Con meses y meses de retraso (ya me da hasta vergüenza) aquí viene un nuevo capítulo del fic, aprovechamos para felicitar a Nino y Kazama-kun "el canijo cabrón" y "el canijo bueno" respectivamente.
Exterior/Cadiz/Mañana
Elphie, Aiba, Geno
y Nino llegan a la plaza del ayuntamiento donde este último tiene que empezar a
trabajar (quiera o no). Elphie ve a señor que conoce y que le ha ayudado a
enchufar a Nino para el curro de peón de obra, le saluda con la mano y se
acercan a él. El tipo viene muy sonriente y saluda efusivamente a Mars, de
hecho es muy cariñoso y le da dos besos incluso a Nino que pone cara de gato
cabreado porque no está acostumbrado a que los españoles sean tan tocones,
besucotes y tan cálidos para su gusto, a él le gusta tocar y besar (a su riida
sobre todo) ¡¡Pero a él que nadie se lo haga, hombre ya!! (Nota de la autora: I feel you, Nino)
Elphie y el señor se ponen a hablar y ella le
pregunta cortésmente por varias personas de su familia, parece que se conocen
bastante y hay confianza. Nino intenta seguir la conversación, pero entre que
no entiende más que palabras sueltas en español y que a ratos pierde el interés
y solo quiere volver a la cama, no se entera de nada. Poco después ya acaban de
ponerse al día y le dejan a Nino allí para que trabaje, Kazu-chan sigue al tipo
con cara de muy pocos amigos, mirando hacia atrás para ver a Genomiya, Masaki y Elphie
que están ahí todavía plantados para asegurarse de que Nino no se vaya
corriendo o intente volver a casa o alguna de sus movidas para escaquearse. Porque
ya le conocen demasiado bien y no se fían de él una mierda. Nino mira a los tres una última vez y les hace con los brazos una equis (“dame”) haciéndoles ver que
no está de acuerdo con esto y que le parece MUY mal. El hombre llega junto a un
par de trabajadores y les dice que se llama “Nino”, que va a trabajar allí unos
días, y que le pongan a descargar sacos, que eso es fácil, y como casi no
entiende nada de español, pues que se joda y haga lo que nadie quiere hacer en
la obra. Uno de ellos pregunta que a ver qué edad tiene “el chino” porque tiene
pinta de muy joven, y no se fía de que pueda ni con un saco, que además de crío
parece un poco tirillas. Ambos alucinan cuando el hombre les dice que él le ha
preguntado lo mismo a sus amigas hace un momento y que Elphie le ha dicho que
“el chaval” en cuestión tiene 35 años (ahora más en realidad), vamos que de “niño” tiene poco. “Pues a
ver qué tal se le da descargar sacos de cemento” concluye uno de ellos. Agarra
por el brazo a Kazu-chan y se lo lleva junto a un camión que hay aparcado en
el lateral. El hombre se sube a la parte trasera y le hace un gesto a Nino para
que suba también, este sube por la rampa con cara de mala hostia. El tipo
empieza a explicarle a la vez que hace muchos gestos que agarre los sacos, los
meta en la carretilla y los lleve hacia un sitio que está a unos 30 metros de
allí, donde está la hormigonera y otros utensilios, Nino se hace el loco y dice
varias veces “wakarimasen”, si no entiende lo que le piden, tal vez NO tenga
que trabajar, después de todo. Pero su plan no funciona y el tipo agarra un
saco y se lo planta encima, así que Nino-chan no tiene otra que ponerse a mover
el culo cuanto antes y lo echa sobre la carretilla. El hombre se cerciora de que Nino se ha enterado de a donde tiene que descargar los sacos, así
que se va a hacer otra cosa y le deja solo. Nino tarda unos tres viajes más o
menos en darse cuenta de que tiene que encontrar la jodida manera de
escaquearse de allí lo antes posible. Su pobre espaldita no merece tanto
maltrato. De primeras se sienta a la sombra por allí en un lado un poco apartado que encuentra. Pero
al poco le ve un capataz y le echa una bronca monumental, por suerte
Nino no entiende una puta mierda de lo que le ha dicho, pero le ha llamado de
todo menos bonito.
