martes, abril 10, 2018

26. Historia de un ascensor.

(Feliz cumpleaños Domoto senpai) 

Zelgadiss aporrea el botón para que se cierre la puerta, tal vez piensa que si le da más veces, se va a cerrar más rápido (esto se aplica también cuando quieres que el semáforo se ponga verde antes, pero en realidad tampoco funciona). Lo cierto es que ese ascensor, hace juego con el propio edificio de la Johnnys donde está instalado, y es más viejo que el Enka, por lo que va bastante lento para todo. Zel le ha dado también al botón de la planta primera para bajar a recepción y huir de allí lo antes posible (Nota de la autora: En Japón los edificios no tienen "planta baja" o "B", se les considera el piso 1). Zelgadiss ve como Shibutani le mete un pisotón al pobre Hina y corre en dirección a ella, se teme lo peor, como ese loco se meta dentro a saber lo que puede hacerle, está cagada de miedo, allí dentro no hay nadie para ayudarla, y si antes las pasó putas cuando se pegaron y se le echó encima, a ver ahora sin Murakami quién le aparta al tronado. Pase lo que pase se defenderá como pueda, no se va a dejar vencer tan rápido, pero lleva todas las de perder, y es consciente de ello. Subaru en pleno ataque de locura es difícil de reducir, se pone violento como un pequeño berserker del Kansai.

Ve como Baru salta en los últimos momentos en los que justo se está cerrando la puerta, parece un puto kamikaze lanzándose dentro, está jodida, está MUY JODIDA, EL LOCO HA CONSEGUIDO ENTRAR. Subaru vuela a toda velocidad mientras las puertas se cierran tras él, aterriza contra la pared del fondo del ascensor, dándose la gran torta, incrustándose contra el pasamanos y de paso dejando la marca de media cara en el espejo contra el que se choca también. Un cuadro, vaya (un autorretrato en este caso) . El ascensor vibra con el trompazo. Zel mira el suceso estupefacta y suelta un gritito ridículo porque se ha asustado cuando el ascensor se ha movido. ¡Eso es entrar en escena y no Koichi Domoto colgado del cortinón en el Endless Shock! El ascensor deja de vibrar, se estabiliza y empieza a bajar, Subaru se gira hacia ella aún medio agachado, tal vez no se puede poner derecho tras el amoche que se ha dado, un poco más y "se queda moñeco" allí mismo. Alarga el brazo hacia ella y Zel se echa contra la pared asustada, parece que Baru va a hacerle un "kabedon", pero lo cierto es que pulsa el botón de "stop" sin decir nada, tiene muy mala cara y parece estar conteniendo la respiración. Zelgadiss le tiene tan cerca que suelta un chillido de miedo, se agacha para pasar por debajo de su brazo y huye hacia la esquina contraria del ascensor para refugiarse. Se quita la mochila que llevaba colgada sobre un hombro y se la pone delante a modo de escudo, todo lo que pueda interponerse entre ella y Subaru es poco.

-Zel: No...no te acerques -comienza con un hilillo de voz.- Te golpearé.

Subaru no contesta, no dice absolutamente nada, su brazo está estirado igual que antes y su mano apoyada junto a los botones del ascensor, se ha quedado así y no se mueve. Respira jadeando y entrecortadamente, su cabeza está baja.    

-Zel: No te tengo miedo -miente.

Subaru mueve un poco la cabeza, pero no contesta.

-Zel: Llamaré a la policía si intentas algo -le amenaza mientras rebusca en la mochila para sacar el móvil.

El tronado por fin se mueve un poco y la mira con expresión dolorida.

-Subaru: Mejor llama... a una ambulancia... creo que... me he roto algo -comienza con una voz débil y extraña. Sigue respirando malamente.
-Zel: ¿Ehh? -pregunta incrédula.- ¿Estás hablando en serio?
-Subaru (asiente con la cabeza): Me duele mucho... aquí -Se toca a la altura de las costillas flotantes en la parte izquierda.

Tan pronto como se toca suelta un alarido lastimero. Si Subaru ya es gritón y exagerado de normal imagínate después de ese golpetazo que se acaba de llevar. Zel se asusta al escucharle.

-Zel: Shibutani... igual te has roto... ¿cómo se dice en japonés? No lo sé -habla muy nerviosa, al final acaba diciendo "ribs" en inglés mientras se señala sus propias costillas.
-Subaru: ¿La costilla? -Pregunta confuso.
-Zel: Sí, eso es -le contesta, pero es la primera vez que escucha esa palabra en japonés así que no tiene ni puta idea. Las partes del cuerpo las lleva muy mal porque no estudia nunca y no sabía decir nada más allá de "pecho" o "hueso", pero con los nervios no se sabe explicar y ni le salía decir esas siquiera para que él le entendiera.
-Subaru: Zel... -comienza sin acabar de ponerse derecho y hablando entrecortadamente porque le duele hasta respirar. -Sobre lo de esta mañana...  me pasé un poco... Bueno... mis amigos dicen que me pasé mucho... pero...
-Zel: ¿Qué dices ahora? ¿Estás bien de la cabeza? ¡Tienes que ir a un hospital -le corta.
-Subaru: Zel-kun... escúchame, kudasai. He saltado dentro del ascensor... para decirte "Gomen naaa" -dice con todo el acento kinki del mundo.
-Zel: Definitivamente estás loco -le suelta mientras le mira con cara de "no me puedo creer a este tío".
-Subaru: Loco... pero por ti -alarga el brazo para tocar la mano de Zel mientras respira como un perro moribundo.

Zel se queda quieta un momento y Baru consigue acariciar el dorso de su mano. Se oyen golpes fuera y Hina gritando "Zel resiste" y no sé qué más porque se escucha mal desde ahí y no se entiende la frase. Zel aparta la mano. En el fondo quiere a Baru, o le gusta, o le atrae, o le pone, o vete tú a saber qué demonios siente por él, a pesar de que él está bastante mal de la olla y le está dando muy mala vida. Pero es evidente que a Zel le mola que le den caña, y por más que diga que odia a Shibutani, su kokoro piensa muy diferente de lo que luego sale por su boca. Y por lo que parece, Subaru es tan masoca como ella además de un enfermo mental.

-Zel: Déjame en paz... -mira para otro lado.
-Subaru: Solo quiero disculparme... por favor -suplica.
-Zel: ¿Tú entiendes que no puedes echarte encima de mí y tocarme de esa manera?
-Subaru: Sí... -dice con cara de pena.
-Zel: ¿Te das cuenta de que está mal hacer eso a una persona?
-Subaru: Sí... -parece a punto de llorar.
-Zel: ¿Y por qué lo haces? -pregunta porque no le encuentra explicación a su comportamiento.
-Subaru: Gomen na... estabas tan cerca, y estábamos ahí... en el suelo...no me pude controlar, quería tocarte como aquella vez.
-Zel: Shibutani, tú no estás bien. Nos estábamos pegando, no era nada... "sexual" ¿sabes?
-Subaru: Bueno, pero a mí... me puso cachondo que me pegaras... -confiesa.
-Zel: Joder...-suelta en español. ¡Encima masoquista!
-Subaru: ¿Nani? -No le  entiende porque lo ha dicho en otro idioma, a Baru le sacas del Kansai-ben y ya se ha perdido.
-Zel: Nada. No puedes hacer algo así, la gente de la empresa no deben saber que soy... una chica -dice esto último en voz muy baja.
-Subaru: Lo entiendo, suimaheeen.
-Zel: Además, no quiero que me toques, no quiero nada contigo.
-Subaru: ¿Porque estás con Satoshi?
-Zel: Eso también, pero  de todos modos tú y yo no debemos estar juntos. Lo que hicimos en España estuvo mal, fue un error.
-Subaru: ¿Ehh? Para mí no fue un error... me gustó -cada vez le cuesta más hablar porque el dolor está aumentando por momentos. Encima ahora se le ha "roto" un poco el corazón cuando ella le ha dicho eso.
-Zel: Tú qué vas a decir, solo piensas en cochinadas -le dice haciéndose la ofendida.
-Subaru: Ay... me duele.. Zel, tú me gustas mucho - afirma con cara de estar muy jodido.
-Zel: Anda cállate y ve a un hospital -contesta perdiendo la paciencia, se acerca al cuadro de mandos para apretar el botón y dejar de estar allí parados como unos gilis.
-Subaru: Espera -retiene a Zel agarrándole del brazo.- Pero ¿me vas a perdonar?
-Zel: No tiene sentido, otro día volverás a hacerme algo malo. ¿Deshou?
-Subaru: Gomen, no lo hago a propósito... -se excusa desesperado.- Es que no sé cómo comportarme. 
-Zel: Pues que alguien te enseñe buena educación, porque te hace falta.-Suelta su brazo de forma brusca y hace daño a Subaru sin querer. A este se le escapa un gemidito de dolor.
-Subaru: Auuuh...
-Zel: ¿Te he hecho daño? Gomen ne - dice secamente, intentaba parecer impasible, pero lo cierto es que está preocupada por Baru, se ha dado un golpe muy feo.
-Subaru: Me duele cuando respiro -explica mientras mira a Zelgadiss con ojos de cachorrito herido.
-Zel: ¿Te puedes poner recto? -Le agarra por la cintura e intenta enderezarle un poco.
-Subaru: ¡¡¡AHHHHHHHHHHHHHHHHH, ME DUELE ZEL, YAMEEEETEEEEEEEEEE!!! -Suelta unos berridos de impresión que por poco no deja sorda a la muchacha.

