miércoles, febrero 09, 2011

4. Vacaciones Pagadas (Parte 4)






Aiba, Nino y Ohno han conseguido un trabajo en una empresa de limpieza y a la hora de la comida los tres sacan los bentos preparados por sus chicas.
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-Nino: ¿Vosotros que tenéis para comer?

Ohno abre el suyo rápidamente.

-Ohno: Huy un “bokariyo”.
-Aiba: ¿Y qué es eso?
-Ohno: Pues es pan con algo dentro.
-Aiba: ¿Y que tiene este?
-Ohno (mirándolo con detenimiento): Nada… -dice con cara de circunstancias.
-Nino: Pues tu novia no se lo ha currado una mierda, te ha dado un trozo de pan y ya está.
-Ohno: No importa, si a mí así ya me gusta. Al menos me ha puesto postre.
-Nino: ¿Más pan? -pregunta con malicia.
-Ohno: Nooo, mira, es un flan con forma de teta.
-Aiba: Ahh, eso es todo un clásico.
-Ohno: Es un código secreto que tenemos, significa que luego “quiere tema” conmigo.
-Nino: ¿Y si no te lo pone que significa?
-Ohno: Siempre quiere, el flan es un mero trámite.
-Aiba: ¿Tú qué has traído Nino?
-Nino: “Fabara asuturiana”. No sé si me va a gustar -prueba una cucharada. -¡Umai!
-Ohno: ¿Y de postre?
-Nino: Una pastilla para el dolor de estómago… me va a hacer falta -contesta con la boca llena.
-Ohno: Aiba, ¿a ti quien te ha hecho la comida? Porque como ninguna es “oficialmente tu chica”…
-Aiba: Entre todas… porque me quieren mucho -lo abre y se queda desconcertado. - ¿Ehhhh? ¡¡¡No hay comida, sólo me han puesto postre!!!
-Nino: ¿Ah sí?, ¿y qué es? -pregunta con curiosidad.
-Aiba (enseñándoles el bento): Son cinco flanes de tetas… ¿qué querrá decir todo esto?

Nino y Ohno se miran descolocados.


Esa misma tarde.

La casa está tranquila, a pesar de que están casi todos en ella. Nino y Geno están en su habitación entretenidos con alguna cosa. Elphaba y Sho están a lo suyo (sea lo que sea) en su cuarto, pero si alguien les preguntara dirían que están leyendo, o estudiando (nunca sabremos si es verdad…). Aiba juega en el suelo de su habitación. Amiga en la sombra está trabajando en el despacho porque ella tiene una vida y esas cosas… Jun ha salido para presentarse a un casting como modelo, con eso de que va a ser padre ha decidido que sus vacaciones forzadas debían llegar a su fin y empezar a ser responsable. No quiere que Claire siga cantando en la calle mucho más tiempo porque no le parece bien en su estado, mucho menos desde que a Zelgadiss le dio la pedrada y abandonó el dúo para cantar en solitario tres calles más arriba. Claire se aburre en su habitación, así que se pone a mirar revistas japonesas de las miles que tiene compradas. Zelgadiss está sentada en uno de los sofás del salón mandando mensajitos por el móvil mientras Ohno ha vuelto a entrar en su estado de abstracción (y/o empanamiento total) y ha perdido el contacto con la realidad, está sentado en el suelo con la mirada fija en un punto y no es consciente de nada de lo que pasa a su alrededor. Vamos que se ha quedado catatónico como le ocurre a veces.


Zelgadiss se acerca a Ohno y mueve la mano delante de su cara, las pupilas responden al movimiento pero parece totalmente ido. Ella decide salir y se dirige hacia la puerta cuando se cruza con Elphaba en el pasillo de casa.

-Elphaba: Hey, ¿a dónde vas?
-Zelgadiss: A dar una vuelta… aprovechando que Ohno se ha quedado en "stand by" en el salón.

Elphaba se asoma a la sala y ve a Ohno sentado en el suelo inmóvil y con pinta de haberse convertido en una estatua.

-Elphaba: Si vas a pasear por qué no te llevas a Aiba, que seguro que está aburrido en su habitación, además, así hace sus necesidades en el parque, que no ha salido en todo el día…
-Zelgadiss: ¡Noooo!
-Elphaba: ¿Por qué no?
-Zelgadiss: Esto… es que quiero ir sola.
-Elphaba: Estás muy rara, tú me estás ocultando algo…
-Zelgadiss: ¿Yooo? Nooo… Que vaaaa… -intenta mentir pero se le da bastante mal.
-Elphaba: ¿Y que es eso que escondes ahí detrás?
-Zelgadiss: Nada… no llevo nada…

Elphaba forcejea con Zelgadiss y le quita un pequeño libro, lee la portada mientras Zelgadiss intenta en vano recuperarlo antes de que sea demasiado tarde.

-Elphaba: “Dialecto del Kansai para gilipollas” -Mira a Zelgadiss indignada comprendiéndolo todo. -Ibas a verte con Subaru, ¿no es cierto?
-Zelgadiss: Eh…yo… bueno…
-Elphaba: ¿Para qué? ¿Qué estáis tramando los dos?
-Zelgadiss: Nada…
-Elphaba: (con cara de sorpresa) ¡¡Tú estás pensando en hacer guarradas con él!! -le señala con un dedo acusador.
-Zelgadiss: ¿Pero que dices? ¿De dónde te has sacado eso? -Pregunta haciéndose la indignada.
-Elphaba: No olvides que puedo leerte la mente, señorita.
-Zelgadiss: Mierda, ¿entonces para qué me preguntas?
-Elphaba: No vas a ir a ninguna parte, y menos con un ordinario de Osaka.
-Zelgadiss: Pero, pero…
-Elphaba: Dejas a tu querido Ohno tirado en mitad del salón para tener un sórdido encuentro sexual en algún hotel de mala muerte con Subaru. Que probablemente ya te esté esperando allí, medio desnudo… entre las sábanas de la cama, en una penumbra de luces y con algún disco de baladas de Barry White puesto para crear ambiente. Mientras encarga al servicio de habitaciones una botella de champán y un bol de fresas bañadas en chocolate caliente… -Elphaba se abanica con la mano porque se está empezando a poner un poco de imaginarlo. Toma aire y recupera la compostura -Pero ¿No te da vergüenza?

-Zelgadiss: ¡Tiene razón, tiene razón, maldita sea! -Corre hacia la puerta de la calle -¡¡No tengo tiempo que perder!!

Elphaba la agarra por el brazo impidiendo que se vaya.

-Elphaba: ¡Al menos escúchame cuando te hablo, pedazo de guarrona! Si vas se lo digo a Ohno.
-Zelgadiss: Nooo, nooo… Tú no lo entiendes, tengo que hacerlo. Es necesario. Sólo una vez.
-Elphaba: Ni una ni media, no vas a ir porque si lo haces te arrepentirás. Lo sé. Soy la persona sensata del equipo Aiba, hazme caso, ¡¡hombre yaaaa!!

Zelgadiss vuelve al salón con cara de fastidio, se sienta en el suelo al lado de Ohno y se cruza de brazos. Elphaba se acerca a ella.

-Elphaba: Así me gusta, siéndole fiel al Riida -se larga de nuevo a su habitación.

Aproximadamente una hora después…

Llaman a la puerta, Zelgadiss se acerca a abrir. Elphaba sale aceleradamente de su habitación poniéndose una bata de andar por casa tras haber escuchado que llamaban al timbre -por una razón que desconocemos y que tal vez tenga algo que ver con Sho llevaba poca ropa- En la puerta está Subaru, que viene vestido con su particular estilo "mendigo-Johnny deep-vintage" y unas gafotas de pasta negra.

-Subaru: No sé qué te has creído pero llevo esperándote un montón en el descampado en el que habíamos quedado.
-Zelgadiss (mirando a Elphaba que está plantada en el pasillo con gesto de desaprobación): Lo siento, no me dejan salir “a jugar” contigo, Subaru...
-Elphaba: ¿En un descampado? Eso es muy cutre.
-Zelgadiss: Perdóneme la señorita de gustos refinados, era muy bonita tu fantasía del hotel, pero estamos en crisis y hay que ahorrar, además para hacerlo debajo de un puente nos pedían un aval en el banco.
-Elphaba: Joder, está la cosa fatal con las inmobiliarias...
-Subaru: ¿Puedo pasar o me tengo que quedar en el descansillo?

Zelgadiss mira a Elphaba como pidiendo permiso.

-Elphaba: Está bien, que entre. Que no se diga que en esta casa se trata mal a los Idols, aunque sean del Kansai... Huy, que mi profesora de japonés es de allí, no debería meterme con esa pobre gente.
-Subaru: ¿Me puedo quedar un rato? Tsubasa está en clase de “furamenko” y no conozco a nadie más. Además de aquí a Sevilla hay un trecho. Ayer mientras Tsubasa estaba en la academia de baile pasé la tarde en un parque hablando con unas señoras, pero me aburro de que se empeñen en hacerme trencitas en el pelo.

Los tres van al salón e intentan no pisar al Riida catatónico que continúa sentado en el suelo.

-Elphaba: Os pondré una película que relaje el ambiente y os estáis aquí los dos tranquilitos, ¿eh? Y de paso le hacéis compañía a Ohno. -Elphaba busca entre los Dvd’s de la casa. -Os pongo la Sirenita, que es muy bonita, ¿vale?
-Subaru: Paso, que a mí esa tía con sujetador de conchas me pone un montón…
-Elphaba: Que retorcido… si es una película para niños.
-Subaru: De niño también me ponía.
-Elphaba: Vaaaale, pues otra -sigue rebuscando. -¿Mulan?
-Zelgadiss: No, que en esa salen personajes asiáticos, y me ponen a mí.
-Elphaba: Me lo estáis complicando… ¿La Bella y la Bestia?
-Los dos: ¡Síii!

Elphaba pone el Dvd y sale de la habitación.

-Elphaba: ¡¡Estoy al fondo del pasillo y os estaré vigilando!! -Sentencia y se mete rápidamente en su cuarto.
-Zelgadiss (mirando a Subaru): Nunca se lo he confesado a nadie pero… a mí la Bestia me pone.
-Subaru (mirándola a ella): ¡A mí también!
-Zelgadiss: ¡Rápido "Ojazos", hazme todo lo que quieras antes de que empiece a entrar en razón y cambie de idea!
-Subaru (señalando a Ohno): Jo… con él delante me da cosa. Soy muy degenerado, pero tengo mis límites.

Un rato después, mientras el candelabro, el reloj y la señora tetera cantan “el festín de postín” en la película de Disney…

Claire está de antojo y sale en busca de algo que comer en la nevera. Escucha unos golpes en el pasillo y una extraña respiración, grita asustada y sale corriendo hacia la habitación de Elphaba y Sho. Llama a la puerta a porrazos y abre Sho que sospechosamente está sin camiseta…

-Sho: ¿Qué ocurre? -pregunta asustado.
-Claire: ¿Dónde está Elphaba?

Elphaba sale de la habitación con cara de fastidio y cierra la puerta tras ella. Claire la mira fijamente.

-Elphaba: Sólo estábamos… hablando… de… cómo arreglar el mundo, es lo que tiene ser tan inteligentes como nosotros dos, ya sabes…
-Claire: No… si no te he preguntado por qué Sho no llevaba camiseta, ¿eh?

Geno sale de su habitación con unas cartas en la mano, cierra la puerta y se acerca a ver qué leches pasa.

-Elphaba: Eh… sí, es que él sin camiseta está más cómodo, pero no te pienses nada raro. ¿Para qué me querías?
-Claire: Hay ruidos extraños en el armario del pasillo, sospecho que podría ser el fantasma que poseyó a Nino, ya sabéis, el que hace que siempre esté sentado en los programas de la tele…
-Geno: Coño, que Nino no está poseído, que manía, si se sienta es porque es un vago.
-Elphaba: Tiene que haber una explicación racional, científica y lógica… nada de fantasmas.

Camina hacia el salón y mira dentro, Ohno sigue sentado en el suelo inmóvil como una estatua. No hay ni rastro de Zelgadiss ni de Subaru. Claire y Geno no saben qué pasa.

-Geno: ¿Cuánto tiempo lleva Ohno así? ¿Llamo a los del Guinness, porque va para récord?
-Elphaba: Déjate de récords… -Se acerca a la puerta del armario del pasillo y la abre de sopetón. Dentro están Subaru y Zelgadiss acabando de vestirse a toda prisa.
-Subaru: Tenías que habernos puesto “El Rey león”…
-Zelgadiss (con cara de susto): ¡Elphaba, te juro que no es lo que parece!
-Elphaba: ¿Ah, no? Pues tú dirás…
-Zelgadiss: Como líder vuestra que soy, os debo una explicación, y esa explicación que os debo os la voy a dar…
-Geno: Y ahora se pone en plan “Bienvenido Mister Marshall”…
-Elphaba: Se me agota la paciencia.
-Zelgadiss: Verás… pensé que como Ohno llevaba sentado en el suelo tanto rato igual cogía frío… así que decidí venir al armario a buscar una manta para echársela por encima.
-Claire: Parece creíble… ¿o no? Ya no lo sé.
-Zelgadiss: Y Subaru, que siempre ha sido un caballero… -contiene la risa tras decir eso. -se ofreció a acompañarme hasta aquí.
-Elphaba: Claro, porque del salón al pasillo hay un gran recorrido y necesitabas un guardaespaldas, ¿no? -dice con sarcasmo.

Subaru asiente con la cabeza y acto seguido se acaba de subir la bragueta.

-Zelgadiss: Entonces ocurrió una cosa muy curiosa… cuando estábamos buscando la manta, el armario se cerró inesperadamente dejándonos dentro… y como no hay luz no encontrábamos el pomo de la puerta para poder salir.
-Elphaba: Ya… y Subaru tropezó sin querer en la oscuridad, se cayó y accidentalmente se te quedó clavado, ¿no?
-Zelgadiss: ¡Dios mío, es increíble! Me sorprende como me lees la mente algunas veces, es exactamente lo que iba a decir.
-Subaru: Sí… a grandes rasgos es más o menos lo que ha ocurrido…durante casi una hora, no es por presumir ni nada.
-Claire: Pues parece cierto… esas cosas pasan, ya sabéis que Yamapi siempre cuenta que su primer beso fue cuando resbaló en unos ensayos y se cayó encima de la boca de Jin Akanishi cuando eran juniors.
-Geno: ¡¡¡Ay omá Yamapi!!! A mí me encantaría que me cayera encima…
-Elphaba (mirando a Zelgadiss decepcionada): ¿No te da vergüenza? Mira al Riida ahí sentado, contemplando las musarañas mientras tú te dabas el lote con el loco de la Johnny’s… ¿Cómo has podido hacerlo?
-Geno: ¡Y en tan poco espacio! -Exclama mientras señala el interior del armario.

Zelgadiss mira a Ohno que aún sigue en el suelo del salón más quieto que una piedra y siente un gran remordimiento por lo que acaba de hacer. Corre a abrazarle mientras llora desconsolada.

-Zelgadiss: Perdón, perdón, Riida… No volveré a hacerlo nunca más. Con lo que yo te quiero. ¡¡“Peluchito” mío, perdóname!!

