domingo, octubre 20, 2013

14. ¿Quién vive en la patata debajo del mar? ¡Tsuyoshi-senpai!



Zelgadiss paga a la taxista y ni siquiera se espera a que le devuelva el cambio.

-Zel: Abra la puerta por favor, tengo mucha prisa.
-Taxista: ¡Voy, voy!

Zel sale a toda velocidad del taxi y corre hasta el portal indicado, llama al telefonillo insistentemente.

-Taxista (observando desde dentro del coche): Madre mía, esto parece sacado de un dorama… de uno cutre, claro, de esos que echan a las 12 de la noche un lunes… (Nota de la autora: “Tenma san ga yuku”, por ejemplo)
-Koichi: ¿Sí, quién es?
-Zel: Yoooooo
-Koichi: ¿Quién es “yo”?
-Zel: ¿Ehhh? En España con decir eso ya te abren –comenta muy descolocada.
-Koichi: ¿En España? Ahhh, eres el junior extranjero. –Abre la puerta.

Zelgadiss sigue en “modo dorama” y en vez de montarse en el ascensor, sube los 7 pisos necesarios hasta llegar a casa de Tsuyoshi, CORRIENDO, para añadirle dramatismo al asunto. Una vez arriba, sin aliento, aporrea la puerta en plan Pedro Picapiedra montando una escandalera de padre y muy señor mío.

-Koichi (abriendo con cara de mala leche): ¿A qué viene todo este ruido? ¡Pedazo de imbécil!
-Zel (entra apartando a Koichi sin respeto alguno): ¡¡¡TSUYOSHI-SENPAI, YA ESTOY AQUÍ!!! (Por primera vez en su vida pronuncia bien su nombre. XDDD) 

Junichi se asoma por la puerta de la cocina, para ver qué coño pasa con tanto ruido y griterío. 
(Hay hojas en el suelo, pero eso es porque Tsuyoshi tiene la casa muy sucia, por lo tanto la foto está súper bien escogida, ea!. XDDDD)
-Koichi: ¡Urusai!
-Zel: ¡TSUYOSHI SENPAI, NO SE SUICIDE! ¡¡¡NO ME LO PERDONARÍA… CON LO QUE YO LE QUIERO!!!

Junichi y Koichi se quedan a cuadros.

-Zel: Esto….digo…¡¡CON LO QUE YO LE ADMIRO!! -Rectifica más roja que “el culo de un mono”.
-Koichi: ¡No grites más, baka! –Le da un tortazo en la cabeza.
-Junichi: Cuando le cuente esto a Inocchi lo va a flipar.
-Zel: No, no, a mi hermano no le digas nada, “Bussan”. –Se soba la cabeza en donde Koichi le ha pegado. -Que me he equivocado, se me cruzan las palabras, si es que el japonés es muy difícil… -se queja. 
-Junichi: Pues que sepas que Inocchi está muy cabreado contigo por la que has liado en la tele. 
-Zel (asustada): ¿Ah sí? ¿Qué ha dicho mi oniichan? 
-Junichi: Me ha llamado esta mañana para decirme que tienes una bocaza más grande que un buzón. La cosa es que él no podía venir a consolar a Tsuyo porque tenía que salir de colaborador en un programa de la tele, pero parece que se estaba arrepintiendo un poco de haberte adoptado.
-Zel: ¡¡Noooo, eso noooo!! Quiero seguir siendo su otouto, que le quiero un montón.
-Koichi: Ya te has vuelto a equivocar. Querrás decir que “le admiras”, ¿no?
-Zel: No, a Inohara le quiero. -Baja la cabeza avergonzada. 
-Junichi: ¡Huy, qué maaajooo! –Se acerca a Zelgadiss y le revuelve el pelo pelirrojo con la mano. 
-Koichi: Bueno, ¿tú a qué has venido aquí, a decir chorradas o a pedir perdón?
-Zel: ¿Yo? Pues a intentar arreglar todo esto…
-Koichi: Ven por aquí, anda –guía a Zelgadiss hasta el salón de la casa, donde están dos hombres de mediana edad sentados fumando compulsivamente. 

Koichi se da un golpe en la rodilla con la mesa del salón, porque no se ha dado cuenta de que estaba ahí. 

Los dos hombres pasan de Koichi que está soltando palabrotas en kansai-ben mientras se frota la rodilla, se quedan mirando a Zel de manera rara, ella no tiene ni idea de quienes son esos dos tíos, así que permanece a la expectativa. De pronto se fija en una pecera enorme de varios metros de largo que hay cerca de la pared.

-Zel (señalando): ¡¡Huy, peces!!
-Koichi (dejando de quejarse): Estos hombres son nuestros representantes, este es Shimamura-san, mi manager personal, y ese otro es Shimamura-san, el manager de Tsuyoshi.
-Zel: Pero cómo… ¿Se llaman igual? –pregunta desconcertada.
-Koichi: Sí, para hacer la gracia, el presidente contrató a dos que llevaran el mismo apellido, como nosotros nos llamamos los dos “Domoto”, pues eso. 
-Zel: Qué chorrez más grande, desde luego el Kitagawa tiene sentido del humor.
-Shimamura (número 2): ¡Como no arregles esto te mato! Tsuyoshi-kun está muy ocupado y el trabajo no se hace solo –se abalanza sobre Zelgadiss y le zarandea de malos modos. – ¡¡El pan de mis hijos depende de que Tsuyoshi salga de la habitación y se ponga a hacer cosas. Yo trabajo a comisión, tengo que pagar la universidad del mayor, que me le han aceptado en la Meiji para el curso que viene, y la niña no deja de comprarse trapitos en Harajuku, ¡¡me está arruinando!! Y luego está mi mujer que esa también…
-Zel: ¡¡Gomen, gomen neee!! –Chilla asustada.

Koichi y el otro Shimamura tiran del manager de Tsuyoshi para que suelte a la pobre Zel. Se oyen ruidos de cacharrería en la cocina, Junichi sigue trajinando allí alguna cosa. 

-Shimamura (Nº 2): Por favor, haz que salga. No podría soportar otra de sus etapas depresivas. Y cuando está bien es casi peor, porque mira cómo me sale vestido en los programas, y la música tan rara que hace en solitario, yo es que ya no puedo más… este trabajo es muy duro, me podía haber tocado un Johnny facilito…Tampoco pido tanto, uno que sea mentalmente estable… –Se derrumba y se pone a llorar. 

Shimamura Nº 1 le da palmaditas en la espalda para consolarle un poco. 

-Zel: ¿Un Johnny que no esté loco? ¿Pero tal cosa existe? –Pregunta incrédula. 
-Koichi: ¡Oye, un respeto! –Le da una pedazo de hostia a Zelgadiss en la cabeza. 
-Shimamura (Nº 1): Koichi no le pegues, que es extranjero y no entiende  las cosas de la compañía, a lo mejor te denuncia por agresión.
-Koichi: ¡Gomen na! –hace una reverencia a Zel. 
-Zel: ¡Yo nunca denunciaría a Koichi-san, es un príncipe! -Grita totalmente fanatizada de los Kinki Kids como está.
-Koichi: Ah bueno, siendo así…Esto por haberme llamado “Hosto” en la tele. –Le casca otro capón. 
-Zel: ¡Itai! Tampoco se aproveche, senpai…
-Koichi: Es que me puso de muy mala leche cuando lo leí en el periódico esta mañana. ¡YO NO HE PARECIDO UN HOSTO NUNCA, NO SE DE DÓNDE TE HAS SACADO UNA IDEA TAN ESTÚPIDA!
-Zel (sarcástica): No sé… cosas que se me ocurren, supongo. Debe ser que tengo mucha imaginación.
-Koichi: ¿Ah sí? Pues utilízala, a ver qué se te ocurre para arreglar esto, anda vamos. 

Koichi agarra a Zel del brazo y tira de ella por el pasillo hasta que llegan a la cocina, la cruzan y salen por una puerta no sin que antes Koichi se dé un golpe en el hombro con el marco porque con su ceguera no calcula muy bien las distancias. Aparecen en un pequeño pasillo donde por lo visto está la habitación de Tsuyoshi.
-Junichi: ¿Queréis galletas? Me han quedado estupendas. –Dice al verles pasar, y se come una.
-Koichi: No tenemos tiempo, hay que arreglar esto primero.
-Junichi: Vosotros os lo perdéis, pues cuando salga Tsuyopon ya si eso que se las coma él todas.
-Koichi: No, no, de eso nada, que luego está otra vez como un tonel de tanto comer mierdas. Bastante me ha costado todo este tiempo robarle la comida del plato para que no engorde, ¡¡que se me pone como una vaca!!
-Zel: Leñe, no diga esas cosas que le va a oír - le riñe.

Se escucha la voz lastimera de Tsuyo dentro de la habitación.

-Tsuyoshi: Demasiado tarde, ya lo he oído. Así que ahora, además de tener la cara como una patata y salir vestido como un payaso también estoy gordo… Lo tengo todo, no me extraña que últimamente no encontrara novia, soy un horror. Ains… -suspira. 
-Zel: Que no senpai, que usted no está gordo ni mucho menos. –Dice intentando arreglar un poco la cagada de Koichi- Usted está perfecto, son el resto de Johnnys los que están demasiado delgados y no tienen dónde agarrar. ¡Dan asco!

Koichi se acerca y le da otro tortazo a Zel en la cabeza.

-Koichi: Pero ¿cómo que damos asco?
-Zel: Senpai, deje de pegarme, por favor… Además ha sido usted quien la ha cagado diciendo esas cosas. 
-Koichi: Okada, ¿tú no le pegas? –Pregunta aún mosqueado.
-Junichi: Encima que el pobre lo está intentando arreglar, como iba a pegarle. No seas tan duro con él, que me da pena. 
-Koichi (mosqueado): No le pegas porque es el “hermano” de Inohara.
-Junichi: Bueno… eso también –reconoce avergonzado. 

Zel no les está haciendo mucho caso, porque está preocupada por Tsuyoshi. Llama a la puerta.

-Zel: Tsuyoshi-senpai… quiero pedirle disculpas por todas las cosas feas que he dicho en la televisión. De verdad que no era mi intención insultarle, ha sido todo un malentendido… yo quería decir cumplidos, pero… una cosa llevó a la otra y me lie un poco.
-Koichi: ¿En tu país a qué llamáis exactamente “cumplidos” si puede saberse? –pregunta con mala leche.
-Zel (ignorando a Koichi): ¿Tsuyoshi-senpai, puede abrirme la puerta? Por favor. 

Tsuyoshi no dice nada ni se oye ningún sonido dentro.

-Junichi: Qué cabezota es, ahora no contesta, pues si no sale no va a poder probar mis galletas…
-Koichi: ¡Y dale con las galletas, que no le dejo yo que se las coma, hombre ya! Como mucho una para probar, pero más no, que se empapuza y luego no come a sus horas ni lo que tiene que comer.
-Junichi: ¿Qué eres, su madre? 
-Zel (mira asustada a Junichi y Koichi): No dice nada, a ver si…
-Junichi: ¿A ver si qué?
-Zel: ¡¡¡Tsuyoshi-senpai, ¿no se estará usted suicidando?!!! –Aporrea la puerta.
-Tsuyoshi: ¡Que me voy a estar suicidando, no seas baka! Pero no quiero hablar más, estoy muy triste. ¿Por qué no me dejáis en paz todos un poco y os vais? Con tanto ruido no hay quien tenga una depresión como dios manda. ¿Es que no respetáis nada? –Dice indignado. 
-Zel: Yo no me voy de aquí hasta que no me abra la puerta.
-Tsuyoshi: Pues no pienso abrir nunca, ni tampoco salir.
-Zel: Está bien, en ese caso me sentaré aquí delante y esperaré. –Se sienta en el suelo y se cruza de brazos. 
-Tsuyoshi: Que te he dicho que no abro, vete.
-Zel: Y yo le he dicho que no me voy, si hace falta me moriré aquí de hambre mientras espero a que salga.
-Tsuyoshi: Eso es chantaje psicológico… No quiero cargar con la muerte de un junior.
-Zel: Pues usted verá lo que hace… -contesta empezando a mosquearse. 
-Koichi: Esto parece un concurso para descubrir quién de los dos es más terco y la cosa está bastante empatada.
-Junichi: Bueno, de hambre no te vas a morir, toma galletas –se acerca a Zel y le da dos o tres.
-Koichi: Joder qué pesado estás con las galletas, Okada. Anda dame una para probar, y a ver si te callas.
-Junichi: Si es que me han salido riquísimas –sonríe. 
-Koichi (la prueba): Es verdad, es una de las mejores galletas que he probado nunca. ¡Dame más!
-Tsuyoshi: Pasadme una por debajo de la puerta, kudasai.
-Zel: De eso nada, senpai, tendrá que salir si quiere comer alguna.
-Tsuyoshi: Pues ya no quiero comer nada. –se tapa con las sábanas hasta la cabeza. 

Llaman a la puerta de casa y Koichi va a abrir aun masticando las galletas de Junichi. 

Al poco aparece con Ryoko Hirosue que entra dando grandes zancadas y muy decidida hasta la puerta de la habitación de Tsuyoshi.

-Ryoko: Tsuyooooo, abre la puta puerta o entro y te saco a hostias. 
-Tsuyoshi: ¿Ryoko-chan? ¿Qué haces aquí? ¿Te ha llamado Koichi para que vinieras?
-Koichi: Yo no he sido –se encoje de hombros sin entender nada.
-Ryoko: No me ha llamado nadie, he leído esta mañana el periódico y he supuesto que estarías lloriqueando en tu casa como un niñito asustado.
-Zel: ¡Anda, qué directa! No me imaginaba que usted fuera así, Hirosue-san.
-Ryoko: Pues es lo que hay, ¿Y tú quién coño eres, pelirrojo? –dice con un acento de barriobajera que da bastante miedito.
-Zel: Inohara Zelgadiss, encantado de conocerle. Soy muy fan suyo, Hirosue-san. –Hace una reverencia muy grande. 
-Ryoko: Ah joder, que tú eres el que ha formado todo este lío, ya lo ponía en el periódico... Puto extranjero, te podías haber quedado en tu casa en vez de cagarla de esta manera, pedazo de cabrón.
-Junichi: Hostia puta, que poco educada es la tía, joder.
-Koichi: Okada, no digas palabrotas, que te voy a tener que lavar la boca con jabón.
-Junichi: Perdón, es que me lo ha pegado ella. No volverá a ocurrir.
-Zel: Hirosue-san, yo he venido a disculparme, y arreglar todo este malentendido. 
-Ryoko: Pues a ver si lo consigues, porque este, como se ponga en plan llorón no hay Kamisama bendito que le saque de eso. 
-Zel: Si que le conoce usted bien, ¿no?
-Ryoko: Nos ha jodido, ¿no le voy a conocer bien? ¡Si hace años me lo tiraba!

Koichi y Junichi se miran el uno al otro con cara de susto, por lo deslenguada que es la tía. Ya que ambos conocían el dato de que había sido su novia. 

-Tsuyoshi (aclarando desde dentro de la habitación): Se dice “salíamos juntos”, Ryoko-chan. Que a veces eres de un soez…
-Ryoko: ¡Lo diré como me salga de los cojones, hombre ya! Y tú reacciona y tira pa’ fuera, que ya valió de hacerse la víctima.
-Tsuyoshi: Que no salgo, que me dejéis solo con mi dolor… Si eso ya escribiré unas canciones sobre este tema y las enviaré a la compañía grabadas  con el micrófono del portátil, no pienso salir hasta el estudio de grabación. ¡A ver si me va a ver alguien por la calle! ¡Soy un monstruo mal vestido y deforme!
-Junichi: Tampoco vistes tan mal…
-Zel: ¡No por dios, otra etapa depresivo-musical no! Ya bastante tuve con el “help me, help me”.
-Junichi: Anda, si va a resultar que es fan de Tsuyopon después de todo.
-Zel: ¡Que si leñe, que os he dicho que soy muy fan! ¿Es que nadie me escucha cuando hablo? –Pregunta cabreada.
-Koichi: Se conoce que la única vez que te han escuchado ha coincidido con que estabas poniendo a caldo a Tsuyo en la tele…
-Zel: También es mala suerte.
-Junichi: ¿Y si traemos a Matsuoka? Siempre le ha consolado muy bien. Cuando le abraza, a Tsuyoshi se le pasa todo.
-Ryoko: Con ese sí que me tenía que haber liado cuando trabajamos juntos, desde luego tengo más poco ojo para los hombres...
-Zel (en español) Mae mía como está el Matsuoka, también podía venir a consolarme a mí como él quisiera… ¡Buff, que maromo!
-Koichi: No, no, nada de eso, que Matsuoka está muy liado, si le tenemos que llamar cada vez que Tsuyoshi se pone mal casi se tendría que dedicar a eso exclusivamente…
-Tsuyoshi: Tampoco soy tan llorón, ¿eh? –Se justifica. –Además a ti te consuela Takami-san y no te digo nada…
-Koichi: Calla, no cuentes esas cosas.
-Ryoko: A mí se me ha ocurrido una idea. Ya verás cómo sale.
-Junichi: Tú dirás.
-Ryoko (gritando): ¡¡Tsuyoooo, si no sales vuelvo luego con mis niños!! ¿No quieres achucharles?
-Tsuyoshi: ¡No los traigas no quiero que me vean así!
-Ryoko: Pero si mis hijos te adoran.
-Tsuyoshi: ¿Cómo no me van a adorar? Si por lo visto resulta que soy igualito que “Mister Potato”.


Koichi se empieza a descojonar vivo.