Los Kanjani y los NEWS escuchan los gritos, Hina se tranquiliza un poco pensando que al menos Zel-kun va ganando la pelea, se siente incluso un poco orgulloso de su compañero de piso, porque a priori siempre ha pensado que era "un flojucho". Tegoshi por el contrario estaba imaginando una escena homo-yaoi que nada tenía que ver con pegarse, sino con Zel poniendo a Subaru "mirando a Kumamoto". Tego mira a Massu con una extraña media sonrisa y por la mente de este último se cruzan imágenes de lo que debe estar pensando Tegoshi, Massu se asusta, ¿se estará volviendo él tan guarro como su amigo?. Al menos ahora Hina está más conforme, momentos antes había pedido que le trajeran un palo de escoba porque estaba convencido de que podía abrir la puerta haciendo palanca, se puso muy pesado con eso y Yoko fue el único en conseguir hacerle entrar en razón diciéndole que probablemente iba a romper la puerta del ascensor y la Johnnys le haría pagar luego la reparación de su propio bolsillo. Al oír sobre un gasto inesperado como ese se calmó y ya no quiso abrirlo ni volvió a insistir con el asunto. Por suerte Yokoyama conoce sus puntos débiles y sabe qué decirle para manejarle a su voluntad. (Nota de la autora: Yoko es el "líder en la sombra" de Eito, por si alguien lo dudaba).
-Zel: ¡¡¡Ya paro, ya paro, gomen!!!

Ahora el pobre Subaru está jadeando como un animal, realmente se ha debido de hacer un estropicio bueno. Se oyen unos golpes metálicos desde fuera, alguno de sus amigos está aporreando la puerta de nuevo.

-Subaru: Aiaaaa... aiaaa... -Subaru está llorando un poco porque no se puede aguantar por el dolor.
-Zel: Neee Shibutani, tienes que ir al hospital, rápido.
-Subaru: Pero no me has perdonado -se queja, y luego hace ruido de sorber los mocos para arriba con la nariz.
-Zel: Eso no es importante -se vuelve a acercar a los botones.
-Subaru: Me ha costado mucho escaparme para hablarte... llevo toda la mañana intentándolo... Hina no me dejaba... y ahora seguro que me va a pegar... -dice preocupado mientras se le caen las lágrimas. Como siempre, ha hecho las cosas a lo loco y sin pensar en qué consecuencias podría haber.
-Zel: Mereces que Shin-chan te pegue, eres lo peor -dice intentando parecer dura, pero siente mucha pena por Subaru, se porta muy mal, pero tampoco quiere que esté así, se ha podido romper algo.
-Subaru: ¿Me perdonas?
-Zel: Bueno, pensaré sobre ello...-contesta vagamente para escurrir el bulto.
-Subaru: Vale, eso está bien -se conforma, vuelve a sorber por la nariz.
-Zel: Vamos a bajar, ¿ne? -Va hacia los botones cuando se escucha un sonido raro.
-Subaru: Ahh, gomen... -se disculpa mientras se encoje aún más de lo que estaba.
-Zel: ¿Te has tirado un pedo? -pregunta incrédula.
-Subaru: Sí... suimaheeeen... se me ha aflojado la tripa... habrá sido del golpe.
-Zel: Esto es increíble -Zel le mira unos segundos y luego empieza a poner mala cara- ¡Kuso, apesta!
-Subaru: Perdón, perdón.

Ella le da al botón de bajada varias veces y el ascensor POR FIN se pone en marcha.

-Zel: Y ahora encima me ataca con guerra química, desde luego lo que no me pase a mí... -se queja en español.
-Subaru: No te entiendo ¿me has insultado? -pregunta todo encogido.
-Zel: ¡Nooo! ¡Hayaku, hayaku! -le grita al ascensor para que baje más deprisa.

Los chicos ya han escuchado el mecanismo del ascensor ponerse en marcha y el número de la puerta ha cambiado al 3, se apresuran a bajar por la escalera. Ryo dice que está cansado y Murakami se ofrece a cargarle encima suyo porque le tiene muy consentido. Bajan apelotonadamente por las escaleras, Massu y Yoko van los primeros, seguidos de Maru, Yasu y Tego. Y como era lógico Hina y Okura los últimos, Murakami porque lleva a Ryo colgado como un mono en la espalda y Tacchon porque es un vagancias y no quiere ir más rápido.

-Massu: ¡Venga corred! Alguno puede estar herido o... algo peor -Exclama mientras gira en el descansillo antes de bajar el siguiente tramo de escalera con Yoko a su lado. La verdad es que Massu es de los más preocupados, porque siempre ha sido una persona bastante protectora y no quiere que le pase nada a ninguno de sus compañeros, bueno, esto va por Zel-kun, Subaru le da bastante igual.

Los dos primeros de ellos aparecen a toda hostia en el hall asustando a las dos chicas de recepción que no entienden qué pasa con tanto idol corriendo y montando escándalo. El ascensor se abre, Yoko y Massu se apresuran hacia allí. Maru llega tras ellos respirando muy fuerte y tirando de Yasu al que lleva agarrado de la mano. Ven a Baru y Zel dentro, Shibutani es el que peor pinta tiene, pero Zel tiene muy mala cara (porque lleva ya demasiado rato oliendo lo que no debería).

-Massu: Zel-kun, ¿estás bien?
-Zel: Daijoubu, daijoubu -asiente con la cabeza para que Massu no se preocupe.
-Yoko: ¡Shibuyan! -le llama, pero Subaru no habla.

Algo como esto, pero sin micrófono
Se acercan más a ellos mientras Zel sale por su propio pie y respira un poco de aire "no contaminado", Baru permanece quieto y encogido dentro del ascensor. Llegan el resto por fin, Tegoshi se quiere enterar de todo cuanto antes, Hina suelta a Ryo en el último escalón y ambos corren hacia ellos. Okura camina como pisando huevos y derrotado por la vida unos metros detrás, diciendo "mendokusai" y quejándose con cara de orto de que a él no le ha bajado nadie, que ha tenido que gastar sus piernas, pero cuando ve que las chicas de recepción no le quitan ojo de encima, se pone erguido y las mira dedicándoles una de sus sonrisas matadoras.

-Recepcionista 1: ¡Ay, qué bueno está el cabrón!
-Recepcionista 2: A mí me gusta más Nishikido, pero... a este también le daba un paseo en ascensor.
-Recepcionista 1: ¿Qué? -dice mirándola sin entender a qué se refiere.

Massu quiere ir a comprobar que Zelgadiss realmente está bien.

-Zel: No os acerquéis porque huele mucho a pedo, pero ha sido Subaru -aclara gesticulando mucho y señalándole. (Si Zel pudiera acordonaría el ascensor y prohibiría la entrada, como en Fukushima)
-Yoko: Bueno, te creemos, no ves que ya le conocemos hace bastante tiempo y sabemos que tiene suelto el fuelle, llevo oliendo sus pedos durante dos décadas.
-Okura: ¡¡A ver, a ver!! -ahora que ha oído algo de un pedo camina más rápido porque tiene interés en el asunto.
-Hina: Zel-kun, ven que te mile ¿estás bien? ¿No te ha hacido nada este degenelao?
-Zel: Estoy bien, Shin-chan.

Hina abraza a Zel un momento y le toquetea la cabeza,  luego se apresura a meterse en el ascensor para moler a palos a Baru. Zelgadiss no tiene tiempo ni de reaccionar para pararle.

-Hina: ¡Ven acá pa acá, que es que no tienes una idea ni medio buena, to lo que te se ocurre son burradas y cosas mu estúpidas! -Le increpa mientas le agarra de la camiseta y empieza a zarandearle.

Subaru se queja y gimotea, le duelen mucho las costillas y le cuesta respirar.

-Zel: ¡¡No, Shinchan!!
-Hina: ¡¡Es que te mataba, Shibuyan, mila todo lo que has hacido hoy!! He pasao muncho miedo, si le hases algo a Zel-kun...
-Zel: ¡¡Shingo, yamete!! -le grita.

Murakami le suelta un par de tortazos en la cabeza a Baru y este se pone a gritar como un enfermo mental causando una escandalera increíble. Todos se asustan mucho de la reacción de Subaru. Hina quiere pegarle más, pero Zel le agarra del brazo y le vuelve a pedir que pare. Shingo mira a Zelgadiss sin entender nada, ¿Con todo lo que le ha hecho y encima ahora le defiende?

-Hina: ¿Qué pasa? Solo voy a pegale lo justo, así le enseñalé a poltalse como una pelsona sivilisada -explica.

(Nota de la autora: Hombre, no sé yo si pegar a alguien de hostias es "una manera civilizada" tampoco, pero Hina es así).

-Zel: No le pegues por favor, se ha golpeado y se ha hecho mucho daño.

Shingo suelta a Subaru y este que estaba contra la pared del ascensor se desliza hacia abajo cayendo sentado en el suelo mientras lloriquea y pone caras de dolor.

-Yoko: Mira Hina, tiene razón, Subaru tiene pinta de estar muy jodido.
-Zel: Pobrecito -dice apiadándose por fin de él y se agacha en el suelo mientras le pasa la mano por el pelo. -Tranquilo, Shingo ya no te pegará más.