De pronto aparece de la nada el profesor de japonés de Zelgadiss.

-Sensei: Zelgadiss kun, ¿qué es eso de “perdón”? ¿Acaso no te estoy enseñando nada? ¡¡Dilo en japonés!!
-Zelgadiss (sin soltar a Ohno): ¡¡¡Gomen nasai!!!
-Sensei: Eso está mejor… -golpea a Zelgadiss con una vara de bambú en la espalda y esta suelta un grito de dolor. -¡El kanji con sangre entra!
-Subaru: ¡Joder, que miedo da ese ojiisan!
-Claire: ¿Pero este hombre no se había ido ya?
- Geno: Yo creo que está viviendo de gorra aquí en casa… para mí que nos roba comida de la nevera.
-Claire: Yo pensaba que ese era Nino…

-Geno: ¡Y dale! ¡Ya basta de meterse con Nino!
-Elphaba: Anoche cuando iba a la cocina a por nata montada para echársela a Sho… digo… para hacer una de mis recetas de “tartas nocturnas”, me crucé a este señor por el pasillo. Se escondió entre las sombras haciéndose pasar por una lámpara.
-Geno: Para ser tan viejo se escabulle como un Ninja.

Aiba abre la puerta de su habitación y asoma la cabeza.

-Aiba: ¿Hay tarta de nata? ¡Qué bien! -Vuelve a meterse dentro.
-Geno: Bueno, si me disculpáis voy a volver a la habitación a jugar a las cartas con Nino.
-Claire: ¿A qué jugáis? ¿Al póker?
-Geno: Sí, además como hacemos apuestas es más divertido.
-Elphaba: No me puedo creer que Nino apueste dinero, con lo tacaño que es.
- Geno: Nino no quería jugar con dinero así que al final accedió a unas partidas de Strip póker… -se ríe.
-Claire: ¿Y quién gana? -pregunta con interés.
-Geno: Como verás yo conservo toda la ropa, así que, puedes imaginas quien va perdiendo…

Se ríen las tres maliciosamente.

-Elphaba: No sabía que fueras tan buena jugando.

Geno se levanta manga de la camisa y dentro tiene un comodín y un par de ases guardados.

-Geno: Supongo que ha sido suerte… el caso es que a Nino sólo le quedan por perder los calzoncillos y la dignidad. -Se vuelve a meter en la habitación para acabar de “desplumar” a Nino.

Elphaba, Claire y Subaru van al salón donde Zelgadiss se ha quedado abrazada a Ohno totalmente quieta y ahora ambos en conjunto parecen más una escultura de Rodin que dos personas vivas.

-Elphaba (con voz muy seria): Algo tendrás que hacer para arreglar todo esto. No puedes ir por ahí siendo la mujer más celosa del mundo y después engañar al Riida con un cualquiera.
-Subaru: ¡Eh, que te estoy oyendo!
-Claire: Es verdad, no tiene sentido… ¡Menudo morro, maja!
-Zelgadiss (soltando por fin a Ohno): ¿Y qué proponéis que haga?
-Elphaba: En primer lugar dejar de enfadarte y amenazar con matarnos a todos cada vez que una chica mire a Ohno o le hable.
-Zelgadiss: Exageráis… que no soy tan celosa, ni tan violenta.
-Claire: Ayer mismo cuando la cajera del supermercado le dio el ticket de la compra al Riida dijiste que ibas a provocar un genocidio masivo para extinguir toda la raza humana si ella volvía a rozarle la mano…
-Subaru: Está más loca que yo. ¡¡Me gusta!!
-Zelgadiss: Bueno… vale… creo que puedo controlar a partir de ahora mis “pequeñísimos” ataques de celos. Si sólo es eso…
-Elphaba: Creo que eso le complicará menos la vida a Ohno, a ver si eres capaz de ser buenecita a partir de ahora.
-Claire: Además si no lo cumples nos chivamos, tú verás lo que haces…
-Zelgadiss: Muy bien -asiente con la cabeza.

Zelgadiss le mete mano a Ohno a la altura de la bragueta y este sale de su estado de “letargo”.

-Zelgadiss: Huy, siempre olvido que si le toco una oreja también se despierta…
-Ohno (mirando a Zelgadiss que está justo frente a él sentada en el suelo): Hola, ¿Cuánto tiempo llevo aquí?
-Zelgadiss: ¡Demasiado! -Se abalanza sobre él para abrazarle. -Te he echado tanto de menos.

Ohno ve que en la habitación también están Claire, Subaru y Elphaba.

-Ohno: Subaru kun, ¿qué haces aquí?
-Subaru: Pues nada… “saliendo del armario con tu novia”.

Elphaba le da un capón en la cabeza para que se calle.

-Ohno: ¿Ehhh? No te he entendido ¿es dialecto del Kansai?
-Claire: Subaru ya se iba, ¿verdad? -Ella y Elphaba empujan a Subaru por el pasillo en dirección a la puerta de la calle y le echan de casa.
-Elphaba: Maldito bocazas, casi la caga…

Amiga en la sombra se disponía a llamar al timbre cuando ve que la puerta se abre y Elphaba y Claire sacan a Subaru casi a golpes.

-Amiga en la sombra: ¡Hola chicas! ¡Hola Murakami!
-Subaru (mientras se aleja por el descansillo): ¡Soy Subaruuu!
-Amiga en la sombra: Nada, que no soy capaz de distinguir a los Kanjani8… -entra en la casa y cierra la puerta.
-Claire: Dios, creo que teníais razón, le he tocado el trasero ahora y… ¡¡¡SUBARU APENAS TIENE CULO!!! El maldito pantalón de boxeador que llevaba en “Dreamboys” me ha tenido engañada todo este tiempo…
-Elphaba: Mira que te lo decíamos Zelgadiss y yo… ya te ha costado pillarlo.

-Ohno (mirando a Zelgadiss): Huy, tienes cara de haber llorado.

Zelgadiss asiente con la cabeza y se vuelve a abrazar a él (Nota: que morro tiene la tía, después de haberse cepillado a Subaru…)

Mientras, en la habitación de Nino y Geno los dos siguen jugando a las cartas sentados sobre la cama:

-Nino (descubriendo sus cartas): Full de jotas y cincos, ya puedes ir desabrochándote la camisa, pequeña. Tengo curiosidad por saber de qué color es tu sujetador.

Geno sonríe con malicia.

-Geno: Gran jugada Nino… pero no lo suficientemente buena. Tengo una escalera de color.
-Nino: ¿Ehhhhhhhhhhhhh? ¡¡Imposible!!

Geno le enseña sus cartas y realmente tiene una escalera de color en tréboles.

-Geno: He ganado limpiamente así que ya sabes Nino… fuera esos calzoncillos.

Suena el teléfono móvil, Geno lo mira y es su hermana.

-Geno: ¿Sí?
-Rousi: Holaaa, ¿qué tal?
-Geno: Me pillas en mal momento -cuelga sin decir nada más.
-Rousi: (mirando su móvil perpleja): ¡Coño, que borde!
-Geno (observando a Nino): Esto… ¿por dónde íbamos?
-Nino (quitándose la última prenda que le quedaba): Pero que sepas que me fastidia mucho más perder que quedarme desnudo…


Al día siguiente los diez comen en un restaurante de Cádiz tranquilamente. Ohno preside la mesa a un lado como Riida de Arashi que es. Y Zelgadiss se encuentra justo en el lado opuesto como líder del Equipo Aiba. Elphaba decide que ha llegado la hora de poner a prueba a Zelgadiss y comienzan con el plan que ha pensado con las otras chicas para hacérselo pasar mal y divertirse a su costa.

-Elphaba (cogiendo un trozo de pan y acercándoselo al Riida): Ohno kun, ¿quieres un poco?
-Ohno: ¡Huy sí! ¡Pan, que rico!

Elphaba mira a Zelgadiss disimuladamente para comprobar su reacción, pero Zelgadiss intenta hacerse la loca como que no ha oído nada. Elphaba pasa entonces al contraataque y empieza a dar de comer a Ohno directamente a la boca. Acto seguido Geno se levanta y se acerca al Riida también.

-Geno: Ohno, qué manos tan bonitas tienes -empieza a soltarle piropos mientras le agarra. -Seguro que además de dibujar haces otras cosas interesantes con ellas…

Amiga en la sombra empieza a sobar los brazos de Ohno mientras le dice lo fuerte que parece. Y escucha con fingido interés como éste le cuenta que se ha puesto así de sujetar la caña de pescar. Zelgadiss se revuelve en la silla inquieta, hace rato que ha dejado de comer y está con un cabreo que no se puede aguantar, no obstante no dice nada ni tiene intención de abrir la boca para caer en las provocaciones del resto. Claire se levanta de su silla y se sienta en el regazo de Ohno, jugándose la vida delante de Zelgadiss, que ha empezado a híper ventilar al otro lado de la mesa.

-Elphaba: Riida, eres tan mono… -le abraza por detrás.

Nino mira a Zelgadiss intrigado, parece sorprendido de que a estas alturas ella no haya montado una escena de celos y amenazado a todas las mujeres del local aunque sea con la cucharilla del postre.

-Amiga en la sombra: Te queremos muchísimo, Riida. -le da un beso en la frente y le deja el pintalabios marcado.

Geno y Claire le soban gratuitamente por todas partes (bueno, “casi todas partes”, recordemos que están en un sitio público y no son tan guarras las pobres. XDDD). Amiga en la sombra le pellizca las mejillas. Zelgadiss tiene las manos a la altura del pecho, cree que está sufriendo un ataque al corazón o algo parecido. Respira con dificultad y le duele la cabeza terriblemente, como si le fuera a explotar.

-Ohno (mosquedado): Estáis todas de lo más raro…
-Sho: ¿Se puede saber qué ocurre aquí?
-Jun: Esto no es normal, eso me lo deberíais hacer a mí, que para eso estoy mucho más bueno que el Riida.

Elphaba decide llevar el castigo a Zelgadiss hasta las últimas consecuencias, se acerca a Ohno y le planta un beso en los morros.

-Sho: ¡¡¡Ehhh!!! ¿Qué haces?

El pobre Ohno ya no sabe qué pensar, se queda con cara de susto y completamente mudo, incluso se ha puesto colorado. Zelgadiss siente una fuerte punzada en el corazón como si se lo hubieran partido en pedazos, suelta un casi inaudible gemido de dolor. Mira a Aiba que está sentado a su derecha, ha empezado a verlo todo borroso.

-Zelgadiss: Aiba… -dice con un hilo de voz -Aiba chan… debes vengar mi muerte. ¡¡¡Larga vida al Masakismo!!! -Grita con las últimas fuerzas que le quedan y alzando un puño al aire. Acto seguido pierde el conocimiento por completo y se cae de la silla golpeando su cabeza contra el suelo y quedándose sin sentido.

Ohno se levanta de un bote asustado y tirando sin querer a Claire, que aún estaba sentada encima de él… El pánico se propaga entre los Arashi y el Equipo Aiba.

-Ohno: ¡Mi niñaaaaaa! -Corre hacia ella y se pone de rodillas a su lado mientras la estrecha entre sus brazos. Comprueba horrorizado que está sangrando por un lado de la frente.
-Nino: Menuda hostia se ha dado, como haya roto el suelo con la cabeza no pienso poner ni un yen para pagar los desperfectos.
-Geno (confundida): ¡Jamás pensé que la expresión “morirse de celos” pudiera ser tan “literal”!
-Sho (gritando): ¡¡Habéis matado a vuestra líder, esto ha sido claramente un magnicidio!!
-Jun: Este teatro que os habéis montado ha sido más ponzoñoso para ella que un dorama con Nakamaru de protagonista. Y mira que es mal actor el tío…

Elphaba se apresura a tomarle el pulso y comprueba que todavía le late el corazón.

-Elphaba (temblando de miedo): Tran… tranquilos… está viva. Pero sufrirá una conmoción cuando se despierte… ha sido un golpe muy fuerte.
-Ohno: Zelgadiss, “truchita mía” ¿me oyes? -le tapa la herida de la frente con su pañuelo.
-Claire (asustada): Ayyyy, que nos hemos pasado un montón… ¿Te imaginas que le ocurre algo malo? Igual vamos todas a la cárcel, ¿o no? ¡¡O yo que sé!! -Se abraza a Jun.
-Nino: ¿”Truchita”? ¿Desde cuando te has vuelto tan moñas Ohno? -Se parte de risa el muy cabrón.

Ohno ni siquiera le contesta, está demasiado asustado para entrar al trapo (dicho sea de paso tampoco entraría al trapo aunque no estuviera asustado…).

-Aiba: ¡¡Que susto me he llevado!! Chicos, ¿os acordáis cuando me caí de cabeza estando en Hawaii días antes de debutar y me quedé tonto perdido?
-Jun: Es verdad, a veces olvido que antes de debutar, Aiba era el junior más inteligente de la compañía, mucho más que Sho. Si no hubiera sido por ese maldito accidente ahora tendría varias carreras universitarias… y coordinación psico-motriz en el cuerpo.
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-Aiba: Me gustaban mucho los deberes de física cuántica… ahora ya no recuerdo ni lo que es eso, solo puedo contar con los dedos -pone cara de tristeza.

Elphaba ha sacado su móvil para llamar a una ambulancia, está preocupada porque Zelgadiss no acaba de recuperar el conocimiento. Ohno está empezando a ponerse demasiado nervioso, de hecho tanto que al resto les parece alarmante, siempre ha sido un tío tranquilo y muy despreocupado. Zelgadiss vuelve en sí poco a poco. Todos hacen un corrillo a su alrededor y la miran esperando a que diga algo.

-Zelgadiss: ¿Qué ha ocurrido? -pregunta desorientada.
-Ohno: ¿Estás bien? Me tenías muy preocupado.
-Zelgadiss: Me duele mucho la cabeza…
-Elphaba: Deberíamos llevarte a urgencias a que te miren.
-Zelgadiss: No, a “Urgencias” no. Podría estar de médico George Cloonie, y se pone muy pesado con lo de que probemos el café “Nespresso”.
-Ohno: Ayyyy, ¿pero qué dice? creo que del golpe se ha quedado gilipollas -la mira asustado.
-Elphaba: Será mejor que nos vayamos a casa, necesita descansar.
-Amiga en la sombra: No te preocupes Ohno, si estas chorradas ya las decía ella de normal, no creo que sea por el golpe.

Todos salen rápidamente por la puerta, Elphaba y Ohno ayudan a Zelgadiss a caminar porque está mareada. Un camarero agarra a Nino por el brazo impidiendo que salga.

-Camarero andaluz: Perdone caballero, pero digo yo que arguien tendrá que aboná el presio de la comía…
-Nino (haciéndose el loco): “Mi no entender spanish, mi no saber, gomen” -hace una reverencia.
-Camarero andaluz: No sea malaje, a mí no me engañas jodío chino. Y si no tienes dinero te pongo a fregá las casuelas.

Ya en la calle, de camino a casa.