Ninomiya aguanta increíblemente hasta la hora de
la comida, algunos de los obreros han llevado su propio tupperware o bocata,
otros deciden ir a un bar cercano a comer algo de menú, uno le pregunta a Nino
qué va a hacer, Kazunari se encoge de hombros, no ha entendido mucho, pero sabe
que le preguntaban algo relacionado con la comida, que es una de las pocas (y
muy necesarias palabras) que ha aprendido en España. Otro obrero le recuerda
que SÓLO tiene una hora para comer, como no sabe si se entera o no, se lo dice
en inglés, que el hombre en cuestión es de Gibraltar y habla un spanglish muy
fluido. Nino asiente con la cabeza, ya no le queda fuerza ni para hablar,
además está bastante cabreado por todo esto y en cuanto pueda se va a chivar al
riida vía telefónica del maltrato al que le están sometiendo todos los demás,
Satoshi pondrá orden en este reinado del terror.En cuanto Nino ve que la cosa está despejada y tiene vía libre se pone a caminar como si le fuera la vida en ello, tampoco es q andar le guste mucho, pero desde luego es mejor q descargar sacos de materiales o que le hagan llevar herramientas pesadas de un lado para otro como un idiota, él NO es el recadero de nadie, que llena estadios Y LA GENTE PAGA MUCHO DINERITO POR IR A VERLE.
Nino mira a un lado y a otro para asegurarse de que nadie le este mirando, pero los obreros se han ido ya, y los pocos que quedan están ocupados dando buena cuenta de sus bocatas. Se escabulle por la plaza como un gato escurridizo y se mete por una calle con destino a… vaya usted a saber a dónde va Nino.
Claire observa sentada desde un lado del estudio de fotografía la escena que tiene delante: Jun posa junto a unos vistosos pomelos, mira a cámara seductoramente mientras le hacen fotos desde varios ángulos. El problema es que además de la cámara también ha seducido al fotógrafo… a la maquilladora, al peluquero, y a una señora de la limpieza que pasaba por allí y se ha quedado a mirar. A su hija la pequeña le gustan los coreanos y quiere ver que tienen de bueno “los chinos esos” que la niña está que no caga con ellos. Lo cierto es que no distingue de qué nacionalidad es Jun, pero que es guapete sí lo ve. Claire se está empezando a poner nerviosa, o directamente ya de mala leche porque el fotógrafo aprovecha cualquier oportunidad para toquetear a Jun, agarrarle del brazo para moverle aquí o allá, toquetearle el pelo para supuestamente colocarle un mechón o cualquier otra excusa. Las hormonas de Claire están revolucionadas por el embarazo y no le está gustando un cagao la situación (Nota de la autora: debe llevar embarazada como 4 años ya la mujer, no me extraña que esté malamente, no es para menos, jajaja).
La sesión dura algo
menos de dos horas entre el cambio de ropa y tal. Una vez terminada
la sesión frutivegana de fotografía, Jun va a
ponerse de nuevo su propia ropa a una pequeña habitación contigua al estudio.
Claire mira con expresión de psicópata al fotógrafo, que anda ordenando su
equipo y recogiendo su portátil. La maquilladora y el peluquero deberían
haberse ido hace rato, pero por alguna extraña razón siguen ahí y están
cuchicheando y riéndose entre ellos. Al poco Jun sale de la habitación con sus
vaqueros rotos y su camiseta de alguna marca prêt-à-porter, cargando su bolsa super cara de diseñador. Luce tranquilo y despreocupado, hacía mucho que no tenía una
sesión de fotos, y aunque sea para una frutería le ha venido bien hacerla y regresar al trabajo. Ya
se le estaba olvidado la sensación de lo que es enamorar a la cámara, incluso
sujetando “el estúpido limón”.