Subaru asiente con la cabeza mientras mira a Zel fijamente y sigue respirando muy fuerte. Tiene varias lágrimas mojándole las mejillas.

-Recepcionista 2: Por favor pueden hablar más bajo, no se puede gritar aquí -les riñe mientras se les acerca.
-Todos: Gomen, gomen...-se disculpan.

La recepcionista le roza el trasero Ryo antes de irse de nuevo a su sitio tras el mostrador. Y Ryo le sonríe pícaramente.

-Maru: Esto es muy raro, ¿no debería estar Zel enfadado con Subaru? -observa bastante descolocado.
-Yasu: ¡Así debería ser! -contesta con fastidio, no le gusta una mierda que Zel haga caso a Shibutani, ella debería liarse con Yoko. (Nota de la autora: ¡Sobre mi cadáver, Yasuda!)
-Massu: ¿Habrán follao ahí dentro? -Suelta de pronto.

Todos se queda estupefactos. Varios de ellos exclaman "Ehhh?".

-Zel: ¡Massu! -le grita con los ojos muy abiertos porque no se puede creer las palabas que han salido de él.
-Massu: Ay ¿Pero qué he dicho? -se asusta mucho, se tapa la boca como si hubiera soltado una blasfemia y se esconde detrás de Tegoshi completamente avergonzado. Tego está que se muere de la risa, Masuda-kun se ha espabilado mucho en muy poco tiempo y él es en gran parte el culpable.

Ahora todos miran a Zel y Subaru como esperando una respuesta a esa pregunta indirecta.

-Zel: ¿Qué? No hemos hecho nada, por supuesto que no -contesta ofendida.

Subaru mueve la cabeza y la apoya contra Zel como pidiendo mimos.

-Subaru: Me duele mucho... Zel...
-Zel: Sacadle del ascensor -se levanta y sale de allí, no quiere que nadie se piense lo que no es.
Ehhh, bueno, sí, algo parecido. 

Okura y Maru van hacia allí, Maru agarra a Baru y le lleva en brazos fuera, luego le sienta con sumo cuidado en un banco acolchado que hay allí cerca. Okura está olisqueando los últimos retazos de pedo que pueda haber en el ascensor, comenta en alto si Baru ha desayunado natto porque realmente huele MUY mal,  luego saca su móvil y se pone a explicar en su j-web sobre lo sucedido durante esa ajetreada mañana, lo importante, que para él es el asunto del pedo claramente.

Los kinkis bajan por las escaleras, Koichi viene con un humor de perros, Tsuyoshi va justo detrás con expresión impasible y masticando un chicle.

-Koichi (dirigiéndose a la recepción): Oiiii, ¿qué ocurre con el ascensor? ¿Siempre está roto o qué? ¿No hay dinero para repararlo? Estoy harto de tener que subir y bajar andando la mayoría de las veces, y cuando lo usas es muy lento.
-Recepcionista 1: Gomen nasai, escribiremos su queja, señor Domoto -hace unas reverencias.
-Koichi: Estoy cansado del ensayo, no me apetece bajar andando... Me hubiera tirado por la escalera, pero Tsuyoshi no me ha dejado.
-Tsuyoshi: Kouchan, no te dejo tirarte si no llevas armadura de samurai, que te puedes descalabrar, además estas señoritas no tienen la culpa de que el ascensor se rompa, ¿dehsou? -dice intentando que entre en razón.
-Koichi: Pues entonces ¿quién la tiene? -pregunta indignado.
-Yasu (acercándose a ellos): Creo que nosotros, senpai.
-Koichi: ¡Cómo no, algún Kanjani! Siempre la estáis liando.
-Yasu: ¡Gomen naa! -Hace una profunda reverencia a los senpais.
-Koichi: ¿Se puede saber a qué andáis? -pregunta al ver que tienen como mucha movida montada y andan ahí apelotonados cerca del ascensor.
-Yoko: Ha habido un... pequeño accidente. Esperamos que nada grave -contesta.
-Koichi: ¿Qué ha pasado? -se acerca hasta ellos muy interesado.
-Zel: Yo estaba en el ascensor, Subaru corrió para meterse dentro y se chocó contra la pared.
-Koichi: ¿Lo veis? ¿Cuántas veces tengo que deciros que no se corre por los pasillos? Luego pasan accidentes como este, es muy peligroso.

Kouchan se pone en plan padre porque le encanta dar la charla a la gente y echar la bronca. Luego a cuento de nada, le da una colleja a Yokoyama que estaba ahí al lado, y Yoko le dice que no le pegue porque tiene una herida en la cabeza que se ha hecho el día anterior. Koichi le pregunta si también fue porque corrió detrás de Zel-kun, pero Yoko le explica que Ryo le golpeó con una puerta.  Entonces Koichi se queja de que están haciendo mucho gasto en el seguro con tantos accidentes, y que entre ellos y Tsuyoshi con sus múltiples enfermedades al final la Johnnys va a quebrar y van a terminar todos en la cola del Hello Work buscando empleo. Tsuyo le escucha con cara de resignación, cuando se pone en plan abuelo cebolleta a dar sermones no hay quien le aguante. Yasu le está toqueteando el brazo intentando llamar su atención, Tsuyoshi por fin le mira un momento y Yasu le sonríe ampliamente  sin decir nada mientras le observa con sus ojitos kawaii, "este chico es bastante rarito" piensa el senpai. Yasuda es feliz solo con que Domoto-san le dedique un segundo de su vida para mirarle (Nota de la autora: ¡Y YO TAMBIÉN! En la realidad y en la ficción) ^_^U

Cuando todos pensaban que la chapa que estaba dando Koichi se iba a acabar, se gira y le dice a Yasu que no le vuelva a regalar bombones a Tsuyo en lo que le resta de vida. La sonrisa de Shota se borra de inmediato y pide disculpas por lo que ocurrió mientras Tsuyoshi intenta quitarle importancia (porque en realidad quiere comer más bombones en cuanto acabe de ponerse bien del todo).

-Koichi: Y esto va también por ti, Zel-kun -le dice muy serio a la pobre Zel que está cerca del asiento donde está echado Shibutani con cara de agonías.
-Zel: Gomen ne, senpai -hace una reverencia de casi 90 grados.
-Koichi: Imagino que vuestra intención era buena pero... si sabéis que come como un cerdo, ¿para qué le regaláis nada?

Okura, Tegoshi, Ryo y Yoko contienen la risa. El resto permanecen serios ante las palabras del senpai.

-Tsuyoshi: Hombre, que tampoco es eso, no hace falta insultarme, Kouchan.
-Koichi: Me tenéis muy harto entre todos.
-Tsuyoshi: Tenéis que perdonarle, es que lleva muy mal tener que bajar por las escaleras, él es más de tirarse por ellas...
-Koichi: Eso es porque estoy cansado, me quiero sentar.
-Okura: Yo también odio bajar y subir andando, somos idols, necesitamos un trato mejor.
-Hina: Senpai, pos siéntese aquí, al lado del Baru-chan -dice amablemente mientras le señala el banco con la mano.


Koichi se sienta medio desplomándose sobre el banquito. Zel se da cuenta de que Murakami tiene unas heridas muy raras en los dedos y todo bastante rojo.

-Zel: ¡¡Shin-chan, tu mano!! -grita mientas corre hacia él y le agarra para mirárselo de cerca, no se lo había visto antes cuando pegó de hostias a Subaru.
-Hina: Bah, si no es naa, ya'stoy bien -dice para que Zel no se preocupe.
-Zel: Tiene mala pinta, ¿qué te ha pasado? -pregunta sin dejar de agarrarle la mano.
-Hina: Naaa, que Tada-kun me ha mordío...
-Koichi: ¡Estáis sin civilizar!

Tsuyoshi  les mira con cara de desaprobación, tiene que irse de allí lo antes posible, que no le relaciones con esos salvajes de Osaka porque manchan su imagen de "persona educada en la ciudad que fue la primera capital de Japón".

-Zel: Pero a ti qué demonios te pasa? -le increpa a Okura y luego le da un empujón, que casi no le mueve del sitio, porque Okura es más fuerte y mucho más grande que Zel.
-Okura: ¿Qué te pasa a ti? ¡No me toques, aho!  -empuja a Zel y esta casi se cae, por suerte Yoko le agarra de un brazo.

Massu está muy asustado, no quiere que le hagan nada a Zel, pero aún está avergonzado por lo que dijo antes y no se atreve a salir de detrás de Tego para intervenir. Yasu por su parte está emocionado con que Yoko ayude a Zelgadiss y ya está pensando unos Shojo mangas de flipar.

-Yoko: Déjale en paz, idiota, no ves que le sacas dos cabezas, al menos métete con uno de tu tamaño -dice (sorprendentemente) para defender a Zel.
-Okura: ¿Alguien como tú? Porque eres el único de mi estatura... -suelta de manera chulesca como poseído por un yankee.
-Yoko: Tal vez... -le contestas mientras se desabrocha aún más la corbata y le mira con cara de perdonavidas (Nota de la autora: cosa que Yokoyama hace muy bien).

