos doramas que hacía de jovencito, siempre tan guapo y tan kakkoii con su uniforme de estudiante.
-Recepcionista 1: ¿Tackey? Joder bonita, pues búscate a otro, porque más gay que él no hay nadie... bueno sí, un par de SMAP.
-Recepcionista 2: ¡NO FASTIDIES! Pues ahora qué hago, si a mí el que me gusta es Tackey...-comenta desilusionada.
-Recepcionista 1:  Pues está liadísimo con Tsubasa vamos,  así que olvídate, son una pareja muy sólida. Pero bueno, pero que hay muchos solteros disponibles, mira los Domoto sin ir más lejos, ahí les tienes, y están ya en una edad.
-Recepcionista 2: ¿Y te extraña que sigan solteros?  ¿tú les has visto bien? Son más raros que un perro colorao.
-Recepcionista 1: Pues también es verdad... perdona, solo intentaba animarte.
-Recepcionista 2: ¿Y si echo CV en Amuse?

La otra siente pensando que igual es buena idea si solo había venido "a pillar".

-Recepcionista 1: ¿Y el gaijin este pelirrojo nuevo qué te parece?
- Recepcionista 2: No está mal, ¿tú crees que tendrá novia ya?
- Recepcionista 1: Pues no sé, pero ya me enteraré, lo único que como no te des prisa en ligártelo igual te lo roba Shibutani-san, que le veo muy interesado.
-Recepcionista 2: ¿Pero Shibutani también es gay? -pregunta asombrada.
-Recepcionista 1: La primera sorprendida soy yo, ¿pero tú has visto lo pesado que se pone con él?
Recepcionista 2: Mira déjalo, ya mejor me voy a trabajar a Amuse, mañana mando mi cv porque lo de esta empresa no es ni medio normal...

(La autora es consciente de que este capítulo NO pasa ni en bromas el test de Bechdel, de hecho lo ha escrito muy a propósito para que se note)

Cuando están saliendo x la puerta, Maru se da cuenta de que pasa algo, hay un paparazzi esperando en la acera, junto al edificio. Maruyama se asusta un poco y suelta la mano de Yasu, pero este le vuelve a agarrar, sin saber muy bien qué pasa. Ryuhei le hace un gesto con la mirada, y Yasuda-kun ve al tipo sospechoso con la cámara.Parece que le da igual que les fotografíen, porque agarra la mano de Maru aún más fuerte. Maruyama está un poco avergonzado, pero ya no hace ademán de soltarle, que sea lo que los Kamisamas quieran (o lo que Yasu quiera, como siempre).Lo que ninguno de los dos sabe es que el fotógrafo está mucho más interesado en el Yoko-Zel que en ellos. El tipo pone la cámara en posición y toma varias fotos rápidamente sacando a Yoko, Zelgadiss y Baru que anda por ahí en medio... estorbando (y bastante jorobado de su golpe).

-Yoko: Oiiiiii túuu, ¿no eres el tipo de la otra noche? -dice cabreado al darse cuenta por fin del paparazzi con el sonido del obturador.
-Fotógrafo: ¿Ehh? No, no, yo solo estaba...
-Yoko: ¡¡Tú eres el que sacó las fotos del Love hotel, no pasó nada allí dentro y lo sabes!! A ver si te piensas que yo tardo un minuto en acabar -grita fuera de sí, no se sabe si está enfadado por las fotos a traición o porque quiere mantener la dignidad delante del fotógrafo.- Deja de seguirme, me estás destruyendo la vida con tus mentiras.
- Fotógrafo: Solo saco fotos de lo que hacéis los idols, no soy culpable de nada -se justifica.
-Yoko: NO hicimos nada, vendiste las fotos haciendo creer que nos liamos allí dentro, sabes de sobra que no pasó nada, y además ¡¡NO SOY NINGÚN ALCOHOLICO!!

Todos flipan mucho con la reacción de Yoko, realmente parece muy mosqueado. Tegoshi y Massu tienen mucho miedo, a pesar de que los escándalos de Zel les están beneficiando mucho en tema de ventas del single.

-Zel: Yokoyama-senpai, ya basta.
-Yoko: No, no basta, exijo que este tipo publique una carta de disculpa por todo lo que ha dicho de nosotros. Es completamente falso, y además...¡¡Puedo dejar la bebida cuando quiera!!.
-Fotógrafo: No te lo crees ni tú -contesta envalentonado.
-Yoko (soltando a Subaru): ¡¡Ya está, te voy a hacer comer la cámara, gilipollas!!!
-Zel: ¡¡¡Senpai no!!! -intenta pararle.- Si le pegas el escándalo será más grande aún. NO te metas en problemas por la tontería del love hotel.
-Yoko: Es que no es solo eso, ¿tú has visto la revista nueva de hoy?
-Zel: ¿Que nos han sacado más escándalos? ¡¡¡A que te comes la cámara, payaso!!! -Zel va directa a agredir al fotógrafo, pero Yoko le agarra de los brazos.- ¡suéltame, que le reviento!
-Yoko: No, déjale, lo haré yo, tengo más fuerza.

El paparazzi da un par de pasos atrás, porque se teme que al final se va a acabar comiendo una hostia de alguno de los dos.

-Ryo (poniéndose en medio): Nada de eso, nadie va a pegar a nadie y no vamos a montar más escándalos, que ya bastantes líos tenemos esta semana.
Sexy osaka man, el scandals' king de la JE
- Fotógrafo: Eso, hacedle caso a Nishikido-san, si se porta bien no publicaremos los últimos selfies de la chica con la que se acostó el otro día. Es broma, los vamos a sacar la semana que viene, ya están maquetando la portada de la revista.
-Ryo: ¿La muy cabrona hizo fotos y las vendió? ¡¡MECAGONSUSMUERTOS!!
- Fotógrafo: Y le hemos pagado muy bien, se va a poner costear unas buenas vacaciones con eso.
-Yoko: Eso te pasa por no saber con quién te metes a la cama Ryo-chan -dice en tono de reproche.
-Ryo: Perdóoooneme usted, no a todos nos duran las novias una década -contesta sarcástico. Algunos nos juntamos con lo que haya por ahí, tampoco está la cosa para andar con muchas exigencias.
-Yoko:  Bueno, pues luego pasa lo que pasa, así que no te quejes si te sacan fotos después de follar, a mí no me las sacan, ¿ves? -dice muy digno.
-Subaru: Pero ¿quién te va a sacar a ti fotos en la cama? Tu novia te tenía ya muy visto, seguro que te dejó por que se aburrió de ti.
-Yoko: OOOOIIII, DEJA DE CONTAR MIS MISERIAS, SHIBUYAN, ESO A NADIE LE INTERESA.
-Yasu: Naaaaaa Zel-kun, Yokocho ya no tiene novia, ¿eh? ¿Has escuchado eso?
-Zel: ¿Y a mí que me importa? De todos modos ya lo sabía... -se encoje de hombros sin saber a cuento de qué viene eso.-¿Qué le pasa a Yasu? ¿Está bien?-Pregunta mirando a Ryo que está en frente de ella.

Nishikido le hace un gesto con la mano como diciendo "nah, ni caso"

De pronto Zel se da cuenta de que el fotógrafo lleva el móvil en la mano, parece que está grabando toda la conversación, debe de tener guardados  ya todos los trapos sucios que se han sacado en el último rato.