El fotógrafo deja
sus cosas posadas apresuradamente sobre la mesa y se acerca a Jun rápidamente,
se busca en la cartera que lleva en el bolsillo y le da su tarjeta personal.
Empieza a alabar la belleza exótica de Matsujun, su manera de posar, su mirada
sensual junto a los plátanos de canarias y las manos tan bonitas y estilizadas
que tiene, capaces de embellecer hasta a una patata de Valderredible. Cuando ya
está diciendo cosas sobre el lunar junto a su labio, Claire ya no lo aguanta
más y acaba de explotar, se acerca a toda prisa hacia ellos. Agarra a Jun del
brazo y de muy malos modos le dice al fotógrafo que tienen que irse ya, que “el
señor Matsumoto” está muy ocupado ese día y no tiene tiempo para perderlo. La
maquilladora interviene desde el rincón diciendo que si no iban a ir todos a
tomar unas cervecitas después de la sesión, para que haya buen rollito, el
peluquero asiente con la cabeza mientras mira descaradamente el trasero de Jun,
que no se entera de nada. Claire se señala la barriga de embarazada y dice que
“para tomarse unas cañas está ella”. Sin perder ni un segundo más Claire agarra
de la mano a su esposo y lo saca del estudio sin decir ni siquiera adiós o
gracias a los presentes. Todos se quedan un poco flipados.
Ya en la calle
camina a grandes zancadas, tan rápido va que Jun casi no es capaz de seguirle
el paso, lo cual es raro, puesto que le saca como una cabeza de altura.
-Jun: Kurara-chan,
¿qué ocurre? –pregunta preocupado.
-Claire: Te estoy salvando –concluye mientras por fin deja de caminar.
-Jun: ¿Salvándome? ¿Estaba en peligro?
-Claire: Claro, si es que NO te enteras de nada.
-Jun: Ehhh?
-Claire: A ver Jun, que esos tres… querían algo contigo.
-Jun: ¿Algo? ¿De qué me hablas?
-Claire: Jo Jun, tan listo para algunas cosas, y tan baka para otras, a ver si te pones las gafas porque no ves lo que hay delante de ti.
-Jun: Pues me las he dejado en casa porque pensé que no las iba a necesitar para las fotos…Además que la mirada perdida de miope queda muy efectiva en las fotos, le da un aire muy misterioso.
-Claire: Que no Jun, que no es una cuestión de gafas.
-Claire: Te estoy salvando –concluye mientras por fin deja de caminar.
-Jun: ¿Salvándome? ¿Estaba en peligro?
-Claire: Claro, si es que NO te enteras de nada.
-Jun: Ehhh?
-Claire: A ver Jun, que esos tres… querían algo contigo.
-Jun: ¿Algo? ¿De qué me hablas?
-Claire: Jo Jun, tan listo para algunas cosas, y tan baka para otras, a ver si te pones las gafas porque no ves lo que hay delante de ti.
-Jun: Pues me las he dejado en casa porque pensé que no las iba a necesitar para las fotos…Además que la mirada perdida de miope queda muy efectiva en las fotos, le da un aire muy misterioso.
-Claire: Que no Jun, que no es una cuestión de gafas.
Matsujun cada vez
parece más perdido en la conversación, mira a Claire mientras pone cara de no
entender nada. Los japoneses son demasiado literales, y si les hablas de gafas
se piensan que es un problema de vista, no de darse cuenta de algo.
-Claire: Jun-kun, el fotógrafo estaba intentando ligar contigo –le suelta sin más miramientos.
-Jun: Quéeeeee?
-Claire: ¿Tú has entendido algo de lo que él te estaba diciendo?
-Jun: No, solo alguna palabra suelta, algo sobre patatas… ¡espero q no dijera que tengo cara de patata! -exclama preocupado mientras se toca la mejilla.- ¡Eso solo puede ser Domoto-senpai!