-Zel: Bueno ya está, aquí no ha pasado nada, ¿ok? -agarra a Yoko de la chaqueta como para que no haga nada indebido y le dé por zurrar a Okura. Hay demasiados tauros cabreados por metro cuadrado, parece que han soltado los toros en San Fermín.
-Koichi: ¿Queréis parar de hacer el imbécil? ¿ahora os vais a pegar? Ni que fuerais Kattun.
-Tsuyoshi: Te recuerdo que tú les escogiste...-dice metiendo la pulladita.
-Koichi: ¿Hasta cuándo vas a estar echándome en cara 
lo de kattun?
-Tsuyoshi: Solo hasta que se separen, tranquilo -suelta con mala baba.
-Hina: Venga,  aquí no ha pasao na y somos tos wenos tomodachis, ¿velda? -Se acerca a Tadayoshi y le pasa el brazo por encima. Okura se tranquiliza un poco.
-Zel: ¿Y tu mano?
-Hina: Si casi ni me duele -sonríe.
-Okura: No le hubiera mordido si tú hubieras traído tarta de queso para todos -se queja un poco enfurruñado mirando a Zel, pero al menos ya no parece que vaya a pegar a Yoko ni a nadie.
-Zel: Es que...no tenía más dinero, la tarta es muy cara, no me llegaba... -confiesa con vergüenza, luego mira al suelo mientras se pone colorada, realmente es muy pobre comparada con ellos.
-Hina: Okura, podías complal tu plopia talta también, no clees? -le agarra tan fuerte que parece que le está haciendo una llave en el cuello.
-Okura: ¡¡Itte, itte!! Bueno vale, se lo paso porque es "binbo".
-Yoko: Y para colmo tu padre tiene una franquicia de yakitori, hubiera hecho lo que fuera por tener algo así.
-Koichi: ¿El qué? ¿tener padre o lo de comer pollo gratis? -suelta a bocajarro.
-Tsuyoshi: ¡KOICHI! pero ¿qué dices? -Le riñe.

Yasu mira a Koichi-senpai un poco asombrado. Yokoyama se ha quedado totalmente descolocado, no sabe ni qué contestar, la verdad es que Koichi muchas veces no piensa lo que dice y luego pasa lo que pasa, que queda como un burro. Zel inconscientemente le pasa la mano por el brazo a Yokoyama para que reaccione, porque le ve con cara de póker.

-Yoko: Lo del pollo... me refería al pollo, senpai -por fin acierta a decir.
-Tsuyoshi: Por todos los Kamisamas, que bruto eres a veces, Koichi.
-Subaru: Ayy, ayyyy... -se queja porque nadie parece hacerle caso ya y él se siente mal.
-Hina: Tenemos que lleval a este baka al hospital. Y con todo lo que tengo que hasel yo esta talde...
-Subaru: Zel-kun... ven a sentarte aquí conmigo -pide con cara de pena.
-Zel: ¿Por qué? -pregunta sin entender nada.
-Subaru: Si estás cerca me duele menos -alarga un brazo hacia ella.
-Zel: Pero qué tonto eres...-dice fingiendo estar enfada, pero en el fondo le ha gustado lo que ha dicho y por un segundo se le ha escapado una mueca de sonrisa que ha pasado desapercibida para todos menos para Yoko, que es muy observador y lo caza todo al vuelo.

Yasu llama a Zel de pronto para que vaya junto a él y Domoto-senpai, y a Zelgadiss no hace falta insistirle mucho para que vaya con Tsuyo, así que pasa de Subaru a kilos y va con ellos dos dejando al pobre Shibutani con cara de tristeza. Hina se sienta junto a él en el único sitio que quedaba libre en el banco y le consuela un poco acariciándole la cabeza. Hace un rato le pegó y le quería matar a tortas, pero quiere mucho a ese viejo loco y en seguida se le pasan los cabreos con él, aunque se las esté liando pardísimas continuamente.

-Yasu: Nee, neee senpai, ¿Por qué no vamos a cenar luego los tres juntos? Ya se siente mejor, ¿verdad?
-Zel: Ay sí, eso estaría muy bien -dice emocionada.
-Tsuyoshi: Gomen ne, he quedado con Matsuoka para comer mandarinas.
-Yasu y Zel: ¿EHHHHHH?
-Tsuyoshi: Es que veréis, tengo la teoría de que todo lo que hago se pone de moda -mastica el chicle mientras hace una pausa.- Si me compro ropa y salgo en la tele, se agotan las prendas que llevo puestas, si voy a un restaurante aumentan los clientes, si compro un helado de un determinado sabor en una heladería, los siguientes días hay colas para comprarlo hasta que se termina. Me aposté con Matsuni a que podía aumentar las ventas de mandarinas del país si las comía por la calle.

-Yasu: Senpai, es usted tan genial -le piropea porque todo lo que dice el senpai le parece maravilloso, por estúpido que sea lo que suelte por la boca.
-Zel: En Japón la gente no tiene personalidad... por eso le copian, senpai. En Europa no somos así para nada -se queja mientras se cruza de brazos.

Tsuyoshi mira a Zel fijamente porque le parece interesante su teoría, además le fascinan los gaijins.

 -Yasu: Yo ya quiero comer mandarinas.
-Zel: ¡YO TAMBIÉN!
-Yasu: ¡Pero yo lo he dicho antes!
-Zel: ¡Eso no tiene nada que ver!
-Tsuyoshi: Seguro que hay mandarinas para todos, tranquilos.
-Yasu: Bueno, pero quedaremos para cenar otro día, ¿vale?
-Zel: ¡Sí, por favor, senpai!
-Tsuyoshi: Sí, no hay problema -que remedio le va a quedar, Yasu es un poco pesado, pero de todos modos no le cae mal. O dicho de otro modo, es "el que menos mal le cae de Eito".
-Yasu: Zel -le pone la mano en el hombro- ¿te has fijado en lo guapo y elegante que viene hoy Yoko?
-Zel: ¿Ah sí? -mira a Yoko disimuladamente, que está hablando y riéndose con Koichi como si tal cosa después del momento raro de antes.- No me había fijado.
-Tsuyoshi: No sé si viene al ensayo o a un funeral con ese traje negro... además lleva la corbata super mal puesta, mínimo que la lleve colocada -se pone en plan criticón, como buen "gurú de la moda" que se cree que es.
-Yasu: Vaya,  al senpai le molesta que Yokocho lleve mal la corbata...

Son demasiado guapos para ser Yoko y Zel. XD
Al oír eso, Zel parece un zombi poseído, se apresura a ir donde Yoko y le empieza a poner lo mejor que puede  la corbata y los cuellos de la camisa. Yokoyama que estaba hablando con el resto se queda callado y quieto de pronto sin saber qué hacer mientras Zel le sobetea. También aprovecha para colocarle las solapas de la chaqueta  y quitarle una pelusa del hombro. Yoko parece avergonzado, pero por raro que parezca NO dice nada, por lo visto le gusta que Zel le trate como si fuera su hijo. El resto parecen estar alucinando un poco, menos Yasu que ya tiene su película montada y los está viendo incluso casados.

-Subaru: ¿Qué haces? -pregunta mientras se sujeta las costillas con la mano.
-Zel: Calla, Shibutani.
-Subaru: Ayyyyaaaaaa...-se vuelve a quejar, pero ya no se sabe si se queja por el dolor, o porque Zelgadiss no le hace ni puto caso al pobre. 
Hina le acaricia la cabeza y a la vez mira su reloj porque está esperando al manager.
-Koichi: Vosotros no estáis bien, y este chico Europeo es muy sobón -observa.
-Tego: Eso es verdad, a Massu siempre le toca el trasero.
-Massu: ¡Tegoshi, no cuentes eso! -se esconde detrás de él a aún más encogido y avergonzado.
-Zel: Mira que "hansamu" estás ahora -le dice a Yoko mientras le pone bien un mechón del flequillo, Yokoyama  está bastante colorado.
-Yoko: ¿Hansamu yo? -Mira a Zel con la bocaza abierta mientras ella vuelve con Yasu y Domoto-senpai como si tal cosa.

Tsuyoshi asiente con la cabeza a Zel como dando su aprobación en la colocación de la corbata mientras sigue masticando su chicle, Yasu está súper sonriente pensando en la boda, quiere ser el padrino (NOTA DE LA AUTORA: Que no Yasu, ¡hostias ya! :p)

Traquilos, esa Matsuko es un muñeco. 
-Hina: Hay que lleval al baka este a que le milen en el hospital.
-Subaru: Ven conmigo, Shin-chan. ¡¡Onegai!!
-Hina: Pos si es que yo no puedo -se queja- que solo a ti te se ocurre estamponarte contla el ascensol un jueves, que es el día que pola talde tengo que grabal el poglama con la Matsuko!! Estoy mu liao, no te puedo de acompañal. A vel, ¿quién quiele ir con Subaru al médico?
-Ryo: Estoy ocupado, gomen. Esta tarde los de NEWS tenemos reunión.
-Tegoshi: Es verdad, a Ryo nos lo vamos a llevar nosotros un rato ahora.
-Maru: Yo tengo que grabar mi programa de radio.
-Yasu: Tengo que ir a comprar mandarinas, es urgente.
-Okura: A mí es que no me apetece una mierda -dice sin inventar siquiera una excusa, luego se rasca la cabeza y bosteza.
-Yoko: Joder, ya voy yo... y de paso que me revisen lo mío.