-Ohno: ¿A qué ha venido eso de “Viva el Masakismo”? Digo yo que antes de desmayarte podrías haber dicho: “Te quiero Ohno” ¿no?
-Zelgadiss: Pensé que me estaba muriendo, se suponía que iban a ser mis últimas palabras… Fue lo más épico que se me ocurrió. Es que todas las frases buenas ya las dijo Viggo Mortensen en el señor de los anillos…
-Aiba: Gracias, me gusta que tu último pensamiento fuera para mí -sonríe encantado.
-Ohno (celoso): Ah… pues muy bien, así que ahora no pinto yo nada aquí, si queréis me voy y os dejo solos, que igual estoy interrumpiendo.
-Zelgadiss: Pero que baka eres, no hubiera quedado nada bien decir “Te quiero Ohno”, habría sonado a anuncio de campaña de telefonía.
-Ohno: A veces odio mi apellido…
-Zelgadiss: ¡Pues a mí me encanta! -le besa. -¿Como puedes dudar que eres mi ichiban?, si de hecho casi me muero por culpa de que ellas te estaban metiendo mano…
-Elphaba: Bueno… morir, morir… Tampoco seas tan exagerada. Yo creo que para el desmayo ha tenido algo que ver las tres copas de Martini que te habías bebido antes de la comida…
-Zelgadiss: No te digo yo que no… -alza una ceja.
-Ohno: Eso es que te han dado garrafón, “truchita”, te lo digo por experiencia…
-Zelgadiss: ¿Tú crees, “hamstercito”?
-Ohno (mirando a un lado y a otro): Qué raro, Nino no se ha reído de mí por llamarme “hamstercito”.
-Amiga en la sombra: Ahora que lo dices… ¿Dónde está Nino? -Mira a Geno como pidiéndole explicaciones.
-Geno: ¿A mí qué me cuentas?, por mí que haga lo que quiera, me tiene más harta…


En casa, las chicas se encierran en el baño y Elphaba saca los artilugios de sutura. Le cose la herida a Zelgadiss y le queda muy mona.

-Amiga en la sombra: Oye, perdona… nos hemos pasado un poquito con lo de la broma del Riida. No queríamos que te ocurriera nada malo.
-Geno: Sólo queríamos hacerte sufrir un poco para que pagaras por haberte acostado con Subaru…
-Zelgadiss: ¿Ehhhhhhh? ¿Subaru y yo? ¿Pero qué dices?
-Claire: Ya sabes, lo hicisteis dentro del armario del pasillo.
-Zelgadiss: Si hombre, y en el armario de Narnia también, con el señor Tumnus de aguantavelas no te fastidia.
-Elphaba: Pero… ¿No te acuerdas? Si ha sido ayer.
-Zelgadiss: Eso es imposible, dejad de vacilarme por favor.
-Amiga en la sombra: Ay la leche, ha perdido parte de la memoria.
-Claire: ¿De verdad que no te acuerdas?
-Zelgadiss: Estáis de broma, ¿verdad? No me asustéis, yo… yo… ¡¡nunca podría hacerle eso al Riida!! -exclama aterrada.
-Geno: Tranquila, tranquila, era sólo una broma -dice para calmarla.

Zelgadiss aún tiene cara de susto cuando todas salen de baño. Ella aún se queda dentro un rato más.

-Elphaba (mientras caminan por el pasillo): Es curioso lo de Zelgadiss, en lo referente a Subaru siempre ha tenido una memoria muy selectiva… (Nota: broma interna con Elphaba, jejeje)

Zelgadiss se mira en el espejo para ver qué tal le ha quedado la herida.

-Zelgadiss: Buff, menos mal que se han tragado que con el golpe se me ha olvidado lo de Subaru… ¡un marrón menos del que preocuparme! A ver si así dejan de tocarme los webos, o de tocárselos a Ohno, que eso me jode mucho más.

De pronto el espejo se mueve como si cobrara vida. Zelgadiss se asusta, lanza un grito de horror y se cae al suelo. El espejo es Aiba con su disfraz de “Mirror-man”.

-Zelgadiss: ¡Me cago en todo Chiba! Me has dado un susto de muerte, por poco se me saltan los puntos. ¿Qué has escuchado?
-Aiba: Todo, lo sé todo.
-Zelgadiss: ¿También tú me vas a putear con decírselo al Riida?
-Aiba: Nooooo, que yo soy bueno. Además desde lo de mi accidente no tengo mucha retención, es posible que dentro de un rato se me haya olvidado. No se me quedan las cosas, por eso siempre me equivoco en las coreografías.
-Zelgadiss: Ah bueno, pues si se te olvidan las cosas, aprovecho… -se acerca a Aiba y le quita el casco hecho de espejos. Le planta un beso como no se lo han dado en su vida.

Fuera alguien llama a la puerta.

-Ohno: ¿Estás bien? Me ha parecido escuchar que gritabas.
-Zelgadiss (deja de besar a Aiba y se acerca para abrir la puerta): Es culpa de Aiba, que se disfraza de cosas raras y me mete unos sustos… -Coge a Ohno de la mano.

Ohno mira a Aiba que está colorado y quieto como un palo en mitad del baño.

-Ohno: Aiba… ¿Te pasa algo? Tienes los espejos empañados.
-Aiba: Es que tengo calor, Riida… -dice avergonzado. -¿Tenemos limpiacristales?
-Zelgadiss: No sé, pregúntale a Sho, que le toca limpieza esta semana -le guiña un ojo a Aiba.



Tres días después…

Nino entra hecho una furia en el salón en el que todos están tan tranquilos.

-Nino (con la cartilla del banco en la mano): ¿Quién ha sido el cabrón insensato que se ha atrevido a pagar usando mi tarjeta de crédito?

Todos se quedan callados y un poco asustados, ya saben lo híper tacaño que es Nino y no conviene tocarle los huevos en asuntos de dinero.

-Geno (levantándose del sofá en el que hasta hace un momento hablaba con Aiba y Amiga en la sombra): He sido yo, ¿qué pasa?
-Nino: ¿Tú? ¿Se puede saber qué coño has comprado que cuesta veinte mil yenes?
-Jun: Bah, tampoco es tanto dinero… Yo gasto más en gomina.
-Geno: Me he suscrito a la revista AnAn por un año y de paso me han mandado varios números atrasados.
-Nino: ¿Y para qué quieres tú una revista de idols que salen en culos?
-Geno: Pues muy fácil, ya que tú no me haces ni puñetero caso y me aburro por lo menos tengo algo que me alegre la vista. Como tú por las noches prefieres dormir…
-Aiba: Uhhhh Nino, ¿problemas de cama?
-Nino: ¡Cállate pedazo de baka, no te metas! -le increpa al pobre Aiba.
-Geno: Si no te gusta ya sabes… haberte ocupado de mí cuando tuviste ocasión.
-Nino: Me duele la cabeza, hoy no me apetece -se cruza de brazos con expresión ceñuda.
-Geno: Pues igual hay alguien a quien sí le apetezca -se gira y le da la mano a Aiba para que se levante del sofá.
-Aiba: ¿En serio? ¿Quieres tema conmigo? -dice muy contento.
-Geno: ¿A ti te duele la cabeza?
-Aiba: A mí no, ¡¡nunca!!
-Geno: Pues vamos -se van a la habitación de Aiba, y Geno le lanza a Nino una mirada desafiante cuando pasan junto a él.- Por cierto Sho, sales tremendo en el número de enero -le dice antes de irse.
-Sho: Gracias, me alegro de que te guste.
-Elphaba: Y eso que no te ha visto en vivo y en directo… -le da un morreo.

Nino aún tarda en reaccionar unos segundos pero por fin va hacia la habitación de Aiba y llama a golpes a la puerta.

-Nino: ¡¡Geno chan, no te atrevas a hacer nada con él!! Te lo advierto, tú no me has visto a mí cabreado… Como te acuestes con Aiba… No respondo de mí mismo. ¡Me cago en todo lo que se menea, sal ahora mismo de esa habitación!
-Geno: De eso nada, has tenido tu oportunidad, ahora te fastidias.
-Nino: ¡No me pongas a prueba porque tiro la puerta abajo! ¿Eh? -se lo piensa un momento. -Bueno, no la voy a tirar abajo porque estoy muy cansado, me voy a sentar, pero que sepas que como lo hagas me cabreo contigo.
-Aiba (dentro de la habitación): Nino cállate un poco, por favor, que me desconcentras…

Nino va al salón con el resto y se sienta en el suelo muy enfadado.

-Jun: La culpa en gran parte es tuya Nino, si es que eres vago hasta para hacer eso…
-Sho: Por no hablar de que pareces estar más interesado en tocarle el culo a Ohno o en jugar al Súper Mario que en hacerle caso a ella.
-Ohno: Tienes que entender que estas chicas necesitan caña, no son como las “sosonas” japonesas a las que estás acostumbrado.
-Nino: Ya veo… -dice cabreado.
-Ohno: Ves, por eso mi “truchita” no va por ahí acostándose con otros, porque yo le hago caso -Le da un beso en la mejilla a Zelgadiss y esta pone cara de circunstancias.

Las chicas en silencio, se lo dicen todo con la mirada unas a otras.

Un rato después mientras el resto siguen a lo suyo en el salón y Nino ya apenas puede soportarlo más, Geno y Aiba salen de la habitación con cara de satisfacción.

-Aiba: ¡Buenos días mundo!
-Geno: ¿Cómo están ustedes?
-Todos menos Nino: ¡¡Bieeeeen!!

Nino se levanta del suelo como un rayo y agarra a Aiba por la pechera de la camiseta.

-Nino: ¡¡Maldita sea, ¿lo habéis hecho?!! -Le grita mientras le empuja contra la pared.
-Aiba: No puedo negarme a nada con ellas, son mis seguidoras en el “Masakismo”.
-Geno: Suéltale, él sólo ha hecho lo que a ti te da pereza.
-Nino: Pero… pero… ¡Eres mi chica!
-Geno: ¿Ah sí? Pues no me lo has demostrado mucho.
-Nino: ¿Aiba es bueno? -pregunta muerto de celos.
-Geno (sonriendo con malicia): ¡¡Es un Dios!!

Todas las chicas chillan como locas al oír eso.

-Nino (muy enfadado): Te vas a enterar -suelta por fin a Aiba y agarra a Geno del brazo de malos modos. -Te voy a matar a polvos ahora mismo.
-Geno (soltándose de él): Ahora me duele la cabeza a mí -dice con sorna.
-Nino: He dicho que ahora… no me gusta repetirme, si crees que Aiba es bueno lo vas a flipar conmigo.
-Geno: Pues ha dejado el pabellón muy alto, no sé si serás capaz -contesta irónica.
-Nino: ¿Qué no? ¡¡A mí no me gana nadie!! -Se la lleva de la mano hacia su habitación.
-Sho: Joder, que carácter… cómo se nota lo competitivo que es.
-Jun: No le gusta perder, y mucho menos contra Aiba.
-Aiba (mirándose la ropa): ¡¡Me ha arrugado mi camiseta favorita de la virgen María!!

De pronto Amiga en la sombra cae en algo.

-Amiga en la sombra: Un momento, si Geno se ha acostado con nuestro Dios… ¿Significa eso que ha sido ascendida a algún tipo de cargo divino?
-Claire: Es verdad, algo tiene que significar.
-Elphaba: ¡Rápido Zelgadiss, consulta las “sagradas escrituras”!

Zelgadiss se levanta y coge de la estantería un cuaderno cuadriculado en el que están escritas con boli bic las bases del “Masakismo” y también las palabras y términos que han ido inventando y que componen “el diccionario Johnny’s”. Se pone a repasar punto por punto todo.

-Zelgadiss: El libro sagrado no contempla la opción del “sexo divino”, es muy absurdo que no se nos ocurriera plantear esta posibilidad si en el fondo todas queremos tirarnos a Aiba… De hecho es de lo que va todo este rollo, aquí la "espiritualidad" brilla por su ausencia.
-Elphaba: Ciertamente… Pues hay que arreglarlo, Zelgadiss, nosotras dos inventamos esta religión y sus bases así que nos toca a nosotras escribir lo que significa hacérselo con Aiba.
-Zelgadiss: Jejejeje, tú y yo somos algo así como “las evangelistas del Masakismo”.
-Elphaba: Podría significar un cargo religioso. Es decir en vez de como en el cristianismo que tienen el voto de castidad, aquí si te acuestas con Aiba te hacemos sacerdotisa o algo de eso.
-Zelgadiss: Me parece perfecto. Además a mí me metió mano un poco el otro día cuando me quedé a dormir con él. ¿En qué me convierte eso?
-Elphaba: Bah, como mucho en monaguillo.
-Amiga en la sombra: ¿Cuántas veces tengo que acostarme con él para llegar a ser Papisa? Bueno, lo pregunto como curiosidad, que yo estoy casada ¿eh?
-Elphaba: Aquí no existe esa excusa, se puede estar casada y ejercer un cargo religioso, el “Masakismo” es la mejor religión inventada no hay prohibiciones ni existen los pecados.
-Claire: Tiene guasa. Geno se tira a Aiba y la ascendemos a sacerdotisa, Zelgadiss se folló el otro día a Subaru y la pusimos de guarra para arriba.

Se hace el silencio sepulcral en la habitación.

-Claire: Ay joder… se me ha escapado -dice horrorizada.

Ohno se levanta y mira a Zelgadiss incrédulo.

-Ohno: Dime que eso no es verdad.
-Zelgadiss: Me encantaría decírtelo, pero… no puedo -contesta con cara de angustia.
-Ohno: ¿Cuándo ocurrió? -pregunta con una expresión indescifrable en el rostro.
-Zelgadiss: “Mientras dormías”.
-Elphaba: Eso es una clara referencia a una comedia romántica -dice señalándola.
-Ohno: Hemos terminado, y a partir de ahora duermes en el sofá. No sabes cómo me has decepcionado.
-Zelgadiss: Satoshi por Dios no digas eso, siento tanto todo lo que he hecho, perdóname.
-Ohno: ¿Crees que basta con decir lo siento? ¿El pasado puede remediarse?

Ohno se aleja de ella pero Zelgadiss le agarra del brazo.

-Zelgadiss: Oh Satoshi ¿a dónde te vas?
-Ohno: Me voy a mi habitación, a pensar en todo esto.
-Zelgadiss (empezando a llorar): Yo sólo sé que te quiero.
-Ohno: Ese es tu problema.
-Elphaba (pensando en voz alta): A mí esta escena me resulta conocida o algo…

Ohno sigue caminando hacia la habitación y de pronto Zelgadiss corre hacia él desesperada.

-Zelgadiss: ¡¡Satoshi, Satoshi!! ¿Si te vas a donde iré yo, qué podré hacer?
-Ohno: Francamente querida, me importa un bledo.
-Amiga en la sombra: Ahhh, “lo que el viento se llevó”.
-Elphaba: Como esto siga así van a venir a cobrarnos derechos de autor cada vez que abramos la boca.

Ohno se encierra en la habitación y Zelgadiss alza un puño al aire con expresión afectada.