-Junichi: Pero hombre… encima no se ría.
-Koichi: ¡Jajajajajajaja, pero qué bueno! Que se parece a Mister Potato, jajajajajaja.
-Zel: Senpai, desde luego no está usted ayudando mucho que digamos ¿eh?
-Koichi (secándose las lágrimas): Si que este tío es gracioso hasta cuando está deprimido. Yo es que me parto con las cosas que dice. 
-Ryoko: Tsuyo, ¿sales o no? Que tengo que ir a recoger al pequeño a la guardería y luego a la compra.
-Tsuyoshi: Pues ve a recogerle, que yo me voy a quedar aquí dentro, ¡PARA SIEMPRE!
-Ryoko: ¿Ves? ¡Por eso te dejé, si es que cuando te pones así no hay dios que te aguante! ¡Cuando eras “Natsuo” molabas más!
-Junichi: No creo que haga falta sacar los trapos sucios…
-Ryoko: Por eso le prefiero como amigo, así le tengo que consolar menos tiempo, nos vemos de vez en cuando y ya está. Es que como novio… cada dos por tres se disgustaba con alguna cosa, todo el día llorando, o triste por los rincones. Pidiendo mimitos. 
-Zel: Menudo “drama Queen”, ¿no?
-Koichi: Que me vais a contar, si se me pone a llorar al final de todos los conciertos…Y en el camerino, después de los rodajes del Domoto Kyoudai, cuando piensa que nadie le está viendo. 
-Ryoko: Yo ya no sabía quién era “la chica” de la relación, estábamos intercambiados,  me tenía hasta los cojones.
-Tsuyoshi: ¡Soy una persona muy emocional! ¿Es que no lo entendéis?
-Ryoko: Lo que eres es un marica llorón, Tsuyo.
-Zel: ¡Senpai, no les haga caso!
-Junichi: Tsuyopon, a mí me gustas tal y como eres. 
-Tsuyoshi: Jun-chan, eres uno de  mis mejores amigo y te aprecio pero no me fio de tu opinión, tú eres guapo, no sabes lo que se siente siendo un monstruo horrible como yo. 
-Junichi: Y vuelta otra vez con lo mismo. Qué exagerado. Pues yo siempre he querido ser “feo de grupo” y me tengo que aguantar. Es mi sueño frustrado. ¿Tú sabes la presión que se tiene siendo tan jodidamente guapo?
-Koichi: Aquí nadie tiene lo que quiere, bueno, menos yo, que soy guay y no necesito nada más, claro. –Pone pose teatral. 
-Zel (ignorando a Koichi): Tsuyoshi-senpai, a mí usted no me parece horrible, de hecho me he comprado todos sus photobooks, incluso en los que sale descamisado y metido en una bañera.

Ryoko, Junichi y Koichi miran a Zel fijamente sin saber qué decir tras esa revelación.

-Zel: Esto…Porque le admiro mucho y quiero coleccionar cosas suyas, no por nada guarro, ni sexual ¿eh? –Ya vuelve a estar completamente colorada. 
-Koichi: Bueno, pues ya tenemos un extranjero gay, ya se puede decir que tenemos de todo en la compañía, que no se diga que no somos variaditos. 
-Zel: No, no, si yo no…-intenta desmentirlo, pero lo cierto es que no puede negar que le gusten los chicos, así que no sabe cómo seguir.
-Junichi: No te preocupes chaval, si eres gay tú disimula y haz como que no. A fin de cuentas todos nosotros vivimos de vender ilusión a las fans. Lo importante es que no se sepa por ahí –le da unas palmaditas en la espalda.  
-Koichi: Ni eres el primero ni serás el último al que le vayan los tíos en la Johnnys, si te contáramos los que hay por ahí y no se sabe. 
-Zel: ¿Muchos Johnnys? –pregunta sorprendida. 
-Koichi: Unos pocos… no daré nombres ni diré que tres son de SMAP.
-Zel: Pero si son sólo cinco en el grupo –se lo piensa un momento intentando descubrir quiénes podrían ser- ¿Y cómo sabe eso, senpai?
-Koichi: Como deberías saber, tanto Tsuyoshi como yo fuimos backdancers suyos. 
-Zel: Ya bueno, pero… Un momento, no me diga que vosotros…  
-Koichi: ¿Ehhhhh? No te pienses cosas raras que no, no va por ahí. Pero dejémoslo en que “vimos y escuchamos cosas” durante las giras.
-Tsuyoshi: ¡Koichi, no marujées! Estás hablando demasiado… como siempre -le riñe.  
-Ryoko: Yo es que lo flipo con vuestra compañía… Hay cada cosa. Por eso no he salido nunca más con Johnny’s, bueno, por eso y porque acabé hasta los tamagos de ser novia de Tsuyoshi. Ay, si hubiera pillado a Matsuoka en mis buenos años... 
-Tsuyoshi: ¿Pero queréis dejar de hundirme más? ¡A que me suicido!
-Ryoko: Si no te dejé antes fue porque no follabas mal.
-Junichi: ¡Eso cuenta como cumplido, Tsuyopon! –Exclama muy alegre. 
-Tsuyoshi: Ryoko-chan, pero que bruta eres… Creo que precisamente por eso me enamoré de ti. 
-Ryoko: Que sí, lo que tú digas Tsuyo, como no sales me voy a recoger al crío. Si algún día se te pasa me llamas y tomamos un café en mi casa o algo mientras juegas con los niños. 
-Tsuyoshi: Sí, vale, estaría bien, digo… ¡que no salgo, coño! –Exclama procurando hacerse el enfadado. 

Ryoko se va por el pasillo diciendo palabrotas y llamando a Tsuyoshi “cabezón”, “baka” y cosas por el estilo. Zel corre detrás de ella antes de que salga por la puerta. 

-Zel: Puede que le parezca un poco raro pero… como soy muy fan suyo… ¿me dejaría ver una foto de sus hijos?
-Ryoko: Si te empeñas.

Ryoko saca su teléfono móvil y le va enseñando varias.

-Ryoko: Mira, este es el pequeño, nació en 2011, y este es el mayor, que es hijo de mi primer marido, ha hecho 9 añitos el 10 de abril.
-Zel: ¡Qué monoooos! Que gracia, nació el 10 de abril, como Tsu... ¡Un momento, se parece un montón a Tsuyoshi-senpai de niño! –le quita el móvil a Ryoko para mirar la foto más detenidamente.
-Ryoko (poniéndose colorada): Pero qué dices, no se parece nada a Tsuyo-kun, te digo que es hijo de mi primer marido. 

Los dos managers se levantan del sofá y se apresuran hacia ellas. 

-Zel: Pero si es igual, mira: los ojos redondos, la nariz super mona, la boca en forma de triangulito, la cara un tanto “patatesca”, en esta foto incluso está dibujando peces, eso tiene que ser algo genético…  

Uno de los managers le tapa la boca a Zel antes de que siga hablando el otro le quita el teléfono y selo devuelve a Ryoko. 

-Shimamura 2: Calla, él no debe saberlo nunca. Himitsu desu. –Dice en susurros. Suelta por fin a Zelgadiss.
-Zel: ¿Y él no se ha dado cuenta? Pero esto ¿cómo ha ocurrido?
-Ryoko: No entraré en detalles pero un día que mi primer marido estaba de viaje, acompañé a Tsuyo a mirar unas mierdas que se quería comprar y luego tomamos unas copas mientras charlábamos… bueno… Sólo te diré una cosa, no le des nunca de beber vino, que se pone muy tonto y muy cariñoso. 
-Zel: ¿Qué marca de vino era? Es para un amigo… que le interesa saberlo –dice disimulando malamente. 
-Ryoko: ¿Eh?
-Zel: No, nada que si no le vais a decir nunca que es suyo. 
-Shimamura 1: Es mejor que no lo sepa, por su bien. Así está centrado en su carrera y tal.
-Zel: Pero con lo pesado que está siempre en las entrevistas con que quiere tener hijos…
-Shimamura 2: Por eso mismo, estaría todo el rato jugando con el niño y no haría nada más. Te vuelvo a recordar que cobro a comisión de lo que él trabaje.
-Ryoko: Además que si se lo decimos a lo mejor se pone plasta con que quiere volver conmigo. Y POR AHÍ NO PASO. Así que calladito ¿vale? –le acerca muchísimo la cara a Zel, como si fuera una super macarra.

-Zel: ¡Soy una tumba!
-Ryoko: Más vale que lo seas, o te enviaré a una. 
-Zel: Joder, da usted más miedo que en “Yasuko to Kenji”.
-Ryoko: Eso es porque en ese dorama NO estaba interpretando, era yo misma. –le guiña el ojo. 

Ryoko se va a hacer sus cosas y Zel vuelve con Junichi y Koichi, junto a la puerta de la habitación del hombre más cabezota de Nara, también conocido como “Chuyoshi”. 

-Koichi: ¿De qué estabais hablando? Que no me he enterado, ahora qué pasa con los hijos de Ryoko-san.
-Zel (echa una rápida ojeada a los managers que siguen en el pasillo): Nada, que son monísimos, sólo eso. 
-Tsuyoshi: ¡Eso es verdad, son más kawaii! Sobretodo el mayor que es el más guapo claramente…
-Koichi: Tú a callar, ¿no estabas depresivo?
-Junichi: Pero hombre, déjele que hable a ver si así se le pasa.

Zel llama a la puerta suavemente.

-Zel: Senpai, ¿se ha dado cuenta de que si no sale nunca más de casa no va a poder ir a pescar?
-Tsuyoshi: No me importa, miraré mi pecera, es muy relajante. 
-Junichi: Nada, que no hay quien le cambie de idea.   
-Zel: Esto… si el senpai no va a salir… ¿puedo entrar a hablar con usted?
-Tsuyoshi: Si hombre para que veas mi horrible cara de patata y sueltes más cosas.
-Zel: Que no, cómo voy a decir nada de su cara de pat… además el senpai apenas tiene cara de patata, no se nota tanto, yo estaba exagerando, ¿vale? ¿A que sí, chicos?
-Koichi y Junichi: Esto…
-Tsuyoshi: ¿Ves? Ellos también lo piensan. Pero ¿por qué coño nadie me lo ha dicho antes? ¡¡Yo no me daba cuenta y nadie me lo decía, sois mala gente!! ¡¡Vosotros lo sabíais, panda de cabrones!!
-Koichi: No, si todavía vas a tener que darle las gracias al chaval este por decirlo en la tele nacional. 
-Tsuyoshi: Me ha destruido la vida, pero al menos ha sido sincero, eso lo valoro. 
-Zel: Gomen neeeeee. Esto…No es nada guay hablarle a una puerta. ¿Va a abrir?
-Tsuyoshi (un poco menos gruñón): Tal vez…
-Zel: ¿Tiene hambre? ¿Quiere que le lleve unas galletas?
-Tsuyoshi: La verdad es que sí que tengo…
-Zel: Senpai, ¿Qué lleva puesto?
-Koichi: ¡BAKA, ESA PREGUNTA NO ES NECESARIA! –vuelve a pegar a Zel en la cabeza.
-Tsuyoshi: Pues un pantalón de chándal y una camiseta de tirantes…

-Koichi: Y el otro encima contesta, yo es que ya no sé quién es más tonto.
Junichi se ríe un poco por lo absurda que se está volviendo por momentos la situación.

-Zel: ¿Puedo entrar? Así al menos Koichi-senpai dejará de golpearme –le mira con cara de mala leche.
-Tsuyoshi: Hum… está bien, pero entra tú solo. Esconderé mi monstruosidad debajo de la sábana y no vale destaparme.

-Koichi: Desde luego, mira que te pones trágico, como te gusta “revolcarte en la mierda”…Y no pretendía ser un chiste sobre lo poco que te duchas.
-Junichi: Es deformación profesional como en sus años mozos hizo tantos doramas en los que  no le pasaban más que  desgracias, al final le ha acabado cogiendo el gusto.
-Zel: Bien, ábrame la puerta, que voy a entrar. 
-Junichi: ¿Has pensado ya qué vas a decirle? –pregunta bajito mientras le pasa un plato de galletas para que se las dé a Tsuyo.
-Zel (se encoje de hombros): Estoy improvisando sobre la marcha, me gusta vivir al límite. 
-Koichi: No es por presionarte pero, como no salga de ahí en seguida te voy a dar varias collejas más.
-Zel: Qué violento es usted, senpai…

Se escucha un ruido en la puerta, parece ser que Tsuyoshi, por fin ha abierto el pestillo. Zel se asoma, está todo completamente a oscuras y no se ve una mierda. 

-Zel: Tiene cerradas las cortinas no veo nada.
-Koichi (perdiendo la paciencia): ¡Tira pa’ dentro! –Grita con acento del Kansai y le da un empujón muy fuerte a Zel.

Zel entra dando traspiés y se choca contra algo duro, se cae al suelo y se oye el sonido de algo que se rompe con bastante estruendo.

-Koichi: Me cago en todo, creo que se ha cargado algo. ¡¡Tsuyoshi, estaba así cuando llegue y no tengo nada que ver!! –Se excusa, cierra la puerta rápidamente y huye hacia la cocina, chocándose con varias cosas a su paso. 
-Junichi: Eh, que quien le ha empujado ha sido usted –dice mientras sigue a Koichi.
-Koichi: A callar Okada, eso Tsuyo no tiene por qué saberlo.-Abre la nevera y coge un brick de zumo de naranja. –Anda, dame un vaso que me ha entrado sed con el susto.  

Zel dentro de la habitación y completamente a oscuras intenta levantarse mientras se queja de la hostia que se ha dado. 

-Tsuyoshi (preocupado): No sé qué me has roto pero… ¿tú estás bien?
-Zel: He estado mejor… Auuuch….Esto… le importa que abra las cortinas que no veo nada. Y la ventana de paso, que huele un poco “a chotuno”. 
-Tsuyoshi: Oh, había olvidado que además de “carapatata” también soy “un churretoso que parece que ha dormido en un callejón”.
-Zel: Bueno, no se regodee, dije palabras muy desafortunadas en la tele, lo siento mucho, de verdad. 

Abre la cortina y la ventana y ve el destrozo que ha causado. Una de las muchísimas guitarras que tiene en la habitación está tirada en el suelo con el mástil partido en dos. Tsuyoshi, sentado en su cama y envuelto en una sábana como si fuera un fantasma también lo ve. 

-Zel: ¡Mierda, he roto su guitarra! –Se agacha junto a ella –Es una pena, se parece un montón a la que tenía Noel Gallagher en el vídeo “Don’t look back in anger”, bueno, pero la suya estaba menos rota, claro. 
-Tsuyoshi: ¿Te gustan los Oasis? –Pregunta abriendo mucho los ojos.
-Zel: Sí, solían gustarme bastante, sobre todo los primeros discos…
-Tsuyoshi: ¡Qué guay seguro que podrías enseñarme a pronunciar mejor sus canciones! Esto… si no estuviera muy mosqueado contigo, claro –añade bajando el tono. 
-Zel: Eh… claro que sí, es decir, si algún día me perdona el senpai, estaré encantado de ayudarle a pronunciar con “acento British”. Pero me hace más gracia su acento actual. Y no se preocupe le pagaré otra guitarra igual, Koichi me ha empujado, pero en cierto modo me siento responsable…
-Tsuyoshi: Es una “Epiphone Sheraton” de importación y viene a costar unos setecientos mil yenes… 
-Zel: ¡Kamisama bendito eso no lo cobro yo ni en un año!
-Tsuyoshi: Sí, soy consciente del sueldo de mierda que gana un junior de la compañía.
-Zel: Esto… ¿le importa si pego esta guitarra con pegamento del “Tokyu hands” y le compro una caja de bombones muy grande y una tarjeta de disculpa? –Pregunta apenada. 
-Tsuyoshi: No es necesario que me compres nada, ha sido un accidente, puedo comprarme otra guitarra igual si me apetece,  pero… no obstante aceptaré esos bombones que me ofreces. 
-Koichi (gritando desde fuera): ¡Tsuyoshiiii, tienes prohibido el chocolate! ¡Que engordas y encima te salen granos!
-Tsuyoshi: ¿Quieres dejar de escuchar tras las puertas como una “okan” cotilla? 

Zel se acerca al senpai.

-Zel (susurrando): Le compraré los bombones de todos modos, me da igual lo que diga Koichi. 

Tsuyoshi hace grandes esfuerzos por no sonreír y seguir pareciendo muy afectado y triste.

-Tsuyoshi: Oye… ¿Tú no habías dicho que me ibas a traer galletas?  
-Zel: Es verdad, se me han debido de caer con el golpe y la caída. Por el suelo andarán.

Tsuyoshi se levanta de pronto de la cama y aún con la sábana puesta por encima se tira por el suelo y se pone a buscar las galletas de Junichi desesperadamente, encuentra un par tiradas encima de la alfombra y las devora como si estuviera muerto de hambre. 

-Zel (preocupada): Senpai, coma despacio, que le van a sentar mal y luego se pone malo de la tripa otra vez. 
-Tsuyoshi: ¿Y tú cómo sabes qué siempre estoy mal de la tripa? -Pregunta sin dejar de buscar. Encuentra otra galleta más tirada detrás de un amplificador.  
-Zel: Ya le he dicho que soy fan suyo, intento saberlo todo sobre usted… 
-Tsuyoshi (sopla la galleta por si estaba sucia): Bah, aún se puede comer –se la mete rápidamente en la boca. Y sigue buscando mientras mastica. 
-Zel: Esto no es precisamente “la imagen del glamour de un idol” que tenía en mente antes de entrar en la Johnnys. Me está dando más vergüenza ajena que en un countdown, que ya es decir… -dice mirando a Tsuyo tirado por el suelo con la sábana puesta por encima como si fuera un sudario. El senpai ahora está metiendo la mano debajo del armario por si se ha colado alguna galleta más. 
-Tsuyoshi: Joder, cuanto polvo hay aquí, a ver si limpio un poco…  ¿Y qué esperabas? No he comido nada desde anoche, yo creo que ni me acabé el ramen de la cena, se me quitaron las ganas con tu “genial intervención” en el Shounen club. Si tengo que rebuscar galletas sucias por el suelo es todo culpa tuya -se queja.
-Zel (agachándose junto a él): Bueno, ya le he pedido disculpas, no sé qué más decirle. –contesta a punto de echarse a llorar porque se siente bastante mal. –Sólo quiero que sepa que le admiro muchísimo, y que quiero ser como usted… bueno, pero duchándome y eso… Y que no me importa que tenga usted “cara de patata” o que sea el idol más guapo del país, porque pienso que el senpai tiene más talento que la inmensa mayoría de los idols que hay en Japón y su aspecto me importa una mierda. Así que no sería justo que el mundo se perdiera su genial voz y sus canciones solo porque un estúpido extranjero como yo ha hecho unos comentarios lamentables en la televisión. Usted vale mucho más que eso.

Tsuyoshi ha dejado de buscar y está mirando fijamente a Zel con el único ojo que no tiene tapado por la sábana. 

-Junichi: ¡Qué bonito todo, coño! –Exclama con la oreja pegada en la puerta. 
-Koichi: Esa boca Okada.
-Junichi: Gomen, que me he emocionado con lo que ha dicho. 

Zel continúa con su monólogo, haciendo caso omiso a los comentarios al otro lado de la puerta. 

-Zel: Sólo espero que el senpai sepa darse cuenta de eso, porque si no saliera otra vez y continuara con su carrera sería una decisión muy estúpida, y no creo que Tsuyoshi-senpai sea “el tonto del grupo”. 
-Koichi: ¿Qué está insinuando? –Pregunta mosqueado. 
-Junichi: Cállese Koichi-san, no interrumpa ahora. 
-Zel: Ojalá que el senpai no me decepcione como fan cuando tome su decisión, ni a mí ni al resto que están esperando a que vuelva a cantar otra vez… -Mira fijamente a Tsuyoshi mientras pone una estudiadísima cara de pena, la misma que le enseñó Ninomiya antes de ir a Japón también llamada “la cara de cachorrito triste” (o “la cara de conseguir cosas”). 