-Zel: ¡El teléfono! ¡El teléfono!  -grita señalando al fotógrafo.
-Ryo: Dejádmelo a mí, soy experto en quitárselo a la gente indeseable.
-Massu: ¡¡Ryo-chan, otra vez no!! Yamapi y tú prometisteis que NO lo volveríais a hacer.

A Massu no le da tiempo ni a terminar la  frase para cuando Ryo acaba de forcejear con el paparazzi aprovechado y le quita el smartphone.

-Ryo (mirando el móvil): Venga, ahora vamos a borrar eso que has grabado sin permiso... -le da a varios botones.
-Fotógrafo: ¡Oye, no puedes hacer eso! Es propiedad privada.
-Subaru: Joder, qué día...-se sujeta la costilla.
-Ryo: Bueno, pues ya está -dice satisfecho.
-Yoko: No, ya está no. -Le quita el móvil a Ryo de las manos, lo mira durante unos segundos como si estuviera pensando.- ¡A TOMAR POR EL CULO EL TELÉFONO!

De pronto Yokoyama lanza el móvil a la carretera y se descuajeringa por completo, por si fuera poco le pasa un coche por encima. Okura está que se muere de la risa, y sus carcajadas rompen el silencio y estupefacción de los demás, no se esperaba esa reacción tan exagerada por parte de Yoko, debe de estar muy hasta los cojones del asunto de los escándalos inventados. El resto están flipando, Massu se ha tapado hasta los ojos del susto. El fotógrafo tiene una cara de póker que ni se sabe lo que estará pensando.

-Zel: Por alguna razón me recuerdas a Sakurai-kun -confiesa mirando a Yokoyama fijamente.
-Maru: Nah, Sho-chan es mucho más guapo.

Yasu mira extrañamente a su novio pero no dice nada, al menos tiene buen gusto para los hombres.

-Yoko (dirigiéndose al paparazzi): Venga, pues ya te puedes ir, majo -ahora habla con una calma increíble.
-Fotógrafo: Te voy a denunciar, la Johnnys me pagará un i-phone nuevo, es lo mínimo que podéis hacer.
-Yoko: Y yo te voy a denunciar a ti por injurias, te has inventado una historia que no ha pasado nunca con unas fotos que no demuestran nada, todos aquí lo sabemos. Así que tú y yo nos volveremos a ver -pausa dramática- pero en los tribunales.
-Fotógrafo: Bueno... yo ya me iba... -el fotógrafo no quiere líos realmente, ni se le pasa por la cabeza meterse él (o a la revista en la que trabaja) en un juicio contra la Johnnys, porque sabe que Yokoyama tiene razón y él manipuló toda la historia del Yoko-Zel. Por no hablar de que la empresa de artistas tiene contactos con la mafia y no quiere acabar en en fondo de la bahía con los pies metidos en un cubo de cemento y tal.

El hombre se va con prisa y se olvida hasta de que su teléfono está hecho mierda en el asfalto. Yokoyama se pone bien la corbata mientras le observa alejarse, tiene su gesto de "perdonavidas" patentado en la cara.


-Zel: ¡Kakkoii! -exclama mirando a Yoko-senpai con admiración.
-Yasu: Yu-kun, ¿cómo sabías todo eso de las injurias? Si tú no has acabado ni la secundaria.
-Yoko: Lo escuché en un dorama de Kimutaku que hacía de abogado.
-Okura: Ah, ya decía yo.

Los Kanjani asienten con la cabeza.

-Yoko: Anda vamos, Subaru necesita atención médica.
-Zel: Psiquiátrica más bien...-Dice en español para que nadie le entienda.
-Baru: Gracias por acordarte de mí, finalmente -contesta con cara de dolor.

Todos se despiden. Massu le dice a Zel que "tenga cuidado" y mira a Subaru disimuladamente, no se fia de él después de lo que Zelgadiss le contó. Yoko le pide prestada la revista de cotilleos a Yasu para que Zel pueda echarle un ojo en el hospital y vea las mierdas que están sacando sobre ellos. Ryo se va con Massu y Tego, Masuda parece muy enfadado (ya se le ha pasado la vergüenza de hace un rato), y de hecho le suelta una regañina a Nishikido diciéndole que está muy decepcionado con él, y que no quiere que vuelva a quitarle el móvil a nadie. Cuando ya se han alejado caminando lo suficiente del resto, también añade que “cuando se junta con kanjani se vuelve un animal salvaje y sin civilizar”. Ryo-chan escucha el rapapolvos con gesto estoico, le apetece mandar a la mierda a Massu por pesado, pero se va a contener porque anoche apenas durmió y no tiene el chinko pa farolillos. Aprovechará la reunión de NEWS para echar una cabezadita...o dos si se alarga la cosa. De todos modos en esas reuniones de grupo solo habla Koyama todo el tiempo,  si acaso Massu comenta algo y Yamapi dice que sí a todo y luego enreda con su móvil o mira una revista para pasar el rato del coñazo que es.

Yasu está empeñado en que él y Maru vayan a comer juntos, pero Maruyama tiene que ir a grabar algo de un programa de radio un rato después, al final Yasu se pone tan pesado que accede, siempre y cuando le dé tiempo a llegar a la radio a su hora. Yasu NO puede tolerar que dos personas le rechacen una cita en un mismo día, el senpai pase, pero su propio novio no le puede decir que no. Van a un restaurante de la zona y Yasuda está más pegajoso que de costumbre, Maru se siente un poco avergonzado, porque aunque sea el payaso oficial del grupo (y posiblemente de la empresa entera) tiene momentos de timidez muy grandes. Aguanta los mimos de Yasu en público como puede, todo sea por tenerle contento ahora que se han reconciliado y le ha dicho cosas tan bonitas.

Okura en su momento favorito del día
Okura camina por la calle como un zombie y se mete en un restaurante él solo, pide que le den un reservado porque pretende echarse la siesta disimuladamente después de comer algo caro... y abundante. Ya ha trabajado bastante por hoy. De todos modos él no necesita trabajar, si ya era rico antes de entrar en Kanjani. Cuando descanse un rato ya volverá a casa... probablemente a dormir un poco más.

Por otra parte el trío fantástico entra en el hospital, por suerte Yoko se encarga de todo el tema de rellenar los papeles de Subaru, Zel no deja de quejarse diciendo que no entiende por qué ha tenido q acompañarles. Subaru contesta que necesita su apoyo moral y se agarra de su brazo, Zel le aparta mosqueada, no muy fuerte porque tampoco quiere hacerle daño dándole un empujón y que se ponga a gritar como un tronado en medio de la recepción del hospital. Yoko escribe muy concentrado, no se sabe muy bien si porque se lo toma muy en serio o porque algunos kanjis no los sabe escribir bien porque no ha estudiado y necesita pensar cómo son los trazos...no quiere escribir en hiragana para no quedar como un gilipollas delante de los otros dos, con que Zel escriba como un niño pequeño ya es bastante, al menos ella tiene excusa por ser gaijin, pero en su caso quedaría como el culo y es un poco orgulloso como para permitirlo.

-Baru: ¡¡Joer, cuanto estás tardando!!
-Yoko: Pues otro día lo rellenas tú, so baka.
-Zel: Eso, encima que te lo escribe, que si estás así es por tu culpa.
-Baru: No me riñas, me duele aquí -se pone la mano en el corazón.
-Yoko: ¿Pero no decías que igual te habías roto la costilla? ¿No me digas que tengo que volver a rellenar los papeles y poner eso también?
-Baru: Que no, me estaba tocando el kokoro, pretendía ser romántico.
-Zel: Voy a preguntar en recepción si tienen bolsas para vomitar.
-Baru: Pero si no tengo vómitos.
-Zel: Es para mí, por si me dan ganas tras escucharte diciendo más estupideces.