-Zelgadiss: ¡¡A Aiba pongo por testigo que jamás volveré a tirarme a Subaru!!
-Jun (aplaudiendo): ¡¡¡Bravo, bravoooo!!! Joder es muy buena, esta tía en los premios de la academia de la tele japonesa arrasaba como actriz.
-Sho: Nos ha jodido, en esos premios arrasa cualquiera, si le han dado alguno hasta a Horikita Maki que es sosísima.

Zelgadiss no se da por vencida, se sienta en el suelo del pasillo y empieza a maquinar un plan maestro para recuperar el amor y el perdón de Ohno. Claire va hacia ella ya que se siente mal por haber desvelado “el tema Subaru”.

-Claire (sentándose en el suelo con ella): Perdona, se me ha escapado más tontamente… Menudo lío
-Zelgadiss: Tarde o temprano se iba a enterar, sólo era cuestión de tiempo.
-Claire: Podías haber dicho que no era verdad a ver si colaba, como tú no te acuerdas porque tienes amnesia por lo del golpe y eso.
-Zelgadiss (bajando la cabeza): Se puede decir que ya me acuerdo de todo.
-Claire: ¡Ah, pero eso está muy bien!, me alegro de que hayas recuperado la memoria… pero… ¿qué vas a hacer ahora? Tienes que conseguir que te perdone ¡No puedes rendirte, Massu!
-Zelgadiss: No pienso hacerlo, Tegoshi. Se me ha ocurrido una cosa.
-Claire: Te escucho.
-Zelgadiss: Es un plan de lo más “lógico”, así que tiene que funcionar. A ver ¿Qué es lo que le gusta al Riida?
-Claire: Pues no sé… ir de pesca, los barcos, comer pan, posar poniendo caras absurdas en las fotos, emborracharse…
-Zelgadiss: No mujer, me refiero a la cosa que más le gusta en el mundo.
-Claire: Ahhhh, haber empezado por ahí, ¡las tetas grandes! Te vas a poner silicona ¿es eso?

Zelgadiss le da un golpe en la cabeza a Claire.

-Zelgadiss: Pero que tetas ni que ocho cuartos, al Riida lo que le gusta es la música.
-Claire: Es verdad, que tonta estoy… a fin de cuentas es a lo que se dedica. Entonces ¿qué vas a hacer?
-Zelgadiss: Pues muy sencillo, pienso ponerme a cantar todas las baladas moñas que se me ocurran hasta que salga de la habitación y hable conmigo.
-Claire: Es tan absurdo que igual funciona, que Ohno es un tío muy raro…

Se levantan las dos del suelo.

-Zelgadiss (llama a la puerta): ¿Satoshi kun me has oído? Voy a cantar canciones de amor hasta que me perdones.
-Ohno: Pues me ha gustado más lo de las tetas que ha dicho Kurara.
-Zelgadiss: Señor, dame paciencia… -niega con la cabeza.

Zelgadiss se pone a cantar todas las canciones de amor de Madonna y Mariah Carey que recuerda (lo cual dura varias horas, la verdad…). El resto siguen con su vida normal.


Jun y Claire están en el salón intentando escoger el nombre su futuro bebé.

-Claire: ¿Y si le ponemos Hideaki?
-Jun: ¿El nombre de Takki?
-Claire: Sí, estaría bien… -dice avergonzada. -Bueno, si no te gusta le ponemos otro, no sé… Se me ocurren muchos: Ryo, Yuya, Toma, Tomoya, Junichi, Kazuya…
-Jun: ¡¡Pero si todos son nombres de cantantes de la Johnny’s!! -grita celoso.
-Claire: ¿Ah sí? No me había dado cuenta, a mí es que me habían parecido bonitos -miente descaradamente.
-Elphaba (se mete en la conversación): A mí el que me gusta es “Ryuhei”.
-Zelgadiss (desde el pasillo): ¡¡Anda y a mí, como que está buenísimo el tío!!
-Elphaba: Me refiero como nombre, no hablo de Maruyama… y ponte a cantar otra vez que te distraes con el vuelo de una mosca.
-Zelgadis:
“...When you left I lost a part of me.
It’s still so hard to believe.
Come back baby please.
Cause we belong together...”

A eso de la hora de la cena todos están sentados a la mesa menos Zelgadiss que sigue dando el coñazo cantando, Ohno que se niega a volver a salir nunca más de la habitación porque está cabreado y Nino y Geno que llevan horas en la suya (tienen que estar cansados ya a estas alturas, jejeje).

-Sho: Bah, yo creo que a Satoshi se le pasará pronto, nunca ha sido un hombre rencoroso.
-Elphaba: Joder, eso espero… porque Zelgadiss es muy cabezota, esa es capaz de cantar durante el resto del mes si hace falta.
-Amiga en la sombra: Imagino que se quedará sin voz antes…
-Claire: Oye… ¿Tú no cenas con tu marido y eso?
-Amiga en la sombra: Nah, ya le he dejado algo en la nevera, que lo caliente en el microondas y ya está. Me quedo aquí un rato más que se está poniendo el tema muy interesante.

-Zelgadiss:
“...When you call my name it's like a little prayer
I'm down on my knees, I wanna take you there
In the midnight hour I can feel your power
Just like a prayer you know I'll take you there

I hear your voice, it's like an angel sighing
I have no choice, I hear your voice
Feels like flying
I close my eyes, Oh God I think I'm falling
Out of the sky, I close my eyes
Heaven help me.”


Un rato después Sho y Elphaba están en su cama escuchando a Zelgadiss cantar, son las 2 de la mañana más o menos…

-Elphaba: Con tantas canciones acabo de acordarme de lo mucho que me gustan los musicales, Sho chan, ¿a que molaría mucho que la gente cantara por la calle en la vida normal?
-Sho: ¿Sabes qué yo hice el papel de Tony de West Side Story en el teatro?
-Elphaba: Eh… sí, es verdad.
-Sho: ¿Quieres que te cante algo?
-Elphaba (con sonrisa forzada): Deja deja… no hace falta.
-Sho (desafinando un montón y cantando a gritos):
“Tonight, tonight
The world is full of light
With suns and moons all over the place

Tonight, tonight
The world is wild and bright
Going mad
Shooting sparks into space”


Elphaba le da un morreo para ver si así se calla de una vez mientras se pregunta cómo es posible que le dieran ese papel a su chico cuando su voz no da para hacer un musical...

-Zelgadiss:
“I hope life treats you kind
And I hope you have all you've dreamed of.
And I wish to you, joy and happiness.
But above all this, I wish you love.

And I will always love you.
I will always love you.
I will aaaalways love youuuuu.
I will always love youuuuu...”


Por la mañana...

-Zelgadiss (con el micro del juego “Rock band” en la mano -sin enchufar- y cantando totalmente motivada como si se creyera que es Whitney Houston en sus buenos tiempos):
“I don't really need to look very much further
I don't want to have to go where you don't follow
I won't hold it back again, this passion inside
Can't run from myself
There's nowhere to hide
(Your love I'll remember forever)

Don't make me close one more door
I don't wanna hurt anymore
Stay in my arms if you dare
Or must I imagine you there
Don't walk away from me...
I have nothing, nothing, nothing
If I don't have youuuu, youuuu, youuuuu, youuuuu.”

El resto (menos Nino y Geno que aún no han salido de la habitación, y Amiga en la sombra que se fue a dormir a su casa) están observándola porque no se creen que para llevar toda la noche cantando y sin dormir esté tan fresca.

-Claire: Madre de Dios, ¿Cuantas canciones había en la banda sonora de “El guardaespaldas”? Las ha cantado todas.
-Elphaba: Zelgadiss… empiezo a creer que incluso disfrutas con todo esto.
-Zelgadiss: Tampoco es eso… lo que pasa es que me gusta mucho cantar, no puedo evitarlo. Pero me estoy quedando afónica y no está funcionando, Satoshi kun no ha salido ni para ir al baño y eso es preocupante.
-Jun: A ver si se ha vuelto a quedar catatónico como siempre y no se está enterando de nada.
-Sho: ¿Llamo a los bomberos para que derriben la puerta? -saca el móvil.
-Ohno (desde dentro de la habitación): No estoy catatónico, estoy perfectamente. Por cierto Zelgadiss, no te oigo cantar.
-Zelgadiss: Satoshi, peluchito, ¿me hablas porque me has perdonado?
-Ohno: Nooo, aún estoy muy enfadado, lo que pasa es que si no cantas me cabreo aún más.
-Zelgadiss:
“Take my hand
Tell me what you are feeling
Understand
This is just the beginning
Although I have to go
It makes me feel like crying
I don't know when I'll see you again

Darling leave a light on for me
I'll be there before you close the door
To give you all the love that you need
Darling leave a light on for me
Cause when the world takes me away
You are still the air that I breathe
I can't explain, I don't know
Just how far I have to go
But darling I'll keep the key
Just leave a light on for me”


A la hora de la comida. Zelgadiss, desesperada se acerca a la mesa en la que están el resto. Se pone a llorar de impotencia.

-Zelgadiss: Ya no sé que hacer, creo que no me va a perdonar nunca y lo que más me preocupa es que como no ha ido al baño igual se está meando. -Solloza. -Pobre Satoshi.
-Claire: “Massu” no te rindas ahora, ¡ganbatte!
-Zelgadiss: ¿Pero que hago, “Tegoshi”?
-Claire: Si quieres voy contigo y le cantamos el “Ai nante”…
-Elphaba: No sé, pero algo tienes que hacer, estoy hasta los tamagos de oírte, anoche Sho y yo no dormimos nada…
-Sho: Ya, pero no le eches la culpa a ella, si no dormimos fue por… otras cosas.

Se miran los dos cómplicemente y se ríen.

-Zelgadiss: ¡¡Ay ya sé!! Si esta canción no funciona nada lo hará, así que lo daré por perdido y… volveré a tirarme a Subaru.
-Elphaba: ¿Pero es que tú no aprendes nunca?
-Claire: Déjala, igual si se lo tira se le pasa el disgusto.
-Zelgadiss: Deseadme suerte.
-Claire y Elphaba: ¡Mucha mierda!

Zelgadiss se seca las lágrimas y camina decidida hacia el pasillo de nuevo. Carraspea antes de empezar a cantar.

-Zelgadiss:
“Every night in my dreams
I see you, I feel you,
That is how I know you go on

Far across the distance
And spaces between us
You have come to show you go on”


En la habitación de Geno y Nino

-Geno: Espera un momento, me parece que oigo la canción de Titanic, Nino, ¿me has matado a polvos ya?
-Nino: Yo también la oigo, a ver si vamos a estar muertos los dos… Si es así quiero que me entierren con mi dinero, no le pienso dejar mi herencia a nadie. Con lo que me ha costado ganarlo.
-Geno: Joder Nino, tú eres genio y figura hasta la sepultura…


-Zelgadiss:
“Near, far, wherever you are
I believe that the heart does go on
Once more you open the door
And you're here in my heart
And my heart will go on and on”

Cuando llega a la mitad de la canción la puerta de la habitación se abre y Ohno sale, está llorando muy emocionado.

-Ohno: La canción de Titanic… con lo que me gusta a mí esa película, sobretodo el barco, era más bonito. -Se abraza a Zelgadiss. -¿Cómo sabías que saldría?
-Zelgadiss: Porque te conozco demasiado bien, toma esto -le da un trozo de pan y Ohno se lo come rápidamente.
-Ohno (deja de abrazarla): ¡Me estoy meando! -Se va rápidamente hacia el baño.
-Zelgadiss: Si ya lo sabía yo… Joder, estoy muerta -se echa en el suelo hecha un ovillo y se queda dormida al instante.

Ohno regresa del baño y se encuentra que están todos en el pasillo observando como Zelgadiss duerme.

-Ohno: ¿Está bien? ¿Le ha pasado algo? -pregunta preocupado.
-Jun: Pobre, estaría cansadísima.

Geno y Nino salen por fin de la habitación.

-Nino: Buff, tengo muchísimo hambre, me comería un buey en salsa y un saco de patatas fritas.
-Geno (con las manos puestas a la altura de los riñones): Yo me voy a tomar media docena de pastillas, Nino, me has jodido viva… literalmente.
-Nino (Mirando el lío que hay en el pasillo): ¿Qué ha pasado? ¿Está muerta? -dice señalando a Zelgadiss que sigue tirada en el suelo. -Apuesto a que el asesino es el mayordomo.
-Elphaba: Ah claro, que vosotros dos no os habéis enterado de nada.
-Claire: Es que como ahora Nino no está poseído por "el espíritu que se sienta".
-Geno: No, ahora está poseido por "el espíritu que folla".

Ohno despierta a Zelgadiss.

-Ohno: Me prometes que nunca volverás a hacer una cosa así.
-Zelgadiss: Te lo juro por la nariz de Ikuta Toma.
-Claire: Uhhh, es el juramento máximo del Masakismo, habla muy en serio.
-Zelgadiss: Es más, nunca volveré a estar en una habitación en la que esté Subaru.

Suena el timbre de la puerta. Aiba que es el que estaba más cerca abre y es Subaru. Todos miran a Zelgadiss.

-Zelgadiss: Coño, si que he roto rápido mi promesa.
-Ohno: ¿Y tú que quieres ahora?
-Subaru: Vengo a pediros asilo político, Kitagawa está en España, nos encontró en Sevilla y hemos huido.

Tsubasa aparece corriendo por las escaleras.

-Tsubasa: Creo que el viejo no nos ha seguido. ¿Podemos pasar?

Les dejan entrar y van todos al salón. Zelgadiss va escondida detrás de Ohno usándolo de escudo como si quisiera poner espacio entre ella y Subaru. De pronto llaman a la puerta.

-Sho: Joder, ¿no habíais dicho que no os había seguido el presidente?

Nino se acerca a la puerta y mira por la mirilla, pone cara de horror y todos se temen lo peor, se miran todos pensando que les ha encontrado y que es el fin. De pronto Nino se empieza a descojonar de risa y abre la puerta, era Amiga en la sombra que entra y cierra.

-Nino (sin dejar de reírse): Teníais que haber visto las caras que habéis puesto, jajajajajaaaa.
-Todos: ¡¡¡CABRÓN!!!
-Amiga en la sombra: Hombre, si están aquí Okura y Domoto.
-Tsubasa: Somos Subaru y Tsubasa.
-Geno: ¿Domoto quién es?

Continuará…

3. Vacaciones Pagadas (Parte 3)




Nino, Jun y Sho están junto a la puerta de uno de los baños del piso. Escuchan atentamente lo que pasa dentro. Aparece Ohno y se queda junto a ellos.

-Ohno: ¿Qué ocurre?
-Jun: Las chicas están bañando a Aiba.
-Nino: ¿Cuánto tiempo hace que le bañaron por última vez?

Sho mira el reloj y hace cálculos.

-Sho: Unas tres horas…
-Nino: ¿De verdad puede estar tan sucio Aiba en tres horas?
-Ohno: Si yo fuera desconfiado pensaría que se han inventado una excusa barata para verle desnudo cada vez que les apetece… Pero como no lo soy -Ohno sonríe alegremente y se larga al salón a ver la tele mientras el resto se quedan flipados con él.

Dentro del baño se escucha sonido de chapoteo.