A Tsuyoshi ya se le está escapando un lagrimón que recorre su mejilla. Zel ve que Tsuyoshi se pone monísimo cuando llora y se levanta rápidamente con cara de preocupación, a ver si va a hacer algo raro y Ohno va a volver a cabrearse con ella. 

-Tsuyoshi: ¿De verdad piensas todo eso?
-Zel: Bueno, y pienso una cosa más –añade volviendo a mirar a Tsuyo. -Pero no quiero decirlo en alto y que ellos me oigan… que me da vergüenza.
-Koichi: Dilo, que apenas se te oye desde aquí.
-Junichi: Fijo que se lo cree…
-Tsuyoshi (se seca las lágrimas e intenta mantener la compostura mientras se levanta del suelo): ¿Y qué es?
-Zel: Se lo diré al oído, pero sólo si antes promete no contarle a nadie lo que le diga.
-Tsuyoshi: ¡Yakusoku! –Exclama mientras levanta el dedo meñique. 

Zel se acerca y engancha su dedo meñique con el del senpai.

-Zel: está bien, en ese caso… Se lo diré -se acerca a Tsuyoshi y empieza a susurrarle algo.

A medida que Tsuyo escucha se le cae la sábana al suelo porque se asombra muchísimo de lo que Zel le está diciendo. Cuando Zel se separa se da cuenta de que el senpai tiene una expresión muy extraña en la cara, como conteniendo la respiración, no sabe muy bien si está contento, triste o si le va a soltar una hostia después de haberle abierto su kokoro. 

-Zel: Y no puede decirlo por ahí, me lo ha prometido –añade avergonzada.  

De pronto Tsuyoshi no aguanta más y rompe a llorar entre grandes sollozos.

-Koichi: Le ha hecho llorar, verás que hostia se va a llevar el junior este –abre la puerta con una mala leche impresionante. -¿Y ahora qué mierda le has dicho? Ya has vuelto a insultarle, ¿a que sí?

Koichi agarra a Zel y empieza a zarandearle. 

-Junichi: Koichi-san, deje al pobre chaval que se explique, no sea violento. 
-Zel: No he dicho nada malo se lo juro.
-Koichi: Ya, como en la tele, ¿no?
-Tsuyoshi: Nunca me habían dicho algo tan bonito, ni siquiera mi mamá… –confiesa entre gimoteos.

Koichi suelta a Zel y mira a Tsuyo esperando a que diga algo más, pero este no puede parar de llorar. 

-Junichi: Pero ¿Qué te ha dicho?
-Tsuyoshi: Pues… me ha dicho… -se pone a llorar más fuerte aun cuando se acuerda. 
-Zel: No se le ocurrirá contarlo, me prometió que no lo haría. 
-Tsuyoshi: Zel-kun… ¿te puedo abrazar? –Pregunta con una cara de pena impresionante mientras se le caen los lagrimones. 
-Zel: No, mejor que no… -contesta un poco asustada y pensando en el Riida.
-Junichi: Venga hombre, ¿no le vas a dar un abrazo ahora que parece que te ha perdonado?
-Zel: Es que… me da vergüenza, y además, seguro que no se ha duchado -se excusa. 
-Tsuyoshi: Como me iba a duchar, si tenía un disgusto como pa’ meterme en el ofuro… 
-Koichi: No le hagas caso, que cuando está contento tampoco se lava, madre mía lo que tengo que aguantar. Y mira que le he lanzado indirectas para que se duche, que he llegado a lavarme en un concierto delante de las fans para ver si así él lo pillaba…
-Junichi: Qué “sutil”, Koichi.
-Tsuyoshi: ¿Era por eso? Pensé que te habías equivocado y habías salido al escenario creyendo que eran los vestuarios, como estás un poco ciego…
-Koichi: ¡Yo veo perfectamente, joder! 
-Tsuyoshi: No me grites Kou-chan, que estoy muy sensible –se pone a llorar otra vez. 
-Junichi: Míralo, si es que se pone monísimo cuando llora, o le abrazas tú o lo hago yo… -dice mirando a Zel. 
-Zel: Yo… no debería… Es que…

De pronto Tsuyoshi se abalanza sobre Zel pillándole desprevenida y le abraza con todas sus fuerzas mientras lloriquea sobre su hombro. Zel se queda quieta como un pasmarote, con cara de susto, en ningún momento hace ademán de devolverle el abrazo al senpai, está como petrificada, simplemente se deja abrazar. Casi parece que ni respira.  

-Junichi: ¡¡Qué bonito!!
-Koichi: Bueno, pues en seguida a ponerse a trabajar. Aunque por la hora igual lo dejamos para mañana… -mira el reloj para disimular, le ponen un tanto nervioso las escenas “homo-eroticas”, y eso que él mismo ha protagonizado varias con Tsuyoshi en algún que otro concierto y/o dorama, pero SIEMPRE por exigencias del guion o de la compañía (no os vayáis a pensar que Koichi disfruta con esas cosas…  :-p) 

Tsuyo suelta a Zel. Esta sigue en la misma posición, tiesa como un palo, sin moverse y con la misma expresión de terror en el rostro.

-Zel: Esto… me alegro de que ya esté mejor, senpai –comienza sin quitar la cara de susto. 

Tsuyo le hace un gesto a Junichi para que se acerque, le empieza a decir una cosa entre susurros. Junichi mira a Zel casi a punto de saltársele las lágrimas.

-Junichi: Es lo más bonito que un fan podría decirle a un idol…A mí lo más que me ha dicho una fan es: "Okada, que te comía hasta la gomilla de los calzones". No tiene comparación, alguien me dice algo como eso y le pido en matrimonio.
-Tsuyoshi (secándose las lágrimas otra vez con el dorso de la mano): No sea tonto Jun-chan, en Japón no existe el matrimonio gay.
-Zel: En mi país, sí.

Koichi  mira a Zel con expresión sospechosa.

-Zel: Era un dato que aporto, no una sugerencia. -se pone colorada.
-Koichi: Ya veo…
-Zel: Además, ¿por qué se lo ha tenido que contar, senpai? –pregunta indignada.
-Tsuyoshi: Si no pasa nada, es Jun-chan, es de confianza –le pasa el brazo por encima de los hombros. 
-Junichi: No voy a tardar ni 5 minutos y contárselo a tu oniichan. Le va a encantar todo esto, porque en el fondo él también es un poco moñas…
-Zel: ¡No, a Inocchi-niichan no se lo cuentes, qué vergüenza!
-Koichi: ¡Pues yo me quiero enterar de lo que le has dicho! –Exclama perdiendo la paciencia. 
-Tsuyoshi: Otro día te lo cuento…
-Zel: ¡Que no! ¡No se lo diga a nadie más, me lo prometió!
-Tsuyoshi: Bueno vale… no se lo diré.
-Koichi (cruzándose de brazos): Pues ya me enteraré por mis propios medios…

Los managers se asoman por la puerta. 

-Shimamura Nº2: ¿Todo arreglado?

Koichi le hace un gesto con la mano como diciendo que todo está bien. Ambos managers respiran aliviados. Y piden permiso para llamar al plató del Domoto Kyoudai para posponer la grabación del programa para el día siguiente. 

-Tsuyoshi: Ya lo siento, porque hoy venía Ikuta y le hemos dejado tirado… pobre chaval, con lo majo que es.
-Koichi: Mañana habrá que disculparse con él. 
-Tsuyoshi: Espero que Takami-san le haya dado conversación y le haya hecho compañía.

Koichi y Junichi tienen cosas que hacer así que se despiden con intención de irse, los managers de hecho ya se han ido. 

-Zel: Yo… debería irme también. No quiero molestar más.
-Tsuyoshi: Jo, ¿tú también te vas? Ahora me dejáis tirado todos… -dice un poco triste. 
-Junichi: Pues quédate un poco, hombre. ¿Tienes cosas que hacer?
-Zel: En realidad hasta mañana no tengo compromisos de trabajo.
-Tsuyoshi (agarrándole del brazo): ¡Quédate un rato! ¡Te haré la comida! Hace tanto tiempo que no cocino para otra persona, estoy siempre  muy solo…
-Zel: Está bien, si tanta ilusión tiene, me quedaré con el senpai. 
-Tsuyoshi: ¡¡¡Bien!!! Veré qué tengo por la cocina… -se va corriendo a mirar la nevera. 
-Junichi (acercándose a ella y hablando bajito): Que te cocine lo que sea menos curry, le queda asqueroso, él piensa que está rico, pero le sale todo aguado y soso, no hay quien que se lo coma…
-Zel: Gracias por el aviso. 
-Tsuyoshi (gritando desde la cocina): ¡Zel-kun, ¿te gusta el curry?!

Koichi y Junichi miran a Zel y le hacen gestos con las manos para que diga que “no”. 

-Zel: Esto… es que ya lo comí ayer… ¿no podríamos hacer unas gyozas?
-Tsuyoshi: Huy, las gyozas me salen muy buenas, podemos hacer eso, sí.  

Zel mira a los dos senpais buscando su aprobación. 

-Junichi: Genial, las gyozas le salen bien. 
-Koichi: Mejor que las de mi madre, tiene una mano cerrándolas que no veas. Si no fuera porque está en la Johnnys podría poner un puesto de eso y dedicarse a ello. 
-Zel: ¡MENOS MAL!

Zel se despide de ellos y va hacia la cocina. Tsuyoshi está sacando ingredientes de la nevera y de los armarios.

-Tsuyoshi: ¿Te gusta el wasabi? ¿Le puedo poner un poco al relleno de las gyozas?
-Zel: Lo odio, eche todo lo que quiera.
-Tsuyoshi: Eso no tiene mucho sentido para mí… -dice moviendo la cabeza. 
-Zel: Nada tiene sentido en mi vida, no se preocupe.
-Tsuyoshi: Por cierto ¿Se ha ido ya Koichi?
-Zel: Sí, se han ido los dos, ahora estamos solos el senpai y yo. 
-Tsuyoshi: Bien… -cierra la nevera y corre hacia la mesa donde está la bandeja con las galletas de Junichi que han quedado. Se pone a comerlas compulsivamente como si estuviera hambriento (y mal de la cabeza).
-Zel: ¡SENPAI QUE SE VA A VOLVER A PONER COMO UNA BOLA! A mí no me importa, que ya le he dicho que me gusta de todas maneras, pero Koichi-senpai se va a enfadar. –Corre hacia Tsuyoshi y tira de él para separarle de las galletas antes de que se las coma todas de una vez. 
-Tsuyoshi: Toma, come alguna, pero no le digas a Koichi que me ha vuelto a pasar, es que tengo mucha ansiedad –deja de comer por fin y se queda tranquilo.
-Zel (dándole palmaditas en el hombro): Ya pasó, ya, no se preocupe. 
-Tsuyoshi: Es que cuando me ocurren cosas malas y estoy triste me da por comer… y no me puedo controlar –confiesa avergonzado. 
-Zel: A Mr Potato no sé, pero por un momento me ha recordado al monstruo de las galletas…
-Tsuyoshi: Hace unos años me dio por el pollo frito. Pero tranquilo, que ya estoy mejor. 
-Zel: No sé si comprarle la caja de bombones, a ver si se la va a comer entera de una vez y encima se va a poner enfermo.
-Tsuyoshi: Que no, que me los comeré poco a poco… Te lo prometo.
-Zel: Bueno, ya veremos… De momento vamos a ponernos con las gyozas. 

Empiezan a cocinar los dos y de paso Zel aprende COMO SE CIERRA CORRECTAMENTE UNA GYOZA PARA QUE NO ABRA LUEGO AL PONERLA EN LA SARTEN (*Nota de la autora: váyase a la mierda, Elphaba. XDDDD)

Ya con la comida en la mesa.

-Tsuyoshi (mirando en la nevera): ¿Quién se ha bebido todo el zumo de naranja y ha vuelto a meter la caja vacía?
-Zel: Ni idea.
-Tsuyoshi: ¡¿Pa’ que pregunto?! Ha sido Koichi fijo, siempre me hace lo mismo… Como odio que haga esas cosas. Yo no voy a su casa a beberme sus coca-colas y dejarle las latas vacías en la nevera. De primeras porque no me gusta la coca-cola, y además porque yo SÍ tengo educación. ¿Y ahora qué? No tengo más… -dice muy triste.
-Zel: Senpai no se derrumbe ahora por una cosa así, ya le bajo yo al conbini a por más, no se preocupe. 
-Tsuyoshi: Pero se te enfrían las gyozas –comenta con fastidio. 
-Zel: No me importa, me gustan frías también. Me gustan de todas las maneras, ¡me encantan las gyozas!

Zel sale corriendo hacia la puerta de la calle en busca del conbini más cercano. 

Un rato después, cuando ya han comido y recogido la cocina están muy entretenidos mirando los peces del acuario que tiene Tsuyo en el salón.

-Zel: Tiene razón, es muy relajante mirar esto.
-Tsuyoshi: Mira que majo ese que está ahí escondido detrás del cofre del tesoro. Es uno de mis favoritos.
-Zel: Qué colorista, ¿ne?
-Tsuyoshi: Es una variedad de pez ángel.
-Zel: Ahhh… Lo malo de los peces es que mucho cariño como mascotas, como que no dan, ¿no?
-Tsuyoshi: Confieso que alguna vez he pensado en abrazar a alguno, pero tenía que meter los brazos dentro del agua, así que pasando…
-Zel (En español): Porque le admiro muchísimo, pero hay que reconocer que es bastante gorrino el tío… Menos mal que al menos se ha lavado las manos para cocinar.
-Tsuyoshi: ¿Nani? –Pregunta abriendo mucho los ojos.
-Zel: Nada, que son muy bonitos los peces.
-Tsuyoshi: Sou desu neee…
-Zel: Senpai… mañana tengo que ir a promocionar el single de Tegomassuzel al Music Station… ¿quiere que le pida perdón en público?
-Tsuyoshi (poniendo caras raras): A ver si te vas a liar otra vez y acabas diciendo lo que no debes…
-Zel: Que no, intentaré ceñirme a una disculpa standard.
-Tsuyoshi: No es necesario, si ya lo hemos arreglado, además me conformo con la caja grande de bombones.

De pronto empieza a sonar el móvil de Zelgadiss.

-Zel: A ver si es mi novio, que ya le vale a ese, no da señales de vida… A saber qué estará haciendo -Se saca el móvil del bolsillo. – ¡Mierda, es Kitagawa! Eso no puede ser bueno en ningún caso.

Zel se pone nervioso y no coge el teléfono, mira a Tsuyoshi sin saber qué hacer.

-Tsuyoshi: Al presidente no le gusta que le hagan esperar, si no descuelgas podría ser peor…
-Zel: Mierda, mierda…-Le da al botón- ¿Moshi moshi?
-Kitagawa: ¡¡¡Túuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!! ¡Escoria extranjera, rata desagradecida! ¡Bastarda recogida de las calles! ¿Así me pagas la oportunidad que te he dado?
-Zel: Gomen, gomen… no sé por qué estoy pidiendo perdón pero… GOMEN NASAI –Hace muchas reverencias.
-Kitagawa: ¿Que no lo sabes? ¡¡Gentuza!! Acabo de leer todos los periódicos. ¿Cómo se te ocurre insultar a tus propios senpais en la televisión?
-Zel: Oh… eso. Ha sido un malentendido.
-Kitagawa: Que llames “hosto” a Koichi es una cosa, pero a Tsuyoshi no se le puede decir nada en esta compañía. Se le deja hacer lo que él quiera, sin cuestionarle. Tú no eres nadie para decir algo malo sobre él. ¿Ha quedado claro?
-Zel (cagada de miedo): Más claro que la luz del sol en la mañana de Tanabata. 
-Kitagawa: Te doy 24 horas, si no arreglas esto te echaré de la compañía tan rápido que la cabeza te dará vueltas. Me encargaré personalmente de pactar con la yakuza para que no encuentres trabajo en este país ni en una fábrica de bentos. Esto será tu ruina ¿Me has entendido?
-Zel: Sí, pero…
-Kitagawa: Pero nada, Tsuyoshi-kun tiene que estar destrozado. ¡ARREGLALO! 
-Zel (sacando valor de algún sitio): Pero si eso es lo que pretendo decirle, que YA está arreglado. 
-Kitagawa: ¿Ehhhhhhhhhhhhhhhh?
-Zel: Espere, que le paso a Tsuyoshi-senpai –Le da el teléfono a Chuyo. 

Tsuyoshi le explica al presidente que ya no hay ningún problema y Kitagawa parece convencido por fin, de todos modos pide que le diga a Zelgadiss que debe hacer una disculpa formal en el próximo programa al que vaya. 

Tsuyoshi le vuelve a pasar el teléfono a Zel.

-Kitagawa: Una cosa más que tenía que decirte. Oye, las ventas del single muy bien, seguid así, los Tegomassu nunca habían tenido tanto éxito cuando tú no estabas. 
-Zel: Pero cómo que siga así, si hace 5 minutos pretendía echarme a la calle…
-Kitagawa: Son cosas que se dicen en caliente… estoy muy ocupado, adiós –cuelga sin dar más explicaciones. 

Zel mira a Tsuyoshi sin comprender nada.

-Zel: El presidente no está bien de la cabeza, ¿no?
-Tsuyoshi: Y aún no sabes ni la mitad. Con 34 años que tengo me sigue preguntando qué tal voy en el instituto…Y a ver quién le contradice. Si le digo que no he ido a clase se pilla un mosqueo, que a ver cómo es que estoy haciendo novillos. Un día me castigó y todo, así que ahora le sigo la corriente y ya está. 

Tsuyo ve su teléfono móvil encima de la mesa del salón y lo enciende.