Yoko suelta una carcajada por la salida de tono de Zel-kun , Subaru se queda con pinta mustia, da igual lo que haga, solo consigue que Zelgadiss se enfade con él y sea más borde. Ya no sabe qué hacer o qué decir para arreglarlo (y tiene mucho que arreglar), lo peor de todo es que cuanto peor le trata Zel, más quiere estar con ella, porque es un masoquista máximo. Yoko entrega los papeles y le dice a la chica de recepción que también quiere que le revisen a él, que ya estuvo ayer. Ella busca su ficha en el ordenador y le entrega una especie de resguardo, le dice que deben ir a la sección de traumatología, Zel y él ya la conoce bien, estuvieron el día anterior.

Mientras van por un pasillo una chica joven que está acompañando a su madre les ve y les reconoce, se pone nerviosa,  saca el móvil del bolsillo e intenta hacerles una foto disimuladamente mientras pasan, Subaru se da cuenta y sonríe kawaiimente mientras pone los dedos haciendo el gesto de la paz.

-Yoko: No hagas eso, si nos sacan las fotos a traición vale, pero tú encima no poses, hombre -le riñe, la verdad es que está ya bastante cansado de tanto paparazzi y gente con puñeteros móviles, no les dejan vivir tranquilos.
-Subaru: A ver porqué no puedo sonreír para la foto, al menos quiero salir guapo, no como tú ayer vomitando en la calle.

Yokoyama lanza un resoplido antes de contestar.

-Yoko: No puedes porque está prohibido dejarse hacer fotos en la compañía y lo sabes, fin.
-Subaru: Estoy harto de las normas estúpidas de la Johnnys, cualquier día cojo mis cosas y me voy.
-Yoko: Llevo escuchándote decir eso desde que te conozco -le quita importancia.
-Zel: Yo me conformo con que me suban el sueldo, me pagan poquísimo -se queja.- Y bastante que me han dado una visa de trabajo...
-Yoko: Haber debutado que pagan más.
-Subaru: ¿Necesitas dinero? Yo te lo doy -le ofrece.
-Zel: Prefiero rebuscar comida en la basura que tu dinero, Shibutani.
-Yoko: Tampoco hace falta que busques en la basura, Hina no cocina tan mal -dice con sorna.-Bueno, a menos que quieras más chicles masticados del senpai, claro.

Zel le mira fijamente con cara muy seria. NO SE ARREPIENTE DE NADA, por el senpai hará lo que sea, incluso perder la dignidad.

CONTINUARÁ....
(para el próximo ya salen los Arashi, muhahahahaa)
-----------------------------------------
(*1) En realidad Ohayou gozaimasu como creo que ya he comentado en fb alguna vez se puede usar en cualquier momento  del día, no sólo como "buenos días", si trabajas en una empresa en el turno nocturno o en un konbini x la tarde o noche y es la primera vez q ves en ese día a tus compañeros de trabajo, decir "ohayou" es completamente aceptado. Vamos, que solo lo he puesto x hacer la gracia, porque en español no dices eso cuando NO es x la mañana, pero en Japón es estaría bien dicho



martes, abril 10, 2018

26. Historia de un ascensor.

(Feliz cumpleaños Domoto senpai) 

Zelgadiss aporrea el botón para que se cierre la puerta, tal vez piensa que si le da más veces, se va a cerrar más rápido (esto se aplica también cuando quieres que el semáforo se ponga verde antes, pero en realidad tampoco funciona). Lo cierto es que ese ascensor, hace juego con el propio edificio de la Johnnys donde está instalado, y es más viejo que el Enka, por lo que va bastante lento para todo. Zel le ha dado también al botón de la planta primera para bajar a recepción y huir de allí lo antes posible (Nota de la autora: En Japón los edificios no tienen "planta baja" o "B", se les considera el piso 1). Zelgadiss ve como Shibutani le mete un pisotón al pobre Hina y corre en dirección a ella, se teme lo peor, como ese loco se meta dentro a saber lo que puede hacerle, está cagada de miedo, allí dentro no hay nadie para ayudarla, y si antes las pasó putas cuando se pegaron y se le echó encima, a ver ahora sin Murakami quién le aparta al tronado. Pase lo que pase se defenderá como pueda, no se va a dejar vencer tan rápido, pero lleva todas las de perder, y es consciente de ello. Subaru en pleno ataque de locura es difícil de reducir, se pone violento como un pequeño berserker del Kansai.

Ve como Baru salta en los últimos momentos en los que justo se está cerrando la puerta, parece un puto kamikaze lanzándose dentro, está jodida, está MUY JODIDA, EL LOCO HA CONSEGUIDO ENTRAR. Subaru vuela a toda velocidad mientras las puertas se cierran tras él, aterriza contra la pared del fondo del ascensor, dándose la gran torta, incrustándose contra el pasamanos y de paso dejando la marca de media cara en el espejo contra el que se choca también. Un cuadro, vaya (un autorretrato en este caso) . El ascensor vibra con el trompazo. Zel mira el suceso estupefacta y suelta un gritito ridículo porque se ha asustado cuando el ascensor se ha movido. ¡Eso es entrar en escena y no Koichi Domoto colgado del cortinón en el Endless Shock! El ascensor deja de vibrar, se estabiliza y empieza a bajar, Subaru se gira hacia ella aún medio agachado, tal vez no se puede poner derecho tras el amoche que se ha dado, un poco más y "se queda moñeco" allí mismo. Alarga el brazo hacia ella y Zel se echa contra la pared asustada, parece que Baru va a hacerle un "kabedon", pero lo cierto es que pulsa el botón de "stop" sin decir nada, tiene muy mala cara y parece estar conteniendo la respiración. Zelgadiss le tiene tan cerca que suelta un chillido de miedo, se agacha para pasar por debajo de su brazo y huye hacia la esquina contraria del ascensor para refugiarse. Se quita la mochila que llevaba colgada sobre un hombro y se la pone delante a modo de escudo, todo lo que pueda interponerse entre ella y Subaru es poco.

-Zel: No...no te acerques -comienza con un hilillo de voz.- Te golpearé.

Subaru no contesta, no dice absolutamente nada, su brazo está estirado igual que antes y su mano apoyada junto a los botones del ascensor, se ha quedado así y no se mueve. Respira jadeando y entrecortadamente, su cabeza está baja.    

-Zel: No te tengo miedo -miente.

Subaru mueve un poco la cabeza, pero no contesta.

-Zel: Llamaré a la policía si intentas algo -le amenaza mientras rebusca en la mochila para sacar el móvil.

El tronado por fin se mueve un poco y la mira con expresión dolorida.

-Subaru: Mejor llama... a una ambulancia... creo que... me he roto algo -comienza con una voz débil y extraña. Sigue respirando malamente.
-Zel: ¿Ehh? -pregunta incrédula.- ¿Estás hablando en serio?
-Subaru (asiente con la cabeza): Me duele mucho... aquí -Se toca a la altura de las costillas flotantes en la parte izquierda.

Tan pronto como se toca suelta un alarido lastimero. Si Subaru ya es gritón y exagerado de normal imagínate después de ese golpetazo que se acaba de llevar. Zel se asusta al escucharle.