-Claire: Que no, ¿cómo te va a decir que pareces una patata? Estaba intentando seducirte.
-Jun: ¿Seducirme? ¿En serio le gusto a ese hombre? -Pregunta sin acabar de creérselo.
-Claire: Sí, y a la maquilladora y al peluquero… ¡A LOS TRES!
-Jun: ¿A ellos también?
-Claire: ¿No te diste cuenta de cómo te estaban mirando?
-Jun: No, es que yo sin gafas de lejos… Bueno, al menos sigo conservando el sex appeal, eso me tranquiliza –contesta un poco halagado mientras se coloca la camiseta con un gesto presumido.
-Claire: ¡¡¡¡ARIEEENAAAAIII!!!! –Grita enfadada, ya lo que le faltaba es que a Jun encima le haga feliz que le salgan groupies internacionales e intenten ligárselo delante de ella.
-Jun: Espera, ¿dónde he escuchado eso antes?
Claire empieza a caminar otra vez a grandes pasos en dirección a casa. Jun le sigue medio corriendo y llamándole por su nombre, pero ella esta mosqueada y no tiene intención de parar.
-Claire: Jun-kun, el fotógrafo estaba intentando ligar contigo –le suelta sin más miramientos.
-Jun: Quéeeeee?
-Claire: ¿Tú has entendido algo de lo que él te estaba diciendo?
-Jun: No, solo alguna palabra suelta, algo sobre patatas… ¡espero q no dijera que tengo cara de patata! -exclama preocupado mientras se toca la mejilla.- ¡Eso solo puede ser Domoto-senpai!
-Claire: Que no, ¿cómo te va a decir que pareces una patata? Estaba intentando seducirte.
-Jun: ¿Seducirme? ¿En serio le gusto a ese hombre? -Pregunta sin acabar de creérselo.
-Claire: Sí, y a la maquilladora y al peluquero… ¡A LOS TRES!
-Jun: ¿A ellos también?
-Claire: ¿No te diste cuenta de cómo te estaban mirando?
-Jun: No, es que yo sin gafas de lejos… Bueno, al menos sigo conservando el sex appeal, eso me tranquiliza –contesta un poco halagado mientras se coloca la camiseta con un gesto presumido.
-Claire: ¡¡¡¡ARIEEENAAAAIII!!!! –Grita enfadada, ya lo que le faltaba es que a Jun encima le haga feliz que le salgan groupies internacionales e intenten ligárselo delante de ella.
-Jun: Espera, ¿dónde he escuchado eso antes?
Claire empieza a caminar otra vez a grandes pasos en dirección a casa. Jun le sigue medio corriendo y llamándole por su nombre, pero ella esta mosqueada y no tiene intención de parar.
En casa están ya
Aiba y Geno. Elphie ha ido a un recado y está a punto de volver. Claire abre la
puerta con la llave y entra, a punto está de cerrarle en la cara a Jun, pero él
mete el pie para parar la puerta. Ella va a su habitación y esta vez sí que le
cierra la puerta en las narices.
-Jun: Kurara kudasai, ábreme y lo hablamos, ¿qué culpa tengo yo?
-Geno: ¿Qué has hecho esta vez? –pregunta asomándose al pasillo.
-Jun: Buff… solo ser sexy, supongo.
-Aiba: Sou ga nai (no se puede evitar)
-Geno: Bueno, ibas a una sesión de fotos, tienes que ser sexy, ¿ne?
-Jun: Pues eso pienso yo.
-Claire: Iba a promocionar la frutería del supermercado, ¡¡¡no hace falta serlo!!! Ni seducir al fotógrafo y todo el staff –grita desde su cuarto.
-Geno: ¿Qué? ¡¡Jun!! Te has pasado.
-Jun: Pero si no… yo no…
-Aiba: Qué horrible, seducir a personas delante de tu esposa, que encima está embarazada. ¿No tienes vergüenza?