-Tsuyoshi: Lo apagué anoche, no me apetecía hablar con nadie… ¡JODER, 189 MENSAJES Y 752 LLAMADAS PERDIDAS!
-Zel: Vaya, sí que es usted popular.
-Tsuyoshi: Hombre, no negaré que tengo muchos amigos, pero esto es demasiado incluso para mí… ¡¡Leñe, si casi todo es de Yasu!!
-Zel: ¿Yasu? –se pone a temblar como una hoja. –Sólo espero que no se le ocurra aparecer por aquí. Senpai, ¿él sabe dónde vive?
-Tsuyoshi: Claro que lo sabe, a veces viene y tocamos la guitarra juntos un rato. 
-Zel: ¿Dónde podría esconderme? –mira a todos  lados- ¡¡No, mejor me voy!! Adiós senpai, me tengo que ir.
-Tsuyoshi: ¿Tan pronto?
-Zel: Sí, es lo mejor… esto… si viene Yasu ¿podría decirle que no me mate?
-Tsuyoshi: ¿Matarte? Pero si es un chaval super majo, no se puede ser más kawaii que él. 
-Zel: Lo que usted diga, senpai. Esto… Si alguna vez necesita algo de mí no dude en pedírmelo, estoy a su entera disposición, si estoy vivo, claro… -dice muerta de miedo mientras hace una profunda reverencia.
-Tsuyoshi: Está bien, te tomo la palabra, pero… no entiendo una mierda de lo que me estás diciendo. 
-Zel (se acerca a Tsuyo y le da la mano): Ha sido un honor conocerle en persona y trabajar en la misma compañía que usted, si muero… recuerde siempre lo que le dije al oído –dice muy sobreactuadamente.
-Tsuyoshi: Es que si me acuerdo de eso me dan ganas de abrazarte otra vez. ¿Puedo? –abre los brazos.
-Zel: Hum… está bien, pero sólo porque probablemente mañana es muy posible que yo esté muerto.
-Tsuyoshi: Dices cosas muy raras, yo es que no te pillo mucho de qué va la cosa. 

Zel da a Tsuyoshi un abrazo rapidísimo y sale corriendo de la casa con tal prisa que hasta deja la puerta abierta. 

-Tsuyoshi: No hay nada que más me fastidie que me dejen la puerta abierta al salir –va a cerrarla. -Bueno no, que se beban mi zumo me toca más los cojones. 

Zel sale del portal sigilosamente y mira a los 2 lados, no ve peligro. Camina hacia la derecha del edificio, dobla la esquina y de pronto ve a Yasu caminando por la calle en dirección a la casa de Tsuyoshi. 

-Zel: Me cago en todo, viene hacia aquí… Si me ve estoy perdida.

De pronto Yasu se para en la acera a toquetear a un gato callejero que se le cruza. 

-Yasu: Neko-chaaan, Neko-chaaaan, ¿quién es el gato más bonito del mundo? –Le acaricia la cabecita mientas el gato maúlla agradecido por la muestra de cariño inesperada del idol.
-Zel: ¡¡¡Kawaii!!! Quién podría imaginar que ese chico en realidad es un demonio sádico, malvado y sanguinario.

Zel aprovecha que Yasu está distraído para cruzar a la calle de en frente y correr hacia la parada de metro más cercana sin mirar atrás. 



Un rato después, en casa de Murakami.

-Zel: ¡¡Tadaimaaaaa!!
-Murakami: ¡¡Okaeriiiiii!! ¿Todo bien?
-Zel: ¡Muy bien! Solucionado –contesta desde el pasillo mientras se descalza y ve que hay unos enormes zapatos de tacón en la entrada que no sabe a quién podrían pertenecer.
-Zeako: Ya iba siendo hora de que volvieras…
-Zel (En español): Huy, ¿pero tú qué haces aquí?
-Zeako (hablando también en español): Pues nada, que como veo que no haces las cosas que te pido, he venido yo a ver si podía hacer algo al respecto.
-Zel: ¿Has venido hasta aquí, sólo para verle “la chorra” al paleto este?
-Zeako: De paleto nada, se llama Murakami. 
-Murakami: ¿Nani?
-Zel: Nada, la cosa no va contigo.
-Murakami: Ah vale… pos yo me voy, eh? Que tengo que jacer unos recaos en el supelmelcao. 
-Zel: Que no se te olvide comprarme una tableta del chocolate que anuncia Matsujun. 
-Murakami: ¡Caplichos y mieldas no!
-Zel: Y un paquete de caramelos de los que anunciáis vosotros, de fresa, que esos todavía no los he probado –le mira con cara de gato de shreek.
-Murakami: Bueno, pos eso sí que te complo… -se pira hacia la calle.
-Zel: ¡Ten cuidado, Shin-chan!
-Zeako: Total, que he venido para nada, porque cuando he llegado hace un rato, el muy gilipollas estaba vestido.
-Zel: Claro, eso es que iba a salir… ya es tener mala suerte, si se pasa el 99% del tiempo en casa desnudo.
-Zeako: ¡Pues voy a tener que volver otro día, esto NO puede quedar así! -Grita sobreactuadamente.
-Zel: Bueno, haz lo que quieras, pero no me líes más con tus cosas, ya bastante tengo con ir arreglando mis propias cagadas… -se desploma en el sofá. – Bufff… Menudo día que he tenido, y sólo es por la tarde…
-Zeako: Esa es otra, ¿qué ha pasado al final con el jodido Kinki feo? -Se sienta al lado de Zelgadiss.
-Zel: He conseguido sacarle de la depresión, ha costado lo suyo, pero de hecho ahora hasta le caigo bien. Antes de irme nos hemos abrazado. –Sonríe con cara de fan estúpida.
-Zeako: Vamos, que al final se la has chupao como yo te aconsejé.
-Zel (horrorizada): ¡Por supuesto que no! Que manía te ha entrado con eso.
-Zeako: ¿Pues entonces?
-Zel: Digamos que soy buena hablando con la gente…Y haciendo cumplidos. No sé por qué no entiendes que yo a “Chuyoshi” le aprecio mucho, pero sin guarrez. Le quiero como a un hermano.
-Zeako: ¿”Cómo a un hermano”? Está bien “Cersei Lannister”, lo que tú digas… Anda que…
-Zel: Me ha invitado a comer en su casa.
-Zeako: ¿En serio? A mí puedes contármelo, que no se lo voy a decir a Ohno ¿seguro que no se la has chupado?
-Zel: Qué pesado te estás poniendo, ya te he dicho que no.
-Zeako: A ver, que yo en tu caso tampoco lo reconocería en público, porque menudo asco de hombre… 
-Zel: Que no, que no ha pasado nada -contesta perdiendo la paciencia. -Han estado allí también Koichi, Junichi y Hirosue Ryoko. Qué tía más rara, no me la imaginaba así en absoluto.
-Zeako: Ah bueno, si ha estado Junichi ya me está empezando a interesar la historia.
-Zel: Hace unas galletas muy ricas, que mano tiene para la cocina.
-Zeako: Eso no es información relevante ¿qué llevaba puesto?
-Zel: Yo qué sé, ropa, no me he fijado… Por cierto, Koichi me ha pegado, varias veces –dice muy alegre.
-Zeako: ¿Por qué me lo cuentas tan sonriente? Acaso eres masoquista o has estado leyendo “50 sombras de Grey” a escondidas. 
-Zel: ¿Lo qué? –Pregunta confundida. 
-Zeako: Un Kinki te abraza y el otro te pega, joder que raros son esos tíos…

Llaman a la puerta. 

-Zeako: Abre que a lo mejor es Murakami y se quita de una vez la ropa. 
-Zel: No creo, si él tiene llaves de casa… -se levanta a abrir.

Un momento después Zel entra corriendo y gritando. 

-Zel: ¡¡Es él, ha venido a por mí, socorrooo!!
-Zeako: ¿Pero qué pasa? ¿Pero qué invento es esto? –dice imitando a Sara Montiel. 

Zel corre a esconderse en la habitación, se mete dentro de un armario y se acurruca debajo de unas almohadas y unas mantas que había allí guardadas. 

Vuelven a llamar a la puerta. Zeako se levanta para volver a abrir otra vez. 

-Zeako: Anda, pero si es el mariquita de los Kanjani –dice en español.- Pasa, pasa. 
-Yasu: ¿Dónde está el nuevo?
-Zeako: No sé, creo que se ha ido a la habitación. ¿Por qué?
-Yasu: Tenemos algo que “discutir”. 

Yasu se pone a mirar por la habitación y como no ve a Zel abre el armario. 

-Yasu: ¡Te encontré!
-Zel (tapándose con la almohada para amortiguar los golpes si Yasu le pega otra vez): No me mates por favor, ya lo he arreglado con el senpai.
-Yasu (agachándose junto a Zel): Ya lo sé, he estado en casa de Tsuyoshi-san y me ha dicho que ahora hasta sois amigos. Ya no voy a pegarte ni nada. 
-Zel: Me alegro…

Yasu le da la mano a Zel para ayudarle a salir del armario (*Nota de la autora: nótese la ironía existente en la escena). 

-Yasu: Siento mucho haberte tratado tan mal, ahora sé que te equivocaste un poco hablando en la tele y yo… bueno… me lo tomé mal. A veces tengo un pronto un poco chungo…
-Zel: Ya me he dado cuenta.
-Yasu: Gomen naaa. -Se pone a llorar y corre a echarse en los brazos de Zel, que ya piensa que ha abrazado a demasiados Kinkis llorones por un día y por un año entero.
-Zeako: Bueno, yo os dejo ahí con vuestras cosas… no quiero interrumpir esta escena tan… “bonita” de amor entre miembros de la compañía. Adiós Zel, ya nos vemos otro día –se va de casa con un poco de prisa.
-Zel: Eh… sí, hasta otra.


Al rato Yasu suelta por fin a Zel y se seca las lágrimas con un pañuelo que llevaba en el bolsillo.
-Yasu: ¿Amigos? –Le da la mano.
-Zel: ¡Amigos!
-Yasu: ¿Me enseñas las cosas que tienes de los Kinki Kids?
-Zel: ¡Sí, venga! Hina me lo tiene todo guardado en el armario, porque dice que le dejo los singles de Tsuyoshi tirados por el suelo y que luego los pisa. Es que no puedo dejar de escucharlos, son tan buenos. 
-Yasu: A mí me pasa lo mismo con Maruyama, me echa muchas broncas, porque dice que no recojo… Pero es que si los tengo desperdigados por el suelo están más a mano.

Le saca la caja con mierdas de los Kinkis. 

-Yasu: Huy, si tienes un montón de cosas.
-Zel: Me faltan varias que quiero, como el single de Fantastipo, que no lo encuentro en ningún sitio, he intentado recopilar todo el merchandising de la película, pero el single no sé dónde comprarlo.
-Yasu: Eso está descatalogadísimo, a menos que quieras pagar un pastizal por él en ebay, claro… -rebusca en la caja a ver lo que tiene o deja de tener Zel.- Huy el “Natsumoyou”, como mola este single. 



Cadiz/Interior/Noche

Genomiya ya no puede aguantar más y se levanta para ver si consigue pedir disculpas a Nino, que por otro lado es un cabezón. Geno entra a la habitación en la que, hasta el día anterior, había dormido con Nino, enciende la luz y ve que él está dormido, acurrucado en una esquina de la cama abrazando una almohada. 

-Geno: Nino-chan, ya sé que es tarde pero… ¿podemos hablar?
-Nino (se despierta súper rápido para ser él): ¿Ahora qué? ¿Tampoco puedo dormir?
-Geno: Nino, que no sé por qué te has enfadado, si no es para tanto. Que porque me gusten otros Johnny’s no ocurre nada. Es algo normal, estáis todos muy buenos…Tienes que entenderlo -se justifica.
-Nino (incorporándose): Si tú lo dices…
-Geno: Oye, que a ti te gusta la Yuko Takeuchi y nunca te he dicho nada.
-Nino: Pero yo no te lo he restregado por el morro.
-Geno: Y aunque lo hicieras, tampoco me lo iba a tomar así de mal. No sabía que fueras tan celoso, la verdad.
-Nino (increíblemente cabreado): ¡¡Yo no estoy celoso!!

Nino se pira muy enfadado, dando un portazo y encendiendo las luces del pasillo (cosa rara en él, dado lo mucho que le gusta ahorrar en las facturas)

-Aiba (Saliendo al pasillo): ¿Qué es todo ese ruido?
-Sho (sale cabreado): ¿quién coño enciende las luces a estas horas? ¡“Es como tener una supernova al lado de la puerta”!
-Aiba: ¿Un qué? No he entendido nada.
-Sho: Coño, que frase más buena, eso lo voy a meter en un rap, será mejor que lo apunte en un papel antes de que se me olvide. 
-Elphaba: ¡Sho-chan, no puedes dejar de crear! -Exclama orgullosa. 
-Geno (asomándose al pasillo ella también): ¿Alguien ha visto a dónde ha ido Nino? 
-Sho (con un poco de mala leche): Ni idea, se ha quedado un poco en “endless shock” desde que se enteró que te gustaba Koichi.

-Nino (gritando desde el sofá del salón): ¡¡Sho-chan, ¿te puedes ir un poco a la mierrrrda?!!
-Sho: Joder, hoy tengo la noche inspiradísima. 
-Elphaba: Anda, vuelve a la cama y demuéstrame cómo de inspirado estás.
-Sho: Vale, pero espérate que escriba primero lo de la supernova…
-Jun (abriendo la puerta de su habitación): ¿Por qué estáis despertando al catedrático a altas horas de la madrugada? Mi belleza necesita reposo para resplandecer por las mañanas.
-Claire: Pero qué dirás, si no estábamos durmiendo.

To be continued…



jueves, junio 20, 2013

13. Por primera vez en un escenario (Parte 2)

Ahí va la segunda parte, no tengo nada más que añadir. Habla por sí mismo (por así decirlo).  o_O 



-Koyama: No hombre no, Yuichi-kun se refería a alguien de la Johnny’s, es que se explica muy mal. Es decir, ¿quién te hizo querer entrar en la compañía? ¿Quién es el Johnny al que más admiras?
-Zel: Oh, eso…Pues no puede ser otro que Ohn… ¡Domoto-san! -dice tras darse cuenta de que el mosqueo con Satoshi por el plantón del día anterior no se le ha pasado en absoluto y no le apetece ni nombrarle, mucho menos por la tele. Por no hablar de que si menciona a Ohno a lo mejor Chinen le espera a la salida para darle una paliza…
-Tegoshi: Claro, no me extraña, Koichi-san es muy guay, baila muy bien y hace unos butais musicales tan buenos -comenta intentando reclamar algo de protagonismo para sí mismo.
-Zel: ¡No, no, te equivocas, Koichi no me gusta, si parece un hosto! ¡Yo me refería a Tsuyoshi! -Exclama intentando aclararlo rápidamente.

El “Ehhhhhhhhhhhhhh?” es ensordecedor, hasta los dos presentadores, así como Massu y Tegoshi se han sumado al grito de sorpresa. Hay gran desconcierto y murmullos en el teatro, nadie se esperaba que le gustase Tsuyoshi, pues es bien sabido en la Johnny’s, que de admirar a un Domoto, SIEMPRE es Koichi. (Nota de la autora: Mi profesora tendría mucho que aportar sobre ese tema...) ^///^

En Cadiz:
-Geno (cabreada): ¡HOSTO  DICE! Verás que torta se va a llevar cuando la vea. Qué tendrá que decir de "mi príncipe Kou-chan". ¡Anda y que se vaya a la mierda con "el feo de los ciervos"!
-Nino: ¿Ehhhhhhhhhh? ¿Que te gusta Koichi?
-Elphaba: ¡¡La madre que os parió a las dos!! ¡NO ME DIGAS QUE OS HABÉIS REPARTIDO A LOS KINKIS! -Chilla horrorizada.
-Geno: Pues claro que sí, pero no me grites, a fin de cuentas yo he sido más lista que la riida y me he quedado con el guapo del grupo.
-Amiga en la sombra: ¿Quiénes son esos? Que no me entero.
-Elphaba: Qué vergüenza… Me has decepcionado, kouhai. 
-Nino: ¡¡¿KOICHIIII?!! -Berrea muerto de celos.
-Jun: ¡Nino, por última vez, deja de gritar nombres de senpais, que no oigo una mierda!
-Geno (susurrando): Nino-chan… ¿te has enfadado?
-Nino: Ya hablaremos tú y yo…-se cruza de brazos cabreado y mira la tele fijamente.


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-Koyama (totalmente desconcertado): Bueno, pues cuéntanos qué es lo que hace que admires tanto a Tsuyoshi-san… - pregunta intentando salir al paso, hoy se está ganando el pan a base de bien.
-Zel: Pues bueno…-empieza sin saber muy bien qué decir- Me gusta porque parece una persona muy segura de sí misma… aunque va vestido como un payaso y da mucha vergüenza ajena, no sé cómo puede salir así a la calle y mucho menos en los programas de televisión.

Se oyen risas en el público mezcladas con gritos de sorpresa.

-Nakamaru: ¿Se supone que eso era un cumplido? -Dice muy descolocado.
-Zel: ¡Por supuesto! Y además canta muy bien… Claro que si al menos se duchara y se lavara el pelo, su imagen sería mejor… Porque da mucho asco, como de haber pasado la noche durmiendo en un callejón… Por no hablar de que su cara se parece un montón a una patata -se mete ella sola en un berenjenal y no sabe cómo salir, mira a Tegoshi y a Massu, como pidiendo que digan algo, pero ninguno se caracteriza por su capacidad de improvisación, además están conteniendo la risa a duras penas después de que Zel haya llamado “carapatata” a Tsuyoshi. En el público también se oyen bastantes risas, la honestidad de Zelgadiss ha resultado graciosa y bien acogida entre las fans.


Mientras tanto, los TOKIO ven la tele en el descanso del rodaje de su programa. Se desweban de risa con las palabras de Zelgadiss, porque son una panda de cabrones. (Sí, qué pasa. ;-p)

-Nagase: ¡¡Jajajajajajaa!! ¡Qué grandísimo es el junior nuevo, me he hecho fan suyo!
-Matsuoka: ¡Toma y yo! ¡Qué tamagos tiene para soltar eso en la tele! Jajajajajajajaa.
-Shigeru: En la próxima reunión de feos de grupos el desconojone va a ser monumental, ya verás. Jajajajaja.
-Matsuoka (secándose la lágrimas): Espero que Tsuyo-kun no se lo tome a mal, que luego siempre me toca a mí consolarle...
-Taichi: ¿Pero... no es de ser muy hijos de puta reírnos así de él? A fin de cuentas es amigo nuestro...-comenta intentando dejar de reírse.
-Shigeru: ¿Qué sentido tiene ser senpai si no te puedes reír de la desgracia de tus kouhais?
-Yamaguchi: Qué gran sabíduría, Shigeru-san.
-Shigeru: Nos ha jodido, a ver si te has pensado que soy el riida por mi cara bonita.

Se vuelven a descojonar los cinco.



Por fin es Kei-chan el que corta la palabrería sin sentido de Zelgadiss, que por otro lado no conducía a ninguna parte. Se oye mucho jaleo, se ha desmadrado todo un poco con los comentarios de Zel.