-Zel: Shibutani... igual te has roto... ¿cómo se dice en japonés? No lo sé -habla muy nerviosa, al final acaba diciendo "ribs" en inglés mientras se señala sus propias costillas.
-Subaru: ¿La costilla? -Pregunta confuso.
-Zel: Sí, eso es -le contesta, pero es la primera vez que escucha esa palabra en japonés así que no tiene ni puta idea. Las partes del cuerpo las lleva muy mal porque no estudia nunca y no sabía decir nada más allá de "pecho" o "hueso", pero con los nervios no se sabe explicar y ni le salía decir esas siquiera para que él le entendiera.
-Subaru: Zel... -comienza sin acabar de ponerse derecho y hablando entrecortadamente porque le duele hasta respirar. -Sobre lo de esta mañana...  me pasé un poco... Bueno... mis amigos dicen que me pasé mucho... pero...
-Zel: ¿Qué dices ahora? ¿Estás bien de la cabeza? ¡Tienes que ir a un hospital -le corta.
-Subaru: Zel-kun... escúchame, kudasai. He saltado dentro del ascensor... para decirte "Gomen naaa" -dice con todo el acento kinki del mundo.
-Zel: Definitivamente estás loco -le suelta mientras le mira con cara de "no me puedo creer a este tío".
-Subaru: Loco... pero por ti -alarga el brazo para tocar la mano de Zel mientras respira como un perro moribundo.

Zel se queda quieta un momento y Baru consigue acariciar el dorso de su mano. Se oyen golpes fuera y Hina gritando "Zel resiste" y no sé qué más porque se escucha mal desde ahí y no se entiende la frase. Zel aparta la mano. En el fondo quiere a Baru, o le gusta, o le atrae, o le pone, o vete tú a saber qué demonios siente por él, a pesar de que él está bastante mal de la olla y le está dando muy mala vida. Pero es evidente que a Zel le mola que le den caña, y por más que diga que odia a Shibutani, su kokoro piensa muy diferente de lo que luego sale por su boca. Y por lo que parece, Subaru es tan masoca como ella además de un enfermo mental.

-Zel: Déjame en paz... -mira para otro lado.
-Subaru: Solo quiero disculparme... por favor -suplica.
-Zel: ¿Tú entiendes que no puedes echarte encima de mí y tocarme de esa manera?
-Subaru: Sí... -dice con cara de pena.
-Zel: ¿Te das cuenta de que está mal hacer eso a una persona?
-Subaru: Sí... -parece a punto de llorar.
-Zel: ¿Y por qué lo haces? -pregunta porque no le encuentra explicación a su comportamiento.
-Subaru: Gomen na... estabas tan cerca, y estábamos ahí... en el suelo...no me pude controlar, quería tocarte como aquella vez.
-Zel: Shibutani, tú no estás bien. Nos estábamos pegando, no era nada... "sexual" ¿sabes?
-Subaru: Bueno, pero a mí... me puso cachondo que me pegaras... -confiesa.
-Zel: Joder...-suelta en español. ¡Encima masoquista!
-Subaru: ¿Nani? -No le  entiende porque lo ha dicho en otro idioma, a Baru le sacas del Kansai-ben y ya se ha perdido.
-Zel: Nada. No puedes hacer algo así, la gente de la empresa no deben saber que soy... una chica -dice esto último en voz muy baja.
-Subaru: Lo entiendo, suimaheeen.
-Zel: Además, no quiero que me toques, no quiero nada contigo.
-Subaru: ¿Porque estás con Satoshi?
-Zel: Eso también, pero  de todos modos tú y yo no debemos estar juntos. Lo que hicimos en España estuvo mal, fue un error.
-Subaru: ¿Ehh? Para mí no fue un error... me gustó -cada vez le cuesta más hablar porque el dolor está aumentando por momentos. Encima ahora se le ha "roto" un poco el corazón cuando ella le ha dicho eso.
-Zel: Tú qué vas a decir, solo piensas en cochinadas -le dice haciéndose la ofendida.
-Subaru: Ay... me duele.. Zel, tú me gustas mucho - afirma con cara de estar muy jodido.
-Zel: Anda cállate y ve a un hospital -contesta perdiendo la paciencia, se acerca al cuadro de mandos para apretar el botón y dejar de estar allí parados como unos gilis.
-Subaru: Espera -retiene a Zel agarrándole del brazo.- Pero ¿me vas a perdonar?
-Zel: No tiene sentido, otro día volverás a hacerme algo malo. ¿Deshou?
-Subaru: Gomen, no lo hago a propósito... -se excusa desesperado.- Es que no sé cómo comportarme. 
-Zel: Pues que alguien te enseñe buena educación, porque te hace falta.-Suelta su brazo de forma brusca y hace daño a Subaru sin querer. A este se le escapa un gemidito de dolor.
-Subaru: Auuuh...
-Zel: ¿Te he hecho daño? Gomen ne - dice secamente, intentaba parecer impasible, pero lo cierto es que está preocupada por Baru, se ha dado un golpe muy feo.
-Subaru: Me duele cuando respiro -explica mientras mira a Zelgadiss con ojos de cachorrito herido.
-Zel: ¿Te puedes poner recto? -Le agarra por la cintura e intenta enderezarle un poco.
-Subaru: ¡¡¡AHHHHHHHHHHHHHHHHH, ME DUELE ZEL, YAMEEEETEEEEEEEEEE!!! -Suelta unos berridos de impresión que por poco no deja sorda a la muchacha.

Los Kanjani y los NEWS escuchan los gritos, Hina se tranquiliza un poco pensando que al menos Zel-kun va ganando la pelea, se siente incluso un poco orgulloso de su compañero de piso, porque a priori siempre ha pensado que era "un flojucho". Tegoshi por el contrario estaba imaginando una escena homo-yaoi que nada tenía que ver con pegarse, sino con Zel poniendo a Subaru "mirando a Kumamoto". Tego mira a Massu con una extraña media sonrisa y por la mente de este último se cruzan imágenes de lo que debe estar pensando Tegoshi, Massu se asusta, ¿se estará volviendo él tan guarro como su amigo?. Al menos ahora Hina está más conforme, momentos antes había pedido que le trajeran un palo de escoba porque estaba convencido de que podía abrir la puerta haciendo palanca, se puso muy pesado con eso y Yoko fue el único en conseguir hacerle entrar en razón diciéndole que probablemente iba a romper la puerta del ascensor y la Johnnys le haría pagar luego la reparación de su propio bolsillo. Al oír sobre un gasto inesperado como ese se calmó y ya no quiso abrirlo ni volvió a insistir con el asunto. Por suerte Yokoyama conoce sus puntos débiles y sabe qué decirle para manejarle a su voluntad. (Nota de la autora: Yoko es el "líder en la sombra" de Eito, por si alguien lo dudaba).
-Zel: ¡¡¡Ya paro, ya paro, gomen!!!

Ahora el pobre Subaru está jadeando como un animal, realmente se ha debido de hacer un estropicio bueno. Se oyen unos golpes metálicos desde fuera, alguno de sus amigos está aporreando la puerta de nuevo.