-Jun: Pero que no ha sido así… yo solo…
-Aiba: ¡¡Estoy muy enfadado contigo, vete al rincón de pensar y reflexiona sobre lo que has hecho!! –le grita autoritariamente.
-Jun: ¿El rincón de pensar? ¿Dónde está eso?
-Aiba: No lo sé, pero siempre quise decirlo –se ríe tontamente.
Para cuando Elphie
regresa, se encuentra a Aiba y Geno viendo la tele mientras comen snacks de patatas
fritas con sabores inverosímiles, Jun está en una esquina, sentado en el suelo
y de cara a la pared. Elphie no entiende qué pasa pero piensa que Matsujun está
haciendo yoga o alguna de sus mierdas raras, que siempre tiene tirao por el
medio el balón ese de hacer ejercicio, las pesas y cosas extrañas de
estiramientos que parecen instrumentos de tortura medieval pero de colorinchis.
Se ponen a hablar
los tres sobre cómo estará pasándolo de mal Nino en el trabajo, Jun intenta
intervenir en la conversación, pero Aiba le riñe y le dice que no puede hablar
porque está castigado. Al rato se van a hacer la comida, Jun aparece por allí
diciendo que quiere cocinar, pero Aiba vuelve a reñirle y le dice que se vaya
otra vez al rincón.
-Elphie: ¿Se puede
saber qué ha hecho Jun para que le castiguéis? Yo creo que debería cocinar él,
que es el que mejor lo hace de todos nosotros…-Geno: La verdad es que solo sabemos la historia a medias, pero Claire estaba muy enfadada con él.
-Aiba: Bueno… podemos dejarle cocinar –consiente por fin al pensar en lo rica que sabe la comida de Matsujun.- Iré a decírselo.
A la hora de la comida
Claire se apresura a sentarse lo más alejada de Jun que puede, un poco más y
casi no come cuando le dicen que él lo había cocinado todo. Al final decide comer
porque Elphie amenaza con que le dará un
tortazo por hacer el tonto estando embarazada de mellizos. Están ya casi
acabando cuando aparece Sho entrando por la puerta a toda prisa, con el traje
un poco mal puesto y la corbata torcida, le falta hasta un botón de la camisa,
viene bastante despeinado.
-Sho: Tadaimaaa!
-Todos: Okaeriiiii!
-Elphie: Sho-chan, ¿qué te ha pasado?
-Sho: Hay un tipo raro ahí fuera, un fotógrafo, pensé que se habían enterado ya los de la prensa que estoy pensando en dimitir y dejar España para volver a mi país, me he puesto nervioso…
-Geno: ¿Nervioso?
-Sho: Sí bueno… que una cosa ha llevado a otra y le he roto la cámara tirándosela contra el suelo.
-Elphie: SHOOOOO!!!
-Sho: Gomen, es la costumbre… Menos mal que no estoy aún en Japón, porque si no ya me sacan un escándalo en la Friday.
-Jun: ¿Y te extraña?
-Geno: El otro día te sacaron uno y ni siquiera estás viviendo en Japón.
-Sho: ¡Es verdad!
-Elphie: Joder Sho, ya te vale, ¿y si te pone una denuncia?
-Sho: Se la tendría que poner yo al fotógrafo, que el tipo me ha agarrado y casi me rompe el traje.
-Jun: Te lo has ganado.
-Todos: Okaeriiiii!
-Elphie: Sho-chan, ¿qué te ha pasado?
-Sho: Hay un tipo raro ahí fuera, un fotógrafo, pensé que se habían enterado ya los de la prensa que estoy pensando en dimitir y dejar España para volver a mi país, me he puesto nervioso…
-Geno: ¿Nervioso?
-Sho: Sí bueno… que una cosa ha llevado a otra y le he roto la cámara tirándosela contra el suelo.
-Elphie: SHOOOOO!!!
-Sho: Gomen, es la costumbre… Menos mal que no estoy aún en Japón, porque si no ya me sacan un escándalo en la Friday.
-Jun: ¿Y te extraña?