De pronto Yasu tiene una idea loca, empuja a Zel hacia delante.

-Yasu: Zelgadiss les acompañará.
-Zel: ¿QUIÉN YO? -pregunta muy descolocada.
-Hina: Huy pos sí, así me los vigilas, polque no me fio yo nada de estos bakas.
-Zel: ¡No, no, yo no voy! Que tengo que...que...comprar mandarinas, igual que Yasu.
-Hina: Ya te llevo yo mandalinas a casa luego, no hay poblema.
-Zel: Pero es que me gusta escogerlas a mí y claro...
-Hina: Polfavol no seas asín, si vas tú con ellos me quedo más tlanquilo, es que son mu tontos, es mejol que vaya una persona responsable con ellos, ayel cuidaste mu bien de Yokocho.
-Yoko: ¡Oooi!¿Qué estás insinuando? Yo ya soy un adulto y puedo valerme por mí mismo, y además, ayer no lloré ni nada -miente.
-Hina: Yoko se piensa que es un niño mayol, pelo entoavía no lo es, pol favol acompáñales -le pide a Zel.
-Yoko: Oye, que te estoy escuchando, ¿cómo que no soy un niño mayor? Si de hecho soy el más mayor del grupo -se queja.
-Hina: Ay, cállate un poco, Yokocho. Zel-kun, onegai... -mira a Zelgadiss con sus ojos de cachorrito.
-Zel: Bueno está bien, yo voy con ellos -cede.
-Hina: ¡¡Aligatou!! -le toquetea la cabeza.
-Tsuyoshi: Bueno, me voy a ir, otsukaresama desu -se despide de ellos, se saca el chicle de la boca y lo tira en la papelera que hay en el hall. 

Koichi se despide de ellos también, se levanta y corre detrás de Tsuyo para alcanzarle cerca de la salida del edificio. Yasu y Zel han tenido la misma idea, tan pronto como los Domoto salen por la puerta, corren hacia la papelera  y se empujan por ver quien mete la mano antes para rescatar el chicle chupao del senpai para quedárselo como fetiche (muy asqueroso) de fan coleccionista. Se empujan mientras agarran los dos la papelera y forcejean como dos críos pegándose por un juguete. Las recepcionistas ya lo dejan por imposible, ni siquiera van a llamarles la atención, solo están esperando que se vayan todos de una puñetera vez de allí y dejen de dar el coñazo, de pegarse y de gritar.

-Yoko. No me puedo creer a esta gente...
-Hina: ¡¡Zel, no recojas mieldas de la basula!! ¡¡A casa eso no me lo llevas!! -Le grita enfadado

 Zelgadiss no hace ni puto caso y sigue a su rollo. Maruyama con cara de indignación se acerca hasta ellos.

-Maru: Mira Yasu, puedo aguantarme las ganas de decir algo mientras te veo coquetear con el senpai delante de mí cada vez que te lo encuentras, pero que te pegues con alguien por un chicle suyo masticado me parece el colmo. Tú a mí no me tienes ningún respeto, es más, a veces me pregunto si en realidad me quieres... o solo estás conmigo para pasar el rato hasta que puedas conseguir estar con Domoto-senpai -cuando acaba de decir estas palabras se le ve muy mala cara, parece a punto de llorar.

 Yasu suelta la papelera y con la inercia, Zel que estaba tirando de ella se cae de culo en el suelo volcándose el cubo y tirándose un montón de mierda y papelotes por encima. La pobre queda hecha unos zorros. Se oyen las carcajadas de Okura desde el otro lado del hall. El resto permanecen en silencio, incluso Zel que se ha hecho daño al caer, tampoco ha dicho nada porque nunca había escuchado a Maruyama hablar tan seriamente y le ha dejado un poco en shock. Contempla la escena sentada en el suelo.

 -Yasu: Maru, pero ¿qué dices? -pregunta totalmente asombrado.


CONTINUARÁ...


viernes, marzo 23, 2018

25. Perdonen las disculpas

Su poquito de fanfic, gracias.



Zelgadiss entra en la sala de ensayos donde ya le llevan esperando un rato los Tegomassu, de hecho como SIEMPRE llega tarde, pues ya están acostumbrados. Esta vez se ha retrasado unos 15 minutos entre una cosa y otra. Pero en vez de echarle la bronca, Massu se ahorra la charla que tenía preparada y se preocupa al ver aparecer a Zel muy despeinada, con la ropa arrugada y un poco mal puesta. Zel saluda con un rápido "ohayou gozaimasu" y va hacia una esquina de la habitación.

-Tegoshi: Huy, huy, huy, este viene de revolcarse con su amante... por eso llega tarde, y con esas pintas -le susurra al oído a Massu.
-Massu: ¿Qué? ¿Pero qué dices, Tego? ¿Eso cómo va a ser? -pregunta sobresaltado y poniéndose un poco rojo por el comentario de Tegoshi.

Massu en su infinita inocencia estaba pensando más bien que Zel había sido asaltado por un ladrón o que había tenido algún tipo de accidente. Algo relacionado con sexo, desde luego NO entraba en sus opciones.

-Tegoshi: No me pongas esa cara, hombre, te digo yo que ha estado con Yokoyama... ahí, dándole...
-Massu: Tegoshi, kudasai, ya es suficiente - le corta mientras mira al suelo avergonzado. -Además que ayer nos explicó que lo de las fotos de Love hotel eran una confusión.
-Tegoshi: Ya, una confusión, y luego cuando les pillamos besándose en la sala de ensayos de Kanjani ¿qué? ¿También estaban confundidos?
-Massu: Calla, no me lo recuerdes, me da mucha vergüenza haberlo visto... Puedo aceptar que Zel sea homo, pero no quiero ver algo como eso -dice muy incómodo
-Tegoshi: Te digo yo que entre esos hay tema. Luego te lo demuestro.
-Massu:  ¿Ehhh?

Zel que no se  entera de nada de los cuchicheos de esos dos, ha dejado su mochila encima de una mesa y se ha mirado en uno de los espejos grandes de la pared para comprobar que realmente lleva muy mala pinta, se peina un poco como puede con los dedos y se  acaba de colocar la ropa en su sitio, se da cuenta de que aún tiene algunas lágrimas por la cara, saca un pañuelo de la mochila y se seca los ojos disimuladamente. Va hacia ellos mientras se guarda el pañuelo en el bolsillo del pantalón deportivo que lleva puesto.

-Tegoshi (acercándose al oído de Massu): Mira, parece que ha llorado, eso es que Yokoyama le ha hecho daño, seguramente Zel-kun es el uke, tú hazme caso a mí que sé mucho de esos temas...
-Massu (se aparta de Tego muy asustado): ¡Tegoshi, ya basta!
-Tegoshi: ¿Ves? Luego dices que te tratamos como a un niño, si es que te escandalizas por nada.
-Massu: No quiero que me hables de esas cosas -contesta irritado.- Es que parece que todo el rato estás pensando en "eso".
-Zel: ¿Ocurre algo malo? -pregunta cuando llega junto a ellos, le parece que están actuando muy raro.
-Massu: Nada, nada, no pasa nada, pero si otro día vas a llegar tarde, avísanos por favor. Que si tienes que hacer "cosas", pues también podrías hacerlas en otro momento, vamos, digo yo... y así no llegabas tarde a ensayar -comenta vagamente y con incomodidad.

Tegoshi mira raro a Massu, él hubiera dicho algo como: "si quieres echar un polvo, pues muy bien, pero quedas después y a nosotros no nos jodas el ensayo".