-Zelgadiss: Toma, Aiba chan, tu patito de goma.
-Aiba: ¡¡Bieeeeen!!
-Elphaba: ¡Me pido lavarle el pelo!
-Amiga en la sombra: Yo le enjabono la espalda.
-Geno: A mí ya se me ocurrirá algo que lavarle…

Más ruido de chapoteo en el agua.

-Zelgadiss: ¡¡Claire!! ¿Pero que haces?
-Claire: Me voy a meter en la bañera, tranquilas que yo ocupo poco, entramos los dos de sobra.
-Aiba: ¡¡Bieeeen!! ¿Por qué no entráis todas? Como si fuera una prueba del “Arashi no Shukudai kun”.
-Amiga en la sombra: ¡¡Venga, con ropa, no hay tiempo que perder!!
-Todas: ¡¡¡AIBALANDO!!! -Entran en la bañera como pueden.

Momentos después…

-Elphaba: Aiba, espero por tu bien que eso que se me está clavando sea el grifo de la ducha…
-Aiba: No, es mi patito de goma.
-Zelgadiss: ¿Quién me ha tocado una teta?
-Claire: Perdona, creo que he sido yo… es que me caía y me he agarrado a lo primero que tenía a mano.
-Zelgadiss: Vaya, yo que me había hecho ilusiones…
-Geno: Aiba, te estás poniendo colorado ¿Estás bien?
-Aiba: Perfectamente, ¿no me abrazáis?
-Todas: ¡¡Síiiiiii!! -Le abrazan como pueden en ese espacio tan reducido.

Mientras tanto en el pasillo.

-Sho: Aiba, como no hagas que te suelten ahora mismo tiro la puerta abajo y te parto la cara. A la mierda el “Sakuraiba” y la amistad.
-Jun: ¡¡A mi chica sólo la embarazo yo!! No la toques más de la cuenta…
-Nino: Joder, a ver si al final los únicos tontos que hay en el grupo vamos a ser nosotros.

-Ohno (desde el salón): Chicos, ¿Sabéis que tenemos un canal porno?

Jun, Sho y Nino corren hacia el salón y miran la televisión atentamente.

-Sho: Satoshi kun, esto no es porno, es un documental sobre pesca.
-Ohno: Pues a mí me gusta… “hara i sedaru” (Jara y sedal)
-Jun: A ver, pon mal alto, parece interesante.
-Nino (sentándose en el sofá): me recuerda al videojuego “Animal Crossing”.


Y mientras tanto en Londres...

Flordesombra yace en la cama de un lujoso hotel junto a Oguri Shun.

-Oguri: Esto... acabo de recordar que tengo novia en Japón, o eso creo, ahora mismo me da vueltas la cabeza y no pienso con claridad.
-Flordesombra: Me da igual, si yo no soy celosa, como si tienes tres novias en tu país. Todo lo que pase fuera de esta cama no me interesa una mierda.

Golpean la puerta de la habitación.

-Cheshire: Flordesombraaaaa, ya he terminado con el primero, me voy a por otro... ¿Quieres al de las orejas grandes? Es que a mí no me gusta...
-Oguri: Pobre Eita, con lo majo que es...
-Flordesombra: ¡¡Noooo, no quiero a ninguno, me quedo con Oguri, voy a repetir!!
-Cheshire: ¡Como quieras! -se larga a por otro macizorro nipón.

Flordesombra se mete debajo de las sábanas de la cama.

-Flordesombra: Ay Oguri... tíos como tú no los fabrican en mi barrio, ¡¡estás más bueno que comer con los dedos!!*

*Esto lo opina ella, yo como autora de este fanfic sólo puedo decir que... ¡¡a mí Oguri Shun no me gusta nada!! (que quede claro, jajajaja)

Corte a...

Claire sale de su habitación para buscar una prueba de embarazo de los cientos que tiene guardados en el baño, tiene que comprobar cada dos horas si Jun la ha preñado, ya que el catedrático tiene "capacidades embarazadoras" que van más allá de lo humanamente explicable. Se encierra en el baño a comprobar sus asuntos… Elphaba y Sho van por el pasillo de la casa cuando escuchan sin querer la conversación que Ohno y Zelgadiss tienen en su habitación. Se quedan clavados junto a la puerta como un par de cotillas.

-Zelgadiss: ¡¡Riida, la tuya es enorme!!
-Ohno: Arigatou. (gracias)
-Zelgadiss: Nunca he probado a hacerlo con una tan grande. ¿Me dejas intentarlo?
-Ohno: Hai. (sí)
-Zelgadiss: Dime si lo hago bien, ¿vale?

Un minuto después…

-Ohno: ¡¡Ah, sugoi!! (ah, genial)
-Zelgadiss: ¿Honto ni? (¿de verdad?)

Al otro lado de la puerta Sho y Elphaba se miran asombrados.

-Elphaba: Son como dos animales, todo el día dale que te pego…
-Sho: Hombre eso está bien pero también deberían hacer otras cosas, no sé… leer o algo de provecho. Bueno, en el caso de Ohno aprender a leer antes.
-Elphaba: Pues esto se ha acabado, me van a oír.
-Sho: Nooo, déjales, que vergüenza… -intenta frenarla.
Elphaba: ¿Vergüenza? Eso es lo que ellos no tienen -golpea la puerta cabreada. -Vestíos ahora mismo, vamos a entrar.

-Ohno: ¿Nani? (¿qué?)
-Zelgadiss: ¿Qué nos vistamos? Si ya estamos vestidos.

Elphaba abre la puerta poco a poco como con miedo de lo que se pueda encontrar dentro y nada más entrar abre los ojos como platos y se queda asombrada. Zelgadiss y Ohno llevan monos de trabajo y ambos están manchados de pintura. En una de las paredes hay un mural con el paisaje de una playa y varios barcos en el mar pintados al fondo.

-Elphaba: Ohhhh, es precioso, ¿de verdad lo habéis hecho vosotros?
-Zelgadiss: Pues claro, ¿Qué demonios creías que estábamos haciendo?
-Elphaba: Eh… nada, nada.

Sho entra por fin a la habitación, se había quedado cortado en el pasillo pensando que dentro igual pasaba algo vergonzoso.

-Sho: ¡Qué bonito! ¡Me encanta!
-Ohno: Arigatou gozaimassu -hace una reverencia. (muchas gracias)
-Elphaba: Me alegra mucho que hayáis empezado a usar vuestro talento en algo de provecho, Zelgadiss.
-Zelgadiss: Sí… la verdad es que mi Satoshi me inspira artísticamente un montón -Mira a Ohno con ojos de corderito.
-Elphaba: Dime, ¿Qué has pintado tú de todo el mural?
-Zelgadiss: Bueno… la verdad es que casi todo lo ha hecho el Riida… yo estoy más bien de aprendiz del maestro artista. Pero he pintado un poco el cielo que es más o menos fácil y también aquella estrella de mar que hay allí. -Señala un lado del dibujo.
-Elphaba: ¿Ese manchurrón amarillo que hay en la esquina?
-Zelgadiss: Sí, eso mismo. Como verás apenas me he salido de las líneas para pintarlo, he tardado casi dos horas en acabar…-dice orgullosa.
-Elphaba: Esto… sí, es muy bonito -miente. -Pero… Zelgadiss, igual puedes dejar que Ohno pinte y tú te dedicas a otra cosa de las que haces mejor… no sé… escribir por ejemplo.
-Zelgadiss: ¿Y qué quieres que escriba, un fanfic yaoi? ¿A que molaría?
-Elphaba: Nooo, pero podrías acabar tu novela de una puñeterísima vez, ¿no crees? Que me haces leerla y luego no sigues escribiendo, ¡¡me tienes en un sin vivir!! ¿Cómo coño termina?
-Zelgadiss: Ahhh, eso… sí bueno, ya habrá tiempo más adelante, tengo que ayudar a Ohno con esto, cultivar mi arte, explorar a fondo las relaciones interraciales, digo… perfeccionar mi manera de dibujar.
-Elphaba: Eres incorregible. En fin, al menos estáis haciendo algo artístico, será mejor que os dejemos acabar.
-Sho: Eso, mejor nos vamos. También nosotros tenemos que explorar las relaciones interraciales, ehhh… ver un documental científico que tenemos a medias…

Sho y Elphaba se dirigen hacia la puerta, pero a mitad de camino Elphaba se lo piensa mejor y vuelve sobre sus pasos. Se acerca a Zelgadiss.

-Elphaba (en voz baja): Esto…oye Zelgadiis, que me he quedado con la intriga. ¿Qué es lo que tiene enorme el Riida?
-Zelgadiss: La brocha, ¿qué iba a ser si no? -Se encoje de hombros y le enseña una brocha llena de pintura.
-Elphaba: Ah claro, que tonta soy… -se va mucho más tranquila y cierra la puerta.
-Zelgadiss: A ti te lo voy a decir, guarra. Para que me lo robes...

Ohno coge la brocha de Zelgadiss y la deja posada encima de un bote de acrílico. Se acerca a ella de nuevo y le empieza a abrir la cremallera del mono de trabajo.

-Zelgadiss: Satoshi kun, ¿ya no pintamos más?
-Ohno: iie -sonríe pícaramente. (no)
-Zelgadiss: No tengo ni idea de cómo me entiendes tan bien cuando te hablo en español… Porque me entiendes, ¿verdad?
-Ohno: Hai, wakatta -La besa. (sí, comprendo)

Cortinilla de estrellas a...

Claire y Zelgadiss dejan de cantar en la calle y recogen sus cosas. Vuelven a casa mientras se les hace de noche. Entran y dejan la guitarra que Claire lleva en una esquina del pasillo (no sé porque la lleva, si en realidad no sabe tocar. XDD)

-Claire y Zelgadiss: ¡Tadaimaaaa!

Jun corre por el pasillo y se echa en el suelo panza arriba como si fuera un cachorrito que espera a que su dueña regrese a casa.

-Claire (se agacha junto a él para acariciarle la tripita): ¡Que mono eres Jun!
-Zelgadiss: Por favor que patéticos sois… que manera más grande de perder la dignidad -suelta con expresión arisca.

Ohno se asoma al pasillo y saluda con la mano. Zelgadiss corre hacia él, y se lanza al suelo. Empieza a caminar a cuatro patas mientras se frota contra sus piernas como si fuera una gata en celo mientras le maúlla.

-Ohno (avergonzado): Por favor, te tengo dicho que no hagas esto en público…
-Zelgadiss: ¡¡Nya!!
-Ohno: Vamos a la cocina, te pondré un platito con leche, ¿vale?
-Zelgadiss: ¡¡Miau!!
-Ohno: ¿Qué? Si me maullas en español no te entiendo.
-Zelgadiss: ¡¡Nya!! -dice mientras levanta una “patita” con expresión kawaii.
-Ohno: Ah, vale.

Zelgadiss sigue a Ohno hacia la cocina.

Un rato después los cuatro están sentados en el salón. Zelgadiss “ronronea” mientras restriega su cabeza contra Ohno, que intenta ver la tele con poco éxito. Claire y Jun están de lo más acaramelados en el otro sofá.

-Claire: Es muy duro esto de cantar en la calle…
-Jun: ¿Cuánto habéis sacado hoy?
-Claire: Estando toda la tarde poco más de treinta euros.
-Zelgadiss: Claire, yo lo he estado pensando mucho y creo que voy a dejar el grupo. Está muy bien ser “las Tegomassu” de España pero… creo que estás frenando mi carrera artística.
-Ohno: Lo dices como si fueras una artista consagrada, te recuerdo que cantáis en la calle -le acaricia la cabeza.
-Zelgadiss: Es que desde que me regalaron el Rock Band y me dio por cantar en nivel experto he ganado mucha confianza. Siento que ya no necesito cantar con alguien, además me he aburrido de hacer dúos. Claire sólo quiere cantar canciones de Tegomassu y se niega a que incluyamos canciones de los Kinki Kids en el repertorio.
-Ohno: ¿Se puede saber qué te ha dado ahora con los Kinki Kinds?
-Zelgadiss: A mí nada, pero tienen canciones buenas.
-Claire: Difiero, además uno parece un “hosto” barato y el otro es horroroso y siempre parece enfadado.
-Jun: Eso es verdad, y en persona son aún más feos, que nosotros les conocemos… por desgracia.

Ohno asiente con la cabeza sin decir nada.

-Zelgadiss: No niego que sean feos… pero bueno, que yo quiero ampliar horizontes. A partir de ahora quiero cantar canciones yo sola, empezaré con las de Subaru.
-Ohno: ¡¡Eso tú siempre por lo más complicado!! ¿Por qué no cantas solos de Koyama o... míos? -dice un tanto mosqueado.
-Zelgadiss: Satoshi kun, sabes que te apoyo y que te quiero más que a nada en el mundo, pero... es que en general tus solos suelen ser una puta mierda...
-Claire: Zelgadiss, brutalmente honesta.
-Zelgadiss: Oye, que se lo digo desde el cariño...

Sho entra en el salón llevando una caja de bento con dibujos de Totoro.

-Sho: Dentro de un rato vuelvo, Elphaba tenía hoy turno de noche en el hospital así que le voy a llevar la cena. ¿Vale?
-Claire (alarmada): Sho, ¿no le habrás hecho tú la cena verdad?
-Sho: No, no… ya sé que tengo prohibido cocinar. Lo han hecho Nino y Aiba, se lo pedí a ellos.
-Zelgadiss: Menos mal… ¿Qué le llevas de postre?
-Sho: El postre soy yo. -se va.

Corte a...

Sho está "trabajando" en su nuevo empleo en la administración pública. Bueno, en realidad hace de todo menos trabajar, le ha cogido el gustillo a ser funcionario y se toca los tamagos a manos llenas. Se tira media mañana paseándose con unos papeles con la excusa de que va a hacer unas fotocopias, luego otro ratito en la máquina del café comentado la jugada con un par de compañeros. Ya a última hora vuelve a su mesa y sella unos impresos para no dar toda la mañana como perdida. Está encantado con su nuevo trabajo, sobretodo cuando le dijeron los compañeros que en España cuando se hace huelga no se hace a la japonesa, trabajando más. En España huelga es sinónimo de no hacer nada y está deseando que haya una para poder "integrarse en el país" vagueando.


Mientras tanto en el piso, Ohno y Zelgadiss estudian arduamente el idioma del otro.

-Sensei: A ver Ohno, ahora te voy a enseñar frases esenciales que debes de conocer para vivir en España, repite conmigo: "Andreita coño, cómete el pollo."
-Ohno: Andureita konyo, komete el poyo.
-Zelgadiss: Sensei, yo creo que le sería más útil si cambia el orden de las palabras...
-Sensei: Cállate pervertida, y estudia esa lista de kanjis que te he dado.
-Zelgadiss: ¡Estoy hasta el manko de los kanjis!

Ohno se queda alucinado de lo malhablada que es Zelgadiss.

-Sensei: ¿Pero cómo es posible que sepas todas las palabrotas que hay en japonés? Yo nunca te las he enseñado en clase.
-Zelgadiss: Porque en eso soy autodidacta. ¡¡Venga Satoshi, que te comas el pollo!!

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Corte a...