-Subaru: Aiaaaa... aiaaa... -Subaru está llorando un poco porque no se puede aguantar por el dolor.
-Zel: Neee Shibutani, tienes que ir al hospital, rápido.
-Subaru: Pero no me has perdonado -se queja, y luego hace ruido de sorber los mocos para arriba con la nariz.
-Zel: Eso no es importante -se vuelve a acercar a los botones.
-Subaru: Me ha costado mucho escaparme para hablarte... llevo toda la mañana intentándolo... Hina no me dejaba... y ahora seguro que me va a pegar... -dice preocupado mientras se le caen las lágrimas. Como siempre, ha hecho las cosas a lo loco y sin pensar en qué consecuencias podría haber.
-Zel: Mereces que Shin-chan te pegue, eres lo peor -dice intentando parecer dura, pero siente mucha pena por Subaru, se porta muy mal, pero tampoco quiere que esté así, se ha podido romper algo.
-Subaru: ¿Me perdonas?
-Zel: Bueno, pensaré sobre ello...-contesta vagamente para escurrir el bulto.
-Subaru: Vale, eso está bien -se conforma, vuelve a sorber por la nariz.
-Zel: Vamos a bajar, ¿ne? -Va hacia los botones cuando se escucha un sonido raro.
-Subaru: Ahh, gomen... -se disculpa mientras se encoje aún más de lo que estaba.
-Zel: ¿Te has tirado un pedo? -pregunta incrédula.
-Subaru: Sí... suimaheeeen... se me ha aflojado la tripa... habrá sido del golpe.
-Zel: Esto es increíble -Zel le mira unos segundos y luego empieza a poner mala cara- ¡Kuso, apesta!
-Subaru: Perdón, perdón.

Ella le da al botón de bajada varias veces y el ascensor POR FIN se pone en marcha.

-Zel: Y ahora encima me ataca con guerra química, desde luego lo que no me pase a mí... -se queja en español.
-Subaru: No te entiendo ¿me has insultado? -pregunta todo encogido.
-Zel: ¡Nooo! ¡Hayaku, hayaku! -le grita al ascensor para que baje más deprisa.

Los chicos ya han escuchado el mecanismo del ascensor ponerse en marcha y el número de la puerta ha cambiado al 3, se apresuran a bajar por la escalera. Ryo dice que está cansado y Murakami se ofrece a cargarle encima suyo porque le tiene muy consentido. Bajan apelotonadamente por las escaleras, Massu y Yoko van los primeros, seguidos de Maru, Yasu y Tego. Y como era lógico Hina y Okura los últimos, Murakami porque lleva a Ryo colgado como un mono en la espalda y Tacchon porque es un vagancias y no quiere ir más rápido.

-Massu: ¡Venga corred! Alguno puede estar herido o... algo peor -Exclama mientras gira en el descansillo antes de bajar el siguiente tramo de escalera con Yoko a su lado. La verdad es que Massu es de los más preocupados, porque siempre ha sido una persona bastante protectora y no quiere que le pase nada a ninguno de sus compañeros, bueno, esto va por Zel-kun, Subaru le da bastante igual.

Los dos primeros de ellos aparecen a toda hostia en el hall asustando a las dos chicas de recepción que no entienden qué pasa con tanto idol corriendo y montando escándalo. El ascensor se abre, Yoko y Massu se apresuran hacia allí. Maru llega tras ellos respirando muy fuerte y tirando de Yasu al que lleva agarrado de la mano. Ven a Baru y Zel dentro, Shibutani es el que peor pinta tiene, pero Zel tiene muy mala cara (porque lleva ya demasiado rato oliendo lo que no debería).

-Massu: Zel-kun, ¿estás bien?
-Zel: Daijoubu, daijoubu -asiente con la cabeza para que Massu no se preocupe.
-Yoko: ¡Shibuyan! -le llama, pero Subaru no habla.

Algo como esto, pero sin micrófono
Se acercan más a ellos mientras Zel sale por su propio pie y respira un poco de aire "no contaminado", Baru permanece quieto y encogido dentro del ascensor. Llegan el resto por fin, Tegoshi se quiere enterar de todo cuanto antes, Hina suelta a Ryo en el último escalón y ambos corren hacia ellos. Okura camina como pisando huevos y derrotado por la vida unos metros detrás, diciendo "mendokusai" y quejándose con cara de orto de que a él no le ha bajado nadie, que ha tenido que gastar sus piernas, pero cuando ve que las chicas de recepción no le quitan ojo de encima, se pone erguido y las mira dedicándoles una de sus sonrisas matadoras.

-Recepcionista 1: ¡Ay, qué bueno está el cabrón!
-Recepcionista 2: A mí me gusta más Nishikido, pero... a este también le daba un paseo en ascensor.
-Recepcionista 1: ¿Qué? -dice mirándola sin entender a qué se refiere.

Massu quiere ir a comprobar que Zelgadiss realmente está bien.

-Zel: No os acerquéis porque huele mucho a pedo, pero ha sido Subaru -aclara gesticulando mucho y señalándole. (Si Zel pudiera acordonaría el ascensor y prohibiría la entrada, como en Fukushima)
-Yoko: Bueno, te creemos, no ves que ya le conocemos hace bastante tiempo y sabemos que tiene suelto el fuelle, llevo oliendo sus pedos durante dos décadas.
-Okura: ¡¡A ver, a ver!! -ahora que ha oído algo de un pedo camina más rápido porque tiene interés en el asunto.
-Hina: Zel-kun, ven que te mile ¿estás bien? ¿No te ha hacido nada este degenelao?
-Zel: Estoy bien, Shin-chan.

Hina abraza a Zel un momento y le toquetea la cabeza,  luego se apresura a meterse en el ascensor para moler a palos a Baru. Zelgadiss no tiene tiempo ni de reaccionar para pararle.

-Hina: ¡Ven acá pa acá, que es que no tienes una idea ni medio buena, to lo que te se ocurre son burradas y cosas mu estúpidas! -Le increpa mientas le agarra de la camiseta y empieza a zarandearle.

Subaru se queja y gimotea, le duelen mucho las costillas y le cuesta respirar.

-Zel: ¡¡No, Shinchan!!
-Hina: ¡¡Es que te mataba, Shibuyan, mila todo lo que has hacido hoy!! He pasao muncho miedo, si le hases algo a Zel-kun...
-Zel: ¡¡Shingo, yamete!! -le grita.

Murakami le suelta un par de tortazos en la cabeza a Baru y este se pone a gritar como un enfermo mental causando una escandalera increíble. Todos se asustan mucho de la reacción de Subaru. Hina quiere pegarle más, pero Zel le agarra del brazo y le vuelve a pedir que pare. Shingo mira a Zelgadiss sin entender nada, ¿Con todo lo que le ha hecho y encima ahora le defiende?

-Hina: ¿Qué pasa? Solo voy a pegale lo justo, así le enseñalé a poltalse como una pelsona sivilisada -explica.

(Nota de la autora: Hombre, no sé yo si pegar a alguien de hostias es "una manera civilizada" tampoco, pero Hina es así).

-Zel: No le pegues por favor, se ha golpeado y se ha hecho mucho daño.

Shingo suelta a Subaru y este que estaba contra la pared del ascensor se desliza hacia abajo cayendo sentado en el suelo mientras lloriquea y pone caras de dolor.

-Yoko: Mira Hina, tiene razón, Subaru tiene pinta de estar muy jodido.
-Zel: Pobrecito -dice apiadándose por fin de él y se agacha en el suelo mientras le pasa la mano por el pelo. -Tranquilo, Shingo ya no te pegará más.

Subaru asiente con la cabeza mientras mira a Zel fijamente y sigue respirando muy fuerte. Tiene varias lágrimas mojándole las mejillas.