-Koyama: Sí, sí que es verdad que canta muy bien…-dice para salir al paso, intentando eludir lo demás.- Y bien, Tegoshi, cuéntanos, ¿cómo se llama vuestro single de debut como “Tegomassuzel”?
-Tegoshi (recuperando la compostura antes de contestar): Se llama: “Te quiero mucho, tirando a un montón ~Kiss me, kudasai amiga mía~”.
-Massu: ¡¿A qué mola el título?! Jajajajajaja -se ríe como un gilipollas.
-Nakamaru: Sou desu ne…
-Koyama: Es un poco largo, ¿no?
-Tegoshi: Hemos puesto unas palabras en español como homenaje a nuestro nuevo miembro en el grupo.
-Koyama: Ah, pues eso está muy bien, una gran idea. Bueno, sin más preámbulos veamos la actuación de Tegomassuzel.
-Tegoshi: ¡Compren nuestro single, por favor!

Los tres Tegomassuzel hacen una reverencia a la vez y acto seguido la canción empieza a sonar mientras Nakamaru y Koyama abandonan el escenario, cada uno por un lado.

La actuación más o menos transcurre sin incidentes, más allá de que Massu se resbala y está a punto de caerse de culo, pero en el último momento logra mantenerse en pie. Zel se equivoca en una palabra en una de las frases que canta sola, provocando el desconcierto entre las fans, que no han entendido el sentido de la letra.

Abandonan el escenario arropados por un gran aplauso y Koyama da paso a la publicidad.

-Massu: Joer, casi me caigo… ¡siempre igual! -Exclama con fastidio.
-Zel: Tengo la impresión de que la he cagado en algo, pero no me doy cuenta en qué, estaba tan nervioso que no sabía ni lo que hacía.
-Tegoshi: Pues te lo digo yo. La frase es “Te regalo mi kokoro” y tú has dicho: “Te regalo mi kodomo”.
-Zel: Ups…Qué fallo más tonto.
-Massu: Bueno, pero más o menos se ha entendido la canción -dice quitándole hierro al asunto.
-Koyama (acercándose a ellos) Sí, claro, Zel-kun ha convertido una canción de amor en una sobre el comercio ilegal de niños, pero para el caso lo mismo es…-comenta divertido.
-Zel: ¡Gomen, chicos!
-Tegoshi: No te preocupes, somos miembros de NEWS, nunca nos ha ido el perfeccionismo… Ni bailar todos a la vez.
-Massu: Así nos va bien por ahora.
-Koyama: Menos Yamapi, claro… pero es que él es perfecto de nacimiento. ¡Y TAN JODIDAMENTE GUAPO! -Dice con cara de mariquita enamorado.
-Los Tegomassuzel: ¿Ehhhhh?

Todos se quedan asombrados mirando a Koyama por su salida de tono.

-Koyama: Esto… No le digáis nunca a Shige que he dicho eso, se pondría muy celoso.
-Nakamaru (aproximándose a los cuatro): Lo de los fallos  no creo que sea un problema, pero lo que yo no tengo tan claro es que tus insultos a Domoto-senpai no traigan consecuencias.
-Zel: ¿Qué insultos? ¡Eran cumplidos! -Expresa muy indignada.
-Koyama: Pues muy bien no han sonado…
-Zel: ¿Me pueden echar por haber insultado a un senpai? -Pregunta empezando a preocuparse.
-Nakamaru: No creo que tanto, pero a saber lo que ocurre, puede que no le den importancia o puede que se salga de madre.
-Tegoshi: ¡Hay que estar atentos a los programas de noticias matinales y a la prensa! Que les gusta mucho malmeter.
-Zel: ¿La prensa? Qué lío… Si tampoco es para tanto.
-Koyama: Yuichi, vamos para el plató, que los anuncios de cervezas y snacks de Arashi ya deben de estar a punto de acabarse
-Nakamaru: ¿Tú crees? Yo creo que los Arashi han hecho infinitos anuncios de todo los productos del mundo.
-Koyama: ¡Veeeenga, vaaamos! -Nakamaru obedece y ambos se van.


Tras la pausa publicitaria Koyama entrevista un poco a los Kanjani8 y cantan su canción. Los Kanjani no se equivocan ni nada, de hecho les queda una actuación de puta madre. Todos los artistas que han participado en el programa  salen al escenario a cantar una canción viejuna de Smap para cerrar el programa. Después de eso, algunos de los miembros de los grupos dan las gracias y dicen unas palabras. Zel se adelanta a sus 2 compañeros y pide la palabra.

-Zel: Me he equivocado en la canción, porque mi japonés aún no es bastante bueno. ¡Gomen nasai! -Hace una enorme reverencia hacia el público y después hacia Tegoshi y Massu, que para eso son sus compañeros de grupo.

Se oyen más gritos de “¡Zel-kun kawaiii!” entre las fans. Ryo se descojona de ella, anda que no se lo ha pasado bien con la metida de pata en la letra. De pronto Subaru se aleja de su grupo y se acerca a Zelgadiss.

-Subaru: Bienvenido a la Johnny’s, Zel-kun. -Se abalanza sobre ella y la abraza.
-Zel: ¡¿Ehhhhhhhh?! ¡Suéltame, estúpido Kinki! -le grita mientras intenta quitárselo de encima a empujones.

Por fin Subaru suelta a Zel pero se acerca un poco para susurrarle algo al oído.

-Subaru: ¿No te ha encantado siempre el “member ai”? Pues ahí tienes -De pronto le da un beso en la mejilla y se aleja con cara de loco feliz.
-Zel (frotándose la cara con la mano como si le diera asco el beso de Baru): Tronado de mierda…

Ni que decir tiene el griterío enorme que se ha montado entre las fans del público, que como les gusta poco el tema del amor gayer entre los Johnny’s… Ryo ahora se ríe más que antes, como si eso fuera posible, Maruyama mira con cara de preocupación, no entiende por qué Subaru ha ido a abrazar y besar al junior que un rato antes había querido matarle en el camerino. Pero bueno… lo cierto es que NUNCA ha entendido nada de lo que hace Baru, no es que sea una novedad. Yasu por el contrario tiene una cara de cabreo de impresión, no se sabe muy bien qué mosca le ha picado.

-Koyama: Señoritas, por favor, un poco de silencio…-dice con bastante poca autoridad.
-Nakamaru: Madre mía, creo que va a haber que pasar la fregona por el suelo del teatro… Y hoy me toca la limpieza a mí. ¡Menuda mierda!
-Koyama: En fin, esto ha sido todo por hoy en el Shounen club, les esperamos en el próximo programa. Sean buenas -guiña un ojo a cámara.

El programa se acaba. Las fans abandonan de manera ordenada el teatro y los Johnny’s se desperdigan en dirección a sus respectivos camerinos. Zel sigue frotándose la mejilla, ya de manera compulsiva.

-Tegoshi: ¿Te ha babeado la cara? ¿Quieres un pañuelo o algo?
-Zel: No creo que esto se me quite ni echándome lejía en la cara… ¡Qué asco de tío!

Los Tegomassuzel caminan por el pasillo del backstage cuando Chinen aparece y le corta el paso a Zelgadiss.

-Chinen: Tienes razón, no tengo de qué preocuparme, acabarás tirándote a Subaru, está clarísimo.
-Zel (cabreada): ¡Calla niño, que no entiendes! ¡Además que sepas que en la canción esa de "Arigatou~sekai nosecuantos", "gracias" en portugués se dice "obrigado" y no lo que sea que decís los Hey! Say! Jump!
-Chinen: ¿Y cómo lo sabes? ¿España y Portugal es el mismo país?
-Zel: Bueno, hubo un tiempo en que... en fin, que no me voy a poner a explicarte ahora la historia de Europa.
-Chinen: Lo que tú digas, pero Satoshi-senpai será mío -Sonríe con un gesto sombrío y se va rápidamente por el pasillo.
-Tegoshi: Qué pesado está este crío con Ohno, ya empiezo a no aguantarle.
-Zel: Pues mira, ya somos dos.
-Massu: ¿Vamos a merendar? Me ha entrado hambre.

Después de recoger sus cosas y cambiarse (Zel ha huido al baño con la excusa de que le da mucha vergüenza desnudarse delante de ellos) salen del camerino para irse, tal vez a merendar los tres juntos, ya que Massu no deja de molestar con que quiere comer (¡Qué raro!). Cuando están cruzando la puerta trasera de salida -sólo reservada a los artistas- se encuentran a los Kanjani en la calle.

-Yasu (con pronunciación de Yakuza): ¡Hooorrrraaaa kisama, a ti te estaba esperando!
-Zel (se gira y mira detrás de ella para ver si está hablando con otra persona, pero no hay nadie): ¿A quién? ¿A mí? -pregunta señalándose a si misma.
-Yasu: A ti, gaijin -dice de manera despectiva.
-Zel: Eso no es muy educado, la palabra correcta es “gaikokujin” -dice poniéndose en modo profesora.
-Yasu: No te atrevas encima a corregirme, temee. Debería partirte la cara ahora mismo -se acerca a ella con paso decidido y una expresión de cabreo que hace a Zel retroceder algunos pasos muerta de miedo. Tegoshi se esconde detrás de Massu muy asustado.
-Zel: ¡No me mates, por favor! Y si me matas… no me golpees en la cara, quiero que se reconozca mi cadáver fácilmente -dice temblando mientras se cubre la cabeza con las manos.
-Yasu: ¿Quién te crees que eres para insultar a Tsuyoshi-senpai de esa manera? -le empuja de malos modos.
-Ryo: Bueno, vamos a tranquilizarnos un poco -intenta calmar la cosa, ahora ya no se está riendo ni con expresión de cachondeo. De hecho está bastante serio.
-Zel: Creo que esto es un malentendido, yo en realidad pretendía decir cosas buenas de él.
-Yasu: ¡Pues no ha sonado bien en ningún momento, bakayarooo! -Vuelve a empujarle, esta vez más fuerte y Zel se cae al suelo de culo.
-Murakami: ¿Zel-kun, t'has hacío daño? -pregunta en plan mamá. Pero sin atreverse a acercarse, Yasu cabreado impone bastante.
-Zel (en el suelo): ¡Ahhh… itai!
-Yasu: ¿Qué es eso de que Tsuyoshi-senpai se viste como un payaso? ¡Viste muy bien! ¡Es un iluminado de la moda! ¡Un visionario del estilo personal! -Grita fuera de sí.
-Zel (levantándose del suelo): Bueno, tú que vas a decir, si tu ropa también…
-Yasu: Ah, que ahora te atreves a insultarme a mí también -da un paso hacia ella desafiante.
-Zel: No, no… yo no quería decir nada malo de ti. -se justifica cada vez más asustada mientras se vuelve a cubrir la cara.
-Yasu: Soltar ese montón de mierda por la televisión nacional…
-Maruyama (metiendo baza inesperadamente): Bueno, lo de que Domoto-senpai tiene cara de patata es verdad. En el fondo todos lo pensábamos, lo que pasa es que nadie lo decía en alto…

El resto de los Kanjani asienten con la cabeza, Massu y Tegoshi también parecen convencidos de eso.

-Yasu: ¡Tú cállate, aho, no te metas! -Le increpa a Maru.

El pobre Maruyama se asusta y se echa en los brazos de Subaru, que le consuela con cara de indignación.

-Subaru: Tampoco hace falta ponerse así, ya sabemos que eres el fan número uno de los Kinki Kids, y que admiras muchísimo a Tsuyoshi, pero no es necesario gritarle a Maruyama, que el pobre no tiene culpa de nada, y tampoco tienes que agredir a este “chaval” extranjero por dos tonterías de nada que ha dicho.
-Okura: Hombre... dos tonterías no han sido -comenta algo mosqueado, él también es muy fan de los Kinkis.
-Yasu: Claro Shibuyan, tú ahora encima defiéndele. ¿A qué ha venido lo del abrazo y el beso de antes en el programa? -pregunta celoso.
-Subaru: Eh… no es asunto tuyo -contesta de manera cortante.
-Yasu: ¡Bien! -Grita cabreado. Y vuelve a mirar a Zel con más cara de enfado que antes mientras le señala a la cara.- Y tú, no pienses ni por un momento que esto ha acabado aquí.

Yasu se larga cabreado caminando con grandes zancadas, dejando al resto de Kanjani con cara de estupefacción.

-Murakami: Zel-kun, ¿segulo que tas bien?
-Zel: Tranquilo, no pasa nada. Vete con ellos.
-Murakami: Nos vemos en casa ta' noche, taluego.

Los Kanjani se van  todos juntos (bueno, sin Yasu, claro), comentando entre ellos lo raro que es ver a Yasu tan cabreado.

-Massu: ¿Vamos a merendar ya o qué?
-Zel: Lo cierto es que se me ha quitado el hambre -contesta con una expresión extraña en el rostro.
-Tegoshi: Qué miedo, por un momento he pensado que te iba a dar una paliza.
-Massu: Pues no tenías mucha pinta de salir a ayudar a tu compañero de grupo, escondido detrás de mí…
-Tegoshi: Bueno… es que…claro, si Yasu me golpea en la cara y me deja marca ¿qué? ¡Mi belleza quedaría estropeada para siempre! -Exclama sobreactuando como una drama queen.
-Massu: Cobarde.
-Zel: Pues muchas gracias por tu compañerismo, Tego.
-Massu: ¿Tú crees que Ryo se hubiera puesto de nuestra parte si se monta una pelea?
- Tegoshi: Me gustaría creer que sí, porque con NEWS debutó antes pero… seamos claros, es un kinki, no creo que se hubiera puesto en contra de los Kanjani ni borracho.
-Massu: Entonces… ¿A ellos les quiere más que a nosotros?
-Tegoshi: Siento ser yo quien te lo diga, Massu, pero… siempre hemos sido un plato de segunda para Ryo.
-Massu: ¡Ya no quiero merendar yo tampoco! -Grita muy triste y a punto de echarse a llorar.

Zelgadiss le pasa la mano por encima de los hombros para consolarle.

-Zel: Pues que gran debut, en un ratito que me he puesto he conseguido que me odien dos Johnny’s. Si no me mata Chinen lo hará Yasu.
-Tegoshi: Bueno, yo tampoco te aprecio mucho en este momento. ¡ME HAS ROBADO TODO EL PROTAGONISMO EN LA ENTREVISTA!
-Zel: Tenía que haber dicho que admiraba a Ohno, al menos si Chinen me viene a pegar creo que le puedo, es muy bajito. Yasu... tampoco es que sea muy alto, ¡pero está cuadrado el tío!


Cadiz.
-Amiga en la sombra: Qué fuerte cuando Honda le ha dado un beso. ¿A qué venía eso?
-Jun: Subaru, se llama Subaru.
-Elphaba: Genooomiiiiyaaaa, estoy muy cerca de ganar la apuestaaaa -dice con recochineo.
-Geno: Yaa, yaaa… y yo te recuerdo que al senpai que ha dicho que admira es a Tsuyoshi, así que no cantes victoria tan pronto. Además, el beso se lo ha dado Subaru a ella, y no al revés.
-Elphaba: Sí, pero "donde hubo fuego, cenizas quedan".
-Geno: Y las cenizas se barren divinamente con una escoba... Así que no lo flipes tanto.
-Amiga en la sombra: Me vais a tener que explicar quién es ese “Churretoshi Potato”, porque a ese tampoco le conozco y con esta falta de información tan grande yo no me entero de nada.
-Claire (tirando el uchiwa sobre la mesa un poco enfadada): Esa es otra, ¿por qué no ha dicho a Ohno? Él es su verdadero ichiban.
-Aiba: Creo que está enfadada con él.
-Nino: No inventes anda, tú qué coño sabrás.
-Aiba: Un “Dios” nota esas cosas de sus seguidoras. Han debido de tener otra movida y por una vez la culpa ha sido de Satoshi.
-Nino: Anda ya…
-Sho: Aiba, cuando te pones tan serio, me das miedito.

De pronto Aiba se pone a reír con su estúpida risa.

-Elphaba: ¿Os habéis fijado? La riida estaba más delgada, ha debido de perder unos kilos estas semanas.
-Geno: ¿Y qué esperabas, no dijo el otro día que Massu le roba la comida?
-Amiga en la sombra: Pobrecita, ya no sé si quiero apuntar a mi niña a la Johnny’s...
-Claire: Por no hablar de que con tanto baile se gastan muchas calorías. Y llevará muchos días ensayando.
-Jun: Pues mira, será la primera que salga más delgada en la tele, porque siempre te añade unos kilos.
-Sho: Ya te digo, a mí siempre me hace una cara de pantorta…
-Nino: A ver cómo te digo esto, Sho-chan… La tele NO te hace cara de pantorta. TIENES CARA DE PANTORTA -dice con toda la mala leche del mundo.
-Geno: ¡Kazu-chan, no seas impertinente!
-Nino: No tienes derecho a reñirme. Cuando te deje de gustar “tú príncipe Koichi” hablamos, hasta entonces no me hables, y mucho menos se te ocurra llamarme: “Kazu-chan” -de pronto se levanta, tira la mesa del salón cargándose todo lo que había encima y se va muerto de celos y con un cabreo de tres pares de narices.
-Geno: Pero Nino…

Ninomiya pasa de todo, se va sin mirar siquiera a ver qué quiere decir su novia. “Amiguita en la sombra” se pone a llorar muy asustada por el ruido de la mesa cayéndose con todas las cosas.

-Sho: Os dije que teníamos que haber puesto hace tiempo la señal esa de “prohibido tirar mesas”.
-Aiba: Menudo mosqueo se ha pillado.
-Geno: No sabía que se iba a poner así por una tontería.
-Jun: No lo reconocerá nunca, pero es un poco celoso.
-Claire: No, si ya nos estamos dando cuenta…
-Geno: ¿Qué hago?
-Sho: Con las malas pulgas que tiene Nino no sé si es mejor que vayas a hablar con él o que le dejes un rato solo a ver si se le pasa un poco.
-Aiba: Yo no iría, Nino a veces me da mucho miedo, cuando se cabrea… Buff.
-Geno: Pues no voy… mejor me espero.



Tokyo, al día siguiente.

Zelgadiss se despierta sobre las 10 de la mañana y lo primero que ve es su “oso de peluche del solocon de Okura” tirado en el suelo descabezado y con todo el relleno de algodón desperdigado por el tatami. Parece un asesinato.

-Zel: ¡¡¡“KUMAKOOOOOO”!!! ¿Quién te ha hecho esto? ¡¡HA SIDO UN OSICIDIO!! -De pronto se fija en que hay una nota misteriosa tirada en el suelo, debajo del “cadáver peluchil”. La coge intrigada y la lee: “La próxima vez será tu cabeza la que amanezca separada del cuerpo.” Firmado: “El ninja kawaii” (Y un corazón rosa dibujado debajo).