Los 10 están en el salón improvisando un ensayo. Jun que siempre ha sido muy perfeccionista insiste en que deberían cantar y bailar para no perder soltura de mientras que están allí. Nunca saben cuando les tocará volver Japón a ganarse el pan.

-Nino: ¿Quien empieza?
-Aiba: Que empiece Sho chan.

Sho da un paso al frente.

-Sho: Vale... voy a cantar Kitto daijobu.
-Ohno: Nosotros te seguimos.
-Sho (rapeando): When I was driving in that night, kizukeba mada tashika ni hora sora ni Twilight, hikari ga naku tomo nai, nara mada mada, You shouldn't cry cry cry, Tell me what u wanna "ah ah", Weekend gonna make love "ah ah", from Monday to Sunday, every every everyday, lucky lucky lucky my life.
-Elphaba (va hacia hacia él y le agarra): ¡¡Pues vamos a hacerlo de lunes a domingo!!! -Se lo lleva corriendo a la habitación.
-Nino: ¿A qué coño ha venido esto?
-Jun: Venga, pues seguimos el resto... Ohno, cántate algo.
-Ohno: Vale... uno de mis solos, aunque mi chica dice que son una mierda...
-Nino: Tiene razón ella, son una mierda.
-Zelgadiss: Hombre, todos todos no. Algunos me gustan.
-Aiba: A mí todo lo que hace el Riida me parece guay, ¡¡el Riida es pro!!
-Claire: No, el único que es pro es Nino.
-Geno: ¿Qué dices tú ahora de mi Nino?
-Amiga en la sombra: Calláos, que va a cantar Ohno, que lo hace genial.

Ohno carraspea antes de nada y empieza a cantar a capella, llega hasta la parte del estribillo.

-Ohno: ¡¡¡...Tell me why, take me farawaaaay!!!
-Zelgadiss (corriendo hacia él y tomándole de la mano): ¡¡A donde tú quieras, yo te llevo al fin del mundo si hace falta!! -Se lo lleva en dirección a la puerta de la calle.
-Ohno (desconcertado): ¿A dónde vamos?
-Zelgadiss: ¿Pero no me has dicho en la canción que te lleve lejos?
-Ohno: Y yo que coño sé lo que he dicho, no entiendo un cagao de inglés, me aprendí el estribillo foneticamente.
-Zelgadiss: Bueno, pues yo te iba a llevar al fin del mundo, nos vamos a Finisterre, que es muy bonito y comemos de paso un plato de pulpo a la gallega.
-Ohno: Ah bueno, si hay comida me apunto.

Salen los dos por la puerta.

-Jun: Pues a mí me apetecía cantar mi solo "Naked" pero visto lo visto me da miedo...

Amiga en la sombra y Claire se miran complicemente.

-Geno: Tenéis que entenderlo nos tomamos vuestra música muy en serio.
-Claire: Sí, "al pie de la letra"
-Aiba: Pues yo iba a cantar "hello goodbye" así que... hola y adiós - se despide con la mano y se larga a su habitación.
-Nino: Menudo fiasco de ensayo, me voy a jugar a la Nintendo DS, Geno chan, ¿me echas la revancha?
-Geno: Si no hay más remedio... -se van los dos.

Corte a...

Subaru y Tsubasa llevan varios días viviendo en Sevilla, consiguieron un trabajo en el tablao de unos conocidos de la familia que acogió a Tsubasa en su anterior visita a España. Les dejan cantar en japonés siempre y cuando intercalen algunos números de flamenco entre medias. Así que se han montado un espectáculo fusión que mola un puñao. Tsubasa baila mientras Subaru canta enka haciéndolo pasar por cante jondo de última generación. (Nota: Y todo esto se me ha ocurrido sin tomar drogas ni nada)

(Pero les pongo a los 2 cantando “Yume monogatari” porque me gusta más. Como podéis observar el sitio es de todo menos un tablao flamenco, jajajajaja. No tengáis en cuenta la pinta de chulo-putas con gafas de Tsubasa ni el look mendigo-makarra de Subaru, no estaban en su mejor momento ninguno de los dos)

Los miembros del equipo Aiba junto a los Arashi han decidido pasar el fin de semana en Sevilla haciendo turismo. Caminan por una calle, todos ellos van “de incógnito”: Sho con su traje de Yatterman, Elphaba vestida de Okura, Geno ha decidido vestirse con la ropa de jugador de baloncesto de Yamapi en el dorama Buzzer Beat. Nino, que no quería gastarse un duro le pidió a Ohno prestado el traje de abogado de Maou. Ohno va de oso de peluche con su disfraz de Uta no Oniisan que encima da un calor de mil demonios. Amiga en la sombra, fiel a sus raíces lleva un traje de piconera y es la que menos llama la atención de todos. Aiba lleva una camiseta de la virgen del Rosario que se compró en una tienda de souvenirs de Cádiz pero se ha puesto en la cabeza unas orejas de gato de peluche para disimular. Jun lleva el traje de plástico transparente de la gira y tiene que controlar su sensualidad todo el rato ya que podría provocar un baby boom con su capacidad de embarazar sin ni siquiera tocar a las mujeres, además el traje le deja poca movilidad y para colmo con tanto plástico se le están cociendo hasta los tamagos… Claire y Zelgadiss siguen la tendencia Eito Ranger impuesta por Elphaba, así que Zelgadiss va vestida de Subaru y Claire de Ryo. Y a ratos las tres se ponen a cantar “Glorious” mientras la gente les mira a todos ellos por ir tan horteras por la calle, los que les ven pasar piensan que debe de tratarse de alguna despedida de soltero o algo así…

-Geno: Aiba, me ha picado un mosquito, ¿me echas la crema esa que anuncias?

Aiba se acerca a ella y se saca un bote de crema del bolsillo.

-Aiba: Ahora mismo.
-Todas las chicas: ¡¡¡¡A mí también me ha picado!!!!
-Aiba: A ver si no me va a llegar para todas...

Un rato después...

-Zelgadiss (muy cabreada): ¡¡Bueno, ya vale, estás mirando a Ohno!! -le increpa a Elphaba. -El Riida es mío y no quiero que le mires siquiera.
-Elphaba: Joder, ¿cómo quieres que no le mire? Le haces ir vestido de oso de peluche y con el puto disfraz mide casi dos metros de alto, no es que quiera mírale a propósito, es que ocupa media avenida.
-Zelgadiss: ¡Ya salió la exagerada! Si está súper achuchable vestido así.
-Elphaba: No te digo que no lo esté, pero coño, que teniendo yo a mi Sho no necesito mirar al Riida.
-Zelgadiss (suspicaz): ¿Insinúas que mi Ohno es peor que tu Sho?
-Claire: Ya la hemos liado…
-Zelgadiss: ¿Qué pasa que no es suficientemente bueno para que tú le mires?
-Elphaba: Yo no he dicho eso…
-Zelgadiss: ¿Pues entonces qué?
-Elphaba: Si le miro porque le miro, si no le miro porque no le miro. ¿Por qué no te vas un poquito a la mierda? Que no hay quien te entienda…
-Zelgadiss: Lo que os pasa a todas es que no sabéis apreciar a un japonés vestido de peluche -gira la cabeza con un gesto airado. -Vamos Ohno, que esta gente nunca sabrá todo lo que tú vales.
-Ohno (con cara de circunstancias): Os pido perdón a todos por su comportamiento, lo siento mucho -les hace una reverencia.
-Amiga en la sombra: Que majo y que educado ha sido siempre el Riida.
-Zelgadiss (mirando a Amiga en la sombra): ¡Otra que me lo quiere robar!
-Nino (tocándole el culo a Ohno): Estás paranoica, nadie te quiere robar a Ohno.

A pocos metros delante de ellos se abre la puerta principal de un local y salen dos figuras conocidas. Tsubasa cuenta un fajo de billetes mientras Subaru (vestido de Eito Ranger) carga su amada guitarra acústica a la espalda.

-Elphaba: La madre que me echó, ¿esos dos no son?
-Claire: ¡¡Imposible!! ¿Qué demonios hacen en España?
-Geno: No les conozco, no me suenan.
-Amiga en la sombra: A mí tampoco.
-Elphaba: ¡¡Joder, que son Subaru y Tsubasa!!

Geno y Amiga en la sombra se encogen de hombros, no les distinguen de un jarrón Ming.

-Zelgadiss: ¡¡EL DE OSAKAAA P’A LA SACAAAA!!
-Elphaba: ¡¡TSUBASAAAA, QUE TE LLEVO P’A MI CASAAA!!

Tsubasa y Subaru se giran asustados y ven a las dos locas de Zelgadiss y Elphaba corriendo hacia ellos. Elphaba abraza a Tsubasa gratuitamente mientras Zelgadiss zarandea a Subaru y le grita insultos y piropos mezclados con lo cual no queda muy claro si le gusta o en realidad le odia. Es de lo más desconcertante. El resto se acercan y hacen corrillo alrededor de ellos.

-Sho: Pero… ¿Qué hacéis aquí los dos?
-Tsubasa: Ganarnos la vida, Sakurai kun.
-Subaru: ¿Os pensáis que los Arashi sois los únicos que podéis iros de la compañía cuando os da la gana?
-Nino: Yo creía que el único que hacía eso era Jin Akanishi.
-Todos a la vez: Es verdad…
-Subaru: ¿Le puede decir alguien a esta tía que deje de zarandearme? Me estoy mareando.

Ohno agarra a Zelgadiss para que se esté quietecita y ella abraza a su Ohno vestido de peluche y se queda tranquila un rato.

-Tsubasa: ¿Y vosotros qué hacéis? Cuando vinimos de Japón encabezabais el número uno de escándalos en el país, el lío que han montado Ohno y Aiba ha llegado a oídos de Kitagawa y que el resto estéis desaparecidos desde hace casi dos semanas tampoco ayuda. Yo de ser vosotros me escondería hasta que pasase la tormenta* (pronunciese: “Arashi”). Como sigáis así lo de que Kusanagi se desnudara en un parque se va a quedar en un chiste de patio de colegio…
-Aiba: Ya hemos pensado en todo, por eso vamos de incógnito -se señala las orejas de peluche. -Si nadie nos reconoce no pasará nada.
-Nino: Claro, como veis apenas llamamos la atención… -dice sarcástico.

A Elphaba y a Zelgadiss les vuelve a dar la ventolera y se echan los brazos de Tsubasa y Subaru respectivamente para cabreo de Sho y Ohno.

-Sho: Bueno, ya vale ¿no?
-Ohno (preocupado): Sho chan, ya no sé quien de los dos es mi novia, como van vestidos los dos de Eito Ranger… A ver cómo lo les distingo yo ahora.
-Claire: Es verdad, que complicado.
-Amiga en la sombra: Ambos tienen cara de locos.
-Nino: Y por delante son los dos igual de planos -se ríe malignamente.
-Elphaba: Bueno, pero Zelgadiss al menos tiene culo.
-Claire: ¡¡Qué manía, que Subaru también tiene culo, coño!!
-Ohno: Esto lo arreglo yo -les soba a los dos a la altura del pecho. -Ésta claramente tiene que ser mi novia. -Coge a uno de los dos “Eitos rojos” y le planta un beso en los morros.

Todos menos Ohno se dan cuenta de que en realidad está besando a Subaru. Zelgadiss saca rápidamente una cámara de fotos de un bolsillo de su ropa y les hace un par de fotos desde distintos ángulos.

-Zelgadiss: Esto para mi colección de “rabu rabu”* de la Johnny’s. (“love love” dicho con pronunciación japonesa)
-Elphaba: Un momento ¿No te pones celosa de que Ohno bese a Subaru?
-Zelgadiss: De eso nada, el Yaoi está por encima de los celos y todo lo demás. ¡¡Dos tíos besándose es lo mejor del mundo!! ¡¡Viva el homoerotismo asiático!!
-Tsubasa: ¡Vivaaa! Ay… cómo echo de menos a mi Takki -se pone triste y Elphaba aprovecha para darle otro abrazo con la excusa de que va a consolarle. Sho les separa como puede y se pone entre los dos para que no haya más problemas.
-Sho (Mirando a Jun): Tienes suerte, tu chica no se ha echado en los brazos de ninguno de estos.
-Claire: Es que a mí me pone más Takki, si viniera él…¡¡Buff, lo que le hago yo a ese!!
-Zelgadiss (levantando la mano): Esto… Satoshi kun, por cierto, que tu chica soy yo, no este tío tronado.
-Ohno (avergonzado): ¿Me he equivocado? Ya decía yo que era raro que le pinchara la barba, no quise decir nada por no herir sus sentimientos, como pensaba que eras tú…
-Aiba: El Riida siempre es muy considerado.
-Subaru: Sí, mucho llamarme “tronado” pero está clarísimo que estás loca por mí.
-Zelgadiss: Oye, que aquí el único “loco” eres tú. ¿Además en qué te basas para decir eso?
-Subaru: Pues principalmente en que vas vestida de mi personaje de los Eito Rangers.
-Zelgadiss: Bah, sólo escogí el rojo porque me favorece… -se cruza de brazos.
-Subaru: Además me suena tu voz de antes, es como si hubieras gritado mi nombre durante algún espectáculo.
-Zelgadiss (poniéndose roja): ¿Quién yo? ¡Qué va!
-Claire: Te ha pillao… ¡¡¡Jajajajaja!!!
-Subaru: Sólo hay dos situaciones en los que una chica gritaría mi nombre y como no recuerdo haberme acostado contigo… Pues eso.
-Jun: Menudo creído de mierda.
-Nino: Es flipante, no pensé que hubiera alguien más engreído que Jun.
-Zelgadiss (haciendo gestos de negra chunga con la mano -me encanta hacer eso-): Mira bonito, si te hubieras acostado conmigo te acordarías, es más, no podrías pensar en otra cosa en lo que te resta de vida.
-Amiga en la sombra: Pues ella tampoco se queda corta…
-Subaru: Sí, tú di lo que quieras pero te gusto -le abre la cremallera del mono y Zelgadiss lleva una camiseta en la que pone “I Love Subaru”. -¿Lo ves?
-Zelgadiss (intentando justificarse): Eh… sólo me he puesto esta porque la que pone: “I hate Subaru” está lavándose -mira a los demás como pidiendo ayuda y Elphaba sale en su defensa.
-Elphaba: Es verdad, su camiseta de “odio a Subaru” está en el cesto de la colada, la metió junto a esa otra que tiene en la que pone: “Subaru, fuck me now” con el símbolo del “mugendai” debajo.
-Zelgadiss (cabreada): Digo yo que tampoco era necesario dar tantos detalles…
-Ohno (celoso): Si te pusieras la camiseta con el muñeco de mi dorama “Kaibutsu kun” no te pasarían estas cosas…
-Zelgadiss: Pues yo también sé jugar a este juego. -Le abre la cremallera del mono rojo a Subaru y este lleva una camiseta en la que pone: “Kinki boys do it better”.
-Jun (cruzándose de brazos con suficiencia): ¡¡Y una mierda!! No estoy de acuerdo con lo que pone ahí. Los del Kansai no lo hacéis mejor.