-Recepcionista 2: Por favor pueden hablar más bajo, no se puede gritar aquí -les riñe mientras se les acerca.
-Todos: Gomen, gomen...-se disculpan.

La recepcionista le roza el trasero Ryo antes de irse de nuevo a su sitio tras el mostrador. Y Ryo le sonríe pícaramente.

-Maru: Esto es muy raro, ¿no debería estar Zel enfadado con Subaru? -observa bastante descolocado.
-Yasu: ¡Así debería ser! -contesta con fastidio, no le gusta una mierda que Zel haga caso a Shibutani, ella debería liarse con Yoko. (Nota de la autora: ¡Sobre mi cadáver, Yasuda!)
-Massu: ¿Habrán follao ahí dentro? -Suelta de pronto.

Todos se queda estupefactos. Varios de ellos exclaman "Ehhh?".

-Zel: ¡Massu! -le grita con los ojos muy abiertos porque no se puede creer las palabas que han salido de él.
-Massu: Ay ¿Pero qué he dicho? -se asusta mucho, se tapa la boca como si hubiera soltado una blasfemia y se esconde detrás de Tegoshi completamente avergonzado. Tego está que se muere de la risa, Masuda-kun se ha espabilado mucho en muy poco tiempo y él es en gran parte el culpable.

Ahora todos miran a Zel y Subaru como esperando una respuesta a esa pregunta indirecta.

-Zel: ¿Qué? No hemos hecho nada, por supuesto que no -contesta ofendida.

Subaru mueve la cabeza y la apoya contra Zel como pidiendo mimos.

-Subaru: Me duele mucho... Zel...
-Zel: Sacadle del ascensor -se levanta y sale de allí, no quiere que nadie se piense lo que no es.
Ehhh, bueno, sí, algo parecido. 

Okura y Maru van hacia allí, Maru agarra a Baru y le lleva en brazos fuera, luego le sienta con sumo cuidado en un banco acolchado que hay allí cerca. Okura está olisqueando los últimos retazos de pedo que pueda haber en el ascensor, comenta en alto si Baru ha desayunado natto porque realmente huele MUY mal,  luego saca su móvil y se pone a explicar en su j-web sobre lo sucedido durante esa ajetreada mañana, lo importante, que para él es el asunto del pedo claramente.

Los kinkis bajan por las escaleras, Koichi viene con un humor de perros, Tsuyoshi va justo detrás con expresión impasible y masticando un chicle.

-Koichi (dirigiéndose a la recepción): Oiiii, ¿qué ocurre con el ascensor? ¿Siempre está roto o qué? ¿No hay dinero para repararlo? Estoy harto de tener que subir y bajar andando la mayoría de las veces, y cuando lo usas es muy lento.
-Recepcionista 1: Gomen nasai, escribiremos su queja, señor Domoto -hace unas reverencias.
-Koichi: Estoy cansado del ensayo, no me apetece bajar andando... Me hubiera tirado por la escalera, pero Tsuyoshi no me ha dejado.
-Tsuyoshi: Kouchan, no te dejo tirarte si no llevas armadura de samurai, que te puedes descalabrar, además estas señoritas no tienen la culpa de que el ascensor se rompa, ¿dehsou? -dice intentando que entre en razón.
-Koichi: Pues entonces ¿quién la tiene? -pregunta indignado.
-Yasu (acercándose a ellos): Creo que nosotros, senpai.
-Koichi: ¡Cómo no, algún Kanjani! Siempre la estáis liando.
-Yasu: ¡Gomen naa! -Hace una profunda reverencia a los senpais.
-Koichi: ¿Se puede saber a qué andáis? -pregunta al ver que tienen como mucha movida montada y andan ahí apelotonados cerca del ascensor.
-Yoko: Ha habido un... pequeño accidente. Esperamos que nada grave -contesta.
-Koichi: ¿Qué ha pasado? -se acerca hasta ellos muy interesado.
-Zel: Yo estaba en el ascensor, Subaru corrió para meterse dentro y se chocó contra la pared.
-Koichi: ¿Lo veis? ¿Cuántas veces tengo que deciros que no se corre por los pasillos? Luego pasan accidentes como este, es muy peligroso.

Kouchan se pone en plan padre porque le encanta dar la charla a la gente y echar la bronca. Luego a cuento de nada, le da una colleja a Yokoyama que estaba ahí al lado, y Yoko le dice que no le pegue porque tiene una herida en la cabeza que se ha hecho el día anterior. Koichi le pregunta si también fue porque corrió detrás de Zel-kun, pero Yoko le explica que Ryo le golpeó con una puerta.  Entonces Koichi se queja de que están haciendo mucho gasto en el seguro con tantos accidentes, y que entre ellos y Tsuyoshi con sus múltiples enfermedades al final la Johnnys va a quebrar y van a terminar todos en la cola del Hello Work buscando empleo. Tsuyo le escucha con cara de resignación, cuando se pone en plan abuelo cebolleta a dar sermones no hay quien le aguante. Yasu le está toqueteando el brazo intentando llamar su atención, Tsuyoshi por fin le mira un momento y Yasu le sonríe ampliamente  sin decir nada mientras le observa con sus ojitos kawaii, "este chico es bastante rarito" piensa el senpai. Yasuda es feliz solo con que Domoto-san le dedique un segundo de su vida para mirarle (Nota de la autora: ¡Y YO TAMBIÉN! En la realidad y en la ficción) ^_^U

Cuando todos pensaban que la chapa que estaba dando Koichi se iba a acabar, se gira y le dice a Yasu que no le vuelva a regalar bombones a Tsuyo en lo que le resta de vida. La sonrisa de Shota se borra de inmediato y pide disculpas por lo que ocurrió mientras Tsuyoshi intenta quitarle importancia (porque en realidad quiere comer más bombones en cuanto acabe de ponerse bien del todo).

-Koichi: Y esto va también por ti, Zel-kun -le dice muy serio a la pobre Zel que está cerca del asiento donde está echado Shibutani con cara de agonías.
-Zel: Gomen ne, senpai -hace una reverencia de casi 90 grados.
-Koichi: Imagino que vuestra intención era buena pero... si sabéis que come como un cerdo, ¿para qué le regaláis nada?

Okura, Tegoshi, Ryo y Yoko contienen la risa. El resto permanecen serios ante las palabras del senpai.

-Tsuyoshi: Hombre, que tampoco es eso, no hace falta insultarme, Kouchan.
-Koichi: Me tenéis muy harto entre todos.
-Tsuyoshi: Tenéis que perdonarle, es que lleva muy mal tener que bajar por las escaleras, él es más de tirarse por ellas...
-Koichi: Eso es porque estoy cansado, me quiero sentar.
-Okura: Yo también odio bajar y subir andando, somos idols, necesitamos un trato mejor.
-Hina: Senpai, pos siéntese aquí, al lado del Baru-chan -dice amablemente mientras le señala el banco con la mano.


Koichi se sienta medio desplomándose sobre el banquito. Zel se da cuenta de que Murakami tiene unas heridas muy raras en los dedos y todo bastante rojo.

-Zel: ¡¡Shin-chan, tu mano!! -grita mientas corre hacia él y le agarra para mirárselo de cerca, no se lo había visto antes cuando pegó de hostias a Subaru.
-Hina: Bah, si no es naa, ya'stoy bien -dice para que Zel no se preocupe.
-Zel: Tiene mala pinta, ¿qué te ha pasado? -pregunta sin dejar de agarrarle la mano.
-Hina: Naaa, que Tada-kun me ha mordío...
-Koichi: ¡Estáis sin civilizar!