-Zel: Ohh... gomen, gomen. Siento haber llegado tarde -hace una reverencia. -Fui un momento a ver a Domoto-senpai, pero eso fue antes de la hora del ensayo, como ha estado enfermo...
-Massu: Sí, entiendo.
-Zel: Y luego fui a ver a Yokoyama-san.
-Tegoshi: Cof, cof. -Tose fingidamente.
-Massu: ¿A Yokoyama-kun? -pregunta con la mosca detrás de la oreja, a ver si al final Tegoshi y sus cerdadas van a ser verdad.
-Zel: Sí, quería ver la herida de  su cabeza, ya está mejor, pero no puede bailar durante uno o dos días. Iba a venir aquí rápido, pero... tuve una discusión con Shibutani-san.
-Tegoshi: ¿Con Subaru? Si es muy majo -dice convencido, ya que ha coincidido con él en algún trabajo, incluido un musical.
-Zel: Nos hemos pegado, y él...
-Massu: ¿Os habéis pegado? ¿Qué ha pasado? -pregunta muy asustado, como él no es nada violento no entiende cómo puede pasar algo así.
-Zel: Es algo muy vergonzoso, no quiero hablar -dice mirando para otro lado.
-Tegoshi: No en serio, ¿qué ha pasado? Somos tus compañeros de grupo, puedes decirlo.
-Zel: Shibutani... se me echó encima y me tocó...
-Massu: ¿Cómo que te tocó? ¿De qué hablas? -Massu no se entera de nada.
-Tegoshi: Joder Massu, que pareces baka, creo que está diciendo que le ha metido mano.
-Massu: ¿EHHHHH?
-Zel: Sí, eso es. -contesta aún más avergonzada.
-Massu:  Bueno, a lo mejor se equivocó y te tocó algo por error -comenta inocentemente.
-Zel: ¿Tú le metes a alguien la mano debajo de la camiseta "por error"? ¿O le tocas el chinko "por error"?
-Massu: ¿Ore? No, no, yo no hago nada de eso, nunca. -contesta muy asustado, comienza a caminar nervioso por la habitación.
-Tegoshi: Joder, qué guarro, ¿Y no había nadie para ayudarte?
-Zel: Sí, estaban todos allí, por suerte Murakami le agarró y le pegó.
-Tegoshi: Menos mal.
-Zel: No lo parece, pero es fuerte, no podía quitarle de encima -dice poniendo cara de circunstancias.
-Massu: Lo mejor es que no te acerques más a él, parece una persona muy peligrosa, igual no está bien de la cabeza -sentencia mientras sigue caminando de un lado a otro. Se ha quedado muy preocupado con todo esto.
-Zel: Yo también lo creo, no quiero volver a encontrármelo.
-Tegoshi: No pensaba que fuera así, cuando trabajamos juntos siempre fue bueno conmigo, además es bastante divertido.
-Zel: Contigo sí, pero conmigo es distinto.
-Massu: ¿Pasa algo entre vosotros?
-Zel: Mira Massu, no quiero hablar de eso -contesta intentando cambiar de tema.
-Tegoshi: Eh, no, ahora no te calles, ¿qué pasa? Igual te podemos ayudar.
-Zel: No me podéis ayudar, por cierto, ¿dónde está el coreógrafo?
-Massu: Ay, es verdad, salió un momento porque tú no venías, dijo que le llamásemos cuando llegaras, lo había olvidado. Iré a por mi teléfono...
-Tegoshi: No, espera un poco, no le llames aún, quiero enterarme de esto. ¿Qué pasa con Subaru?
-Zel: No quiero decirlo. Massu, llama al coreógrafo, kudasai.
-Tegoshi: No, nadie va a llamarle hasta que no nos cuentes la historia.
-Zel: No tiene nada que ver con vosotros, así que no lo diré.
-Massu: Me estáis mareando, ¿llamo o no llamo? -pregunta con el smartphone en la mano.
-Zel: Llama.
-Tegoshi: No, aún no, espera un momento.

Zel se está empezando a enfadar, se va a un lado de la habitación y se sienta en una de las sillas. Tegoshi corre a sentarse a su lado.

-Tegoshi: Cuéntalo, si no pasa nada. No se lo vamos a decir a nadie.
-Zel: No estoy orgulloso de ello, por eso no lo quiero contar...
-Massu: Ya me estoy poniendo de los nervios. ¡Dilo, por favor!
-Zel: Joder, que hace algún tiempo Subaru y yo... lo hicimos -dice cabreada.
-Massu: ¿Hacer el qué?
-Tegoshi: MASSU TÍO, ¿QUÉ VA A SER?
-Massu: Ahhhh, eso. No sé para qué pregunto, todos andáis pensando siempre en lo mismo. Y claro, luego pasa lo que pasa, ¿ves? Qué Subaru-kun se vuelve un loco pervertido y te ataca.
-Zel: ¡Eh! Que él ya estaba loco y era un pervertido mucho antes de que lo hiciéramos.
-Tegoshi: Me ha sorprendido mucho, pensaba que a Subaru le gustaban solo las chicas, pero bueno... quién sabe, tal vez quiso probar a ver, no seré yo quien diga que no ha experimentado un poco.
-Massu: ¿Pero qué me estás contando? -pregunta con cara de haberse quedado en shock

-Zel: Sí, algo así será -dice intentando disimular.- Pero después de eso igual es que le gustó, porque lleva intentando algo conmigo desde que entré en la Johnnys.
-Massu: Tal vez se ha enamorado, pobre hombre. Debe ser muy duro que el chico que te gusta se líe con Yokoyama, que para colmo es amigo íntimo suyo.
-Zel: ¿Pero qué dices de Yokoyama-san? Este chico no se entera de nada -suelta mirando a Tego.
-Tegoshi: Ya lo sé, pero... entonces Yokoyama y tú...
-Zel: ¡No, no, no! Ya os lo expliqué ayer, es una confusión. No hay nada.
-Tegoshi: ¿Y el beso?
-Zel: Fue culpa de Nishikido-san, que es tonto perdido, con todos los respetos.
-Massu: ¿Ryo-chan está metido en este lío también? -Pregunta asombrado.
-Zel: Mira,  os lo explico luego porque es muy largo, llama al coreógrafo.
-Tegoshi: Sí, ya nos ha contado que se folló a Subaru, que era lo que yo quería saber, ya puedes llamar por teléfono, Massu.
-Massu: Jo... desde luego, qué compañeros de grupo me han tocado... -se pone a buscar el número en el móvil  con resignación.


Mientras tanto, los Kanjani...

-Yoko (sentado observando): ¡Que no Maru, que no, que lo estás haciendo a destiempo! ¿pero no te das cuenta de que vas como medio segundo desacompasado con el resto?! -le grita de muy malos modos. Luego se desabrocha un poco más la corbata, que ya le está molestando.
-Maru: Gomen ne, intentaré hacerlo mejor -contesta un poco cohibido y cabizbajo.
-Yasu: Oye Yoko tampoco le hables así, ya sabes que a Maru-chan le cuesta un poco pillarlo. Pero al final siempre se lo aprende todo y lo hace bien.
-Hina: Un poco de pasiensia, Yokocho. -dice poniéndose del lado de Maru.
-Yasu: ¿Estás bien, kokoro mío? -le pregunta amorosamente a Maruyama mientras le aparta el flequillo despejando su frente sudorosa (y ancha).

Maru asiente con la cabeza poniendo cara de niño buenecito.

-Okura: Vamos a tomarnos un respiro, que yo también estoy un poco agotado...-va a sentarse a una de las sillas y de paso agarra su botellín de agua.
-Ryo: Buena idea, venga, diez minutos de descanso.

Subaru se sienta en el suelo despatarrado, está molesto con todo el lío de antes y apenas sí ha hablado un par de monosílabos en las tres horas que llevan allí metidos. Además de que tiene mala cara y no se le quita la pinta de acelga revenida por nada del mundo.

-Yoko: Eso venga, ahora a descansar, en dos días hay que salir a cantar estas canciones en el Shounen club premium, para una vez que nos invitan a ese programa habría que hacerlo bien, ¡de verdad, que no llegamos a tiempo para prepararlo!
-Okura (que ya se ha echado entre las sillas todo lo largo que es): Pues porque os ha dado por cantar caras B que nunca sacamos en ninguna actuación, ¿por qué no cantamos Musekinin hero, o It's my soul? que esas Maruyama se las sabe perfectamente.
-Yoko: Ya, y de paso tú no te tienes que aprender esto, ¿no Tacchon? ¿Qué pasa que ya te cansaste con el single nuevo que ensayamos ayer?
-Okura: Bueno, eso también, jajajaja -Suelta una de sus sonoras carcajadas.
-Ryo: Y Además que tampoco vamos a estar siempre cantando Musekinin hero, joder, que tenemos muchas canciones buenas.
-Yoko: Eso se lo cuentas a los del Kouhahu, que siempre nos hacen cantar las mismas.
-Hina: Pos sí, hay que aplendelse coleoglafías nuevas, pa que la gente vea otlas cosas.
-Yoko: Mira quién habla, el que lleva diez años reutilizando los mismos pasos en todos sus solos de concierto.

Murakami hace un gesto poniéndose el dedo en los labios pidiéndole silencio.

-Yasu: Tranquilo Shin-chan, si ya nos habíamos dado cuenta todos de eso...-dice comprensivamente mientras acaricia la espalda de Maru que está sentado a su lado.  

Maruyama asiente a las palabras de su novio.

-Hina: ¿y si os habíais dao cuenta, pol qué no me habéis dicido nunca nada?
-Ryo: Porque trabajas mucho y entendemos que no tienes tiempo para todo, además seguro que las fans no se enteran.
-Yoko: Yo creo que alguna sí, que tampoco son gilipollas, ¿eh?
-Hina: Pos qué velgüensa... igual me tengo que invental otla cosa nueva, o haselme rapelo o algo impastante.
-Yoko: Pues habría que verte a ti de rapero, menudo horror... a ver si se nos van a ir las fans del concierto para no escucharte berrear.
-Hina: Amojol se nota menos que canto mal si soy rapelo -comenta muy convencido.

Yasu y Maru se besuquean muy acaramelados pasando de todo.

-Yoko: ¡¡¡OOOOIIIII, VOSOTROS DOS!!! Se os dijo que no importa que seáis novios, pero nada de muestras de cariño delante nuestro, ¡no tengo por qué aguantar esto! -dice mosqueado (nunca antes le había importado que los YamaDa hicieran lo que fuera delante de él, pero hoy tiene el día cruzado).


Subaru está mirando a Yasu y Maru que han dejado de besarse por los gritos de Yoko, está con una cara como de tristeza muy rara, cada vez está peor. Igual ya se está dando cuenta de todas las estupideces que ha hecho antes y está arrepentido, o está acordándose de un capítulo muy triste de Heidi, nadie sabe lo que hay en la cabeza de Subaru realmente.