-Geno: El otro día te sacaron uno y ni siquiera estás viviendo en Japón.
-Sho: ¡Es verdad!
-Elphie: Joder Sho, ya te vale, ¿y si te pone una denuncia?
-Sho: Se la tendría que poner yo al fotógrafo, que el tipo me ha agarrado y casi me rompe el traje.
-Jun: Te lo has ganado.
Elphie se acerca
para peinar un poco a Sho, que viene con pelos de loco.
-Claire: Qué mal rollo, me estoy poniendo super mal con todo este lío.
-Sho: Y al final para nada, que mientras forcejeábamos me ha dicho que él venía a ver a Jun no a mí.
-Jun: ¿A mí?
-Claire: Espera, ¿un fotógrafo quiere ver a Jun? ¿No será un chico así tirando a alto, con el pelo claro de unos 30 años?
-Sho: Encaja con la descripción –asiente.
-Jun: Entonces es el chico que me tomó las fotos para el catálogo del supermercado esta mañana.
-Claire: ¡Es que ya es lo que faltaba, que te venga a buscar ese tío a casa! –se va indignada hacia la habitación.
-Jun: Kurara, que yo no le he dicho que viniera, de hecho no le he dicho nada, si no le he dado la dirección, no sé cómo me ha encontrado. ¡No te enfades kudasai!
-Claire: Qué mal rollo, me estoy poniendo super mal con todo este lío.
-Sho: Y al final para nada, que mientras forcejeábamos me ha dicho que él venía a ver a Jun no a mí.
-Jun: ¿A mí?
-Claire: Espera, ¿un fotógrafo quiere ver a Jun? ¿No será un chico así tirando a alto, con el pelo claro de unos 30 años?
-Sho: Encaja con la descripción –asiente.
-Jun: Entonces es el chico que me tomó las fotos para el catálogo del supermercado esta mañana.
-Claire: ¡Es que ya es lo que faltaba, que te venga a buscar ese tío a casa! –se va indignada hacia la habitación.
-Jun: Kurara, que yo no le he dicho que viniera, de hecho no le he dicho nada, si no le he dado la dirección, no sé cómo me ha encontrado. ¡No te enfades kudasai!
Claire ya le ha
dejado otra vez en el pasillo y le ha cerrado la puerta en la cara.
-Elphie: Si es que en Cádiz
se enteran de cualquier cosa, ya habrá buscado la manera de dar contigo
preguntando, que en esta ciudad todos conocen a todos.
-Jun: Se lo puedes explicar a Kurara? –pide con ojos tristes.
-Elphie: A mí no me metas en vuestros líos… que luego se enfada ella conmigo. Por cierto Sho, ¿no tenías una reunión super
importante hoy con los líderes de los partidos de la oposición?
-Sho: Eh… sí… bueno.
-Aiba: ¿Qué pasa Sho-chan?
-Sho: Es que un terrorista llamó al despacho y dijo que había una bomba. La reunión se ha suspendido, tuvimos que desalojar el edificio.
-Todos: ¿UN TERRORISTA? –Gritan asustados.
-Elphie: Sho… -comienza mientras le mira fijamente.
-Sho: Bueno vale, llamé yo haciéndome pasar por un terrorista, puse acento de ruso malo de película de James Bond. Me sale sorprendentemente bien.
-Todos: Ehhhhhhhhhhhhhhhhh???
-Sho: ¿Cómo has sabido que había sido yo?
-Elphie: No sabes mentir. Desde luego Sho-chan ya te vale, pegando a un fotógrafo, saltándote una reunión con otros políticos… que solo te ha faltado aceptar tarjetas black y aparcar en la plaza de minusválidos, estás irreconocible, que mal te ha sentado España.
-Sho: Por eso debería volver a Japón, yo allí me porto muy bien.
-Jun: ¡¡Pero si allí también rompes cámaras y teléfonos a la gente!!
-Sho: “Perdón, me he equivocado, no volverá a ocurrir”.