Zelgadiss corre por el pasillo y va hacia el salón, Murakami está viendo la tele (desnudo, como siempre).

-Zel: ¡Shin-chan, han matado a mi oso! Está todo lleno de sangre… digo… de algodón. Me han dejado una nota.
-Murakami: Huy, esa es la letra del Yasu -dice mirando el papel.
-Zel: ¿Cuándo ha entrado? Ha debido ser durante la noche ¡Tengo miedo! ¡Me va a matar!
-Murakami: Tranquilo homble, le pides peldón y seguro que se le pasan las malas pulgas… aunque pocas veces l’había visto tan mosqueao como ayel.
-Zel: ¿De verdad se le pasará el enfado?
-Murakami: Que si homble, que sí. Pol cielto ¿Has leído el “piliódico”?
-Zel: Pues no, me acabo de levantar -se encoje de hombros con cara de “¿eres tonto o qué?”
-Murakami: Toma anda, te vas a cagal… -le alarga el periódico “Tokyo Sport”, prensa amarillista por excelencia en Japón.
-Zel (leyendo un titular): “Sho Sakurai agrede a unos fans en una calle mientras intentaban sacarle fotos con su móviles… Ayer, el miembro de Arashi y presentador de noticias Sho Sakurai fue visto en un céntrico barrio de Tokyo…”. ¿Pero qué mierda es esta? ¡Sho Sakurai está en España! ¡Esto es una patraña inventada, una mentira más grande que un piano!
-Murakami: Eso no, la notisia de al lao.
-Zel: Ah, vale… “Inohara Zelgadiss odia a la gente del Kansai. El nuevo miembro extranjero de la Johnny’s Entertainment no aguanta a la gente de la región del Kansai. Así quedó demostrado ayer en su debut en el Shounen club, donde insultó horriblemente a Domoto Tsuyoshi, miembro de los Kinki Kids, así como se atrevió a referirse despectivamente a su compañero de grupo Koichi como “Hosto”. Por si eso fuera poco, al término del programa rechazó con violencia un abrazo de Shibutani Subaru, miembro de Kanjani8 y nacido en Osaka…” ¿EHHHHHHHHHHHH? –Mira a Murakami con los ojos abiertos como platos.
-Murakami: ¿Qué, cómo se t’ha quedao el cuelpo?
-Zel: Pero, pero, pero… ¡Esto es mentira! Bueno, es verdad que insulté a los senpais y empujé a Subaru pero… ¡Yo no odio a la gente del Kansai! ¡De hecho me encantáis!
-Murakami: Claro, po’ eso vives conmigo.
-Zel: Eh… sí, sí, eso también... ¿Qué voy a hacer ahora?
-Murakami: No lo sé, pelo en la tele tambié lo ha contao, m’he visto todos los pogramas de cotilleo de la mañana.
-Zel: ¿Y por qué no me has despertado?
-Murakami: Porque estaba muy kawaii dormidito -confiesa un poco avergonzado.

Zel se sienta al lado de Murakami a ver la tele. Ya le da igual hasta que esté desnudo. Zel ve como siguen hablando del incidente del Shounen club en varios programas más.

-Zel: ¿Pero bueno, es que en este país no hay noticias serias? ¡TODO EL DÍA HABLANDO DE LA JOHNNY’S Y SUS CHORRADAS!
-Periodista de la televisión: …Por otro lado, estos desafortunados incidentes con el nuevo miembro de los Tegomassuzel han ayudado a conseguir más publicidad para el grupo, el single que salió a la venta ayer ha incrementado sus ventas considerablemente. Hasta la fecha es el single más vendido de todos los que han publicado Tegoshi y Massu al margen de NEWS.
-Zel: ¡TOMA, TOMA Y TOMA! –Grita mientras bota sobre el sofá.
-Murakami: ¡Pos enolabuena! –le da un hostiazo en la espalda a Zel.

 Empieza a sonar el móvil de Murakami y este contesta.

-Murakami: ¡Moshi moshi! ¿Ehhhhhh? -Se pone de pie de un salto.- ¡Senpai! ¡Sí, senpai! ¡Ahola mismo, senpai! -Hace muchas reverencias mientras habla.

Zel mira a Murakami con curiosidad. Debe ser un Johnny importante con el que está hablando. De pronto le da el teléfono a Zelgadiss.

-Murakami: Es pa’ ti -dice con cara de susto.
-Zel: ¿Para mí? –coge el móvil con mucho miedo.– ¿Hai?
-Koichi: ¡Domoto Koichi desu!
-Zel: ¡Domoto-senpai! Bu…buu…buenos días. ¿Qué ocurre?
-Koichi: Como que: “qué ocurre” ¡Tú sabrás! -Grita enfadado.- Tengo a Tsuyoshi encerrado en su habitación, que no quiere volver a salir nunca más. Tenía que estar en el plató esta mañana a primera hora para grabar el “Domoto Kyoudai” y no vino, ni contestaba al teléfono. He tenido que venir a buscarle a su casa y me encuentro con esto. ¡Está en la cama, con una depresión de no te menees!
-Zel: ¿En serio le han afectado tanto mis palabras?
-Koichi: ¿Y qué quieres? Si las fans se descojonaron de lo que dijiste en el programa. Ahora le ha entrado una paranoia y está en plan: “¿cómo voy a salir a la calle con esta cara de patata? Se van a reír todos de mí”.
-Zel: No sabía que era una persona tan frágil.
-Koichi: ¡Tsuyoshi wa tsuyokunai desu! (剛は強くないです) -Exclama haciendo un juego de palabras.
-Zel: Ya veo...
-Koichi: No me deja entrar en su habitación para hablar con él. Que dice que no quiere que le mire a la cara. ¡Le conozco desde hace 22 años, joder, no me voy a asustar ahora!
-Zel: Lo siento… yo no quería causar problemas…Si yo en realidad le admiro mucho…-hace varias reverencias mientras habla.
-Koichi: A mí no me lo digas, eso díselo a él. Esta casa parece el “manko de la Sakura”, están su manager y el mío en el salón, con un mosqueo que no veas. Hasta ha venido Junichi hace un rato a ver si le conseguía consolar. Le está preparando galletas, que eso siempre le ha levantado mucho el ánimo a Tsuyo.
-Zel: Huy, Junichi, qué rico, digo... galletas. Senpai… ¿qué hago?
-Koichi: ¡Ven aquí ahora mismo, baka! ¡Y discúlpate adecuadamente con él! -Le ordena con evidente cabreo.
-Zel: Sí, sí, lo que usted diga Domoto-senpai -hace más reverencias.
-Koichi: Como no lo arregles vas a estar en tremendos problemas. A ver si se me va a intentar suicidar otra vez como hace años…
-Zel: ¡¿Suicidio?! ¡VOY AHORA MISMO! -Grita horrorizada.
-Koichi: Ah, por cierto. ¡“Hosto” lo será tu padre! -Cuelga el teléfono.

Zel se queda con cara de tonta mirando el móvil fijamente sin reaccionar.

-Murakami: ¿Y bien? ¿C’apasao?
-Zel: ¡Ha pasado que la he liado parda! Mierda, y con el susto se me ha olvidado preguntarle a Koichi cuál es la dirección de la casa de Tsuyoshi…
-Murakami: No te plocupes, que yo la tengo p’ol ahí en algún papel oficial de los feos de grupo. -Se levanta a buscar entre los documentos que guarda en un cajón y le empieza a escribir la dirección a Zel en un papel.

Zelgadiss sale corriendo hacia la habitación para cambiarse de ropa, que ya sólo le faltaba presentarse en casa de Domoto-senpai en pijama. En menos de 5 minutos está vestida y con las llaves y el móvil en la mano.

-Murakami: ¡Toma anda, y no la líes más! -le da el papel con la dirección.

El móvil de Zelgadiss recibe un mensaje, lo mira asustada.

-Zel: Por favor que no sea Koichi riñéndome otra vez... Ni el presidente despidiéndome de la compañía.
-Murakami: ¿Quién es?
-Zel: Es de Morita Go: "He visto los programas de la tele, no me importa que la hayas cagado, eres mi mejor amigo y te apoyo, un abrazo" y luego ha puesto varios corazones y una cara de perrito kawaii.
-Murakami: ¡Qué senpai más majo!
-Zel (poniendo cara de horror): Este es uno de esos momentos en los que me vendría bien que el Riida me achuchara…
-Murakami: ¿Peo’ no estabas enfadao’ con él po’que te dejó tirao’ en vuestra cita?
-Zel: ¡Coño, es verdad!
-Murakami: ¿Te abrazo yo?
-Zel: ¡No, y menos desnudo! ¡Me voy!
-Murakami: ¡¡Pos tú te lo pieldes!!

Zel se va a toda prisa, sale del piso y baja al portal corriendo por la escalera. Cuando sale por la puerta ve que hay varios periodistas, empiezan a molestarle con preguntas impertinentes sobre “su odio a la gente del Kansai”. Zel pasa de ellos totalmente, pone cara de susto y corre hacia la carretera.

-Zel: Takushiiii, Takushiiii!! -Un taxi que se aproximaba para junto a ella y abre la puerta, Zelgadiss se mete a toda prisa y le entrega el papel. -Lléveme esta dirección. Y dese prisa, por favor.

El taxista resulta ser una mujer. Mira el papel y asiente con la cabeza, se gira para devolvérselo a Zelgadiss y se queda mirándole fijamente.

-Taxista: Leñe, ¿tú no eres el chico extranjero ese que ha insultado a uno de los Kinki Kids en la tele?
-Zel: Arranque, por favor, que los periodistas están mirándome por la ventanilla y sacándome fotos -Se pone la capucha de la sudadera para taparse un poco.
-Taxista: Vamos, que eres tú. Pues menudo escándalo se ha montado por tu culpa…
-Zel (mirando a la mujer): Sí, soy yo. ¿Y usted no es la actriz que hacía de taxista en Manhattan Love Story?
-Taxista: Qué puedo decir, trabajar con Kudo Kankuro me ha marcado mucho.
-Zel: Parece un poco encasillada, ¿no?
-Taxista: Si es que al final le cogí el gustillo a eso de conducir y me saqué la licencia… En mis ratos libres, cuando no estoy actuando en series me dedico a esto. ¿Por dónde te llevo?
-Zel: Por el camino más corto, y  poder ser, rapidito.
-Taxista: ¡Pues venga! -Arranca por fin.

Cuando están más o menos a mitad de trayecto suena el móvil de Zelgadiss.

-Zel (mirando al pantalla): ¡Huy, si es Zeako! -Descuelga.- Por favor no me digas que tú también me has llamado para echarme la bronca por el asunto de llamar “carapatata” a Tsuyoshi-senpai en la tele nacional.
-Zeako: ¿Y a mí qué coño me importa el feo ese? Te llamo para quejarme de la puta mierda de fotos de Murakami que me enviaste el otro día, saldrá desnudo sí, pero joder, en todas le está tapando “el tema” el tubo de la aspiradora. ¡ASÍ NO HAY QUIEN VEA NADA!
-Zel: Oh…Entiendo.
-Zeako: Ya me estás haciendo fotos nuevas cuanto antes. ¡Necesito información!
-Zel: Bueno, cuando pueda le hago más y te las envío.
-Zeako: Y qué es eso tan importante que tienes que hacer ahora, que no me puedes hacer las fotos que te pido. No pido… ¡EXIJO!
-Zel: Voy a casa de Tsuyoshi, por lo visto Koichi dice que está depresivo por mi culpa y tal vez podría suicidarse.
-Zeako: ¿Y cuál me dices que es el problema?
-Zel: Coño, no voy a dejar que se suicide, para uno que canta bien en la compañía.
-Zeako: Zel-kun, ¿Cuántas veces tengo que repetirte que la Johnny’s  NO es una compañía “de gente que canta bien”? Eso es irrelevante, aquí vendemos “imagen” y como idol la suya deja mucho que desear. Si se quita de en medio eso que hemos ganado todos.
-Zel: ¡Pero ¿cómo puedes decir eso?! -Exclama indignada por los comentarios de Zeako.- Pienso hacer todo lo posible para que él vuelva a estar bien. ¡Y si hace falta me pondré de rodillas!
-Zeako: ¡Qué asco, a ver si te va a pegar alguna enfermedad!
-Zel: ¿Ein? Creo que no me has entendido… me refería a ponerme de rodillas para suplicar y pedirle perdón.
-Zeako: ¡Ah, eso! Pues que conste que mi idea me parecía mejor para que se le pasara la depresión...
-Zel: ¡Zeako, eres una puta pervertida! Lo haré a mi modo, ¿vale?
-Zeako: Bueno, vale, pues si al final no se suicida, le dices que por lo menos se duche, que el tío tiene el pelo más grasiento que un churrero con rastas ...
-Zel: Me parece correcto.
-Zeako: Venga, adiós. Y enhorabuena por el debut.
-Zel: ¡Huy, pues gracias! -Cuelga.



Cadiz (las 3 de la mañana)
Elphaba se levanta de la cama para beber un vaso de agua, al pasar por delante del salón ve que hay alguien acostado en uno de los sofás. Se acerca para ver qué ocurre.

-Elphaba (susurrando para no despertarla de golpe): Genomiya, ¿qué haces ahí?
-Geno (se incorpora): Hola, que al final no he ido a dormir a mi habitación, Nino sigue cabreado y no me he querido arriesgar a una bronca nocturna. Que ya sabes que Nino chilla como una maruja enfadada e íbamos a acabar despertando a todo el edificio.
-Elphaba: Eso es verdad. ¿Y qué piensas hacer? Porque no te vas a quedar a dormir para siempre en el sofá, vamos, digo yo…
-Geno: Ya…bueno…mañana me lo pienso, a lo mejor durante la noche se le ha pasado un poco el mosqueo al canijo cabroncete.
-Elphaba: Vale, cómo quieras. Oye, ¿necesitas algo?
-Geno: No, en realidad no. Aunque no puedo dormir.

Elphaba le posa la mano en el hombro y asiente con la cabeza sin decir nada.

Continuará…

sábado, junio 08, 2013

12. Por primera vez en un escenario (Parte 1)

Pues nada, aquí dejo la primera parte del capítulo, dentro de 4 o 5 días ya colgaré la siguiente. Para que os de tiempo a leerlo y eso.
Diox, hay trozos de este capítulo que están escritos hace tantíiisimo tiempo... Podría decirse que han pasado siglos (con esta manía que tengo yo de no escribir linealmente, sino la escena que me apetece aunque sea para mucho después, es lo que tiene).

Os dejo el trocito del  final del anterior capítulo por si os da pereza releerlo, o no os acordáis de dónde se quedaba la cosa:

Zelgadiss llega hasta donde se supone que están los Kanjani, pero no hay rastro de prostitutas, ni desmayadas ni de pie, ni botellas de sake ni nada fuera de lo normal. Oye unas voces que hablan a gritos con acentazo marcado de Osaka y por fin reconoce la risa de Murakami y aplausos (siempre aplaude cuando se ríe). Abre la puerta aceleradamente y sin llamar antes. Nada más abrir lo primero que ve es a Maruyama en calzoncillos cambiándose, le mira varios segundos el culo mientras valora la situación y por un momento se cruza en su mente meterle mano, pero después recuerda a lo que ha venido realmente. ^_^U

-Zelgadiss ¡¡Shibutani, te encontré!! -va hacia él dispuesta a agredirle.
-Subaru (sorprendido): ¡¡Cuidado!!
Murakami y Yokoyama agarran a Zelgadiss cada uno de un brazo y la inmovilizan impidiendo que se acerque a Subaru.
-Zelgadiss: Debí haberlo previsto, tus dos esbirros malignos son muy rápidos. ¡¡Soltadme!! -forcejea muy enfadada.
-Murakami: Hola Zel-kun.
-Zelgadiss: Hola, Shin-chan, ¿Por qué no me dijiste que veníais también vosotros al programa?
-Murakami: ¡SOLPLESA!
-Subaru (sin entender nada): ¿Ehhh? Casi nadie llama a Shingo “Shin-chan” ¿Os conocéis?
-Murakami: Claro, es mi compañero de piso, este chico extranjero es nuevo en la compañía -le da a Zelgadiss una “colleja de cariño”.
-Subaru: ¿Hina, han metido a “este” en tu casa? Jajajajaaaa -se carcajea con su risa atronadora.
-Murakami: Sí, pero es un chico muy raro, no le gusta el porno ni nada…
-Yasu: A mí tampoco, al final nunca se casan…-dice decepcionado.

Ryo está callado y observa toda la situación con una media sonrisa.

-Zelgadiss: ¡¡Maldita sea, soltadme ahora mismo!! He venido a matar a Subaru, tranquilos, no me tomará mucho tiempo y prometo no ensuciar demasiado la moqueta.
-Yoko: No, no, imposible, le necesitamos, con sus gritos tapa lo mal que cantamos otros, si no se nos viene abajo el negocio.
-Maruyama (sobreactuadamente y sin venir a cuento de nada): ¡¡PAAAAAAN!!
-Zelgadiss: ¡¡Si no me soltáis acabaré con todos vosotros!! -Grita fuera de sí.
-Yasu: Pero hombre… no seas así, podemos solucionar esto como buenos amigos, ¿por qué no cogemos el shinkansen y vamos luego todos a comer marisco al restaurante de Osaka que tiene un cangrejo gigante en la puerta? Nunca recuerdo cómo se llama ese sitio…
-Okura: Yo todo lo que sea de comer… Pero mejor vamos a la cadena de restaurantes de mi padre, que me hace descuento.
-Zelgadiss: Yasu, Okura vosotros me caéis bien, os mataré los últimos.
-Yasu (pone un gesto kawaii): ¡Gracias, qué considerado!
-Okura: Jo, el caso es que ahora me ha entrado hambre… -se toca la barriga.
-Zelgadiss: Subaru, eres un canijo cobarde, diles que me suelten y hablaremos tú y yo “de hombre a hombre”, ¿acaso me tienes miedo?
-Subaru: Venga, vale, soltadle y salid todos. No es asunto vuestro así que a cascarla por ahí -dice muy maleducadamente y en jerga del Kansai.


Yoko y Murakami le sueltan por fin y los Kanjani van saliendo por la puerta, Ryo mira a Zelgadiss de arriba abajo con una sonrisita socarrona antes de cerrar.