-Maru: Gomen... -se disculpa con una vocecilla aguda.
-Okura: Déjales hombre, si no hacen daño a nadie. Además ya les hemos visto meterse mano tantas veces en el backstage de los conciertos que no nos vamos a asustar ahora por que se den un beso.
-Ryo: ¿Sé puede saber qué te pasa, Yoko? No dejas de meterte con todos nosotros... Estás muy pesado.
-Yoko: Yo que sé, Dokkun, me fastidia tener que estar aquí sentado sin hacer nada y me enfado.
-Hina: Pero si has hacido muncho hoy, ¡nos has cliticao a todos mientras bailábamos  y ahola nos estás poniendo finos! Has tenido un día muy ploductivo.
-Yasu: Yo creo que si vuelve Zel-kun otra vez y le regala otro bollo seguro que se le pasaba.
-Yoko: Anda déjame en paz ya con eso -se queja.

Subaru mira a Yasu fijamente después de oírle mencionar a Zel. Se levanta del suelo y empieza a caminar hacia la puerta disimuladamente.

-Hina: ¡Ehhhh, Shibuyan, quieto ahí! -Le grita como si le leyera el pensamiento, le conoce demasiado bien después de tantos años.
-Subaru: Kuso...-se queja mientras se gira hacia donde están el resto mirándole con expresiones inquisitivas.- Voy al baño -miente.
-Hina: Vale, pos yo te acompaño, na?
-Subaru: Da igual, ya no quiero mear.

Baru vuelve a donde estaba sentado antes y pone cara de fastidio, está claro que Murakami es peor que un guardia de prisiones, no le deja hacer nada.

-Okura: Pues ahora que lo dices a mí sí me apetece mear... pero me apetece más estar aquí echado -confiesa con su vagancia máxima.
-Hina: Pos vete al baño, que luego en el ensayo no puedes bailal hasiendote pis.
-Okura: No, que me aguanto. El baño está muy lejos.
-Hina: ¡Tienes que il a meal!
-Okura: ¡Déjame en paz! Estoy cansado de que siempre andes controlando todo lo que entra y sale de mi cuerpo.
-Hina: ¡Mentila, yo no he hacido eso nunca! ¿Has cagado hoy?
-Okura: ¿Ves? Ya lo estás haciendo otra vez.
-Hina (se acerca a él): ¡Ve al baño, no seas vago! -Le agarra e intenta levantarle de las sillas donde se ha echado.
-Okura: ¡Déjame, so plasta!

Subaru aprovecha que Hina está distraído dando el coñazo a Okura para levantarse y echar a correr hacia la puerta.

-Yasu:  ¡¡CUIDADO!!

Yoko que es el que más cerca de la salida estaba sentado, se levanta y corre detrás de él, consigue alcanzarle cuando Baru iba a agarrar el pomo y abrir para escaparse. Le coge de los brazos y le inmoviliza.

-Yoko: Baru, ¿qué te hemos dicho?, no puedes ir a molestar a Zel, ¿no te das cuenta de que ya has hecho demasiado el imbécil por hoy?.
-Subaru: Pero.. pero...
-Yoko: ¡Que nada, vete a sentarte allí y estate quieto, que me pones de muy mala leche! -le grita.
-Subaru:  Gomen na -se disculpa y obedece a Yoko.
-Yoko: Me estoy mareando, creo que me he levantado muy deprisa. -se pone la mano en la frente.
-Subaru: ¿Daijoubu? -pregunta preocupado.

Maruyama corre hacia donde está Yoko y le agarra para llevarle de vuelta a su silla, a pesar de que le ha estado poniendo a parir durante toda la mañana por lo mal que baila, Maru no está enfadado con él ni nada parecido.

-Yoko: Gracias Maru-chan -le dice mientras se sienta.- Oye, antes me he pasado un montón contigo, perdona ¿eh? tampoco estabas bailando tan mal, solo estaba enfadado y lo he pagado contigo...
-Maru: No pasa nada -contesta sonriente.



(Los Tegomassuzel...)

Están los 3 ensayando la coreografía siguiendo desde lo que habían dejado a medias el día anterior, cuando Zel fue a vacilar a Yoko y acabaron en el hospital de enfrente...

-Coreógrafo: Zel-kun, hoy te has esforzado, muy bien. Otsukaresama.
-Zel: ¡Otsukaresama desu! -hace una pequeña reverencia solo con la cabeza.
-Massu: Zel-kun,  lo estás haciendo bastante bien, realmente has ensayado el baile con el vídeo que te mandamos, ¿deshou?
-Zel: Sí, anoche cuando volví a casa después de dar clase de inglés a Yamapi. Murakami me ayudó a aprenderlo.
-Tegoshi: Qué yasashii es Murakami, ¿no?
-Zel: Sí, es el mejor compañero de piso del mundo, bueno... casi todo el tiempo. A veces parece una okan del Kansai y me regaña.

A Tego le hace risa imaginarse a Murakami con pinta de señora, con mandil y un pañuelo puesto en la cabeza. Y sonríe malignamente pensándolo por un momento.

-Massu: ¿Y qué tal las clases con Yamapi? ¿Estudia mucho?
-Zel: Oh... eso... en realidad ya no quiero ir más.
-Tegoshi: ¿Por qué? ¿Qué ha pasado? ¿A que es un vago? Koyama siempre decía que nunca le veía aparecer por la universidad, no me extraña que no se acabara de sacar la carrera nunca...
-Zel: Bueno, eso también, es un poco vago, solo estaba mirando el teléfono y no me atendía.
-Massu: Qué poco respeto, a un sensei hay que escucharle durante la clase -dice muy "majime-mente".
-Tegoshi: ¿Y si promete ser más responsable y estar atento?
-Zel: Han pasado más cosas, no solo es eso... en realidad me enfadé con él por algo que Ikuta-kun y él dijeron sobre Kazama Shunsuke. -confiesa.
-Massu: ¿Qué tiene que ver Kazama-kun en esto?
-Zel: Kazapon es mi amigo, y ellos hablaron mal de él, dijeron que no le invitan a salir con ellos porque no es popular y no tiene dinero.
-Tegoshi y Massu: ¿AREEEEEE?
-Zel: No me gusta la gente que piensa así, ¿lo entendéis?
-Tegoshi: Bueno, sí... pero es que los amigos de Yamapi tienen un estatus, son muy famosos...
-Zel: Eso no me importa. Si yo tengo un amigo no me importa que sea popular o no, es mi amigo de todos modos -dice firmemente.
-Massu: Pienso como tú, Zel-kun -se pone de su parte.
-Tegoshi: Bueno, yo creo que Yamapi tendrá sus razones... ¿no? -Tego no está tan convencido como Massu. Es muy fanboy de Yamashita y como le parece tan kakkoii siempre le busca justificación a lo que haga, aunque no esté bien del todo.
-Zel: No importa, Yamapi puede salir con quien quiera, pero yo no quiero dar clase a una persona así. Le dije que tal vez debería buscar otro sensei de inglés.
-Massu: Woow, qué directo eres, Zel-kun.
-Zel: Gomen ne, en Europa hablamos de forma muy directa, ¿aquí es grosero?
-Tegoshi: Un poco.
-Zel: No sé hablar de otra manera -dice mientras se encoje de hombros.
-Massu: No pasa nada, la gente ya ve que eres gaijin -le contesta disculpando su manera de ser "extraña".

El coreógrafo, que andaba recogiendo sus cosas, se despide mientras abre la puerta para irse, quedan para volver al día siguiente para acabar ya de pulir la coreografía, deben actuar en un programa matinal al que les han invitado dos días después.

-Tegoshi: Por cierto Zel, Massu y yo hemos pensado una cosa, no tienes color, así que te hemos dado uno.
-Zel: ¿Color? -pregunta sin saber de qué demonios le está hablando.
-Massu: Sí, color como miembro del grupo.
-Zel: Ahhh ¿y qué color voy a ser?
-Massu y Tegoshi: ¡BURAKKU!
-Zel: ¿Eeeeeeh? ¡No, no! ¡No me gusta! -se queja.
-Massu: ¿Por qué no? es muy kakkoii.
-Zel: Es que...-piensa en que lo último que quiere es llevar el mismo color que Yoko, ya hay bastante lío con él.
-Tegoshi: Pensamos que era el color que más te pegaba.
-Zel: ¿Que me pega? A mí me gusta el azul, o el verde, o incluso el morado.
-Massu: Esos ya están cogidos, azul es Ryo, el verde es Shige y el morado es el color de Koyama.
-Zel: Pero ellos están en NEWS,  yo estoy con vosotros dos, ¿no puedo usar un color repetido?
-Massu: Vamos a respetarnos los colores -dice muy serio.
-Zel: ¿No puedo ser blanco?
-Tegoshi: No, no, ese color no te lo podemos poner, igual nos acusan de racistas -dice preocupado.

Zel alucina, como es "una persona blanca" ¿no puede usar el color blanco? ¿Serán normas de la Johnnys? Tienen varias normas muy absurdas. Por esa regla de tres, el color "amarillo" debería estar vetado para todos los Johnnys, ¿no?  ;-)

-Zel: Pero negro...
-Massu: Ya está decidido, pensamos que te gustaría.
-Tegoshi: Así haces juego con Yokoyama -añade muy feliz.
-Zel: ¿Otra vez con eso? Que no hay nada con él.
-Tegoshi: ¿Has visto la nueva revista?
-Zel: ¿De qué hablas?