Se oye una voz a su espalda:

-Ryo: Pues yo creo que es completamente cierto y cuando queráis os lo demostramos, “Kanto boys”

Todos se giran y ven a todos los Kanjani8 vestidos de Eito Ranger en mitad de la calle.

-Elphaba: Eso, que lo demuestren, me pido ser jurado…
-Amiga en la sombra, Geno y Claire (gritando): ¡¡¡Ryo!!!
-Zelgadiss: ¡¡¡Maruyama!!!
-Elphaba: ¡¡¡Okura, Yasu!!!
-Murakami y Yoko: ¿Y qué pasa con nosotros?

A Zelgadiss le dan pena los dos “kanjanis feos”, mira a Ohno para pedirle permiso y este asiente con la cabeza.

-Zelgadiss: ¡¡¡Yokoyamaaa, Murakamiii!!!
-Yoko y Murakami: Gracias -hacen sendas reverencia.

Los Eito se acercan a ellos.

-Ryo: Subaru, estas cosas no se hacen, te has largado sin avisar, ¿tú sabes la cara de tontos que se nos quedó al ir a buscarte una mañana al manicomio y que nos dijeran los cuidadores que te habías ido a España? Al menos podías habérmelo dicho a mí, que fui el que te llamó para contarte la historia de los Arashi…
-Yasu: Nos ha costado un montón encontrarte, hemos buscado en casi todos los tablaos de Andalucía, que no son pocos… Por cierto el vestido de gitana me sienta mejor que a María del Monte, creo que es porque yo soy más femenino -se mira las uñas pintadas de su mano derecha.
-Okura: Menos mal que al menos en España se come de muerte, creo que he engordado dos kilos en lo que llevo aquí.
-Elphaba: Pues te han sentado genial, porque estás más bueno que de costumbre. ¡Que no me entere yo que ese culito pasa hambre!
-Sho: A que voy a tener que ponerte un bozal… Por malhablada.
-Yokoyama: ¿Cuándo piensas volver? No hay nadie en el grupo que tape lo mal que yo canto y la fea cara de Murakami no es suficiente para desviar la atención de las fans…
-Murakami: O vienes de vuelta con nosotros o me lío a hostias con todos a manos llenas.
-Geno: Joder, que tío más bruto…
-Jun: Ordinarios son todos los del Kansai, no sé de qué os sorprendéis ahora.
-Subaru: Maruyama, ¿Y tú no dices nada?
-Maruyama (gritando y haciendo gestos sobreactuados): ¡¡¡PAAAN!!!
-Ohno: ¿Pan dónde? Con lo que me gusta.

Zelgadiss corre a por Maruyama y le soba los brazos comprobando el resultado de las largas horas de gimnasio que se ha metido el chaval. Elphaba se aferra a Okura y a Yasu a la vez. Geno, Claire y Amiga en la sombra agarran a Ryo sin intención de desengancharse. Pero a su vez tanto Elphaba como Zelgadiss miran a Ryo con ganas de agarrarle ellas también.

-Jun: ¿Pero estos también les gustan? -Proceden a soltarlas entre todos para que cada uno se pueda ir por su lado.

Zelgadiss se planta ante Subaru antes de irse, se le queda a escasos centímetros de la cara y por un momento nadie sabe si se van a besar o a tirarse de los pelos y pegarse una paliza.

-Claire: Mira que dan miedo los dos, son un par de chugos…
-Nino (gritando como una maruja): ¡¡¡Tensión sexual!!!
-Ryo: Pues eso sólo se arregla de una manera…

Ryo y Nino se miran cómplicemente y se ríen. Subaru mete su tarjeta en el bolsillo de Zelgadiss disimuladamente. Y por fin el equipo Aiba y los Arashi se van por un lado y los Kanjani con Tsubasa por otro.

-Elphaba: Perdona Sho, no sé que me ha pasado con Tsubasa y… después con Okura y Yasu, ha debido ser un golpe de calor o algo, no me lo explico.
-Zelgadiss: Eso, “un golpe de calor” que vas más caliente que el palo de un churrero.
-Elphaba: Mira quien habla, que sólo te faltado darle un mordisco a Subaru.
-Zelgadiss: Que va, si no me gusta nada ese tío, y no tienes pruebas para decir eso -se cierra la cremallera del mono para que se deje de ver la camiseta “I love Subaru”.
-Claire: Estáis fatal las dos… ¡¡Salidas!!
-Geno: Ya… pero Claire, tú has reconocido que a Takki le harías un apaño.
-Claire (roja como un tomate y mirando de reojo a Jun): Esto… has debido de oír mal, yo no he dicho tal cosa.
-Amiga en la sombra: ¿Takki quien es? Yo no distingo a nadie. Y los Kanjani estos porque va cada uno vestido de un color distinto, que si no me parecerían todos iguales. Menos Ryo, claro, a ese lo distingo yo en medio de una manifestación de diez mil japoneses si hace falta…

En dirección contraria.

-Okura: Que hambre tengo… me apetece un gazpacho ¡¡y de beber albóndigas!!
-Tsubasa: Oíd chicos, Subaru y yo tenemos contrato en el tablao hasta finales de mes, no podemos irnos todavía.
-Ryo: Ah bueno, si hay contrato firmado no, el deber está por encima de todo lo demás.
-Todos: Yosh!!! Ganbarimasu!!!
-Yokoyama: Bueno, pues entonces nosotros nos volveremos en un par de días a seguir con nuestra agenda, y tú en cuanto acabes vienes, ¿eh Subaru? Que nos conocemos.
-Subaru (pensando en voz alta): A ver si me llama la chica esta, que igual todavía hay posibilidades de echar un polvo antes de volver a Japón… Por cierto Yasu, creo que tú y yo deberíamos dejar lo nuestro, no es buena idea.
-Yasu: Como quieras, de todas formas Maruyama y yo nos hemos reconciliado -Yasu toma a Maruyama de la mano y ambos se miran entre ellos con expresión tierna.
-Subaru: ¿Ehhhhhhh?
-Yasu: Siempre he estado enamorado de él, desde que me invitó hace años a su casa a Kyoto y me hizo dormir en un saco de dormir en el suelo porque no tenían más futones*.
-Maruyama: Tonto… lo hice para ver si se te ocurría pedirme si podías dormir conmigo -contesta avergonzado.
-Yasu: ¿Y me lo dices ahora? De haberlo sabido…
-Murakami: Me están entrando ganas de liarme a tortas… Y no sé por qué.
-Ryo: No si al final voy a estar mejor con los NEWS, al menos ahí no hay tanto mariconeo, a pesar de que a Tegoshi le de por vestirse de colegiala en los conciertos…

*Basado en hechos reales.


Y mientras tanto en Tokio...

Yamashita Tomohisa e Ikuta Toma están tumbados en el callejón en el que vive este último. Desnudos y tapados con unos cartones y unas mantas raídas que hacen las veces de cama.

-Yamapi (fumándose “el cigarrito de después”): Toma chan, ¿me dejas ver tu posado de la revista AnAn?
-Ikuta: Claro que sí Tomo chan, pero a cambio quiero ver tu reportaje.

Se intercambian las revistas. Y se ponen a mirarlas detenidamente, cada uno el posado sexy del otro.

-Yamapi: Estás de bueno en esta foto… Mae mía. ¡¡Si voy con lo que te doy!!
-Ikuta: Contrólate un poco Tomo chan…vamos a pervertir a los gatos.
-Yamapi: ¿Y esta? ¿Cómo se te ocurrió una posturita tan sexy?
-Ikuta: Aprendí de un gran maestro…
-Yamapi: ¿De Matsujun?
-Ikuta: No baka, me refería a ti.

Se dan un beso.

-Yamapi: Me gustan todas, pero sobretodo esta que estás de espaldas, menudo culo duro echaste corriendo en “Maou”, tu personaje era el policía más incompetente de Tokio, pero desde luego te pusiste muy en forma con tanto correr por las calles.
-Ikuta: Pues en eso no te quito razón.

Siguen mirando cada uno las fotos del otro mientras se dedican miraditas cómplices.

-Ikuta: Esto… Yamapi, que no es por quejarme ni nada pero, ¿era necesario que te arrimaras tanto a la chica desnuda en la foto de la ducha?
-Yamapi: “Ikutilla”, ¿no me digas que te vas a poner celoso a estas alturas?
Ikuta: Mira, yo sólo digo que podías estar más alejado de ella, sólo eso…
-Yamapi: Toma chan, esa modelo extranjera de la foto no significa nada para mí. Del mismo modo que tampoco me importan todas las actrices y modelos con las que salgo.
-Ikuta: No, si que tengas una nueva novia cada semana tampoco me hace ninguna gracia, Tomo chan…
-Yamapi: Ya lo hemos hablado, “Ikutilla”. Es todo por guardar las apariencias, me las tiro a todas para que la gente no sospeche, pero lo hago sin ganas. Tú eres el único al que he querido desde que éramos unos juniors mocosos a los que les venía grande la ropa, ya lo sabes. Siempre seremos Toma y Tomo.

Ikuta le abraza conmovido.

-Yamapi (moviendo la cabeza como si estuviera en alerta): Ikuta, viene alguien, ¡si me pillan aquí la hemos liado! -Se levanta del suelo como Dios le trajo al mundo y corre a esconderse entre un pilón de cartones que hay en una esquina intentando que quien sea que viene no le vea.

Aparece Koyama con un aire tan triste que no parece ni él. Se queda de pie delante de Ikuta, que se está tapando como puede con las mantas viejas para que no se vea que debajo está desnudo.

-Koyama: Hola, Ikuta kun, habría llamado a la puerta porque soy muy educado, pero es que vives en la calle -comienza justificándose. -Que vengo a decirte una cosa…
-Ikuta (disimulando): Sí, sí, dime.
-Koyama: ¿Estabas durmiendo a estas horas? Ikuta, son las 4 de la tarde.
-Ikuta: Sí, bueno… es que me encontraba mal y me he acostado.
-Koyama (olisqueando en el aire): ¿No lo notas?
-Ikuta (empezando a ponerse nervioso): ¿El qué?
-Koyama: Percibo que hay amor aquí. ¡¡Qué bonito!! -Mira por el suelo intentando encontrar pistas. -Huy, un sujetador. Ikuta ¿quién es la chica afortunada?
-Ikuta: Esto…
-Koyama: Un momento… ¡¡Reconozco este sujetador, es de Yamapi!! -Exclama asombrado.

Yamapi se levanta de entre el montón de cartones de la esquina completamente desnudo.

-Yamapi: Está bien, el sujetador es mío, nos has pillado ¿contento?
-Koyama: ¡¡Que monos, los dos juntitos!! ¡¡Hacéis una pareja tan genial!! Me alegro un montón por vosotros.
-Ikuta (emocionándose): Gracias…
-Koyama (mirando fijamente a Yamapi justo a la altura del… “tema”): Uhhhh Yamapi, no sabía que tenías ese pedazo de… ehh… cuando le pusiste a tu gira en solitario el nombre de: “Short but sweet” estabas de coña ¿no?

-Ikuta: Es verdad, de “short” no tiene nada.
-Yamapi (tapándose las vergüenzas con un cartón). Koyama… ¿a qué has venido? Porque digo yo que a hablar de mis atributos no será, aunque reconozco que se podrían hacer tesis doctorales sobre el tema...
-Koyama (un poco confundido): Ahora que lo dices se me ha olvidado a lo que venía… Ha debido ser por la impresión. ¡Ah sí. Los gatos! -Se gira hacia Ikuta. -Oye, que lo de tener gatitos no va a funcionar, por lo visto mi Nyanta chan no puede tener descendencia.
-Ikuta: Ah… vale. Pues no pasa nada, pero me hacía ilusión ser consuegro tuyo por parte de gato.
-Yamapi: Todo esto es rarísimo…

Koyama le devuelve el sujetador a Yamapi, se despide de ambos y se va dejándoles de nuevo solos.

De vuelta otra vez en España...

Sho está cabreado con Elphaba desde esa tarde porque ella perdió los papeles con Tsubasa, Yasu y Okura. Así que se ha sentado en una esquina de la cama y hace como que lee muy interesado una revista de naturaleza. En realidad no está haciendo ni puñetero caso al reportaje sobre la reproducción de la ballena beluga, pero está dolido y no le apetece hablar con ella. Elphaba se siente muy mal por ello y ya no sabe qué hacer para que Sho le perdone.

-Elphaba: Por favor ¿Quieres hablar conmigo?
-Sho: No -contesta escuetamente.
-Elphaba: ¿Ni siquiera si te pregunto sobre la información de la bolsa?
-Sho: Ese tema no quiero hablarlo contigo, no mereces saberlo.
-Elphaba: Pero Sho chan…
-Sho: No me vengas con “Sho chan”… bien que has pasado de mí en cuanto has visto a Tsubasa y los demás.
-Elphaba: Lo siento, yo… Es que ha sido la emoción de ver a un idol tan cerca.
-Sho: Ah, muy bien ¿Y yo que soy?
-Elphaba: Pues… tú eres… el hombre más maravilloso del mundo -dice bajando la cabeza. -Y yo una imbécil, por no darme cuenta hasta ahora.
-Sho (conmovido): ¿De verdad crees eso?

Elphaba asiente con la cabeza muy triste y Sho tira el Nacional Geografic y la abraza con todas sus fuerzas.

-Elphaba (arrepentida): ¿Me vas a perdonar Sho chan?
-Sho: Ya te he perdonado.
-Elphaba: Gracias, eres el mejor. ¿Te apetece que tú y yo…?
-Sho: Soy un tío, eso me apetece siempre, de hecho también lo hubiera hecho contigo estando cabreado.
-Elphaba: Cómo sois los hombres…
-Sho: Pero que sepas que hubiera intentado no disfrutar nada…


Zelgadiss encuentra la tarjeta de Subaru en el bolsillo de su mono y tras pensárselo largamente (sí, unos diez segundos) decide que va a mandarle un sms para una posible “quedada” entre ambos. Empieza a escribir a toda prisa en su móvil y Ohno entra en la habitación ya con el pijama puesto.

-Ohno: ¿Qué haces a estas horas?
-Zelgadiss: Eh… mando un mensaje a mi amiga Sar, que hace mucho que no sé nada de ella -le miente.
-Ohno: Ah, me parece muy bien. La amistad es muy importante.
-Zelgadiss: Sí, sí… claro -continúa escribiendo el sms, cuyo contenido no voy a reproducir aquí por estar plagado de guarradas referentes a Subaru.

Le da a la tecla de enviar.

-Zelgadiss: Ya está.
-Ohno: Perfecto -se acerca a ella con intenciones claras de meterle mano.

Zelgadiss coge el libro de la exposición de arte de Ohno y se pone a hojearlo con avidez pasando totalmente del propio Ohno allí presente.