-Subaru: Así que no has podido aguantar más sin mí y has venido a verme, ¿eh? Qué pasa, que el líder de los Arashi no te da suficiente caña y has tenido que volver arrastrándote a tu amado Shibutani-san, ¿no?
-Zelgadiss: ¡¡No digas estupideces, Subaru, estoy híper cabreada contigo!! Por tu culpa me vio toda España montándomelo con Ohno en un programa de la tele. Te partiría la cara pero… claro, si lo hago ahora vas a salir hecho un cuadro en el programa, y no es plan -se acerca un paso a él. -Podría darte sólo un puñetazo y ponerte el ojo morado pero… es que tienes unos ojos tan grandes, y tan bonitos que me da pena. ¿Te has cortado el pelo? Estás para crujirte vivo… ¡¡Aunque  te odio a muerte!! ¡¡Que lo sepas!!
-Subaru: Sí, sí, lo que tú digas… Hace mucho que no nos vemos. ¿No me das un beso ni nada?
-Zelgadiss: ¿En qué parte de “te odio a muerte” te has perdido?
-Subaru (cantando inexplicablemente en Español): “Seré tu amante bandido, bandido, corazón corazón malherido, seré tu amante cautivo, cautivo, seré… Pasión privada dorado enemigo, huracán huracán abatido, me perderé en un momento contigo, por siempre...”
-Zelgadiss: ¿Miguel Bosé?
-Subaru: Es que me aprendí unas cuantas canciones populares en mi estancia en tu país, Tsubasa me dejó unos discos de grandes éxitos en español...
-Zelgadiss: Ya veo… -dice bastante descolocada.- Con el gusto que tiene Tsubasa para las canciones en español no me extraña que escribiera una tan mala como “Vamos ala”.
-Subaru: Bueno, entonces qué, ¿nos enrollamos o qué? Te queda bien el corte de pelo de chico, creo que me pone un poco y todo. ¿Vas disfrazada de tío sólo por fuera o también llevas calzoncillos? Enséñamelos que igual me da morbo.
-Zelgadiss: ¿Tú eres tonto o es que estás loco?
-Subaru: “Con un canalla como yo y un corazón en paro bastaría, porque estoy loco y es más, estoy loco y me aguanto. Con un canalla como yo y un pasaporte al Congo ¿quién no iría? Si buscas chico formal búscate uno más alto…”
-Zelgadiss (perdiendo la paciencia): Y dale con el Bosé… Creo que has representado demasiadas veces el “dreamboys” porque esto no es normal, ¡la vida real no es un musical y a ti se te va claramente la cabeza!
-Subaru: Esta bien, ya dejo de cantar… ¿Entonces va a haber tema?
-Zelgadiss: Subaru, yo a ti no te voy a tocar ni borracha… ¿Por qué no te desfogas en el escenario?
-Subaru: Hombre, no estaría muy bien visto que hiciera “eso”, que este programa lo ponen en la tele nacional y me pueden ver los niños ¿es que no vas a pensar en los niños?
-Zelgadiss: ¡¡Pedazo de guarro!! Me refería a que te desfogaras cantando, no a que hagas… cosas raras.
-Subaru: Ahhh, ya decía yo… -pone cara de alivio.
-Zelgadiss: De todos modos esto no va a acabar aquí, algún día me vengaré, no sé cuando, ni donde, pero tú no te librarás tan fácilmente -le apunta con el dedo desafiantemente y abre la puerta para irse. -Cuando menos te lo esperes apareceré y te arrepentirás de todo esto, tus dos esbirros malignos no pueden estar siempre pendientes de ti, protegiéndote.
-Subaru (cantando otra vez): “Miente y di que no estoy loco, miente y di que sólo un poco…”
-Zelgadiss (cantando mientras sale del camerino): “Parece que el miedo ha conquistado, tus ojos negros, profundos y templados ¿qué va a ser de ti? ¿Qué va a ser de ti? Panteras son, vigilan mi destierro, me he condenado y en ellos yo me encierro…” -Cierra la puerta y deja de cantar. -¡Maldita sea, ya me ha pegado la puta canción de Miguel Bosé! Como se enteren en la SGAE me crujen a demandas…

Se dispone a marcharse cuando alguien le agarra y le empuja contra la pared.

-Ryo: Hola, guapa. ¿Cómo te va? ¿Te estás adaptando a la compañía? -sonríe con suficiencia.

Zelgadiss aparta la cara para no mirar a Ryo directamente a los ojos por miedo a quedarse embarazada.

-Zelgadiss: ¿A quién llamas “guapa”? ¿Acaso pierdes aceite, Nishikido? -disimula como puede.
-Ryo: Oye, a mí ya no me engañas durante más tiempo, de otra cosa no sabré pero soy capaz de distinguir a una chica cuando la tengo delante, me he tirado a demasiadas como para no reconocer a una. Por mucho que vaya vestida de intento de “Massu payasu” a mí no me la das.
-Zelgadiss: ¿Qué tiene de malo cómo visto? La pajarita es muy elegante… y está muy poco valorada como complemento.
-Ryo: Esa no es la cuestión, ¿qué hace una chica como tú en sitio como este? ¿Qué clase de aventuras, has venido a buscar?
-Zelgadiss (con cara de fastidio): ¿Qué pasa hoy con los grandes éxitos del pasado, ni que fuera esto "Kiss F.M."? Además, que soy un tío, ¡¡soy más hombre que tú!! -Grita perdiendo la paciencia.
-Ryo (sonriendo de nuevo): Ya, otra como Ueda… Mira niña, tú tienes de hombre lo que yo de jugador de la NBA. Además puedo oler tus feromonas revolucionadas a kilómetros.
-Zelgadiss: Es que hay mucho chico guapo aquí… Y “uno” no es de piedra -contesta poniéndose colorada.
-Ryo: La verdad es que no has empezado a producirlas hasta que te has quedado a solas con Subaru.
-Zelgadiss: ¿Te estás quedando conmigo? ¡¡Si yo quiero matarle!! -Chilla fuera de sí.
-Ryo: Ya, pero “a polvos” no cuenta como asesinato, aunque de hecho creo que él estaría encantado con eso -asiente con la cabeza varias veces convencido de ello.
-Zelgadiss (cabreada): Suéltame, que no me gusta que me soben… a menos que sea Koyama, claro, en ese caso, sí me dejo…

Ryo se aparta un poco.

-Ryo: Tú tienes que ser la española a la que Baru se tiró en un armario, ¿no es cierto?
-Zelgadiss: ¿Cómo sabes eso? ¿Te lo ha dicho él? -Pregunta mosqueada.
-Ryo: No, no, Subaru es un caballero, nunca nos habla de esas cosas tan privadas.
-Zelgadiss: Ah, ¿entonces también lo has visto en las feromonas o es que tienes las dotes deductivas de Sherlock Holmes?
-Ryo: No, lo leí en su J-web, lo escribió todo con pelos y señales nada más volver de España… Lo habrá leído todo el país.
-Zelgadiss (acercándose otra vez a la puerta del camerino para volver a entrar): ¡¡Lo matooo!!

Ryo vuelve a sujetarla y a empujarla contra la pared.

-Ryo: Quieta, que no puso tu nombre ni nada, y estate tranquila, no le diré a nadie que eres una chica, pero… igual te pido “algún favor” a cambio de mantener tu secretito. No sé qué demonios haces aquí pero seguro que no quieres que Kitagawa se entere de lo tuyo -le guiña un ojo descaradamente.
-Zelgadiss: ¿Pero qué dices? Si fue él quien me contrató y me dijo que me vistiera de chico para no llamar la atención en la compañía. Pero vamos Ryo, que… si “el favor” es que te eche un polvo dime hora y lugar que yo por mí encantada… Mae mía, no iba yo a fardar poco entre mis amigas de haberme tirado al “sexy Osaka man”.
-Ryo: Pues vaya mierda, si no es por chantaje o algo sórdido no me gusta. Oye… ¿Lo sabe alguien más? Lo digo porque Murakami parece que realmente piensa que eres un chico.
-Zelgadiss: Pues aparte de Subaru, Ohno, claro.
-Ryo: Ah claro, el tercero en discordia… O sea que Tego y Massu no sospechan nada y eso que estas pegada a ellos todo el día.
-Zelgadiss: Bueno, Tegoshi se piensa que soy un poco maricón, pero Massu como que no se entera de nada.
-Ryo: Claro, para Tegoshi es fácil distinguir a sus “iguales”, pero Massu nunca ha sido muy espabilado… Bueno y Murakami menos, que vives con él y no ha sospechado nada. ¿Y donde duermes? -Pregunta ya por pura curiosidad.
-Zelgadiss (con cara de circunstancias): Pues a su lado, en un futón, si es que su casa es una mierda, no tiene más que una habitación…
-Ryo: Un consejo, si alguna vez se emborracha, aléjate de él, que se pone cariñoso y besucón, recuerdo una fiesta que hicimos en la que me metió la lengua hasta la campanilla.
-Zelgadiss: ¿Puedes dar más detalles? Parece una historia muy interesante -dice mirándole fijamente.
-Ryo: De eso nada, que no me dejaba ni respirar. ¡Es más bruto!
-Zelgadiss: Oye… ¿cuándo descubriste que era una chica?
-Ryo: El día que Tegoshi y Massu vinieron a presentarte a todos los NEWS había algo raro en ti, al principio me creí lo que dijiste de que me sonaba tu cara "porque todos los españoles sois iguales", pero luego empecé a relacionar las cosas, y hace un momento ahí dentro, he visto claro que además de ser una chica, eras “la chica de Subaru”.
-Zelgadiss: Eh, eh, yo de ese loco no soy nada, no confundamos términos… -dice un poco irritada.

De pronto aparece por el pasillo una chica teñida de rubia platino con una pinta un poco de guarrona y se acerca a ellos, Ryo suelta a Zelgadiss para disimular.

-Guarrona: ¿Habéis visto a “Baru-chan”? Creo que esta es la dirección que me dio por teléfono. ¿Me he equivocado? -Mira a Ryo- ¿Tú eres de su grupo, verdad?
-Ryo (sonriendo pervertidamente mientras le echa un ojo a la cortísima minifalda que lleva): Sí, soy de su grupo. ¿Seguro que quieres ver a Subaru y no quedarte aquí conmigo? -Pregunta con todo el morro del mundo.
-Zelgadiss (totalmente fuera de sí): ¡¡¡¡Lárgate de aquí o te arranco todos los pelos de la cabeza, Subaru es mío pedazo de zorra!!!! ¿Y quién coño te crees para llamarle “Baru-chan? ¿Qué confianzas son esas?

La chica sale corriendo totalmente horrorizada.

-Ryo (descojonado de la risa): ¿No ves como te gusta?
-Zelgadiss: ¡Que no me gusta, demonios! Es que me ha dado un arrebato… -se larga por el pasillo con la poca dignidad que le queda.
-Ryo: Zelgadiss-kun, tu secreto está a salvo conmigo… bueno… tus dos secretos. -Ryo ve que a Zelgadiss se le ha caído algo del bolsillo y lo recoge, es la foto de Ueda sin camiseta que mangó en el camerino de Nakamaru. -¡Ay omá, que bien sale aquí la Barbie princesa! -Se guarda la foto en el bolsillo trasero del pantalón.

Subaru sale del camerino y mira a Ryo.

-Subaru: Me ha parecido oír gritos. Oye Ryo, que estoy esperando a mi prima la del pueblo, que me ha dicho que estaba de vacaciones en Tokyo y quería visitarme. Si la ves le dices que estoy aquí. La reconocerás enseguida porque suele ir vestida como “un putón” y pintada como una puerta, pero cuando la conoces es muy maja…
-Ryo: Esto… si corres hacia la salida todavía la alcanzas.
-Subaru: ¿Ehhhhh? -Sale corriendo sin preguntar nada más.

-Zelgadiss (cantando por el pasillo todavía canciones de Miguel Bosé): “Yo seré un hombre por ti, renunciaré a ser lo que fui…”

Sigue caminando en dirección a donde está el catering para encontrarse con Massu, cuando se cruza por el pasillo con los Hey! Say! Jump!

-Yamada: Eh, tú eres nuevo, ¿no? El italiano ese que han contratado para que cante con los Tegomassu.
-Zelgadiss: Soy español.
-Yabu Kota: Bueno, pues parecido.
-Zelgadiss: Oye de eso nada, ¿qué haríais si yo os llamo a vosotros “chinos”?
-Takaki Yuya (con gestos de tío chungo): Personalmente te partiría las piernas.
-Zelgadiss: Pues eso, volvedme a llamar “italiano” y… -se arremanga la manga de la camisa amenazantemente.
-Chinen (con sonrisa kawaii): Hola, soy Yuri Chinen, encantado.
-Zelgadiss: ¡¡Ohhhh Chinen, qué mono eres!!  ^///^
-Chinen: Gracias -sonríe mientras ladea la cabeza. -Oye, tengo entendido que eres amigo de Ohno, ¿verdad?
-Zelgadiss: Sí, somos muy buenos “amigos”.
-Chinen: Seguro que nos llevamos muy bien tú y yo.
-Zelgadiss: Eso espero. -Mira al resto y de pronto repara en un chico alto. -¡¡Hikaruuuuu!!
-Hikaru (con cara de susto): Sí, ese soy yo…

Zelgadiss le abraza.

-Zelgadiss: Me llamo Zelgadiss, encantado de conocerte.
-Hikaru (avergonzado): Eh… lo mismo digo.
-Zelgadiss (soltándole): Oye Hikaru… ¿tú ya no eres menor de edad hace tiempo, no?
-Hikaru (sin entender nada): Que va, si ya tengo 22.
-Zelgadiss: Perfecto…
-Hikaru: ¿El qué?
-Zelgadiss: Nada, cosas mías… Que te quería hacer un regalo.
-Hikaru: Oh, pues muchas gracias, eso es muy considerado por tu parte.
-Yamada: Venga, vamos para el plató que nos toca actuar a nosotros los primeros y si no Nakamaru nos echa la bronca.
-Keito: Bah, si he oído que le han despedido y todo, ese ni pincha ni corta.
-Yuto: Lo que sea, pero nosotros tenemos que ser profesionales.
-Zelgadiss: Huy Yuto, tú estás muy… grande. ¿Cuándo cumples los 20?
-Yuto: Pues…dentro de unos pocos meses.
-Zelgadiss (con sonrisa de pervertida): Lo estaré esperando con muchas ganas…

Yuto asiente con la cabeza sin saber de qué va el rollo y los Hey! Say! Jump! Salen por el pasillo en dirección al plató. Chinen se queda rezagado y espera a que el resto doblen la esquina para que no haya testigos, se abalanza sobre Zelgadiss y le pone contra la pared.

-Chinen: Oye tú, a ti te tengo calado.
-Zelgadiss: Me haces daño, déjame. No sé de qué me estás hablando.
-Chinen: Sé que Ohno vino contigo del extranjero, no sé qué clase de relación hay entre vosotros dos pero sea lo que sea… SE TIENE QUE ACABAR, ¿ENTIENDES?
-Zelgadiss: ¿Pero qué dices, niño?
-Chinen (empujándole de nuevo contra la pared): No me hagas perder la paciencia, Ohno es mío, yo le vi primero. ¿Crees que me apunté a la Johnny’s porque me guste cantar o actuar? Desde que era un crío he tenido la habitación llena de fotos y pósters del Riida, me he gastado un dineral en las tiendas de Takeshita dori.
-Zelgadiss: Ya decía yo que estabas un poquito obsesionado, en todas las entrevistas y programas aprovechas para hablar de él.
-Chinen: ¡¡No estoy obsesionado!! Lo que pasa es que le amo muchísimo, que no es lo mismo, tú no tienes ni idea de lo que es querer a Ohno, así que cállate.
-Zelgadiss (sarcástica): Claro… ¿qué voy a saber yo de quererle ni de tener pósters suyos en la pared…?
-Chinen: Tengo contratado un detective privado que le sigue y me cuenta todo lo que hace, así que ándate con ojo, como te acerques más de lo debido me enteraré e iré a por ti, regresarás a tu Italia natal en un ataúd. ¿Capici?
-Zelgadiss: Chinen tío, eres un chungo… yo pensaba que eras un crío súper kawaii, incluso quería adoptarte.
-Chinen (alzando un puño para amenazarla): Y soy muy kawaii, pero como alguien se acerque a mi Ohno le reviento a hostias… en cuanto yo sea mayor de edad y más alto le violaré y luego le pediré que nos casemos, ya lo verás. Y por fin todos estos años en la compañía habrán servido de algo.
-Zelgadiss: Es “muy romántico” ese plan que has pensado, Chinen… Pero si tienes que esperar a ser mayor de edad no te preocupes, ¿Cuántos años tienes?
-Chinen: diecinueve.
-Zelgadiss: Ah, bueno… en ese caso yo no seré competencia para ti dentro de un año. Con la facilidad que tengo para cagarla con Ohno, calculo que en menos de tres meses ya me habrá mandado a la mierda así, que tranquilo.
-Chinen: ¿A qué te refieres?
-Zelgadiss: Por alguna razón que no acabo de entender tengo una gran tendencia a tirarme a Subaru, son cosas que pasan…
-Chinen: ¿Ehhhh? ¿Subaru es gay? No tenía ni idea -dice muy confundido.
-Zelgadiss: No, Subaru es un degenerado, así en general.
-Chinen: Me queda tanto por aprender de mis senpais…
-Zelgadiss: Y si no es Subaru será otro, Koyama, Ueda, Ryo, Maruyama, tu amigo Yuto…
-Chinen: ¡¡Yuto no, que es menor!!
-Zelgadiss: Sí, pero verás cuando cumpla los 20… -sonríe maliciosamente.
-Chinen: Vaya, veo que es cierto todo lo que cuentan de los italianos.
-Zelgadiss: ¡¡Y dale, que soy de España, joder!!
-Chinen: Lo que sea, en fin, avisado quedas, ándate con ojo. Porque yo SÍ que tendré los dos ojos apuntando hacia ti y hacia MI Ohno. -Le echa una última mirada y hace un gesto con la mano de “te estoy vigilando” y se va por el pasillo para reunirse con el resto de su grupo.

Zel se va ya un poco mosqueada hacia el catering para encontrarse con Massu, que estará allí comiéndose hasta lo que no está escrito.

-Massu: ¿Estás bien? Te noto un poco pálido, a lo mejor te está bajando el azúcar -se mete un pastelito en la boca a lo burro mientras habla.- ¿Quiedes uno? Hay un montónz. Loz ha mandao el prezidente para nosotroz, pod nuedtro debutd y eszho.
-Zel: No gracias, no me apetece nada, estoy poniéndome muy nervioso por momentos.

Entra Tegoshi con el pelo todo rizado.

-Tegoshi: ¿Todavía seguís aquí? ¿Y bien? ¿Cómo me queda?
-Massu: Bien, bien -dice sin hacer mucho caso y se come otro pastel.