Tsuyoshi  les mira con cara de desaprobación, tiene que irse de allí lo antes posible, que no le relaciones con esos salvajes de Osaka porque manchan su imagen de "persona educada en la ciudad que fue la primera capital de Japón".

-Zel: Pero a ti qué demonios te pasa? -le increpa a Okura y luego le da un empujón, que casi no le mueve del sitio, porque Okura es más fuerte y mucho más grande que Zel.
-Okura: ¿Qué te pasa a ti? ¡No me toques, aho!  -empuja a Zel y esta casi se cae, por suerte Yoko le agarra de un brazo.

Massu está muy asustado, no quiere que le hagan nada a Zel, pero aún está avergonzado por lo que dijo antes y no se atreve a salir de detrás de Tego para intervenir. Yasu por su parte está emocionado con que Yoko ayude a Zelgadiss y ya está pensando unos Shojo mangas de flipar.

-Yoko: Déjale en paz, idiota, no ves que le sacas dos cabezas, al menos métete con uno de tu tamaño -dice (sorprendentemente) para defender a Zel.
-Okura: ¿Alguien como tú? Porque eres el único de mi estatura... -suelta de manera chulesca como poseído por un yankee.
-Yoko: Tal vez... -le contestas mientras se desabrocha aún más la corbata y le mira con cara de perdonavidas (Nota de la autora: cosa que Yokoyama hace muy bien).

-Zel: Bueno ya está, aquí no ha pasado nada, ¿ok? -agarra a Yoko de la chaqueta como para que no haga nada indebido y le dé por zurrar a Okura. Hay demasiados tauros cabreados por metro cuadrado, parece que han soltado los toros en San Fermín.
-Koichi: ¿Queréis parar de hacer el imbécil? ¿ahora os vais a pegar? Ni que fuerais Kattun.
-Tsuyoshi: Te recuerdo que tú les escogiste...-dice metiendo la pulladita.
-Koichi: ¿Hasta cuándo vas a estar echándome en cara 
lo de kattun?
-Tsuyoshi: Solo hasta que se separen, tranquilo -suelta con mala baba.
-Hina: Venga,  aquí no ha pasao na y somos tos wenos tomodachis, ¿velda? -Se acerca a Tadayoshi y le pasa el brazo por encima. Okura se tranquiliza un poco.
-Zel: ¿Y tu mano?
-Hina: Si casi ni me duele -sonríe.
-Okura: No le hubiera mordido si tú hubieras traído tarta de queso para todos -se queja un poco enfurruñado mirando a Zel, pero al menos ya no parece que vaya a pegar a Yoko ni a nadie.
-Zel: Es que...no tenía más dinero, la tarta es muy cara, no me llegaba... -confiesa con vergüenza, luego mira al suelo mientras se pone colorada, realmente es muy pobre comparada con ellos.
-Hina: Okura, podías complal tu plopia talta también, no clees? -le agarra tan fuerte que parece que le está haciendo una llave en el cuello.
-Okura: ¡¡Itte, itte!! Bueno vale, se lo paso porque es "binbo".
-Yoko: Y para colmo tu padre tiene una franquicia de yakitori, hubiera hecho lo que fuera por tener algo así.
-Koichi: ¿El qué? ¿tener padre o lo de comer pollo gratis? -suelta a bocajarro.
-Tsuyoshi: ¡KOICHI! pero ¿qué dices? -Le riñe.

Yasu mira a Koichi-senpai un poco asombrado. Yokoyama se ha quedado totalmente descolocado, no sabe ni qué contestar, la verdad es que Koichi muchas veces no piensa lo que dice y luego pasa lo que pasa, que queda como un burro. Zel inconscientemente le pasa la mano por el brazo a Yokoyama para que reaccione, porque le ve con cara de póker.

-Yoko: Lo del pollo... me refería al pollo, senpai -por fin acierta a decir.
-Tsuyoshi: Por todos los Kamisamas, que bruto eres a veces, Koichi.
-Subaru: Ayy, ayyyy... -se queja porque nadie parece hacerle caso ya y él se siente mal.
-Hina: Tenemos que lleval a este baka al hospital. Y con todo lo que tengo que hasel yo esta talde...
-Subaru: Zel-kun... ven a sentarte aquí conmigo -pide con cara de pena.
-Zel: ¿Por qué? -pregunta sin entender nada.
-Subaru: Si estás cerca me duele menos -alarga un brazo hacia ella.
-Zel: Pero qué tonto eres...-dice fingiendo estar enfada, pero en el fondo le ha gustado lo que ha dicho y por un segundo se le ha escapado una mueca de sonrisa que ha pasado desapercibida para todos menos para Yoko, que es muy observador y lo caza todo al vuelo.

Yasu llama a Zel de pronto para que vaya junto a él y Domoto-senpai, y a Zelgadiss no hace falta insistirle mucho para que vaya con Tsuyo, así que pasa de Subaru a kilos y va con ellos dos dejando al pobre Shibutani con cara de tristeza. Hina se sienta junto a él en el único sitio que quedaba libre en el banco y le consuela un poco acariciándole la cabeza. Hace un rato le pegó y le quería matar a tortas, pero quiere mucho a ese viejo loco y en seguida se le pasan los cabreos con él, aunque se las esté liando pardísimas continuamente.

-Yasu: Nee, neee senpai, ¿Por qué no vamos a cenar luego los tres juntos? Ya se siente mejor, ¿verdad?
-Zel: Ay sí, eso estaría muy bien -dice emocionada.
-Tsuyoshi: Gomen ne, he quedado con Matsuoka para comer mandarinas.
-Yasu y Zel: ¿EHHHHHH?
-Tsuyoshi: Es que veréis, tengo la teoría de que todo lo que hago se pone de moda -mastica el chicle mientras hace una pausa.- Si me compro ropa y salgo en la tele, se agotan las prendas que llevo puestas, si voy a un restaurante aumentan los clientes, si compro un helado de un determinado sabor en una heladería, los siguientes días hay colas para comprarlo hasta que se termina. Me aposté con Matsuni a que podía aumentar las ventas de mandarinas del país si las comía por la calle.

-Yasu: Senpai, es usted tan genial -le piropea porque todo lo que dice el senpai le parece maravilloso, por estúpido que sea lo que suelte por la boca.
-Zel: En Japón la gente no tiene personalidad... por eso le copian, senpai. En Europa no somos así para nada -se queja mientras se cruza de brazos.

Tsuyoshi mira a Zel fijamente porque le parece interesante su teoría, además le fascinan los gaijins.

 -Yasu: Yo ya quiero comer mandarinas.
-Zel: ¡YO TAMBIÉN!
-Yasu: ¡Pero yo lo he dicho antes!
-Zel: ¡Eso no tiene nada que ver!
-Tsuyoshi: Seguro que hay mandarinas para todos, tranquilos.
-Yasu: Bueno, pero quedaremos para cenar otro día, ¿vale?
-Zel: ¡Sí, por favor, senpai!
-Tsuyoshi: Sí, no hay problema -que remedio le va a quedar, Yasu es un poco pesado, pero de todos modos no le cae mal. O dicho de otro modo, es "el que menos mal le cae de Eito".
-Yasu: Zel -le pone la mano en el hombro- ¿te has fijado en lo guapo y elegante que viene hoy Yoko?
-Zel: ¿Ah sí? -mira a Yoko disimuladamente, que está hablando y riéndose con Koichi como si tal cosa después del momento raro de antes.- No me había fijado.
-Tsuyoshi: No sé si viene al ensayo o a un funeral con ese traje negro... además lleva la corbata super mal puesta, mínimo que la lleve colocada -se pone en plan criticón, como buen "gurú de la moda" que se cree que es.
-Yasu: Vaya,  al senpai le molesta que Yokocho lleve mal la corbata...