Tegoshi corre a sacar una revista de su mochila, la Friday que ha salido nueva esa mañana, el número especial con ellos yendo al hospital la tarde anterior. Si hay más locos como Tego y Yasu que la hayan comprado, desde luego habrá tenido mucho éxito el "especial gayer Yokozel".

-Zel: ¿pero qué pasa? ¿pero qué invento es esto? -pregunta muy mosqueada, los paparazzi ya se están pasando un montón con el temita.
-Massu: Areee,  yo tampoco lo había visto.
-Zel:  No creáis lo que pone, no somos novios, ni amantes, ni nada de lo que dice aquí -exclama cada vez más enfadada.- ¿Tengo el culo así de gordo? -consulta mientras señala la foto en la que sale medio agachada agarrando a Yoko que está  echando la pota en la acera.
-Tegoshi:  Sí, claro.
-Zel: Joder, como yo no me lo veo... Pues pensaba que era menos gordo.
-Massu: Bueno, eso no importa.
-Zel: Sí me importa, ¡me siguen los paparazzi, dicen mentiras sobre mí, y encima tengo el trasero así de gordo! Y me dais un color que no me gusta -le devuelve la revista a Tegoshi porque ya no quiere mirarlo más. Se va enfadada a recoger su mochila y sus cosas para irse.
-Tegoshi: Tranquilo Zel, si tú nos dices que no hay nada con Yokoyama-kun, nosotros te creemos. ¿A que sí, Massu?
-Massu: Yo siempre he creído a Zel-kun. Aunque cuando has dicho que una vez "dormiste" con Subaru me he asustado un poco...
-Zel: Subaru ya no importa, ahora le odio -suelta intentando ser convincente, pero ni ella misma está segura de que eso sea cierto
-Tegoshi: Bueno, mejor nos vamos, mañana a la misma hora aquí, ¿ne? Y si se te pasa el enfado, mañana nos cuentas lo del beso y qué tenía que ver Ryo con eso.
-Zel: Ryo ayer hizo un montón de cosas estúpidas. -se queja.- El golpe que se llevó Yokoyama-san en la cabeza fue culpa suya también, y para colmo, cuando fuimos a bajar en el ascensor, Ryo estaba dentro con una chica, como el chisme no se movía, tuvimos que bajar por las escaleras...
-Massu: ¿Para qué se metió allí con ella?
-Tegoshi: Joder Massu... ¿tú qué crees?
-Massu: Ohh, eso. -Exclama con cara de sorpresa. El pobre ya no sabe qué pensar, todo el mundo está salidísimo en esa compañía, está deseando irse de allí y quedar con Nakamaru, el otro "chico virgen" de la Johnnys, que él sí que le comprende y por lo menos no va todo el día pensando con la polla, a pesar de que ese órgano ocupa un porcentaje bastante grande de su anatomía. ^_^ (Nota de la autora: I regret nothing!) 

Zel se pone a recoger mientras les acaba de explicar toda la movida, la fallida  broma a Yokoyama, cuando aparecieron ellos con Ohno en el cuarto de ensayo de Eito y todo lo demás. Massu está muy alucinado, a Tegoshi por el contrario, le divierte muchísimo el cotilleo y las liadas que pasan con otros grupos y escucha atentamente cada detalle, incluso pregunta algunas cosas.De ese modo los dos se enteran por fin de que con quién está Zel es con Satoshi, y por eso empieza a tener sentido que se enfadara tanto el día anterior al ver el accidentado beso con Yoko. Massu cada vez se siente más confuso, está descubriendo que la mitad de la compañía parece ser Gay o Bisexual o conceptos que ni sabe como calificar, pero lo peor es que andan follando todos con todos y le parece muy poco profesional. Allí se va a trabajar, no a morrearse ni a meterse en sitios raros a solas con compañeros. Va a tener que andarse con ojo, no sea que alguien le pida rollo a él también, y menudo susto se iba a dar. Así van preparándose para salir de allí y volver a sus casas.



Los Kanjani POR FIN han conseguido hacer bien toda la coreografía, Maru ha podido bailarla entera sin errores y sin ir a destiempo, y cuando Maru se lo aprende, significa que YA se pueden ir porque el ensayo ha terminado. Ryo le da un abrazo espontáneo a Maru-chan, está tan agradecido de poder descansar al fin, después de haber bailado unas quinientas veces lo mismo se merecen tiempo libre. Encima estando en dos grupos, acaba siempre muy reventado.

Recogen rápido sus cosas y salen por la puerta dirigiéndose hacia la zona de las escaleras, como son muy del Kansai se ríen muy alto y hablan a voces, Okura suelta unas carcajadas que se escuchan en medio edificio. Subaru sigue un poco pocho de moral y no participa mucho en la conversación más allá de "Sí", "No" y "Sou desu ne".


Cuando se acercan al descansillo ven que los Tegomassuzel están junto al ascensor, esperando (Nota de la autora: el ascensor es montón de lento también, hay que reconocerlo), están hablando tranquilamente de sus cosas. Subaru da un respingo como si fuera un perro de caza que acaba de ver un conejo (¿el "conejo" de Zel? :p ).


-Subaru: ¡¡Zelgadiiiiiss!! -grita como un perturbado.

Murakami agarra a Baru para que no se le escape, porque si no, ese ya va directo a liarla parda de nuevo. Zel se sobresalta al escuchar que le llaman, mira y ve al montón de kinkis en el pasillo.

-Tegoshi: ¡Cuidado!
-Zel: ¡Kichigai! (el loco/tronado) -exclama mirando a Baru con preocupación.
-Massu: Rápido, métete en el ascensor -le dice ahora que la puerta empieza a abrirse. Y le empuja dentro de malas maneras para intentar salvarla de Baru.

Zel le da al botón para que la puerta se cierre, Subaru ve que su única oportunidad de disculparse se va a desvanecer, le da un pisotón a Hina que grita de dolor y baja la guardia. Le suelta por un momento, y Subaru corre a toda velocidad hacia el ascensor saltando dentro como un atleta olímpico. Por suerte está muy encanijado y aunque la puerta se estaba cerrando puede entrar por el hueco que quedaba, si hubiera sido un Johnny más corpulento se hubiera estampado. El problema es que solo ha calculado el salto para entrar, no se ha dado cuenta de que el ascensor mide poco más un metro de ancho, y se da una santa hostia contra la pared de enfrente, donde hay un espejo y una especie de barra/pasamanos de metal que se le clava más o menos a la altura de las costillas.

-Tegoshi: Joder, qué trompazo se ha dado Subaru-kun -dice tras escuchar el "catacrock" que se ha oído dentro del ascensor justo cuando la puerta acababa de cerrarse.

Se escucha un chillido asustado de Zelgadiss.

Los Kanjani se acercan y se oyen muchos comentarios nerviosos a la vez. Okura por una vez no sabe si reírse del guarrazo que se ha dado Baru o preocuparse por lo que le pueda pasar a Zel-kun, lo único que tiene claro es que le ha dado hambre. Hina se está cagando en la madre que parió a Subaru, teme que le haga algo malo a Zel, esa misma mañana le había prometido que iba a cuidar de él/ella, y ahora mira... Se le ha escapado el loco y posiblemente cause alguna catástrofe.

-Ryo: Nunca había visto a Subaru correr tanto, ni siquiera en el sport day de la Johnnys -comenta bastante asombrado.
-Maruyama: Te imaginas que se hubiera quedado atascado entre las puertas, es lo que más miedo me da en el mundo -comenta asustado.
-Hina: A mí me pasó una ves en el Mr. Tore, qué susto me di.

 -Yoko: Me acuerdo de ese programa.
-Massu: ¿Queréis dejar de decir tonterías? Zel-kun está en peligro. Ya nos ha contado lo que le hizo Subaru esta mañana -dice muy preocupado
-Yasu: ¿Os lo ha contado?
-Tegoshi: Claro, es nuestro compañero de grupo, no tiene secretos para nosotros.
-Yoko: Bueno, algún secreto tendrá... -suelta misteriosamente, y mira a Ryo un segundo, que es el otro que lo sabe todo sobre Zel (bueno vale, Yasu también, pero Yokoyama no se ha enterado aún).
-Hina: ¿Qué vamos a hasel ahola?
-Yasu: ¿Bajamos por las escaleras o nos quedamos aquí?
-Yoko: Se ha quedado parado, mira sigue marcando el cuarto piso -señala junto a la puerta.
-Maru: Si cambia el número, pues bajamos, ¿ne?
-Okura: Joder, qué coñazo, ¿bajar andando? Estoy cansado -se queja.
-Yoko: Tú naciste cansado, Tacchon.


Massu pega la oreja a la puerta de metal para ver si puede oír algo de lo que pasa al otro lado. Tegoshi hace lo mismo.

-Massu: Se oye algo, como unos gemidos o una respiración. Pero se escucha muy mal, estas puertas son muy gruesas.
-Tegoshi: Yo también lo escucho, crees que estén... hace gestos obscenos con las manos.
-Massu: ¡Ay, no digas eso! -se aleja del ascensor con cara de disgusto.

Hina y Yoko se asustan, ya no saben qué pensar, Subaru se pone muy gilipollas con Zel. A ver si ha intentado seguir donde lo dejó esta mañana...

-Hina: ¡¡ZELGADISSS, RESISTE!! -da unos golpes en la puerta de metal.- Tienes que pegale en la cabesa como te enseñé.


Continuará...