Zelgadiss se abstiene de contestar nada y se hace la loca.

Al poco les llaman para maquillarles un poco antes de salir a plató, bueno y quitarle los churretones de comida que tiene Massu pegados en la cara. ^_^U  Pronto están listos y se acercan a la parte de atrás del escenario. Tienen que salir en seguida.

Los Hey! Say! JUMP! También están por allí cerca, a su bola ensayando un poco los pasos de su canción, con Chinen visiblemente muy mosqueado teniendo la presencia de los Tegomassuzel.  Al poco aparecen los Kanjani, por si Zelgadiss estuviera poco nerviosa no deja de ver que Ryo le echa miradas continuamente con cara de cachondeo. Si por ella fuera se largaría corriendo de allí, está a punto de que le dé un mal por la presión acumulada. Subaru la está mirando también, de hecho muy fijamente y saluda con la mano mientras sonríe con una cara de tronado que da mucho miedito. A Zel ya se le están poniendo los pelos de punta.

-Zel (hablando en español): Mae mía, y a ese loco me lo he tirao yo en un armario…
-Massu: ¿Qué?
-Zel: Nada, nada, cosas mías.

Nakamaru y Koyama se acercan a ellos, Kei-chan lleva un montón de papeles, presumiblemente el guión del programa. Por el contrario Nakamaru viene con las manos vacías.

-Koyama: Bueno, ya sabéis como funciona esto. Os presento y os hago unas pocas preguntas, ¿vale?
-Tegoshi: Entendido.
-Koyama: Zel-kun, a ti te haré varias preguntas para darte a conocer, ¿vale? Porque este es el primer programa en el que sales y las fans quieren saber de ti. Como es normal.
-Zelgadiss (Mirándole el paquete a Nakamaru): Sí, sí, me parece bien -aunque en realidad se ha enterado a medias de lo que le han dicho porque no estaba prestando mucha atención.



Mientras tanto, en Cadiz.
Las chicas del Aiba Team han pedido el día libre en su trabajo y están en casa, esperando a que empiece el programa (maldita diferencia horaria). Nino que es un vago de mierda se ha levantado el último y todavía está desayunando, lleva la bufanda de Genomiya puesta encima con el pijama, porque resulta que le ha encantado el regalo y no se la quita ni pa’ dormir el tío. Geno le ha hecho el desayuno, porque aunque Nino siempre se aprovecha de ella, últimamente las relaciones están algo mejor, y Nino está menos insoportable que de costumbre.

Sho chan no ha ido a trabajar tampoco, porque aunque es el presidente, muchas veces ha visto que era el único que iba al parlamento. Dado el grado de incompetencia y por qué no decirlo, morro que tienen los políticos españoles no es raro. Aunque Sho, responsable como es, siempre se sorprendía muchísimo cuando llegaba algunos días y no había nadie, sólo el “señor Manolo”, el de la cafetería y las limpiadoras. Ya que estaba se ha encerrado con Elphaba en la antigua habitación de los dos Riidas, ahora convertida en salita de música, con el piano recién comprado. Al principio se escuchaba a Sho tocándolo… pero después de un rato no sé lo que estará tocando, porque música, ya no se oye… Pero se escuchan otras cosas.  Ejem, ejem.

En la cocina.
-Nino: Geno-chan, mira esto que he buscado en internet -se saca unos papeles imprimidos que tenía guardados en alguna parte de su pijama.
-Geno: A ver qué es esta vez, no te compro más mierdas, que eres un caprichoso. Nada de videojuegos, que ya tienes muchos.
-Nino: Que no son videojuegos, míralo, pooor faaaa.
-Geno: Trae para acá -mira los papeles. -¿Esto qué es? Son un montón de bufandas y fulares. ¿Qué se supone que tengo que hacer con esto?
-Nino: ¡Quiero que tejas más!
-Geno: Oye guapo, que no soy tu esclava, ¿eh?
-Nino: Si no son para mí.
-Geno: Ahora sí que ya no entiendo nada. ¿Y para quién son entonces?
-Nino: Se me ha ocurrido que si yo promociono tus bufandas en Japón, en los programas de la tele, la gente querrá comprarlas y nos podemos forrar. Además si haces sólo unas pocas de cada las podemos vender mucho más caras, porque serán exclusivas. Un número limitado de ellas.
-Geno: Huy… no es tan mala idea. A ti esto de hacer dinero se te da bien.
-Nino: Vamos al 50 por ciento, ¿vale?
-Geno: Para el carro monín, así que yo tengo que hacerlo todo y ¿tú te llevas el 50 por ciento del beneficio?
-Nino: Bueno, yo pongo la imagen… además la idea es mía.
-Geno: El 40 por ciento, no te doy más.
-Nino (haciendo cálculos): Eh…. ¡Vale, acepto!

Se dan la mano como que han cerrado el trato.

Jun y Aiba están en el salón entretenidos jugando en el suelo con la niña de Amiga en la sombra. Ella está con Claire enredando en el portátil de esta última, por lo visto se ha empeñado en darle una clase magistral de “coreanos que valen la pena”. Cada vez que ven una imagen de algún tío bueno hacen comentarios guarros, pero en español, para que Jun no se entere y se ponga todo celoso. Aunque a veces les da la risita y Jun les mira un poco mosqueado preguntándose qué leches se traen esas dos entre manos. Tienen la tele encendida con los canales por cable para estar al tanto si empiezan el programa en la NHK. Están bastante emocionados con el debut de la riida, Claire incluso se ha hecho un uchiwa con una foto de Zelgadiss para animarla mientras lo ven.

-Claire: Ay madre, cómo está este hombre descamisao, ¿no? Que pedazo de tío.
-Amiga en la sombra: Ya te digo… Buff.
-Claire: No me enseñes más fotos, a ver si me voy a poner de parto de la emoción.
-Amiga en la sombra: Mujer, no seas exagerada, todavía te faltan varios meses para eso.
-Aiba (mirando la tele): Chicas, en diez minutos empieza, creo que lo ponen después de que acabe el programa de aprender español de Tsubasa.
-Jun: Qué pesado está Tsubasa, si total, cada vez que viene a España es para ponerse ciego a vino y salir de fiesta, que nos conocemos… La excusa del flamenco era muy mala y bastante pobre.
-Claire: Pues yo le echo un poco de menos, era un tío majo.
-Jun: ¿Majo? ¿En qué sentido? ¿No será que te gustaba? -dice empezando a ponerse de mala leche él solo.
-Claire: Catedrático, tranquilito, que nos conocemos. No te empieces a poner celoso, que no iba por ahí.
-Jun: ¿Seguro? -pregunta con una mirada sombría propia de Domyoji en “Hana yori dango”.
-Claire: Segurísimo -contesta convencida.
-Jun: Vale, me lo creo. -De pronto se pone a sonreír como si nada hubiera pasado.-Voy  a avisar a los demás.

Jun sale del salón.

-Claire: No tiene que preocuparse por Tsubasa, si a mí el que siempre me ha gustado es Tackey... ¡Ay qué guapo!
-Amiga en la sombra (mirando a Claire con cara de flipada): Creo que con esto del embarazo tiene él más cambios de humor que tú.
-Claire: No, si yo también me estoy empezando a dar cuenta de eso… Jun siempre ha sido muy “madre”.
-Aiba: Eso es verdad, nos cuida muy bien a todos los miembros de Arashi.
-Claire: ¡Y lo bien que cocina!


Jun llama a la puerta de la salita de música.

-Jun: En diez minutos empieza el Shounen club, id acabando… sea lo que sea que estéis haciendo ahí dentro.
-Sho: Eh, eh… sí, ahora mismo salimos…-dice atropelladamente.
-Elphaba: Joder, qué corta rollos -se queja.
-Sho: Elphie, que debuta tu amiga, tienes que ver el programa.
-Elphaba: Está bieeeen -de pronto se queda mirando fijamente a la pared, a un cartel de Sho que hay colgado, es el cartel electoral de las pasadas elecciones. -Sho-chan, no me extraña que ganaras las elecciones por una mayoría aplastante, en esa foto sales para hacerte varios favores...
-Sho: Pues menos hablar y más hacerme cositas... -sonríe con cara de salido.
-Elphaba: No sé yo si diez minutos va a ser suficiente para lo que tenía en mente ahora.
-Sho: Nueve minutos y diez segundos para ser exactos -contesta mirando su reloj.

El catedrático va hacia la cocina.

-Jun: ¿Nino, has acabado de desayunar? -de pronto ve a Genomiya y Nino morreándose y metiéndose mano.- Huy, perdón…
-Nino: Ahora acabo, es que tenía la boca un poco ocupada…-sonríe con su cara de malvado.
-Geno: Yo ya me iba… -Sale a toda prisa hacia el salón pasando al lado de un confuso y avergonzado Jun.
-Nino: Luego acabamos tú y yo esta conversación, Geno-chan -dice mientras ella se va.
-Jun: ¿Qué conversación? ¡Si le estabas comiendo toda la boca!
-Nino (Hablando bajito): Creo que si me lo curro un poco más todavía le puedo sacar el 50 por ciento de las ventas. Bueno soy yo negociando.
-Jun: ¿Qué ventas? ¿Qué negocio me estás diciendo ahora? -No se entera de nada el pobre.
-Nino: Nada, cosas mías.
-Jun: Bueno, acábate el colacao, que siempre hay que estar esperándote, macho.
-Nino: ¡Que ya voy, coño ya! -Dice mosqueado y se bebe el colacao de un trago.


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El Shounen Club empieza, Koyama no se calla ni para respirar, y a la velocidad a la que habla siempre, que es bastante. Nakamaru parece un pasmarote en medio del escenario, que asiente con la cabeza y contesta “sou desu neeeee” a algunas de las frases de Koyama.

Kei-chan presenta a los Hey! Say! Jump! Y Nakamaru y él les entrevistan un poco. No se sabe cómo pero Chinen aprovecha para mencionar a Ohno en todas las respuestas, venga a cuento o no. Y lo cierto es que NO viene a cuento que le mencionen cuando les preguntan qué han comido ese día o cuál es su manga favorito. La verdad es que lo de Chinen es un don, algo que sólo un fan MUY fan puede conseguir, meter a su objeto de adoración hasta en la sopa (NOTA: La autora de este fanfic sabe perfectamente de lo que habla ^_^U).


En Cádiz.
-Elphaba: ¡Huy cómo está Yuto!
-Sho (mosqueado): ¿Qué pasa ahora con Yuto?
-Elphaba: Eh… que está muy alto, nada más…-dice intentando salir al paso.
-Claire: Es verdad, está muy grande desde el dorama ese que hizo con Kamenashi y Yamapi.
-Geno: ¿Pero Yuto salía en “Nobuta wo produce”?
-Elphaba: Pues claro, era el hermano pequeño de Kamenashi.
-Geno: Y yo qué sé, no distingo a estos críos. Además yo en ese dorama no podía dejar de mirar a Yamapi y a Kame, como para fijarme en nada más.
-Nino: ¿Ehhhhhhhhh? Pero, pero, pero…-suelta celoso.
-Elphaba (haciéndose la lista): Pues también salía Ucchie, por cierto… aunque a lo mejor tampoco te fijaste.
-Geno: Lo siento, “el Okada menos guapo es de la Riida”, yo me pedí a Junichi.
-Nino: ¿Ehhhhhhhhhhhhhhhhhhhh? ¡¡¿Junichi?!!
-Jun: Nino, deja de gritar, que no escucho las cosas tan bonitas que está diciendo Chinen de nuestro Riida.
-Claire: Chinen es un poco cargante, ¿no?
-Jun: No, todo lo que ha dicho de Ohno es verdad, es más, se queda corto.
-Claire: Cualquiera diría que le amas.
-Jun: Mujer, tampoco es eso… Pero es que Satoshi es mucho Satoshi -sonríe.
-Nino: No me dices nada que no sepa…
-Amiga en la sombra: Jo, si hubiera tenido un niño le habría apuntado a la compañía… A lo mejor nos sacaba de pobres.
-Aiba (cogiendo en brazos a la niña): Pobre “amiguita en la sombra”, nunca podrás ser un Johnny’s. -La niña mira a Aiba atentamente.
-Elphaba: Pues le travistes, si la Riida ha podido entrar, esta niña no se va a quedar atrás, que además parece mucho más espabilada que ella, dicho sea de paso.


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Los Hey! Say! Actúan y reciben muchos aplausos de las fans que hay en el teatro donde se graba el Shounen.  Cuando se vuelven a meter entre bambalinas pasan al lado de los Tegomassuzel, Chinen  mira con cara de asco a Zelgadiss, pero esta no se entera porque está agazapada en el suelo, contra la pared conteniendo un ataque de pánico, mezclado con miedo escénico y un terrible dolor de estómago producido por los nervios.

-Zel: No puedo hacerlo, no puedo hacerlo chicos… lo siento mucho. Esos críos son muy buenos, no puedo salir al escenario después de eso.
-Massu: Claro que puedes, no pasa nada, hombre.
-Tegoshi: No me jodas ahora, que con lo que ha costado peinarme no vamos a salir a actuar. Encima el presidente nos cruje vivos como no actuemos.

Massu se agacha en el suelo junto a ella y le pasa el brazo por encima de los hombros.

-Massu: Esto es sólo antes de salir, ya verás como cuando pones un pie en el escenario se te van todos los nervios.
-Zel: ¿Y si me equivoco? ¿Y si hago el ridículo?
-Massu: Si te equivocas no pasa nada, yo me resbalo y me caigo en los escenarios de los conciertos con bastante frecuencia… Jejejeje -se ríe tontamente.
-Zel (murmurando en español): Cómo no te vas a resbalar, con el aceite que pierde tu compañero.
-Tegoshi: Y hablando de “hacer el ridículo” ¿tú has visto como viene hoy vestido Massu? Más ridículo que eso no creo que haya nada…
-Massu (mirándose la ropa): ¿Qué tiene de malo lo que llevo puesto? No me irás a decir ahora que no pega bien esta pajarita con los pantalones bombachos y la camiseta amarillo limón.
-Tegoshi: Eh…

De pronto Nakamaru entra a buscarles.

-Nakamaru: Venga, ¿estáis listos? Sois los siguientes.
-Massu: Venga Zel-kun, levanta -tira de ella.
-Zel: Tengo mucho miedo…
-Tegoshi: No hay miedo que valga, y recuerda, ¡NO me quites el protagonismo ahí afuera!

Zelgadiss asiente con la cabeza sin dejar de temblar.

Los Tegomassuzel salen al escenario después de haber sido presentados por Koyama, y bajo un enorme baño de aplausos. Kei-chan y Nakamaru se sitúan cada uno a un lado de los tres invitados y proceden a empezar con la entrevista.

-Koyama: Bienvenidos al Shounen club, es un placer que vuestra canción de debut sea interpretada por primera vez en nuestro programa. Muchas gracias por escogernos.
-Massu: No sé, el presidente nos dijo que viniéramos aquí…
-Tegoshi: Calla hombre, no digas chorradas en el programa.
-Koyama: Eh… sí, sí, muy interesante, pero pasemos a otro tema. Zelgadiss, es la primera vez que sales en la televisión, ¿no?
-Zel: Si no cuenta cuando me pillaron con una cámara oculta en España, sí, es la primera vez.
-Nakamaru: ¿Ein?
-Koyama (un poco descolocado): Esto… pero cuéntanos algo sobre ti, la gente quiere conocerte, ¿verdad chicas?

Todo el público chilla que “sí” como una panda de fanáticas locas.

-Koyama: ¿Zel-kun, de dónde vienes?
-Zel: Soy de España -sonríe monísimamente a la cámara ladeando la cabeza.

Se oyen gritos de “¡¡Kawaii!!” entre las fans.

-Koyama: ¿Cuáles son tus aficiones?
-Zel: Me gusta pasear por la playa al atardecer, coleccionar peluches, los helados de fresa, los comics y jugar con mis dos gatos… Los echo mucho de menos, están en España. -Pone cara de pena como haciendo pucheritos.

Se oyen más gritos de “Kawai” mezclados con exclamaciones tipo “ohhh pobrecito”.


En Cádiz
-Elphaba: ¿Pero qué moñeces está diciendo esta tía ahora? ¡Qué trolera!
-Nino: Es una súper clase, se está ganando al público desde el primer día.
-Geno: Normal, tiene el papel aprendido de memoria, ha llegado a hacer tesis en su blog sobre la Johnny’s…


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-Koyama: Huy, a mí también me gustan los gatos…Eh, centrémonos. ¿Cómo es tu chica ideal?
-Zel: No me importa cómo sea físicamente, pero me gustan las chicas que parecen frágiles y dan ganas de proteger… Estoy impresionado con las chicas japonesas, son todas MUY guapas  -dice como cumplido estudiadísimo.

Los gritos se vuelven ensordecedores, llaman a Zel: “Kakkoii”, “guapo” y todo lo que se les ocurre. Tegoshi se está empezando a cabrear de que toda la atención se la esté llevando el puñetero idol extranjero.

-Nakamaru (por fin metiendo baza en la entrevista): ¿Quién es la persona que más admiras, Zelgadiss-kun?
-Zel: ¿Yo? Supongo que a Stephen Hawking…

Se oye un “Ehhhhhhh?” procedente de la gente del público.

       
En un apartamento de Tokyo:
-Zeknas (viendo la tele con una lata de cerveza en la mano): ¡Y YO TAMBIÉN! -Le da un trago a la cerveza.

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-Nakamaru: Esto… me refería de Japón.
-Zel: Ahhhh, pues a Kudo Kankuro, por supuesto -contesta muy convencida mientras asiente con la cabeza.

El “Ehhhhhhhh?” es ahora incluso más fuerte que el de antes.


 En la casa de Cadiz:
-Geno, Claire y Elphaba: ¡KUDO KANKURO, QUÉ GRANDE!

Claire agita su uchiwa de Zelgadiss entusiasmada.

-Amiga en la sombra: ¿Quién es “culo cantudo”? -Pregunta totalmente descolocada.
-Sho: Es un guionista y director muy conocido en Japón, yo trabajé con él en “Kisarazu Cat’s eye”.
-Nino: Y yo en “Ryusei no Kizuna”.
-Jun: Callaos un poco, que no oigo la entrevista -dice indignado.
-Nino (hablando bajito): Se cabrea porque Kankuro nunca le ha llamado para trabajar con él. Es pura envidia.

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-Koyama: No hombre no, Yuichi-kun se refería a alguien de la Johnny’s, es que se explica muy mal. Es decir, ¿quién te hizo querer entrar en la compañía? ¿Quién es el Johnny al que más admiras?


CONTINUARÁ...