Son demasiado guapos para ser Yoko y Zel. XD
Al oír eso, Zel parece un zombi poseído, se apresura a ir donde Yoko y le empieza a poner lo mejor que puede  la corbata y los cuellos de la camisa. Yokoyama que estaba hablando con el resto se queda callado y quieto de pronto sin saber qué hacer mientras Zel le sobetea. También aprovecha para colocarle las solapas de la chaqueta  y quitarle una pelusa del hombro. Yoko parece avergonzado, pero por raro que parezca NO dice nada, por lo visto le gusta que Zel le trate como si fuera su hijo. El resto parecen estar alucinando un poco, menos Yasu que ya tiene su película montada y los está viendo incluso casados.

-Subaru: ¿Qué haces? -pregunta mientras se sujeta las costillas con la mano.
-Zel: Calla, Shibutani.
-Subaru: Ayyyyaaaaaa...-se vuelve a quejar, pero ya no se sabe si se queja por el dolor, o porque Zelgadiss no le hace ni puto caso al pobre. 
Hina le acaricia la cabeza y a la vez mira su reloj porque está esperando al manager.
-Koichi: Vosotros no estáis bien, y este chico Europeo es muy sobón -observa.
-Tego: Eso es verdad, a Massu siempre le toca el trasero.
-Massu: ¡Tegoshi, no cuentes eso! -se esconde detrás de él a aún más encogido y avergonzado.
-Zel: Mira que "hansamu" estás ahora -le dice a Yoko mientras le pone bien un mechón del flequillo, Yokoyama  está bastante colorado.
-Yoko: ¿Hansamu yo? -Mira a Zel con la bocaza abierta mientras ella vuelve con Yasu y Domoto-senpai como si tal cosa.

Tsuyoshi asiente con la cabeza a Zel como dando su aprobación en la colocación de la corbata mientras sigue masticando su chicle, Yasu está súper sonriente pensando en la boda, quiere ser el padrino (NOTA DE LA AUTORA: Que no Yasu, ¡hostias ya! :p)

Traquilos, esa Matsuko es un muñeco. 
-Hina: Hay que lleval al baka este a que le milen en el hospital.
-Subaru: Ven conmigo, Shin-chan. ¡¡Onegai!!
-Hina: Pos si es que yo no puedo -se queja- que solo a ti te se ocurre estamponarte contla el ascensol un jueves, que es el día que pola talde tengo que grabal el poglama con la Matsuko!! Estoy mu liao, no te puedo de acompañal. A vel, ¿quién quiele ir con Subaru al médico?
-Ryo: Estoy ocupado, gomen. Esta tarde los de NEWS tenemos reunión.
-Tegoshi: Es verdad, a Ryo nos lo vamos a llevar nosotros un rato ahora.
-Maru: Yo tengo que grabar mi programa de radio.
-Yasu: Tengo que ir a comprar mandarinas, es urgente.
-Okura: A mí es que no me apetece una mierda -dice sin inventar siquiera una excusa, luego se rasca la cabeza y bosteza.
-Yoko: Joder, ya voy yo... y de paso que me revisen lo mío.

De pronto Yasu tiene una idea loca, empuja a Zel hacia delante.

-Yasu: Zelgadiss les acompañará.
-Zel: ¿QUIÉN YO? -pregunta muy descolocada.
-Hina: Huy pos sí, así me los vigilas, polque no me fio yo nada de estos bakas.
-Zel: ¡No, no, yo no voy! Que tengo que...que...comprar mandarinas, igual que Yasu.
-Hina: Ya te llevo yo mandalinas a casa luego, no hay poblema.
-Zel: Pero es que me gusta escogerlas a mí y claro...
-Hina: Polfavol no seas asín, si vas tú con ellos me quedo más tlanquilo, es que son mu tontos, es mejol que vaya una persona responsable con ellos, ayel cuidaste mu bien de Yokocho.
-Yoko: ¡Oooi!¿Qué estás insinuando? Yo ya soy un adulto y puedo valerme por mí mismo, y además, ayer no lloré ni nada -miente.
-Hina: Yoko se piensa que es un niño mayol, pelo entoavía no lo es, pol favol acompáñales -le pide a Zel.
-Yoko: Oye, que te estoy escuchando, ¿cómo que no soy un niño mayor? Si de hecho soy el más mayor del grupo -se queja.
-Hina: Ay, cállate un poco, Yokocho. Zel-kun, onegai... -mira a Zelgadiss con sus ojos de cachorrito.
-Zel: Bueno está bien, yo voy con ellos -cede.
-Hina: ¡¡Aligatou!! -le toquetea la cabeza.
-Tsuyoshi: Bueno, me voy a ir, otsukaresama desu -se despide de ellos, se saca el chicle de la boca y lo tira en la papelera que hay en el hall. 

Koichi se despide de ellos también, se levanta y corre detrás de Tsuyo para alcanzarle cerca de la salida del edificio. Yasu y Zel han tenido la misma idea, tan pronto como los Domoto salen por la puerta, corren hacia la papelera  y se empujan por ver quien mete la mano antes para rescatar el chicle chupao del senpai para quedárselo como fetiche (muy asqueroso) de fan coleccionista. Se empujan mientras agarran los dos la papelera y forcejean como dos críos pegándose por un juguete. Las recepcionistas ya lo dejan por imposible, ni siquiera van a llamarles la atención, solo están esperando que se vayan todos de una puñetera vez de allí y dejen de dar el coñazo, de pegarse y de gritar.

-Yoko. No me puedo creer a esta gente...
-Hina: ¡¡Zel, no recojas mieldas de la basula!! ¡¡A casa eso no me lo llevas!! -Le grita enfadado

 Zelgadiss no hace ni puto caso y sigue a su rollo. Maruyama con cara de indignación se acerca hasta ellos.

-Maru: Mira Yasu, puedo aguantarme las ganas de decir algo mientras te veo coquetear con el senpai delante de mí cada vez que te lo encuentras, pero que te pegues con alguien por un chicle suyo masticado me parece el colmo. Tú a mí no me tienes ningún respeto, es más, a veces me pregunto si en realidad me quieres... o solo estás conmigo para pasar el rato hasta que puedas conseguir estar con Domoto-senpai -cuando acaba de decir estas palabras se le ve muy mala cara, parece a punto de llorar.

 Yasu suelta la papelera y con la inercia, Zel que estaba tirando de ella se cae de culo en el suelo volcándose el cubo y tirándose un montón de mierda y papelotes por encima. La pobre queda hecha unos zorros. Se oyen las carcajadas de Okura desde el otro lado del hall. El resto permanecen en silencio, incluso Zel que se ha hecho daño al caer, tampoco ha dicho nada porque nunca había escuchado a Maruyama hablar tan seriamente y le ha dejado un poco en shock. Contempla la escena sentada en el suelo.

 -Yasu: Maru, pero ¿qué dices? -pregunta totalmente asombrado.


CONTINUARÁ...