-Geno: Eso me suena de algo… o_0
-Sho: Es que no me apetecía hoy hacer esa reunión, no sabéis lo duro que es ser presidente de este país, la mayoría de los políticos tienen pocos estudios, y algunos hasta se inventan que han hecho un master, y luego resulta que es todo mentira.
-Claire: En eso no te falta razón.
-Sho: La educación es muy importante, los estudios son los que forjan a las personas y un pilar básico de nuestra sociedad porque…
-Elphie: Ay Sho-chan, como me pones cuando eres un pedante –le interrumpe, y luego le besa.
-Jun: Se lo puedes explicar a Kurara? –pide con ojos tristes.
-Elphie: A mí no me metas en vuestros líos… que luego se enfada ella conmigo. Por cierto Sho, ¿no tenías una reunión super
importante hoy con los líderes de los partidos de la oposición?-Sho: Eh… sí… bueno.
-Aiba: ¿Qué pasa Sho-chan?
-Sho: Es que un terrorista llamó al despacho y dijo que había una bomba. La reunión se ha suspendido, tuvimos que desalojar el edificio.
-Todos: ¿UN TERRORISTA? –Gritan asustados.
-Elphie: Sho… -comienza mientras le mira fijamente.
-Sho: Bueno vale, llamé yo haciéndome pasar por un terrorista, puse acento de ruso malo de película de James Bond. Me sale sorprendentemente bien.
-Todos: Ehhhhhhhhhhhhhhhhh???
-Sho: ¿Cómo has sabido que había sido yo?
-Elphie: No sabes mentir. Desde luego Sho-chan ya te vale, pegando a un fotógrafo, saltándote una reunión con otros políticos… que solo te ha faltado aceptar tarjetas black y aparcar en la plaza de minusválidos, estás irreconocible, que mal te ha sentado España.
-Sho: Por eso debería volver a Japón, yo allí me porto muy bien.
-Jun: ¡¡Pero si allí también rompes cámaras y teléfonos a la gente!!
-Sho: “Perdón, me he equivocado, no volverá a ocurrir”.
-Geno: Eso me suena de algo… o_0
-Sho: Es que no me apetecía hoy hacer esa reunión, no sabéis lo duro que es ser presidente de este país, la mayoría de los políticos tienen pocos estudios, y algunos hasta se inventan que han hecho un master, y luego resulta que es todo mentira.
-Claire: En eso no te falta razón.
-Sho: La educación es muy importante, los estudios son los que forjan a las personas y un pilar básico de nuestra sociedad porque…
-Elphie: Ay Sho-chan, como me pones cuando eres un pedante –le interrumpe, y luego le besa.
Sho se queda callado y ya no continúa con su discurso sobre la educación, se sienta a la mesa y pregunta si queda aún algo que pueda comer, con la prisa de salir por la amenaza de bomba ni había comido, y cuando Sho tiene hambre, se le pone un poco de mala leche, que se lo digan al fotógrafo de antes.
Poco después suena
el móvil de Elphie, el amigo del vecino del hermano del que tenía una
cooperativa… bueno, ya no recuerdo cómo era la historia… el tipo le dice que
Nino se fue a comer y NUNCA volvió a trabajar a la obra de la plaza. No saben
nada de él, y no tiene pinta de que vaya a aparecer de nuevo por allí. Elphie se cabrea un montón y pide disculpas
en nombre del canijo cabrón, ahora sí que se la ha ganado. Cuando cuelga y les
explica la movida a los demás la que más se enfada es Genomiya. Sho se muestra indignado, ese chico ya se está pasando bastante, Nino debería haber acatado su castigo como obrero sin rechistar ni causar problemas.