-Ohno: Pero… ¿Qué haces ahora?
-Zelgadiss: Satoshi kun, me llevas mucha ventaja en esto del dibujo y eso que yo tengo una licenciatura que dice que soy “artista” y tú no has acabado ni la secundaria, así que tengo que aprender para estar a tu altura.
-Ohno: ¿Y tienes que ponerte al día precisamente ahora?
-Zelgadiss: No dejes para mañana lo que puedas hace hoy… ¿Esto con qué lo has dibujado? -Señala una de las imágenes.
-Ohno: ¿Importa? Con una pluma…
-Zelgadiss: Ah, pues me tienes que enseñar urgentemente.
-Ohno: Es la una de la madrugada, por favor… ¿Por qué no hacemos una de esas cosas que se te dan tan bien? Y mañana ya te enseño a dibujar o lo que quieras…
-Zelgadiss: Ya… pero es que “eso” que yo hago tan bien no es tan guay como pintar un cuadro o modelar con arcilla, no es una cosa que pueda enseñar para que la vean los demás y piensen: “Oh, que interesante, que bien lo hace”.
-Ohno: Bueno… Aiba a veces nos baja unas películas de Internet en las que sale “eso” y cuando las vemos nos parecen… “muy interesantes”.
-Zelgadiss: ¿De qué me estás hablando? Anda, vamos a dormir, que es tarde y tú estás muy raro.
-Ohno: ¿Raro yo? Rara estás tú que no quieres tema conmigo… ¡Si siempre quieres! -dice desconcertado.

Zelgadiss deja el libro encima de la mesilla de nuevo.

-Zelgadiss: Ay, que pesadito te pones. Venga vale.

Un minuto después…

-Sensei (interrumpiendo bruscamente): ¿Pero esto qué es? ¿No te he enseñado modales en todo este tiempo? ¿Ibas a hacer algo como “eso” sin decir nada antes?
-Zelgadiss: ¿Y que digo? ¿Itadakimasu? Esta situación nunca se ha planteado en el libro de texto que utilizamos en clase…
-Ohno (Subiéndose el pantalón del pijama aceleradamente): ¿Pero cómo ha entrado este hombre en nuestra habitación? ¡Váyase de aquí por Kamisama!
-Sensei: Mis clases particulares son muy completas, me he propuesto convertir a esta jovencita en una “japonesa total” así que le estoy corrigiendo los errores.
-Ohno: ¿Qué errores? Si esto lo hace perfecto.
-Zelgadiss: ¿No cree que esto es pasarse? Meterse así en la intimidad de la gente, ¡¡esto ya es allanamiento de las personas humanas!!
-Sensei: Bueno ya me voy, yo que pensé que ayudaba… -se larga y cierra la puerta.
-Ohno: Buff, que susto me ha dado ese viejo.
-Zelgadiss: Venga, “no te vengas abajo” ahora, Satoshi. ¿Por dónde íbamos?

De pronto se oye un grito que dice: “¡¡yosho wa yosho, uchi wa uchi!!”

-Ohno: ¡¿Murakami?! -Se levanta de la cama y se pone a mirar debajo para ver si está ahí metido.
-Zelgadiss: Que no, eso es el sonido de mi móvil, me han debido de enviar un mensaje -se levanta y lo coge. Mira el buzón y está la respuesta de Subaru, un mensaje aún con más guarradas que el que ella le envió. Zelgadiss se pone colorada al leerlo y acto seguido lo borra para no dejar pruebas.
-Ohno: Con tantas interrupciones no hay quien se concentre…
-Zelgadiss: No te preocupes seguro que ya nadie más nos molesta -Zelgadis se echa en la cama y le hace un gesto a Ohno para que se acerque.

Ohno se lanza sobre la cama de un salto y de pronto esta se rompe (como la otra vez).

-Ohno: ¿No me dijiste que ya le habías puesto los tornillos que habían sobrado?
-Zelgadiss: Esto… bueno vale, es que no sabía donde iban.
-Ohno (cabreado): Pues ya la dejamos así para siempre, dormimos con el colchón en el suelo tipo futón porque estoy harto.
-Zelgadiss: “Peluchito” no te enfades, ven que te achuche -intenta abrazarle.
-Ohno: Deja, si es que ya se me han quitado las ganas y todo. -se levanta del colchón -Voy a darme una ducha fría. Duérmete si quieres. Me cago en el Ikea y en el compositor sueco que escribió el “Sayaendou”…- se va de la habitación.
-Zelgadiss: Vaya… ahora que me apetecía a mí. Es que el mensaje guarro de Subaru me ha puesto fatal. -Coge un uchiwa con la cara de Koyama de la mesilla de noche y se abanica con él. -Ay Koyama, que complicado es ser una mujer, ¿verdad?

De pronto en toda la casa se escuchan los gritos de Elphaba y Sho…

-Nino (caminando por el pasillo): ¡¡Que os calléis, coño!!

Unos segundos después.

-Sho: No es lo que te piensas, estamos… estamos… estudiando. ¡Ahh!
-Nino: Sí, anatomía… ¡No te jode!


En la habitación Catedrática Claire y Jun hablan sobre un tema complicado… Claire ha hecho que Jun se sentara en la cama para contarle una cosa importante.

-Claire: Mira Jun… tenemos que hablar… yo hace un par de días que lo sé y bueno, que no encontraba el momento.
-Jun: Me estás empezando a asustar. Ya sabes que puedes contármelo todo.

Ella respira hondo antes de nada.

-Claire. Jun… tengo dos noticias que darte, una buena y una mala… bueno no es tan mala, en fin, no es mala en absoluto, vale, no sé si es buena o mala.
-Jun: Que raro, ya estás con tus dudas…venga, dime lo que sea, no puede ser tan horrible, “Kurara” chan.
-Claire: Empezaré por la buena… eh… tampoco sé si es tan buena. Pero parece que es mejor que la otra noticia… o eso creo.
-Jun: Madre mía, me va a dar un mal… ¡¡Dime lo que sea y ya está!!
-Claire: ¡¡Joder Jun, no me des esos gritos que estoy embarazada!!
-Jun (sonriendo como un gilipollas): Ayyy, mi “Kurara” está embarazada -se levanta para abrazarla. -¿Estás bien? Siéntate, descansa, lo que sea. ¡¡Que vamos a ser papás!!
-Claire: Jun, me estás aplastando, no me abraces tan fuerte.
-Jun (asustado la suelta): ¿Te he hecho daño? Perdóname, no quería, no me digas que te he hecho algo malo.
-Claire: Que estoy bien, no pasa nada. Aún te tengo que dar la otra noticia… la que es… “menos buena”.
-Jun: ¿Te pasa algo? ¿Y al bebé? -dice aterrorizado.
-Claire: No, nada de eso, estamos bien los dos, tranquilo. El problema es que… tengo dudas…
-Jun: ¿Dudas sobre qué?
-Claire: Sobre la paternidad del niño…
-Jun (cabreadísimo): ¿Cómo? ¿Quién ha sido? ¡¡Que lo matooo!! ¿A que ha sido Aiba? Con todo ese rollo de que es vuestro Dios se ha aprovechado para hacerte creer que eras la elegida para ser la madre de su “bebé-mesías” ¿no?
-Claire: No, no… Jun, el padre eres tú, en eso no hay duda posible es sólo que… bueno… que no sé si me has preñado por el “método tradicional” o me he quedado embarazada con una de tus miradas sexys…
-Jun: Oh…
-Claire: ¿Recuerdas cuando el otro día me miraste lascivamente mientras sacabas una coca cola de la nevera?
-Jun: En realidad no te miraba lascivamente, es que se me estaba desprendiendo una lentilla…
-Claire: ¡Coño, pues fue de lo más sexy! Es que yo creo que en ese momento me quedé embarazada…

Jun se lanza sobre la cama sobreactuadamente.

-Jun: Mi virilidad puesta en entredicho por mi propia sensualidad… ¡¡Jun sólo puede estar celoso de un hombre: el propio Jun!! Soy el único que está a mi altura.

-Nino (escuchando al otro lado de la puerta): ¡¡Creído!!
-Jun (cabreado): ¡¡Canijo cabrón, vete a dormir!!

Se escucha la risa maligna de Nino mientras se aleja por el pasillo.

-Claire: ¿Entonces qué? ¿Qué te parece todo este lío?
-Jun: Bueno, el niño es mío, da igual como haya sido concebido… pero me fastidia, porque no hay prueba que demuestre como leches lo hemos hecho.


Nino entra en la habitación riéndose y se sienta en la cama donde estaba esperándole Geno desde hace un buen rato.

-Geno: ¿Se puede saber dónde estabas?
-Nino: Por ahí, cotilleando…
-Geno: Me tienes muy desatendida…
-Nino: Que no… -se acerca y le da un beso. -Por cierto, necesito ropa, que toda la que me compraste en la prefectura de Asturias ya se me está desgastando…
-Geno: Buff… lo poco que tenía ahorrado de mi último trabajo se me está yendo a la mierda contigo.
-Nino (poniendo una cara muy triste para darle pena): Pero, Geno-chan, lo necesito…
-Geno: Está bien, maldita sea… siempre haces conmigo lo que quieres.
-Nino: Pero puedes entrar conmigo a los probadores si quieres… y me ayudas a escoger, yo te dejo. Y me vistes que soy muy vago.
-Geno: ¡¡Vale!! Pero prefiero desvestirte…
-Nino: Pues como quieras. ¿A que no sabes qué? -pregunta mientras se tumba sobre la cama.
-Geno: ¿Qué pasa?
-Nino: Jun y Kurara van a tener un bebé.
-Geno: ¡¡Ohhh, que guay!! Pues ella no nos ha dicho nada. A nosotros eso no nos va a pasar, Nino. Porque tomamos precauciones… -se acerca a Nino para tocarle y se da cuenta de que ya se ha dormido. -Mierda, otro día que me deja a dos velas… a veces creo que lo único que hacemos es jugar a los videojuegos… Bueno no, también discutimos.


Zelgadiss está hecha un ovillo en lo que queda de su cama, en la oscuridad, mira a Ohno mientras éste duerme plácidamente.

-Zelgadiss (en voz baja): Joder… ¿Por qué nadie me dijo que Ohno a veces ronca? Le despertaría, pero me da pena, está tan mono cuando duerme… es igualico que un hámster.

Se levanta y sale de la habitación, pretende ir a dormir al sofá del salón cuando la puerta del cuarto de Aiba se abre y éste la agarra por el brazo y la mete dentro.

-Aiba: ¿A dónde vas?
- Zelgadiss: A dormir en el salón
-Aiba: ¿El Riida y tú habéis os peleado? -pregunta apenado.
-Zelgadiss: No, no, es que ronca más fuerte que un puto avión. No puedo dormir así.
-Aiba: Es verdad, a veces ronca mucho, que yo en las giras le oigo desde la habitación de al lado… ¿te quedas conmigo un rato? Podemos inventarnos juegos absurdos o algo.
-Zelgadiss: Venga, vale. Total, nadie se va a enterar, luego me vuelvo a meter en la cama con Ohno y santas pascuas.

Se sientan y empiezan a pensar en tonterías para futuros juegos que podrían hacerse en la tele japonesa, total que como los dos son muy imaginativos se les ocurren unas chorradas increíbles y acaban descojonaos de la risa.

-Zelgadiss (mirando el reloj): Aiba, me voy a ir ya, es tarde, con un poco de suerte igual Ohno ha dejado de roncar. -Abre la puerta y escucha un ronquido monstruoso procedente del otro lado del pasillo. -O igual no… bueno, me voy a dormir al sofá, hasta mañana.
-Aiba (poniéndose en pie): ¿Y si te quedas conmigo? ¡¡¡Porfa, que estoy muy solo!!!
-Zelgadiss: Hum… bueno, vale. Pero sin “mariconadas” ¿eh?
-Aiba: Que no, que no… -levanta las manos haciéndose el inocente.
-Zelgadiss: Venga, vamos -se echa en la cama y Aiba se tumba a su lado.
-Aiba: ¿Te puedo abrazar?
-Zelgadiss: Si es “sin mariconadas”, sí.

Se acerca a ella y la abraza por detrás.

-Aiba: ¿Molesto?
-Zelgadiss: No… pero vamos a dormir, ya ¿eh?

Un minuto después…

-Aiba: ¿Te puedo meter mano?
-Zelgadiss (pasando totalmente de lo que le ha preguntado): Joder Aiba chan, no me extraña que nadie quiera dormir contigo, es imposible, si no te callas…
-Aiba: Perdón.

Un par de minutos después…

-Zelgadiss (mosqueada): Aiba chan, eso que me roza es tu patito de goma ¿verdad?
-Aiba (avergonzado): Esta vez no…

Zelgadiss se levanta de un bote, Aiba deja de abrazarla y se incorpora en la cama.

-Zelgadiss: ¡Pedazo de pervertido! ¡Tú de tonto no tienes nada, eres un listillo! -le da un tortazo en toda la cara.

Aiba se toca la mejilla dolorido. Y Zelgadiss se da cuenta de lo que acaba de hacer.

-Zelgadiss: ¡¡Ay Dios mío!! -literalmente “Dios mío”. -¡Pero que bruta soy! Perdóname por favor, no tenía que haberte pegado. -Le da un beso donde le ha golpeado momentos antes. Luego le abraza efusivamente.
-Aiba: No, mejor no me abraces, que se me había pasado el calentón con la hostia que me has dado, a ver si vamos a volver a tener problemas si me tocas.

Zelgadiss le suelta y se levanta de la cama.

-Zelgadiss: Será mejor que me vaya…
-Aiba: No, por favor, quédate, que ya no vuelvo a hacer nada raro.
-Zelgadiss: Es que no va a ser buena idea….
-Aiba: Tranquila, que yo te despierto temprano y vuelves con el Riida y ya está, es que no quiero estar solo.
-Zelgadiss: Buff… están bien pero como me intentes meter mano o algo te vuelvo a pegar y me da igual que seas tonto o que seas mi Dios. (Nota: esta frase suena súper absurda y súper blasfema a la vez.)
-Aiba: Que no, ya no lo hago más.


A la mañana siguiente Aiba duerme abrazado a Zelgadiss, ha aprovechado que ella se durmió antes para acercarse a hurtadillas (cosa bastante imposible en una cama de agua, pero bueno, recordemos que esto es ficción…) De pronto se oye un carraspeo en la habitación y ambos empiezan a despertarse lentamente.

-Zelgadiss (aún con los ojos cerrados): Aiba chan, ¿te tengo que volver a partir la cara o esta vez eso sí es tu patito de goma?
-Aiba: Mejor no contesto…

Ambos se despiertan del todo y al abrir los ojos se asustan al ver que TODOS están dentro de la habitación mirándoles mientras duermen.

-Aiba: ¡Riida, te juro que no ha pasado nada! -dice muy asustado.
-Zelgadiss: Bueno, pasar, pasar… sí que ha pasado. Que anoche le di una torta a Aiba por “izar la bandera del palo de mesana” cuando le tenía situado en mi “popa”…
-Ohno (muy orgulloso): Esos términos náuticos se los estoy enseñando yo aunque… sólo los utilizamos para hacer dobles sentidos guarros.
-Zelgadiss: Sí, y otro día os explico lo que significa para el Riida la frase: “llevar el barco a puerto”.
-Elphaba: Deja… si nos hacemos una idea.
-Aiba: ¡¡¡Qué guay!!! -se levanta. -Pues si me perdonáis voy a “echar el ancla”. -Se va hacia el baño.
-Todos: ¡¡Aggggh, que guarro!!

Continuará...