Geno se va con Aiba
a buscar a Nino, no saben dónde ir realmente pero pasan varias horas
recorriendo las calles. Vuelven cansados de caminar y sin novedad sobre él, Genomiya dice que como no
tenga una buena excusa para haber desaparecido lo va a mandar fuera del país de
una patada en su pequeño culo. Todos cenan y el canijo cabroncete sigue sin
aparecer, cuando llegue se va a llevar una bronca de las que hacen época. A eso
de la 1 y pico de la mañana la puerta se abre sigilosamente, Nino mira un poco
por si hay alguien en el pasillo y entra de puntillas,
casi todos duermen ya en la casa, tan solo Geno y Elphie están despiertas en el
salón, porque son bastante noctámbulas. Geno sale rápida al pasillo en cuanto
escucha algo de ruido y le señala acusadoramente.


-Geno: Túuuuuuu
canijo cabrón, ¿se puede saber dónde demonios estabas?
-Nino: Pues trabajando –dice con todo el morro del mundo.
-Geno: Eso, muy bien, vienes a casa después de haber estado horas desaparecido, y encima me mientes en mi cara. ¡No tienes vergüenza!
-Nino: Pues trabajando –dice con todo el morro del mundo.
-Geno: Eso, muy bien, vienes a casa después de haber estado horas desaparecido, y encima me mientes en mi cara. ¡No tienes vergüenza!
Para estos momentos el resto se
despiertan con el cristo que se está montando y se asoman al pasillo encendiendo las luces y demás. Jun que estaba
durmiendo en el suelo castigado, es el último en levantarse, porque le duele
todo.
-Nino: no te estoy
mintiendo, vengo de trabajar, acabo de terminar hace tan solo media hora, es lo
que he tardado en llegar a casa.
-Geno: Tú sigue, sigue mintiéndome, que todavía te la ganas.
-Aiba: Nino menos mal que has vuelto y que no te ha pasado nada malo.
-Geno: Todavía... -dice en tono de amenaza.
-Elphie: Bufff, que pestazo traes, que asco –observa.- Hueles como a camarones fritos, que asco, voy a vomitar.
-Sho: No estarás… -se señala la tripa.
-Elphie: ¿Gorda?
-Sho: Gorda no, embarazada. Lo digo por las ganas de vomitar.
-Elphie: Que no, que no, que voy a estar, es que me da mucho asco el olor a marisco, y el pescado, y el mar en general.
-Sho: Pues vaya… -dice un poco decepcionado.
-Nino: Mira –se saca un puñado de gambas del bolsillo.
-Elphie: Pero qué asco, ¿por qué traes eso a casa? apártalo de mí –se aleja rápidamente de Nino.
-Geno: ¿Dónde has robao eso?
-Nino: Que no lo he robado, me lo han dado.
-Jun: ¿Pero se puede saber dónde demonios has estado todo este tiempo?
-Nino: Si dejarais de gritarme os lo explicaría…
-Geno: Tú sigue, sigue mintiéndome, que todavía te la ganas.
-Aiba: Nino menos mal que has vuelto y que no te ha pasado nada malo.
-Geno: Todavía... -dice en tono de amenaza.
-Elphie: Bufff, que pestazo traes, que asco –observa.- Hueles como a camarones fritos, que asco, voy a vomitar.
-Sho: No estarás… -se señala la tripa.
-Elphie: ¿Gorda?
-Sho: Gorda no, embarazada. Lo digo por las ganas de vomitar.
-Elphie: Que no, que no, que voy a estar, es que me da mucho asco el olor a marisco, y el pescado, y el mar en general.
-Sho: Pues vaya… -dice un poco decepcionado.
-Nino: Mira –se saca un puñado de gambas del bolsillo.
-Elphie: Pero qué asco, ¿por qué traes eso a casa? apártalo de mí –se aleja rápidamente de Nino.
-Geno: ¿Dónde has robao eso?
-Nino: Que no lo he robado, me lo han dado.
-Jun: ¿Pero se puede saber dónde demonios has estado todo este tiempo?
-Nino: Si dejarais de gritarme os lo explicaría…
CONTINUARÁ….




















